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Full text of "La lengua de Cervantes, gramatica y diccionario de la lengua castellana en El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de LaMancha"

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Digitized by the Internet Archive 

in 2010 with funding from 

University of Toronto 



http://www.archive.org/details/lalenguadecervanOOceja 



LA LENGUA DE CERVANTES 






JULIO GBJADOR Y FRAUGA 



Lg LEKKUII DE CEI|1ÍII|ITES 



GRAMÁTICA Y DICCIONARIO 



XjE2iTa-TJ.A. O^STELIjA.nsr^ 



EL IN&ENIOSO HIDALGO DON OÜÍJOTE DE LA MANCHA 



OBRA PREMIADA 

EN EL CERTAMEN PÚBLICO, ABIERTO EN EL ATENEO DE MADRID CON OCASIÓN 
DEL III CENTENARIO DE LA PUBLICACIÓN DEL < QUIJOTE» 



Tus obra< los riocoues «le la tierra, 
Llevándolas en grupa Rocianote, 
Desoubreo, j á la envidia mueven guerra. 

APOLO 



Tomo II.— DICCIONARIO Y COMENTARIO 




MADRID 

ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DE JAIME RATÉS 
Plaza de San Javier, núin. fi. 

1906 




Es propiedad de su autor, 
cuya firma acompaña á ca- 
da eiemplar. 



¿uuá^ (^ ^^^i^-^^r-iT 




CUATRO PALABRAS AL LECTOR 



El que quiera conocer á fondo el castellano, estudie el Quijote. 
Como en España no se estudia el Quijote, ni se estudia ot^o castellano 
que las cuatro nociones trasnochadas que se oyen en la escuela de pri- 
meras letras, no hay para qué asombrarse de que todavía me puedan 
salir aquí al paso hasta escritores de cuenta, y lo que mas es, cervantis- 
tas de tomo y lomo, y me bataneen las orejas con el sobado y resobado: 
Cervantes abunda en italianismos y está lleno de incorrecciones y descui- 
dos. A tales relojes de repetición, que andan tan retrasados como los 
antiguos comentadores del Quijote, les rogaría me hiciesen la merced 
de buscar en este mi Diccionario la palabra ó construcción que les 
huele á italiana ó incorrecta. Pero, sabiendo que no lo han de hacer, 
me taparé las orejas para no atender á tamaños despropósitos, y diri- 
giéndome á los que se hayan enterado de la riqueza y elegancia de 
construcciones que atesoradla Gramática de esta novela sin par, ex- 
puesta en el tomo primero, les suplicaré tomen en sus manos el mejor 
de los libros modernos, pongo por caso, uno cualquiera de los del clá- 
sico Valera, y busquen en él esa variedad, esa soltura, esa gallardía en 
el trabar de frases y oraciones: á buen seguro, que no podran menos de 
confesar que los modernos hemos perdido el rumbo, cuando arreme- 
temos á escribir. En el vocabulario resalta mas, si cabe, el contraste. 
Nos hemos reducido á cuatro términos abstractos greco-latinos y á 
cuatro verbos, comunes al francés y al castellano de los eruditos, que 
ni siquiera son castellanos, sino latinos: todo ello zurcido con otras 
cuatro partículas, que también tienen nuestros vecinos. El caudal mas 
idiomático nuestro, el de origen ibérico ó bascongado, que el lector 
hallará en mis etimologías, nos lo guardamos para hablar en casa; la 
rica fraseología de nuestros clásicos, propia de las lenguas analíticas, 
pero que ninguna como la nuestra supo desenvolver con tan rica y 
pintoresca fantasía, se nos antojan rodeos innecesarios; el derroche 



— Yin — 

de estupendas metáforas, de las cuales ellos hacían gala, lo hemos mal- 
trocado por unas cuantas metáforas de cajón, que nos han encantado 
en los libros franceses, mirando el mundo de la naturaleza y del pen- 
samiento, vaya por ejemplo, desde ó hajo ciertos puntos de vista, cual 
encanijados pintores de salón; en una palabra, cuanto era patrimonio 
exclusivamente español, por haber brotado del ingenio desenfadado, 
naturalista, poético, apasionado, buUente de vida y color, propio de la 
raza, lo hemos desterrado de la literatura, lo hemos arrinconado, cual 
trastos viejos de nuestros abuelos, para irnos á vestir nuestra rebus- 
cada desnudez con cuatro guiñapos, cortaditos, y muy recortaditos, á 
la moda de los Parises de Francia, quedando tan huecos y contentos, 
como muchacho con zapatos nuevos. 

Hora es ya de volver el pié atrás, de no estar tan á mal con nues- 
tras cosas, de familiarizarnos con el modo de decir de nuestros maes- 
trazos de los siglos xvi y xvn, reconociendo la pobretería á que redu- 
jeron el habla literaria los escritores del siglo xyui. Todo ese decir de 
nuestros clásicos cabe y debe tener lugar en la literatura moderna. Ni 
siquiera es antigualla, que ya pasó, y que en todo caso había de consi- 
derarse como el tronco venerable, del cual arrancan y en el cual to- 
man su savia las ramas de nuestra literatura; es el habla que se oye en- 
tre las gentes del pueblo, en España y en América, y á pesar del tur- 
bión galiparlero, que desde los libros se ha desbordado hasta en el len- 
guaje común de las ciudades, enlodándolo y afrancesándolo feamente, 
todavía es el habla que todos usamos, cuando sin pretensiones ni cur- 
silerías, nos expresamos natural, espontáneamente y como Dios manda. 
Dejemos hacer candidamente del payaso y del boquihueco á los nova- 
tos periodistas y critiquillos de tres al cuarto. Con su pan se lo coman; 
que harto les cuesta buscarse la negra bucólica con extravagancias de 
saltimbanquis y con darnos á entender que saben leer el francés. 

Los españoles que lamentan lo descuidados que por acá andan 
los estudios del castellano, los hispanófilos extranjeros, en número cre- 
ciente cada día, los profesores que tienen á su cargo las muchas cáte- 
dras que de poco tiempo á esta parte se han ido abriendo de lengua 
castellana en Europa y los Estados Unidos, saben muy bien que el me- 
jor libro para estudiar el castellano es el Quijote. Lo que se echaba 
menos era una obra que lo comentase filológica y lingüísticamente; 
no á la manera rutinaria de los antiguos retóricos, sino conforme á los 
métodos histórico-comparativos de hoy en día. Tal fué mi intento al 
redactar la Gramática del Quijote, que, como el curioso lector habrá 
advertido, no se limita al texto, sino que tomándolo por fundamento 
y base, abarca toda la materia del castellano. La Gramática del Quijote 
es la Gramática de la lengua castellana toda entera, como no la presen- 
tará ningún otro autor clásico. El Diccionario del Quijote es lo más se- 
lecto, y el de todas las obras de Cervantes, el Diccionario completo de 



— IX — 

la lengua castellana. Esta conclusión, sacada del estudio del léxico cer- 
vantino, en sus novelas, ademas del Quijote, y en los maravillosos cua- 
dros de sus comedias, comparándolo con el léxico de los demás clási- 
cos, es la que me llevó á tomar el Diccionario del Quijote, como base 
de un estudio más amplio de lexicología y etimología castellana. Sea 
dicho de paso, los que se figuran que hay otros autores clásicos que 
llevan ventaja en riqueza ó propiedad á Cervantes, es que no lo cono- 
cen, que no han estudiado detenidamente todas sus obras. Si el públi- 
co recibiere con agrado este trabajo, me alentaría á completar en otro 
el Diccionario entero de Cervantes, y aun añadiría lo más escogido de 
otros autores clásicos. 

Pero, si el Quijote ha de servir para el estudio fundamental de nues- 
tra lengua, no ha de quedar en él vocablo, frase ni idea, en donde se 
pudiera tropezar, y éste fué el intento que me propuse. El presente 
Diccionario abarca todos los vocablos del Quijote, con sus diversos va- 
lores, empleos y construcciones. Es ademas un comentario filológico- 
crítico del texto, explicándose cuanto pudiera ofrecer la menor dificul- 
tad, corrigiéndose los descuidos de imprenta, y justificándose no po- 
cos tenidos por deslices de Cervantes. He sacado el jugo á Bowle, Cle- 
mecin, Bastus, Calderón, Hartzenbusch, Ríus, y demás anotadores del 
Quijote, y he añadido de mi cosecha la interpretación lingüística de vo- 
cablos, frases, modismos y refranes, confirmándola con citas de auto- 
res anteriores ó contemporáneos de Cervantes. Todo lo que va entre 
paréntesis [ ] es explicación del texto. Para el cabal estudio de la eti- 
mología y propiedad de los vocablos, traigo á colación innumerables 
voces del castellano mas rancio y castizo, escrito y hablado, y de sus 
formas correspondientes ó emparentadas de los diversos dialectos que 
al castellano rodean. Habré de repetir aquí que mis etimologías tal vez 
sean piedra de escándalo para los que se figuran que lo que no ha sido 
averiguado por los romanistas extranjeros mas. sagaces, no está al al- 
cance de nosotros, los ilotas españoles, y para los que saben de buena 
tinta que del bascuence nada ó casi menos que nada ha heredado el cas- 
tellano, por la brava razón de que los mismos sagacísimos romanistas 
así lo creen á pié juntillas y así lo proclaman en todos los tonos de la 
gama, curándose probablemente en salud, por si alguno les fuera á 
echar en cara el no tener de antemano bien conocida una lengua anti- 
quísima y pre-romana, que bien pudiera haber dejado huellas en el es- 
trato mas hondo de los romances. La mayor parte de los vocablos 
euskéricos que yo aduzco, y pudiera aducir infinitos mas, no se hallan 
en los diccionarios bascongados; pero se hallan en labios de los escual- 
dunas, que es lo que importa, y pronto los verá el curioso que tuviere 
gusto de verlos, en el gran Diccionario vasco-espatiot-francés que mi 
buen amigo D. Resurrección María de Azkue, está imprimiendo en 
Tours, costeado por la Diputación de Bizcaya. 



— X — 

Si hay quien desee apurar mis etimologías euskéricas, ademas de 
enterarse del Eúskera algo mas que con hojear los diccionarios, y de 
tener cuenta con el bien pensado tratadito de Georg Gerland, incluido 
en el Grundriss de Grober, cuya consecuencia, de que debemos tener 
á los bascos por los sucesores de la raza ibérica, está universalmente 
admitida en Alemania desde Humboldt, he de recordar que en mi obra 
El Lenguaje, de la cual van publicados ya tres tomos, estudio esta len- 
gua antiquísima en su relación con las demás, y expongo toda su gra- 
mática y diccionario. En uno de los tomos, que tengo preparados, se 
verán las raíces euskéricas, comparadas con las indo-europeas: com- 
paración indispensable para no tomar como latinas muchas voces del 
Eúskera, y para darse cuenta de porqué la mayor parte de los vocablos 
castellanos que yo derivo de esta lengua, tienen otros parecidos en 
latin, sin que de ellos hayan provenido, como lo muestran las leyes es- 
tudiadas en la Fonética, de las cuales si prescindimos, la ciencia del 
lenguaje no existe y habremos de volver á la suprema ley del moco- 
suena mocosuene de los antiguos etimólogos. El primer tomo del Len- 
guaje, intitulado Introducción al estudio del Lenguaje, está agotado y vá 
á reimprimirse, aunque enteramente renovado; luego seguirá el cuarto, 
que trata de la derivación y composición de las lenguas, sobre todo de 
los sufijos derivativos euskéricos é indo-europeos.- 

Las citas de la gesta Myo Cid se refieren á la edición de D. Ramón 
Menendez Pidal; como en los primeros pliegos hay algunas tomadas 
de ediciones anteriores, me parece útil unificarlas aquí, al añadir algu- 
nas otras enmiendas: 

Página. Dice. Póngase. 



13 


1528 


1523 


16 


2707 


bórrese 


49 


alcanzo 


alcaiK^a 


58 


2435 


2425 


91 


1202 


bórrese 


157 


2680 


2671 



Página. 


Dice. 


Póngase. 


169 


2037 


2027 


219 


3096 


3085 


334 


3620 


bórrese 


334 


3609 


3608 


429 


2741 


2731 


520 


968 


960 



Página 150: á propósito de pajiftrra, en Andalucía se oye «mas tonto que 
panarra >, en Sevilla pauarras dícese de los murciélagos, en Moreto: «Que es 
un moiitañés más simple | Que Pero Grullo y Panarra» {Ds fuera vendrá.... j. 1, 
esc. 2). 

Pág. 154: el texto del Cid es (3283, en vez de 3295): «Que a nades vos, Conde, 
por retraer la mi barba?... Ca lion me prisso a ella fijo de mora nin de cris- 
tiana I Como yo á vos, Conde, en el castiello de Cabra, i Quando...» 

Pág. 199: sobre hiis corona véase Coronar. 

Pág. 202: la etimología do Cabana en Cabo. 

Pág. 207: cacique es voz de Haití (Oviedo, III; 129). 

Pág. 312 en Cortar: 1,21, 85 cortar la cólera era beber, como en el Rufián di- 
choso, j. 1, y en Rinc. y Cort. 



— XI — 

Pág. 345: al fin de la etimología de C/mrWZtero póngase: Jorro ant. como 
chorro, abe-jorro ó ave que zumba, que chorrea, á jorro á remolque, red de 
jorro ó de jorrar ó barredera, zurr-iar por zumbar, como en abe-jorro, zurrir, 
zurrido. 

Pág. 383: Desgarrado falta y está en el artículo Rasgado. 

Pág. 387: en la etimología de Desmayar añádase may-ugar junto á may-ola, 
muy distinto de mag-nllar. 

Pág. 628: Jayán viene del prov. jayán, fr. géant, de gigas yíY*C- 

Pág. 747: Monta interjeccional, como Montas, en (I, 30, 148;: Pues monta que 
es mala la Reyna. 

Pág. 817: en la etimología de Parche corríjase: Todos de parthicus. 



A 1179 

B 373 

C 105« 

CH 33 

D 689 

E 699 

F 298 



G. 
H 
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J. 
L. 

Ll 
M. 



282 
241 
290 
100 



30 
641 



N. 
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P. 



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67 


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523 


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59 



Total. 



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A. I, IV un libro que los acote to- 
dos, desde la A hasta la Z, como vos 
dezis. 

A! I, 15. 53 Señor don Quixote? a 
señor don Quixote? -27, 128 A tray- 
dor don Fernando... A loco de mi. — 
30, 150 A ladrón Ginesillo dexa mi 
prenda. -33, lfi9 Ha, dixo Anselmo, 
Lotario. Lotario, y quan mal corres- 
pondes.— 49, 258 Ha, dixo Sancho, co- 
gido le tengo. || II, 55, 211 ha de arri- 
ba, ay algún christiano que me escu- 
che? [Este empleo con r?e para llamar 
es muy de los clásicos.] 

Etintoloffia. Originariamente es la 
voz para llamar de lejos, para expre- 
sar el efecto de la admiración que 
ensancha los pulmones y el ánimo, 
para respirar y descansar tomando 
aliento, para indicar lo extendido de 
una idea, de un deseo, de otro senti- 
miento íCejador, El L^nfiuaje). Huel- 
gan todas las h por delante y por de- 
tras, aunque la vehemencia con que 
se emite haga que suene á veces mas 
ó menos aspirada: ha. 

A. I, 1, 3 quando hallo a quien dar 
nombre de su dama.— 2. 5 llego a ella 
á tiempo que anochecia. Estañan a 
caso a la puerta dos mugeres. — 2, 7 a 
trueque de no romper las cintas.— 3, 
7 vio a su huésped a sus pies.— 3, 8 



luego al punto [al instante].— 3, 10 le 
dexó yr á la buena hora.— 4, 11 a siete 
reales cada mes. -4, 13 con otros qua- 
tro criados a cauallo, y tres mo^os de 
muías á pie.— 5, 16 comentó á dezir 
á vozes.— 5, 16 muy a la larga.— 6, 17 
y aun todos los deste lado, a lo que 
creo, son del mesmo linage de Ama- 
dis. — 6, 17 vengan, y al corral con 
ellos [con los libros, vayan al corral]. 
—6, 18 se le cayó uno [un libro] a los 
pies del barbero.— 8, 23 arremetió á 
todo el galope de Rozinante.— 8, 26 
que a dársela [la cuchillada] sin de- 
fensa [de dársela, si se la da]. — 12, 
37 mas a lo que se dize. — 13, 44 que á 
lo que después pareció, eran.— 14, 49 
Vienes a ver... á ufanarte... á pisar. — 
14, 51 por ser lugar tan acomodado a 
hallar auenturas.— 15, 52 A lo que veo 
amigo Sancho, estos no son.— 22, 91 
traia una cadena al pie... y dos argo- 
llas á la garganta.— 24, 102 Si tienen 
algo que darme a comer, por amor 
de Dios que me lo den.— 29, Uó al 
qual se le mudaua la color a cada 
palabra.— 30, 146 que de allí a poco 
tiempo.— 35, 186 Anselmo el rico, que 
viuia a San Juan [junto á, como en 
Lope: «Donde vives?... A los baños de 
la Reina Mora>Yí^/ areu. de Sevilla, 
act. 2), y «Vuesa merced ¿donde mo- 



A 



ra?... Vida mia, á la Merced» (Lucinda 
perseg^tida, act. 2]. — 37, 193 y assi con 
malencolico semblante entró a su 
amo [á donde estaba su amo: cons- 
trucción corriente en los libros ca- 
ballerescos: «La dueña entró en la 
nao, é Angriote la tomó por la mano, 
é la metió á ¡a Reina.. .> «Como, seño- 
ra, vengo con intención de me ir á la 
ínsula Firme d un caballero Ama- 
dis.» (Amadis, 1. IV, c. 40].— 39, 203 
con cadenas a los pies, y esposas a 
las manos.— 41, 214 uno a uno. || II, 
1, 1 dándole a comer cosas conforta- 
tiuas. -1, 1 ponerse a peligro de.— 1, 
1 Halláronse presentes a la platica 
la sobrina, y ama.— 1, 1 de lance en 
lance vino a contar. -1, 2 A esto res- 
pondió don Quixotp. — 1, 2 pregunto a 
don Quixote.— 1, 2 Hai, dixo a este 
punto la sobrina.— 1, 2 A esta sazón, 
dixo el Barbero. — 1, 3 al cabo de al- 
gunos años de recogimiento, se dio á 
entender que.— 1, 3 con tantas nece- 
dades que en muchas, y en grandes 
igualauan a sus primeras discrecio- 
nes.— 1,3 hizo sospechoso al Rector; 
codiciosos, y desalmados a sus pa- 
rientes, y a el tan discreto, que. — 1, 3 
llegado el Licenciado a una xaula 
adonde estaua un loco.— 1, 3 me voy 
a mi casa... pues a mi me ha buelto a 
mi primero estado, también le bol- 
uera a el.— 1, 4 preguntó a grandes 
vozes.— 1, 4 yo os voto a lupiter.— 1, 
4 A las vozes, y a las razones del 
loco estuuieron los circustantes aten- 
tos: pero nuestro Licenciado, bol- 
uiendose a nuestro Capellán. -1,4 las 
comparaciones que se hazen de inge- 
nio á ingenio, de valor á valor, de 
hermosura á hermosura, y de linage 
á linage, son siempre odiosas. -1,4 
tomaron a su cargo. — 1, 4 armado de 
todas armas desde los pies a la cabe- 
?a.— 1, 4 arrimado a su lan^a— 1, 5 
entregándose a las implacables olas 
del mar profundo, que ya le suben al 
cielo, y ya le baxan al abismo, y el, 



puesto el pecho a la incontrastable 
borrasca. - 1, 5 he procurado sacar 
a la luz de la verdad este casi común 
engaño.— 1, 6 la amistad que guardó 
a su amigo.— 1, 6 lo que a esta señora 
le sucedió.— 1, 7 hasta agora no ha 
llegado a mi noticia ningún verso 
infamatorio.— 1, 7 acudieron todos al 
ruydo.- 2, 7 y tocasse en puntos, que 
no le estarían bien a su crédito.— 2, 
7 hizo a las dos que callassen, y le 
dexassen entrar.— 2, 7 estemos a la 
mira.— 2, 8 mas anexas son a los Ca- 
ualleros andantes las desgracias, que 
a sus Escuderos.— 2, 8 quando a mi 
me manteauan, como a miembro, se 
estaua mi cabera detras de las bar- 
das.— 2, 8 sin añadir al bien, ni qui- 
tar al mal cosa alguna.— 2. 8 si a los 
oydos de los Principes llegasse la 
verdad desnuda.— 2, 8 se ha arreme- 
tido a Cauallero.— 2, 9 boluio de alli 
a poco espacio.— 3, 9 Pensatiuo a de- 
mas quedó don Quixote. —3, 9 no se 
podia persuadir, a que tal historia 
huuiesse. — 3, 10 teniendo a raya los 
Ímpetus de los naturales mouimien- 
tos. — 3, 10 siendo al contrario.— 3, 12 
que me eche a las partes, donde mas 
de mi se sirua. — 3, 12 a troche moche. 
— 3, 12 lo primero que le viene al ma- 
gín. Vna de las tachas que ponen a la 
tal historia.— 3, 12 los que mas se han 
dado a su letura, son lospages. — 3, 12 
A escriuir de otra suerte, no fuera 
escriuir verdades, sino mentiras. — 
3, 13 al renes.— 4, 14 aunque no se 
tassaran sino a quatro marauedis ca- 
da uno.— 4, 16 que si hazia quatro 
Castellanas de a quatro versos. — 5, 18 
vestida a lo Condesil, o a lo de gouer- 
nadora. — 8, 26 para alcanzar a ver 
con el dia al Toboso. -13, 46 A mi 
con esso, dixo Sancho, no tomeys me- 
nos, sino que se me fuera a mi por 
alto dar alcance a su conocimiento. — 
14, 51 Ellas son tales, que a no ser 
quien soy, también me asombraran. 
— 14, 51 a todo su correr... yua a en- 



ABA 



3 — 



ABA 



centrar a su enemigo.— 20, 75 y ellas 
llenando en los rostros, y en los ojos 
^ la honestidad, y en los pies a la li- 
gereza [por ser personificaciones, sino 
como cosas no pedían d]. — 29, 113 los 
ojos clauados al cielo.— 32. 127 que 
quereys a esse buen hombre?— 33, 130 
podría ser que a quinze dias de Go- 
uernador me comiesse las manos tras 
el oficio.— 35, 138 llorar hilo a hilo, y 
madexa a madexa.— 38, 145 vayeta 
negra por frisar, que a venir frisada, 
descubriera cada grano.— 38, 147 que 
solamente a hacerlas [las jaulas] pu- 
diera ganar la vida. — 02, 237 amigo 
de holgarse á lo honesto, y afable.— 
63, 244 de verse tratar tan a lo señor. 
— 70, 164 que su amo no le hauia de 
dexar dormir a preguntas, y a res- 
pixestas. II I, VII Tu sabio autor al mun- 
do único, y solo. Otras mil frases ad- 
verbiales con ü se verán en los diver- 
sos nombres y adjetivos. 

Etim. Del latin aá, que vulgarmen- 
te sustituyó al acusativo de término 
de movimiento ad domo = á casa, y 
al dativo, de donde á veces al acusa- 
tivo objetivo. 

Abad. 1, 12, 36 los Abades del pue- 
blo [por cura, como antiguamente, 
hoy en Galicia por párroco, y lo mis- 
mo en Eúskera abadía, y en Hita 1209, 
y Gran Conq. de Ultram. 1. I, c. 106, 
1. 3, c. 55].— 25, 107 que aquel Abad 
fuesse su amigo, ó no? [el Maestro Eli- 
sabad, que era «hombre de misa» 
(Cfr. Maestro]. \\ II, 5, 17 si es que su 
tio el Abad le ha de dexar hecho de 
la Iglesia —25, 96 si bien canta el 
abad, no le va en zaga el monazillo 
Jel cura. «En común llamamos Abad á 
cualquier sacerdote, reverenciándole 
como padre» (Cov.]. - 60, 234 el Abad 
de lo que canta yanta [en H. Núñez: 
«El abad donde canta, dende yanta.»] 

Etim. De abbate-m abbas, del cal- 
deo NIN = abbá = padre, anciano. 

Abad-ejo. I, 2, 6 un pescado que 
■en Castilla llaman abadexo. 



Etim. De abad, por la forma pare- 
cida á una mitra; de venir del escocés, 
existiría la palabra en francés. Abade- 
jo también en Nebrija es la mosca ver- 
de que tira á color dorado, de que se 
hacen los parchos de cantáridas, y dí- 
jose por su parecido á la mitra. La 
metáfora no debe de extrañar, pues 
la tenemos en obispillo ó rabadilla de 
las aves. 

Abad esa. I, 52, 270 a pesar del 
Abadessa. || II, 60, 232 a un Monaste- 
rio, donde era Abadessa una tia suya. 

Etim. De abad; lasuperiora del mo- 
nasterio ó convento. 

A-baj-rtr. I, 31, 156 viendo que na- 
die le daua otra cosa abaxó su cabeza. 
— 36, 192 fue abaxarse, y abra<;ar a 
Dorotea, li II, 6, 21 se abaxan o con la 
floxedad, o con (ú vicio. -26, 101 que 
si maesse Pedro no se abaxa, se en- 
coge, y agazapa. -57, 218 Abaxó la 
cabecea don Qaixote, y hizo reueren- 
cia a los Duques. 

Etim De bajar. 

A-bajo. I, 16, 57 que caia de una 
torre abaxo.— 32, 158 y quando llega- 
ron allá abaxo [á lo hondo del río]. — 
33, 170 poniéndote a peligro, que todo 
venga abaxo. Jl II, 5, 17 Por este modo 
de hablar, y por lo que mas abaxo 
dize Sancho [después] . — 49, 185 donde 
cogen a un desdichado de media no- 
che abaxo. y le desuellan viuo [ade- 
lante]. 

Etim De bajo. 

A-balanz-arse. I, 11, 35 Abalan- 
zase al señuelo. 

Etim De balanz-a. 

Abandonar. I, 40, 207 luego sin 
abandonarme [desesperarme]. 

Etim. Cfr. Banda. 

A-barragan-ado. II, ^5, 17 me- 
jor parece la hija mal casada, que 
bien abarraganada. — 9, 30 como ha- 
zen los abarraganados, que llegan y 
llaman, y entran a qualquier hora. 

Etim. De abarragan-ar. 

A-bat-ido. II, 26, 102 agora me 



ABA 



— 4 — 



ABI 



veo (iesolado, abatido.— 40, 152 para 
ser escudo y a[m]paro del vituperoso 
y abatido genero dueñesco. 

Etim. De abat-ir. 

A-batir. II, 22, 82 y como a se- 
ñuelo gustoso se le abaten las águi- 
las Reales, y los paxaros altaneros.— 
43, 162 del que abatieres seras aborre- 
cido, y del que leuantares en ninguna 
manera premiado. — 61, 236 las quales 
[galeras] abatiendo las tiendas. || I, i 
las [artes], que por su nobleza no se 
abate[n] al seruicio y grangerias del 
vulgo, 

Etim. De batir. 

A b c. I, 26, 119 no se la primera 
letra del A b c- 34, 175 Y que no solo 
tiene las quatro. SS. que dizen que 
han de tener los buenos enamorados, 
sino todo un A. b. c. entero. || II, 42, 
159 Letras, respondió Sancho, pocas 
tengo, porque aun no se el A, B, C. || 
I, in para ponerlos al principio... por 
las letras del A. B. C. 

A-be-ce-d-ario. I, iv Pues esse 
mismo abecedario pondreys vos en 
vuestro libro. 

EUtn- De a-be-ce-d-arium, los nom- 
bres de las primeras letras y -arium. 

Abeja. I, 11, 33 las solicitas, y 
discretas abejas. || II, 5, 18 como en- 
xambres de abejas.— 49. 184 la miel 
que las trabajadoras abejas hazen. 

Etim. De ap-em, apis, apicula, api- 
ola, *abilia. Abejar, abej-on, abej-era, 
abej-orro, abejaruco. 

Abencerraje. I, 5, 15 el cautivo 
Abencerraje. 

Etim. El Moro Abindnrraez, que era 

de los Abencerrajes, de -»ív*Jí ,.»j1 = 

Aben as-SerrárJj, el hijo del sillero, del 
que hace sillas de caballo ó de muía. 
«Esta calle llaman Uxein, y adelante 
de ella está otra en que hay mas de 
ochenta tiendas, llamada Cerrauin, 
donde se hacen las cubiertas de las 
sillas ginotas de aquel preciado cor- 
dobán Marroquí, cosidas con mucha 



policía.» (Marmol, Descrip. África, II, 
1. 4, c. 22.) 
A-bereng^en-ado. II, 47, 177 son 

[los labios] jaspeados de azul y verde, 
y auerengenado. 

Etim. De berengen-a. 

Abernnncio. (Cfr. Abrennntio.) 

Abertura. II, 26, 103 por esta 
abertura de arriba a baxo prosiguió 
maesse Pedro, tomando en las manos 
al partido Emperador. 

Etim. he apertura, apertus, aperire 
= abrir. 

Abierto. I, 13, 42 No debaxo de 
cubierta, sino al cielo abierto. — 13, 
45 algunos libros, y muchos papeles 
abiertos, y cerrados. — 14, 47 Por mil 
heridas, en el alma abiertas. — 19,. 
71 que aprouechara estar en campo 
abierto, o no.— 29, 143 se fue a el 
abiertos los bracos.— 33, 164 en el con- 
trario muro abierto tanto espacio, 
quanto es el que pudo hazer una re- 
donda bala de artillei'ia.— 33, 168 y la 
mano abierta en la mexilla. 35, 183 
y es lo bueno, que no tenia los ojos 
abiertos. || II, 11, 38 Venia la carreta 
descubierta al cielo abierto, sin tol- 
do ni §ar^o.— 66, 255 que estañan al 
rededor del la boca abierta, espe- 
rando la sentencia de la suya.— 36. 
141 Saco Sancho una carta abierta 
del seno. 

Etim.. De apertus. aperire = abrir. 

Abindarraez. 1,5,15 del Moro 
Abindarraez. [De la familia de los 
Abencerrajes granadinos, familia que 
perseguida por Mohamed el Chico se 
pasó á Castilla en 142 ■; (Cron. D. Juan 
el II, año 28, c. 109), y se presentaron 
en número de treinta al Rey en Ules- 
cas. El suceso de que aquí se trata se 
halla en la Diaua de Jorge Montema- 
yor (1. 4), y se reduce á que Abinda- 
rraez. como de familia proscrita, se 
crió de orden del Rey fuera de Gra- 
nada, en poder del Alcaide de Cárta- 
ma y en compañía de Jarifa, hija de 
éste, de la cual se enamoró. Hablen- 



ABI 



— 5 - 



ABO 



do ido el Alcaide á serlo de Coin, y 
quedando Abindarraez en Cártama, 
los enamorados se concertaron, y au- 
sente el Alcaide en Granada, yendo 
para verse, cayó Abindarraez en una 
emboscada puesta por Rodrigo de 
Narvaez. Notó éste la tristeza y sus- 
piros del cautivo, y preguntándole la 
causa, supo de él toda su historia, que 
es á lo que se refiere Cervantes. Pero 
según la Diana, no llevó preso Nar- 
vaez al moro; antes mandó escoltar á 
los dos esposos hasta ponerlos en se- 
guro, dándoles generosamente la li- 
bertad.] 

Abismo. I, 9, 29 amenazando al 
cielo, a la tierra, y al abismo [frase 
apocalíptica].— 52, 274 que confun- 
diesse en el centro del abismo a los 
autores de tantas mentiras, y dispa- 
rates, li II, 1, 5 ya le suben al cielo, ya 
le baxan al abismo [las olas].— 22, 83 
que vino bolteando hasta los abis- 
mos. —60, 233 como un abismo llama 
a. otro. [«Abyssus abyssum invocat.» 
<Ps. 41,8.] 

Etitn. De abismus, superlativo de 
abyssus = i-p'jaoo;, a privativa y^-joaóg 
= ^u9óg = fondo. 

A-biand-ar. I, 20, 46 no mueua, 
ni ablande esse duro coraron. — 28, 
134 Todo lo qual, no solo no me ablan- 
daua, pero me endurecía de manera. 
—36, 192 el valeroso pecho de don 
Fernando... se ablando, y se dexó ven- 
cer de la verdad. || II, 17, 60 que sera 
esto Sancho, que parece, que se me 
ablandan los cascos.— 35, 138 y si por 
mi no quieres ablandarte ni reduzir- 
te á algún razonable termino.— 35, 138 
que... trae delante de si para ablan- 
darme, sino un vituperio, y otro. — 
69, 263 ablándate tigre. 
EtÍAi. De bland-o. 

A-bob-ado. II, 25, 97 Quedo pas- 
mado don Quixote, absorto Sancho... 
abobado el del rebuzno. 
Etim. De bobo. 
Abol-engo. II, 47, 177 y este nom- 



bre de Perlerines no les viene de 
abolengo ni otra alcurnia. 

Etim. De abuel-o. 

A-bolI-ado. I, 25, 109 La bazia yo 
la lleuo en el costal toda abollada. — 
37, 194 con el yelmo, aunque abolla- 
do, de Mambrino en la cabera, 

Etim. De aboU-ar. 

A-bollar. I, vii Rompí, corté, 
abollé. 

Etim. De boll-o; hacer un abollón ó 
cavidad en materia apta, como en la 
hoja de lata. 

Abominable. II, 70, 268 abomi- 
nable catadura. 

Etim. De abominabilem abomina- 
bilis, abominari = abominar. 

Abominado. II, 40, 152 abatido 
genero dueñesco, abominado de Bo- 
ticarios. 

Etim. De abomin-ar. 

Abominar. I, 51, 269 y abomina- 
uamos del poco recato del padre de 
Leandra. 1| II, 74, 277 escarmentando 
en cabera propia las abomino [las 
historias caballerescas].— 74, 279 des- 
pués de auer abominado con muchas, 
y eficaces razones de los libros de 
Cauallerias. 

Etim. De ab-omin ari, omen omin-is 
:= presagio. 

A-bon-ar. II, 1, 2 yo le abono y 
salgo por el.— 22, 81 fauoreciessen su 
intención, y abonassen su engaño. 

Etim. De buen-o. «Abonar, acredi- 
tar alguna persona, hacer buena y 
cierta la cosa.» (Cov.) 

A-bon-o, posv. II, 32, 121 No diga 
mas V. m... en su abono, porque. 

Etim. De abon-ar. 

A- borrase -ado. I, 21, 88 que 
según las tienes [las barbas] de es- 
pessas, y aborrascadas, y mal pues- 
tas. 

Etim. De borrasc-a. (Cfr. Borra. j 

Aborrecer. I, 13, 45 Quiso bien, 
fue aborrecido [de Marcela].— 14, 48 
A la cansada vida que aborrezco. — 
20, 78 y fue tanto lo que el pastor la 



ABO 



6 - 



ABR 



aborreció de alli adelante.- 39, 205 
aunque la traycion aplaze, el traydor 
se aborrece [refrán] . || II, 27, 106 que 
amemos a los que nos aborrecen.— 
62, 243 aunque aborrecía el ser Go- 
uernador. 

Etim. De ab-horr-esc-ere, horr-esc- 
ere = tener horror, de horr-or. 

Aborrec-ible. II, 10, 35 para ha- 
zerle aborrecible a tus ojos. 

Etim. De ab-hori'-esci-bilis, ab-ho- 
rre-scere, horr-or. 

Aborrecido. I, v libros, abo- 
rrecidos de tantos, y alabados de mu- 
chos mas. 

Etim. De aborrec-er. 

Aborrecí-iniento. I, 21. 82 Mas 
auiales cobrado tal aborrecimiento 
don Quixote por la passada burla, 
que. II II, 74, 280 poner en aborreci- 
miento de los hombres las fingidas, 
y disparatadas historias, de los libros 
de Cauallerias. 

Etim. De aborrece-r. 

A-bras-ado. I, 5, 16 que bien me- 
recen ser abrassados, como si fuessen 
de hereges [los libros].— 14, 49 abra- 
sada Roma? II II, 44, 166 que con sus 
abrasadas cenizas. — 71, 270 ni fuera 
abrassada Troya. 

Etim. De abras-ar. 

A-brasa-dor. II, 1, 4 soy lupiter 
tonante, que tengo en mis manos los 
rayos abrassadores con que puedo, y 
suelo amenazar. 

Etim. De abrasa-r. 

A-bra»ar. I, 13, 46 que dexando 
de abrasar estos papeles. — 25, 108 
abrasó chocas.— 34, 175 el amor... a 
unos entibia, y a otros abrasa. || II, 
8, 27 y abraso el templo famoso de 
Diana.— 34, 135 las hogueras... bien 
podría ser que nos abrasassen.— 41, 
155 donde nos abrasemos. 

Etim. Si brasa viniera do a-bras-ar, 
éste pudiera ser el abrasare de abra- 
sus, ab-radere, radere = raer, em- 
pleado en documentos híspano-latí- 
nos por talar campos, etc. Hoy mis- 



mo abrasar se dice por echar á perder 
del todo una cosa. 

A-brazado. I, 20, 77 quedo abra- 
cado con el muslo izquierdo de su 
amo.— 29, 143 tenia abracado por la 
rodilla de la pierna izquierda a don 
Quixote. II II, 63, 247 se arrojo a su» 
pies, y abracado dellos... le dixo. 

Etim. De abraza-r. 

Abraza-miento. I, 23, 101 des- 
pués del abrasamiento. 

Etim. De abraza-r. 

A-brazar. I, 3, 10 abracando a su 
huésped.— 7, 20 Abracáronse con el, 
y por fuerza le boluieron al lecho. — 
9, 30 sino se abracara con el cuello- 
[de la muía].— 21, 86 y le abracará es- 
trechissimamente. — 23, 101 le fue á 
abragar — 29, 142 y la abracó con luu- 
cha cortesía y comedimiento. — 35^ 
185 no pudo conseguir lo uno ni lo 
otro, porque Leonela se abrago con 
el, diziendole. || II, 8, 28 Mil vezes... 
me vino desseo, de abracarme con 
vuestra Magestad, y arrojarme de 
aquella claraboya abaxo.— 13, 45 un 
talego lleno de doblones, que me pa- 
rece, que a cada paso le toco con la 
mano, y me abraco con el. -60, 229 
arremetiendo a su amo se abraco coa 
el a bra^o partido. 

Etim. De braz-o. 

Abrazo, posv. I, 34, 182 los abra- 
mos que le dio. 

Etim. De abraz-ar. 

Abrennntio. II. 35, 137 Pero aco- 
tarme yo abernuntio. [En Hernán 
Núñez: «Ábernuncio Satanás mala ca- 
pa llevarás, rechaza ó desprecia al 
diablo, y llevarás vestido raído»]. — 
35, 138 que de los acotes auernuncio^ 
Abrrenuncio aueis de dezír. 

Etim. Es la 1." p. sing. de ab-renun- 
tíare = renunciar á, empleada en las- 
confesiones de fe, en el bautismo, et- 
cétera. 

A-brevIar. I, 2, 7 abreuió su ven- 
teril, y limitada cena.- 3, 9 No le pa- 
recieron bien al ventero las burlas- 



ABR 



— 7 — 



ABS 



de su huésped, y determinó abreuiar, 
y darle la negra orden de caualleria 
luego.— 47, 249 determinaron de abre- 
uiar con la partida [irse luego]. || II, 
49, 187 Finalmente por abreuiar el 
cuento de mi perdición. — 74, 277 sus 
misericordias no tienen limite, ni las 
abreuian, ni impiden los pecados de 
los hombres [acepción teológica, to- 
mada de la Vitlgata]. 

Etim. De adbrevi-are. en Vegetius 
(De re milU.), brevi-s = breve. 

Abrigar. II, 71, 270 y quedándose 
en pelota abrigo a Sancho [con el fe- 
rreruelo]. 

Etim. De apricar-e. Des- abrigarse. 

Abrig-o, posv. I, 41, 220 para nos- 
otros no fue abrigo de mala muger 
[la cala ó caleta del mar] |] II, i he 
determinado de sacar a luz al inge- 
nioso hidalgo..., al abrigo del claris- 
simo nombre de V. E. 

Etim. De abrig-ar. 

Abril. II, 13, 45 y tan fresca como 
una mañana de Abril [la muchacha]. 

Etim. De aprilis (mensis), aper-ire 
= abrir, por ser el que comenzaba el 
año. 

Abrir. I, 3, 9 hizo mas de tres [pe- 
dazos] la cabera del segundo harrie- 
ro, porque se la abrió en quatro. — 5, 
16 Abran vuestras mercedes [la puer- 
ta] al señor Baldouinos. — 6, 18 Y 
abriendo otro libro.— 8, 26 que a dár- 
sela [la cuchillada] sin defensa, le 
abriera [á Don Quijote] hasta la cin- 
tura.- 11, 33 la pesada reja del corbo 
arado a abrir, ni visitar las entrañas 
piadosas de nuestra primera madre. 
— 13, 45 los que abrian la sepultura. 
— 14, 47 Quien no abrirá de par en 
par las puertas.— 30, 148 en abriendo 
el gaznatico al señor Pandahilado [en 
degollándole]. — 31, 155 abriéndole á 
acotes con las riendas de una yegua. 
—35, 185 y tanta fuerza hizo, que la 
abrió [la puerta].— 37, 195 por quien 
no le abra camino mi espada \le erra- 
ta por se].— 40, 208 una muy blanca 



mano, que la abrian, y cerrauan muy 
apriessa.— 41, 221 de nuestra barca, 
de modo que la abrió toda.— 43, 234 
no tienen costumbre de abrirse las 
fortalezas, hasta que.— 46, 246 que se 
holgara que en aquel instante se 
abriera debaxo de sus pies la tierra, 
y le tragara.— 52, 271 pidiendo a Dios 
abriesse las manos de su misericor- 
dia, y les Uouiesse.- 52, 272 porque se 
van estos hermanos abriendo las car- 
nes [disciplinándose]. || II, 5, 18 y en 
menos de un abrir y cerrar de ojos 
te la chanto un don y una señoría 
acuestas. — 17, 61 sino abris luego, 
luego las xaulas.— 39, 149 sentimos 
todas, que se nos abrian los poros de 
la cara.— 55, 210 pienso, que debaxo 
de los pies de improuiso se ha de 
abrir otra sima mas profunda.— 71, 
269 a cuyos ofrecimientos abrió San- 
cho los ojos, y las orejas de un pal- 
mo [como para mejor ver y oir lo 
que tanto le interesaba]. 

Etim. De aperire. 

Abrojo. II, 36, 140 disciplina de 
abroxos. 

Etim. De abre ojo!, en Álava abre- 
ojos, como abrepuños, es el abrojos á 
cuatro ó abrojos á cinco (Colmeiro 
1, 61), por introducirse sus púas en 
las zoquetas de los segadores, lo que 
les obliga á desatárselas. También se 
llama el abrojos alavés detiene-buey, 
gatuna ó uñas de gato ^.ononis spino- 
sa), y en el alto Aragón abri ojos. «En 
las disciplinas de los que por devo- 
ción se azotan, ponen unos ahrojiUos 
de plata con que se sacan mucha 
sangre» (Cov.). 

Absit. II, 47, 175 Absit, dixo el me- 
dico, vaya lexos de nosotros tan mal 
pensamiento. 

Etim. Es la 3."' p. sing. subjuntivo de 
ab-esse = ausentarse, esse = ser. 

Absolata-mente. I, 27, 130 que 
absolutamente tenga misericordia de 
mi alma. 

Etim. De ab-soluto. 



ABS 



ACÁ 



Absoluto. 1, 12, 37 de todo lo qual 
quedó el mogo señor desoluto [por 
absoluto, estropeado en boca de un 
pastor] .— 43, 232 la hizo señora abso- 
luta de su alma. 

Etim. De ab-solutus,solu-tus= suel- 
to, solv-ere = soltar, solu-s = solo, 
entero, de donde absoluto = comple- 
to, entero. 

Absolver. I, 51, 269 tal la absuel- 
ue, y perdona || II, 8, 28 me sorbiesse 
una duda... Assolulesse, quieres dezir, 
Sancho.— 33, 128 querría yo que el se- 
ñor Gouernador me asoluiesse ciertas 
dudas que tengo.— 51, 195 pues están 
en un fil las razones de condenarle, 6 
assoluerle. 

Etim. De ab-solvere, solv-ere = sol- 
tar, solu-s == solo, entero. 

Abs^rt-ar. I, iii suspender, y ab- 
sortar un ingenio tan maduro como 
el vuestro. 

Etim. De absort-o. 

Absorto. II, 25, 97 Quedo pasma- 
do don Quixote, absorto Sancho, sus- 
penso el primo, atónito el page, abo- 
bado el del rebuzno, confuso el ven- 
tero, y finalmente espantados todos 
los que. 

Etim. De ab-sortus, ab-sorbere, 
sorb-ere = sorber. El absorto ó admi- 
rado se queda sin respiración, y re- 
coge por el contrario el aliento. 

Abstenerse. I, 20, 82 para que te 
abstengas, y reportes en el hablar de- 
masiado. ¡I II, 64, 249 dexando las ar- 
mas, y absteniéndote, de buscar auen- 
turas. 

Etim. De abs-tinere, tenere^= tener. 

Absurdo. I, 49, 256 viendo los ab- 
surdos, y disparates de las [come- 
dias] que hazemos. 

Etim.De ab-surdus, surdus — sordo, 
de sonido ensordecedor; que disuena 
de la razón. 

Abuelo. I, 49, 261 que me acuer- 
do yo que me dezia una mi agüela. 

Etim De av-olus, dimin. de av-us 
= abuelo. 



Abundancia. I, 2, 6 todo lo de- 
mas se hallará en ella en mucha 
abundancia. — 11, 33 en magnifica 
abundancia.— 29, 139 para mostrarse 
[las lágrimas, etc.] en mayor abun- 
dancia. —44, 238 derramando lagri- 
mas en grande abundancia. || II, 12, 
42 y de la abundancia del cora9on 
habla la lengua [del Evangelio (Mat. 
12, 35, Luc. 6, 45].— 18, 69 la abundan- 
cia de la casa de don Diego. 

Etim. De abundant-ia, abundant em 
abundans, abundare =^ abundar. 

Abundante. I, 12, 3 7 quando 
auia de ser el año abundante, o estil. 
—18, 68 de pastos abundantes. || II, 18, 
67 la comida fue... limpia, abundan- 
te, y sabrosa. 

Etim. De abundantem abundans, 
ab-unda-re = abundar. 

Abandante-niente. II, 58, 204 
dexandole comer abundantemente de 
todo aquello que quisiere. 

Etim. D'? abundante. 

.1^ bnndan t-isimo. 1, 31, 153 abun- 
dantissimo de todas las cosas. || II, 67, 
257 daranos con abundantissima ma- 
no de su dulcissimo fruto las encinas. 

Etim De aban dan t-e. 

Abundar. II, 11, 37 a pacer la 
verde yerua, de que aquellos campos 
abundauan.- 12, 42 que a mi parecer 
este sitio abunda de yerua para ellos, 
y del silencio y soledad que han me- 
nester mis amorosos pensamientos. 

Etim. De abundare, unda-re = on- 
dear el agua, unda = onda de agua, 
en su origen el agua. 

Abund-oso. I, 48, 257 fresco, y 
abundoso pasto. || II, 42; 158 una Ínsu- 
la... sobre manera fértil y abundosa. 

Etim. De abund-ar. 

Abuso. I, 2, 4 abusos que mejorar. 
II II, 1, 1 enmendando este abuso, y 
condenando aquel.— 43, 161 puerco y 
extraordinario abusso. 

Etim. De ab-usus, usus = uso, ut-i = 
usar. 

Acá. I, 4, 12 Venid acá hijo mió.— 



ACÁ 



9 — 



ACÁ 



6, 18 dádmele acá compadre.— 15, 53 
Ven acá pecador.— 16, 57 que de luen- 
gos tiempos acá.— 19, 74 tiene vuestra 
merced la mas mala figura de poco 
acá, que jamas he visto. — 23, 100 lo 
qual se ha confirmado después acá, 
con las vezes.-29, 145 cien jornadas 
mas acá del reino de. || II, 5, 17 Ven 
acá bestia, y muger de Bari'abas. — 
38, 146 quando desta vida vaya, que 
es lo que importa, que de las barbas 
de acá poco, o nada me curo [de las 
de esta vida]. 
Etim. De eccu hac = he aquí. 
Acaba-ble. II, 8, 28 en este pre- 
sente y acabable siglo. 
Etim. De acaba-r. 

A-cab-ado. 1, 21,86 una de las mas 
fermosas, y acabadas donzellas.— 50, 
264 Y después de la comida acabada, 
y las mesas aleadas.— 51, 267 en el in- 
genio no menos acabado. || II, 10, 33 
y tuuo por bien acabado su negocio. 
— 12, 42 Contadme ya por acabado 
[muerto].— 21, 81 cuya ya casi consu- 
mida y acabada espuma que en el 
caldero lleuaua. — 41, 154 el comentar 
las cosas es tenerlas medio acabadas 
[ó sea «obra empezada, medio aca- 
bada»]. 
Etim. De acaba-r. 

Acaba-niiento. I, 52, 274 Ni de 
su fin, y acabamiento pudo alcanzar 
cosa alguna. || II, 26, 103 su muerte, 
fin y acabamiento. 
Etim. De acaba-r. 

Acabar. 1, 1, 2 donde acabándolos 
[las ocasiones y los peligros; llevándo- 
los á cabo]. — 3, 7 con lo cual acabó de 
confirmar don Quixote. - 3, 7 la qual 
[cena] acabada.— 3, 7 acabó de creer- 
lo, quando acabó de oyr semejantes 
razones. — 3, 8 Acabó de cerrar la no- 
che.— 6, 19 que seria nunca acabar 
[cosa interminable]. - 11, 33 Acabado 
el seruicio de carne [en la comida] . 
— 12, 38 y si es señor que me aueys de 
andar gaheriendo á cada passo los 
vocablos, no acabaremos en un año. 



—14, 51 en tanto, que se acabaña [de 
labrar] una losa.— 15, 55 no ay me- 
moria a quien el tiempo no acabe. — 
15, 56 sin acabar de enderezarse. — 
17, 63 pensaron que se le acabaña la 
vida.— 20, 75 auentura que con mas 
poco peligro fue acabada del famoso 
cauallero.— 20, 78 no acabarás en dos 
dias [el cuento; como se ve, es el cuen- 
to de nunca acabar, como suele decir- 
se. Así cuenta el vulgo en todas par- 
tes, y aun en las literaturas mas pri- 
mitivas la repetición es rasgo carac- 
terístico; la mente anda paso tras 
paso, titubeando, asegurándose el que 
habla de que le han entendido una 
frase, antes de pasar á otra, como ha- 
cen aquellos que á cada paso inter- 
calan el c^td ustedr ó el ¿me entiende 
usted?}.— 20, 80 de que en aquella pe- 
ligrosa auentura se le acabassen los 
dias.— 21, 85 para que en acabando 
algunas, se cobre nombre, y fama [lle- 
vando á cabo],— 21, 87 y han acabado 
en punta, como pirámides [los lina- 
jes].— 22, 92 Como puede estar acaba- 
do [el libro], si aun no está acabada 
mi vidai'- 23, 100 mas nunca lo pudi- 
mos acabar con el [como recabar de 
él; es decir, lograr, llegar al cabo ú 
objeto propuesto]. — 29, 139 sin que 
me acabe el temor, y sobresalto que 
tengo.— 29, 140 Con lo que Cárdenlo 
dixo, se acabó de admirar Dorotea.— 
29, 144 pues estando a cauallo acaba 
las mayores fazañas, y auenturas, que. 

— 30, 119 pues no acabas de traerme 
aora un recado de su parte?- 31, 151 
haata que acabe de acriuar todo lo 
que aqui está.— 31, 151 Acaba cuen- 
tamelo todo. -35, 186 no solo de pei"- 
der el juyzio, sino ile acabar la vida. 

— 37, 195 no me acabaste de dezir 
aora que. - 41, 221 que nos desiru- 
yesse, conf undiesse, y acabasse [Alá]. 
—42, 228 mas cuantío le acabó de co- 
nocer. — 50, 263 si yo me pusiesse aora 
á dezirlos... seria nunca acabar.— 50, 
265 y no teniendo mas que dessear, 



ACÁ 



— 10 — 



ACÁ 



acabóse [basta de razones], y el esta- 
do venga. || II, 10, 33 qui?a con esta 
porfla acabaré con el, que no me em- 
bie otra vez a semejantes mensage- 
rias [recabaré de él, lograré, sacaré]. 
— 12, i3 que se consuma y acabe en 
continuas peregrinaciones, y ásperos 
y duros trabajos este tu cautiuo Ca- 
uallero?— 22, 85 aora acabo de cono- 
cer que. —45, 169 y aora en este punto 
acaba de venir por ellas.— 59, 228 no 
lo pudieron acabar con el [conseguir 
de él, recabar de él].— 60, 231 nueua 
que me turbo el sentido, y acabo la 
paciencia.— 65, 253 por medio del fa- 
uor, y de las dadiuas muchas cosas 
dificultosas se acaban [se recaban, se 
consiguen]. — 74, 277 Fue el parecer 
del medico, que melancolias y des- 
abrimientos le acabañan [le llevaban 
hasta el cabo, le mataban]. 

Eti)n. De cab-o. 

Academia. I, 18, 68 por las Aca- 
demias de Atenas..., Paris, Bolonia y 
Salamanca. 

Etim. De Academia = áxagY¡fi-£a, de 
'Ay.a5r¿|j.o; dueño de los jardines donde 
enseñó Platón en Atenas. Las tres 
primeras son las que pone Bocacio 
al fin del Decameron. Jueron las de 
Bolonia, Paris y Salamanca -las pri- 
meras desde el i*establecimiento de 
los estudios en los siglos xii y xiii; el 
Concilio de Viena del 1312 añadió la 
de Oxford, disponiendo que en las 
cuatro se enseñasen las lenguas he- 
brea, caldea y arábiga para facilitar 
la conversión de los infieles. En el si- 
glo XV los Mediéis de Florencia esta- 
blecieron la primera Academia pri- 
vada, enteramente platónica y anti- 
aristotélica, después se fundaron 
otras muchas en todas partos. En Ma- 
drid las primeras fueron la Imitato- 
ria hacia el año 1586 por Félix Arias, 
y que no duró un año, y la Sdoage del 
año 1612 por Francisco de Silva: á la 
primera perteneció Lupercio Leonar- 
do de Argensola, á la segunda Lope 



de Vega y Pedro Soto de Rojas. En 
Valencia comenzó el 1591 la de los 
Nocturnos, en Zaragoza hubo la de los 
Anhelantes, y á su imitación supone 
Cervantes la de la Argamasilla. 

Académico. I, 52, 274 Los Aca- 
démicos de la Argamasilla. 

Etim. De academi-cus, academi-a. 
Los nombres de los académicos so- 
lían ser caprichosos; en la Imitatoria 
de Madrid tuvo Lupercio Leonardo 
de Argensola el de Bárbaro, en la de 
los ISiocturnos de Valencia López Mal- 
donado el de Sincero, que había lle- 
vado Sannazaro. Los de la Argama- 
silla son Monicongo, Paniaguado, Ca- 
prichoso, Burlador, Cachidiablo y li- 
quitoc. 

A ca-ecer. I, 15, 54 sus tiempos 
limitados en que acaecen.— 31, 153 
que acaece estar uno peleando en las 
sierras de Armenia. — 40, 212 otro dia 
que acaeció a estar solo el baño [por 
analogía con aconteció á estar^. 

Etim. De ca-er, como suceder de 
cadere. 

Acaecl-miento. I, 23, 96 Redu- 
élansele á la memoria los marauillo- 
sos acaecimientos, que. — 27, 125 acae- 
cimientos de nuestros vezinos.— 37, 
195 ciertos acaecimientos de buena 
ventura.— 43, 223 con oti'os estraños 
acaecimientos en la venta sucedidos. 

Etim. De acaecer. 

A-canal-ado. II, 22, 85 quando 
las vozes, que acanaladas por la cue- 
ua sallan, dexaron de oyrse. — 47, 178 
las uñas largas y acana'adas. 

Etim. De a-canal-ar, canal. 

A cardenal-ado. 1, 16, 56 tan 
acardenalado a partes a don Quixote. 

Etim. De acardenal-ar. 

A-cardenal-ar. II, 69, 263 acar- 
denalarme los bracos a pellizcos. 

Etim. De cardenal. 

Acarlci-ar. I, 30, 150 le besaua, 
y acariciaua, como si fuera persona 
[al rucio]. — 37, 197 luego se rindieron 
todos al desseo de seruir, y acariciar 



ACÁ 



— 11 — 



AGE 



á la hermosa Mora. || II, 63, 248 que los 
regalasse, y acariciasse, quanto le 
fuesse possible. 

Etim. De carici-a. 

A-carr-ear. 1, 34, 176 Que este da- 
ño acarrean entre otros, los pecados 
de las señoras, que se hazen esclauas 
de. II II, 1, 4 apoca la salud, y acarrea 
la muerte. 

Etim. De carr-o. 

Acaso. 10, 31 bis si acaso en mu- 
chos dias no topamos hombre arma- 
do.— 32, 157 mirando si acaso estaua 
alli Sancho. 

Etim. De caso. (Cfr. d caso.) 

A-cata-miento. I, 48, 258 pre- 
gunto, hablando con acatamiento. || 
II, 32, 127 hablando con el deuido aca- 
tamiento. 1 1, 1 con el acatamiento que 
deuo a tanta grandeza. 

Etim. De acata-r. 

Accidente. I, 12, 40 puesto que 
[aunque] es tal la medicina que se os 
ha puesto, que no ay que temer de 
contrario accidente [que sobrevenga 
mas daño á la herida].— 21, 84 por al- 
gún estraño accidente deuio de venir 
a manos de.— 23, 100 algún accidente 
de locura le auia sobreuenido. — 27, 
125 Quedé admirado deste nueuo ac- 
cidente [caso no esperado].— 41, 215 la 
hermosura de algunas mugeres... re- 
quiere acidentes para diminuyrse, 6 
acrecentarse. — 43, 229 algún graue 
acídente de quartana. || II, 19, 71 es 
accidente inseparable, que dura, lo 
que dura la vida. 

Etim. De ac-cident-em ac-cidens, 
ac-cid-ere = acaecer, cad-ere = caer. 

Acción. I, 16, 58 los historiadores 
granes, que nos cuentan las acciones. 
— 37, 198 todas estas cosas son accio- 
nes del entendimiento. I' II, 6, 21 Ca- 
ualleros tan parecidos en los nom- 
bres, y tan distantes en las acciones. 
— 14, 51 fuesse tras su amo assido a 
una acción de rozinante. (Cfr. Acio)i.) 

Etim. De ac-tionen ac-tio, ag-ere = 
conducir, llevar, obrar. 



Acebo. I, 13, 41 un gruesso bastón 
de azebo. 

Etim. De acrifol-ium, como trébol 
de trifolium, catal. grévol, arag. cré- 
bol, gasc. agreu. «Árbol conocido, di- 
cho agrifolium y por otro nombre pa- 
liuro.» (Coy.) 

Ac-edo. II, 10, 32 si la muda de 
blanda en áspera: de azeda en amo- 
rosa [la respuesta]. 

Etim De ac-ére = ser agrio, punzan- 
te, ac-us = aguja, punza. En Hita (445) 
asedo por acedo, malo. 

Aceite. I, 12, 37 el [año] que vie- 
ne será de guilla de azeyte. || II, 10, 
32 la verdad... siempre anda sobre la 
mentira, como el azeite sobre el agua. 
— 46, 174 azeyte de Aparicio. 

Etim. Del arab. O-o jJi = az-zeít. 

Aceit-era. I, 17, 62 alcuza, o azey- 
tera de hoja de lata. 

Etim. De aceit e. 

Aceituna. 11,52, 201 Ogaño no 
ay azeytunas, ni se halla una gota de 
vinagre en todo este pueblo.— 54. 206 
no faltaron azeytunas, aunque secas, 
y sin adouo alguno. 

Etim. De ,.í «^ Jl = az-zeít-íína, el 
fruto ú oliva, y el árbol ó aceituno ú 
olivo. . 

Aceler-ado. 1, 13, 43 en el discur- 
so desta tan acelerada obra. II. 21, 
80 la calamidad en que tu discurso 
acelerado to ha puesto [tu discurrir 
acelerado, de prisa]. 

Etim. De ac-celeratus, ac-celera-re 
= acelerar, cel-er = veloz. 

Acelerar. I, 14, 48 Acelerando el 
miserable pla^o. 

Etim. De ac-celerare, cel-er = ve- 
loz. 

Acémila. I, 19, 73 desbalijando 
una azemila de repuesto. II II, 34, 133 
atrauessaron al jauali poderoso sobre 
una azemila. 

Etim. De iUl^M = az-zámela, que 
vale lo mismo y saco de provisiones, 
zamil = el que va en grupa, lo que 



AGE 



— 12 



AGE 



hace contrapeso, azmala — bagajes, 
de saínala = RX\da.r cojeando, llevar 
un fai'do, seguir á otro, llevar á la 
grupa. En el Cid azemilla, en el Fue- 
ro de Alquezar (1069, MüÑ. p. 247) ace- 
milla, en el de Sepúlveda y Nájera 
(id. 285) azemila; cat. adsembla, ad- 
zembla, asembla, pg. azemala, aafeme- 
la. En R. Martin y P. de Alcalá sólo 

el colectivo J-^y * = as-samel = roci- 
nus, roncinus. «Azemila, mulo gran- 
de y de hueso para litera, ó carga de 
repuesto.» (Cov.) 

A-cendradísimo. II, 38, 145 el 
acendradissimo Cauallero don Qui- 
xote. 

Etim. De acendrad-o, acendr-ar, de 
cendra, del plur. ciñera, de cinis = 
ceniza. 

Acento. I, 14, 46 De la espantable 
voz yrá el acento.— 27, 130 que en las- 
timados acentos oyeron que dezya.— 
46, 248 algo la voz de punto, y dismi- 
nuyóla después con tan tierno acen- 
to, que. II II, 61, 236 clarines, trompe- 
tas, y chirimias, que cerca y lexos lle- 
nauan el ayre de belicosos acentos. 

Etim. De ac-cen-tus, cant-us = can- 
to, can-ere =- cantar. 

Aceña. II, 29, 112 En esto descu- 
brieron unas grandes hazeñas, que 
en la mitad del rio estauan. 

Efhn. De Lj'^^i = as- sania, cinia 
(P. Alc), rueda para regar (Kaz.), má- 
quina elevadora de agua, de Lu». = 
sana = elevar; en Hita (231) y Alexan- 
dre 13üi) acenna, en el Fuero de Sa- 
lamanca acenia, en Yanguas (I, 219) 
cenia, en R. Martin cenia y cinia. ^El 
molino (le agua.» (Cov.) 

Aceptación. II, 64, 250 con la 
acetacion de las condiciones. 

Etim. De ac-cepta-tion-em ac-cepta- 
-tio, ac-cepta-re = aceptar. 

Aceptar. I, 15, 53 sin aceptar es- 
tado, ni condición alguna [sin acep- 
ción ó distinción de personas; no es 
necesario corregir eceptar].— 26, 118 



jamas se acetauan, ni cumplian, — 29, 
140 y acetaron la merced que se les 
ofrecía.— 31, 154 que ella se contente 
de acetarlos por sus caualleros.- 42, 
225 pero no quiso acetar ninguno de 
sus liberales ofrecimientos. || II, 24, 
94 El page no acepto el combite de 
las ancas, aunque si el de cenar con 
el.— 35, 110 yo acepto la penitencia.— 
52, 199 este dessaflo, y que le acete, y 
venga a responder por si. 

Etim. De ac-cep-ta-re, ac-cep-tus, 
ac-cip-ere = recibir, cap-ere = coger, 
tomar. 

Acer-ado. II, 14, 50 de un hierro 
azerado de mas de un palmo [la lan- 
za]. -21, 79 azerada cuchilla.-60, 230 
vestida la acerada cota. 

Etim. De acera-r, acer-o. 

A-cerca. I, 30, 148 acerca de no 
querer casarse.— 31, 155 me dezia un 
donayre, y chufeta, acerca de hazer 
burla de v. m. [por hacer burla]. || II,. 
1, 3 que acerca del poder de Dios 
ninguna cosa es impossible. 

Etim. De cerca (Cfr. á cerca). 

A-cei'car. 1, 14, 49 ni el quema, ni 
ella corta a quien a ellos no se acer- 
ca.- 19, 71 las lumbres s^yuan acer- 
cando a ellos. 

Etim. De cerca. 

Acero. I, 51, 267 y sutiles cadenas 
de azero.— 52, 275 el azero fino, con 
que destroi^^a, assuela, raja, y parte 
[su arma de acero]. i| II, 6, 20 cuchi- 
llas tajantes de Damasquino azero, o 
porras ferradas con puntas assi mis- 
mo de azero. - 22, 84 cora(,^on de aze- 
ro, bracos de broiize.— 3:i, 145 y a mo- 
liflear los azeros de los mas endure- 
cidos corazones del mundo. 

Etim. De aclare, aciarium, de acies 
(ferri), fr. acier, pg. y gall. aceiro. 

Acertad-isínio. II, 25, 98 quedo 
acreditado en el lugar por acertadis- 
simo judiciario. 

Etim. De acertad-o. 

Acert-ado. I, 3, 7 que andana 
muy acertado en lo que dessaua.— 3, 



AGE 



— 13 



ACI 



8 tuuieron los passados caualleros por 
cosa acertada que sus escuderos fues- 
sen proueydos.— 30, 148 Y si en algu- 
na cosa he andado demasiado, o no 
tan acertado como deuiera.— 51, 269 
yo sigo otro camino mas fácil, y a mi 
parecer el mas acertado. |! II, 9, 31 y 
no sera acertado, dexar, que nos halle 
el sol en la calle. 
Etim. De acertar. 
Acertar. I, 2, 5 que en la venta 
aquella noche acertaron a hazer jor- 
nada [les sucedió á caso, como la 
suerte, en que se acierta sin querer]. 
— 3, 10 no es possible acertar a refe- 
rirlas.— 5, 14 acertó a passar por alli 
un labrador. — 9, 27 tales que si en 
lleno se acertauan [con los golpes de 
las espadas].— 14, 47 va acertado el 
que bien quiere.— 17, 64 no es possi- 
ble acertar a escreuillas.— 22. 94 que 
no le acertasspn no se quantos guija- 
rros en el cuerpo.— 23, 97 Si digo que 
soys vos Fili, no acierto.- 23, 99 si 
entrays media legua mas adentro, 
quiQa no acertareys a salir [de la sie- 
rra].— 24, 102 quando no acertó el nu- 
mero de las cabras que auian passa- 
do el rio. — 33, 162 con el gusto de ver 
que acerté en mi opinión.— 35, 186 
Acertó a caso andando a buscar a 
Camila, que vio sus cofres abiertos 
[Acertar por acaecer, como en la Gala- 
tea (1. IV): «En las platicas que las 
pastoras tenian acertó que Leonarda 
llamó por su nombre á la encubierta 
Rosaura.»].— 41, 217 que no lo acierto 
a encarecer. ¡| II, 13, 46 que en dándo- 
me a oler qualquiera [vino] acierto 
la patria, el linage, el sabor, y la du- 
ra y las bueltas que ha de dar, con 
todas las circunstancias al vino ata- 
ñaderas. -16, 56 y el de lo verde se- 
gún se tardaua en responderle, pare- 
cía, que no acertaua a hazerlo .. Acer- 
tastes, señor Cauallero, a conocer por 
mi suspensión mi desseo.— 19, 71 y es 
menester gran tiento, y particular 
fauor del cielo para acertarle [el es- 



tado del matrimonio]. -36, 143 ni al 
Cauallero que nunca ha acertado á 
salir de los términos de su lugar.— 
46, 174 para acertar a curarle, quan- 
do cayere enfermo. 
Etim. De ciert-o. 

Aci-ago. I, 28, 136 Estos dias, y 
estas horas, bien se yo que para mi 
fueron aciagos, y menguados. || II, 10, 
36 O encantadores aziagos, y mal in- 
tencionados.— 18, 69 el dia de su par- 
tida tan alegre para don Quixote co- 
mo triste y aziago para Sancho.— 23, 
90 en aziago dia baxó v. m .. al otro 
mundo. 

Etim. De auce = suerte (Cid 1528), 
abze mala (Akx. 545). de avis, dim. 
avica y auca, de donde oca, auce, 
aucilla; término de agoreros. 

Acíbar. II, 44, 168 para ella(s) soy 
miel, y para vosotras azibar. 

Etim. De j^\ = a^-(^ebar ó aq-qi- 
bar, en R. Martín por áloes, cibar en 
P. de Alcalá; de^^-^s' = ambara = ser 
amargo, ?abara = soportar. En el 
libro de Montería (Bibl. Ven., p. 223) 
acebar, pg. azevre, cat. cever. Acibar- 
-ar. «Aloe es aquel muy amargo que 
en Castilla se dice Azibar.» (Laguna, 
1. 3, c. 23). 

.4cical-ado. II, 48, 182 una espa- 
da acicalada y tersa. 

Etitn. De acicalar, a^ecalar (P, 
Alc), acecalar íGran Cotiq. lUr. II, 
c. 42), de J^^ = (jaíqala = polire, 
splendere (R. Marx.), de ^aíqal = po- 
litor gladii, gaqala el verbo ordina- 
rio, y en Freytag también saqala. 

Ación. II, 14, 51 fuesse tras su amo 
assido a una acción de rozinante. 

Etim. Parece derivar de as-ir, ya lo 
dio á entender Covarrubias. «Ación 
la correa de la silla en que va puesto, 
y pendiente el estribo, se dijo quasi 
asion: porque asse en la barra de la si- 
lla». Acion-era — pieza de suela, que, 
asegurada al lomillo del recado de 
montar, sirve para sostener las es- 



ACL 



— 14 



ACÓ 



triberas {Vocabul. rioplateuse, Gra- 
>íada). 

Aclainar.11,56, 215 aclamaron to- 
dos la Vitoria por don QuixotP. 

Etim. De a-clamare, clam-are = 
llamar, clam-or = clamor, llama- 
miento. 

A-clar-ar. I, 43, 234 esperad que 
aclare el dia. — 44, 239 hasta que la 
verdad se aclarasse.— 48, 258 aclárate 
mas, si quieres que te responda dere- 
chamente. II II, 40, 150 aclara las du- 
das. 

Etim. De clar-o. 

A-cob» i'd-ado. 1, 8, 26 todo teme- 
roso y acobardado. ' II, 17, 63 de cuya 
vista el león acobardado, no quiso, ni 
osó salir. 

Etim. De acobardar. 

A-cobard-ar. I, 27, 124 assi por 
aquel inconueniente, como por otros 
muchos que me acobardauan. || 11,26, 
102 acobardóse el pago. || I, ni que de- 
zis que os suspenden, y acobardan. 

Etim. De cobard-e. 

A-coce-ado. 11,59,225 me he visto 
esta mañana pisado, y acoceado, y 
molido de los pies de animales in- 
mundos, y soeces. 

Etim. De acoce-ar. 

A-coc-ear. II. 18, 69 supeditar y 
acozear los soberuios. 

Etim. De coz. 

A-coger. I, 5, 14 acordó de aco- 
gerse a su ordinario remedio. - 11. 34 
me acogistes. y regalastes.— 28, 133 
me acogía al entretenimiento de leer 
algún libro denoto.— 41, 221 á los del 
baxel que nos acogiessen, porque nos 
anegauamos.— 45, 243 que Castellano 
no le acogió en su castillo que le hi- 
ziesse pagar el escote? || II, 42, 160 an- 
tes le has de acoger, agasajar, y re- 
galar. —43, 161 la gente curiosa se ha 
acogido al Latín, y al regoldar dize 
«rutar.— 48, 180 no estoy en edad tan 
prolongada, que me acoja a semejan- 
tes niñerías [á la tercería]. 

Etim. De coger. 



A-cog-ida. I, 36, 190 no te queda 
lugar, ni acogida de llamarte a enga- 
ño.— 42, 225 para dalle acogida. || II, 
60, 232 o fuerza rabiosa de los zelos, 
a que desesperado fin conduzis, a 
quien os da acogida en sü pecho. 

Etim De acog-er, es posverbal. 

A-cogi-iuiento. I, 18, 170 y en- 
caminóse házia donde le pareció que 
podía hallar acogimiento [posada].— 
33, 170 donde fue recebido por Cami- 
la con amoroso y honesto acogimien- 
to 1! II. 54, 207 en ninguna parte ha- 
llamos el acogimiento que nuestra 
desuentura dessea. ||I, i En fe del 
buen acogimiento, y honra que haza 
vuestra Excelencia a toda suerte de 
libros. 

Etim. De acoge-r. 

Acólito. II, 51, 191 presentes á to- 
do el Mayordomo, y los demás acó- 
litos. 

Etim. De axóXouQos = acompañante, 
xsXeuGos = camino; término eclesiás- 
tico, el que acompaña al cura en el 
altar. 

Aconiete-dor. I, 52, 272 y aun 
ofender si pudiessen a sus acomete- 
dores.— 52, 273 acometedor de peli- 
gros. 

Etim De acomete -r. 

A-cometer. I, 3, 9 que si le aco- 
metieran todos los harrieros del mun- 
do, no boluiera el pie atrás. —13, 43 
quando se veen en ocasión de acome- 
ter una grande, y peligrosa auentu- 
ra... nunca en aquel instante de aco- 
metella.— 19 72 era cosa de ver con 
la presteza que los acometía. — 19, 73 
acometiéndoos, y os acometiera aun- 
que.— 20, 76 acometer esta auentura. 
— 33, 164 las que se acometen por 
Dios, son las que acometieron los 
santos, acometiendo a viuir vida de 
Angeles. -34, 172 Y assi acometió a 
su pretensión con las alabancias de su 
hermosura.— 39, 204 acometió a la 
Goleta, y al fuerte. || II, 4, 15 que assi 
acomete mi señor a cien hombres ar- 



ACÓ 



— 15 - 



ACÓ 



mados, como un muchacho coloso a 
media dozena de badeas. — 29, 113 
acometieron a desnudar a Sancho, y 
a pedir a don Quixote se lo pagasse 
[por el mezquino valor de sus ropas], 

Etim. De cometer. 

A-comet-ido II, 48, 180 si estaré 
yo seguro de ser acometido, y for- 
jado. 

Etim. De acometer. 

Aoometi miento. II, 3, 12 mis 
acometimientos,- 29, 113 le librasse 
de allí adelante de los atreuidos des- 
seos y acometimientos de su señor, 

Etim. De acomete-r. 

Acomod-ado. I 1, 2 tenia muy 
acomodada condición pai-a todo.— 22, 
91 no es el lugar acomodado para 
ello [á propósito].— 25, 108 estos lu- 
gares tan acomodados para semejan- 
tes efetos. - 41, 224 que medianamen- 
te eran acomodados de los bienes de 
fortuna.— 42, 225 castillo, que aunque 
es estrecho, y mal acomodado.— 46, 
245 con ademan señoril, y acomoda- 
do al estilo de don Quixote. |! II, 1, 5 
quien mas acomodado, y manual que 
Tirante el Blanco? [conforme á la na- 
turaleza, tratable, humano y como 
Dios manda (Cfr. 2iVa»/3].— 21, 80por 
un cañón hueco de hierro que... en 
aquel lugar bien acomodado tenia 
[preparado y bien puesto].- 34, 134 
aunque sean [los refranes] mejor 
traydos, y con mas sazón acomoda- 
dos. —42, 158 viendo el acomodado 
sugeto que tenian para. 

Etim. De acomoda-r. 

Acomodar. I, 1, 3 procuraua 
acomodársele [el nombre al caballo]. 
— 2, 6 y acomodándole en la caualle- 
riza [el caballo]. --2, 6 la fuerga de 
acomodar al proposito presente este 
romance viejo.— 4, 10 determinó bol- 
uer á su casa, y acomodarse de todo, 
y de un escudero [proveerse]. — 7, 22 
Acomodóse de una rodela [proveerse 
de].— 7, 22 con presupuesto de aco- 
modarle de mas honrada ''aualleria. 



— 8, 24 se acomodó Sancho lo mejor 
que pudo sobre su jumento [se arre- 
gló].— 8, 24 pensando en su señora 
Dulcinea, por acomodarse a lo que 
auia leydo en sus libros,— 11, 36 Bien 
puede vuestra merced acomodarse 
desde luego, á donde ha de posar es- 
ta noche [buscarse sitio y arreglarse 
en él].— 14, 51 por ser lugar tan aco- 
modado a hallar auenturas.— 22, 89 
acomodáronme las espaldas con cien- 
to [azotes; lenguaje de la rufianesca]. 
—24, 102 después de auerse acomoda- 
do en su assienio, dixo.— 27, 121 y el 
Cura acomodo su barba [la guardó, 
doblándola ó arreglándola].- 29 141 
y el barbero se auia acomodado al 
rostro la barba de la cola de buey. 
— 30. 150 con que se acomodó todo 
[se arregló el desliz de la ignorancia 
de Dorotea, corrigiéndola el cura]. — 
31, 154 y con lo que el Cura se aco- 
modo [se proveyó] en la venta, satis- 
fizieron, aunque poco, la mucha ham- 
bre que todos traían.— 38, 201 hizo 
que todos se acoPuodassen, y le pres- 
tassen un grande silencio. —39, 202 
para acomodarme, de lo que auia 
menester un soldado. — 46, 248 y la 
acomodaron en el carro de los bue- 
yes [la pusieron, la jaula]. — 47, 252 
jamas me he podido acomodar a leer 
ninguno del principio al cabo. \¡ II, 
27, 104 acomodándose al of.cio de ti- 
terero. -36, 140 una disciplina que os 
venga muy al justo, y se acomode 
con la ternura de vuestras carnes,— 
36, 141 acomódale en modo que sirua 
de saya [el traje de cazador] y cuer- 
po a nuestra hija. — 41, 155 que si 
fuesse possible le acomodassen de 
algún coxin. o de alguna almohada, 
— 48, 181 mis padres me acomodaron 
a seruir de donzella de laboi\ — 60, 
228 y acomodándose a los troncos de 
los arboles, Sancho... se dexo entrar 
de rondón por las puertas del sueño, 
Etim. De ac-commoda-re, coramo- 
da-re = prestar, commod-us = con- 



ACÓ 



16 - 



ACÓ 



veniente, dispuesto, mod-us = modo, 
límite. 
A-conipañ-ado. II, 13, 45 mas 

acompañados, y paniaguados deue de 
tener la locura que la discreción [con 
valor activo, acompañantes, compa- 
ñeros].— 19, 72 yo pulsos, y fuercjas 
tengo, que acompañadas de mi ani- 
mo, que no es poco, os harán confes- 
sar.— 44, 165 Salió en fin Sancho acom- 
pañado de mucha gente. -50, 193 Las 
hijas de los Gouernadores no han de 
yr solas por los caminos, sino acom- 
pañadas de carrochas, y literas, y de 
gran numero de simientes 

Etim. De acompañ-ar. 

A-conipaña dop. II, 38, 146 Tri- 
faldin mi acompañador. 

Etim. De acompaña-r. 

Aconipaña-miento. 1,30. 148 de 
quanta gente de acompañamiento sa- 
qué de mi reyno. I! II 19, 72 los otros 
dos labradores del acompañamiento. 
— 36, 142 su contoneo, su negrura, y su 
acompañamiento pudiera, y pudo sus- 
pender a todos. 

Etim. De acompañar. 

A-eompañ-nr. I, 2, 6 en acompa- 
ñar a las donzellas en las muestras de 
su contento [en la risa]. -4, 11 y cada 
a<^ote le acompañaua con una repre- 
hensión.— 6, 17 acompañe á los demás 
sin replica [en ir al corral y al fuego]. 
—8, 25 con quatro o cinco de a caua- 
11o que le acompañauan. - 13, 41 con 
otros tres moQOs de a pie, que los 
acompañauan. -20, 75 con un cierto 
cruxir do hierros y cadenas que 
acompañados del furioso estruendo 
del agua.— 23, 100 si en el [llanto] no 
le acompañáramos.— 27, 122 una voz, 
que sin acompañarla son de algún 
otro instrumento.— 31, 152 no acom- 
paña essa grandeza, y la adorna con 
mil millones, y gracias del alma.— 
36, 192 es prerrogatiua de la hermo- 
sura, aunque esté en sugeto humilde 
como se acompañe con la honestidad, 
poder.- 39, 204 acompañado este tan 



gran numero de gente con tantas mu- 
niciones. I! II, 19, 71 busca alguna 
compañía segura y apazible con quien 
acompañarse. Y mas si la compañía 
le ha de acompañar en la cama, en la 
mesa, y en todas partes, como es la de 
lúa mger con su marido. 

Etim. De compañ-o, compañ-a. 

A-condícíon-ado. I, 18, 69 (tal 
era de leal, y bien acondicionado) 
[Rocinante]. || II, 65,252 marrido, tris- 
te, pensatiuo, y mal acondicionado. 

Etim. De acondiciona-r, de condi- 
ción. 

A-consej-ado. I, 41, 220 O infa- 
me moQa, y mal aconsejada mucha- 
cha. ¡1 II, 14, 52 sin duda es el atreui- 
do, y mal aconsejado el Bachiller. — 
29, 113 Canalla maluada, y peor acon- 
sejada. - 63, 245 Dime mal aconsejado 
perro. 

Etim. De aconseja-r. 

A-consej-ar. I, 3, 8 lo que se le 
aconsejaua. — 23, 95 y que jamas hago 
lo que me aconsejas. — 50, 263 le acon- 
sejo en esto lo que deue de hazer. || 
II, 13, 44 quando le querían aconse- 
jar personas discretas..., que procu- 
rasse. 

Etim. De consej-o. 

Acontecer. I, 1, 3 como de ordi- 
nario les acontece á los caualleros 
andantes. — 5, 15 que muchas vezes le 
aconteció á mi señor tio, estarse le- 
yendo en estos desalmados libros.— 
7, 22 cosas, y casos acontecen a los ta- 
les caualleros, por modos tan nunca 
vistos, ni pensados, que.- 16, 57 que a 
mi me ha acontecido muchas \ezes, 
soñar, que.— 32, 177 lo que con el, y 
con el harriero les auia acontecido. 

Etim. De contecer, de cont-ir, de 
cuent-o (?) que se toma por un hecho 
(Cfr. Cuento). Cuntir por acontecer en 
Berceo, él Cid (2310, 2281, 2707), Ale- 
xnndre (4764, 8, 9); a-cuntir, cuntir ó 
contir ÍApolo». 5), son variantes. De 
ac-contingescere solo hubiera salido 
aconteñecer, como teñir de tingere. 



ACÓ 



— 17 — 



ACÓ 



A-conteci-miento. 1,15,51 ofen- 
der, y defenderse en qualquier acon- 
tecimiento. — 19, 71 acontecimientos 
famosos.— 22, 93 suspensas del no es- 
perado acontecimiento. II II, 58, 220 
han de ser tenidos, y juzgar por bue- 
nos acontecimientos. 

Etim. De acontece-r. 

Acord-ado. II, 72, 273 y de quan 
bien acordado auia sido tomar su de- 
claración ante la justicia. 

Etim. De acorda-r. 

Acordar. 1, 1,1 de cuyo nombre no 
quiero acordarme.— 1, 3 acordándose 
que.— 5, 14 acordó de acogerse a su 
ordinario remedio.— 5, 15 se acordó 
del Moro Abindarraez.— 7, 21 y quan- 
do acordamos a mirar lo que dexaua 
hecho, no vimos libro, ni aposento. — 

7, 21 solo se nos acuerda muy bien, 
a mi y al ama. que al tiempo de par- 
tirse aquel mal viejo.— 8, 24 no se le 
acordaua de ninguna promessa que 
su amo le huuiesse hecho. - 12, 38 con 
tanta belleza, que nos hazia acordar 
de la de su madre. — 13, 43 en aquel 
instante de acometella se acuerdan 
de encomendarse á Dios. — 23, 95 acor- 
dó de esconderse en aquellas monta- 
ñas. — 26, 118 ni a el se le acordó de 
pedírsele — 27, 123 acordaron saber, 
quien era el triste.— 43, 233 tendido 
sobre el albarda de su jumento, no se 
acordaua en aquel instante, de la ma- 
dre que lo auia parido. — 45, 242 acor- 
dó de prouar otra vez la mano. || II, 

8, 27 Mal se te acuerdan a ti, ó San- 
cho aquellos versos de nuestro Poeta 
[Garcilaso. égloga 3."]. -31, 117 Aquí 
se me acordó del ruzio, y aqui hablé 
del, y si en la caualleriza se me acor- 
dara, alli hablara. — 43, 162 pero es- 
sotros badulaques, y enredos, y rebol- 
tillos, no se me acuenla, ni acordara 
masdellosque délas nubes de antaño. 

Etim. De ac-cordari como re-corda- 
ri, y de tener por cosa cuerda (Cfr. Co- 
razón); acordar ó entonar, poner una 
cnerda al unísono con otra. 



A-correr. 1, 25, 114 si gustares de 

acorrerme.— 44, 237 de darle licencia 

de acorrer, y socorrer al Castellano. 

II II, 52, 199 acorrer a los miserables, 

y destruyr a los rigurosos. 

Etim. De correr. 

A-cort-ar. I, 30, 151 o mientas por 
darme gusto; ni menos te acortes, por 
no quitármele.— 33, 161 acortar los 
dias del concierto del yr a su casa 
[disminuirlos, cercenarlos]. || II, 14, 
50 acortando razones subieron a ca- 
uallo. -31, 119 acorta el cuento.— 62, 
240 vida, la qual suelen muchos acor- 
tar por su destemplanza. 
Etim. De cort-o. 

A-c08-ado. I, 19, 75 acossados de 
la sed.— 35, 186 quando acossado de 
sus pensamientos. || II, 14, 49 si un 
gato acosado encerrado, y apretado 
se buelue en león.— 17, 59 y acossado 
de la mucha priesa de su amo.— 34, 
132 quando acosado de los perros, y 
seguido de los caladores, vieron que 
házia ellos venia un desmesurado 
jauali.— 46, 173 uno [gato] viéndose 
tan acosado de las cuchilladas de don 
Quixote le salto al rostro. 

Etim. De acosa-r. 

A-co8-ar. I, 31, 157 Por una parte 
me acossa, y fatiga el desseo de ver 
a mi señora. ¡| II, 29, 111 quien te aco- 
sa animo de ratón casero. — 44, 168 
para que la acosays donzellas. 

Etim. De cos-o, de cursus = curso, 
expedición, corrida, de curr ere. 

Acostado. I, 16, 58 Ya estaua 
Sancho bizmado y acostado. 

Etim. De acost-ar. 

A-cost-ar. I, 16, 56 En esta mal- 
dita cama se acostó don Quixote. — 
32, 156 y el se acostó luego.— 46, 248 
este lecho en que me acuestan. || II, 
19, 71 tal se acuesta sano la noche, 
que no se puede mouer otro dia. 

Etim. De cuest-a, cuest-as (costilla), 
de costa. 

A-costanibr-ado. I, 14, 49 los 
que ya estañan acostumbrados á ver- 

2 



ACÓ 



— 18 — 



ACR 



la.— 20, 79 por estos no acostumbra- 
dos passos [que no son de costumbre, 
ordinarios].— 22, 90 auiendopasseado 
las acostumbradas [calles; alusión á 
la fórmula de la condena á la pena 
de azotes, en que decía la Inquisición 
que el reo «sea sacado caballero en 
un asno, desnudo de la cintura arri- 
ba con las dichas soga y coroza, y 
traído por las calles acostumbra- 
das» (Pablo García, secret. de la Su- 
prema, en el Orden de procesar de di- 
cho Tribunal, fol. 40].-33, 168 tarda- 
ua en venir mas de lo acostumbrado. 
li II, 21, 80 es cosa licita y acostum 
brada usar de ardides.— 23, 88 torno 
a su acostumbrado silencio.— 26, 100 
llenándole por las calles acostumbra- 
das [la fórmula antes citada]. — 49, 
184 elqual [estómago] esta acostum- 
brado a cabra, a vaca, a tozino. — 52, 
199 y las armas las acostumbradas de 
los Caualleros. 

EtiiH. De acostumbr ar. 

A-co8tuiubr-ar. I, 21, 85 Nunca 
yo acostumbro despoxar a los que 
ven^o.— 31, 152 que aora solo se deue 
de acostumbrar a dar un pedazo de 
pan. 

Etim. De costumbr e. 

Acotación. I, 33, 163 con las 
acotaciones de la santa Escritura. ¡| 
I, II sin acotaciones en las margenes. 

Etim. De acota-r. 

Acotan. (Cfr. AUotau.) 

A-eot-nr. I, ui que ni tengo que 
acotar en el margen. — iv buscar un 
libro que los acote todos [los autores]. 

Etim. De cot-o, de caut-um = cerca- 
do, prohibido, cau-tus, cav-ere = pro- 
hibir, abstenerse de: es poner en tor- 
no, como en un coto, advertencias. 

A-crec-enta-miento. II, 30, 114 
Don Quixote sepultado en los pensa- 
mientos de sus amores y Sancho en 
los de su acrecentamiento, que por 
entonces le parecía que estaua bien 
le.Kos de tenerle. 

Etim. De acrecenta-r. 



A-crec-entar.1, 4, 12 quiero acre- 
centar la deuda, para acrecentar la 
paga. — 6, 19 y acreciente el número 
de los condenados al corral.— 25, 110 
el humor de mis ojos acrecentará las 
aguas deste pequeño arroyo. -27, 124 
encaminados a acrecentar tu honra, y 
tu prouecho.— 37, 197 y acrecentoseles 
mas [el contento] viendo que. |! II, 55, 
211 se le doblo la admiración, y se le 
acrecentó el pasmo. 

Etim. De crec-er. 

A-credít-ado. II, 25, 98 quedo 
acreditado en el lugar por acertadis- 
simo judiciario. 

Etim. De acredit-ar. 

A-credit-ar. I, 27, 127 si tu llenas 
daga para acreditarte [de flna aman- 
te]. - 33, 162 para acreditar, y fortale- 
cer la opinión que tengo. — 34, 174 
todo por apo\ar, y acreditar los pen- 
samientos de Lotario. 

Etim. De crédit-o. 

Acree-dor. II, 45, 170 pregunto al 
acreedor. 

Etim. De *acreer, ad-credere = 
creer, dar fé á, confiar á, en, credi- 
-tor. 

A-crib-ado. II, 46, 174 quedó don 
Quixote acriuado el rostro, y no muy 
sanas las narizes [de los arañazos del 
gato]. 

Etim. De acriba-r. 

A-cribar. I, 31, 151 hasta que aca- 
be de acriuar todo lo que aqui está. || 
II, 69. 262 acribarme el cuerpo a alfi- 
lerados [probablemente cribarme]. 

Etim. De crib-ar, de crib-a, de cri- 
-brum, de cer-nere := cerner, separar. 

A-crlbiil-ado. II. 69, 263 mamo- 
nado has de ser, acrebillado te has 
de ver, pellizcado has de gemir. 

Etim. De acribiü-ar. 

A-crib-ilI ar. II, 50, 189 y acreui- 
llaron a don Quixote. 

Etim. De crib-ill-o, crib-a. 

A-crÍ8ol-ar. I, 33, 162 y se acriso- 
le, y quilate en el fuego de verse re- 
querida, y solicitada. 



ACT 



- 19 



ACU 



Etim. De crisol, del ant. fr. croisel, 
croisseul, crusol, fr. creuset, it. cro- 
giuolo; del nied.al. krüse, en su forma 
diminutiva "kriusel, al Krause, Kríiu- 
sel. 

Acteon. II, 58, 222 no deuio de 
quedar mas suspenso ni admirado 
Anteon, quando vio al improuisto ba- 
ñarse en las aguas á Diana [errata 
por Acteon (Ovid, Metam. 1. 3, 175, Hl- 
GYNüS, 1. 1, f. 181). Pero lo gracioso 
es que Diana fué la que se llenó de 
rubor; Acteon, el cazador, muy des- 
honesto, fué convertido en ciervo con 
el agua que la diosa le echó, y se lo 
comieron sus perros]. 

Activo II, 8, 28 que el desseo de 
alcanzar fama es actiuo en gran ma- 
nera. 

Etim. De ac-ti-vus, ac-ti-o, ag-ere = 
obrar. 

Acto. I, 5, 16 sin que dellos [de los 
libros] no se haga acto publico [tal 
vez por auto, como en el c. 26].— 18, 
65 los actos de tu triste tragedia.— 37, 
398 los actos de la fortaleza los qua- 
les piden para executallo mucho en- 
tendimiento.— 48, 255 la primera sce- 
na del primer acto. || ir, 27, 105 en ac- 
to y postura como si estuuiera rebuz- 
nando.— 52, 199 guardando todas las 
condiciones, que en tales actos sue- 
len, y deuen guardarse. 

Etim. De ac-tus. ag-ere = obrar. 

A-cnci-ar. 1, 50, 265 que os sosse- 
gueys un poco, y no os acucieys en 
boluer tan presto essa cabra á su re- 
baño. — 52, 274 No te acucies luana por 
saber todo esto. 

Etim. De cuci-a. (Cfr. Congoja.) 

A-cachill-ado. 1,27, 120 faxas... 
todas acuchilladas [con cuchillos ó 
tiesgas; es decir, piezas triangulares ó 
fusiformes, que se cortan donde so- 
bra ancho para añadir en las orillas, 
donde falta por la forma globosa del 
vestido. Usóse el acuchillado por me- 
ro adorno, de distinto color que el 
resto del traje].— 38, 199 un coleto 



acuchillado. |] II, 1, 5 Quien mas acu- 
chillado, ni acuchillador que don Be- 
lianis? 

Etim. De a-cuchilla-r, cuchill-o. 

A-cncliilIa-dor. II, 1, 5 Quien 
mas acuchillado, ni acuchillador que 
don Belianis?— 49, 185 dad luego a 
este vro. acuchillador cien reales. 

Etim. De acuchillar, de cuchill-o. 

Acadir. I, 3, 9 al ruydo acudió to- 
da la gente de la venta.— 4, 14 y acu- 
diendo por los demás tronos de la 
langa [yendo á recoger].— 15, 52 acu- 
dieron con estacas.— 15, 52 acudieron 
a las estacas [echaron mano de]. — 
15, 53 que si en .su ayuda, y defensa 
acudieren caualleros.— 22, 89 soco- 
rrer, y acudir a los miserables.— 22, 
93 ya por acudir á los galeotes que se 
desatauan, ya por.— 29, 140 cuya ven- 
ganga dexaré al cielo, por acudir en 
la tierra a los vuestros [agravios].— 
29, 144 no tuuo otro remedio, sino 
acudir á cubrirse el rostro con am- 
bas manos.- 29, 144 acudió luego a 
las barbas [fué á cogerlas del suelo]. 
—31, 155 acudi luego... házia la parte 
donde me pareció que las lamenta- 
bles vozes sonauan.— 33, 160 dexaua 
Anselmo de acudir a sus gustos, por 
seguir los de Lotario: y Lotario de- 
xaua los suyos por acudir a los de 
Anselmo.— 34, 179 el no acudir el al 
remedio del daño... deuio de ser que. 
— 34, 181 acudió Lotario... despauori- 
do, y sin aliento a sacar la daga... y 
por acudir con lo que a el le tocaua, 
comengó a. || II, 4, 14 acudieron la- 
grimas a los ojos, y hize una lamen- 
tación, que.— 17, 63 esperarle en cam- 
paña, y si el contrario no acude. — 18, 
69 del tema y tesón que Ueuaua de 
acudir de todo en todo a la busca de 
sus desuenturadas auenturas.— 39, 149 
acudimos luego con las manos a ios 
rostros. — 46, 173 ellos [los gatos] acu- 
dieron a la rexa, y por alli se salie- 
ron.— 48. 182 acudió en casa de un 
Barbero [como ir en casa ele]. 



ACU 



— 20 — 



ACU 



Etim. De cudir, codir, cutere, per- 
-cutere, quatere. A-codir(Luc. Fern,, 
57), per-cudir (id., 36), re-codir por 
responder (Hita, 49), sa-cudir, re-cu- 
dir, cutir (J. del Encina, 252), es-cod-ar 
y es-cud-ir (doc. de 1310). 

Acnerd-o, posv. I, 6, 18 hasta que 
con mas acuerdo se vea, lo que se ha 
de hazer dellos.— 33, 168 quedaron de 
acuerdo entre los dos, que.— 41, 220 
al padre de Zorayda, que ya estaua 
en todo su acuerdo. || II, 12, 42 y con 
no pequeño trabajo le boluio en su 
acuerdo [le despertó].— 25, 95 y diui- 
diendose los dos según el acuerdo [lo 
acordado y convenido].— 34, 135 el 
boluio en su acuerdo [del desmayo].— 
67, 257 y solo puedo darle estos acuer- 
dos, que della tengo [acción de acor- 
darse, como recHerdos]. 

Etim. De acord-ar. 

A-cuit-ar. I, 2, 5 non vos lo digo 
porque os acuytedes.— 16, 58 se co- 
menr-ó a acuytar.— 21, 86 acuytarase 
mucho, porque. 1¡ II, 56, 215 No vos 
acuyteys, señoras. 

Etim. De cuit-a. 

Acalla. I, 12, 40 Aqui suspira un 
pastor, alli se quexa otro, acullá se 
oyen amorosas canciones. — 31, 153 
assoma por acullá encima de una nu- 
be... otro cauallero. (Cfr. Aqui.) 

Etim. De eccu illac = he allí. 

A-cnrrnc-arse. I, 16, 59 y alli se 
acorrucó, y se hizo un ouillo. || II, 48, 
181 Don Quixote se acorrucó y se cu- 
brió todo.— 68, 260 y luego tomando 
en el suelo quanto quiso, se acurruco, 
y durmió a sueño suelto. 

Etim. «Acorrucarse, cogerse con la 
ropa, y ovillarse» (Cov.). En Eúskera 
gur, kur significa doblarse y aovillar- 
se: i-gur-di, bi-gur-tu = retorcer, so- 
bar, i-kur-ka ma-kur-ka = cayendo á 
cada paso, gur-tu, gur-a = inclinarse, 
saludar, kur-t, kur-tu = encorvarse, 
inclinarse, saludar, arquear, kur-kur- 
-u = círculo. De aquí varios términos 
castellanos sin etimología. Gurr-ar = 



ladearse el navio de otro, irse por val 
de gurri-ana = desviarse en la con- 
versación ó en el juego, en-gurriar = 
arrugar antiguamente y en Asturias, 
en Andalucía estar hecho un gurr- 
-uño, en Santander en-gurruñ-ar = 
inclinarse, gurru-mina = condescen- 
dencia, exigencias, de mina = dolor, 
pena, sufrimiento, daño, mal. gurru- 
min-o := marido condescendiente, de 
gurr = inclinación, mina = mala, gu- 
rru-pié = el que dá pié y ayuda al ba- 
ratero, gurrupe-ar r= dar pié, en Ara- 
gón gurri-olas ó gorro-tillas ^ la co- 
rregüela, convolvulus arvensis, en 
gallego a-gurra ^arruga. Curr-o, cu- 
rrutaco por lo hueco y airoso, como 
corr-usco = curr-usco := pedazo de 
pan, usco dimin., curr-ito, curr-a = 
la rueda de trujal en catalán, el mis- 
mo curro castellano. Curr-uchado = 
presumido que blasona de hacer figu- 
ra en el corro (Luc. Fern., 141), curr-o 
= mano ó dedo defectuoso, es decir 
encorvado, en Álava zurdo, en Ara- 
gón y Navarra manco, cur-do = bo- 
rracho, cur-da = borracho y borra- 
chera en la Germania, en Navarra, 
Álava, etc., por las X é inclinaciones. 
En Zaragoza corr-ucar (-ka) = arru- 
gar, secar, a-currucarse es aovillarse, 
si se quiere como la curr-uca, en el 
alto Aragón a-currupirse = encoger- 
se (-pe = debajo', curro = el espigón 
del quicial que se introduce en el 
quicio, a-corr-on-arse (on = bueno, 
muy) = acercar la cabeza al regazo 
de otro buscando calor, amparo, cari- 
ño, acorron-ado, en Colunga de Astu- 
rias a-coricar = abrigar aburujando 
con ropa en la cama (-ka de acción), 
en-curr-uxarse = acurrucarse, enco- 
gerse. En Aragón a-cur-cull-arse = 
aovillarse, encogerse, curcuUo = do- 
blado, encogido (uli = revuelto), cur- 
cuU-on = cada punta ó burujo de la 
talega: de kur-kua, adj. -ku del mis- 
mo kur, y que vale en Eúskera cala- 
baza y giba, lo mismo que kor-kua, 



ACU 



— 21 — 



ACH 



kor-koitza, kor-koia, kor-ka. Tengo 
por probable que del kor-ta euskéri- 
co, que vale corral, cercado, y es ape- 
llido y toponímico, deriven corte por 
corral, cort-ijo, cort ina por cercado, 
lienzo de muralla y tela que envuel- 
ve y cierra. No tiene que ver con 
chors: «II faut done séparer le mot 
latin du mot román, dans le cortine 
du moyen age» (Storm, Rom., 5, 176). 
Tal vez del mismo kor, kur se dije- 
ron corr-o, corr-illo, corr-al, a-corral- 
-ar, corral- iza, que graves romanistas 
no admiten que salgan de correr. 

Acasar. II, 4, 14 Yo tendré cui- 
dado de acusar al autor de la histo- 
ria, que si [avisar, hoy sólo en el acu- 
sar recibo de una carta]. — 25, 98 y es- 
toy marauillado como no le han^acu- 
sado al santo Oficio. 

Etim. De ac-cus-are, caus-are = dar 
razón de, caus-a. 

Acato. II, 38, 145 con aquellos tres 
ángulos acutos [por lo ridículo en 
vez de agudos]. 

Etim. De acu-tus, acu-ere, acu-s = 
aguja, pincho. 

Acha. I, 9, 28 algún villano de 
acha, y capellina. |i II, 4, 15 contra vi- 
llanos malandrines de acha, y cape- 
llina. 

Etim. Del eúskaro aitcha, atcha, 
aitza = roca, peña, como acho por pe- 
ña. Es término de la edad de piedra, 
en que se hacían de piedra los ins- 
trumentos cortantes. (Cfr. Azada, Az- 
cona, etc.) Acho, por peña escarpada 
y de la toponimia española, no lo 
suelen citar los romanistas, y sin 
embargo les hubiera dado luz para 
explicar hacha, hach-azo, hachar, 
hach-ear, hach-uela, que no pueden 
venir de asoia, ni del ant. al. heppa, 
que prefiere Korting, antes as-cia vie- 
ne de atch, lo mismo que acha. No 
pueden separarse de estos términos, 
los que llevan z, pues precisamente 
ch, s alternan, cuando provienen de 
silbantes euskéricas: az-ada, aza-ga- 



ya por lanza, de gaia apto, instru- 
mento, az-cona por arma arrojadiza, 
de kona punta, ach de piedra, azad- 
-ada, azad-on, azad-on-ada, asad-ero 
ó aixad-ero antiguamente en Nava- 
rra por jornalero ó cavador, az-uela 
dimin. Azaya por lanza en Nebrija es 
muy distinto, pues viene del arábigo 

L¿a£ ghaQá: «e dizen á la asta en aráui- 
go a^at, a^aya» (Libr. Alfons. I. p. 25, 
ed. 1863). El aix-ad-ero antiguo prue- 
ba manifiestamente el origen euské- 
rico de todos esos otros términos, em- 
parentados con atch-ur, aiz-kora, az- 
-kon, aiz-tu. El hacha es en bearn. ais- 
so, aicho, lim. acho, marsell. ajo.gasc. 
apcho, ant. prov. aissa, ayssa, axa, 
apcha, cat. axa, «Térro que fai acho» 
es «terre enclavée dans une autre», 
dice Mistral. Ascona por lanza en Hi- 
ta (1030). La azuela se llama en Na- 
varra y Aragón ajuela, y ajuelo es la 
pequeña que usan los gañanes para 
remendar sus aperos. Aciche era la 
piqueta con dos cortes que usaban los 
soladores para cortar las losetas y 
pulimentar sus junturas después de 
acomodarlas sobre la alcatifa, dimi- 
nutivo. Todos estos términos proce- 
den del eúskaro atch, aitz, aitch, que 
vale peña, y dio origen en la edad de 
piedra á los nombres de los instru- 
mentos cortantes euskéricos dichos: 
aitz-ur ^= azada, aiz-kora = hacha, 
aiz-to, aiz-tu = cuchillo, aiz-turrak = 
tijeras, az-kon = dardo, javalina, etc. 
Achaqae. I, 8, 25 que sabes poco 
de achaque de auenturas.— 30, 146 
que sabe poco de achaque de caua- 
lleria.— 40, 212 con achaque de hazer- 
se mercader, y tratante en Tetuan. || 
II, 13, 45 O que mal se le entiende a 
V. m. de achaque de alabangas. — 31, 
120 pues quien diablos sino yo fue el 
primero que cayó en el achaque del 
encantorio.— 32, 127 porque ni el ni 
yo sabemos de achaque de burlas. 



Etim. De 



W _ 



ach-chaqá = la- 



ADA 



22 — 



ADA 



cería, fatiga, dolor (P. de Alc); pe- 
ro mejor de LO- = chaka = morbus 
(Freyt.), jíLCi. = chaká = plainte, 
mal, maladie (Kaz.); en P. de Alcalá 
j<ÁáJI = ach-chaküa = aflegimiento, 
querimonia (R. Mart.), ¿jLCüi = ach- 
-chakaía infirmitas (id.) Es la raíz 
LiCi, = chaka = quejarse á uno ó de 
uno, exponer su estado, ó sea acha- 
car á uno, afectar á uno, hacerle su- 
frir, y p¿i^ = chaqi = ser miserable, 

desgraciado, LsLi. = chaqá = miseria, 
desgracia. Dice el proverbio viejo: 
«quien matar quier su can, | Achaque 
le levanta, porque nol den del pan» 
(Hita, 83). Achacar, arag. achaquiar. 

Adahala. I, 31, 154 yo sacare de 
'adahala [«todo aquello que se saca 
gracioso fuera de lo que monta el 
precio de lo que se compra» (Cov.). 
(Cfr. Adehala.] 

Adalid. I, 42, 225 y mas si las ar- 
mas, y letras, traen por guia, y adalid 
á la fermosura. 

Etim. Del ant. adalil (Memorial his- 
tor., I, 15), caudillo, guía (Hita, 900), 

de JJjJ! = ad-dalll = guía, indica- 
dor, de dalla = señalar el camino, 
dalo = indicar. Vale guiador, y sus 
cualidades y funciones pueden verse 
en las Partidas (2, tít. 22); todavía sue- 
na este nombre en la historia de la 
guerra de los moriscos, de Hurtado 
de Mendoza. 

Ad-aiu-ado. II, 35, 137 y con una 
voz no muy adamada [no muy cari- 
ñosa y suave]. 

Etim- De adama-r. 

Adamar. II, 1, 6 y anduuo discre- 
ta de adamar antes la blandura de 
Medoro, que la aspereza de Roldan. 
—54, 209 Siempre tune yo mala sos- 
pecha, de que esse Cauallero adama- 
ua a mi hija.— 70, 267 a quien tanto 
adamo, y quiero. 

Etim. De ad-amare, amare = amar. 



«Por amar, es término que usan los 

romances viejos» (Cov.). «Yo me ada- 
me un'amiga» (Canc. Amb., 267). 

Adán. I, 33, 166 infundio Dios 
sueño en Adán. || 11,22, 83 deuio de ser 
nuestro padre Adán. 

Etim. De Adam, de míí = ruber 
(Gesen), hombre, y como nombre del 
primer hombre con el artículo D~Nn 
= Adamus. 

Adarga. I, 1, 1 adarga antigua 
[escudo ovalado, hecho de cuero y 
propio de los que montaban á la ji- 
neta, no de Don Quijote que montaba 
á la brida].— 44, 237 embrac^ando su 
adarga [rodela es lo que llevaba en 
su segunda salida]. || II, 68, 261 traia 
langas y adargas, y venia muy a pun- 
to de guerra. 

Etim. Probablemente del eúskaro 
adar = rama, y -ga, por haberse he- 
cho primitivamente á manera de ces- 
to, pues 'i¿J^}\, íT, jJ!, líJs por es- 
cudo en Martin y P. de Alcalá son 
variantes ortográficas del castellano, 
como se ve por la diversa manera de 
escribirse la paladial, y por no exis- 
tir en el árabe clásico. Adaraga es 
eco de la forma arabizada, y darga 
pierde la a- por tomarse como artícu- 
lo arábigo. La adarga ibérica á modo 
de cesto debió hacerse de ramaje y 
varillas trenzadas, adar = rama y -ga 
= hecho con, en Eúskera (Cfr. Adar- 
ve). Después fueron de cuero, y de Es- 
paña pasaron á Oriente (Doz"i, Supl, 

t3jLL). El iija de R. Martin es el 
tergum tal voz, bajo latin targa. En 
J. Manuel (c. 75, Cadigos): «adaragas 
de cuerpo, et las sus armas son aza- 
gayas que lanzan»; en el Cid adagara 
con metátesis; en Yepes (Coran. S. Be- 
nito, testam. de Ramiro de Arag.) 
adarca. Otro origen tienen tarja, fr. 
targe, atarjea, etc. 

Adarme. II, 44, 166 diera el por 
tener alli un adarme de seda verde 
una ou(,^a de plata. 



ADA 



— 23 



ADE 



Etim. En Nebrija {Gram. cast.) adá- 
rame, de *>j^5 = ad-dirhem, de ípax- 

lir¡ = drachma, ó sea dragma, por mo- 
neda y peso; en Siria hoy por dinero 
en general. 

Adarvar. II, 35, 138 admira, adar- 
ua, espanta a todas las entrañas pia- 
dosas de los que lo escuchan. 

Etim. «Adarvarse ó estar adarvado 
uno, es cuando de algún espanto ó 
admiración queda sin sentido» (Cov.). 
La idea de este verbo, sin etimología 
conocida, es la de sobrecogerse y pa- 
rece relacionarse con adarve = lo 
alto del muro, muralla primitiva- 
mente, arabizado en v ^ ^ = darb, sin 

etimología arábiga, pues sólo vale 
camino, dirección. Adar-ve es para 
mí la muralla primitiva, hecha de 
troncos y ramas, como entre los sal- 
vajes, para defender la choza y el es- 
pacio en torno, en que se recogían la 
familia y animales domésticos. De 
adar = rama, -be = -pe = abajo, ocul- 
to (Cfr. Adarga), como adr-ales ó teji- 
dos de varillas para los lados del ca- 
rro, usados en los chirriones bascon- 
gados, al-adr-ea = bosque (Bibl. Fe- 
rrara). Adarvar parece que significa 
espantar, acorralar dentro del adarve 
ó seto primitivo ó de las murallas, es 
decir, lo que después se dijo rebato. 

Adehala. I, 31, 154 porque yo sa- 
care de adahala, antes de entrar en 
la batalla, que saliendo vencedor de- 
11a. [También Covarrubias escribió 
adahala, y es lo que se añade, aun- 
que no de gracia, al precio estipula- 
do, aquí condición ventajosa exigida 
como añadidura de lo ajustado. Dis- 
tingüese del precio del arriendo en 
que éste se paga en dinero el 15 de 
Agosto, fecha en que, terminado el 
año agrícola, satisfacen los labrado- 
res las rentas, y la adehala, comple- 
mento de ellas, se paga en especie en 
vísperas de la Pascua de Navidad. 
Así, en la vega de Granada desde 



tiempo de los moros, según se des- 
prende, dice Eguilaz, del Libro de ha- 
bices de las tnezquitas de aquella ciudad 
(Ms. del Arch. de la Catedral]. 

Etim. De ¿JLkjJl = ad-dakhála en- 
trada^ emolumento (Maccarí, I, 372), 
por el ordinario ad-dakhl rente, reve- 
iiiie (Kazim.), de dakhala entrar. 

A delant-ado. I, 7, 23 ser Adelan- 
tado. [«Tanto quiere decir como hom- 
bre metido adelantado en algund fe- 
cho señalado por mandado del Rei... 
El oficio deste es mui grande: ca es 
puesto sobre todos los merinos tan 
bien sobre los de las comarcas é de 
las alfoces como sobre los otros de 
las villas» {Partid. 2, tít. 9, 1. 22). Era 
la autoridad superior de la provin- 
cia, en lo gubernativo y en lo judi- 
cial: á él se apelaba de los merinos, 
y de él al rey; en la frontera manda- 
ba también las fuerzas militares; hoy 
se conserva el título en algunas casas 
de Grandes. La idea parece tomada 
del árabe, donde se decía lo mismo, 
^.Xa^ ^ muqaddamun.] || II, 25, 97 no 

quiero recebir adelantados los pre- 
mios, sin que ayan precedido los ser- 
uicios.— 52, 201 pidió dos ducados, 
dieronselos adelantados. 

Etim. De adelanta-r, 

A-delant-ar. I, 8, 25 se adelantó, 
y se puso en la mitad del camino. — 
30, 149 que se adelantassen un poco, 
que tenia que preguntalle. — 41, 224 
de alguno que se auia adelantado sa- 
bían la nueua de nuestra venida. |1 II, 
65, 253 que su condición se adelanta- 
ua a sus años. 

Etim. De adelant-e. 

A-delante. 1, 3, 8 que no caminas- 
se de alli adelante [desde entonces]. 
—6. 17 Adelante, dixo el Cura.— 6, 19 
passe adelante señor compadre.— 10, 
30 donde no solamente os pueda ha- 
zer Gouernador, sino mas adelante 
[sino aún más].- 22, 93 Vayase vues- 
tra merced, señor, su camino adelan- 



ADE 



— 24 - 



ADE 



te,— 31, 151 Adelante Sancho [en tu 
cuentoj. ¡I II, 33, 131 y no fuesse el 
mismo Sancho Pan<;a el que anda ya 
en libros por esHC mundo adelante.— 
34, 134 un poco mas adelante del cre- 
púsculo IdeiipuehJ.-38, 148 el matri- 
monio ha de yr adelante. -60, 231 sin 
que en obras passassemos adelante. 
— 62, 242 Cuerpo de tal, y que adelan- 
te está V. m. en el Toscaiio ydiorja. 
|SJn duda irónicamente contra los 
necios traductores del italiano, que 
sólo buscaban provecho con sus tra- 
duccioní'S, como hoy los que tan lin- 
damente nos traducen libros france- 
ses. Sólo así se explica todo el con- 
texto sij<uiente, que <^s irónico y sa- 
tírico.] 

Ktiiu. De delante. 

Adt^lfa. 1, 13, 41 amarina adelfa. 
II II, 3y, 149 que en su comparación 
son dulces las lucras, y í-abrosas las 
adelfas, 

KUm. De ¿J¿j.M =ad-dilJa,deeíí'í;vrj; 

los árabes españoles decían ^^^-^-i = 

ad-delf, y el nombre de unidad ii'jJ!, 
de donde derivó adelfa. Es el ro<l(j- 
ilewlr<m — árbol de rosa, por sus flo- 
res, ó r*}(U>dap\nm ---- laurel de rosas, 
por sus hojas de laurel: en algunas 
partes le llaman haUxAira. 

A-delj^-MKttr. JI, 10, 32 porque la 
ver<lad adelgaza, y no quiebra, y 
siempre anda sóbrela mentira, como 
el az'dle sobre el agua. 

Elim. De delg-ado. 

Adfliñ-Hdo. 11,32 127 verle tan 
maJ adcJinado con la jaspeada toalla. 
—73,275 viéndole no tan bien adeliña- 
do, como ella se pejísaua,que auia de 
estar un Gouerna<lor. 74, 280 escri- 
uír <;on pluma de auestruz grossera, 
y mal <leliflada | errata pora^M<na(/«?J. 

Eiim. De adelífta-r. 

Adellftar. IJ, 42, 1.08 que se ade- 
línasse, y comj^usiesse para yr a ser 
Gouernad<;r. 

Etim. De lilla ant. por Jííj<;a. A-üA- 



-ar, aliño, des-aliño, des-aliñado, lin- 
-aje, «de Uña les viene la tina» 
(Hern. Nuí? ), adelinnado = compues- 
to {AUtx. I^fil), adelinnar = formar 
dirección, seguir las huellas, adeli- 
necho adj. {(yUl 2.89.5); de línea. 

Adelift-o, posv. II, 48, 179 quan- 
do vio su adeliño. 
Etim. De adeliñ-ar. 
Adeuian. I, 3, 8 con sossegado 
ademan, unas vezes se passeaua, otras 
arrimado a su lan<;a, ponia los ojos 
en las armas.— 4, 13 y con ademan 
arrogante dixo.- 30, 146 preuiniendo- 
se con toser, y hazer otros ademanes. 
— 36, 191 hazia ademan de querer ven- 
garse de Cárdenlo. || II, 11,39 los bra- 
í^os leuantados con ademan de des- 
pedir poderosamente las piedras.— 
64, 249 con reposo, y ademan seuero 
le respondió. 

Eiim. Ail-eman es un movimiento 
externo expresivo, significativo de la 
voluntad ó del disgusto que se tiene 
por alguna cosa. Del eúskaro ad- 
-eman=dar á entender, manifestar 
por signos, gestos, ad, adi = indica- 
ción, entender, eman = dar, y at- 
-eman, adi-bide doctrina, adverten- 
cia, ejemplo, adi-erazi interpretar, 
adi-garri significación, inteligible 
(Cfr. Ademzar). Nótese en el mismo 
Cervantes que no es exclusivo del 
movimiento de las manos; antes éste 
no se llama ademan, sino gesto. Por 
lo demás, de ad mauus no puede sa- 
lir ad'dinav, ni la i<lea conviene. 

A deuiaM. I, 2, 5 y es mucha san- 
dez ademas la risa.— 18, 66 que es una 
muy fermosa, y a<lemas agraciada 
señora. — 18, 69 en guisa de hombro 
pensatiuo ademas |muy pensativo]. 
— 21, 86 y se. tendrá por contenta, y 
pagada ademas [muy mucho].— 25, 
114 que ademas de ser fuerte, es muy 
dura<iera. || II, 3, 9 Pensatiuo ademas 
quedó don Quixote [muyj.— 48, 179 
Ademas estaua m<;hino y malencoli- 
co el mal f<'ri<io (l(m Quixote (asaz. 



A DE 



— 25 — 



ADI 



por demás, mucho]. || II, ili ademas 
que. 

Etim. De demás. 

A-dentro. I, 41, 223 determina- 
mos de entrarnos la tierra adentro. 
II II, 33, 129 y al de.xar este mundo, 
y meternos la tierra adentro. 

Eti)u. De dentro. 

Aderex-ado. I, 41, 215 entonces 
llegó en todo estremo adere(,^ada, y 
en todo estremo hermosa [Zoraida]. 
—43, 234 quatro hombres de a caua- 
11o, muy bien puestos, y aderec^ados. 
II II, 5, 18 alguna persona bien ade- 
rezada, y con ricos vestidos compues- 
ta.— 7, 23 téngame aderezado de al- 
morzar alguna cosa caliente.— 34, 132 
la Duquesa bizarramente aderezada. 

Etim. Do adereza-r. 

Aderezar. 1, 1, 2 adero<,'olas [las 
armas, arreglólas].— 11, 32 aderei^a- 
ron con mucha priessa su rustica 
mesa.— 13, 41 gentiles hombres ile a 
cauallo, muy bien adere«;ados de ca- 
mino [con trajes, etc., de camino]. — 
21, 84 yo la aderei^aré en el primer 
lugar donde aya herrero [la bacía]. — 
21, 86 á algún quarto del palacio, ri- 
camente aderot^ado.— 27, 127 tan bien 
aderet^ada, y compuesta [la desposa- 
da].— 32, 156 que le aderegassen otro 
mejor lecho que la vez passada.— 32, 
157 que les aderegassen de comer do 
lo que en la venta huuiesse... les ade- 
rezó una razonable comida.— 37, 197 
en aderei^'arlos do cenar, lo mejor que 
a el le fue possible.-46, 246 y adere- 
ce el palafrén. || II, 49. 184 Aderezá- 
ronse do ronda.— 50, 191 Aderézame 
essas medidas [como áteme esos cabos, 
no hay conexión entro uno y otro]. 

Etim. Del oúskaro ad-er-ez, ad- 
-era-z = conforme á regla, ad-era = 
regla, signo, arregladamente, al mo- 
do de, ad, adi = indicar. Adrede de 
ad-eret, ad-erat = derechamente , á 
la regla, adred-añas. Del mismo mt 
vienen ad-eza= ad-eza = gracia, con- 
veniencia {Akx., 1.714), y es el abs- 



tracto; adi-ano = noble, hermoso, 
honrado, perfecto, aplicándose á co- 
sas y personas, esto es conveniente, 
apto {Aleje., 272, 432, 530, 586, 1.968, 
2.314), ad-ama = arbitrio, remedio 
apto (Hita, 1.329). 

Aderez o, posv. I, 35, 186 que le 
diessen aderezo do escriuir [los ins- 
trumentos, tinta, papel, etc.]. ;; II, 16, 
55 el ailerezo de la yegua era de cam- 
po y de la gineta, assi mismo de mo- 
rado, y verde.— 31. 118 y todas con 
aderezo de darle agua manos.— 60, 
235 y trayondole aderezo de escriuir. 

Etim De atlorez-ar. 

Adherente. I, 2, 5 con todos 
aquellos adorentes [sustantivo]. — 7, 
22 tal Reyno, que tuuiesse otros a el 
aderontes.— 11, 33 por ser ministro, y 
adérente de la caualleria anihinte. — 
32, 157 le boluieron todos los aderen- 
tes, que auia prestado para la liber- 
tad de don Quixoto. 

Etim. De ad-haerentem, ad-hae- 
rens, ad-haorere = unir, haer-ere = 
estar pegado, adherido. 

Aditamento. II, 51, 198 que pu- 
diessen meter en ella vino de las par- 
tes que quisiessen. con aditamento, 
que declarassen el lugar do donde 
era. 

Etim. De ad-ita-montum. ad-itare 
= añadir, i-ta-re frecuentativo de i-re 
= i-r. 

Adiva. II. 68, 260 que a un Caua- 
llero Andante vencido le coman adi- 
uas. 

Etim. En Eniconete ¡i CortaiUno: 
«Primero me vea yo comidas de adi- 
uas estas carnes»; en D. Juan Manuel 
{Caball. y escml., c. 40): «Et otras bes- 
tias pequeñas hay que cazan cazas 
pequeñas et de noche á fuerza et con 
engaño, asi como ximios é adii^es, et 
raposos, et maimones». Entro los rao- 
ros españoles «»^j-v* = ad-dib era el 

lobo y el raposo; así en P. de Alcalá 
uva de raposa es aivnb a dib, y lobo 



ADI 



— 26 



ADM 



dib; Lagger dice de los argelinos que 
llaman clib al chacal (Jount. Asiat., 
5.* ser., t. 19, p. 82/; en R. Martin lu- 
pus, como en el árabe literario y co- 
mún. En Hita (292): «Iba mucho can- 
sado, tomáronlo adiuas, \ Ansi mue- 
ren los locos golosos do tu ibas (el 
caballo)»; de i; jJl = adh-dhiba mor 

bi species qua affici solet guttur iu- 
menti (Freytag). «Adiva, enferme- 
dad de las bestias en la garganta, que 
las ahoga. En los hombres se llama 
vulgarmente esquinancia» (Cov.). 
En el texto está por raposa. 

Adívin-anza. 11,25,94 las me- 
morables adiuinangas del mono adi- 
uino. 

Etini. De adivin-ar. 

A-rtivinar. I, 12, 37 Assi mismo 
adeuinaua, quando auia de ser el 
año abundante. — 12, 37 no podian 
adiuinar la causa que les auia moui- 
do a hazer aquella tan estraña mu- 
danza.— 23, 96 no adiuino, ni doy en 
lo que esto pueda ser. || II, 45, 169 
adiuinele el pensamiento, y dixele, 
que si. 

Etim. De divinare, adivin-o, div- 
-inus = div-ino, div-us = santo, deu-s, 
dios, diu = de día. La raíz véase en 
Dios. 

Adivino. II. 1, 6 Vates, que quie- 
re dezir A(liuinos.-25, 94 del mono 
adiuino. 

Etim. De div-inus, div-us = santo 
(Cfr. Dios). 

Adminículo. II, 47, 176 si algu- 
no me ha de malar a de ser el, y de 
muerte adminicula, y possima [lenta 
y penosa, aunque no se ve de dónde 
tomó Sancho el terminajo]. 

Etim. De ad-mini-culum, man-us 
= mano. 

Adniiniütracion. I, 1, 1 la ad- 
ministración de su hazienda. 

Etim. De administration-em admi- 
nistra-tio, administra-re — adminis- 
trar. 



Administrar. 1, 50, 264 adminis- 
trar justicia. II II, 23, 87 vanle admi- 
nistrando de sus aguas las referidas 
lagunas [al río]. 

Etim. De ad-ministr-are,de ministr- 
-are, de minister = ministro. 

Admirable. I, 24, 105 de aquellos 
admirables versos, ü II, 23, 85 De las 
admirables cosas que. 

Etim. De admira-bilem, -bilis, ad- 
-mira-ri = admirar. 

Admirablemente. I. 51, 269 al 
son de un rabel que admirablemente 
toca. 

Etim. De admirable. 

Admiración. I, 13, 42 de lo qual 
recibieron la misma admiración, que 
recebian todos aquellos que de nue- 
uo venían en conocimiento della.— 
27, 122 causo admiración y contento 
en los dos oyentes.— 28, 131 todo lo 
qual, en mas admix'acion, y en mas 
desseo de saber quien era, ponía á 
los tres que la mirauan.— 42, 225 a to- 
dos puso en admiración su vista. |1 II, 
17,63 cessara la admiración, en que lo 
ponían sus hechos, y sus palabras. 

Etim. De admira-tion-em, ad-mi- 
ra-rí = admirar. 

Admir-ado. I, 5, 14 el labrador 
estaua admirado, oyendo aquellos 
disparates.— 14, 50 dexando admira- 
dos tanto de su discreción, como de 
su hermosura, a todos los que allí es- 
tauan. — 19, 72 admirado del ardi- 
miento de su señor. 1| II, 52, 201 Las 
cartas fueron solenizadas, reydas, es- 
timadas, y admiradas.— 53, 205 y los 
dexó admirados, assi de sus razones 
como de su determinación. 

Etim. De admirar. 

Admirar. I, 3, 8 admirándose de 
tan extraño genero de locura. — 25, 
111 con otras cosas deste jaez que te 
han do admirar [y tanto!].— 29, 144 de 
que se admiró don Quixote sobre 
manera. 

Etim. De ad-mirar-í, mirar-i, niir-us 
= maravilloso. 



ADM 



27 — 



ADO 



Admirativo. II, 14, 52 con voz 
admiratiua y grande dixo. 

Etim. De admirativus, admiran = 
admirar. 

Admitir. I, 3, 8 esto de llenar al- 
forjas, no fue muy admitido entre 
los cananeros andantes.— 14, 50 hu 
fanese el que yo admitiere [al amor]. 
—21, 88 me ha de admitir por señor, 
y por esposo.— 23, 100 no lo admite, 
sino que lo toma a puñadas. — 31, 155 
y disculpas, las quales aunque de mi 
fueron oydas, no fueron admitidas.— 
34, 172 las dadiuas no se han admiti- 
do.— 36, 190 admíteme por tu esclaua. 
II II, 23, 91 cuya verdad no admite 
replica ni disputa.— 40, 150 por jamas 
quisimos admitirlas, porque las mas 
oliscan a terceras [admitir en casa]. 

Etim. De ad-mittere, mitte-re = po- 
ner, enviar. 

Adobar. I, 30, 146 hasta adobarla 
[la bacía] del mal tratamiento que la 
hizieron los galeotes. — 47, 251 En es- 
to Sancho... para adobarlo todo, dixo 
[mejorarlo, ironía].— 47, 252 Adóba- 
me essos candiles, dixo a este punto 
el barbero. También vos Sancho soys 
de la cofradía de vuestro amo? [otro 
que viene á arreglarlo y necesita 
arreglo; adobar los candiles es arre- 
glarlos espabilándolos, echándoles 
aceite, etc.; metafóricamente como 
en el texto anterior, y como en atá- 
jame esos 2}(iiJos]. II II, 21, 79 que aquel 
contento le adobaría la voluntad, y le 
daría aliento para confessarse [le me- 
joraría y dispondría bien la volun- 
tad].— 32, 125 las virtudes adoban la 
sangre [mejoran el linaje].— 49, 183 
los oficios y cargos graues, u ado- 
uan, o entorpecen los entendimien- 
tos [mejoran]. — 58, 220 mejorándose 
mí ventura, y adobándose el juyzio 
[habla de sí Don Quijote, que bien lo 
había menester]. 

Etim. Ad-obar, como se ve por el 
mismo Cervantes, propiamente sig- 
nifica mejorar, de donde arreglar. 



componer, concretado luego á las 
píeles y á los guisos. «Hombres ado- 
uados» ó de guerra, bien endere/ados 
{Alex., 414), donde ambos verbos va- 
len arreglar, en el Fuero Juzgo ado- 
barse con otro por arreglarse, conve- 
nirse, adubar = disponer, preparar. 
En los patois franceses por arreglar, 
disponer, sazonar, tañer, arreglar un 
hueso desencajado; en f^at. y prov. por 
abonanzar el tiempo, mejorar de sa- 
lud, de posición y destino, del corre- 
girse y enmendarse, del lograr, «al- 
guna cosa s'hi adobará», «lou tems 
s'adoubo», «me saubrai proun adou- 
ba» = ya sabré yo arreglánnelas. De 
ad- y del eúskaro oba, obatu = me- 
jor, mejorar. No del aráb. dabagh = 
curtir, ni del saj. dubba = armar un 
caballero dando un golpe, golpear; 
pues el sentido de mejorar explica 
los demás y no se explica por estas 
etimologías. En las Ordinaciones de 
Barbastro {Eev. Aragón, 1903, p. 60) 
se dice del que echa á perder la ca- 
rretera: «Equi contra esto uendra fa- 
ga adobar o reparar la dita carrera a 
costa e mesion suya.» En Berceo: «Sí 
Eva falta fizo tu lo as adobado» (Loor., 
111) por reparar lo echado á perder; 
«que si algunas cosas oviere de ado- 
liar ó de refacer en las casas de este 
Monesterío... que vos lo adovedes elo 
que costare adovar...» (Berganza, 
p. 490, año 1274). «Ya me sadobau una 
miaja esta testerola — ya se me ha 
mejorado algo esta cabeza» (Segor- 
be). Si alguno tiene dificultad en ad- 
mitir que se haya añadido ad al te- 
ma euskérico, tiene ejemplo del ad 
añadido á un tema germánico en 
adrímar por arrimar en Berceo (S. 
]\iiU., 210), en ad-amar muy usado an- 
tiguamente, en ade-liñar. etc. 

Adob-o, posv. II, 13, 46 que la cu- 
ba estaua limpia, y que el tal vino 
no tenía adobo alguno [arreglo, com- 
postura]. — 47, 175 aquella ternera, 
sino fuera asada, y en adobo. — 54, 



ADO 



— 28 — 



ADU 



206 no faltaron azeitunas, aunque se- 
cas, y sin adouo alguno. 

Etim. De adob-ar. 

A-donde. I, 3, 10 se vino adonde 
don Quixote estaua.— 4, 11 á la enzi- 
na adonde estaua arrendada la ye- 
gua.— 22, 90 sin tener adonde com- 
prar lo que ha menester.— 22, 91 para 
dexar de yr a donde no espero bol- 
uer [en vez de alli, de donde]. — 25, 108 
si buelues presto, de adonde pienso 
embiarte— 26, 118 adonde queda 
vuestro amo?— 38, 201 Que no eran 
menester ruegos, adonde el mandar 
tenia tanta fuerga. || II, 24, 93 y adon- 
de bueno, sepamos, si es que gusta 
dezirlo? 

Etim. De donde; tiene el doble va- 
lor de ubi y quo. 

Ador-ado. I, 27, 127 incompara- 
ble belleza de aquella adorada ene- 
miga mia? 

Etim. De ador-ar. 

Adorar. I, 11, 35 Yo se Olalla que 
me adoras [verbo que entre cristia- 
nos quedó reservado para expresar 
el acto de homenaje rendido á Dios 
por medio de ciertas ceremonias, ó á 
la cruz y demás objetos relacionados 
con Cristo; pero que los enamorados 
han aplicado á sus amadas].— 19, 74 
cosas de Iglesia, a quien respeto, y 
adoro como Católico. || II, 8, 29 gen- 
tes denotas que de rodillas adoran 
sus reliquias.— 46, 174 ni llegues a tá- 
lamo con ella, a lo menos viniendo 
yo, que te adoro. || II, i del tal adoro 
el ingenio. 

Etim. De ad-orare, orare = orar, 
hablar, os or-is = boca. 

Adorn-ado. I, 24, 104 donzella de 
tan buenas partes adornada. || II, 16, 
59 y adornadas sus sienes [con la co- 
rona].— 20, 75 aquol [Cupido] adorna- 
do de alas, arco, aljaua, y saetas. 

Etim. De adorna-r. 

Adornar. I, 11, 49 Pues si la ho- 
nestidad es una de las virtudes, que 
al cuerpo y alma mas adornan.— 29, 



141 con que en un instante se adornó. 
—41, 214 adornarse de ricas perlas, y 
aljófar. —52,275 que adornó a la Man- 
cha I Ve mas despojos que lason de 
Creta. || II, 16, 58 las quales [letras] 
assi le adornan, honran, y engrande- 
cen como las mitras a los Obispos, o 
como las garnachas a los peritos lu- 
risconsultos.— 53, 204 con pie llano, 
que si no le adornaren zapatos pica- 
dos de cordouan.— 73, 274 con otros 
sucessos que adornan y acreditan es- 
ta grande historia. 

Etim. De ad ornare, orn-are. 

Adorn-o, posv. I, 11, 33 y no eran 
sus adornos [de las zagalejas] de los 
que aora se usan. — 14, 49 la honra, y 
las virtudes son adornos del alma. — 
16, 57 de todo el adorno de los dos 
mej ores mulos. — 25, 108 oficios, ó exer- 
cicios de cuenta, que siruen para 
adorno de las repúblicas. — 41, 214 ri- 
co adorno. 

Etim. De adorn-ar. 

Adquir-ido. II, 14, 48 por defrau- 
darle de la fama que sus altas caua- 
Uerias le tienen grangeada y adqui- 
rida, por todo lo descubierto de la 
tierra. 

Etim. De adquir-ir, ad-quirere, quae- 
rere. 

Adqairir. I, 28, 133 su riqueza, y 
magnifico trato, les va poco a poco 
adquiriendo nombre de hidalgos. — 
33, 164 por adquirir estos que llaman 
bienes de fortuna.— 45, 243 no ay exe- 
cutoria de hidalgo con tantas preemi- 
nencias, ni essenciones como la que 
adquiere un cauallero andante el dia 
que se arma cauallero. 

Etim. De ad-quirere, quaerere = 
buscar. 

Adriano. II, 8, 29 Al Emperador 
Adriano le siruio de sepultura un cas- 
tillo tan grande como una buena al- 
dea, a quien llamaron Moles Adriani. 

Adulación. I, 29, 145 soy enemi- 
go de todo genero de adulación.— 34, 
172 la misma vanidad, puesta en las 



ADÜ 



— 29 — 



ADV 



lenguas de la adulación. || II, 18, 68 o 
fuerza de la adulación a quanto te es- 
tiendes. II II, u sin que los solicite 
adulación mia. 

Etim. De adula- tion-em, adula-ri = 
adular. 

Adular. I, 34, 172 Lloro, rogó, 
ofreció, aduló, porfió, y fingió Lota- 
rio. I! II, 38, 147 el me adulo el enten- 
dimiento. 

Etim. De adular-i. 

Adultero. I, 33, 166 el marido de 
la muger adultera. 

Etim. De adulter-us, de ad y ul-ter, 
ul-tra = otro, á otra parte, como al- 
ter-ar de al-ter = otro. 

Adunia. II, 50, 191 y corta tozino 
adunia [abundantemente: «O han de 
llover pésames adunia» (Rufián viu- 
do); «los viejos bebieron sine fine, los 
mozos adunia, las señoras los qui- 
ries» (Riuc. y Cort.]. 

Etim. De LJjj' = ad-diimá =■ el 

mundo, usado en España como ad- 
verbio ahundantemente, pues P. de Al- 
calá traduce harto por mucho por ad- 
-donya, y mojarse mucho por intaca'a 

ad-donya >-^-^-'i ^^s y ganar con 
mucha cobdicia por tarbah ( -J ^) ad- 
donya. En portugués se halla el paso, 
pues adunia vale e» todas partes, uni- 
versim: «vejo tormentos adunia» (Mo- 
RAEs). La idea es la de universo, en 
todas partes, mucho, como nosotros 
empleamos mundo en frases como es 
lo mas bueno del mundo, es el mejor 
hombre del mundo. 

Advened-ixo. II, 24, 93 a gente 
aduenediza de ración y quitación [los 
que van á la Corte sólo para asun- 
tos y pretensiones, no viniendo de 
asiento]. 

Etim. De ad-ven-a, como allegad- 
-izo, con la d participial, de ven-ire = 
venir. 

Adversidad. II, 3. 10 la pacien- 
cia en las aduersidades. 



Etim. De adversitas, ad-vers-us = 
adverso. 

Adverso. I, 20, 80 de sus prospe- 
ras, y aduersas fortunas. —25, 110 
prósperos, y aduersos sucessos. 

Etim. De ad-versus, versus = hacia, 
vuelto, verteré = volver, verter. 

Advertencia. I, 9, 29 con quanta 
aduertencia, y propiedad, se le auia 
puesto el nombre de Rozinante.— 48, 
254 sin tener aduertencia á ningún 
buen discurso, ni al arte, y reglas. || 
II, 1, 2 qual era la aduertencia de la 
preuencion, que. 

Etim. De ad-vert-ent-ia. ad-vert-ere 
= advertir. 

Advert-ido. I, 34, lüS la sagaz, y 
aduertida Leonela.— 41, 218 Pero Zo- 
rayda aduertida, y discreta.— 48, 256 
aduertido en los embustes.— 49, 259 
á los tan aduertidos, y discretos como 
su escudero. —51, 268 y que ella mal 
aduertida, y peor engañada, le auia 
creydo. || II, 14, 49 porque esté aduer- 
tido, que mientras nuestros dueños 
riñeren, nosotros también hemos, de 
pelear. - 31, 1 18 industriadas y aduer- 
tidas del Duque, y de la Duquessa de 
lo que auian de hazer, y de como 
auian de tratar a don Quixote. — 58, 
213 aduertido, que en ninguna mane- 
ra le matasse, sino que procurasse 
huyr el primer encuentro. 

Etim. De advert-ir. 

Adverti-niiento. I. 33, 161 que 
con toda solicitud y aduertimiento 
miraua por la honra de su amigo. — 
34, 176 sin engaño, y con medroso 
aduertimiento. — 41, 221 por este ad- 
uertimiento ninguno respondió pa- 
labra. 

Etim. De adverti-r. 

Advertir. 1, 3, 10 Aduertido, y 
medroso desto el Castellano. — 7. 21 
el ama que estaua bien aduertida 
[prevenida].— 8, 23 sin atender a las 
vozes que su escudero Sancho le da- 
ua, aduirtiendole que sin duda algu- 
na eran molinos de viento, y no gi- 



AEC 



- 30 



AFE 



gantes [diciendole]. — 9, 29 Otras al- 
gunas menudencias auia que aduer- 
tir, pero todas son de poca importan- 
cia.— 10, 31 aduirtiendo de encaxallo 
ygualraente, y al justo [teniendo ad- 
vertencia, cuidado de].— 15, 53 con- 
uiene que estes aduertido en esto que 
aora te diré. --20, 77 Y aduierta vues- 
tra merced, que. — 20, 80 de entre las 
quales aduirtieron que salia el ruydo. 
—27. 127 solo pude aduertir á las co- 
lores.— 28. 133 sin aduertir en los 
mouimientos de Cárdenlo. — 33, 161 
que le aduirtiesse de los descuydos. 
— 33, 161 con el mucho amor que el 
marido a la rauger tiene, ó no le ad- 
uierte, ó no 1© dize por no enojalla, 
que. — 33, 164 ni aduertir al manifies- 
to peligro que les amenaza.— 34, 173 
mas por estar ya aduertida, passó 
aquel sobressalto sin pesadumbre. — 
34, 176 se le fueron de la memoria 
todos sus aduertidos discursos.— 40, 
212 que haríamos quanto nos aconse- 
jaua, porque lo auia aduertido tan 
bien,' como si [había dado su parecer 
notando bien todas las circunstan- 
cias del caso]. ¡I II, 30. 114 a mi no ay 
que dezirme, ni aduertirme de nada, 
que para todo tengo. 

Etim. De ad-vertere, verteré = vol- 
ver, es decir la cabeza para aten- 
der. 

Aechar. I, 31, 151 ahechando dos 
hanegas de trigo. 

Etim. Del eúslíaro aize, viento, aiza- 
tu ó aechar es ol ablentar ó aventar 
ó exponer al viento zarandeando el 
grano para que el viento se lleve la 
paja. 

Aecli o, posv. II, 32, 126 lo que 
Sancho dixo del cernido, ni del ahe- 
cho de Dulcinea. 

Ethn. Do aech-ar. 

Afabilidad. I, 12, 40 porque su 
afabilidad y hermosura atrae. 

Etim. De af-fabilitat-em, -as, affa- 
bilis = afable. 

Afable. 1, 1, 2 el solo era afable. || 



II, 6, 21 siendo afable; bien criado, 
cortés.— 62, 237 amigo de holgarse á 
lo honesto, y afable. 

Etim. De af-fabilem, af-fabilis, de 
af-fa-ri ^ hablar á uno, fa-ri = ha- 
blar. 

A-fam-ado. I, 6, 18 es el afamado 
I don Belianis. 

Etim. De fam-a. 

Afán, posv. I, 19, 73 y hasta quan- 
do aguardauades a dezirme vuestro 
afán [pena, dolor]. 

Etim. Do afan-ar. 

Afanar. 1, 13. 42 sudando, afanan- 
do, y trabajando. 

Etim. Del antiguo fan-ar (Cfr. Ban- 
da). 

A-tear. I, 28, 137 y afeado mi de- 
terminación.— 44, 237 y les afeó su 
mala intención con tales palabras, 
que. j! II, 14, 50 cuya grandeza, color, 
beiTugas, y encorbamiento, assi le 
afeauan el rostro, que.- 60, 232 afeo 
su rostro con sus propias manos [en 
señal de dolor]. 

Etim. De fe-o. 

Afectación. II, 26, 101 que toda 
afectación es mala. 

Etim. De af-fec-ta-tion-em, af-fec- 
-tare, af-flc-ere, fac-ere = hacer. 

Afeet adu. II, 12, 41 Rióse don 
Quixote de las afectadas razones de 
Sancho. 

Etim. De afect-ar, af-fectare, af-ñc- 
-ere, faceré = hacer. 

Afecto. I, 34, 182 con tan estraños, 
y eficaces afetos la representaron.— 
37, 197 Estas palabras, y el grande 
afecto con que la Mora las dixo. 

Etim. De af-fectus, af-ficere, fac-ere 
= hacer. 

Afemin-ado. I, 15, 53 con el mis- 
mo tono afeminado, y doliente. 
Etim. De faemin-a = hembra. 
A-ferr-ado. II, 45, 171 voluieron 
el hombre y la muger, mas assidos y 
aferrados que la vez primera. 
Etiin. De aferra-r. 
A-ferr-ar. I, 34, 173 y afórrate con 



AFI 



31 - 



AFO 



lasancorasde la buena consideración. 
Etim. De fierr-o ó hierro, ferrum. 
Afición. I, 1, 1 con tanta afición y 
gusto.— 3, 8 por la mucha afición que 
les tenia [á los caballeros andantes]. 
—24, 104 mouido de mi afición [de 
enamorado]. -25, 10" laReynaMada- 
sima, a quien yo tengo particular afi- 
ción, por sus buenas partos.— 28, 136 
ciega afición. || II, 19, 71 que el amor 
y la afición con facilidad ciegan los 
ojos del entendimiento. 

Etim. De af-fectio af-fic-ere = con- 
mover, fac-ere = hacer. 

Aficion-ado. I, 9, 28 y como soy 
aficionado a leer.'— 24, 105 un libro de 
cauallerias en que leer, de quien era 
ella muy aficionada, que era el de 
Amadis... era aficionada á libros de 
cauallerias. — 28, 136 exercicio de que 
el era muy aficionado.— 33, 169 las 
mugeres suelen ser aficionadas á. — 
52, 275 De quien fue el gran Quixote 
aficionado. || II, 11, 38 desde mocha- 
cho fuy aficionado a la carátula.— 18, 
65 verdad es, que yo soy algún tanto 
aficionado a la poesía y a leer los 
buenos Poetas.— 22, 82 muy aficiona- 
do a leer libros de Cauallerias. 

Etim. De aficiona-r. 

Afic¡on-ar. I, 45, 213 Que donze- 
11a no se le aficionó, y se le entregó. 
— 48, 257 del Cura, de quien se yua 
aficionando. || II, 19, 70 que ya me le 
voy aficionando. — 20, 74 y todo lo 
contemplaua, y de todo se aflciona- 
ua...; luego le aficionaron la volun- 
tad los zaques. 

Etim. De afición. 

A-finado. II, 44, 167 Recorrida 
pues, y afinada la harpa, 

Etim. De afina-r. 

A-finar. II, 46, 173 y auiendo re- 
corrido los trastes de la vihuela, y 
afinándola lo mejor que supo. 

Etim. De fin-o. 

A-fírmar. I, 4, 13 se afirmó bien 
en los estribos.— 4, 13 creer, confes- 
sar, afirmar [aseverar con firmeza]. — 



11, 35 En que me quieres me afirmo 
[me confirmo].— 13, 44 Yo no puedo 
afirmar si la dulce mi enemiga, gus- 
ta, o no, de que.— 20, 78 que podia 
bien quando lo contasse a otro, afir- 
mar y jurar, que lo auia visto todo. — 
25, 109 quien tal dize. y afirma.— 45, 
239 lo que afirman estos gentiles hom- 
bres. |1 II, 1," 6 soy de parecer, y me 
afirmo, que fue de mediana estatura. 
— 6, 19 si V. m., no afirma el pie en 
llano, y se está quedo en su casa. — 
13, 46 se afirmaron en lo que auian 
dicho.— 50, 193 Que todauia se afir- 
ma V. m. señor mió, ser verdad esto 
del Gouierno de Sancho. 

Etim. De af-firm-are, firm-are = 
asegurar, firm-us = seguro, firme. 

Afirmativa-mente. I, 45, 2.0 á 
dezir afirmativamente. 

Etim. De afirmativo, de af-firmati- 
vus, af-firmare = afirmar. 

Aflicción. II, 12, 43 y hará cuenta, 
que se llega a la mesma tristeza, y a 
la añicion mesma. || II, i no se ha de 
añadir aflicion al añigido. 

Etim. De af-flic-tion-em, af-ñig-ere, 
flag-ellum = azote. 

Aflig-ido. I, 26, 120 una donzella 
afligida, y menesterosa. II, 12, 43 es 
por ventura de la del numero de los 
contentos, o la del de los afligidos?De 
los afligidos, respondió don Quixote. 
II II, I no se ha de añadir aflicion al 
afligido. 

Etim. De afligi-r. 

Afligir. I, 8, 24 y afligióse el cora- 
ron [errata por aflif/iósele^.—SS, 164 
porque bastará para afligirte, y des- 
hazerte, que la sepas tu mismo.— 33, 
170 Afligióse Camila. ..de la orden que 
su marido le dexaua.— 45, 241 su hija 
se afligía. '; II, 20, 73 la congoxa de 
ver que..., no aflige al criado, sino al 
señor. 

Etim. De af-flig-ere, flag-ellum = 
azote. 

Aforismo. II, 47, 175 Hipócrates... 
en un Aforismo suyo dize. 



AFO 



— 32 — 



AGA 



Etim. De áq;-op{ofio?, ¿tió- = ab, 5p- 
-i^o) = limitar, op-oz = término. 

A-forr-ado. I, 8, 27 aforrado con 
su almohada. |i II,85,S!23 que diga, que 
no eres tonto, aforrado de lo mismo 
con no se que ribetes de malicioso. 

Eiim. De aforra-r, de forrar, de fo- 
rro (Cfr. Aforro). 

A-forro. I, 47, 250 en un aforro de 
la maleta. 

Etim. De forro, de jjS = faríT = 

vestimentum pelliceum (Kamus), fo- 

rro, 1 ii = fara = forrar, con pieles 

propiamente, farüa = piel de la cabe- 
za, traje de pelos de camello, iftará = 
vestirse una zamarra. Otros dicen 
que, como forr aje, a-forrar, forrar, 
del ant. fr. fuerre, fr. feurre, fourra- 
ge, fourreau, fourrure, fourrer, del 
germánico fodr., al. Futter = pasto, 
comida, it. fodero, federare, prov. fue- 
rre. Se me hace más probable esta 
segunda opinión por hallarse en fran- 
cés acepciones que se explican por la 
raíz germánica y no por la arábiga, 
que además tiene r suave y a. 

A-fortnn-ado. I, 8, 24 que tu te 
tengas por bien afortunado, de auer 
merecido venir á verlas. — 34, 173 to- 
das las virtudes que pueden hazer 
loable, y bien afortunada a una hon- 
rada mugen— 36, 190 me tendré por 
dichosa, y bien afortunada. || II, 17, 
64 con intento de darles dichosa y 
bien afortunada cima. 

Etim. De fortun-a. 

Afrenta, posv. 1, 15, 54 mayores 
afrentas son las que estos passaron. — 
16, 57 y no tenia por afrenta estar en 
aquel exercicio.— 52, 273 sufridor de 
afrentas. H II, 32, 122 La afrenta vie- 
ne de parte de quien la puede hazer 
y la haze, y la sustenta. 

Etim. De afrent-ar. 

Afrentado. 1, 51, 268 sus parien- 
tes [quedaron] afrentados. || II, 27, 
106 estays engañados en teneros por 
afrentados.— 32, 122 quedara el apa- 



leado agrauiado, y afrentado junta- 
mente. 

Etim. De afrenta-r. 

Afrent-ar. 1, 15, 54 no afrentan 
las heridas, que se dan con.— 28, 133 
que puedan afrentarse de su estado. 
— 42, 226 por verle pobre se afrenta- 
rla, o le recebiria con buenas entra- 
ñas. || II, 27, 106 ningún particular 
puede afrentar a un pueblo entero, 
sino es.— 31, 118 parécete bien des- 
honrar y afrentar a una dueña tan 
veneranda, y tan digna de respeto 
como aquella.— 42, 160 si acaso vinie- 
re a verte, quando estés en tu Ínsula 
alguno de tus parientes, no le deshe- 
ches, ni le afrentes. 

Etim. De frente, ant. fruente, de 
frontem frons. 

África. 1, 39, 204 Alárabes de toda 
la África. || II, 17, 60 que no han pas- 
sado mayores, ni tan grandes de Áfri- 
ca a España jamas. 

Afric-ano. II, 17, 62 los dos mas 
ñeros leones que jamas criaron las 
Africanas seluas. 

Etim. De Afric-a. 

A-front-ar. II, 1, 2 y con el Tur- 
co se afrontara [hiciera frente al 
Turco] . 

Etim. Del antiguo fruent-e por el 
actual frente, de frontem frons. 

A -fuera (Cfr. fuera). II, 48, 180 
Afuera pues caterba dueñesca inútil 
para ningún humano regalo.— 48, 183 
se salió por la puerta a fuera. 

Etim. De fuera. 

Agalla. I, 26, 116 unas agallas 
grandes de un alcornoque, que en- 
sartó. II II, 10, 36 y quien os viera a 
todos ensartados por las agallas como 
sardinas en lercha. - 10, 36 agallas al- 
cornoqueñas.-44, 168 Que de finissi- 
mas perlas, | cada qual como una 
agalla. 

Etim. De galla. «Ramulis suberis 
latifolii (Hispánico Alcornoque) in- 
terdum adnascitur tuberculum quod- 
dam durum et lignosum cinerei coló- 



AGA 



- 33 - 



AGO 



ris, adeo firmiter inherens, ut nisi 
fracto ramo eximi non possit» (Clu- 
SlüS, Rariorum stirpium per Hispanias 
Historia, p. 29, Antuerpia e 1576). 

A-gamnz-ado. II, 46, 172 se vis- 
tió su acamu^ado vestido. 

Etim. De gainuz-a. 

Agar-eno. II, 3 i. 135 lexos se rey- 
terauan los lililies Agarenos.— 58, 220 
los Agarenos esquadrones. 

Etim. De Agar. 

Agarr-ar. 11,50, 192 quando te 
dieren un Condado, agárrale. 

Eti)n. De garr a. 

A gasajar. I, 11, 34 le agassaja- 
mos con pronta y buena voluntad. || 
II, 42, 160 antes le has de acoger, 
agasajar, y regalar. — 58. 222 seréis 
agasajado liberal, y cortésmente, 

Etim. Del antiguo gasajar (Cfr. Ca- 
chorro). 

Agasaj o, posv. I, 11, 34 agradez- 
co el agassajo, y buen acogimiento 
que hazeys a mi, y a mi escudero. 

Etim. De agasaj-ar. 

A-gazap arse. I, 28, 131 que se 
agacjapassen, 6 escondiessen detras 
de unos peda(jos de peña. || II, 26, 101 
que si maesse Pedro no se abaxa, se 
encoge, y agazapa. —55, 210 y agaza- 
pándose se entro por el [agujero]. 

Etim. De gazap-o (Cfr. Cachorro). 

Agible. I, 26, 119 que cosa contin- 
gente, y muy agible era venir con el 
discurso del tiempo a ser Empera- 
dor. 

Etim. De agi-bilem, ag-ere= obrar. 

A-gigant-ado. II, 36, 142 un per- 
sonage de cuerpo agigantado. 

Etim. De agiganta-r, de gigant-e. 

Ágil II, 7,25 ágil de sus miembros. 
— 19, 70 el es el mas ágil mancebo que 
conocemos. 

Etim. De ag-ilem, -ilis, ag-ere = 
obrar. 

Agilitar. II, 34, 133 agilitanselos 
miembros. 

Etim. De agil-is. 

Agi Morato. I, 40, 209 alli viuia 



un moro principal, y rico, llamado 
Agimorato. 



Etim. Agi de 



^ 



= jhadji, mo- 



derno por ~ux = jharlj «peregrinus» 

(R. Mart.\ «peregrino de mucho tiem- 
po, romero que va en romería» P. Al- 
calá': es título honorífico de los que 
han hecho la peregrinación á la Meca. 
Morato de :>^y -^ murad, de donde 
Amnrates, nombre de varios sultanes 
turcos. En la lista que trae Haedo 
('lop. Arrj., c. 14) de moros principales 
en la ciudad el año 1581, el primero 
es un Agimorato, renegado esclavón. 

Agiíacion. 1, 17,62 con las ansias 
y agitación del vomito. 

Etim. De ag-ita-tion-em agita-tio, 
ag-ita-re = agitar, ag-ere = obrar. 

A-gobi-ado. I, 15, 55 quedándose 
agobiado en la mitad del camino. I| 
II, 6, 21 estando por la edad agobiado. 
—33, 128 con pasos quedos, el cuerpo 
agouiado, y el dedo sobre los labios 
[gestos de encogimiento, propios del 
que pide secreto para lo que va á de- 
cir].— 47, 178 a causa de que ella esta 
agouiada, y tiene las rodillas con la 
boca. 

Etim. De agobia-r. 

A-gobi-ar. II, 55, 210 un agujero, 
capaz de caber por el una persona, si 
se agouiaua, y encogía.- 63, 244 y ago- 
uiandola lleno de miedo la puso en- 
tre las piernas [la cabeza], 

Etim. Es necedad traer este ver- 
bo de gibbus que dio giba, pues con 
idéntico procedimiento traería yo 
gibbus de gubia. (Cfr. Cobijar.) 

Agonía. I, 33, 162 y por salir pres- 
to de la agonía que le causaua aque- 
lla suspensión [estado de duda]. 

Etim. De agonía, de áY-tov = com- 
bate, de ÍY-"J = ag-o = llevar; térmi- 
no eclesiástico. 

Agor-ero. I, 14, 46 el agorero | 
Graznar de la corneja. || II, 22, 84 si 
el fuera tan agorero como Católico 
Christiano [por estar en oposición]. — 



AGO 



- 3t — 



AGR 



5S, 220 Leuantase uno destos agore- 
ros por la mañana [los que creen en 
agüeros]. 

Etim. De agüer-o. 

Agostado. II, 12, 41 en el agosta- 
do entendimiento mió. 

Etim. Del agost-arse las mieses por 
el calor de Agosto, j metafóricamente 
echarse á perder otras cosas que pa- 
recen secarse y perder el jugo. 

Agosto. I, 25, 114 a veynte, y siete 
Agosto. I! II, 8, 28 estos lulios, 6 Agos- 
tos, y todos essos Caualleros hazaño- 
sos. 

Etim. De Augustus, título dado á 
Octaviano, primer emperador de Ro- 
ma, y propiamente significa aproba- 
do, gustado, por los augurios de las 
aves, av(is) gus-ere. 

A-grací-ado. I, 18, 66 una muy 
fermosa, y ademas agraciada señora. 
— 37, 196 de robusto, y agraciado ta- 
lle.— 37, 196 que siempre fue agracia- 
da [en el trato], comedida, y discreta. 

Etim. De a-graci-ar, de graci-a. 

Agpad-able. I, 9, 28 agradable 
historia.- 25, 110 agradable compa- 
ñero.— 47. 254 las dulcissimas, y agra- 
dables ciencias de la Poesia, y de la 
Oratoria. — 51, 270 no menos a la vista 
que al gusto agradables. 

Etim. De agradar. 

Agradable-niente. I, i suplico, 
le reciba agradablemente en su pro- 
tección, 

Etim. De agradable. 

A-grad-ar. I, 15, 55 de la manera 
que mas te agradare.— 34, 179 des- 
pués responderás lo que mas te agra- 
dare. II II, 54,205 su amo, cuya compa- 
ñía le agradaua mas que ser Gouer- 
nador de todas las ínsulas del mundo. 

Etim. De grad-o, de gratus. 

A-grad-ecer. I, 3, 10 agradecién- 
dole la merced de auerle armado ca- 
uallero. — 11, 34 es razón que con la 
voluntad a mi possible, os agradezca 
la vuestra.— 14, 51 les agradeció el 
auiso, y el animo, que mostrauan de. 



-30, 150 Sancho se lo agradeció. — 
33, 162 Porque que hay que agrade- 
cer, dezia el, que una muger sea bue- 
na, si nadie le dize que sea mala. || II. 
49, 188 El mancebo agradeció al Go- 
uernador la merced que queria ha- 
zerles. 

Etim. De a-grad-ar ó a-grad-o. 

Agradecid-isiino. II, 14, 51 de 
lo que el cauallo quedo agradecidis- 
simo, a causa que ya no podia mo- 
uerse. 

Etim. De agradecid-o. 

A-gradec-ido. I, 7, 22 tan agra- 
decida usanza.— 34, 175 El es según yo 
veo, y á mi me parece, agradecido. — 
41, 222 mostrándonos mas agradeci- 
dos, que quexosos. — 46, 245 que ay 
agradecidas mugeres en el mundo. |i 
II, 33, 129 es agradecido [errata por 
so?/]. -35, 139 vendrá a buscar, como 
agradecida, al buen Sancho, y a darle 
las gracias. 

Etim. De agradece-r. 

Agradeci-miento. I, 24, 102 en 
agradecimiento de tan buenos des- 
seos.— 31, 152 en agradecimiento de 
su recado. — 33, 161 a las mercedes... 
corresponder con agradecimiento. 

Etim. De agradece-r. 

A-grad-o, posv. II, 18, 65 Recebid 
señora con vuestro sólito agrado al 
señor don Quixote. 

Etim. De agraciar. 

Agrages. I, 8, 26 Aora lo veredes 
dixo Agrages, respondió don Quixo- 
te. [Fórmula de amenaza, común en- 
tonces (Quevedo, Visita de Jos chistes). 
Agrages fué sobrino de la reina Eli- 
sena, madre de Amadis de Gaula. En 
boca de este caballero puso el pro- 
verbio la expresión aora lo veredes, de 
que usaban comunmente el mismo 
Agrages y los demás caballeros, res- 
pondiendo á las provocaciones de sus 
contrarios y remitiéndose á las ma- 
nos: «poniendo mano á la espada, 
arremetió contra Florambel dicien- 
do: agora lo veréis, Don cobarde caba- 



AGR 



35 — 



AGU 



llero» {Florambel de Lncea, 1. 4, c. 1); 
«Ahora lo veréis, dijo Amadis, y aba- 
jando su lanza se vino para él» {Am. 
<le Grecia, pte. 2, c. 48] . 

Agramante. I, 26, 116 page de 
Agramante. [Lo fué de Dardinel de 
Almonte, uno de los príncipes que 
vinieron de África con el Roy Agra- 
mante contra Carlomagno.]— 45, 242 
en la discordia del campo de Agra- 
mante. [Queriendo Dios favorecer al 
Emperador Carlos, sitiado en Paris 
por el rey Agramante, mandó á San 
Miguel que buscase á la Discordia y 
la enviase al campo de los moros pa- 
ra dividirlos. La primera vez apenas 
logró nada, de modo que el Arcángel 
hubo de buscarla de nuevo y darle 
una paliza, con la que, vuelta al cam- 
po do los moros, los revolvió: Mandri- 
cardo pelea con Rodomonte sobre la 
posesión de la bella Doralice, Rugero 
con Mandricardo sobre quién se lle- 
varía el escudo, Rodomonte con Ru- 
gero y Sacripante por el caballo, Mar- 
ftsa con Mandricardo continúan la 
diferida batalla, Mandricardo con 
Gradaso por la espada Durindana, 
-Gradaso con Rugero sobre la prefe- 
rencia para pelear con Mandricardo, 
y Marflsa con Brúñelo por haberle 
éste robado la espada. El rey Agra- 
mante y el rey Sobrino pusieron la 
posible paz. {Orlando furioso, c. 14 

y 27]. 

AgraTÍ-ado. I, 19, 73 dexarme 
agrauiado de manera, que me que- 
daré agrauiado para siempre [la se- 
gunda vez parece significar agrava- 
do, pues alude á la pierna que le ha- 
bía quebrado Don Quijote al deshacer- 
le el agravio que él decía].— 29, 142 
de la mas desconsolada, y agrauiada 
donzella que el Sol ha visto. ¡1 II, i que 
no me tengo por agrauiado. 

Etim. De agravia-r. 

A-graT-iar. I, 8, 25, que cada uno 
se defienda de quien quisiera agra- 
uiarle.— 34, 180 para que vieras con 



quan poca ocasión le agrauias. || II, 
32, 122 assi como no agrauian las mu- 
geres no agrauian los Eclesiásticos. 

Etim. De grav-e y a-grav-ar, con 
-ear. 

Agravio, posv. 1,1,2 todo genero 
de agrauio. — 2, 4 mucho agrauio me 
auedes fecho en despedirme.— 19, 73 
desfaziendo agrauios. — 33, 162 que 
hazia notorio agrauio a su mucha 
amistad, en andar buscando rodeos.— 
46, 247 en quien tomar venganza de 
tu agrauio. II II, 32, 122 el agrauio 
puede venir de qualquier parte, sin 
que afrente. 

Etim. De agravi-ar. 

Agr-az. II, 38, 146 lleuarse en 
agraz el razimo del mas hermoso ve- 
duño del suelo [alegoría del morir 
una joven]. 

Etim. De agr-o, -e, de acrem acer. 
Agr-ura, agr-eza, agr-io, agri-ar, vin- 
-agre, a-vinagrar. 

Agregar. II, 27, 106 A estas oinco 
causas, como capitales, se pueden 
agregar algunas otras que sean jus- 
tas y razonables. 

Etim. De ag-gregare, grex = grey. 

Agua. I, 3, 8 redoma de agua de 
tal virtud.— 3, 9 yr a dar agua a su 
recua.— 8, 26 el agua quan presto ve- 
rás que al gato llenas [Es el dicho 
llevar el {jato al arjua con la construc- 
ción bascongada, y vale hacer algo 
muy peligroso y difícil. Sabido es lo 
que el gato rehuye el agua. Clemen- 
cin, que tuvo por imposible averiguar 
el origen de esta expresión, con to- 
mar un gato y chapuzarlo, hubiera 
caído en la cuenta. Y es que el agua 
les es muy dañina: no he visto gato, 
que por limpieza se le haya bañado, 
que por mas que se le haya secado 
después, no haya contraído reúma y 
aun muerto de las consecuencias]. — 
25, 110 las aguas deste pequeño arro- 
yo. — 32, 158 le salió de la mitad del 
agua [de un ríoj una serpiente.— 48, 
258 le ha venido gana, y voluntad de 



AGU 



— 36 — 



AGU 



hazer aguas, mayores, ó raenoi-es, co- 
mo suele dezirse [eufemismo, las ne- 
cesidades corporales]. -50, 264 verle 
echar agua a manos. II, 13, 46 soy 
yo por ventura algún escudero de 
agua y lana? [de poco valor é impor- 
tancia, como el agua clara, y el tonto 
del borrego].— 18, 67 Leuantados los 
manteles, y dadas gracias a Dios y 
agua a las manos.— 31, 117 pomos de 
aguas olorosas. -32, 122 en leuantan- 
do los manteles dan agua a las ma- 
nos [aguamanos].— 32, 127 que a el le 
lauen con agua de Angeles, y a mi 
con lexia de diablos [«por estar con- 
flcionada de diversos olores, asi de 
las flores como del ámbar distilado 
y de otras cosas preciosas y olorosas» 
(Cov.]— 42, 158 le estañan esperando 
como el agua de Mayo [«agua de Ma- 
yo, para todo el año» (Hern. Nüñ.] — 
44, 165 un gauan muy ancho de cha- 
melote de aguas leonado [que hace 
aguas, visos].— 52, 201 a Sanchica tu 
hija se le fueron las aguas sin sentir- 
lo de puro contento.— 53, 203 me en- 
xugue este sudor, que me hago agua. 
Etim. De aqua. 

AgHa-chirle. II, 20, 77 las de Ba- 
silio serán... aguachirle [cosa insus- 
tancial, aguapié, vino flojo del zumo 
de uvas sih estrés ó cMrh]. 

Etim. De agua y chirle, en Aragón 
sirria = sirle del cabrío ó lanar, ci- 
rrion = cagón, cirria = excremento 
semilíquido, cirr-in basco-navarro. 
Del eúskaro 2ir, cliir, sir, que vale to- 
do lo que sale en chorrillo, como zor, 
sor, chor — chorro, mas grueso, zir-au 
=: víbora, chiri = clavijilla, ziri-ka 
^= instigar, ziri = cuña, clavija, mo- 
vimiento sutil, ziri-za ibilli = cule- 
brear, zirri = chispas del metal de- 
rretido, tchir-loras en Bilbao las vi- 
rutas, ó sea flores en tdiir que bro- 
tan, zirr-intzatu = chisporrotear, int- 
za = chispa, etc. Chir-le = sir-le vale 
lo que hace {-le) chir. (Cfr. Chirimía.) 
Agua-man-il. II, 32, 123 la una 



con una fuente de plata, y la otra con 
un aguamanil, assi mismo de plata. 
Etim. De aguaman-os. 
Agaa-manos. II, 31, 118 todas- 
con aderezo de darle aguamanos, la 
qual le dieron con muchas reueren- 
cias y ceremonias. — 47, 174 saliere» 
quatro pages a darle aguamanos. 

Etim. De agua y manos, para lavár- 
selas. 

Aga-ar. I, 20, 75 otro estruendo, 
que les aguo el contento del agua 
[disminuir, como el vino aguado]. i| 
II, 51, 198 y el que lo aguasse, ó le 
mudasi-f •■! nombre [al vino]. 

Etim. De agu-a. «Aguarse los pla- 
ceres, resfriarse con alguna desgra- 
cia» (Cov.). 

A-gaarda-dor. I, 37, 197 pues el 
era su aguardador [su guardador y 
ayudador, en las ediciones de 1605 
también aguanlaclor]. 
Etim. De aguarda-r. 
A-gnardar. 1, 1, 4 no quiso aguar- 
dar mas tiempo a poner en efeto. — 
4, 13 aqui os aguardo, y espero.— 5, 15 
pero el labrador aguardó á que fuese 
algo mas noche. — 10, 31 que se aguar- 
dasse [que le esperase].— 13, 46 Y sin 
aguardar que el pastor respondiesse. 
— 19, 73 y hasta quando aguardaua- 
des a dezirme vuestro afán?— 22, 93 
que con mucho sossiego los aguarda- 
ua. — 27, 125 me mandó aguardar... 
ocho dias.— 30, 147 que no aguardasse 
a ponerme en defensa.- 38, 199 en la 
cama que le aguarda. 
Etim. De guardar por esperar. 
Agad-eza. I, 6, 18 y las agudezas 
de la donzella Plazerdemiuida. I| II, 
27, 107 quiso passar adelante en su 
platica, como passara, sino se pusiera 
en medio la agudeza de Sancho.— 
38, 146 y alabauan entre si la agude- 
za y dissimulacion de la Trifaldi. — 
70, 2(J5 la agudeza, y simplicidad de 
Sancho. 
Etim. De agud-o. 
Agudo. I, 13, 45 con agudos picos 



AGU 



— 37 



AGU 



«stauan cauando la sepultura. — 25, 
113 despuntas de agudo —30, 150 tan 
^gudo ingenio, que. || II, 18, 65 le tuuo 
por discreto y agudo.— 23, 86 un pu- 
ial buydo, mas agudo que una lezna. 
—33, 130 tan agudo embuste [como 
fabricado por agudo ingenio]. — 42, 
160 con los ignorantes que presumen 
de agudos. 

Etim. De acu-tus, acu-ere = agu- 
zar, ac-us = aguja, punta. 

Agüer-o, posv. I, 41, 220 y aun 
tienen por mal agüero llegar alli á 
•dar fondo. |1 II, 4, 14 los quales relin- 
<;hos tomó don Quixote por felicissi- 
mo agüero [como lo era entre los an- 
tiguos, desde que los relinchos del 
caballo de Darío le valieron la coro- 
na de Persia, y los de Dionisio el Ti- 
rano le anunciaron la de Siracusa].— 
47, 175 Pedro Rezio de Agüero... Pe- 
dro Rezio de mal Agüero [le dice 
Sancho]. 

Etim. De agor-ar, de augurare, 
Av(is) gus-ere ó gustare, examinar el 
vuelo de las aves. 

A-gaij-ar. I, 34, 178 Acaba, corre, 
aguija, camina. || II, 14, 51 y le hizo 
J^al caballo] aguijar de manera, que 
cuenta la historia, que esta sola vez 
se conoció auer corrido algo.— 24, 92 
j de tal manera aguijó el macho, que 
no tuuo lugar don Quixote de pre- 
guntarle. II I, VII Sus cauallos aguija 
«1 rubio Apolo. 

£?ÍMn. De guij-a por pincho; menos 
en el último ejemplo, donde es acti- 
vo, en los demás no lo es, vale apre- 
surar el paso. 

A-gnij-on. I, 20, 77 dar cozes (co- 
mo dizen) contra el aguijón [metáfo- 
ra de las bestias que cocean en vez 
de marchar adelante, cuando se las 
aguija]. II II, 10, 35 picando a su cana- 
nea con un aguijón que en un palo 
traía..., como la borrica sentia la pun- 
ta del aguijón.— 62, 239 es dar coces 
contra el aguijón. 

Etim. De guij-a por punta. 



Agalla. II, 22, 82 se le abaten las 
águilas Reales.— 62, 241 con quatro 
garras de águila. 

Etim. De aquila. 

Agailar. 1, 39, 205 Pedro de Agui- 
lar. 

Etim. De águil-a. 

Agail-eño. II, 14,48 la nariz agui- 
leña. —16, 55 el rostro aguileno [«el 
que tiene el rostro un poco largo y la 
nariz á forma del pico del águila, 
suelen los tales ser ingeniosos, y ani- 
mosos» (Cov.] 

Etim. De aguil-a. 

Agaja. I, 28, 133 la aguja, y la al- 
mohadilla, y la rueca muchas vezes. 
II II, 8, 29 a quien oy llaman en Roma 
la aguja de san Pedro [el obelisco 
egipcio de la plaza de S. Pedro, don- 
de lo colocó Domingo Fontana por 
orden de Sixto V en 1586, y que Ca- 
lígula hizo traer de Egipto en una 
gran embarcación (PLiNio,ií¿sfor. nat , 
1. 16, c. 4). Es de granito oriental, de 
107 palmos de altura y 189 contando 
el pedestal y la cruz de bronce. Cer- 
vantes lo llama pirámide y le atribu- 
ye el destino de sostener la urna de 
las cenizas de Julio Cesar]. — 19, 72 
que meten una punta de una espada 
por el ojo de una aguja. 

Etim. De ac-us, acu-cula, acucia. 

Agajere-ado. II, 55, 209 por ver 
si estaua sano, o agujereado por al- 
guna parte. 

Etim. De agujer-ea-r, de agujer-o. 

Agaj-ero. I, 17, 64 tres agujeros 
del Potro de Cordoua [fabricantes ó 
vendedores de agujas].— 33, 169 por 
los agujeros de la cerradura estuuo 
mirando.— 40, 208 mas eran agujeros 
que ventanas.— 40, 209 en un agugero 
de mi rancho. 

Etim. De aguj-a, ant. aguj-ar por 
punzar con aguja. Queda sin embar- 
go el esci'úpulo de que la putisada ha- 
ya venido á parar en agujero. Puede 
proponerse por etimología bns {Gfr.), 
bujc, de donde buz-on, etc., ya que el 



AGU 



- 38 



AHO 



vulgo dice buj-ero, a-bujero, y siendo 
tan suave la b desaparece, ahujero, ó 
se confunde con la g, agujero. 

Aguzar. II, 58, 211 las amorosas 
saetas: pero en esta Altisidora mas 
parece que se aguzan, que despun- 
tan. 

Etim. De acutiare (?), ó de acu-s = 
aguja con -zar, como adelgazar, agua- 
zar, agr-az. 

Ahí. I, 1, 3 me encuentro por ai 
con algún gigante.- 6, 18 escetuando 
á un Bernardo del Carpió [el libro 
de] que anda por ai [en el aposento]. 
— 8, 23 si tienes miedo, quítate de ahi. 
—10, 31 bis quando faltare ínsula, ai 
está el Reyno de Dinamarca, o el de 
Sobradisa, que te vendrán como ani- 
llo al dedo.— 20. 78 He ai lo que yo 
dixe, que tuuiesse buena cuenta.— 31, 
53 y sino ai está nuestro Licenciado' 
que lo hará de perlas.- 37, 197 que 
anda por ai en boca de la fama. - 49, 
258 lo que comunmente suele dezirse 
por ay, quando. || II, 17, 60 auran 
puesto ahi essa inmundicia.— 59, 226 
ai nos tendemos en mitad de un pra- 
do [en cualquier parte].— 59, 227 mire 
si ando yo por ay [en el libro]. — 62, 
242 que de habilidades ay perdidas 
por ay [en el mundo] . 

Etim. De á preposición y de hi = i, 
antiguo por ahí, y que viene de hic 
= aquí. Debo añadir que en América 
y en España suena á menudo áy en 
vez de ahi, por la tendencia al dip- 
tongo. 

A-bij-ado. I, 3, 8 se lo podia man- 
dar como a su ahijado [por haberle 
armado caballero]. I| II, 14, 49 en tan- 
to que sus ahijados riñen [de padri- 
nos de pendencia]. 
Etim. De ahij-ar. 

A-hij-ar. II, 74, 279 contendiessen 
entresi, por ahijársele y tenérsele por 
suyo. II I, m ahijándolos al Preste luán 
de las Indias [á un cualquiera, pero 
que sea famoso]. 
Etim. De hij-o. 



A-liincada-mente. II, 18, 67 pi- 
dió ahincadamente a don Lorenzo,, 
dixesse los versos de la justa literaria^ 
Etim. De ahincado. 
A-hine-ado. I, 34, 173 aunque no- 
se aprouechasse de alli adelante de- 
tan ahincadas diligencias, como has- 
ta entonces. 
Etim. De a-hinca-r, de hinca-r. 
A-hinca miento. I, 2, 4 repro- 
charme con el riguroso afincamiento. 
— 25, 114 Si tus desdenes son en mi 
afincamiento. - 46, 247 no te dé afinca- 
miento la prisión en que vas [no te dé 
pena]. 

Etim. De ahinca-r, de hincar; vale^ 
etimológicamente apremio, de dondfr 
violencia, vejación, y pena, congoja, 
apuro. 

A-hinc-o. posv.. I, 15, 53 con grani 
ahinco y vehemencia [apalear].— 18,. 
66 Y con tanto ahinco afirmaua don 
Quixote, que eran exercitos, que.— 24,. 
104 se le aplacaron sus desseos, y se^ 
resfriaron sus ahíncos. 
Etim. De a-hincar, de hincar. 
A-hitar. I, 37, 199 ni aquel ahi- 
tarse con tanto gusto, quando la bue- 
na suerte les depara algún banquete.. 
Etim. De ahito. 

A-hit-o. II, 25, 98 se murió la pe- 
rra de ahita. 

Etim. De hito, «romero hito saca za- 
tico», el romero importuno, que apu- 
ra con peticiones, saca raja, lleva li- 
mosna. Hit-o (Cfr.) del eúskaro i-to =^ 
sofocar, apretar, apurar. 

Ahogado. I, 41, 220 le sacamos- 
medio ahogado. 
Etim. De ahoga-r. 

Ahogar. I, 1, 2 cuando ahogó á 
Anteon entre los brat^os. — 14, 47 Vues- 
tra memoria el sufrimiento ahoga. — 
32, 158 viendo la serpiente que la yua 
ahogando [con las manos que le apre- 
taban la garganta].— 41, 220 se arro- 
jó de cabera en la mar, donde sin nin- 
guna duda se ahogara, si. || II, 29, 113 
que quereys ahogaros, y hazeros pe- 



AHO 



— 39 



AIN 



da?os en estas ruedas?— 31, 119 que se 
ahogó en la Herradura. 

Etim. Del antiguo huego = fueg-o, 
de foc-us, y se dijo primero del aho- 
garse por el humo que impide respi- 
rar, después faltarle á uno la respira- 
ción apretándole el gaznate, ó en el 
agua, etc., a-fog-ar (Cal. e Dymna), 
«uexatus: focato fueret» fPoeu. Silos). 
Posv. ahog-o, des-ahogarse. 

A-hond-ar. I, 33 170 para que 
quieres ahondar la tierra, y buscar 
nueuas vetas. 

Etim. De hond-o. 

Ahora. I, 4, 13 aora vengays uno 
a uno..., ora todos juntos. — 10, 31 Pero 
es de saber aora, si tiene mucha costa 
el hazelle?— 13, 44 hasta aora no ha 
llegado á mis oydos.— 18, 66 no creo 
que está en uso hasta aora.— 18, 66 de- 
xarle a sus auenturas, aora se pierda, 
o no.— 18, 70 Aora bien, sea assi como 
vuestra merced dize, vamos aora de 
aqui. — 27, 128 aora que estoy ausente 
digo que... Aora que de.xé robar mi 
cara prenda.— 29, 145 que aora tenga 
valor, o no.— 30, 149 Aora bien, res- 
pondió Sancho, Dios está en el cielo. 
— 30, 150 estos palos de agora.— 31, 
152 Todo va bien hasta agora.— 33, 164 
tu simplicidad, que por aora no le 
quiero dar otro nombre. || II, 28, 110 
aora quando yo pensaua ponerte en 
estado... te despides?— 41, 153 aora 
boluais sobre Clauileño..., ora la con- 
traria fortuna os trayga, y buelua a 
pie. 

Etim. De hac hora, de donde ant. y 
vulg. agora. 

A-horcado. II, 28, 108 donde ha- 
llastes vos ser bueno el nombrar la 
soga en casa del ahorcado [refrán]. — 
56, 215 como los mochachos quedan 
tristes, quando no sale el ahorcado 
que esperan, porque le ha perdonado, 
o la parte, o la justicia.— 60, 229 van- 
doleros que en estos arboles están 
ahorcados. 

Etim. De ahorca-r. 



A-horc-ar. I, 25, 112 puede deses- 
perarse, y ahorcarse.— 39, 205 mandó 
el General ahorcar a los que. || II, 1, 4j 
assi pienso Uouer, como pensar ahor- 
carme [habla un loco, hecho Júpiter]. 
—51, 194 si le ahorcamos, el juro que 
yua a morir en aquella horca.— 60, 
230 que por aqui los suele ahorcar la 
justicia, quando los coge. 
Etim.— De horc-a. 
A-horr-ar. I, 6, 17 ella ahorró la 
escalera, y dio con ellos [los libros] 
por la ventana á baxo. — 10, 31 con una 
sola gota, se ahorraran tiempo y me- 
dicinas.— 21, 83 por ahorrar del tiem- 
po.— 25, 107 y se huuieran ahorrado el 
golpe del guijarro, y las cozes.— 25, 
110 sera ahorrar tiempo a mi yda, y 
buelta. II II, 1, 4 y ahorrareis la buel- 
ta. — 17, 61 pudieras ahorrar desta di- 
ligencia.— 18, 69 quando v. m. quisie- 
re ahorrar caminos y trabajos, para. — 
24, 94 los que ahorran... a sus negros...; 
los hazen esclauos de la hambre, de 
quien no piensan ahorrarse sino con 
la muerte [librarse].— 52, 199 y aho- 
rrad de vuestros suspiros.— 60, 234 si 
v. m. quiere ahorrar camino, y poner- 
se con facilidad en el de su saluacion. 
Etim. De horr-o. 

A-horra-tivo. II, 40, 150 hemos 
tomado algunas de nosotras por re- 
medio ahorrativo de usar de unos pe- 
gotes. 
Etim. De ahorra-r. 
A-horr-o, posv. I, 48, 257 y el aho- 
rro del cuydado de castigarlos. 
Etim. De ahorr-ar. 
A-hay-entar. II, 12, 43 no por 
esso se ha ahuyentado della [del al- 
ma] la compassion que tengo.— 68, 
260 agua que ahuyenta la sed [el sue- 
ño]. 
Etim. De hui-r. 

Aína. 1, 18, 70 Con todoesso, toma- 
ra yo aora mas ayna un quartal [fal- 
to de] pan, o una hogaza, y dos ca- 
beras de sardinas arenques, que quan- 
tas yernas descriue Dioscorides [me- 



AIR 



- 40 



AJE 



jor, mas pronto]. || II, 33, 129 y aun 
podría ser, que se fuesse mas ayna 
Sancho escudero al cielo que no San- 
cho Gouernador. -49, 188 la muger y 
la gallina por andar se pierden ayna. 
Etim. Del bajo latin agina de age- 
re, como ruina de ruere (Tertuliano, 
pndic. 41), it. agina, aina, gina, ant. 
cast. agina, ahina, ant. pg. aginha, 
con velocidad, pronto, antes. 

A-ir-ado. I, 4, 11 con voz ayrada 
dixo.— 48, 256 ayrado contra el vicio, 
y enamorado de la virtud. |i II, 31, 
120 con semblante ayrado. 
Etim. De air-arse. 
A-ir-arse. II, 1, 5 tardo en ayrar- 
se, y presto en deponer la ira. 
Etim. De ir-a. 

Aire. I, 3, 8 trayendo por el ayre 
en alguna nube. — 17, 64 Viole bajar y 
subir por el ayre [al mantearlo].— 20, 
79 echó al ayre entrambas posaderas. 
— 25, 111 bolueré por los ayres como 
bíuxo. — 25,112 andar siempre al cam- 
po, al sol, y al ayre. —27, 128 negándo- 
me el ayre aliento para mis suspi- 
ros... desabrochándole su madre el 
pecho para que le diesse el ayre.— 31, 
153 Sabes de que estoy marauillado 
Sancho? De que me parece que fuys- 
te, y veniste por los ayres, pues poco 
mas de tres dias has tardado, en yr, 
y venir.— 34, 172 Las palabras que le 
he dicho, se las ha llenado el ayre 
[no han entrado en sus oidos].— 47, 249 
veras como no tienen cuerpo, sino de 
ayre. II II, 19, 72 Toledanos puede 
auer que no las corten en el ayre. — 
29, 113 echo mano a su espada, y co- 
mentó a esgrimirla en el ayre contra 
los molineros. — 41, 155 con unos gran- 
des fuelles le estañan haziendo ayre...; 
la segunda región del ayre. -49, 186 
Y adonde yuades aora? Señor a to- 
mar el ayre. Y adonde so toma el 
ayre en esta Ínsula? Adonde sopla [ir 
á tomar el aire es irse á pasear, como 
se dice en árabe vulgar].— 59, 225 
echando al ayre tus carnes, te dies- 



ses 300, o 400 acotes.— 60, 232 rompió 
los ayres con suspiros. 

Etitn. De aere-m aer, del griego 
á.--f}p = el que sopla, de á-^^fií = soplar. 
Air-ear, des-air-ar, desair-e, air-oso, 
air on ó pozo ventilador en las minas. 

A-isl-ado. II, 8, 28 y dexó en seco, 
y aislados los valerosos Españoles 
guiados por el cortesissimo Cortés. 

Etim. De aisl-ar, de isl-a, dejando 
solo, como una isla en el mar. 

Ajedrez. I, 32, 159 que aya jue- 
gos de Axedrez. jj II, 12, 41 del juego 
del axedrez. 

Etitn. O aljedrez, arcidriche, axa- 
drez, axedrez antiguamente, de 

^ ^JaiJ^ = ach-chatrandj, del persa 



«^tX-JvXw := satrank, ó ^tX-' ^ = cha- 

trank, del sánskr. tchatur-anga, tcha- 
tur^ quattuor = cuatro, anga = cuer- 
po, adjetivo con valor de ejército des- 
pués de sustantivado, refiriéndose al 
ejército formado de alfiles ó elefan- 
tes, roques ó carros, alféreces ó caba- 
llos, infantes ó peones. Juego muy 
usado en la edad media, citado en las 
Partidas (1, t. 5, 1. 21), en la Gran 
Conquista de Ultramar, en el Libro de 
los juegos, en el Itinerario de Clavijo 
(p. 159, 165), en el que se dice jugaba 
á él Tamerlan. (Cfr. José Rodríguez 
DE Castro, Biblioteca Española, t. I, 
p. 176; II, p. 650.) Fué inventado en la 
India antes de la Era cristiana, de 
donde pasó á los persas, árabes y 
europeos (Gildemaister, Scrip. ar. de 
reb. ind., p. 141). 

Ajeno. I, 3, 8 donde viuia con su 
hazienda y con las agenas.— 14, 50 no 
codicio las agenas [riquezas].— 14, 51 
quan agena viue de condescender 
con.— 22, 92 con tanto querer saber 
uidas agenas.— 24, 101 pues morays 
entre ellos [los animales], tan ageno 
de vos mismo.— 27, 130 y pues ella 
gusta de ser agena [de otro], siendo, 
ó deuiendo ser mia.— 29, 139 que ellos 



AJO 



41 



ALA 



miran el mío [rostro], ageno de la 
honestidad, que de mi se deuian de 
tener prometida.— 47, 253 ágenos de 
todo discreto artificio [los libros]. || 
II, 1, 2 deue estar muy ageno de pen- 
sar en ella. — 18, 69 si se guia mas 
por el parecer ageno, que por el pro- 
pio.— 35, 137 que se los de agena ma- 
no [los azotes]. || I, ii leyenda. . agena 
de inuencion. 

Etim. De ali-en-us, de al ius = otro. 

Ajo. II, 10, 36 me dio un olor de 
ajos crudos que me encalabrino, y 
atosigo el alma [«Vino puro y ajo 
crudo hazen andar al mozo agudo», 
<lice el proverbio, y Covarrubias aña- 
de que los que trabajan en el campo 
lo comen «pues les da calor y fuerza 
y despide el cansancio»]. -43, 161 No 
comas ajos ni cebollas porque no sa- 
quen por el olor tu villanería [«Que 
ningún Caballero de la Banda fuese 
osado de comer cosas torpes y sucias, 
es á saber, puerros, ajos y cebollas» 
(Márquez, Tesoro militar de caballe- 
ría, 50 V.]— 50, 192 mirad la tal por 
qual, hija del harto de ajos. 

Etim. Da aliu-m. 

Ajorca. I, 40, 205 las axorcas que 
en ella [la mano] vimos. 

Etim. O aljorca, axorca, de i:¡y:J\ 

=: ach-chorka = manilla, de •^jjj^ 
:-^ charika = tener rotas las correas 
del zapato, estar asociado con alguno, 
áchraka = asociarse, añadir, charak 
^ red y sociedad. «Ajorcas, las que 
por otro nombre llamamos manillas, 
de oro ó plata que se traen en las 
muñecas». (Cov.) 

Ajaar. II, 52, 205 ocho marauedis 
horros, que los va echando en una al- 
canzia para ayuda de su axuar [«lo 
que lleva la mujer cuando se casa, el 
oro, plata y joyas». (Cov.] 

Etim. O axovar, axobar (Borao), 
axuar (Hita 1513), axuuar (Cid), la do 
te que en alhajas, prendas de vestir, 

dinero, aporta la novia, de j|w = 



chuar, ach-chuar casamiento, dote, 
joya (P. Alc), supellex domestica 

(Freyt.), dej'-i^, \jj^ — chara, chaü- 

rá = castrar colmenas, probar un ca- 
ballo al comprarlo, de donde aconse- 
jar. 

A-jast-ar. I, 28, 135 a su voluntad 
se ajustara la mia.— 33, 170 ajustan- 
dola [su voluntad] en todo con la tu- 
ya, y con la del cielo. H II, 12, 42 Y a 
las leyes de amor el alma ajusto.— 33, 
129 al entrar en el hoyo todos nos 
ajustamos y encogemos, o nos hazen 
ajustar y encoger mal que nos pese. — 
52, 199 y me allano, y ajusto con la 
llaneza del dañador. 

Etim. De just-o 

Al. II, 67, 258 es Morisco, como lo 
son todos aquellos que en nuestra 
lengua Castellana comienzan en al. 
[Muchos, no todos, por ser al- el ar- 
tículo arábigo. Otros con el al- arábi 
go son latinos. Puede verse este mis- 
mo Diccionario; véanse los prefijos 
derivativos]. 

AI, otro, ant. I, 2, 5 que el mió [ta- 
lante] non es de al, que de seruiros 
[mi disposición no es otra mas que la 
de serviros].— 15, 52 deuian de tener 
mas gana de pacer, que de al.— 18, 65 
Assi que señor, el no poder saltar... 
en al estuuo, que en encantamentos. 

Etim. Del antiguo y vulgar latin 
al-id = otro, de al- y de id, como al- 
-ius con -ius, -ia, -ium. 

Al, contrac, de á el. I, 2, 5 al modo 
de ios que sus libros le auian ense- 
ñado. (Cfr. A.) 

Ala. I, 19, 72 que no parecía sino 
que en aquel instante le auian nacido 
alas a Rozinante.— 27, 126 El enojo... 
junto con el temor de... me pusieron 
alas, pues.— 33, 164 llenados en buelo 
de las alas del desseo de boluer por 
su fe, por su nación.- 38, 200 ha de 
subir a las nubes sin alas. H II, 7, 24 
se le anublo el cielo, y se le cayeron 
las alas del coraron [se entristeció y 



ALÁ 



— 42 



ALA 



desanimó].— 11, 39 y se pusieron en 
ala, esperando recebir a don Quixote 
en las puntas de sus guijarros. — 21, 
79 cuya pobreza corto las alas de su 
dicha.— 31, 118 adonde hallo a las 
donzellas puestas en ala tantas a una 
parte como a otra. — 49, 188 aligera 
los pies, y pon alas en ellos. 

Eti»i. De ala por ax-la, dim. con- 
tracto de axila. Alado, des-alado, 
des-alarse, al-ar, al-ero, al eta, alet- 
-ear, alete-o, al-on, ala-ica, al-uda, 
alad-ica, al-on-dra como gol-on-dro 
y golon-dr-ina. 

Alá. I, 40, 210 y yo se que no fue 
al fuego, sino con Ala...; ella y Ala te 
guarde. || II, 8, 26 Bendito sea el po- 
deroso Ala. 

Ethn. De ¿iil = al-lah. Dios del 
Islam, del artículo y de áJl = ilah = 
Dios, t^j^ = Jl primitivamente, el po- 
deroso, poder. 

Alab-ado. I, 1, 3 el jamas como 
se deue alabado cauallero don Qui- 
xote.— 50, 265 el grande, y nunca bien 
alabado Amadis. || II, 25, 97 no ja- 
mas como se deue alabado Caualle- 
ro don Quixote. || I, v libros, aborre- 
cidos de tantos, y alabados de muchos 
mas. 

Etim. De alaba-r. 

Alab-anza. I, 3, 7 redundara en 
alabanza vuestra. — 9, 28 es digno 
nuestro gallardo Quixote, de conti- 
nuas y memorables alabanzas, — 16, 
57 la alabanza propia enuileze.— 33, 
168 que escriuiesse versos en su ala- 
banza. 

Etim. De alab-ar. 

Alabar. I, 1, 2 alabaua en su au- 
tor, aquel acabar su libro con la pro- 
messa de.— 12, 40 ninguno se ha ala- 
bado, ni con verdad se podrá alabar, 
que le aya dado alguna pequeña es- 
peranza.— 16, 57 que si yo no la ala- 
bo, es por.— 27, 125 alabando en mi lo 
que.— 33, 169 alabar a Camila de her- 
mosa. II II, 4, 15 Alabóle ser honradis- 



sima, y valentissima su determina- 
ción. 

Etim. De a -J- laudare (?), gall. aláu- 
dar; allaudare en Planto. 

Alabarda. II, 24, 92 un macho 
que venia cargado de laucas y de ala- 
bardas.— 27, 105 ballestas, partesa- 
nas, alabardas. 

Etim. Del ital. alabarda, labarda^ 
fr. hallebarde, alem. Hellebarde, ant. 
fr. helm-barte, helle-barte, del ger- 
mánico helm = fut, harte = hacha. 

Alabastro. I, 13, 44 alabastro [es] 
su cuello. — 28, 131 la pierna, que sin 
duda alguna de blanco alabastro pa- 
recía. II II, 23, 86 una sala... toda de 
alabastro. 

Etim. De alabaster = áXápaaxpog. 

Alagon. I, 13, 44 Alagones. 

A-lanibic-ar. II, 22, 83 ni lambi- 
cando (como dizen) el cerbelo, por 
sacarlas conformes a sus desseos é 
intenciones [para inventar las li- 
breas. En Góngora: «Sudando néctar^ 
lambicando olores» (Polifemo, est. 50). 
«Alambicarle el cervelo es meterse 
uno en devaneos que le inquietan y 
gastan el juicio» (Cov.] 

Etim. De alambiqu-e, de ^3^ ^^^ 
al-anbíq, de áfi¡3t§ ¿cfi^ixoc 

Alambre. II, 74,279 deste hilo de 
alambre. 

Etim. De arambre en «Seco y no de 
hambre, mas recio es que arambre» 
(Hern. Nuñ.), de aeramen, aes aer-is^ 
prov. aram, fr. airain, cat. aram, pg. 
árame. Alambrado, alambr-era. En 
Festo: «aeramina utensilia amplio- 
ra», en Prisciano aeramen. 

Alani-eda. II, 28, 108 se fueron a 
emboscar en una alameda. — 54, 206 
apartémonos del camino a aquella 
alameda. 

Etim. De alam-o 

Álamo. I, 51, 263 debaxo de un 
gran álamo. || II, 29, 111 al tronco de 
un álamo.— 31, 119 por que venia de 
los Alamos de Medina del Campo [de 
los cuales Juan Alamos do Barrien- 



ALA 



— 43 — 



ALB 



tos, capitán de S. M. y regidor de 
aquella villa, á quien se dedicó el 
Libro serinudo del Emperador Palme- 
rin; también nació allí Don Baltasar 
Alamos de Barrientos, caballero de 
Santiago, muy favorecido del Duque 
de Olivares, traductor de Tácito, es- 
critor de sus Aforismos políticos, y cu- 
ya amistad con Antonio Pérez le lle- 
vó á prisión por largo tiempo (Cfr. 
Nic. Ant. Bib. Hisp., 1. 1, 140]. 

Etim. Del ant. alno, pg.alemo y ála- 
mo, de alnu-s. 

A-lanc ear. I, 18, 68 y comentó 
de alanceallas con tanto corage, y de- 
nuedo como si de veras alanceara a 
sus mortales enemigos. 

Etim. De lanza. 

Alano. I, 6, 18 [se trata ds uno de 
los perros alanos, traídos á Londres 
por el Príncipe de Gales, que rom- 
piendo la cadena acometió á Tirante 
el Blanco, el cual lo mató de un bo- 
cado en el pescuezo {lir. el Bl. pte. I, 
cap. 22]. II II, n aunque fuessen ala- 
nos, o gozques, dezia, que eran po- 
dencos. 

Etim. De alanus. 

Alárabe. I, 39, 204 y de Moros, y 
Alárabes de toda la África. 

Etim. De árabe con al-, ^ yu! = 

al-gharabí = arábigo, de donde tam- 
bién algarabía ó lengua arábiga, y 
que no se entiende. 

Alarde. II, 16,57 sin hazer alarde 
de las buenas obras. 

Ethn. De rj^j^ ' = al-ghard = recen- 
sio militum (Freyt.), revista, parada, 
exposición, escaparate, de ¡J^j^ = gha- 
rada = mostrar, ostendere(R. Mart.) 

A-larg^-ar. I, 13, 46 alargó la ma- 
no, y tomó algunos.— 20, 80 el qual 
alargaua quanto podia el cuello, y la 
vista por entre las piernas de Rozi- 
nante.— 50, 264 que no sabe el apetito 
a qual deua alargar la mano.— 50, 264 
No quiero alargarme mas en esto. || 



II, 8, 27 que alargasse la sátira.— 38, 
147 Aqui es donde ellos alargan mas 
la pluma [escriben mas largamente]. 
55, 210 vio también que [el agujero] 
se dilataua, y alargaua por otra con- 
cauidad espaciosa.— 71, 270 que el dia 
se alargaua mas de lo acostumbrado. 

Etim. De larg-o. 

Alarido. II, 23, 88 Oyéronse en 
esto grandes alaridos. 

Etim. De jJ j^ = al-harír (?), de 
y» = barra = vociferari, vocare et 
comminari (R. Mart.); ó de ^.-H'' — 
al-hadir (Ab. Cuzman, f. 45); ó de :>jí 
= rharada = cantar el ave, en el 
Magreb gritar. No parecen satisfacer 
tales etimologías, y otros lo traen de 
ululatus en el hipotético *ululitus, 
que satisface menos. En Eúskera 
alauri y alarao = ayes de dolor, que 
es lo que vale alarido, no aullido de 
perros, propio del harír arábigo; alar- 
-gun = viuda ó viudo, que siempre 
se están quejando; -ido es sufijo en 
alar-ido. 

Alastrajarea. II, 32, 125 con las 
Alastraj áreas [mujer del Príncipe 
D. Falanges de Astra y madre de 
Agesilao: era muy guerrera y peleó 
con el gigante que traía acosado á su 
esposo, matándolo, aunque quedando 
herida {Florisel de Niquea, pte. 3, c. 53 
y 67]. 

Alba. I, 4, 10 La del alúa seria [la 
hora del alba, refiriéndose á la últi- 
ma palabra del capítulo anterior].— 
20, 77 esperar a que ria el alúa, aun- 
que yo llore lo que ella tardare en 
venir. -34, 176 al romper el alúa. 

Etim. De alb-us, alba — blanco, la 
primera claridad blanquecina del día, 
antes de la aurora ó claridad ya mas 
roja y fuerte. Alb-or-es antiguamen- 
te, de donde albor-ear, albor-ada. 

Alba. I, 39, 203, el gran Duque de 
Alúa passaua á Flandes [en Setiem- 
bre de 1567. (Cfr. Duque.] 

Albacea. II, 74, 278Dexo por mis 



ALB 



— 44 



ALB 



albaceas al señor Cura, y al señor 
Bachiller Sansón Carrasco [«testa- 
mentario á quien el difunto deja en- 
cargada la ejecución de su testamen- 
to y última voluntadt (Cov.]. 

Etim. De c^j)' = al-üacT = testa- 

mentarius (R. ]Mart.), iL-o « = üa^íía 

-= testamento, manda, ^j = uag^a 

= legar, de ^^^j = üaga = unir, aña- 
dir. 

Albanega. I, 16, 58 cogidos los 
cauellos en una aluanega de fustán 
[cofia ó red para el pelo, que también 
se llamó garbín, hoy redecilla]. 

Etim. De ¿LjJ! = albaniqa = ca- 

pellus (R. Mart.), alvanega, cofia de 
mujer (P. Alc. ), lacinia seu pannicu- 
lus fere triangularis qui alus vesti- 
bus inserí solet (Freyt.). 

Albañil. I, 20, 82 como peones de 
aluañir. II, 6, 22 si quisiera ser al- 
bañil. 

Etim. O albañi, de c-JI = al-ban- 

ni, adjetivo, hediflcador (R. Mart.), 
albañir de casas (P. Alc), ^ y -Uj 
= baña = edificar. 

Alb-ar. II, 13, 46 porque era de un 
conejo albar [blanco, que suele ser 
doméstico]. 

Etim. De alb-us = albo = blanco. 

Albarda. I, 46,244 se trocaron las 
albardas, y no las cinchas, y xaqui- 
m as. 

Etim. Cfr. Barda. 

Albard-ar. I, 46, 246 a que ensi- 
lle a Rozinante, albarde el jumento, 
y aderece el palafrén. 

Etim. De albard-a. 

Albarraz-ado. II, 39, 149 los ros- 
tros todos poblados de barbas quales 
rubias, quales negras, quales blan- 
cas, quales albarrac^adas. 

Etim. Blanquecinas, que tiran á 
blanco, empleado también en el Re- 
tablo de las Maravillas, aplicado á los 



ratones (Clemencin); de , ^,, = cúr- 
cuma ó azafrán de la India (Egui- 
LAz). En Calila y Dimna: «A ti te lo 
digo que ayuntaste en ti todas las 
malas tachas; ca eres potroso, et has 
el mal del figo, et eres tinoso, et has 
albarraz en las piernas>', es decir, le- 
pra; también valen yerba piojera ó 
staphisagria, el albarraz en Nebrija, y 
la lepra ó albarazo, y albarra yerba 
piojera. Yo creo que viene de barro 
con el -az derivativo, al modo que de- 
cimos barros, barroso y barrado de 
las manchas, albarragadas = de color 
de barro (Cfr. Barro). Albarrado es 
«cosa cárdena, de color amarilla, co- 
mo están los llenos de cardenales de 
azotes. Pared ó albarrada de piedra 
seca y sin cal ni otra mezcla» (Xi- 
MEN. DE Arias), y ademas búcaro de 
barro, de donde en árabe barrada = 
vas, quo aquam refrigerat, phiala. El 
búcaro es de barro, y la pared se dijo 
como barra, barr-ear, barr-ar, cerrar 
el paso. Véase el origen en Barro. 

Albedrío. I, 22, 91 que es libre 
nuestroaluedrio.— 25, 113 un nombre, 
que ellos a su aluedrio les ponen. || 11, 
21, 80 si es que me la das de tu libre 
aluedrio [con toda libertad].— 29, 113 
dexad en libertad y libre aluedrio a 
la persona que en essa vuestra forta- 
leza, o prisión tenéis oprimida. 

Etim. De arbitrium cambiada la 
acentuación por analogía con los en 
-ío, y r en I por disimilación *arbe- 
drio; ant. fr. arvoire, arviere, prov. 
albire. Es semierudito. 

Albergar. I, 23, 100 el coraron, 
donde aluergan, y tienen manida to- 
das las maldades juntas. || II, 22, 84 a 
la noche se aluergaron en una peque- 
ña aldea.— 63, 248 a buscar en Reynos 
estraños, quien nos albergasse, y re- 
cogiesse. 

Etim. De albergu-e. 

Albergue. II, 72, 272 Barcelona, 
archiuo de la cortesía, albergue de 
los estrangeros. 



-ALB 



45 — 



ALB 



Etim. Del prov. alberga, alberc, y 
(le arbergar albergar, en it. albergo, 
albergare, ant. fr. *alberge, herberge 
y albergier, herbergier, fr. auberge, 
héberge; del ant. al. heri-berga, ant. 
franco heribérga, ant. norso her-ber- 
gi = ocultar; la preposición her-. 

Albo. II, 35, 136 otros diciplinan- 
tes albos como la nieue. 
Etim. De albu-s = blanco. 
Albogae. II, 19, 73 tamborinos, 
salterios, albogues.— 67, 258 Albogues 
son unas chapas a modo de candele- 
ros de agofar, que dando una con otra 
por lo vacio, y hueco hazen un son... 
y este nombre albogues es Morisco. 

Etim. Prueba de que ya no se usa- 
ba este instrumento es la falsa des- 
cripción de Cervantes y el descono- 
cerlo Sancho. «El albogue es un tubo 
de cobre de un codo de largo, el cual 
se ensancha hasta el punto que el ex- 
tremo por donde sale el aire resulta 
tan dilatado, que puede introducírse- 
le la mano ligeramente cerrada... Só- 
plase dentro por medio de un ligero 
tubo que trasmite el aire de la boca. 
Produce un zumbido fuerte. Tiene 
también cierto número de agujeros 
por medio de los cuales se producen, 
mediante la aplicación de los dedos, 
muchas notas, que guardan entre sí 
relaciones determinadas. Entonces se 
le escucha con placer» (Aben Jaldün, 
Proleg. II, 353). Hasta el siglo xiv no 
se halla en nuestros escritores, aun- 
que debieron introducirlo los árabes; 
véase en Alexandre (1383), Hita (1491). 

Viene de ^SaJl = al-büq, bucina, cor- 

nu, fístula (R. Mart.), albogue ó flau- 
ta (P. Alc ), de p'jxávY) trompeta, lat. 
buccina, de donde bocina. 
Albondiga-illa. II, 62, 237 que 

sois tan amigo de manjar blanco, y 
de albondiguillas [se refiere á Ave- 
llaneda (c. 12]. 

Etim. Albóndiga, «guisado muy co- 
nocido, es carne picada y sazonada 



con especies, hecha en forma de nue- 
ces ó bodoques: el diminutivo es al- 
bondiguilla» (Cov.). De Í3jjJt -^ al- 

-bondaqa pulula (R. Mart.), bundu- 
qat, pl. bunduq, banadiq es la bala 6 
pelota de fusil en Siria, bunduqíía el 
fusil. Pero el radical está tomado del 
castellano, do mortdar; pg. almond- 
-ega, cast. al-mond-iga, formas deri- 
vadas de mond-ar, de donde lo tomó 
el Árabe cambiando m en b, y de él 
albóndiga. 

Alborot-ado. I, 35, 182 salió San- 
cho Panga todo alborotado, diziendo 
a vozes.— 42, 226 Y alborotado y ren- 
tento [errata por contento]. || II, 31, 117 
viendo a la dueña tan alborotada, y 
tan encarnizados los ojos. — 31, 120 
con semblante ayrado, y alborotado 
rostro.— 66, 255 según traygo alboro- 
tado, y trastornado el juyzio. 

Etim. De alborotar. 

Alborotar. I, 5, 15 la qual [casa] 
halló toda alborotada.— 12, 37 y sobre 
esto anda el pueblo alborotado.— 16^ 
59 toda medrosica y alborotada. — 20, 
80 Alborotóse Rozinante con el es- 
truendo.— 20, 82 pudo alborotar, y 
desassossegar el cora^jon de un tan 
valeroso andante. —35, 185 Sossiegate, 
señor mío, no te alborotes. — 41, 218 y 
alborotarían la Ciudad. || II, 11, 38 
Todo lo qual visto de improuiso en 
alguna manera alboroto á don Qui- 
xote, y puso miedo en el coraron de 
Sancho. — 15, 53 que se estuuiesse en 
su casa quieto y sossegado, sin que le 
alborotassen sus mal buscadas auen- 
turas. 

Etim. De albor-ote, aument. -ote 
de la raíz euskérica bor, bor-bor, de 
donde bor-botear, etc., con al- arábi- 
go. (Cfr. Alborozo y Borbollón.) 

Alboroto, posv. I, 20, 79 que sin 
mas ruydo, ni alboroto.— 21, 86 al al- 
borotó de los muchachos, y de la de- 
mas gente.— 27, 127 con el alboroto 
que de secreto en ella andaua, nadie 



ALB 



— 46 — 



ALC 



me echo de ver. — 29, 145 poner en al- 
boroto a la santa Hermandad.— 45, 
241 porque con el alboroto no se les 
fuesse. 

Etini. De alborotar. 

Alboroz-ado. I, 4, 10 salió de la 
venta, tan contento, tan gallardo, tan 
alborotado. : II, 55, 210 que alboro- 
<,^ado, y contento esperaua el pla§o de 
la batalla. 

Etini. De alboroza-r. 

Alboi'OZ-ar. I, 47, 253 admiren, 
suspendan, alborocen, y entretengan. 

Eti))i. De alboroz-o. 

Alboroz-n, posv. I, 2, 4 con gran- 
dissimo contento y alboroto [«un so- 
bresalto del corazón, causado de al- 
guna cosa buena, que de próximo se 
espera» (Cov ]. || II, 54, 205 con albo- 
roto y contento esperaua los quatro 
dias. 

Etim. Antiguamente al-voriz, avo- 
ro^o, avorozo (Cid, 2 658), que des- 
echa Eguilaz con razón por no apare- 
cer en ningún Diccionario arábigo 
clásico, pero que ha tomado entre los 
Árabes españoles color arábigo. En 

P. de Alcalá ; j^Ji := ruido, en el 

Diván de Aben Cuzman por liga, tran- 
ce de armas. De la raíz euskérica bor, 
borbor. como al-bor-ote de donde al- 
-borot-ar, y de otz = sonido,ruido,bor- 
-óz = ruido confuso, en bor-bor (?). 

Albra ca. I, 10, 31 bis, quando vea- 
mos mas armados que los que vinie- 
ron sobre Albraca. [Este fué castillo 
fortísimo en Asia, en el imperio del 
Catai, donde mandaba Galafron, pa- 
<lre de Angélica (Orkuiflo enamorado, 
de Mateo Boyardo^. El ejército ocupa- 
ba cuatro leguas y constaba de dos 
millones de soldados (c. 15), aunque 
en otro lugar (c. 10) asciende á 22 
centenares de millares. El Catai en 
la edad media era la China.] 

AlbricisH. I, 31, 152 dar... alguna 
rica joya, en albricias, en agradeci- 
miento de su recado. || II, 10, 34 en 



albricias destas no esperadas como 
buenas nueuas, te mando el mejor 
despojo que ganare en la primera 
auentura. — 25, 95 Dadme albricias 
compadre, que vuestro jumento ha 
parecido. Yo os las mando, y bue- 
nas. 
Etim. De ¿' .LáJ I = al -bichara = 

anuncio, noticia y albricias ó regalo 
por una buena noticia, de Ju; = ha- 
chara = alegrarse de algo, bachcha- 
ra =^ anunciar algo bueno; en val, al- 
bixeres y albricies, cat albixera, pg. 
alvigaras, alvissaras, alviceras. 

Alcabala. I. 45, 243 Que caualle- 
ro andante pago pecho, alcauala [de- 
recho del tanto por ciento sobre las 
ventas, conocido ya en el Imperio 
Romano, é introducido, según se cree, 
en Castilla reinando Alonso XI para 
acudir á los gastos del sitio de Alge- 
ciras en 1342. Llamóse, según Maria- 
na, alcabala, nombre y ejemplo. Des- 
pués llegó á ser la principal renta de 
la corona]. || II, 32, 126 se saldría con 
qualquiera gouierno como el Rey con 
sus alcabalas [con el mismo empeño 
que pusieron los Reyes, desde los Ca- 
tólicos, para volver á la corona las 
alcabalas, que por enagenarlas en 
tiempo de Enrique IV habíase em- 
pobrecido el erario de una manera 
tan lastimosa].— 45, 171 que me lle- 
naron de alcaualas, y socaliñas poco 
menos de lo que ellos vallan. 

Etim. De iJ-JÜl = al-qabála = im- 
puesto, contribución, J^ = qabila 

= recibir. 

Alcabal-ero. II, 52, 201 hasta 
verte arrendador, o alcaualero. 

Etim. De alcabal-a. 

Alcacel. II, 73, 276 que está, ya 
duro el alcacel para jamponas [«la 
cebada verde antes que acabe de gra- 
nar» (Cov.). (Cfr. Duro.] 

Etim. O alcacer, de J^wvcílM = al- 
-qagíl = ferrago (R. Mart.), alcacel 



ALC 



47 



ALC 



lie ceuada (P. Alc), de J^ = qa- 

^ala = cortar, segar forraje. 

Aloahnete. I, 22, 90 este caualle- 
ro va por alcahuete... por solamente 
el alcahuete limpio [tremenda é iró- 
nica crítica de la tercería, tan ensal- 
zada prácticamente en los libros de 
caballerías, hasta el punto de apare- 
cer Príncipes y Princesas con tal ofi- 
cio, como Tirante el Blanco, que hizo 
de medianero en los amores de Feli- 
pe, Príncipe de Francia, con la Infan- 
ta de SiciliaRicomana, según se cuen- 
ta en su historia (c. 36 y 37); lo cual 
hacía que oficio tan infame tomase 
cierto color nobleton y que á los lec- 
tores de tales libros, como á Don 
Quijote, no les pareciese tan feo, 
cuando merece no solo que el que lo 
ejerce vaya á galeras, sino á ser su 
General, ironice por el mas meritísi- 
mo galeote de todos]. ¡| I, ix Que San- 
cho Pan^a fue mal alcahuete [terce- 
ro, correveidile]. 

Etñn. De ^!jlM = al-qüüád = leño 

(R. Mart.), alcaguete (P. Alc); como 

^1 .. _ 
--'!-9 = qaed = guia, de qada = con- 

<lucir. Véase en las Partidas (7, tít. 22, 
1. 1); en latín leño. 

Alcaide. I, 2, 6 del alcayde de la 
fortaleza.— 5, 15 el Alcayde de Ante- 
quera, Rodrigo de Naruaez. [El In- 
fante D. Fernando, después rey de 
Aragón, fué el que siendo tutor de su 
sobrino D. Juan el II, ganó de los 
moros la ciudad de Antequera en 
1410, «y puso por Alcaide en el casti- 
llo é la villa á Rodrigo de Narvaez, 
su doncel, que habia criado desde 
niño en su cámara, y era caballero 
mancebo esforzado, de buen seso é 
buenas costumbres» {Croti. D. Juan II, 
año 10, c. 127.] || II, 49, 186 aunque 
mas el Alcayde quiera usar con el de 
su interesal liberalidad [el alcaide de 
la cárcel]. 

Etim. De -^-^^'^^ = al-qáíd = alcai- 



de (P. Alc), ductor (R. Mart.), de 
J>'J = qada = conducir. 

Alcaid-ía. I, 5, 15 le prendió y 
lleuó preso á su Alcaydia. 

Etim. De alcaid-e. 

Alcalá. I, 29, 141 Pedro de Al- 
cala. 

Alcalde. II, 2, 7 de gouernar, y 
regir mejor que quatro ciudades, y 
que quatro Alcaldes de Corte [que 
era mejor gobernar esa ínsula que 
el gobierno de muchas ciudades y 
el regimiento de muchos alcaldes de 
Corte].— 27, 105 No rebuznaron en 
valde I El uno y el otro Alcalde. -43, 
162 quanto mas que el tiene el padre 
Alcalde [expresión proverbial, por 
la que se indica tener uno bien guar- 
dadas las espaldas].— 48, 181 un Al- 
calde de Corte con dos Alguaziles 
delante. 

Etitn.De c-^U.M = al-qádipor ~'-3 

= qádi = juez, ^^^.^ = qada = deci- 
dir, fallar, ser juez, lo mismo que ca<li. 
Alcaller. II, 30, 116 esto que lla- 
man naturaleza, es como un alcaller 
que haze vasos de barro. 

Etim. De Jl^ = qalel = id, (Casiri, 
Alix, Engelmann). 
Alcaná de Toledo. I, 9, 28 [la 

calle donde estaban los mercadere.s 
judíos (Gusman de Alfaraclie, p. I, 1. 2, 
c. 8; Arancel ant. de Toledo de 1355. 
porBurriel en el Informe sobre igua- 
lación de pesos y medidas; Crónica 
del Bey D. Pedro, año 6, c. 7), proba- 
blemente el ^'-^i = aJ-khán bazar en 

árabe, del persa ÜU. = khana casa. 
Estaba el Alcaná próximo á la cate- 
dral; pero destruidas sus tiendas por 
un incendio, el Arzobispo Don Pedro 
Tenorio trató de construir allí el 
claustro, y compró las casas llamadas 
de Doña Fátima la Mora, que se hi- 
cieron tiendas formando la calle del 
Alcaná Siguieron habitándolas los 



ALC 



48 — 



ALC 



israelitas, y fueron saqueadas en las 
turbaciones acaudilladas por Pero 
Sarmiento, en 1449. Cerróse la calle, 
tal vez por este motivo, con puertas, 
y hubo Alcaide de ellas todavía en 
1500. A fines del siglo xvi toda la ca- 
lle era de tiendas de mercería. El es- 
pacio que ocupó el Alcaná es el de la 
calle de las Cordonerías desde la Ro- 
pería hasta la encrucijada, y acaso 
también la calle de la Sal] 

Alcanc-e, posv.. I, 14, 48 no hay 
cosa que no le fatigue, ni temor que 
no le dé alcance.— 47, 249 que Sancho 
no viniesse á caer del todo en la cuen- 
ta de su jnuencion. a quien andana ya 
muy en los alcances [casi habia ya 
dado en ella].- 52, 272 que jadeando 
le yua á los alcances. || II, 13, 46 no 
tomeys mas, sino que se me fuera a 
mi por alto dar alcance a su conoci- 
miento [que no supiera conocer lo 
añejo del vino]. 

Etiiii.De alcanz-ar. 

Alcancía. II, 20, 76 el interés que- 
braua en el alcancías doradas [«bola 
de barro, del tamaño de naranja y 
sirve para hacer tiro en el juego de 
Caballería, que llaman correr ó jugar 
alcaucins, de las cuales se defienden 
los jugadores con las adargas ó escu- 
dos, donde las alcancías se quiebran» 
(Cov.]— 52, 201 ocho marauedis ho- 
rros, que los va echando en una al- 
canzia para ayuda de su axuar [«olla 
cerrada que tiene una abertura por 
donde echan el dinero, y no puede 
salir sino es quebrándose» (Cov.] — 
35, 203 vengan alcanzias, pez y resina 
en calderas de azeyte ardiendo [«en- 
tre Jas armas ofensivas se han usado 
las alcancías con fuego de alquitrán 
lanzadas sobre los enemigos» (Cov.) 
(Cfr. Marmol, Descr. África, 1. 7, c. 13]. 
—67, 258 Alcanzia. 

Etim. De *^. j^' = al-qanzía, feme- 
nino posesivo formado deyA)' ■■= al- 
-qinz = scyphus parvus, ó de y^f = 



al-qanaz = opus figulinum ex luto 
(Freyt.) 

Alcántara. 1,49, 262 cauallerode 
San luán, ó de Alcántara. 

Etim. De s^Ja^iJi = al-qantara = 

puente (P. Alc, R. Mart.); pero Cfr. 
Cántaro. 

Alcanz-ado. I, 40, 212 porque de 
la libertad alcanzada. |¡ II, 66, 254 
aqui mi desdicha, y no mi cobardía 
se lleno mis alcanzadas glorias. 

Etim. De alcanza-r. 

Alcanzar. I, 3, 10 darle alguna 
parte de la honra que alcan^asse. — 
6, 20 quÍQa con la enmienda alcanza- 
rá del todo la misericordia que aora 
se le niega.— 11, 33 no porque en ellos 
el oro... se alcangasse en aquella ven- 
turosa sin fatiga.— 11, 33 para alcan- 
zar su ordinario sustento... que algar 
la mano, y alcanzarle de las robustas 
enzinas, que liberalmente les estañan 
combidando con su dulce, y sazonado 
fruto. -14, 47 nunca alcanza | Mi vis- 
ta a ver. — 14, 49 mas no alcanzo [com- 
prendo], que por razón de ser amado, 
esté obligado lo que es amado por 
hermoso, á amar á quien le ama. — 
16, 59 y entre otras alcanzo con no se 
quantas [puñadas] á Maritornes.— 18, 
67 Bien se me alcanza esto: pero. — 
21, 83 que no le alcanzara el viento. 
— 22, 93 la ocasión que se les ofrecía 
de alcanzar libertad.— 23, 95 Y sepa, 
que aunque zafio y villano, toda via 
se me alcanza algo destoque llaman, 
buen gouierno.— 25, 113 alcanzólo a 
saber el mayor.— 25, 113 ni la alcanza 
Lucrecia [en belleza].— 31, 156 que a 
todos nos alcanza parte de vuestra 
desgracia. — 33, 164 Pero la que tu 
dizes que quieres intentar, y poner 
por obra, ni te ha de alcanzar gloria 
de Dios, bienes de la fortuna, ni fama 
con los hombres. -36, 189 todos los 
lugares donde alcanzaua con la vista. 
—39, 201 toda via alcanzaua mi padre 
fama de rico.— 39, 204 aquel dia al- 



ALC 



— 49 



ALC 



candaron la desseada libertad...; que 
la galera Loba les yua entrando, y 
que los alcangaua.— 43, 234 estirauase 
quanto podía, por alcanzar el suelo 
[estando colgado].— 49, 261 deuio de 
alcancjar á ver algún retrato suyo. — 
51, 267 por la virtud que tenia, que 
por la riqueza que alcangaua. || II, 2, 
9 Alexandro, á quien sus hazañas le 
alcanzaron renombre de Magno.— 5, 
17 tengo de casar... a Mari Sancha 
tan altamente que no la alcancen, 
sino con llamarla señoría. —8, 29 mas 
alcanzan con Dios dos dozenas de 
diciplinas, que dos mil lanzadas.— 11, 
38 que como soy demonio, todo se me 
alcancía [todo lo sé].— 23, 90 esta que 
llaman necessidad... a todos alcanza. 
— 30, 114 bien se le alcancjaua, que. — 
33, 182 que si aquel fiero animal alli 
allegaua le podia alcanzar [estando 
colgado de la encina].— 43, 161 y este 
nueuo modo de dar librea no la al- 
canzan los vanagloriosos [no llegan 
á entenderla].— 68, 260 no fuera mu- 
cho, que nos alcanzara la pena de 
sus culpas hasta la quarta genera- 
ción. II I, v ni dixo nada san Basilio, 
ni alcanco Cicerón [de los libros ca- 
ballerescos]. 

Etim. «Myo Qid con los suyos cae 
en alcanzo» (2.399), cae encima de 
ellos en la batalla, alcanqo {Alex., 616), 
alcanzólo = se llegó á él {Cid, 2.420), 
y al caz, de modo que al no es el ar- 
tículo arábigo sino el d el — al, al- 
canz (L. Fern.), per-canzar por al- 
-canzar (id., 47), per-canee, «et que lo 
alcanzarla en sus armarios» (el libro. 
Cal. e Dymna), «Usque ubi potuerit 
alkanzare aquas et herbas pascendum 
et bibendum» (er. 1.090, Arch. Naj.). En 
Aragón en-calzar = perseguir, en Ber- 
ceo en-calzar {Mil, 380). Se ha dejado 
la etimología calce, porque no existe 
en castellano mas que coz, ademas de 
la metátesis violenta que exigiría y 
de hallarse al caz, per-canzar. Menos 
convienen los arábigos al-qana? = 



caza, qanaga = cazar, y kanaza = ate- 
sorar. El en-calzar ó es por etimolo- 
gía popular, mejor dicho de eruditos, 
ó exclusivo del Ebro para arriba. La 
idea de alcanzar, alcance, percance, 
es la de echarse encima, dirigirse so- 
bre ó hacia y alzar la mano para co- 
ger. En Eúskera gana = hacia, enci- 
ma, ama-gana-tu = ir hacia la madre, 
ganatze = acción de id., ganz, gainz 
= hacia, lo mismo que gana, con mas 
fuerza en la dirección. Verbo exclu- 
sivo de España, y emparentado con 
ganar. (Cfr.) 

Alcarria. I, 4, 13 Emperatrizes, y 
Reynas del Alcarria, y Extremadura 
[reinos traídos por el mercader para 
seguir la burla que le hace á Don 
Quijote; la Alcarria, región de Casti- 
lla la Nueva á la izquierda del río 
Henares, no tiene límites claramente 
fijos]. 

Etim. Lo mismo que alearía {Cid) 

y alquería, de Sj JÜi == al-qarla = 

villa (R. Marx.), aldea, de ^ ,i = 
qara = hospedar. 

Alcatifa. II, 5, 17 y te sientas en 
la Iglesia sobre alcatifa [«tapete ó 
cubierta de lana, ó seda para mesa ó 
banco» (Cov.]. 

Etim. De iijsftj! = al-qatífa = lo- 

dex (R. Marx.), alhombra (P. Alc); 
propiamente terciopelo (id.), y en la 
Germanía seda; de qatafa = arreba- 
tar, vendimiar. 

Alcázar. I, 2, 5 a los alcafares de 
su redención, le encaminaua.— 50, 263 
vistoso alcafar. II II, 9, 30 en algún 
pequeño apartamiento de su alcafar. 

Etim. Según Frünkel (De rocabulis 
in antiquis Arabitm carmiuibus et in 
Corano peregrinis, p. 14) el y^ = 

.y 

qagar, de donde al-casar, no es arábi- 
go de origen, sino que procede del 
latín castnim. 

Alcobendas. I, 19,73 soy natu- 
ral de Alcouendas. 



ALC 



50 



ALD 



Alcocer. I, i Vizconde de la Pue- 
bla de Alcozer. 

Alcornoque. I. 11, 33 los valien- 
tes alcornoques.— 26, 116 unas agallas 
grandes de un alcornoque. 

Ethn. De quer(ci)nu-m y hueco = 
oco, prov. casne, fr. quesne, chesne, 
chéne, encina floja; de quercu-s salió 
alcorque; en ambos al- arábigo 

Alcornoqa-eño. II, 10, 36 auer 
mudado las perlas de los ojos de mi 
señora en agallas alcornoqueñas. 

Etim. De alcornoqu-e. 

Alcotán. II, 10, 35 Viue Roque 
que es la señora nuestra ama mas li- 
gera que un acotan [pronunciación 
por Sancho de alcotán, «ó sea halcón 
enano^> (Cov.), mayor que el gavilán]. 

Etim. De ^^■^ = qatám = accipiter 

(Freyt.) 

Alcarnia. I, 13, 44 Elinage, pro- 
sapia, y alcurnia.— 22, 92 y Passamon- 
te es mi alcurnia, y no Parapilla [el 
apellido de mi familia].— 29, 141 to- 
mar el apellido, y alcurnia del lugar 
donde nacieron. 

Eti-Ai. Clemencin reprueba la acep- 
ción por denominación, y el que Co- 
varrubias diga que vale también des- 
cendencia ademas de ascendencia; 
pero denominación, «sobrenombre, 
renombre de linaje, nombre tomado 
del padre» es lo que traduce P. de 
Alcalá por alcurnia = álcuua = alen- 

na, y es lo que vale á^ = kunla en 

árabe, en R. Martin «cognomen». En- 
tre árabes y entre nosotros indica es- 
te término el nombre de la casa, de 
la familia á que se pertenece, el so- 
brenombre, compuesto de Abev, como 
AbenHnmeya (DOZY, Siq)pl. aux rlict. 
ar.) «Alcuna vale linage, casta, de- 
cendencia» (Cov.). 

Alcuza. I, 17, 22 ponello on una 
alcuza, ó azeytera de hoja de lata. 

Etim. De '¿\SJ\ = al-küza, J jy 
= küz, que valen lo mismo; couza 



(Esj). Sagr. 40. 409), alcusa (Dama de la 
muerte, 76). 

Al-dab-azo. II. 9. 30 y sera bien 
que demos aldauazos, para que nos 
oyan, y nos abran. 

Etim. De aldab-a, de 'L^\ = ad- 

-dabba, sortija que había en las puer- 
tas de los moriscos para tirar de ella, 
sirviendo á la vez de llamador, ce- 
rradura de hierro en Kazimirski, «lo 
quet de fer pour fermer la porte». Es 
de origen ibérico, como atabe, atabi- 
Uar, aldabilla y aldabón (Cfr. lapar). 
Aldea. I, 4, 10 guió á Rozinante 
házia su aldea.— 30, 147 sin dexarme 
una pequeña aldea donde me reco- 
giesse. 

Etim. De 'Lx^ ' = ad-daígha (Edrí- 

si, Bescr. Afr. y Esp., edic. Dozy y Goe- 
je, p. 51, 1. 19, Aben-Hankal, edic. 
Goeje, p. 21-2, 46, p. 217 lin. 11); «Dono 
etiam et illam aldeiam quae vocatur 
Duralmerer» (Alf. VII á Abdelaziz, 
Colee. Burriel, Bibliot. Nao. Dd, 112, 
fol. 144). Pero esta etimología admite 
dudas: difícil es que los Árabes fun- 
dasen tantas aldeas, que quedase el 
nombre como apelativo, no existien- 
do poblaciones arábigas de tal nom- 
bre, y no habiéndose generalizado 
el de medina, que en cambio existe 
en varias. Si aldea es «lugar corto 
que no tiene civil ni judicialmente 
existencia propia y separada, sino 
que depende de otro», aldea := la al la- 
do en Eúskera lleva esa noción, que 
por lo demás se halla en Berceo (S. 
Dom. 735): «La villa e todas sns al- 
deas», y en: «Darocae et aldeariimsua- 
riim» (Fuero Daroca, era 1180). 

Alde-ano. II, 10, 34 por ser ordi- 
naria caualleria de las aldeanas. 

Etim. De alde-a. 

Alde-huela. I, 46, 245 ay mas 
mal en el aldeguela que se suena [en 
H. Nuñez: «En el aldea que no es bue- 
na mas mal ay que suena.»] 

Etim. De alde-a, la h se debe á que 



ALD 



51 — 



ALE 



antes el sonido ua, ue solía escribirse 
Jiua, hue, para no equivocarlo con va, 
ve, que sonaban ba, he. 

Aldonxa. I, 1, 3 Llamauase Al- 
don^a Lorenzo. — 25, 112 Aldonga No- 
gales. 

Etim. «Aldon^a, nombre en España, 
antiguo y ordinario... Al es artículo y 
el nombre don^a está corrompido de 
dolze; esta conjetura se toma de que... 
á doña Dolze hija de Gilberto, conde 
de la Provenga, que casó con don Ra- 
món Arnaldo, conde de Barcelona, 
corrompido el vocablo, y añadiéndo- 
le el artículo arábigo, la llamaron 
doña Aldonga y de allí en adelante 
las demás se llamaron Aldongas» 
(Cov.). 

Alegar. I, 38, 200 según son las ra- 
zones, que cada una de su parte ale- 
ga.— 45, 2ál vos aueys alegado, y pro- 
nado muy mal de vuestra parte. || I, 
TI Ni me alegues con fllo(sofos) [con- 
tra Lope, que cita en el prólogo del 
Peregrino á Aristóteles y Platón, y al 
principio del libro III á Boecio, Sé- 
neca, Platón, Aristóteles, Cicerón, 
Demóstenes, Terencio, Ovidio, y en 
el libro IV á otros]. 

Etim. De al-legare, ad-legare, eru- 
dito, pues vulgarmente sería allear; 
de leg-are, lex log-is = ley. 

Alegoría. II, 22, 83 y esto con sus 
alegorías, metáforas. 
- Etim. De áXX-r/Yop-£a ^ traslación, 
áycp-súto =-- publicar, ¿cXX-og = otro, 
áyop-d = plaza, reunión, áyelp-ü) = 
reunir, S.-f-<ü = llevar (el ganado). 

Alegr-ar. I, 10, 31 bis, y mas que 
por ser en tierra firme te deues mas 
alegrar.— 18, 66 y alegrándose sobre- 
manera, pensó.— 20, 75 Alegróles el 
ruydo en gran manera. || II, 5, 16 con 
la esperanza que me alegra de pensar, 
si.— 10, 34 ni quieras con falsas ale- 
grías alegrar mis verdaderas tristezas. 
—14, 50 alegrauanse las seluas. — 65, 
251 que qualquiera dellas puede bol- 
aer á alegrar a la misma melancolía. 



Etim. De alegr-e. 

Alegre. I, 13, 42 era oersona dis- 
creta, y de alegre condición. — 20, 81 
Venid acá señor alegre. || II, 5, 16 Lle- 
gó Sancho a su casa tan regozijado y 
alegre. 

Etim. De alacre-m alacer alacris. 

Alegría. I, 6, 17 y con mucha ale- 
gría executaua lo que le era manda- 
do.- 31, 156 les salieron arecebircon 
muestras de mucha alegría. || II, 5, 16 
mi alegría fuera mas firme y valede- 
ra.— 19, 73 que no parece sino que 
por todo aquel prado andana corrien- 
do la alegría, y .saltando el contento. 

Etim. De alegr-e. 

Alegr-ísliuo, I, 41, 222 con lagri- 
mas de alegrissímo contento. 

Etim. De alegr-e. 

Alejandra. 1, 48, 255 y la Alexan- 
dra [Cfr. Isabela]. 

Alejandría. I, 39, 203 y estando 
ya de camino para Alexandria de la 
Palla [plaza fuerte junto al río Tána- 
ro, del estado de Milán, después del 
de Cerdeña, fundada por los Güelfos 
á fines del siglo xii, dándole el nom- 
bre en honor del Papa AlejanrJro III. 
Los Gibelínos, por desprecio le aña- 
dieron el sobrenombre de la Palla 6 
Paja]. 

Alejandro. I, 47, 254 la liberali- 
dad de Alexandro. [«Líberalitas saepe 
maiora tribuentis quam aDiíspetun- 
tur» CuRCio, 1. 10); Plutarco trajo 
ejemplos en la vida del mismo prín- 
cipe].— 49, 260 un Alexandro [tuvo] 
Grecia [sin duda, el mayor conquista- 
dor que ha habido, por los pueblos 
que subyugó y la velocidad con que 
lo hizo]. II II, 2, 9 Alexandro, á quien 
sus hazañas le alcanzaron el renom- 
bre de Magno, dizen del, que tuuo sus 
ciertos puntos de borracho, [estándo- 
lo mató á Clito, su salvador en el Grá- 
nico, pesándole después hasta el pun- 
to de quererse suicidar (Quinto Cür- 
cío, 1. 8, c. 2].— 59, 228 como mandó 
Alexandro, que ninguno fuesse osado 



ALE 



— 52 



ALF 



a retratarle sino Apeles. [«ídem Im- 
perator edixit, ne quis ipsum alius 
quam Apelles pingeret, Pyrgoteles 
sculperet, quamLysippus ex aere du- 
ceret» (Pldí., 1. 7, c. 37]. 

A-Iej-ar. 1, 18, 69 en alexandose de 
aqui algún poco.— 30, 150 se ausentó, 
y alexó de todos. || II, 17, 62 para que 
se alexasse del carro. 

Efim. De lej-o, adj. de donde lej-os. 

Alemán. II, 16, 58 que no se des- 
estimasse el Poeta Alemán, porque 
escriue en su lengua.— 32, 127 Alema- 
nas toallas.— 54, 206 que se auia trans- 
formado de Morisco en Alemán. 

Alemania. I, 49, 262 á buscar las 
auenturas a Alemania. II II, 44, 165 tan 
contento que no se trocara con el Em- 
perador de Alemana.— 54, 207 llegué 
a Alemania. 

Alencaster. 1, 13, 44 Alencastros. 

Al-entar. I, 45, 243 assio a don 
Quixote del cuello fuertemente que 
no le dexaua alentar. || II, 28, 110 y te 
alientes y animes a esperar el cum- 
plimiento de mis promessas.— 60, 229 
de modo que ni le dexaua rodear, ni 
alentar. 

Etim. De al-áre = respirar. Des- 
-alentar, desalient-o. El ant. eneldo 
de anhelitus, it. anclare y aleñare, 
fr. halener, haleine. 

Alerta. I, 52, 274 que estuuiessen 
alerta, de que otra vez no se les es- 
capasse. || II, 47, 176 conuiene velar y 
estar alerta.— 49, 184 y todo el mun- 
do trayga el ojo alerta.— 54, 206 solos 
Ricote, y Sancho quedaron alerta 
[despiertos].- 59, 226 y con oydo aler- 
to escuchó lo que del tratauan. 

Etim. Del it. allerta (essere), de 
erctum, erigere erectum . 

Alevo8-ia. I, 3, 9 que si el hu- 
uiera recebido la orden de caualle- 
ria, que el le diera á entender su ale- 
uosia.— 16, 58 de no cometer aleuosia 
a su señora Dulcinea.— 17, 63 castigar 
aleuosias. |! II, 52, 198 la sinrazón, y 
alebosia, que un mal labrador tiene 



fecha a mi muy querida, y amada fija. 
Elim. De alevos-o. 
Alevoso. I, 3, 9 llamándolos de 

aleuosos, y tray dores. 

Etim. De alev-e, de lev-e, lev-is. 

Alfana. I, 18, 67 poderosa Alfana 
[ó yegua de grandes fuerzas y alzada: 
«No esperes mas, y salta sobre Alfa- 
na I Que era una yegua muy desme- 
surada» Orí. enamor., 1. I, c. 4].— 29^ 
144 o alfana en que caualgaua aquel 
famoso moro. 

Alfanje. I, 37, 196 un alfange Mo- 
risco. — 41, 217 metió mano á un alfan- 
je. II II, 35, 138 con algún truculento 
y agudo alfange. 

Etim. Del arab. -pers. ^¿--^^ = khan- 

djar = sable, cuchillo, puñal. 
Alf aquí, n, 67, 258 Alfaqui. 

Etim. De áJüJi = al-faqíh = juris- 
ta (R. Marx.), letrado, clérigo de or- 
den eclesiástico, sabio cualquiera 
(P. Alc), faqeh = jurisconsulto, inte- 
ligencia, comprender, tener inteli- 
gencia. 

Alfeñique. I. 47, 253 le diuide en 
dos mitades como si fuera de alfeñi- 
que [al gigante], ij II, 1, 2 fueran he- 
chos de alfeñique. 

Etim. De 5A~:-i3) = al-faínida = 
zaccarum (R. Marx.), alfeñique (P. 
Alc), de al- fáníd, del persa ^'Lj = 
páníd = species dulciorum, proprie vi- 
detursaccharumpurissimum(FREYx.). 

Alfeñiquen. 1, 18, 67 hija del Du- 
que Alfeñiquen del Algarue, [de alfe- 
iiir¿ue por burla]. 

Alferecía. II, 14, 50 como niño 
con alferezia [epilepsia, enfermedad 
de niños caracterizada por convulsio- 
nes y pérdida del conocimiento]. 

Etim. Y alfirecia, alfirez, arfll, de 
epilepsia = ém-Xr¡<\)la., Xa^p-ávto, sobre- 
coger, por corrupción vulgar de este 
término extraño al pueblo, traído por 
los médicos. 

Alférez. I, 39, 203 alcancé a ser 



ALF 



— 53 



ALG 



Alférez de un famoso Capitán de Gua- 
dalajara. |1 II, 24, 93 que del tinelo 
suelen salir a ser Alférez, o Capitanes 
{alféres se usaba para el sing. y el plu- 
ral; aunque también para el pl. alfére- 
ces (Viaje del Parn. c. VII, v. 44]. 

Etim. O alfaraz, alferce, alfterez, 
alfierce, alfres, alfrez, alfierse, alfier- 
ze, alferse, todas formas antiguas, de 
^w»¿31 = al-faras = equus (R. Mart.), 
cauallo (P. Alc); ir'j^^ = al-fáres 
= miles (R. Mart,), cauallero como 
quiera, ginete (P. Alc), hebr. 'ttris 
= eques, isque proprie dictus, equo 
insidens, non asi no camelove. «El 
cargo y oficio de Alférez en compa- 
ñía de Infantería, es derechamente 
ser teniente de su Capitán, en su 
compañía. Es muy honroso cargo y 
de confianza» (Eguilüz, Milicia, 13). 

Alfiler. I, 26, 116 metiéndole un 
alfiler de ablanca por la punta del 
pie, [un alfiler gordo, como quien 
dice, de esos que se compran uno á 
uno, ó á lo mas cierto número fijo por 
una moneda, aquí el alfiler valía una 
blanca]. || II, 19, 71 entre el si y el no 
de la muger no me atreueria yo a po- 
ner una punta de alfiler, porque no 
cabria, [tan cerca están el uno del 
otro].— 32, 125 con la punta de un al- 
filer gordo.— 48, 181 saco un alfiler 
gordo, o creo que un punzón del estu- 
che, y clauosele por los lomos. 

Etim. O alfllel, ahiel (Nebrija), de 

Jjií¿j| =al-khilál = spina (R. Mart.), 
afilel,alfilel(P.ALC.), epingle (Kazim). 

Alfilerazo. II, 69, 263 sellad el 
rostro de Sancho con veynte y quatro 
mamonas, y doze pellizcos, y seys al- 
filerazos [en] bracos y lomos... acri- 
barme el cuerpo a alfilerados. 

Etitn. De alfiler. 

Alfombra. I, 50, 265 y haziendo 
mesa de una alhombra, y de la verde 
yerua del prado. !| II, 67, 257 alfom- 
bras de mil colores matizadas los es- 
tendidos prados.— 67, 258 Alhombra. 



Etim. De L^sr^l = al-khomra = ta- 
piz ( Idrisi, p. 197), con b parásita. 
♦ks=>- = khamara = cubrir. La h y la 

f sonaban como la / en juera por fuera 
del vulgo. «Alhombra es lo mesmo 
que tapete» (Cov,). 

Alforjas. I, 3, 8 lo Ueuauan todo 
en unas alforjas muy sutiles.— 50, 266 
bien proueydas las alforjas. || II, 20, 
77 de toda suerte de gentes, edades y 
preeminencias hinche sus alforjas [la 
muerte]. 

Etim. De jr j^' = al-khordj = al- 
forjas (P. Alc), bolsa de cuero com- 
puesta de dos sacos ó bolsas que pen- 
den de uno y otro lado de la caballe- 
ría (Kaz.), de T y^ = kharadja = sa- 
lir. 

Algalia. I, 4, 13 y algalia entre 
algodones. || II, 24, 94 al soldado me- 
jor le está el oler a poluora que al- 
galia. 

Etim. O argallia, de ¡JijtJl = al- 

-rhalía = muscum, quod fit de sudore 
murilegi (R. Mart.), perfume de co- 
lor negro, compuesto de almizcle, 
ámbar y otros aromas, que se usa co- 
mo cosmético para los cabellos (Kaz.). 
Es el ungüento muy oloroso que se 
cría en una bolsa que tiene entre las 
dos vías la civeta ó gato de algalia, 
animal carnicero de Asia y África; 
«en vehemencia y gracia de olor no 
debe nada al almizcle» (Laguna, 1. 1, 
c. 20). 

Algarbe. 1, 18, 67 hijo del Duque 
Alfeñiquen del Algarue. 

Algarroba II, 13, 46 quatro do- 
zenas de algarrobas. [Las vainas y 
fruto del r/arrobo, árbol silvestre que 
se cría en los terrenos estériles y pe- 
ñascosos de la costa oriental de Es- 
paña; sirven las algarrobas de pasto 
para el ganado caballar, pero gusta á 
muchos el sabor dulce de su pulpa, y 
así suelen comerlas las personas po- 
bres; en latin siliqua.] 



ALG 



— 54 



ALG 



Etini. O garrofe, de > ><> »sr-! = al- 

kharrüb = garofa (R. Mart.), garrobo 
árbol, garroba fruta (P. Alc), es tér- 
mino arábigo conocido. 

Alg^azara. II, 20, 75 con regozi- 
jada algazara y grita [«vocería que 
dan los moros cuando salen de la 
emboscada, y cogen de sobresalto sus 
contrarios» (Cov.].— 61, 236 con grita, 
lililies, y algazara. 

Etim. O algazar [Alex.. 602), algasara 
(Baena, 269), de í,lv¿jt := al-rhazára 

= loquacitas (R. Mart.), parla, mur- 
mullo de gente, roydo mui'murando, 
roydo con ira (P. Alc), de ,^ = 

rhazara := baladrear, ladrar, gañir 
contra otro, decir á menudo, parlar, 
murmurar (id.). 

Algebr-ista. II, 15, 5-1 donde fue 
ventura hallar un Algebrista con 
quien se curo el Sansón desgraciado. 
[Profesor de algebra ó arte de con- 
certar huesos desencajados y quebra- 
dos: «e podria la vuestra merced 
mandar en pos de mi un ensalmador 
e algebrista que me concertase», dice 
Fernán Gómez de Cibdad Real (Cen- 
tón epist., ep. 33 y 36.] 

Etim. De algebra ó arte de unir los 
huesos desencajados, de Sj-^t = al- 
-djebra = algebra arte (P. Alc), y 
reducción de huesos, de v-^ = dja- 
bara = coniunctio plurium partium 
separatarum, ut ex his unum fiat, re- 
ductio partium ad totum, seu fractio- 
num ad integritatem (Cfr. Mahn, 
Etim. IJnters., 150), consolidare, repa- 
rare (R. Mart), y se dice en Árabe 
del arreglar los huesos desencajados. 

Algo. I, 1, 1 una olla de algo mas 
vaca que carnero [algo mas es aquí 
adverbio como compuesto, lo mismo 
que vm.s en de mas vaca r/ne].— 10, 30 
algo maltratado de los moQOs [ironía 
por muy].— di, 152 un olorzillo algo 
hombruno. || II, 5, 17 si Dios me llega 
a tener algo que de gouierno [algo 



que lo mismo que algo]. — 29, 112 has 
topado algo? Y aun algos, respondió 
Sancho [piojos].— 50, 193 le tenia por 
algo burlón.— 52, 200 que embie al- 
gún dinerillo y que sea algo, que 
[cantidad de consideración, sust. neu- 
tro]. 

Etim. De aliqu-od, aliqu-is, -a. 

Algodón. 1, 4, 13 ámbar y algalia 
entre algodones [escondidos y guar- 
dados, que es como mejor conservan 
su perfume].— 25, 111 en alguna cosa 
blanda, como algodón. |! II, 14, 49 a 
que copos de algodón cardado. — 35> 
138 las lagrimas de una afligida her- 
mosura bueluen en algodón los ris- 
cos. 

Etim. O cotón, alcotón, algoton 

(Esp. Sagr. 34, 455), de J^\ = al- 
qotn = algodón (P. Alc), xJ^^^ = 

qotñn (Ab. Cuzman). Árbol de la In- 
dia y Arabia, que no se aprovechó en 
Europa hasta los Árabes (Herod. 3, 
106, y 7, 65, Arriano, Hist. ind. c. 16^ 
Theophrast. Hist. pl. 4, 48 y 4, 7. 7). 
En tiempo del Rachid aparece en Ba- 
bilonia, en el siglo xii en Sicilia y 
Andalucía. 

Alguacil. II, 38, 148 mandola de- 
positar en casa de un Alguazil de 
Corte.— 48, 181 un Alcalde de Corte 
con dos Alguaziles delante. 

Etim. O aguacil, de tJ ^ j- = al-üazTr 

= visir ó ministro, ^^ j jj = O azara 

= ayudar, sobre todo á llevar una 
carga. «Alguacil llaman en Arábigo 
aquel que ha de prender e de justi- 
ciar los omes en la corte del Rey ó de 
los Jueces que judgan los pleitos» 
(Cov., (le las Partidas 2, 1. 20. t. 9). 

Algnien. II. 50, 192 eche cata por 
ai, si ay alguien que vaya a Madrid, 
o a Toledo. 

Etim. De aliquem aliquis. 

Algano. I, 2, 5 derretirle los se- 
sos, si algunos tuuiera.— 18, 69 ale- 
xandose de aqui algún poco.— 18, 70 



ALH 



— 55 — 



ALI 



diziendole alguna cosa, y entre otras 
que le dixo, fue.— 21, 86 del Sol, ó de 
la Serpiente, ó de otra insignia algu- 
na [nótese que va pospuesto sin tener 
valor negativo]. — 22, 91 pero no es el 
lugar acomodado para ello, algún dia 
lo diré. —23, 95 deste, que parece que 
lleua algún es no es de sombra de 
miedo.— 30, 147 con algunos de los 
mios, me pusiesseen camino. -31, 152 
en la tienda de algún curioso guan- 
tero.— 52, 274 Ni de su fln y acaba- 
miento pudo alcanzar cosa alguna. || 
II, 25, 95 yo sé rebuznar marauillo- 
samente, y si vos sabéis algún tanto, 
dad el hecho por concluydo. 

Etim. De aliqu-unus. 

Alhaja. I, 18, 70 Y las alforjas 
que oy me faltan con todas mis alha- 
jas.— 34, 176 donde está el repuesto 
de tus alhajas. || II, 50, 193 que la se- 
ñora Teressa mas tenia voluntad que 
alhajas para seruir a tan buen hués- 
ped [en la acepción primitiva de 
ajuar, de servicio de mesa, utensi- 
lios]. 

Etim. O alfaja (Hita 679), de 'i^[^\ 
= al-jhádja (P. Alc), necesidad, ne- 
gocio, utensilios, de -^l-=>. = jhádja 

iajhüdju =^ tener necesidad. 

Alhelí. II. 41, 157 las cabrillas, 
que son como unos alhelíes, y como 
unas flores [«Alelí vel alelís es una 
mata conocida, que echa unas flores 
de buena vista y olor, hay en los jar- 
dines de diversos colores, amarillos, 
blancos, encarnados y rajados» (Cov.]. 
—67, 258 Alhelí. 

Etim. O alelí, alheilil, alhailí, de 

,,_^^~s-'l = al-khairi (Ab. Cuzman), ó 

^^L^'i = al-khailí viola (R. Mart.), 

en berberisco Á~^ = alTlí, de al- 

-khiri (DOMB. § 12). 

Alheña. II, 14, 49 y hechos alhe- 
ña los huesos [arbusto con cuya raíz 
pulverizada se teñían los moros ca- 



bellos y uñas, y del molerse se dijo 
estar molido como alhvla del cansado 
ó quebrantado]. || I, ii embio al loco 
echo una alheña. 
Etim. O alhenna (Hita 422), alhen- 

ya, alfeña (Baen-. 339), de l^\ = al- 
al-jhinná, aligna (R. Mart.), alheña 
(P. Alc), color sacado de las raíces 
del ligustro con que se teñían el pelo 

y uñas, de L;^»' = jhanna' = teñirse 
los cabellos ó las uñas de rojo con la 

Low = jhenná (Laguna I, p. 77, Ab. 
Albeitar, trad. Leclerc I, 571). 
Alhucema. II, 67, 258 Alucema. 

Etim. De ¿UKd?^) = al-khuzáma = 
espliego alhucema (P. Alc), en Ab. 
Albeitar (II, p. 27) ^l/sr^l = alkho- 
záma. 

Ali-aga. II, 61, 236 sendos mano- 
jos de aliagas. 

Etim. Del eúskaro ali-aga = co^a 
donde hay granos ó pastos, ali = gra- 
no, pasto, aga sufijo abundancial. La 
aliaga machacada en un mortero es 
un pasto excelente, que se da en la 
Euskalerría á los bueyes. Por metáte- 
sis se dice en algunas partes aulaga. 

Alias. II, 36, 140 de la dueña do- 
lorida, alias de la Condessa Trifaldi. 

Etim. Del adverbio alias, de al-ius 
= otro. 

Alicante. I, 39, 203 el uno tomó el 
viage de Salamanca, el otro el de Se- 
villa, y yo el de Alicante. 

Al-iento, posv. de al-entar. I, 5, 14 
dezir con debilitado aliento.— 10, 31 
mas aliento en el perseverar [como 
ánimo, por valor]. — 15 53 Quisiera 
tener aliento para poder hablar un 
poco descansado.— 16, 58 Y el aliento, 
que sin duda alguna olia a ensalada... 
a el le pareció que arrojaua de su bo- 
ca un olor suaue. — 27, 128 negándome 
el ayre aliento para mis suspiros. — 
33, 166 empañarse, y escurecerse con 
qualquiera aliento que le toque.— 34» 
181 despauorido, y sin aliento.— 35,. 



ALI 



56 



ALI 



186 con desmayado aliento se puso en 
camino... le faltó el aliento, y dexo la 
vida en las manos del dolor. |1 II, 20, 
78 comento de nueuo a dar assalto a 
su caldero con tan buenos alientos, 
que despertó los de don Quixote. — 21, 
78 Llegó en fin cansado, y sin alien- 
to.— 21, 79 y le daria aliento para con- 
fessarse. — 27, 107 Tomó un poco de 
aliento don Quixote.- 42, 159 con solo 
el aliento que te ha tocado de la An- 
dante Caualleria.— 45, 172 si el mis- 
mo aliento y valor que aueis mostra- 
do para defender esta bolsa le mos- 
trarades...— 55, 209 y recogió el alien- 
to por ver si estaua sano.— 59, 224 con 
cuyo refrigerio cobraron aliento los 
espíritus desalentados.— 66, 256 des-- 
pauilaron, y dieron fondo con todo 
el repuesto de las alforjas con tan 
buenos alientos que lamieron el plie- 
go de las cartas, solo porque olia a 
quesso. 

Etím. De aient-ar. 
Alií'anf'arron. I, 18, 66 el gran- 
de Emperador Alifanfaron [nombre 
bien inventado, con AU, famoso en- 
tonces entre los turcos, y fanfarr-on 
(Cfr. Bambolear]. 

A-liger-ar. II, 49, 188 aligera los 
pies, y pon alas en ellos. 
Etim. De liger-o. 

Alígero. II, 40, 151 Clavileño el 
Aligero. 

Etim. De ali-ger-us, ala y ger-ere 
= llevar. 

Alimaña. I, 50, 266 por auer ha- 
blado con esta alimaña [la cabra]. || 
II, 11, 39 como se han de tratar los 
jumentos, y alimañas que siruen de 
caualleria a los escuderos.— 29, 112 
donde están las alemanas [dice San- 
cho]. 

Etim. De alim-a por alm a (L. de 
Rueda, I, 4, 21), en Segorbe alimales; 
animalia es semierudito (Cfr.). «Ali- 
maña es la bestia quadrupede, y par- 
ticularmente dan este nombre los vi- 
llanos á las que crian en sus casas y 



son domesticas y de su servicio» 
(Cov.): noticia que prueba lo vulgar 
de este término, distinto de animalia, 
y que declara los textos de Cervan- 
tes; hoy alimona mas bien de las ce- 
rriles. 

Alinient-ar. I, 14, 47 De fieras, 
que alimenta el Nilo llano. -36, 192 
el valeroso pecho de don Fernando, 
en fin como alimentado con ilustre 
sangre. 

Etim. De aliment-o, de ali men- 
-tu-m, *ali-men, ale-re = alimentar 
(Cfr. ali en Aliaga). 

A-lind-ar. I, 30, 147 una grande 
ínsula, que casi alinda con nuestro 
reino. 
Etim. De lind-e. 

Aliqaando bonns dormitat Ho- 
merus, II, 3, 13 [á veces también Ho- 
mero se adormece, ó decae en su ins- 
piración; de Horacio (Ad Pisones, 359), 
donde dice «Quandoque...»; dícese 
de los grandes escritores, cuando de- 
caen ó cometen alguna imperfec- 
ción]. 

A li8-ar. II, 41, 153 y estas señoras 
otro modo de alisarse los rostros [qui- 
tándose las barbas]. 
Etim. De lis- o. 

Alistarse. I, 29, 143 y con la di- 
ligencia que don Quixote se alistaua 
para yr á. 

Etim. De list-o. 

Aliviad-isimo. I, 17, 62 se sintió 
aliuiadissimo del cuerpo. 
Etim. De aliviad-o. 
Alivi-ado. I, 17, 63 se sintió ali- 
uiado y sano.— 49, 259 se apartó con 
Sancho en remota parte, de donde 
vino mas aliuiado [des-cargado de la 
carga que dejó]. || II, 59, 225 y vera, 
como quando despierte se halla algo 
mas aliuiado [de pesares]. 
Etim. De alivia-r. 

A-li v-iar. 1, 19, 75 y Sancho aliuió 
el jumento [lo descargó].- 24, 102 sin 
poderla aliuiar [mi desventura] con 
su riqueza.— 28, 133 la música... aliuia 



ALI 



57 — 



ALL 



los trabajos que nacen del espíritu. 
—43, 231 se rae aliuiaria la pena que 
aora lleuo. 

Etim. De lev-e, con -ear. 

Alivi-o. posv., I, 23,96 aliuio de 
mis cargas.— 25, 107 le fueron de mu- 
cho prouecho y aliuio. — 46, 248 ten- 
dré... por aliuio estas cadenas. \\ II, 59, 
225 serian mis aliuios mas ciertos, y 
mis pesadumbres no tan grandes. 

Eüm. De alivi-ar. 

Aljaba II, 20, 75 aquel adornado 
de alas, arco, aljaua, y saetas.— 44, 
168 son despojos de tu aljaua. 

Etmi. De 'Lxs^\ = al-djaghba = fa- 

retra 'R. Mart.). 

Al j atería. II, 26, 100 del alcafar 
de Zaragoza, que aora llaman la Al- 
jaferia. 

Etim.Be ,{Ju^y] = abü djafár, nom- 
bre del que lo edificó. El palacio don- 
de habló á Melisendra D. Gaiferos es- 
taba en la plaza principal de la ciu- 
dad, no en las afueras, como está la 
Aljafería, que fué «la casa real y Al- 
cázar de los Reyes Moros de Zarago- 
za» (Cov.), 

Aljaml-ado. I, 9, 28 algún Moris- 
co aljamiado. 

Etim. De aljamía ó lengua de los 
moros de España, y entre ellos la 
lengua castellana (ó ál-romia, al-latti- 
nia), de iL«ac*'l = al-ghadjamia, de 
ast^Í = ághdjama = hablar una len- 
gua bárbara. Los moriscos escribían 
el castellano con letras arábigas: ta- 
les son los escritos aljamiados. 

Aljófar. I, 41, 214 ay mas perlas y 
aljófar entre Moros, que [es la perla 
desigual y menuda, de donde la me- 
táfora por gotas de rocío: «Paced, 
mansas ovejas | La yerba aljofara- 
da»]. II II, 14, 50 ellas brotauan y Uo- 
uian [las yerbas] blanco y menudo 
aljófar. -49, 186 rapacejos de oro, y 
aljófar. 

Etim. De íyJSjsr'i = al-djaühara = 



aljófar, perla grande (P. Alc), mar- 
garita (R. Mart.), forma hispa no-ará- 
biga por la ordinaria j-»^ = djaühar. 
«Aljófar es la perla menudica que se 
halla dentro de las conchas que las 
crian y se llaman madre de perlas» 
(Cov.). 

Allá. 1, 12, 37 Estéril, ó estil, res- 
pondió Pedro, todo se sale allá [re- 
sulta lo mismo, el allá indica aquí 
cierta despreocupación, que hace de- 
jar allá lejos el resultado. El caso es 
entenderse, y basta: tal es la opinión 
popular, y muy filosófica. Pero mas 
filosófico es todavía el que estropee 
este pastor Pedro todos esos vocablos, 
diciendo cris por eclipse, adevitiaua, 
esíi7por estéril, desohito,deuantes, pues 
son vocablos ajenos de su lengua, la- 
tinos que han traído los eruditos, ex- 
cepto adevinar y denantes, que están 
formados conforme á la turquesa cas- 
.tellana].— 13, 41 El buen passo, el re- 
galo, y el reposo, allá se inuentó para 
los blandos cortesanos, [allá por es- 
tar él (Don Quijote) tan lejos de serlo, 
que era lo contrario, aventurero]. — 
22, 93 allá se lo aya cada uno con su 
pecado.— 25, 107 allá se lo ayan, con 
su pan se lo coman [á mí ni me va ni 
me viene].— 31, 153 auiendo de aqui 
allá, mas de treynta leguas.- 32, 159 
y allá os auenid con sus verdades, ó 
mentiras, [allá vos, modo de dejar en 
manos de otro y á su juicio alguna 
cosa].— 45, 241 pero allá van leyes, &. 
y no digo mas [«allá van leyes, do 
quieren reyes» (H. Nuñez): es el dicho 
y refrán, que nació cuando los Clu- 
niacenses lograron abolir en España 
el rito muzárabe, habiéndolo llevado 
á cabo Alonso VI por influjo de su 
mujer Doña Costanza, que era fran- 
cesa y favorecía el Oficio de su país. 
Dícese que el nuestro salió vencedor 
en la prueba del duelo, cuyo mante- 
nedor fué Juan Ruiz de Matanzas; y 
en la del fuego, del que quedó cha- 
muscado el Breviario romano: con 



ALL 



- 58 - 



ALM 



todo se hizo lo que quiso el Rey (Ro- 
drigo Jiménez de Rada, Histor. de Es- 
paña. 1. 6, c. 25]. II II, 5, 18 allá van Re- 
yes do quieren leyes, [está trastroca- 
do].— 10, 32 de lo que allá en lo inte- 
rior del alma passa.— 10, 32 Oxte puto 
alia darás rayo, [la expresión prover- 
bial es alia darás rayo en cade lama- 
1J0, es decir que caiga el rayo en otra 
casa que en la mía, ó allá dara-s rayo, 
que no en mi sayo, como dice Avella- 
neda (c. 25].— 12, 43 Quien va allá, que 
gente?— 38, 146 dos leguas mas allá 
del Cabo Comorin.— 47, 175 allá las 
ollas podridas para los Canónigos, o 
para los Retores de Colegios. — 57, 216 
Barrabas te acompañe, alia te auen- 
gas [de despecho, allá te lo hayas]. — 
62, 239 allá os auenid, señoras, con 
vuestros desseos. 

Etim. De á y de illac = allá. 

A-llan-ar. I, 34, 172 no ay cosa 
que mas presto rinda, y allane las en- 
castilladas torres de la vanidad... que. 
— 47, 253 allanando las grandezas, 
suspendiendo los ánimos. '\ II, 52, 199 
y me allano, y ajusto con la llaneza 
del dañador, y me hago igual con el. 

Etim. De llan-o. 

A-lleg-ado. I, 37, 198 enseño a sus 
allegados, y fauorecidos [los discípu- 
los de Cristo]. il II. 63, 246 con mis 
tíos... y otros parientes, y allegados. 

Etim. De allega-r. «Allegados los 
que se valen de la sombra de un se- 
ñor» (Cov.). 

A-llegar. I, 23, 99 se allegó a el. \\ 
II, 34, 132 que si aquel fiero animal 
alli allegaua le podia alcanzar. 

Etim. De llegar. 

All-ende. I, 1, 2 quando en allen- 
de robó aquel idolo [al otro lado del 
mar, ó Ultramar, pero por supuesto 
respecto del Mediterráneo, como en 
la Gran conquista de Ultramar, y en 
el Cid (2435): «al Rey de alen mar»]. 

Etim. De allá y del antiguo ende, 
de inde = de allí. 

Allí. I, 1, 2 como alli [en el libro] 



se promete. - 3, 8 que no caminasse 
de alli adelante [desde entonces].^ 
3, 10 Hechas pues de galope, y apries 
sa las hasta alli nunca vistas ceremo- 
nias, [las hasta entonces]. — 4, 11 de 
la espessura de un bosque que alli 
estaua.— 4, 13 un mogo de muías de 
los que alli venían, [con ellos]. — 8,^23 
Porque ves alli amigo Sancho Panga, 
donde se descubren treynta, ó pocos 
mas desaforados Gigantes.— 11, 34 de 
alli a poco... comengo a cantar [al po- 
co rato].— 13, 44 Aquellos que alli vie- 
nen, son los que traen el cuerpo. — 18, 
70 mira bien quantos dientes, y mue- 
las me faltan deste lado derecho, de 
la quixada alta, que alli siento el do- 
lor.— 23, 99 hasta que desde alli a al- 
gunos dias salió al camino. — 30, 147 
debaxo del ombro yzquierdo, o por 
alli junto.— 34, 179 del daño que alli 
[en la carta] le señalé. -45, 242 mirad 
como alli se pelea por la espada, aqui 
por el cauallo, acullá por el águila, 
acá por el yelmo. || II. 3, 12 a penas 
han visto algún rocin flaco, quando 
dizen, alli va rocinante.— 4, 15 a don- 
de de alli a poco se auian de hazer 
unas solenissimas justas. — 27, 105 
pues le daua tiempo para todo el mu- 
cho que le faltaua desde alli a las jus- 
tas.— 54, 206 la alegría que hasta alli 
auian mostrado [hasta entonces]. 

Etim. De á y de illic. 

Alma. I, 1. 3 cuerpo sin alma. — 
8, 26 O señora de mi alma.— 11, 35 
Que tienes de bronze el alma.— 12, 38 
Digo pues, señor mió de mi alma 
[modo cariñoso, y por su frecuencia 
indiferente].— 27, 125 llena el alma 
de imaginaciones, y sospechas.— 28, 
137 me dixesse con que alma lo auia 
hecho.— 28, 138 cosa que me llegó al 
alma [lo sentí muchoj. - 29, 145 o al- 
gún hombre sin alma, y sin concien- 
cia [des-almado].- 29, 145 un hecho, 
por donde se pierda su alma, y no se 
gane su cuerpo [frase de la moral 
cristiana, tomada del Evangelio, per- 



ALM 



59 — 



ALM 



der ó ganar su alma, es decir para la 
vida eterna].- 30, 147 luego me dio el 
alma, que era el mismo que venia a 
buscar.— 30, 150 do quiera que via as- 
nos se le yuan los ojos, y el alma.— 
36, 188 dar unos gemidos, que parece 
que con cada uno dellos quiere dar 
el alma [morir].— 36, 192 que no es 
justo que esté arrodillada á mis pies 
la que yo tengo en mi alma.— 37, 198 
encaminar las almas al cielo. i| II, 13, 
45 antes tiene una alma como un can- 
taro [grande y sencilla, de manera 
que de aquí se dijo alma de cántaro 
al bondadoso é inocente, y después al 
estúpido, así como seucillo, simple, ben- 
dito han tomado valor de tonto, bobo]. 
— 21, 81 assi se dexó atrás las ollas de 
Egipto, aunque las lleuaua en el al- 
ma.— 31, 120 alma de cántaro [el Ecle- 
siástico á Don Quijote, «al que es va- 
cío y tonto» (Cov.].— 32, 127 y si nues- 
tra usanza no le contenta, su alma en 
su palma [así Hernán Núñez, dejamos 
por cuenta de otro sus acciones y con- 
secuencias, tiene su voluntad en la 
mano].— 35, 138 de quien estoy vien- 
do el alma que la tiene atrauessada 
en la garganta, no diez dedos de los 
labios [por la incertidumbre y el te- 
mor, expresión gráfica, si alguna lo 
es]. — 48, 179 si eres alma en pena... 
ni visión, ni alma de purgatorio.— 63, 
244 que le auia de sacar el alma a 
puntillazos. 

Etim. De an(i)ma; sicil. arma, prov. 
anma, alma, arma, ant. fr. anema, 
aneme, erme, amne, alme, arme, fr. 
ame. De la raíz an- = respirar, vien- 
to, 5vep.o€ = an-ilas Skt. 

Almaccn. I, 40, 207 los que lla- 
man del Almazen.— 67, 258 Almacén 

Etim. Había en Argel dos baños ó 
depósitos de cautivos. El mayor en 
el Soco grande, y era un cuadrilátero 
de 70 por 40 pies con piso alto y bajo, 
y en él hubo hasta 2.000 cautivos en 
tiempo de Azan. El otro baño, llama- 
do de la Bastarda, tenía de 400 á 500 



cautivos. «En el estaban los cristia- 
nos del común, á que llaman del ma- 
yaceu, porque el común y la ciudad es 
el patrón y señor dellos... El Rey es 
obligado á darles lo necesario cada 
dia» (Haedo, loporpr. de Argel, c. 39). 
Los de la Bastarda tenían mas liber- 
tad, «porque pueden ir y caminar por 
do les place, como el Agá y geníza- 
ros no los ocupen; y los del baño 
grande están todos encerrados siem- 
pre». En castellano se escribió al- 
macén, almaseu, magacen, almagac?ti, 

de ., y:k^\ — al-makhsen, «cellarium» 

(R. Martin), «almazen, troxa de pan» 
(P. DE Alcalá), y ademas «tesoro pú- 
blico» (QuATREMÉRE, Hist. Mameh. I, 
1, 10, Ab. Batuta, Viajes, 3, 262 y 4, 
97, 120). 

Almagre. II, 10, 34 Mejor sera 
que V. m. la señale con almagre. 

Etim. O almagra, de iy»X\ = al- 
marhra, 'i^Ju> =^ mirhrá: es el instru- 
mento con que se pone cola, !»¿ = 

rhará = recubrir con una sustancia 
viscosa, embadurnar, encolar. «Es una 
tierra colorada» (Cov.), «barro para 
teñir» (Nebrija). 

Almalafa. I, 37, 196 y vestida 
una almalafa que desde los ombros 
a los pies la cubría [era el manto de 

moros y moras, el üs-^^ = almaljha- 
fa, «manto, sábana, lintéamen Sara- 
cenorum» (R. Martín): era de lino, 
algodón ó seda].— 41, 220 asiéndole 
de la almalafa le sacamos medio aho- 
gado [al padre de Zoraida, «manteau 
d'homme» (Dozy, Dict. des nonts de 
vét. des Árabes, p. 401]. í| II, 48, 181 que 
diera por ver yr a los dos assi assidos 
y trauados desde la puerta al lecho 
la mejor almalafa de dos que tenia 
[Benengeli. «Almalafa es una sabani- 
lla con que se cubren las moriscas de 
Granada y malafa significa manto> 
(Cov.]. 



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ALM 



Almeja. I, 50, 263 las menudas 
conchas de las almejas. 

Etim. De al- y mitulus, vulg. mi- 
clus, de jiÍTuXog; cat. muscla, fr. raoule, 
pg. a-meija, a-meijoa. 

Almena. I, 2, 5 se pusiesse entre 
las almenas.— 50, 265 las almenas de 
diamantes. 

Etim. Tiene trazas de ser el moenia 
= muro con al- arábigo, ó el mismo 
minae, que vale lo mismo (Virgil.), 
min-ere, im-min-ere, de donde moe- 
nia, del eúskaro mun, muña, que dio 
Muñ-oz, Muni-ain, etc. (Cfr. Muñeca). 
Si viene de mina (Cfr.), es euskérico. 

Almendra. I, 18, 69 antes que 
acabasse de... llegó otra almendra, y 
diole en la mano, [otra piedra que 
por ironía llama almendra]. || II, 23, 
88 como unas peladas almendras [los 
dientes]. 

Etim. Del lat. vulg. amendola, de 
amygdala =: á|j.uY8áXY¡. Almendr-o, al- 
mendr-ada, almendruco. 

Almete. I, 19, 71 hasta quitar 
aquel almete de Malandrino.— 21, 84 
de considerar la gran cabega que te- 
nia el pagano, dueño deste almete, 
[de donde se deduce que las bacías 
de entonces eran mas hondas que las 
actuales, como que se dejaba la bar- 
ba larga. El almete, diminutivo de yel- 
mo, solo cubría el casco de la cabeza, 
como el capacete y la capellina, mien- 
tras que la celada cubría toda la ca- 
beza]. 

Etim. De alm-a, por arm-a, *arm- 
-ete, mezclado con el ant. elmo = 
yelmo, fr. armet, ant. fr. healmet. 
«Almete, armadura de la cabeza, lat. 
cassis et galea. Es vocablo francés. 
Corrompido de heaulme, y en otra 
manera yelmo» (Cov.) 

Almíbar. II, 38, 147 Parecióme la 
troba de perlas, y su voz de almíbar 
[«el zumo del membrillo ó de otra 
fruta, incorporado con el azúcar» 
(Cov.]. 

Etim. De ¿ — li = al-miba = siru- 



pus miva (Simonet), «In ipso usque 
ad flnem mensis fit sirupus de duobus 
granatis, et siripus miva» (Calend. de 
Babí ben Said, del año 961, 20 Setiem- 
bre). Así trae miva Jiménez {Nometicl. 
Farm. 1, 83). 

Almidón. II, 18, 65 el cuello era 
valona a lo estudiantil sin almidón, 
y sin randas [«pasta de trigo remoja- 
da y puesta á secar al sol» (Cov.]. 

Etim- Del ital. amido, del cual tam- 
bién el fr. amidon, pg. amido, ami- 
dáo; de amylum = á-fj,uX-ov, a- = sin, 
liúX-T] = muela. 

Almidon-ar. II, 24, 93 el almido- 
nar un cuello. 

Etim. De almidón. 

Almilla. II, 1, 1 vestida una al- 
milla de vayeta verde [«cierta vesti- 
dura militar corta y cerrada, por to- 
das partes escotada, y con solas me- 
dias mangas que no llegan al codo» 
(Cov.]. 

Etim. De alm-a por arm-a. 

Almirez. II, 70, 267 alma de al- 
mirez [sel mortero de metal como el 
de las campanas» (Cov.), como alma 
de cántaro, se aplica aquí á Don Qui- 
jote]. 

Etim. De j'j-^' = al-mihraz, ó 

j^L^! = al-mihrás = mortariolum 

(R. Mart.), almirez, mortero (P. Alc), 
de ¡jy^ = harasa = triturar. 

Almodovar del Campo. I, 23, 

95 o á Almodouar del Campo. || II, 47, 
175 como vamos de Caraquel á Almo- 
douar del Campo. 

Almohada. I, 8, 26 de donde pu- 
do tomar una almohada. || II, 5, 17 y 
te sientas en la Iglesia sobre alcatifa, 
almohadas, y arambeles.— 5, 18 y en 
un estrado de mas almohadas de ve- 
lludo que tuuieron Moros en su lina- 
ge los Almohadas de Marruecos [jue- 
go de vocablos].— 10, 32 sino cabe en 
la almohada, si acaso la hallas sen- 
tada en el estrado [Cfr. este últ.térm.]. 



ALM 



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ALO 



Etim. De íA^r^i = al-mikhadda ó 

C".J^l = al-mikhaddagh = pulvinar 

(R. Mart ); mikhadda es la almohada, 
el cojin y la reja del arado, de khad- 
da = sulcar, dejar huella, makhádegh 
es la cámara ó alcoba, khadagha = 
ocultarse la bestia en su cubil. En to" 
do el Occidente suena al-mokhadda- 
Almohades. II, 5, 18 los Almoha- 
das de Marruecos, [moros del África, 
cuya dinastía siguió á la de los Al- 
morávides en el siglo xii y dominó 
también en España], 

Etim. De -í>=s.j4l = almuajhjhed el 
que cree ó proclama la unidad divi- 
na, el que profesa el culto de un solo 
Dios, y el plural al-muajhjhiáüna los 
Almohades, secta y dinastía que rei- 
nó en África y España del siglo xii 
al XIII, fundada por Abu Abdallah 
Mohammed ben Tiumert, que murió 
el 1130, sucediéndole Abdelmumen. 
Desembarcaron en Tarifa el 1145, 
mandados por Abu Imran Musa aben 
Said, apoderándose de ella y de Al- 
geciras, y el año siguiente de Málaga 
y Sevilla. Tres años después Yahya 
ben Ganiya les entregó á Córdoba y 
después á Jaén. 

Almohad-illa. 1,28, 133 los [ejer- 
cicios] que ofrece la aguja, y la al- 
mohadilla. II II, 48, 180 con sus anto- 
jos, y almohadillas al cabo de su es- 
trado. 

Etim. De almohad-a. 

Almohaza. II, 67, 258 Almohada 
[instrumento de hierro con rastrillo 
para limpiar las bestias]. 

Etim. De L-sr*! = al-mojhassa, 
forma que se encuentra en Cañes y 
Marcel. R. Martin y P. de Alcalá 

traen 'L^sr^ = majhassa por stril 
(strigil), y almohada. 

Almohaz-ar, y almoazenme es- 
tas barbas [peínenmelas con la al- 
mohaza, como á los caballos]. 



Etim. De almohaz-a. 
Al-morz-ar. I, 19, 75 almorzaron. 
II II, 7, 23 téngame aderec^ado de al- 
morzar alguna cosa caliente. || 67, 258 
Almorzar [no es morisco, como dice 
Cervantes]. 

Etim. Del artículo arábigo al- y de 
morsu-s = bocado, morderé = mor- 
der salió al-muerzo, ant. muerso, cat. 
es-mor^ar, pg. al-mor^o; de al-muer- 
z-o deriva almorzar. Era el bocado 
de la mañana. 

Aloj-ado. II, 60, 231 donde aque- 
lla noche auian estado aloxados. 
Etim De aloja-r. 

Aloja-miento. II, 19, 73 vinién- 
dosele a la memoria el buen aloja- 
miento que auia tenido en el castillo, 
o casa de don Diego. 
Etim. De aloja-r. 

Alojar. I, 10, 31 bis, algún castillo 
donde aloxemos esta noche.— 15, 55 
se aloxó en la peña Pobre,— 43, 234 
no creo yo que se alojan personas 
dignas de corona y cetro [en la ven- 
ta], II II, 71, 270 alojáronle en una sa- 
la baxa, 

Etim. Del ital. alloggiare, de log- 
gia, fr. loge, loger, alogier, logement, 
alogement, logis, pg, loja, cast. lonja; 
del ant. alem. louba, al, Laube, raíz 
laub-ya. Todavía su empleo ordina- 
rio es el militar, que vino de Italia y 
tenía en antiguo francés. 

Along-ado. I, 21, 85 que como su 
dueño nos vea alongados de aquí, 
boluerá por el. 
Etim. De along-ar, 
A-long-ar. I. 17, 63 se alongó un 
buen trecho. [J II, 19, 69 Poco trecho 
se auia alongado don Quixote del lu- 
gar de don Diego.— 19, 72 que la alon- 
gó de si casi tres quartos de legua 
[tiró la espada]. 
Etim. De lueng-o; alejarse. 
Alonso. 1, 5, 15 Pedro Alonso su 
vezino [de Don Quijote].— 6, 20 la 
Araucana de don Alonso de Ercilla. 
— 19, 73 no soy sino Bachiller, y Ha- 



ALP 



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ALT 



mome Alonso López, soy natural de 
Alcouendas. |i II, 31, 119 fue hija de 
don Alonso de Marañon.— 74, 277 ya 
yo no soy don Quixote de la Mancha, 
sino Alonso Quixano. [Es coinciden- 
cia el que en Esquivias aparezcan 
dos vecinos llamados Alonso Qnijauo 
vinyor y Alonso Qiiijano menor, en el 
padrón hecho en tiempo de Felipe II. 
Con una señora de Esquivias casó 
Cervantes]. 

Al-pargata. II, 53, 204 no le fal- 
tarán alpargatas toscas de cuerda 
[«calzado tejido de cordel, de que 
usan mucho los moriscos» (Cov.), y la 
gente del campo y toda suerte de me- 
nestrales en sus oficios]. 

Etñn. Una de tantas degeneraciones 
de abarca entre los Mozárabes. En 
pg. alabarca, alparca, alparcata, cas- 
tell. alborga, alpargate. Abarca, ex- 
clusivo de España, y sobrenombre de 
Sancho (905), «fecit sibi et suis militi- 
bus de coriis,» es decir á sus bascon 
gados. Primitivamente debieron ha- 
cerse de esparto ú otras plantas, pues 
abar en Eúskera es rama, -ka, y -kia 
en abarkia, hecho con. De aquí abarc- 
-ar, por ceñirse á la pierna y al pie la 
abarca; no tiene que ver aquí nada 
bracchium. que dio abrazar. Abarra 
por rama se usa todavía en Álava. 

Alqaife. I, 43, 233 a los sabios 
Lirgandeo, y Alquife [padre de la 
doncella Alquifa, cristiano de profe- 
sión, el mayor mágico de su tiempo 
ÍAmad. Grecia, pte. 1, c. 29), casó en 
segundas nupcias con Urganda la des- 
conocida (Lisuarte, c. 7fi y 78), fué el 
fingido autor de la historia de Ama- 
flis de Grecia, el caballero de la Ar- 
diente Espada, descendiente de Ama- 
dis (le Gaula]. || 11, 34, 135 Yo soy el 
sabio Alquife, el grande amigo de 
Urganda la desconocida. 

Alqailer. 1, 8, 26 de la muía, que 
por ser de las malas de alquiler. 

Etim. O alquilé, alqueire, de uiCJl 



= al-kira ^= arrendamiento, dar á 
renta, tomar á renta (P. Alc), de \S 

=■ kará = conducere (R. Mart.), c , LT 
= kára = alquilar, \^ = kará = re- 
petir, dar vuelta, idea de la renta y 
de ,5' = karra y otras raíces empa- 
rentadas. Alquil-ar, des-alquilar. 

Alquimia. II, 6, 21 que unos [ca- 
balleros] son de oro, otros de alqui- 
mia [de azófar, latón ú oro falso, 
nombre que deriva esta acepción de 
la del arte de puiúficar y mudar los 
metales, sobre todo de fabricar oro 
convirtiendo en él otros metales, co- 
mo soñaron muchos poderlo hacer]. 
—16, 58 Ella [la poesía] es hecha de 
una alquimia de tal virtud, que quien 
la sabe ti-atar la boluera en oro pu- 
rissimo. 

Etim. De w.s.ClM = al-kímía, de 

XU|isía, yi-^ü =^ verter. 

Al-red edor. I, 41, 216 por diuer- 
sas partes de todos aquellos alrrede- 
dores. 

Etim. De rededor por de-redor, 
red-or, red. 

Alta-mente. II, 5, 17 tengo de 
casar, muger mia, a Mari Sancha tan 
altamente que no la alcancen, sino 
con llamarla señora.— 16, 57 nuestros 
Reyes premian altamente las virtuo- 
sas y buenas letras.— 32, 122 ha res- 
pondido por si tan altamente, que. 

Etim. De alto. 

Altanería. II, 30, 114 conoció 
que eran caladores de Altanería. 
[«Unos cazadores con galgos cazan 
liebres; otros con azores las perdices 
al vuelo: otros tienen caza de altane- 
ria, que vuelan la garza, y la cuerva, 
y otros vuelos. Este genero de caza 
es solo para los Principes, y grandes 
Señores» (Cov.). Es el arte de cazar 
aves al vuelo con otras adestradas, 
como por tierra con galgos, perdi- 
gueros, sabuesos y podencos: es lo 
mismo que volateria y que cetrería. 



ALT 



- 63 



ALT 



Las aves adestradas eran de rapiña.] 
—30, 114 su desseo, que no es otro..., 
que de seruir a vuestra encumbrada 
altanería, y fermosura. — 41, 153 si 
quando vamos por essas altanerias 
[por el aire]. 
Etim. De alt-aner-o. 
Alt-an-er-o. II, 22, 82 las águilas 
Reales, y los paxaros altaneros [que 
vuelan muy alto; aves de rapiña ades- 
tradas para la caza llamada de altan- 
-ería, como halcones, azores, sacres, 
neblíes y gerifaltes; aquí por perso- 
nas de alta jerarquía]. 
Etitn. De alt-ano, de alt-o. 
Altar. I, 26, 119 amen del pie de 
altar [lo que se dá al cura por su tra- 
bajo, conforme al precepto del após- 
tol, como por bautizos, entierros, bo- 
das]. II II, 8, 29 adornan, y enriquezen 
con ellos sus oratorios, y sus mas 
preciados altares. 

Etini. De alt-are, alt-aris, de alt-us 
= alto. 

Alteración. I, 28, 133 comento a 
trasudar con tan grande alteración. 
—34, 182 procura sossegar tu altera- 
ción [de ánimo]. 

Etim. De altera-tion-em, alter-are 
= alterar. 

Alter-ado. I, 41, 220 según anda- 
ua alterada la mar. 
Etim. De altera-r. 
Alterar. I, 15, 54 alterar de nue- 
uo las cosas.— 33, 168 de modo, que 
sin alterar los pensamientos de Ca- 
mila. II II, 3, 11 las acciones que ni 
mudan, ni alteran la verdad de la 
historia.— 23, 86 esta aueriguacion no 
es de importancia, ni turba, ni altera 
la verdad, y contesto de la historia.— 
26, 102 por esso se me altero la cole- 
ra. — 47, 175 y en las compuestas [me- 
dicinas] si, alterando la cantidad de 
las cosas de que son compuestas.— 70, 
267 yo no me he alterado en oyr, que 
ando como cuerpo fantástico por las 
tinieblas del abismo... mostrando eno- 
jarse, y alterarse, le dixo. 



Etim. De alter-are, de al-ter = otro, 
comparativo de la raíz al-, de donde 
al-id, al-ius. 

Altercación. 1, 50, 262 De las dis- 
cretas altercaciones que don Quixote, 
y el Canónigo tuuieron. 

Etim. De alterca-tionem, alterca-re 
= alterca r. 

Altercar. II, 41, 154 sin mas al- 
tercar subió sobre Clauileño. 

Etim. De altercar-e, de al-ter = 
otro, comparativo de al-, al-id, al- 
-ius. 

Alternativo. I, 20, 81 que con 
sus alternatiuos golpes. 

Etim. De alterna-r, de alternare, de 
alter-nus, de al-ter =: otro. 

Alternativa-mente. I, 20, 77 
los golpes, que toda via alternativa- 
mente sonauan. 

Etim. De alternativo. 

Alt-eza. I, 24, 105 la alteza de su 
entendimiento. — 36, 189 quisiste le- 
uantar á la alteza de poder llamarse 
tuya.— 47, 251 si quisieren llegar á la 
cumbre, y alteza honrosa de las ar- 
mas. ¡I II, 16, 58 para declarar la alte- 
za de sus conceptos.— 30, 114 y a ser- 
uirla en quanto mis fuerzas pudie- 
ren, y su Alteza me mandare. — 41, 153 
pero porque la alteza y sublimidad 
del camino no les cause vaguidos. 

Etim. De alt-o. 

Alti-bajo. II, 3, 11 no ay historia 
humana en el mundo que no tenga 
sus altibaxos [buenos y malos suce- 
sos].— 19, 72 las cuchilladas, estoca- 
das, altibaxos, reueses, y mandobles, 
que tirana Corchuelo [golpe dado con 
la espada de alto á bajo].- 26, 101 ti- 
ro un altibaxo, tal que. 
Etim. De alto y de bajo. 
Alt-illo. I, 18, 67 retirémonos á 
aquel altillo que alli se haze. 
Etim. De alto. 

Altisidora. II, 44, 168, etc. Alti- 
sidora me llaman. 

Altisidor-illa. II, 48, 182 no es 
todo oi'o lo que reluze porque esta 



ALT 



— 61 — 



ÁLV 



Altisidorilla tiene mas de presunción 
que de hermosura. 

Alt-fsimo. II, 32, 121 y Cauallero 
he de morir si plaze al Altissimo. 
Etim. De alt-o. 

Alti sonante. I, 22, 89 altisonan- 
te... historia. 
Etim. Dealti-sonante-m alti-sonans. 
Altitud. 11,44, 166 vuestra alti- 
tud ha hablado como quien es. 
Etim. De alti-tudo, alt-us. 
Altiv-ex. I, 12, 40 en que ha de 
parar su altivez. || II, 10, 35 vuestra 
altiuez y grandeza [dice Sancho á la 
aldeana]. 
Etim. De alt-iv-o, alt-o. 
Alto. I, 1, 3 nombre a su parecer, 
alto, sonoro [es decir, excelso]. — 2, 5 
a tan altas donzellas.— 3, 9 en voz al- 
ta le dixo. — 4, 12 auia dado felicissi- 
mo y alto principio a sus cauallerias. 
—7, 21 dixo en altas vozes.— 8, 25 al- 
tas Princesas.— 8, 27 con la espada en 
alto [levantada]. — 13. 44 dos altas 
montañas.— 16. 59 enarboló el bra^o 
en alto.— 17, 64 comentaron a leuan- 
tarle en alto.— 20, 75 entre unos arbo- 
les muy altos.- 21, 86 por auer pues- 
to, y colocado sus pensamientos en 
tan alta parte [excelente sujeto].- 23. 
96 que leyéndolo alto porque Sancho 
también lo oyosse.— 28, 133 no son 
tan baxos que puedan afrentarse de 
su estado, ni tan altos, que.— 30, 147 
alto de cuerpo.— 34, 182 se veia leuan- 
tado a la mas alta felicidad.— 46, 244 
El ventero a quien se le passó por al- 
to la dadiua, y recompensa que el Cu- 
ra auia hecho al barbero [que no ha- 
bía visto ni advertido].— 46, 247 ya 
después de humilladas las altas cer- 
uizes.— 52, 275 Alta de pechos.— 52, 
276 la alta Mancha [noble, famosa]. || 
II, 10, 34 todas telas de brocado de 
mas de diez altos. [El mejor brocado 
era el de tres altos, llamándose, á se- 
mejanza de los altos de las casas, pri- 
mero al fondo de la tela, segundo á 
la labor, tercero al realce de los hi- 



los de plata y oro ó seda escarchada 
ó briscada. El brocado de diez altos es 
exageración imposible y burlesca]. — 
13, 46 no tomeys mas, sino que se me 
fuera a mi por alto dar alcance a su 
conocimiento, [como pasársele á uno 
por alto, no alcanzar á, no caer en la 
cuenta: está tomado del juego de pe- 
lota, cuando no puede volverla el que 
la espera por pasar muy alta].— 20, 76 
disparo un(a) flecha por lo alto del 
castillo...; disparaua por alto sus fle- 
chas.— 25, 95 el sonido [de voz] que 
tenéis es alto. 

Etim. De al-tu-s, de al-ere = susten- 
tar, crecer (Cfr. Aliaga). 

Alto. I, 10, 31 bis. Alto pues, sea 
assi, dixo Sancho. |I II, 34, 135 poco 
desuiados de alli hizieron alto estos 
tres carros. 

Etim. Del fr. halte, del alem. halt, 
contaminado con el adjetivo alto. 

Alt-nra. I, 14, 49 O á ver desde 
essa altura, como otro desapiadado 
Nerón, el incendio de su abrasada 
Roma?— 37, 198 Gloria sea en las al- 
turas [del Evangelio, es decir en los 
cielos]. ¡I II, 1, 6 que tenia siete codos, 
y medio de altura.— 29, 111 con que 
tomar la altura del Polo. 
Etim. De al-tura, de al-tus, alto. 
Aludir. II, 8, 28 también alude a 
esto, lo que sucedió al. 

Etim. De al-ludere, ad-ludere = dar 
con, lud-ere = chocar, jugar. 

Alumbrar. I, 4, 11 por el sol que 
nos alumbra.— 16, 56 alumbrándoles 
Maritornes [teniéndoles la luz].— 31, 
153 á ver a la luz que mis sentidos 
alumbra [Dulcinea].— 49, 261 será que- 
rer persuadir, que el Sol no alumbra. 
II II, 8, 27 qualquier rayo que del sol 
de su belleza llegue a mis ojos, alum- 
brará mi entendimiento. 
Etim. De lumbr-e. 
Alvaro. I, 39, 204 don Aluaro de 
Ba^an, Marques de santa Cruz [co- 
mandante de la reserva en Lepanto, 
el mas famoso General de mar en su 



ALZ 



65 



ALZ 



época; después concurrió á la con- 
quista de Portugal, redujo las islas 
Terceras, que hablan aclamado al 
Prior de Ocrato, y murió el 1588 en 
Lisboa, cuando se disponía para ir en 
la Invencible contra Inglaterra. En 
la empresa de las Tei-ceras militó 
bajo sus órdenes Cervantes, junto con 
su hermano Rodrigo, á quien premió 
por su valor el Marques], jj II, 72, 271 
D. Aluaro Tarfe. ¡| I, vi Que don Al- 
uaro de Lu(na) [privado de D. Juan 
el II, que después de haber mandado 
muchos años el reino, murió degolla- 
do en Valladolid el 1452 (Mariana, 
1. 22, c. 13]. 

Alz-ado. I, 50, 264 Y después de 
la comida acabada, j las mesas alea- 
das [quitar la mesa, alzar los mante- 
les]. — 52, 272 y aleados los capirotes. 
II II. 30, 115 llegó don Quixote alejada 
la visera. — 36, 142 después de aleado 
los manteles, y después de auerse en 
tretenido [suple haber alzado]. 

Etim. De alza-r. 

Alza-inient<». I, 25, 107 no ha de 
durar este alzamiento [del entredi- 
cho]. 

Etim. De alza-r. 

Alzar. I, 2, 5 aleándose la visera. 
—3, 9 algo los ojos al cielo.— 3, 10 al^ó 
la mano y diole sobre el cuello un 
gran golpe. — 11, 33 al^ar la mano, y 
alcanzarle de las robustas enzinas.— 
16, 59 aleándose como pudo [en la 
cama]. — 17, 64 alearon los ojos, y vie- 
ron que el techo. — 21, 84 que al^asse 
el yelmo [tomarlo del suelo] —23, 96 
procurando con la punta del lanzon 
alQar no se que bulto que estaua cay- 
do en el suelo.— 25, 107 tu mueres 
porque te alce el entredicho..., dale 
por aleado.— 36, 189 no pudo acudir á 
algarse el embobo que se le caia.— 
45, 243 al^ar los caydos. || II, 5, 15 no 
os querays al^ar a mayores [preten- 
der mas allá de su estado y condi- 
ción].— 8, 28 y es el edificio que mas 
entero ha quedado de los que al^ó la 



gentilidad en Roma. — 25, 98 ni su amo 
ni el alQan, ni saben al^ar estas figu- 
ras que llaman judiciarias [examinar 
el aspecto de las estrellas para vati- 
cinar lo futuro, suponiendo que influ- 
yen en los sucesos humanos: este exa- 
men es el lioróscopo, propio del arte ó 
ciencia llamada Astrologia judiciaria 
(Cfr. Levantador].—^! , 174 y un page 
algadole con tanta presteza como el 
[plato] de la fruta.— 49, 185 aleóse con 
la ganancia [se la llevó].— 61, 236 y 
aleando el uno de la cola del ruzio, y 
el otro la de rozinante. 

Etim. Aquí tenemos un ejemplo cla- 
rísimo de lo que sucede en otras mu- 
chas etimologías. Nada mas obvio 
que derivarlo de *altiare de altus. 
Pero contra ese verbo hipotético se 
presenta el padre de alere altus, des- 
conocido por los romanistas, que sue- 
len atribuir á la hija lo que de dere- 
cho corresponde al padre. Ese padre 
es el eúskaro al = poder, vigor, cre- 
cimiento, al-i = al-e — grano, pasto^ 
campos, lo que sustenta y dá creci- 
miento, de donde alere altus, áXé to. 
= moler el trigo, íXs-jpov = harina, 
áXoáü) = moler, al-tsu = fuerte, vigo- 
roso con -tsu = abundancial, al-ts- 
-aga = varal para heno y mazorca?, 
de aga = palo, al-tza = mucho gra- 
no, pasto, fuerza, altzu =- montón de 
hierba, altzatu = formar, hacer mon- 
tón de heno, etc. En Berceo: «fué al- 
zado el mozo, pleno de bendición», 
por fué criado, creció, valor del tema 
euskérico y no del *altiare, «La fa- 
gienda arrancada, los moros ensalza- 
dos» (S. Mili., 451), es decir aventados 
como paja, que es como traduce Lán- 
chelas, y se refiere a altza = varal 
de paja, etc. De aquí, pues, en-algar 
(Bibl. escur., I-j-6, fol. 48), y por con- 
taminación con los vocablos ens-, 
como ensiemplo, enjambre, como di- 
ce Korting, ensalzar. En Berceo se 
repite en-alzar {Loor 111), it. in-alza- 
re. Los bascongados dicen poner en 



AMA 



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AMA 



also ó en el alzo al niño, cuando lo 
cogen en brazos ó sobre las rodillas. 
Derivados: alz-a, alza-cuello, alz-ada, 
y los pastores de alzada, que van á 
los pastos, alza-miento, alza-prima, 
alzaprimar, re-alzar, re-alce; prov. 
alsar, it. alzare, fr. hauser, pg. algar. 
El aliso tal vez se dijo de altsu = cre- 
cido, vigoroso, aliso y alzar en Eús- 
kera es altza: es árbol que hallaron 
los Iberos en Europa, como es sabi- 
do, y aliso no tiene otra etimología 
conocida. En Aragón al-era pastos 
comunes y era de trillar el grano, de 
ale = pastos, grano, -ra = para, en 
Ast. y Port. aleira era. Del eúskaro al 
que vale poder, ojalá, quizas, casi, 
provienen las expresiones para ani- 
mar ala! ale! hala! hale!: «Ala, Pero 
Vermuez, el mió sobrino caro | Cu- 
riesrae a Diego et curiesme a don Fer- 
nando» (Cid, 2.351\ al-ear, ir aleando: 
«al modo que los picaros se realzan 
y alean de revuelto» (Pie. Jnst.), don- 
de al-ear y re-alzar valen cobrar áni- 
mo y fuerzas, en Hita (1.334) halo ha- 
lo, de cariño y ánimo, lo mismo que 
alaé = alabé, de d la fé contaminado 
con al-ar, en Hita no es aseverativo, 
sino para llamar á uno, en la Germ. 
al-arse irse, al-ar ir, al-ado ido, de 
donde aller. que nada tiene que ver 
con andar (Cfr.), en toda la América 
halar, alar vale animar, halar en 
náut. tirar de un cabo, etc., hala! há- 
lala!, donde se trasparenta la misma 
etimología del al, ala euskérico, de 
a-la = así, de ese modo (Embrioge- 
nia). En Aragón abantar, alante, an- 
da palante, para animar á ir, conta- 
minado el adelante con esta inter- 
jección, como en des-alado, des-alar- 
se, tomar alas, de ala. 

Ama. Cfr. Amo. 

Amable. I, 14, 49 todo lo hermo- 
so es amable. 

Etim. De ama-bilem, -bilis, ama re 
= amar. 

Amadis de Ganla. I, 1.2 [am- 



bos fueron los mas leídos y gustados 
en España]. — 6, 17 los quatro [libros] 
de Amadis de Gaula. [El único libro 
de caballerías que puede leerse, una 
de las mejores y mas trascendentales 
novelas en la literatura y en la socie- 
dad de aquella época, es el Amadis, 
cuya única forma literaria que po- 
seemos es el texto castellano de Gar- 
ci Ordoñez de Montalvo, regidor de 
Medina del Campo, del cual no se sa- 
be de edición anterior á la de Zarago- 
za en 1508 y que no fué terminado 
hasta después de 1492. El libro cuar- 
to es de su invención; los tres prime- 
ros fueron corregidos y refundidos de 
tres ó mas textos, no traducidos por 
él, y pudieron haberse escrito por 
primera vez en portugués, ó en cas- 
tellano, sin poderse determinar mas, 
sino que el Amadis fué conocido en 
Castilla desde el Canciller Ayala y 
los poetas del Cancionero de Baena, 
que lo citan. Fué conocido ya antes 
de 1325, en que empezó á reinar Al- 
fonso IV, el cual de infante mandó 
corregir el episodio de Briolanja, de 
modo que el texto anterior puede re- 
trasarse hasta Alfonso III de Portu- 
gal ó hasta Alfonso el Sabio de Cas- 
tilla, en cuya corte estaban ya de 
moda los cantares de Cornnalla. El au- 
tor de la recensión del Amadis, hecha 
en tiempo del rey Don Diniz pudo ser 
Juan de Lobeira, de quien tenemos 
poesías compuestas entre 1258 y 1286. 
y su apellido explica la atribución 
que se ha hecho de la obra al Vasco y 
al Pedro de Lobeira, que son posterio- 
res. En el Amadis se vé la inspiración 
y aun imitación de las novelas del 
ciclo bretón, sobre todo del Iristan y 
de Lansarote. En la Biblioteca Nacio- 
nal pueden verse las ediciones de Se- 
villa 1531, de Venecia 1533, de Lovai- 
na 1551, de Burgos 1563, de Salaman- 
ca 1575, de Sevilla 1586; se conocen 
mas de veinte ediciones del siglo xvi. 
De la primera edición no se conserva 



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AMA 



ejemplar alguno, en Salamanca se hi- 
zo otra el 1510, y otras en 1519 y 1521, de 
cuyo año hay un ejemplar en la Bibl- 
real, según Clemencin. El título del 
libro es: Los quatro libros de Amadis de 
ganla nuenanievte impressos é hystoria- 
dos en SeiiiUa (1531). Debo añadir que 
Gaula nada tiene que ver con Galia 
ó Francia, sino que es el Gales de la 
Gran Bretaña. Aunque Cervantes con 
la opinión común diga que el Amadif 
fué el primer libro que se imprimió 
en España, no parece cierto, pues no 
se conoce impreso hasta 1508, y los li- 
bros caballere.scos mas antiguamente 
impresos que hoy se conocen son el 
7irant lo Blanch, de Valencia, 1490, 
y el Baladro del sabio Merlin, de Bur- 
gos, 1498. Él Caballero Cifar, de la pri- 
mera mitad del siglo xiv, es el libro 
de caballerías mas antiguo de fecha 
conocida; imprimióse en Sevilla, 1512 
{Revue Hispanique, t. X, 1903). Baist lo 
tiene por la mas antigua novela ori- 
ginal castellana, y efectivamente en 
ella, á vuelta de los apólogos y mora- 
lejas, propias de la literatura de aque- 
lla época, nace españolizada la nove- 
la caballeresca por el realismo y los 
atisbos picarescos que le dan color 
nacional. El escudero Ribaldo con 
sus refranes, su lenguaje, su carácter 
malicioso, socarrón y astuto, es el 
predecesor de Sancho Panza.]— 13, 42 
Amadis do Gaula, con todos sus hi- 
jos, y nietos. [Fué Amadis de Gatila el 
patriarca de una dilatada familia de 
caballeros andantes, cuyas historias 
forman la continuación de la suya, 
hasta completar el número de veinte 
y cuatro partes ó libros. Amadis vi- 
vió, contra lo que sigue suponiendo 
Don Quijote, «no muchos años des- 
pués de la pasión de nuestro Reden- 
tor y Salvador Jesucristo», como dice 
su historia; la cual añade que fué an- 
terior al Rey Artus (c. 4): «Fué el me- 
jor Rey que ende ovo ni que mejor 
mantuviese la caballería en su dere- 



cho hasta que el Rey Artus reinó, 
que pasó á todos los Reyes en bon- 
dad que ante del fueron, aunque mu- 
chos reinaron entre el uno y el otro.» 
Vivió Amadis mas de doscientos años 
(Amadis de Grecia, pte. 2, c. 129), aun- 
que parecía joven merced á una con- 
fección que le dio la sabia Urgan- 
da, su protectora. Después de largos 
trabajos se casó con Oriana, Princesa 
de Inglaterra, de quien nacieron Es- 
plandian y Perion. El primero tuvo 
por señora á Leonoriqa, hija del Em- 
perador de Grecia, que dejó á Es- 
plandian el imperio, retirándose á un 
monasterio con la Emperatriz (Es- 
plandian, c. 177). Don Galaor, her- 
mano de Amadis de Gaula, casó con 
la linda Briolanja, de la que tuvo á 
Perion y á Garinter, armados caba- 
lleros por el Emperador Esplandian 
(id., c. 182). Don Florestan, tercer her- 
raano de Amadis, y de Don Galaor, 
tuvo hijos, de cuyos hechos hablan 
los libros, uno de ellos fué Florisan- 
do, que tuvo libro aparte. Sucedió á 
Esplandian su hijo Lisuarte, cuyo hi- 
jo, Don Flores de Grecia fué padre de 
Amadis de Grecia, el Caballero de la 
Ardiente Espada, y éste de Don Flo- 
risel de Niquea y de Don Silvis de 
la Selva. Nieto de Amadis fué el Prín- 
cipe Esferamundi de Grecia (Esfe- 
ram., pte. 6, c. últ.), y de la misma 
casa y familia imperial fueron Don 
Rogel, y Don Belianis de Grecia y 
otros caballeros]. || II, 1, 5 quien mas 
honesto, y mas valiente, que el famo- 
so Amadis de Gaula? || I, vn Amadis 
de Gaula, a don Quixote. 

Etim. Amadis es el Amadas, nom- 
bre francés en el poema Amadas et 
Idoine, del cual Amadeo eg otra va- 
riante. 

Amadis de Grecia. I, 6, 17. [En 
la Bibliot. Nacional: «Choronica del 
mvy valiente y esforzado Principe y 
Caballero de la ardiente espada, Ama- 
dis de Grecia, hijo de Lisuarte de 



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Grecia, Emperador de Constantino- 
pla y de Trapisonda, y Rey de Ro- 
das», Lisboa, 1596. En Sevilla se ha- 
bían hecho otras ediciones en 1542 y 
1549, que pneden verse en la Bibliot. 
Nacional: «FJNoueuo libro de Amadis 
de Gaula: que es la crónica d'l muy 
valiente y esforzado principe y caua- 
llero de la ardiente espada Amadis 
de Grecia: hijo de Lisuarte de Grecia: 
Emperador de Constantinopla y de 
Trapisonda: y rey de Rodas, que trac- 
ta de los sus grandes hechos en ar- 
mas: y de los sus altos y estraflos 
amores». Tiene dos partes, el original 
diz que estaba en griego, que después 
se tradujo al latin, y por fin al ro- 
mance, y que el coronista, el sabio 
Alquife, la dedicó a Amadis, Rey de 
la Gran Bretaña y de Gaula, hijo del 
Rey Perion y de la Reina Elisena. En- 
tre los demás libros del mismo lina- 
je de Amadis, de que habla Cervan- 
tes, estarían los de la casa de Grecia, 
Lisuarte, Florisel. Silvis de la Selva, 
Don Rogel, Esferamundi y demás 
descendientes de Amadis de Gaula]. 
üm-ado. I, 51, 268 de su querido 
y amado padre. || II, 8, 27 del Tajo 
amado. — 52, 198 mi muy querida, y 
amada fija. 
Etim. De ama-r. 

Ama-dor. I, 14, 48 un amador di- 
funto. 
Etim. De ama-r. 

Amag-o, posv., 11, iii para quitar 
el hámago, y la nausea que ha cau- 
sado otro don Quixote. 
Etim. De amag-ar fCfr. Maguer). 
Amainar. I, 41, 221 nos fue forzo- 
so amaynar por no enuestirle. || II, 
63, 244 la chusma hizo la entena con 
la misma priessa y ruydo que la auian 
amaynado. 

Etim. Del eúskaro aman, amai, que 
valen abajo, fin, término: amainar es 
ceder en el deseo, afloja..', recoger 
las velas; amaño = amaino = cerca, 
amañatu = acercarse, acercar, aman- 



du = amaitu = terminar. También 
amaiñatu = enfajar al niño, amai- 
nar, seducir por medio de caricias, 
halagar, de amaino = nodriza, de 
am-a = madre, aiña = nodriza, pa- 
recido ó tanto como, amainu ^ zala- 
mería, amain-ari = seductor, zala- 
mero. 

A-manceb-ado. I, 24. 105 estaua 
amancebado con la Reyna. 

Etim. De manceb a, manceb-o. 

A-manceb-ar. I, 24, 105 no se ha 
de presumir, que tan alta Princessa 
se auia de amancebar con un saca 
potras. 

Etim De manceb-a. 

A-man-ecer. I, 7, 22 al amanecer 
se tuuieron por seguros de que. — 20, 
77 y esperar, o a que amaneciesse, o 
a que . — 27, 129 di al amanecer en una 
entrada destas sierras. — 31, 153 ama- 
nece otro dia mas de mil leguas [le- 
jos] de donde anocheció [el caballe- 
ro].— 41, 219 quando nos amaneció, 
como tres tiros de arcabuz desuiados 
de tierra. — 41, 222 anochecen en Ber- 
bería, y amanecen en las Costas de 
España.— 43, 231 y amanecerá Dios y 
medraremos [frase de esperanza para 
el dia siguiente]. || II, 1,2 No querría 
que le dixesse yo aqui agora, y ama- 
neciesse mañana en los oydos de los 
señores Consejeros.— 14, 49 amaneze- 
ra Dios, y medraremos en esto.— 23, 
89 allá me anocheció, y amaneció: y 
torno a anochecer, y amanecer tres 
vezes. — 49, 184 quando Dios amanece 
para todos amanece. 

Etim. Del antiguo man por la ma- 
ñana, de mane. 

Amanee-ido. II, 26, 103 y des- 
pués de amanecido se vinieron a des- 
pedir. 
Etim. De amanec-er. 

A-mans-ar. 43, 232 como ha de 
amansar la tormenta que por ella es- 
te ini cuytado coraron padece. 
Etim. De mans-o. 
A-mant ado. II, 36, 142 amanta* 



AMA 



- 69 



AMA 



<]o, no que vestido con una negrissi- 
ma loba. 

Etim. De amanta-r, de manta. 

Am-ante. I, 12, 40 como si mas 
claramente dixera su amante.— 33, 
162 las continuas importunidades de 
los solícitos amantes.— 44, 23 5 el 
amante de doña Clara. || I, vii Fuy 
comedido, regalado amante. 

Etim. Be ama-ntem, ama-i'e. 

A-mañ-arse. II, 14, 45 y no me 
puedo amañar a dexarle por mas dis- 
parates que haga. — 14, 49 estando sin 
colera, y sin enojo, quien diablos se 
ha de amañar a reñir a secas. 

Etim. De mañ-a. 

.Amar. I, 14, 49 Y por el amor que 
me mostrays, dezis, y aun queréis 
que esté yo obligada á amaros... no 
alcanzo, que por razón de ser amado, 
esté obligado lo que es amado por 
hermoso, á amar a quien le ama. — 
33.161 con quantas veras los dos [ami- 
gos] se amanan. 

Etim. De amar-e. 

Amaranto. II, 20, 75 traían guir- 
naldas de jazmines, rosas, amaranto. 
— 58, 221 con dos guirnaldas de verde 
laurel, y de i'ojo amaranto texidas. 

Etim. De á-^cxpav-Tog, á.- = sin, p.a- 
pa{v-ü) = marchitarse. [«Hállanse dos 
especies de A)naranto, una amai'illa y 
otra purpúrea, llamada Flos amoris» 
<Laguna, 1. 4, c. 58.] 

Amarga-mente. I, 34, 178 co- 
mentó Leonela a llorar muy amarga- 
mente. 

Etim. De amargo. 

Amargar. II, 35, 137 de modo | 
Que le escuezan, le amarguen, y le 
enfaden. 

Etim. De amarg-o ó del bajo latin 
amaricare. 

Amargo. I, 13, 41 amarga adelfa. 
— 14, 46 de mi amargo pecho.— 27, 130 
la amarga historia de mis desgracias- 
U II, 10, 32 en esta amarga soledad 
on que me dexas.— 39, 149 que le fal- 
ta por contar lo amargo desta, hasta 



aqui dulce, historia. Y como si qued?i 
lo amargo, respondió la Condessa, y 
tan amargo, que en su comparación 
son dulces las tueras, y sabrosas las 
adelfas. — 74, 277 mi amarga y conti- 
nua leyenda de los detestables libros 
de las Cauallerias. 
Etim. De amar-us. 
Amarg ara. II, 18, 65 la dulce 
prenda de mi mayor amargura. 
Etim. De amarg-o. 
Amarilis. I, 25, 113 las Amarilis 
[nombre que aparece en las Eylogas 
de Virgilio, y en la Constante Amari- 
U de Cristóbal Suarez de Figueroa, 
impreso el 1609, cuatro años después 
de la primera parte del Quijote]. 

Amarill-eK. II, 16, 55 la ñaqueza 
y amarillez de su rostro. 
Etim. De amarill-o. 
Amar-illo. I, 18, 67 armas parti- 
das á quarteles azules, verdes, blan- 
cas y amarillas.— 29, 140 le auia ha- 
llado desnudo en camisa, flaco, ama- 
rillo, y muerto de hambre. - 35, 186 
como le vio llegar amarillo, consu- 
mido, y seco. — 50, 263 las torcidas ca- 
sas, blancas, y amarillas del caracol. 
II II, 69, 262 un ramo de amarilla y 
vencedora palma. 

Etim. De amar-us, dicho de la fru- 
ta no sazonada del todo, ant. amar- 
-ello, amar-iello. Amarill-ento, ama- 
rill-ear, amar-ell-ecer (D. J. Manuel). 
Amarr-a. II, 29, 111 cortar la 
amarra con que este barco está atado. 
Etitn. Posverbal de amarr-ar, ó lo 
que creo mejor, la forma de donde 
amarr-ar deriva, pues amarr-o por 
agarrada en Asturias es posverbal 
manifiesto. (Cfr. Amarrar.) 

Amarrar. II, 35, 137 y amarraros 
he a un árbol desnudo como vuestra 
madre os parió. 

Etim. No del hol. maaren, aunque 
no sea mas que por la /• fuerte; el 
fr. amarrer data del siglo xin, en 
it. no tiene mas que el sentido parti- 
cular de náutica; es, pues, de oi'igen 



AMA 



— 70 



AME 



español, como dice J. Subak (Zeitschr. 
rom. Phil, 24, p. 128). Del eúskaro 
amar ^^ los diez dedos de las manos 
cuanto que sirven para coger, karr- 
-araarr-o = cámbaro, por sus muchos 
tentáculos, y se usa en Álava, ama- 
ratsa = pulpo, amarrak = ataduras; 
en Coaña de Asturias amarro es pen- 
dencia, agarrada, y su dim. amarre- 
xo. El amarr-eco ó tanteo de cinco 
puntos en el mus vale decena, tal vez 
por haber sido antes diez los puntos, 
ó en el sentido de muchedumbre en 
que se emplea amar. Amarrar en Es- 
paña valió coger, atar en todo senti- 
do, no sólo en náutica, y así se em- 
plea en toda la América. 

A-mas-ar. II, 33, 130 y a quien 
cueze, y amasa no le hurtes hogaza. 

Etim. De mas-a. 

Ámbar. I, 4, 13 ámbar, y algalia 
[con que se confeccionaban pomadas 
y perfumes].— 20, 79 hueles, y no á 
ámbar [«una pasta de suavísimo olor» 
(Cov.].— 23, 100 un coleto... era de ám- 
bar [de la piel del cachalote: «Entre 
los regalos que distribuyó Almanzor 
en una de sus campañas, el autor del 
Bayan menciona (II, 319, 13) dos 

c ^.j^ ^L^ (alquiceles de ámbar), y 

en mi Gloss. añado que por esta voz 
hay que entender un manto hecho de 
la piel del gran pez de mar llamado 
ámbar, es decir, del cachalote, de la 
cual se hacían escudos, sandalias ó 
zapatos y cotas de armas >^ (Dozy, 
Gloüs. al Bayan, p. 33). Makrisi (2, 103) 
hablando del ámbar gris dice que se 
hacían de él almohadas, mosquiteros 
y cortinas. El propio nombre llevaba 
una especie de estofa labrada en Ale- 
jandría y Damieta {Descripc. ele VEg., 
12, 170), y cierta suerte de crespones 
de seda (17, 390].-31, 152 aquel ám- 
bar desleydo. |1 II, 10, 36 por andar 
siempre entre ambares, y entre flo- 
res. 

Etim. De j-^ = ghanbar = ámbar 



(P. Alc), ambarum, species odora- 
menti, croccus (Freyt.). 

Aiuberes. II, 3, 10 y aun *ay fa- 
ma, que se esta imprimiendo en Am- 
beres. 

Ambición. I, 27, 129 mucha am- 
bición [término que no se halla en 
Nebrija, que deseaba Valdés se intro- 
dujese, y que ya se encuentra en Co- 
varrubias]. || II, 20, 73 ni la ambición 
te inquieta. 

Etim. De ambi-tion-em, amb-i-re = 
ir al rededor, pretender, buscar, i-re 
= ir. 

Ambicioso. I, 27, 124 O Mario 
ambicioso. || II, 2, 9 Julio Cesar..., fue 
notado de ambicioso. 

Etim. De ambiti-osus, ambitio, amb- 
-ii-e = ir al rededor, pretender. 

Ambos. I, 20, 77 ambos pies.— 29, 
144 cubrirse el rostro con ambas ma- 
nos. 

Etim. Del plural ambo-s, dual en 
su forma ambo, de amb = en torno, 
á los dos lados. 

Ambrosio. I, 12, 36 aquel gran 
su amigo Ambrosio. 

Etim. De a-fi^posía, de á-jx^p-oxog = 
inmortal, por \iop- = mor-tuus. 

Amen. I, 46, 244 por entonces, ni 
por siempre jamas Amen [tomado 
del final de las oraciones cristianas], 

Etim. De J?2>5 = amen = firme, ve- 
re, ciertamente, adv. aseverativo de 
amana = creer, en todas las Semí- 
ticas. 

Amen. I, 2, 6 amen del lecho, to- 
do lo demás se hallará en ella [me- 
nos].— 12, 38 al qual dio Dios, amen 
de las muchas, y grandes riquezas,, 
una hija [ademas de].— 22, 90 amen 
de dozientos acotes [ademas de].— 26, 
119 amen del pie de altar [ademas de]. 
. Etim. Cfr. Amen precedente. En el 
sentido de menos no he hallado otra 
autoridad en los autores: á este texto 
debe referirse la Academia. La acep- 
ción debió nacer por analogía con 
fuera de, que vale ademas de y excepto. 



AME 



— 71 - 



AMI 



Amenaza. I, 15, 51 por las ame- 
nazas de don Quixote. — 26, 118 No ay 
para que conmigo amenazas, que yo... 
— 41, 218 porque no pusiessen en efe- 
to las muchas amenazas que el rene- 
gado le hazia. |! II, 1, 4 desde el dia, 
y punto on que ha sido hecha esta 
amenaza. 

Etim. Del antiguo menaza (Akx., 
730, F. Juzgo), del antiguo y vulgar 
minadas, minaciae, de minae. Menaz- 
-ar {F. Juzgo), a-menazar; minaciae en 
Planto. 

A-menaza-dor. II, 1, 6 de vista 
amenazadora. —11, 38 con voz alta y 
amenazadora, dixo. 

Etim. De amenaza-r. 

A-nienaz-ar. I, 4, 14 amenazando 
al cielo y a la tierra, y a los Malan- 
drines [es decir á todo bicho vivien- 
te].— 6, 17 esperando con mucha pa- 
ciencia [el libro] el fuego que le ame- 
nazaua.— 17, 64 amenazóle, que sino 
le pagana.— 19, 73 Pues otra mayor 
[desventura] os amenaza, sino.— 33, 
164 al manitiesto peligro que les ame- 
naza. II II, 68, 261 arbolando las lan- 
gas... se las pusieron a las espaldas, y 
pechos, amenazándole de muerte. 

Etim. De amenaz-a. 

Amenidad. II, 29, 110 contemplo 
y miró en el la amenidad de sus ri- 
beras. II I, II la amenidad de los cam- 
pos. 

Eiiin. De amoeni-tat-em, amoenus 
= ameno. 

Amen-isímo. II, 23, 89 por aque- 
llos amenissimos campos. 

Etim. De amen-o. 

Ameno. II, 71, 269 se entraron en- 
tre unos amenos arboles. 

Etim. De amoenus. 

América. I, 48, 255 si fuera de 
quatro jornadas la quarta acabará en 
America [nombre que tomó el nuevo 
continente del de Américo Vespucio, 
que fué allá con Alonso de Hojeda 
en 1499 y estuvo hasta Junio del 1500 
en que descubrió éste la parte de tie- 



rra firme. En 1495 estaba Américo 
empleado como Factor ó compañero 
en la casa de comercio de Berardi]. 

Amexi. I, 41, 216 Amexi Christia- 
no, amexi, que quiere dezir: Vaste 
Christiano, vaste?... Amexi, Christia- 
no, amexi: Vete Christiano, vete. 
[Conde corrigió en el primer pasaje 
tamexi ó tameji poniendo la t- de la 
2." persona. Amexi o amechi, amchi es 

el imperativo c-^' de c-i^ = w«- 

cha = ir, marchar: cPues que al non 
me desides, quierome ir de aquí, | 
Cabeceó la mora; dixole: amxy, amxy» 
(Hita, 1486). Las ediciones modernas 
que traen ameji acentúan mal la i, co- 
mo si fuera un adjetivo. El acento 
debe cargar sobre la o; ümchi; y la x 
debe conservarse, sonando como ch 
francesa; la e es brevísima, parásita, 
que ni se escribe en el texto arábigo 
ni es etimológica ni orgánica, pero 
que Cervantes creía oir, y que real- 
niente suena por la dificultad del 
grupo mch]. 

Auaicu» Píate, sed magis árnica ve- 
ritas, I, 51, 196 [en Hernán Nuñez: 
«Amigo Pedro, amigo Juan, pero mas 
amiga la verdad»]. 

Amigablemente. 1, 12, 40 y los 
trata cortés, y amigablemente. 

Etim. De amiga-ble, de amigo. 

Amigo. 1, 1, 1 amigo de la caca.— 
6, 18 y tan amigo de la verdad, que. — 
12, 37 caritativo, y amigo de los bue- 
nos [conforme al proverbio «júntate 
con los buenos y serás uno de ellos»]. 
—12, 38 y amiga de los pobres [limos- 
nera].— 24, 103 quiso que fuesse tan 
su amigo que... entre los amigos no 
ay cosa secreta.— 25, 107 siruio de ayo, 
y de medico a la Reyna, pero pensar 
que ella era su amiga, es disparate. 
—30, 148 Que te parece Sancho ami- 
go?- 33, 160 tan amigos, que por ex- 
celencia, y antonomasia de todos los 
que los conocían, lo- dos amigos, eran 
llamados.— 45, 242 Puestos pues ya en 



AMI 



— 72 — 



AxMO 



sossiego, y hechos amigos todos, a 
persuasión del Oydor. || II, 2, 9 que 
los Moros son amigos de berengenas. " 
— 7, 24 y sino tan amigos como de an- 
tes.— 9, 31 sabreisme dezir buen ami- 
go [á un cualquiera]. — 12, 42 no ay 
amigo para amigo, las cañas se buel- 
uen langas [«mal herido fué Alabez | 
y un Cegrí muerto quedaba», del ro- 
mance de Gines Pérez de Hita, autor 
de la Historia de los bandos y guerras 
civiles de Granada (c. 6). De orden del 
rey Moro se celebraron fiestas para 
confirmar la amistad entre las dos 
familias de los Abencerrajes y Ce- 
gríes; pero tuvieron resultado opues- 
to: tal es el asunto del romance (Ro' 
mancero gral. de Pedro Flores, pte. 2, 
fol. 25].— 12, 42 y el otro que canto 
de amigo á amigo la chinche, etc. [re- 
frán que trae Santillana así: «de com- 
padre a compadre chinche en el ojo», 
y las colecciones de Valles y Blasco 
de Garay: «de amigo á amigo chinche 
en el ojo», y díjose del que profesan- 
do ser amigo de otro no le hace obras 
de tal. Así decimos: fidano es un chin- 
che, chinch-orrero, chinchorrerías], — 25, 
96 el diablo... como es amigo de sem- 
brar, y derramar renzillas. — 50, 189 
como toí^s las dueñas son amigas de 
saber, entender, y oler. 

Etini. De am-icus, am-are ^ amar. 
Amig-arse, en-emigarse, enemig-a 
posverb. 

Amiga-ito. II, 10, 35 Amiguita 
soy yo de oyr resquebraxos [antifr.]. 
Etim. De amig-o. 

Aminta. II, 62, 242 don luán de 
Xauregui en su Aminta. [«El Aminta, 
comedia pastoril de Torcuato Taso», 
impresa el 1618, después de muerto 
Cervantes, que la debió conocer por 
su amistad con Jauregui. La traduc- 
ción es felicísima, «no solo en la le- 
tra, sino también en su tono candoro- 
so y pastoril. Puede decirse de esta 
traducción que huele á tomillo» (Cle- 
mexcin;. Se reprodujo en el Parnaso 



español de Sedaño, y la Academia Es- 
pañola hizo de ella una edición es- 
tereotípica en 1804. Don Juan de Jau- 
regui fué caballero sevillano, pintor, 
y poeta bien conocido por su colori- 
do, viveza y gracia] . 

Amistad. I, 13, 15 fénix en la 
amistad.— 13, 15 la fé de la amistad 
vuestra. —24, 104 en la ley de la mu- 
cha amistad que mostraua. — 33, 160 
los dos con reciproca amistad se co- 
rrespondiessen.— 33, 163 por ninguna 
humana ha de perder la amistad di- 
uina. II II, 1, 6 la amistad que guardó 
a su amigo. — 12, 41 quan firme deuio 
ser la amistad destos dos pacíficos 
animales. — 72, 272 y en verdad, en 
verdad, que le hize muchas amista- 
des [obsequios: «Al fin me hizo amis- 
tad (por mi dinero) de alcanzar de los 
demás lugar para que yo fuese con 
ellos» (Que VEDO, Gran Tacaño, c. 22); 
«hizome muchas amistades» por «me 
dio muchas muestras de amistad» 
{Giism. de Alfar., pte. I, 1. 3, c. 3), de 
donde provino la acepción de obse- 
quio, favor, que también puede verse 
en el Escudero de Espinel (reí. 3, desc. 
6 y 10), en el mismo Mateo Alemán 
(ibid., 1. 1, c. 1, 1. 3, c. 8 y 9), y en Es- 
tebanillo Gomales (t. il, c. 6]. 

Etim. De amic(i)tat-em, amic-us = 
amigo. Amist-ar, en-emistar. 

Amo. I, 1, 1 tenia en su casa una 
ama. — 4, 12 que este mi amo no es ca- 
uallero.— 4, 13 Cayó Rocinante, y fue 
rodando su amo [su dueño y posee- 
dor].— 4, 14 Dauanle vozes sus amos 
[al criado ó mozo de muías].— 25, 110 
pues no lo estaua su amo, que era yo, 
quando Dios quería [que lo fuese, 
pues ahora me lo robaron y no lo soy: 
á Cervantes se le fué el asno al cielo, 
tan pronto carece de él Sancho, como 
va sobre él montado]. — 35, 175 las 
quales [criadas] quando ven a las 
amas [sus señoras].— 40, 207 son del 
común, y no tienen amo particular. || 
11,2, 7 que la sobrina del ama [errata 



AMO 



— 73 - 



AMO 



por 1/ el ama].— 9, 31 de sola una vez 
que vi la casa de nuestra ama [la se- 
ñora Dulcinea].— 48, 181 doña Casil- 
da, que assi era el nombre de mi ama 
[la de doña Rodríguez]. 

Etim. De am-a salió am-o. Ama va- 
le nodriza, luego dueña, en fin señora 
de casa. S. Isidoro dice que amma 
era ya vulgar en España y que se 
aplicaba al strix «porque se cuenta 
que amamanta y ama mucho á sus 
crias». Es el eúskaro ama = madre. 
El antiguo amo por ayo muestra que 
el primer significado de ama es el de 
nodriza, segunda madre, como am- 
-ita en latin por tía, sin raíz conocida, 
y es un derivado diminutivo de am-a 
;= madre, vocablo que existe en to- 
das partes como tan primitivo; pero 
no en latin. En Honduras la abuela 
se llama mamama, por la repetición, 
como en eúskera am-ama, esto es, 
muy madre, como taita de ait-aita, 
por repetir estos nombres los niños 
y llegar á perder la a-. Tal es la ra- 
zón de ma- y ta- por ama = madre, 
aita ^= padre en muchísimas lenguas. 

A-mohin-ar. I, 17, 64 Amohinóse 
mucho desto el ventero. || II, ii amo- 
hinauase el perro, y dando ladiñdos, 
y aullidos. 

Etim. De mohin-o. 

A-mojaiu-ado. I, 1, 1 y estaua 
tan seco, y amoxamado, que. |1 II, 23, 
87 y fuesse [el corazón] sino fresco, a 
lo menos amojamado a la presencia 
de la señora Belerma. 

Etim. De mojam-a, almoxama, ce- 
cina del atún, de sí.*íí4i = al-mu- 



chammegha, de ^i.^^ 



chammagha 



= trocharse (P. Alc), chamagh = 
cera, es decir salar y secar. 

A-mondong-ado. I, 52, 275 Esta 
que veys de rostro amondongado. 

Etim. De mondong-o, de mond-ar 
(Cfr. Alboudignilla), mundare. 

Amor. 1, 1, 3 porque el cauallero 



andante sin amores era árbol sin ho" 
jas, y sin fruto, y cuerpo sin alma 
[«El caballero que anda sin amores | 
Si vive, está sin alma y sin valores» 
(Orlando enamorado, 1. 1, c. 18). En al- 
gunos ejemplares de los estatutos de 
la orden de la Banda se lee (art. 31): 
«Que ningún caballero de la Banda 
estuviese en la corte sin servir á al- 
guna dama, no para deshonrarla, sino 
para la festejar ó casarse con ella; y 
cuando ella saliese fuera, la acompa- 
ñase á pié ó á caballo, llevando qui- 
tada la gorra, y haciendo su mesura 
con la rodilla». En la literatura tro- 
vadoresca provenzal sabido es que la 
mujer llegó á ser hasta un ídolo. Aun 
en la Corte de los Reyes católicos tes- 
tifica en sus Cartas Andi'és Naugero, 
Embajador de Venecia, que no había 
caballero sin su dama. ¿Qué sería en 
el mundo ideal caballeresco? Caba- 
llero andante equivalía á enamorado: 
así Amadis lo estuvo de Oriana; Li- 
suarte, de Onoloria, Princesa de Tra- 
pisonda; Belianis, de Florisbella, hi- 
ja de Marceliano, Soldán, de Babilo- 
nia; Esferamundi, de la Princesa Ri- 
carda; Platir, de Florinda, hija del 
Rey de Lacedemonia; Olivante, de 
Lucenda; Lepolemo ó el Caballero de 
la Cruz, de Andriana; su hijo Flora- 
mor ó el Caballero de las Doncellas, 
de la Princesa de Constantinopla Cu- 
pidea; Celidon de Iberia, de Poisena. 
hija del Sultán del Cairo; Florando 
de Castilla, de la Infanta Safirina de 
Dacia; Florambel, de Grase) inda; su 
padre Florineo, de Beladina; Prima- 
leon, de Gridonia; Don Duardos, de 
Flérida; Palmerin de Inglaterra, de 
Polinarda].— 2, 5 por vuestro amor. — 
12, 36 y se murmura que ha muerto 
de amores de aquella endiablada de 
Marcela.— 13, 45 el desuariado amor. 
— 14,47 Amor su Imperio en justa 
paz mantiene.— 23, 100 ofreció de pe- 
dillo de alli adelante por amor de 
Dios [fórmula con que piden los po- 



AMO 



— 74 — 



ANA 



bres, de donde 2)ordios-ero].—25, 111 
Por amor de Dios [le suplico] que. mi- 
re... —28, 133 quedó tan preso de mis 
amores, quanto. — 34, 175 porque el 
amor, según he oydo dezir, unas ve- 
zes buela, y otras anda, con este co- 
rre, y con aquel va despacio, a unos 
entibia, y á otros abrasa, a unos hie- 
re, y a otros mata.— 34, 175 como tra- 
taua amores con un mancebo.— 43, 
232 a quien tiene amor impossibilita- 
do de poder entregar su voluntad a 
otra. II II, 58, 220 aquel que llaman 
Amor, que dizen que es un rapaz ce- 
gue(juelo, que. 

Etiin. De amor-em am-or, am-are 
= amar. 

A-mor-at-ado . II, 14, 50 llena de 
berrugas [la nariz], de color amora- 
tado como de verengena. 

Etiiii. De a-mor-atar, de mor-ate, 
de mor-a. 

Amor-ío. I, 11, 35 Puesto que no 
me lo has dicho, | Ni aun con los ojos 
siquiera, | [que son] Mudas lenguas 
de amoríos [«por amoi*, término al- 
deano» (Cov.]. 

Etim. De amor. 

Amorosa-mente. I, 13, 43 buel- 
ua á ella los ojos blanda, y amorosa- 
mente.— 33, 168 Abracóle Anselmo, 
tierna, y amorosamente. 

Etiin. De amoroso. 

Amor-oso. I, 11, 33 los concetos 
amorosos del alma.— 13, 42 de sus 
amorosos y fuertes fechos.— 16, 59 
con voz amorosa.— 21, 86 en la intri- 
cable red amorosa. 

Etiin. De amor. 

Amoros-fsimo. I, 17, 61 en dul- 
cissimos y amorosissimos coloquios. 

Etiin. De amoros-o. 

A-Diortiga-ado. I, 24, 104 no 
auian estado muertos, ni amortigua- 
dos mis desseos. 

Etiin. De a-mort-isu-ar, de muert-o. 

Amparador. II, 6, 20 grande 
amparador de las donzellas. 

Ktim. De ampara-r. 



Amparar. I, 9, 28 amparar don- 
zellas.— 11, 34 amparar las biudas. 

Etim. Del ant. en-parar, de parar. 

Ampar-o, posv., 3, 9 no me des- 
fallezca... vuestro fauor, y amparo. — 
17, 63 menesterosos de su fauor, y 
amparo.— 29, 143 el amparo y reme- 
dio de los menesterosos. — 49, 259 que 
de mi ayuda y amparo deuen tener... 
precisa, y estrema necesidad. || II, 72, 
272 el amparo de las viudas. 

Etim. De ampar-ar. 

Ampo. II, 10, 34 tres hacaneas, 
o como se llaman, blancas como el 
hampo de la nieue. 

Etim. Perdida la 1- por creerse par- 
te del artículo de lampo, ít. lampo, 
prov. lamp, lam, cat. llamp. De aquí 
lamp-ej-ai', re-lampa-go. Créese que 
de lamp-as = XajuTcá;, Xa¡i7ia5a = lám- 
para; pero lampo es otra cosa que 
luz, deriva del eúskaro Janbo =-. lan- 
bro = niebla, de lain-o = id., laino- 
narrasa = niebla baja, neblina, lai- 
notu = nublarse, laño = laño = laino 
= niebla, vapor; -po en lan-po = lan- 
cho significa bajo: es la niebla blan- 
quísima que se admira en los montes 
de la Euskalerría, sobre todo cuando 
el sol la apelotona y rechaza á las 
hondonadas. Tal es el valor de ampo 
y lampo en castellano; lamp-iño, re- 
lámpago, relampaguear. 

Ana. II, 63, 247 O Ana Félix des- 
dichada hija mia.— 73, 276 si mi da- 
ma... se llamare Ana. 

An-arda. II, 73, 276 si mi dama (o 
por mejor dezir mi pastora) por ven- 
tura se llamare Ana la celebraré de- 
baxo del nombre de Anarda. 

Anale««. I, 2, 5 he hallado escrito 
en los Anales de la mancha.— 13, 41 
No han vuestras mercedes leydo los 
anales é historias. 

Etim. De ann-ales, de annus = año. 

Añascóte. II, 38, 144 todas ves- 
tidas de unos mongiles anchos, al 
parecer de añascóte batanado [«espe- 
cie de tela ó tejido que se fabrica do 



ANA 



75 - 



ANC 



lana, de que se hacen mantos, etc.» 
(Dice.].— 69, 263 Vistiere de vayeta, y 
de añascóte. 

Anatomía. I, 34, 178 ver por sus 
ojos hazer notomia de las entrañas 
de su honra. || II, 11, 38 con mas lige- 
reza que jamas prometieron los hues- 
sos de su notomia.— 35, 137 Y ence- 
rrando mi espíritu en el hueco | Des- 
ta espantosa y fiera notomia [esque- 
leto en la acepción de los pintores]. 

Etim. De áva-xoijn^, zéiiwo) = cortar; 
disección, examen minucioso médico 
del cuerpo. 

Anca. I, 3, 8 a las ancas del caua- 
11o. — 13, 43 el uno cae por las ancas 
del cauallo.— 19, 72 aleándose en los 
pies dio con su dueño por las ancas 
en el suelo.— 29, 114 bastarame subir 
en las ancas de una destas muías. — 
41, 224 otros nos subieron a las an- 
cas: y Zorayda fue en las del cauallo 
del tio del Christiano. i| II, 10, 35 y 
puestas ambas manos sobre las ancas 
de la pollina, dio con su cuerpo... so- 
bre la albarda. — 40, 150 licuándola 
a las ancas por el ayre.— 41, 156 si la 
señora Magallanes, o Magalona, se 
contento destas anchas [errata por 
aiicas] . 

Etim. Anca por nalga, parte poste- 
rior del animal que se mueve y do- 
bla al andar, del eúskaro an-ka que 
vale lo mismo y se llamó por el rít- 
mico oscilar, andar ó moverse {-ka) 
al an ó medida (Cfr. Andar); anc-ado. 
Es común al cat., it., pg., prov.; en 
gasc. anco y ancho, y lo mismo en el 
Delflnado, bord. anque, fr. hanche, 
de aquí prov. ass-anca, es-ancha = 
luxer les han ches, aceabler, énerver, 
lim. ej anca, delf. ej-angoua. Dicen 
que de oy^'*í) ¿yx wv, ó del germ. han- 
ka, al. hinken = cojear; pero del co- 
jear al anca hay alguna distancia, ni 
existe hanka en las Germánicas, ni 
en griego vale tal cosa, ni pasó por 
el latin. En Segorbe ang-an-illas por 
jamugas, de ang-an = en ancas. An- 



gu-era, enguera, engera ant., angar- 
-illas, y anguar-ina, fr. angar, hangar. 
Ang-orra ó sea un pedazo que los se- 
rranos se ponen en la garganta del 
pie para que no les lastime la correa 
de la abarca, en gall. angas dos hie- 
rros en el aro del pote para cogerlo 
oscilando dos personas, ang-azar alla- 
nar la tierra, atraer á sí con el ang- 
-az-o ó rastro con púas de madera. 

Ancian-idad. II, 13, 46 y que tie- 
ne algunos años de ancianidad- [el 
vino]. 

Etim. De ancian-o. 

Anci-ano. I, 23, 99 que era un 
hombre anciano.— 32, 158 luego la 
sierpe se boluió en un viejo anciano. 
II II, 7, 25 las canas de sus ancianos 
padres.— 20, 75 guiaualas un venera- 
ble viejo, y una anciana matrona. 

Etim. Por estos textos se ve que se 
aplicó lo mismo á viejo, y por Berceo 
{Sacr., 97), y otros, á las cosas: «an- 
ciano tiempo», en. fr. «Histoire an- 
cienne>. No del hipotético *anti-anus 
de anti, que no hubiera dado ainz, 
ains = antiguamente en francés; el 
*antium también supuesto; la i de 
ainz denuncia la raíz euskérica ain 
= an. Vienen de anzi, anzi-ka ^= lo 
mas lejano y olvidado, pasado, viejo, 
ó anz-in, anzi-t ~ allí lejos, anzi-tu 
= llegar allá, alcanzar, an-zi. an-tzi 
= olvidar, allá lejos; de an-z = hacia 
allá, an = allí lejos, en ello, a = ello. 
En it. anziano, prov. ancian. ancia, 
fr. anclen, formas de corte euskérico. 

Ancora. I, 34, 173 y aferrate con 
las ancoras de la buena considera- 
ción. 

Etim. De ancora =^ áy^upa, de cxyx-cüv 
= codo, cosa encorvada. También 
ancla, ancl-ar. 

Ancli-isínio. II, 23, 86 la graue- 
dad, y la anchissima presencia [indi- 
ca la prosopopeya del personaje y lo 
amplio de sus vestiduras]. 

Etim. De anch-o. 

Ancho. I, 2, 4 ancha y espaciosa 



ANC 



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AND 



tierra.— 11, 33 anchas y liuianas cor- 
tezas [de los alcornoques].— 16, 56 an- 
cha de cara.— 27, 120 faxas de tercio- 
pelo negro, de un palmo en ancho. || 
II, 1, 6 ancho de rostro...; ancho de es- 
paldas. 

Etim. No de amplus, que hubiera 
dado anblo, como amblar de ambu- 
lare, it. ampio, prov. ampie, fr. am- 
pie. Ancho se contrapone á largo, es 
extensión, pero menor, es un diminu- 
tivo -cho del eúskaro an = extensión, 
medida, an-tu = hinchar, inflar, gran- 
de, orgulloso, an-di = grande, de mu- 
cha (-di) medida (an), aña-ko = de 
igual medida: an vale medida, el 
cuanto, ancho es su diminutivo, co- 
mo an-di es aumentativo. Añ-icos es 
otro diminutivo, pedazos, añ-iscar y 
añ-ascar valen recoger cosas menu- 
das, luego mezclar, confundir; no 
pueden separarse de añako y de an- 
cho. 

Aueh-nra. I, 15, 52 dexando al 
jumento, y a Rozinante a sus anchu- 
ras pacer.— 43, 233 la anchura, y espa- 
ciosidad de sus venas [de la mano].— 
49, 259 dexolos andar á sus anchuras 
por aquel verde, y apazible sitio. 

FAim. De anch-o. 

And-ado. II, 30, 116 que tuuieron 
a gran ventura acoger en su castillo 
tal Cauallero Andante, y tal escudero 
andado.— 49, 184 y pocas calles anda- 
das del lugar, sintieron ruydo.— 64, 
250 a dos tercios andados de la ca- 
rrera. 

Etim. De anda-r. 

And-ad-Dra. I, 37, 194 viendo su 
rostro de media legua de andadura, 
seco y amarillo. 

Etim. Do and-ad-a ó and-ad-o, and- 
-ar. 

Andalacia. I, 2, 6 en Andaluzia 
bacallao. -24, 102 una ciudad de las 
mejores de Andaluzia.— 49, ¿60 un 
Gonzalo Fernandez [tuvo] Andaluzia. 
II II, 14, 49 tienen por costumbre los 
peleantes de la Andaluzia. 



Etim. De andaluz. 

Andaluz. I, 3, 6 aunque el era 
Andaluz. |¡ II, 1, 6 un famoso Poeta 
Andaluz. 

Etim. De ándalo?, que llamaron los 
Árabes á Andalucía, de los Vándalos, 
Vandalia, que le dieron el nombre. 

Anda-niio. 11, 14, 51 te quieres 
encaramar y subir en andamio por 
ver sin peligro los toros.— 19, 73 otros 
muchos andauan ocupados en leuan- 
tar andamios, de donde con comodi- 
dad pudiessen ver otro dia las repre- 
sentaciones, y dantas, [«Andamio ta- 
blado para ver ó representar^^ (Cov.J. 

Etim. Cfr. Andar, labr-amio gall.,etc. 

Audandona. II, 25, 97 no la tro- 
cara yo por la giganta Andandona 
[hermana del gigante Madarque, se- 
ñor de la Ínsula Triste, «la mas bra- 
va y esquiva que en el mundo había» 
(Amadis de Ganla, c. 65]. 

And-ante, cauallero ó caualleria 
andante [passim].— 1, 19, 74 a la luz de 
aquella hacha que lleua aquel mal 
andante. -25, 112 a qualquier caua- 
llero andante, 6 por andar [frase coa 
que se recoge lo no incluido en el 
nombre anterior en vez de decir to- 
do, muy usada y hermosísima con 
cualquier otro nombre, adjetivo ó 
verbo].— 26, 119 los Arc^^obispos an- 
dantes [ridicula aplicación de un epí- 
teto de caballero á cargo tan opuesto, 
como lo es toda la aplicación que 
Cervantes hace en este pasaje]. || II, 2, 
7 y quan embeuido en la simplicidad 
de sus mal andantes cauallerias. — 14, 
52 mohínos y mal andantes se apar- 
taron de. 

Etim. De andar. 

Andant-esco, la caualleria an- 
dantesca. — I, 44, 237 con palabras ca- 
uallerescas, y andantescas. 

Etim. De andant-e. 

And-anza. I, 19, 73 señor caualle- 
ro andante {que tan mala andanza me 
ha dado). , II, 33, 129 pero esta fue mi 
suerte, y esta mi mal andan(;a.— 38, 



AND 



77 — 



AND 



I44 Donde se cuenta la [cuenta] que 
dio de su mala andanza la dueña Do- 
lorida. 

Etim. De and-ar. 

Andar. 1, 1, 3 de quien el un tiem- 
po anduuo enamorado.— 2, 5 que el 
anduuo todo aquel dia, y al anoche- 
zer...— 2, 5 andauan con los ojos bus- 
cándole el rostro.— 3, 7 que andana 
muy acertado en lo que desseaua.— 

3, 7 andando por diuersas partes del 
mundo, buscando sus auenturas. — 4, 
11 no auia andado mucho, quando. — 

4, 12 y como que andará vuestra mer- 
ced acertado en cumplir el manda- 
miento... — 5, 15 y andaua á cuchilla- 
das con las paredes.— 6, 17 al padre 
que me engendró, si anduuiera en 
figura de cauallero andante.— 6, 18 
escetuando á un Bernardo del Carpió 
[el libro de] que anda por ai [por el 
aposento].— 6, 19 y andarse por los 
bosques y prados, cantando y tañen- 
do.— 7, 21 tengo de venir andando 
los tiempos [después de mucho tiem- 
po].— 8, 23 que bolteadas del viento 
hazen andar la piedra del molino — 
9, 28 anduue mirando si parecía por 
alli algún Morisco.— 11, 33 No estaua 
en esto ocioso el cuerno [de vino], 
porque andaua a la redonda tan a 
menudo (ya lleno, ya vazio).— 12, 36 
aquella que se anda en habito de pa.s- 
tora por essos andurriales. — 12, 38 y 
si es señor que me aueys de andar 
(jaheriendo á cada paso los vocablos. 
— 14, 49 seria un andar las volunta- 
des confusas y descaminadas, sin sa- 
ber en qual auian de parar. - 15, 53 o 
mal me han de andar las manos [ó 
poco he de poder obrar, por ser las 
manos el instrumeix^o del obrar]. — 
17, 60 no parece sino que todos los 
diablos han andado conmigo esta no- 
che.— 18, 65 dexandonos de andar de 
ceca en meca, y de zoca en colodra. 
—18, 70 y mas andando tan en su 
seruicio, como andamos.— 19, 74 y an- 
duuo aquel dia el buen Rodrigo de 



Vinar, como muy honrado, y valiente 
cauallero [se portó como].— 20, 78 no 
andes yendo, y viniendo dessa ma- 
nera.— 20, 80 á mas andar se venia la 
mañana. — 20, 80 Otros cien passos se- 
rian los que anduuieron, quando. — 
20, 81 yo confiesso, que he andado al- 
go risueño en demasía.-- 22, 92 y no 
andemos aora a deslindar nombres, 
y sobrenombres.- 23, 99 le anduui- 
mos a buscar casi dos días, por lo 
mas cerrado desta sierra.— 25, 112 que 
andauan en un barbecho [estaban 
trabajando en].- 25, 112 andar siem- 
pre al campo, al sol, y al ayre.— 28, 
134 supo que mis padres andauan por 
darme estado.— 29, 141 y andarme 
aora a traer dispensaciones.— 31, 153 
a buena fé, que andaua Rozinante, 
como si fuera asno de Gitano con 
azogue en los oydos.— 33, 160 y desta 
manera andauan tan a una sus volun- 
tades.— 43, 230 este cauallero, que an- 
daua al estudio.— 44, 237 de la venta, 
y en ella andauan las puñadas, y mo- 
xicones muy en su punto. || II, 1, 6 
quantos caualleros andantes andan 
en las Historias en el Orbe.- 2, 8 pues 
ando siempre bien vestido, y jamas 
remendado: roto bien podría ser. — 2, 
9 que andaua ya en libros la Historia 
de V. m.— 3, 10 andar con buen nom- 
bre por las lenguas de las gentes, im- 
preso, y en estampa.— 3, il Pues si es, 
que se anda a dezir verdades, esse se- 
ñor [si se trata de].— 3, 11 pues án- 
dense a esso, y no acabaremos en to- 
da la vida [á corregir vocablos].— 3, 
11 también ay, quien diga, que andu- 
uistes demasiadamente de crédulo, 
en creer, que. -5, 17 y andará la paz, 
y la bendición de Dios entre todos 
nosotros.— 8, 26 y aunque tonto no an- 
daua en esto muy fuera de camino 
[juzgaba bien...]; la noche se nos va 
entrando a mas andar [corriendo]. — 
10, 33 no sino ándeme yo buscando 
tres pies al gato.— 10, 36 por andar 
siempre entre ambares, y entre flo- 



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AND 



res.— 12,40 que tonto Imuiera andado 
yo, si huuiera escogido en albricias 
los despojos.— 23, 87 la sangre, que 
tenian [las manos] de aueros andado 
en las entrañas.— 27, 104 y andauan- 
se todos tras el. -32, 124 andando el 
tiempo Dios dixo lo que sera.— 33, 131 
y no fuesse el mismo Sancho Pan^a 
el que anda ya en libros por esse 
mundo adelante — 36, 141 tengo de- 
terminado que andes en coche, que 
es lo que haze al caso, porque todo 
otro andar es andar a gatas.— 40, 150 
mugeres que andan de casa en casa 
a quitar el bello. — 50, 190 que me ma- 
ten sino anda aqui nro. señor amo [si 
no tiene parte en esto].— 54, 207 an- 
danla casi toda [España].— 67, 258 y 
assi andará la cosa que no aya mas 
que dessear... y también suelen an- 
dar los amores y los no buenos des- 
seos por los campos, como por las 
ciudades. 

Ethn. Desde el siglo x se encuen- 
tra andar y con el proprísimo valor 
dp movimiento ó cambio de postura, 
del cual deriva el de cambio de lu- 
gar: «sub uno andantes et omnia be- 
ne considerantes» (982. Tumbo Cela- 
nova m, fol. 99\ «et andavit suo ge- 
nitore cum dolore et fletu (982, id., 
fol. 131), «Non andemus unus cum 
numla arte mala» (1041 y 1082 Mon. 
Port., cart. ^sc. 3141. «Exercuerit: fa- 
cet. andat» (Poen. Silos). De todas las 
épocas es amblar, de ambulare, que 
nunca significa mas que marchar, 
moverse de lugar, y que no puede fo- 
néticamente dar andar. Dejo las otras 
cien etimologías, que se traen y no 
contentan mas que á sus autores. En 
Eúskera an-da es el movimiento rít- 
mico, cambio de postura ó de lugar, 
á oscilaciones, á golpes, á pasos: and- 
-and-ari = ir al pericón, por saltos, 
and-ar adj. = el balanceo, andar-ean 
= balanceándose el navio, el animal 
ú brincos, anda-tu = moverse rítmi- 
camente, dícese del volar del ave, del 



despeñarse á tumbos una cosa, como 
á medida y compás, de an-da = don- 
de hay an = tanto, medida, semejan- 
za, extensión, como an-ka = hacer 
an ó andar á medida, ank-ar = salto, 
cabriola, como and-ar — balanceo, an- 
-dura, an-so = derrumbamiento ó 
tumbos, an-ez-ka = lanzadera del te- 
lar que va y viene, an-i-an-i = andar, 
moverse, entre niños, al compás, ó 
tambaleando, como ellos andan. De 
aquí anda ó andas, que no es cosa que 
anda ó marcha, sino que oscila al lle- 
varla otros, and-ana y andan-a da por 
serie, cantidad rítmica, andanada de 
cañones, de palos, etc., inexplicable 
por ambulare, y -anda sufijo euské- 
rico-castellano. Andad-eras, andado- 
res, anda-dura, «ad uno die de anda- 
tura» (Fuero Casseda, MuÑ. 377), and- 
-orra = alcalhueta (Hita), and-ada 
= paso, viaje, camino {Alex. 1607, 
1720), un anno andadura = espacio 
de un año (id., 844), and-en, «Paresce- 
te que andenes y riesgos me han 
traído mis pecados» (L. Rueda), and- 
-ar-aje, andar-iego, acd-anza, andar- 
-in, and-en = vasar, senda, corredor, 
and-orga ó barriga por el vaivén, co- 
mo and-orra, andorrear = vaguear, 
and-ra-jopor and-er-ajo = loque arras- 
tra ú oscila, andraj-oso, des-andar, 
and-urri-al-es, de -urr¡ = escaso, sitios 
poco andados, andr-ómina = embus- 
te, enredo, contaminado con nomi- 
na (?), metáfora del colgajo ó andrajo, 
que es lo que significa en Granada, 
and-amio por sitio donde moverse y 
facultad de moverse al andar: «Gua- 
rieron de los piedes, el andamio co- 
braron» (Berc. S. Dom. 605), «curricu- 
la: antamios» (Poen. Silos), como ar- 
-amio de ar-ar, por sendero (año 997, 
Yepes V, escr. 17, p. 438). Llamarse 
and-ana es no hacer caso, paso ó mar- 
cha de largo; en Aragón es and-ana 
un cañizo en forma de aparador para 
secar frutas, etc., delante de la venta- 
na, andan-ada es lo allí puesto, como 



AND 



— 79 



ANG 



horn-ada de horno. Andanza no es 
marcha, sino el vaivén de los acon- 
tecimientos que á uno le van pasan- 
do, como buenos ó malos andares, 
and-ante no el que va, sino el que va 
y viene de un sitio para otro, como 
andorra. Anda la piedra del molino 
sin cambiar de luchar, el reloj, «brava 
anda la mar» (Gran.), «anda la casa 
en pendencia» (Alarc), «lejos andu- 
ve de vos» (Lope), «un cuchillo que 
por allí andaba» íMendoza), «andará 
el tiempo» TCerv.). «andaba en las 
bocas de todos» (Sigüenza), «al paso 
que anda la oración» (Gran.), «andais- 
me en las faltriqueras» (Lope), andar 
de caza, á derechas, á grillos, á la 
briba, á la gandaya, á la que salta, á 
la flor del berro, á una, á porfía, con 
cien ojos, de capa caída, andar en di- 
mes y diretes. No se trata del mudar 
de sitio ó ir, venir, marchar, amblar; 
sino del mudar de postura, de modo 
do ser, del oscilar, del vaivén, del re- 
petir un movimiento como por ritmo, 
á compás, parecidamente siempre, 
an-da = las andas que oscilan, donde 
hay oscilación, compás, medida y 
ritmo. 

Andar-ieso. II, 1, 2 y la su muía 
andariega.— 1, 6 fue una donzella dis- 
trayda, andariega. 

Etim. De and-ar. 

Andas. I, 13, 44 Entre seys dellos 
traían unas andas.— 19, 72 Figurosele, 
que la litera eran andas donde deuia 
de yr algún mal ferido, o muerto ca- 
uallero.— 52, 272 o basten con que 
sustentaua las andas. 

Etim. Cfr. Andar. 

Andrade (título 2." pte.) Pedro 
Fernandez.de Castro, Conde de Le- 
mos. de Andrade. 

Andradilla. II, 49, 185 mas fue- 
llero que Andradilla [algún fullero 
famoso en aquellos tiempos]. 

Andrea. I, 39, 205 el famoso luán 
Andrea de Oria (Cfr. Juan). 

Andrés. 1,4,11 vengase Andrés 



conmigo. II II, 47, 177 hija de Andrés 
Perlerino. 

And-arri-al-eN. I, 12, 36 aquella 
que se anda en habito de pastora por 
essos andurriales.— 28, 141 y que era 
lo que buscaua por aquellos andu- 
rriales. !| II, 2, 7 y le lleua por essos 
andurriales. -73, 275 para que nos 
entretengamos por essos andurriales. 

Etim. De andar, -urri, al. 

Anea. I, 16, 57 una estera de enea. 

Anegar. I, 14, 50 que mucho que 
se anegasse en la mitad del golfo.— 
30, 148 todos se anegaron en una gran 
borrasca.— 41, 221 porque nos anega- 
uamos. II II, 42, 160 sino quieres que 
se anegue tu razón en su llanto y tu 
bondad en sus suspiros. 

Etim. De necar-e = matar. 

Anejo. I, 15, 54 todas estas inco- 
modidades son muy anejas al exerci- 
cio de las armas.-23, 96 que estas dos 
habilidades, o gracias (por mejor de- 
zir) son anexas á los enamorados an- 
dantes.— 37, 198 a quien son anejas 
las armas.— 46, 245 como eauallero, a 
quien es anexo, y concerniente fauo- 
recer los huérfanos. 

Etim. De an-nexus, ad-nexus, ne- 
xus, nectere = enlazar. 

Ángel. I, 11, 35 Tal piensa que 
adora un Ángel.— 23, 97 por ella en- 
tendí, que eras Ángel, y por ellas co- 
nozco que eres muger.— 34, 164 vi- 
uir vida de Angeles, en cuerpo hu- 
mano. -33, 169 el demonio... que se 
transforma en Ángel de luz, siéndolo 
el de tinieblas [frase de los místicos, 
es decir que al inspirar al alma co- 
mienza con buenas ideas, cual si fue- 
se buen espíritu, para ir sacando po- 
co á poco «la cola serpentina», como 
dice S. Ignaciol. ||II, 22, 83 el Ángel 
de la Madalena. [la veleta que tuvo 
la torre do la parroquia de la Magda- 
lena en Salamanca, representando 
un ángel disforme con un pomo en la 
mano; los forasteros preguntaban en 
son de burla por el ángel de la Mag- 



ANG 



— 80 



ANG 



dalenal.- 34, 134 los demonios como 
yo queden contigo, y los Angeles bue- 
nos con estos señores [para distin- 
guirlos de los demonios ó Angeles ma- 
los]. 

Etim. De ángelus, de Sy-YsX-oc = 
enviado, áy-YéXX-oo = anunciar. 

Angélica. I, 6, 20 las Lagrimas de 
Angélica [«Primera parte de la An- 
gélica de Luys Barahona de Soto», 
Granada, 1586. Al fln dice: «Se acabo 
la primera parte de las Lagrimas de 
Angélica...». «La Hermosura de Angé- 
lica» de Lope de Vega, Madrid, 1602]. 
—10, 31 bis, la conquista de Angélica 
la Bella [cuyo padre la negó á los 
que se la pedían diciendo que su bija 
se había encerrado contra su manda- 
do en la roca de Albraca].— 25, 108 
las señales de que Angélica la Bella. 
II II, 1, 6 que la señora Angélica la 
bella le desdeñasse. i| I, viii Orlando 
soy Quixote, que perdido | Por Angé- 
lica vi remotos mares. 

Etim. De angélico, angel-i,cus, ¿cyysX- 
-txos, ayvsXoc = mensajero. 

Angeo. I, 16, 57 una manta que 
antes mostraua ser de angeo tundido, 
que de lana[telabastay grosera, muy 
ancha, hecha de estopa de lino, y lla- 
mada así porque se traía á España, 
de la provincia de Anjou. La manta 
de Sancho sería de lana, pero tan 
raída que parecía de angeo tundido, 
esto es pelado y sin borra]. 

Angosto. I, 6, 22 el [camino] de 
la virtud angosto y trabajoso acaba 
en vida.--32, 121 voy por la angosta 
senda de la Caualleria andante. 

Etim. De angustus, ang-ere = apre- 
tar. 

Angnila. II, 18, 67 porque se me 
desliza de entre las manos como an- 
guila. 

Etim. De angui-s = culebra, on Ho- 
mero todavía se consideraba como si 
no fuera pez: ¿yx^X-jég te xal ix^úsc (II. 
21, 203,. 

Angnlo. II, 19, 72 vuestros circu- 



ios, y vuestros ángulos y ciencia [tér- 
minos de la esgrima ó destreza]. — 38, 
145 con aquellos tres ángulos acutos 
[la falda]. 

Etim. De angulus = ay^üXog = en- 
corvado, áYv.-tüv = id. 

Angalo. II, 11, 38 nosotros somos 
recitantes de la compañía de Ángulo 
el malo [natural de Toledo, autor ó 
director de una compañía de repre- 
sentantes, y autor ó compositor dé 
piezas dramáticas, que vivía por los 
años 1580. De él habló Agustín de 
Rojas en su Viaje entretenido, impreso 
en Madrid el 1603 ó 1604, y Cervantes 
en el Coloquio de los perros: «De lance 
en lance paramos en la casa de un 
autor de comedias, que á lo que me 
acuerdo se llamaba Ángulo el malo, 
por distinguirlo de otro Ángulo, no 
autor sino representante, el mas gra- 
cioso que entonces tuvieron y ahora 
tienen las comedias.» De los muchos 
y buenos representantes españoles 
hablan el citado Rojas (1. 2), Cáscales 
{labl. poet., Tabla de la tragedia), Pin- 
ciano {Filosofía poet., ep. 4), Quevedo 
( lacaño, c. 22), Lope {Peregrino en su 
patria, al fln), y sobre todo Cristóbal 
Suarez de Figueroa {Plaza unicers. de 
cieñe, y artes, año 1615, disc. 91), en 
los tomos de Lope de Vega se hallan 
no pocos, que hay que ver en el estu- 
dio hecho por Menéndez y Pelayo á 
la edición de la Academia]. 

Angustia. I, 20, 79 para salir de 
aquel terrible aprieto y angustia.— 
30, 146 o están en aquella angustia 
por sus culpas. 

Etim. De angust-ia, angust-us = an- 
gost-o. 

Angnstí-ado. II, 20. 73 tu peque- 
ña y angustiada familia.— 23, 88 an- 
gustiados sollozos.— 48, 181 al mise- 
rable salario, y a las angustiadas 
merce(de)s que a las tales criadas se 
suele dar en palacio.— 52, 198 la se- 
gunda dueña Dolorida, ó Angustiada. 

Etim. De angustiar, de angusti-a. 



ANI 



— 81 — 



ANI 



Aníbal. I, 49, 260 un Aníbal [tu- 
vo] Cartago. i| I, vi Que Aníbal el de 
Carta(go) [el cartaginés vencedor de 
los Romanos, tan desgraciado al fin 
que anduvo por Asía y acabó por en- 
venenarse en Bitínía]. 

Anillo. I, 10, 31 bis, que te ven- 
drán como anillo al dedo, [á propósi- 
to, á pelo, justa y convenientemente, 
frase vulgar, «como el guante á la 
mano», dicen los alemanes].— 20, 77 
que viene aqui como anillo al dedo. 
II II, 21, 78 no medre yo, sino son ani- 
llos de oro, y muy de oro. 

Etiin De anellus, dimin. de annus. 

Anima. I, 4, 11 y en Dios, y en mi 
anima que miente.— 12, 38 creo que 
deue de estar su anima a la hora de 
hora, gozando de Dios en el otro mun- 
do.— 20, 76quando de miedo dé mi áni- 
ma, á quien quisiere licuarla, [morir]. 
—20, 82 que por pocas cosas penasse 
mi anima en el otro mundo.— 23, 98 
aunque te falte el anima del cuerpo. 
— 32, 157 No se señor, en mi anima, 
respondió ella, también yo lo escucho 
[no lo sé, á fé, por mi ánima].— 37, 193 
Todo esto efecuchaua Sancho, no con 
poco dolor de su anima.- 45, 241 assi 
parezca mi anima ante Dios, como. || 
II, 6, 19 y se dexa de andar por los 
montes, y por los valles como anima 
en pena [del purgatorio, que se creían 
andaban las ánimas ya rogando á los 
vivos, ya lamentándose y aparecién- 
dose; dícese «del que anda solo, es- 
condido, triste» (^Cov.]— 21, 78 juro en 
mi anima que ella es una chapada 
mo9a.— 36, 141 señora mia de mi ani- 
ma.— 45, 172 ni aun garras de leones, 
antes el anima [me sacaran] de en 
mitad en mitad de las carnes. 

Etim. De anima. 

Animal. I, 24, 101 como bruto 
animal.— 33, 165 la mujer es animal 
imperfeto [metaflsiquerías antiguas]. 
—41, 224 compré este animal en que 
ella viene.— 47, 248 estos perezosos, y 
tardíos animales [los bueyes]. — 50, 



263 y otros muchos géneros de ani- 
males ferozes, y espantables. 

Etim. De anim-al, de anim-a. 

Animal-ejo. I, 33, 165 que el Ar- 

minio es un animalejo. 

Rtim. De animal. 

Animalia. II, 5, 17 No te parece 
animalia [Sancho á su mujer; lo mis- 
mo que animal antiguamente, en el 
Fuero Jusgo, HlTA (64), en el Doctrinal 
de Caballeros, {1. 1, tit. 3): «ca esta es la 
animalia del mundo que mas respon- 
de á su natura»]. 

Etitn. Del plur. neutro animal-ia de 
animal. 

Animar. I, 19. 71 animándose un 
poco, dixo [reponiéndose del susto], 

— 23, 95 Animóle á esto auer visto, 
que. — 27, 127 me animé, lo mas que 
pude, y entré. - 38, 200 del corage, y 
brío, que enciende, y anima a los va- 
lientes pechos —52, 274 Y se animará 
a sacar, y buscar otras. || II, 53, 202 y 
los guiasse, y animasse a todos. 

Etim. De ánimo. 

Animo. I, 3, 9 Con esto cobró a su 
parecer tanto animo, que sí le acome- 
tieran todos los harrieros del mundo, 
no boluiera el píe atrás.— 7, 23 no 
apoques tu animo.— 11, 32 Fue reco- 
gido de los cabreros con buen animo 
[de buena voluntad].— 13, 42 con ani- 
mo deliberado de ofrecer su braco... 

— 14, 49 con muestras de animo in- 
dignado.— 14, 51 les agradeció el ani- 
so, y el animo que mostrauan de ha- 
zerle merzed.— 19. 72 que tengas buen 
animo, que la experiencia te dará a 
entender el que yo tengo.— 19, 72 cu- 
ya temerosa visión de todo punto re- 
mato el animo de Sancho Panca.— 20, 
75 Sancho, que naturalment»' era me- 
droso, y de poco animo.- 22, 90 y no 
tuuo animo [valor] para dezir nones. 
—28, 136 no tuue animo, o no se me 
acordó de reñir a mi donzella.— 33. 
169 que no tendría animo para bol- 
uer á dezirle cosa alguna.— 37, 198 co- 
mo sino trabajasse el animo del gue- 

6 



A NI 



— 82 — 



ANT 



rrero [como espíritu, Cfr.].— 40, 207 
de las virtudes del animo. — 41, 217 
Los Moros que eran de poco animo. 

Etitn. De animus. 

Aninios-ísimo. II, 2, 9 Julio Ce- 
sar, animosípsimo, prudentissimo, y 
valentis?imo Capitán. 

Et'nn. De animos-0. 

Aniíu o>>o. I, 32, 158 fue tan va- 
liente, y animoso. |i II, 17, 62 O fuerte, 
y sobre todo encarecimiento animoso 
don Quixote. — 36, 143 la intrépida re- 
solución de mi animoso espiriiu. 

Etim. De anim-o. 

A-niqníI-t» do. II, 48, 181 en habi- 
to de dueña aniquilada y assende- 
reada. 

Etim. De aniquila-r. 

A-iiiqu¡5-ar.1, 4,11 que os conclu- 
ya y aniquile.— 22, 90 le maltratan, y 
aniquilan, y escarnecen [tener en na- 
da, despreciar, se usa entre el pue- 
blo].— 36, 190 Y si te parece que has 
de aniquilar tu sangre [noble] por 
mezclarla con la mia.— 37, ly4 que 
la V. grandeza se ha aniquilado, y 
vuestro ser se ha deshecho. || II, 3, 9 si 
enemigo, para aniquilarlas, y poner- 
las debaxo de las mas viles, que de 
algún vil escudero se huuiessen es- 
crito [envilecer, tener en nada las 
hazañas ó altas caballerías]. 

Etim. Del niquil, nichil, antiguo, 
por nihil = nada, de nec hil, nec filus, 
ni una hilacha, ombligo, ó negro de 
uña (Cfr. Uña.) 

A-noolie. I, 25, 114 del llanto que 
anoche hize por el ruzio.— 45, 240 y 
anoche estuue colgado deste bra^o 
casi dos horas. 

Etim. De á y noche. 

A-nocli-eoer. I, 2, 5 al anochecer. 
— 5, 15 á la hora que anochecía.— 10, 
32 por llegar a poblado antes que 
anocheciesse. — 31, 153 amanece [el 
caballero] otro dia mas de mil leguas 
de donde anocheció. — 41,222 anoche- 
cen en Berberia, y amanecen en las 
Costas de España. || II, 8, 30, otro dia 



la anochecer [errata por al anochecer]. 
—23, 89 allá me anocheció, y amane- 
ció: y tornó a anochecer, y amanecer 
tres vezes. 

Etim . De noch-e. 

A-nocliec-ido. II, 19, 73 Era ano- 
checido, pero antes que llegassen. 

Etim. De anochece-r. 

A-nota-cion. I, 9, 23 escrita en el 
margen por anotación |! I, ii y sin 
anotaciones en el fln del libro. 

Eti)ii. De anotar. 

A-not-ar. I, iii que ni tengo que 
acotar en el margen, ni que anotar 
en el fln. 

Etim. De an-notare,ad-notare, not-a 
por gnola, de (g)notus, (g)noscere. 

Anf«elnio. I, 33, 160 Anselmo, y 
Lotario. 51, 267 Llamase mi compe- 
tidor Anselmo. 

Ansia. I, 17, 62 y con las ansia.?, y 
agitación del vomito.— 21, 86 para 
descubrir sus ansias, y sentimientos. 
—22, 90 cantar en el ansia [en la tor- 
tura, por el aprieto y ansiedad, asi 
como vale agua por la sed, Germ.]. 
— 33, 168 hallaron a Camila con an- 
sia, y cuydado, esperando a su espo- 
so. II II, 71, 269 la noche esperada de 
don Quixote con la mayor ansia del 
mundo. 

Etim. De anxia. Ansi-ar, ansi-edad. 

An»$i-oso. II. 28, 108 todo ansioso, 
todo molido y todo apaleado. 

Etim. De ansi-a. 

Antaño. II, 43, 162 no se me 
acuerda, ni acordara mas dellos que 
de las nubes de antaño.— 85, 224 ni 
hizieron mas caso de sus amenazas, 
que de las nubes de antaño. — 74, 278 
en los nidos de antaño no ay paxaros 
ogaño. 

Etim. De ante y año. 

Ante. 1, 1, 3 ante mi dulce seño- 
ra.— 2, 4 no parecer ante la vuestra 
fermosura.— 36, 192 se fueron á poner 
de rodillas ante don Fernaudo.— 45, 
241 assi parezca mi anima ante Dios, 
como. II II, 7, 22 se dexó caer ante sus 



ANT 



— 83 — 



ANT 



pies trasudando, y congoxosa.— 13, 45 
el diablo me pone ante los ojos... un 
talego.— 52, 199 pei'o ante todas cosas 
es menester, que.— 63, 246 Llamóme 
ante si.— 63, 247 y con menos empa- 
cho pareciesse ante su presencia. 

FAim. De ante. 

Ante-cá.niara. I, 3, 12 no hay an- 
tecámara de señor, donde no se halle 
un don Quixote. 

Etim. De ante y de cámara. 

Antecedente. I, 7, 20 en los tres 
dias antecedentes. || II, 21, 78 en el 
capitulo antecedente. 

Etim. De ante-cedentem ante-ce- 
dens, ante-cedere, ced-ere = ced-er, 
pasar. 

Ante-coger. I, 19, 75 y anteco- 
giendo su asno. II II, 25, 95 quisele 
ante coger delante de mi [al asno], y 
traérosle, pero.— 66, 256 antecogió al 
ruzio, y diziendo: á Dios, dexó a To- 
silos. 

Etim. De coger. 

Ante-cogido. II, 17, 63 a los que 
no dexauan de huyr... todos en tropa, 
y antecogidos del Hidalgo [detras 
de él]. 

EUm. De antecoge-r. 

Antena. II, 63, 244 dexaron caer 
la entena de alto abaxo... la chusma 
hizO la entena [«la barra ó pértiga 
que atraviesa el mástil, adonde se 
ata la vela» (Cov.]. 

Etim. De antenna. 

Ante-ojo. Cfr. Antojos. 

Anteon. I, 1, 2 valiéndose de la 
industria de Hercules, quando ahogó 
á Anteon el hijo de la tierra entre 
los bracos [Anteo debiera ser confor- 
me al castellano, y como en la pri- 
mera edición de Cuesta, y en Cario 
Famoso de Luis Zapata; pero Anteon 
escribían muchos, entre otros Balta- 
sar de Vitoria en el leatro úe los dio- 
ses {11, 145), por el acusativo Antheum, 
en griego 'AvGsúg, -eco;. Cuantas veces 
era derribado, recibía nuevas fuerzas 
j vigor al contacto de la tierra, su 



madre; lo cual visto por Hercules, le 
ahogó entre sus brazos teniéndole 
suspendido en el aire. (Cfr. Lugano, 
1. 4, OviD. in Ibiml || II, 32, 125 la 
muerte que dio Hercules a Anteon. — 
58, 222 no deuio de quedar mas sus- 
penso, ni admirado Anteon, quando 
vio al improuiso bañarse en las aguas 
á Diana, como yo he quedado atónito 
[errata ó equivocación de Don Quijo- 
te por Acteov, Axxaítüv, -uvog, hijo de 
Aristeo (Cfr. Ovid., Metam. 1. 3, 175, 6, 
98, 9]. 

Anteqnera. I, 3, 10 de un honra- 
do molinero de Antequera. — 5, 15 el 
Alcayde de Antequera, Rodrigo de 
Naruaez. 

Antes. I, 1, 3 antes que fuesse ca- 
uallero andante.— 3, 9 antes trauan- 
do de las correas [por el contrario, 
conjunc.] — 12, 40 antes es tanta y tal 
la vigilancia [comienzo de apodosis, 
como conjunción adversativa].— 14, 
50 antes le mató su porfía, que mi 
crueldad [mas bien].— 15, 55 antes 
que la noche venga, y nos saltee en 
este despoblado. — 17, 60 con el mis- 
mo tono de \'oz con que el dia antes 
auia llamado a su escudero.— 21, 82 
diei'on en otro como el que auian lle- 
nado el dia antes.— 24, 102 pues antes 
anguilla que tragaua.— 28, 136 antes 
que amaneciesse.— 29, 144 tan bien 
barbado y tan sano como de antes.— 
30, 146 y aun se mordiera tres vezes la 
lengua antes que auer dicho palabra. 
—31, 153 a cumplir mi palabra antes 
que mi gusto [mas bien que].— 33, 165 
Assi, que no escusarás con el secreto 
tu dolor, antes tendrás que llorar 
contino.— 39, 205 y creo que antes 
causaran gusto que pesadumbre [mas 
bien]. II II, 8, 29 antes de ayer. — 47, 
175 y el negarme la comida... antes 
sera quitarme la vida que aumentár- 
mela. i¡ II, I quisiera antes auerme 
hallado en aquella facción prodigio- 
sa, que sano aora de mis heridas, sin 
auerme hallado en ella. 



ANT 



— 84 



ANT 



Ethn. De ante. 

Ante-sala. II, 37, 144 los escude- 
ros... son duendes de las antesalas.— 
46, 172 salió a la antesala donde. 

Ethn. De sala. 

Ante-ver. II, 16, 54 los quales an- 
teuiendo que yo, aula de quedar ven- 
cedor. 

Etim. De ver. 

Antidoto. II, 46, 173 Suele el co- 
ser y el labrar, | y el estar siempre 
ocupada, | ser antidoto al veneno | de 
las amorosas ansias. 

Ethn. De ávxí-SoTog, ávxí = contra, 
ío-TÓs = da-do. 

Anti-f az. 1, 26, 120 que no la man- 
dasse quitar su antifaz.— 36, 187 todos 
con antifazes negros. || II, 39, 149 al- 
earon los antifazes, con que cubiertas 
venian. 

Ethn. De faz. 

Antígn-edad. II, 5, 19 aquellos, 
que por antigüedad son nobles.— 8, 
28 que en la antigüedad se llamo el 
templo de todos los Dioses. 

Ethu.Be antiqui-tat-em, antiqui-tas, 
antiqu-us = antiguo. 

Antiguo. I, 4, 13 con el peso de 
las antiguas armas.— 11, 33 a quien 
los antiguos pusieron nombre de do- 
rados.— 13, 44 No es de los antiguos 
Cúrelos, Gayos, y Cipiones Romanos. 
—20, 77 el principio que los antiguos 
dieron a sus consejas.— 24, 103 los 
criados antiguos [de la casa].— 25, 113 
piensa muy a lo antiguo. 

Ethn. De anti-qu-us, anti-, -cus, -ca, 

-cum. 

Antípoda. II, 45, 168 O perpetuo 
descubridor de los Antipodas [el sol]. 
—68, 259 que tal vez la señora Diana 
se va a passear a los Antipodas [la 
luna]. 

Ethn. De awxl-iiod-ez, nouz TioSóg = 

pié. 

Antiquísimo. I. 21, 86 por un 

antiquissimo sabio. 
Ethn. De antiquissimus, antiquus. 
Antoj-ad-izo. I, 51, 268 hallaron 



a la antojadiza Leandra en una cue- 
ua. II II, 1, 6 Essa Angélica... fue una 
donzella destrayda. andariega, y al- 
go antojadiza.— 44, 167 y fuesse juz- 
gada de los que... por donzella anto- 
jadiza, y liuiana. |i I, ii la historia de 
un hijo seco, auel lanado, antojadizo, 
y lleno de pensamientos varios. 

Etim. De antoj-ad-o, antoj-ar, «An- 
tojadizo, el que tiene varios apeti- 
tos, y toma ansia por cumplirlos» 
(Cov.). 

Ant-oj-»r. I, 3, 9 antojosele en es- 
to a uno de los harrieros... yr a dar 
agua a su recua. — 6, 19 se le antojas- 
se de hazerse pastor. — 8, 24 que co- 
miesse el quando se le antojasse.— 
29, 139 sino quando al cielo se le an- 
toja dármele. |1 II, 1, 4 lloueré todas 
las vezes que se me antojare, y fuere 
menester. — 8, 26 Bardas de corral s© 
te antojaron aquellas.— 49, 187 se me 
antojó dezir que era mi padre. 

Etim. De ante y oj-o. 

Antoj-o, posv., 1, 26, 119 si mi amo 
le da antojo de ser Arcjobispo.— 34, 
176 por ver si era algún liuiano anto- 
jo suyo. 

Ethn. De antoj-ar. 

Antojos. I, 8, 25 Traían sus anto- 
jos de camino, y sus quitasoles, [para 
preservarse del polvo y del sol, tal 
vez especio de antifaz, como cree Cle- 
mencin]. || II, 19, 71 que el amor... mi- 
ra con unos antojos, que hazen pare- 
cer oro al cobre, a la pobreza rique- 
za, y a las lagañas perlas.— 48, 179 los 
ojos, a quien cubrían unos muy gran- 
des antojos. 

Eti7n. De ante y ojos. 

Antoj-nno. I, 48, 180 una dueña 
toquiblanca, larga y antojuna. 

Etim. De antoj-os, anteojos. 

Antonio. I, 6, 19 Antonio de Lo- 
fraso.— 11, 35 [nombre del zagal que 
canta al son de su rabel]. — 42, 225 don 
Antonio, y todos los demás [nombre 
que no se sabe á quién se refiere,, 
pues no se dice antes ni después]. || II,. 



ANT 



85 



AÑA 



62, 237 Don Antonio Moreno.— 74, 278 
Antonia Quixana mi sobrina. 

Antonomasia. I, 33, 160 por ex- 
celencia, y antonomasia de todos los 
que los conocian, los dos amigos, eran 
llamados. || II, 38, 146 la Infanta An- 
tonomasia [nombre ridículo]. 

Etim. De ávT-ovo[ia-aía, oponen. = nom- 
bre, avxí = en lugar de. 

Antorcha. II, 53, 203 antes apa- 
gando las antorchas tornaron a re- 
forjar las vozes. 

Etim. De in-torc-ta, torqu-eo = tor- 
cer. 

Antropófago. 11,68, 261 pagad 
Antropófagos. 

Etim. De áívOptüTio^ = hombre, ^áy- 
-ofxai = comer. 

A-nnbl-ar. II, 7, 24 se le anubló el 
cielo, y se le cayeron las alas del co- 
raron [se entristeció y desanimó]. || 
II, II la pobreza puede anublar a la 
nobleza, pero no escurecerla del todo. 
Etim. De nubl-o, nubilus, nubes = 
nube. 

A-nod-ar. II, 17, 62 y passO ade- 
lante, anudando el hilo de la histo- 
ria. 
Etim. De nud-o, de nodus. 
A-nnlar. I, 10, 31 bis, y assi anulo 
el juramento.— 30, 150 que no por esso 
anulaua la policía de los tres pollinos. 
Etim. De nullus = ninguno. 
Anz-nelo. II, 42, 160 no la tomes 
[la consorte], tal que te sirua de an- 
zuelo, y de caña de pescar [para alle- 
gar presentes: «ni el anzuelo, ni la 
caña, mas el cebo las engaña», y «no 
pesques con anzuelo de oro» (Hern. 
NuÑ.]. 

Etim. Anzuelo es dim. -uelo del 
eúskaro antzi = industria, ingenio, 
medio para, aplicación, cuidado, de 
anz = hacia ello, dirigirse, intentar, 
antza = habilidad, destreza, que po- 
ne los medios para lograr el intento. 
En Asturias anzolo, anzuelo, anzoliar 
por «visitar comadres por gusto de 
murmurar y pecar» (Acevedo), para 



pescar algo, en Návia anzol-era es 
mujer corretona, libre, trota-conven- 
tos. No de hamus, como quiere Kor- 
ting. En el Fuero .Jiisr/o anci-oso por 
cauto, prevenido. «Tórnate á buen 
han{-o» = «á buena recordación ó fu- 
zia» (Mi)Ufo Bebulgo). Anch-eta = gan- 
ga, ventajilla y beneficio en un trato, 
etcétera, es apellido euskérico y de 
la toponimia. 

Añad-íd-ara. 1,1,1 de añadidura. 
— 16, 59 no pudiendo sufrir la añadi- 
dura del harriero [es peso añadido]. 
—22, 89 y por añadidura tres años de 
gurapas.— 26, 117 el añadidura del 
Toboso al nombre de Dulcinea. —34, 
176 que estas añadiduras trae consigo 
la maldad de la muger mala. [ II, 5, 
18 nombre mondo, y escueto sin aña- 
diduras, ni cortapisas. -47, 178 y ve- 
nid al punto sin rodeos, ni callejue- 
las, ni retazos, ni añadiduras. || II, i y 
mas si tiene por añadidura ser fami- 
liar del santo Oficio. 
Etim. De añad-ido, añadi-r. 
Añadir. I, 1, 3 añadió [letras pa- 
ra formar un nombre]. — 2, 4 y añadió 
diziendo.— 6, 17 y aun yo, añadió la 
sobrina.— 9, 29 sin quitarles, ni aña- 
dirles nada [á los cartapacios al tra- 
ducirlos].— 16, 59 se añade á esta im- 
possibiljdad otra mayor, que es.— 20, 
75 añadiéndose a todo esto el igno- 
rar el lugar donde se hallauan.— 22, 
89 Añadió a estas, otras tales y tan 
comedidas razones. — c3, 165 no por 
esso se le añadirla mas valor, ni mas 
fama.— 49, 261 Añadió también v. m. 
diziendo, que. || II, 45, 169 fue aña- 
diendo caperuzas, y yo añadiendo 
sies. 

Etim. Del antiguo en-adir, de in- 
-addere, ad-dere = añadir, daré = 
dar; en Berceo enn-edir, F. Juzgo 
ann-ader, ann-adir, pg. enn-ader. 

Añasc-ar. I, 20, 78 el diablo que 
no duerme, y que todo lo añasca. ¡| II, 
45, 171 y el diablo que todo lo añasca, 
y todo lo cueze. 



AÑE 



86 — 



APA 



Etim. De añasc-o — enredo, de 
ÍaíjJ! = an nachqa = nudo del lazo 
en que una bestia salvaje queda cogi- 
da por el cuello, ^5i^ = nachiqa = 

enredarse en el lazo. Pero no vale 
añascar enredar, sino confundir, 
mezclar, y así prefiero la etimología 
euskérica dada en Anclio. 

Añ-ejo. n, 3, 13 sino le reparo 
con dos tragos de lo añejo [ vino 
añejo]. 

Etim. De añ-o . 

Año. I 3, 7 en los años de su mo- 
cedad. — 4, 11 Yrme yo con el, dixo el 
muchacho, mas mal año, no señor, ni 
por pienso [antes prefiero un mal año, 
es decir mal año para los labradores, 
mal agosto. En Calderón (La hija del 
aire, jorn. 2, esc. 5): «¿Yo decirle tal? 
¡Mal año!» El mas es adversativo, an- 
tea bien, y mal afio refuerza el acto de 
rehusar con este como juramento é 
imprecación].— 12. 38 si esseñor que..., 
no acabaremos en un año.— 20, 78 que 
no acabaras de passarlas en un año. 
— 22, 90 pajezillos, y truhanes de po- 
cos años.— 22, 91 de edad de treynta 
años.— 22, 92 Es tan bueno, respon- 
dió Gines, que mal año para Laza- 
rillo de Tormes.— 24, 102 desde mis 
tiernos, y primeros años. — 25, 108 
Mal año, y mal mes para don Be- 
lianis, y para [lo del mes se añade 
aquí al año para mayor fuerza].— 34, 
180 nos conocemos los dos desde los 
mas tiernos años. |i II, 3, 11 la isla 
que yo no gouernasse, con los años 
que tengo, no la gouernaré con los 
años de Matusalén —5, 17 que San- 
chico tiene ya quinze años cabales. — 
74, 276 tenia ya compuesta una écloga 
que mal año para quantas Sanazaro 
auia compuesto [como una higa, fra- 
se con que se menosprecia algo, me- 
táfora de la cosecha]. 

Etim. De annu-s. Añ-al, añ-ojo. 
A-ñnd-ado. II, 47, 178 ya ella hu- 
uiera dado la mano de esposa a mi 



Bachiller, sino que no la puede es- 
tender, que está añudada. 

Etim. De añuda-r. 

A-ñad-ar. I, 27, 124 y añudemos 
el roto hilo de mi desdichada histo- 
ria.— 35, 186 solo halló puestas unas 
sabanas añudadas á la ventana. 

Etim. De ñud-o, variante del N-0. 
por nudo, nodus. 

A-pacentar. I, 18, 68 los que su 
ganado apacientan en.— 51, 269 apa- 
centando una gran cantidad de oue-- 
jas suyas propias. 

Etim. De pac-er. 

A-pacibilidad. I, 47, 254 con 
apazibilidad de estilo. 

Etim. De apacible con el latino bi- 
lis, de formación erudita. 

A-pac ible. I, 8, 27 el fin desta 
apazible historia.— 15, 52 un arroyo 
apazible, y fresco.— 25, 110 hazian el 
lugar apazible.— 30, 150 muestra te- 
ner un entendimiento claro, y apazi- 
ble en todo.— 49, 259 por aquel verde, 
y apazible sitio. ¡1 II, 54, 206 que son 
muy apazible gente. — 74, 278 fue 
siempre de apazible condición, y de 
agradable trato [el que con todos es 
modesto y bien acondicionado]. 

Etim. De paz, de formación erudita. 

A-pac-isnar. I, 24, 106 Con esto 
los apaciguó.— 45, 242 el rumor [pen- 
dencia] se apaziguó por entonces. — 
46, 244 y assi tuuieron por bien de 
apaziguarse, y aun de ser mediane- 
ros [los cuadrilleros, de dejar en paz 
á Don Quijote]. 

Etim. De paz. 

A-pagar. 1, 16, 59 al ventero se le 
apagó el candil. || II, 41, 155 con unas 
estopas ligeras de encenderse, y apa- 
garse. 

Etim. De pagar. 

A-pale-ado. I, 4, 14 del pobre 
apaleado.— 15, 55 queda apaleado. || 
II, 28, 108 todo molido y todo apa- 
leado.— 32, 122 quedara el apaleado 
agrauiado, y afrentado juntamente^ 

Etim. De apale-ar. 



APA 



— 87 



APA 



A-pal-ear. I, 19, 72 don Quixote 
los apaleó a todos. ;| II, 47, 175 y de- 
xeme comer del, sin que me le apa- 
lee [lo haga retirar señalándolo con 
la varilla]. I! I, ix Siendo vegadas mil 
apaleado | Por follones cautiuos. 

Etim. De pal-o. 

A-parador. II, 32. 127 rodillas 
de aparadores [«la credencia ó mesa 
donde están las vajillas para el ser- 
vicio» (Cov.]. 

Etim. De apara-r, de parar. 

Aparato. I, 39, 203 Diuulgose el 
grandissimo aparato de guerra que 
se hazia. |J 11, 19, 70 El aparato con 
que se han de hazer [las bodas] es 
estraordinario, y nueuo.— 34, 132 con 
tanto aparato de monteros, y cacado- 
re?. — 36, 140 acomodó todo el aparato 
de la auentura passada.— 70, 266 y po- 
ner á Altisidora sobre el túmulo con 
todos los aparatos que se han con- 
tado. 

Etim. De ap-para-tus, ap-parare = 
ad-parare, parare = aprestar, dispo- 
ner. 

A-par-ecer. I, 40, 209 donde nos 
auia aparecido la estrella de la caña. 
II II, 8, 28 a lanzarse en la profunda 
sima ardiente, que apareció en la mi- 
tad de Roma. 

Etim. De ap par-ere, par-ere. 

Aparejad-ísinio. II, 38, 145 que 
todos estamos prontos y aparejadis- 
simos a ser vuestros seruidorissimos. 

Etim. De aparejad-o. 

A-parej ado. II, 4, 15 y sé yo por 
ventura, si en essos gouiernos me tie- 
ne aparejada el diablo alguna (janca- 
dilla. 

Etim. De apareja-r. 

A-parej-ar. I, 8, 25 sino aparejaos 
á recebir presta muerte.— 15, 56 apa- 
rejó su asno.— 25, 114 y aparéjese a 
echarme su bendición [prepárese]. || 
11,25, 96 buena noche se nos apareja. 
—50, 190 que se apareje, que la tengo 
de casar altamente. 

Etim. De par-ej-o, de par, como 



em-parej-ar = ponerse á la par con 
otro. 

A par-ej-o, posv. I, 21, 85 querría 
saber si podria trocar los aparejos si- 
quiera.— 42, 228 echándose sóbrelos 
aparejos de su jumtínto. 

Etim. De aparoj-ar. 

Aparente. II, 12, 40 no fuera acer- 
tado que los atauios de la comedia 
fueran finos, sino fingidos, y aparen- 
tes como lo es la mesma comedia. — 
67, 257 los tesoros de los Caualleros 
Andantes son,., aparentes y falsos. 

Etim. De ap-pare-ntem, ad-pare-re^ 
parere = aparecer. 

Aparicio. II, 46, 174 Hizieron 
traer azeyte de Aparicio. [«Oleum 
quod ab inventore nominant Apari- 
cií» (Dice); pero bien pudiera ser co- 
rrupción del hypericum. «Prepárase 
con las flores del legítimo Huperico 
un azeite admirable para soldar las 
heridas frescas y retiflcar aquellas de 
la cabeza y guardarlas de corrup- 
ción» (Laguna, 1. 3, c. 168). Lo com- 
plicado y costoso de sus ingredientes 
originó la frase caro como aceite fie 
Ajmricio.] 

Apariencia. I, 1, 2 hazia una 
apariencia de zelada.— 27, 123 que si 
tus aperencias no le quitas.— 33, 169 
poniéndole delante apariencias bue- 
nas [el demonio]. — 47, 249 como no 
tienen cuerpo, sino de ayre, y como 
no consisten mas de en la apariencia. 
— 48, 256 apariencia, como ellos lla- 
man [tramoya ó máquina teatral pa- 
ra trasformaciones y acontecimien- 
tos prodigiosos]. —50, 263 y mas lle- 
nando tanta apariencia de verdad. 
j| II, 34, 132 burlas que lleuassen 
vislumbres y apariencias de auentu- 
ra s. 

Efim. De ap-pare-nt-ia. ap-pare-ns, 
pare-re = parecer. 

A-part ado. I, 42, 228 le puso las 
manos en los pechos, por mirarle al- 
go mas apartado.— 51, 267 a las apar- 
tadas ciudades [lejanas]. ; II, 61, 235 



APA 



— 88 - 



APE 



Roque passaua Jas noches apartado 
de los suyos. 

Ethtt. De aparta-r. 

Apartamiento. II, 9, 80 Deuia 
de estar retirada entonces en algún 
pequeño apartamiento de su alcafar. 
[Hállase en Rui González de Clavijo 
(Itinerario), y en Solis (Conq. ele JV. 
E^p., 1. 2, c. 3). Equivale al apartement 
francés.] 

Etim. De aparta-r. 

A-part-ar. I, 4, 12 y en breue es- 
pacio se apartó dellos.- 9, 29 Apárte- 
me luego con el Morisco por el claus- 
tro.— 20, 76 en un lugar tan apartado 
del trato humano.— 20, 76 que lagri- 
mas, y ruegos me apartaron de hazer 
lo que deuia.— 22, 94 y apartándose a 
parte.- 23, 95 me retiré, y aparté des- 
te peligro de miedo.- 23, 101 le apar- 
tó un poco de si, y puestas sus manos 
en los ombros de don Quixote.— 24, 
104 apartarle de tal proposito... para 
poder apartar de la memoria la her- 
mosura que tan sugeto le tenia.- 30, 
150 apartáronse los dos algo adelan- 
te.— 40, 210 de quien... estaua diuidi- 
do, y apartado [de la Iglesia]. -44, 
239 y poniéndose entre los dos, y apar- 
tándoles. I] II, 6, 19 procurauan por 
todas las Aias possibles apartarle de 
tan mal pensamiento. 

Etim. De á part-e. 

A-pasion-ado. I, 9, 29 deuiendo 
ser los historiadores puntuales, ver- 
daderos, y no nada apassionados.— 
34, 178 y como viene con aquel mal 
proposito ciego, y apassionado. -48, 
254 con otros apassionados desta le- 
yenda [aficionados á estos libros]. 1| 
II, 19, 71 da talos muestras de tener 
apassionado el coraron.— 54, 209 prin- 
cipalmente se mostró mas apassiona- 
do don Pedro Gregorio. 

Etim. De a-pasion-ar, de pasión. 

A-pe-ado. I, 49, 259 donde ya 
apeados los aguardauan el Cura, el 
Canónigo, y el barbero. 

Etim. De apea-r. 



Apea-miento. II, 29, 111 Pre- 
guntóle Sancho la causa de aquel sú- 
bito apeamiento. 

Etim. De apea-r. 

Ape-ar.I,3, 6biense puede apear. 
— 5, 16 que aun no se auia apeado del 
jumento. -17, 64 apeándole del asno 
[á Sancho].— 36, 188 fueron á apear á 
la muger que en el sillón venia. |i II, 
71, 270 apeáronse en un mesón. 

Etim. De pié. 

A-pedernal -ado. II, 35, 138 de 
entrañas guigeñas, y apedernaladas. 

Etim. De pedernal. 

Apelativo. I, 19, 74 que yo tome 
algún nombre apelatiuo || II, 19, 70 
Dixoles que se llamaua de nombre 
propio don Quixote de la Mancha, y 
por el apelatiuo el Cauallero de los 
leones. 

Etim. De ap-pellativus, inus. pella- 
re dirigirse á. 

Apeles. II, 82, 124 los pinzeles de 
Parrasio, de Timantes, y de Apeles. 
—59, 228 que ninguno fuesse osado a 
retratarle sino Apeles. 

Apellid ar. I, 41, 218 apellidarían 
luego la tierra, y alborotarían la Ciu- 
dad, [convocar en son de guerra, de 
uso m\\\ antiguo: ^apellido quiere tan- 
to decir como voz de llamamiento 
que facen los homes para ayuntarse 
et defender lo suyo, cuando reciben 
daño ó fuerza» [Partid. 2,tit. 26, 1. 24]. 
—41, 223 un pastor auia apellidado 
arma. 

Etim. De apellid o; apeldar salir 
dando voces (C. de C.) de apell(i)dar. 

Apellido. I, 13, 41 semejante ape- 
llido. -29, 141 he visto a muchos, to- 
mar el apellido, y alcurnia del lugar 
donde nacieron. -40, 207 porque no 
hay entre ellos, sino quatro apelli- 
dos de linages.— 52, 274 se usa en la 
Mancha tomar las mugeres el apelli- 
do de sus maridos. 

Etim. Ant. grito (Berc. S. Dom. 343), 
llamamiento de guerra (id. S. Lor. 67), 
ruegos, súplicas (Di/e/. 57); de appelli- 



APE 



89 - 



APE 



tum, appellare = llamar; apelar, ape- 
llar fíd. Mil. 93) por invocar, en Baena 
apoldar = correr por el campo vo- 
ceando (289), apeld-o (524). «Clerico 
Daroce et aldearum suarum non co- 
gantur Ire in exercítum nec in apélli- 
ttim nec tenere equos» (F. Daroca, 
er. 1180). 

A-penas. I, 20, 76 apenas se aura 
vuestra merced apartado de aqui, 
quando yo.— 42, 228 apenas creo que 
pueden pensarse, quanto menos es- 
criuirse — 50, 263 a penas el caualle- 
ro no ha acabado de oyr la voz te- 
merosa, quando. I! II, 7,22 Apenas, 
vio el ama que Sancho Pan^a se en- 
cerraua con su señor, quando.— 26, 
100 y veys aqui donde salen a execu- 
tar la sentencia, aun bien a penas no 
auiendo sido puesta en execucion la 
-culpa. (Cfr. Pena.) 

Etim. De pena, acus. plural con á. 

Apenino. I, 18, 68 del leuantado 
Apenino. 

A-percib-ido. II, 17, 59 hombre 
apercibido medio combatido. 

Etim. De apercibi-r. 

A-percibir. I, 41, 214 para que es- 
tuuiesse apercebida, y sobre auiso, 
<5|ue no se sobresaltasse. || II, 17, 59 
no se pierde nada en que yo me aper- 
cil)a [esté preparado]. 

Fjtim. De percibir. 

.4pero. I, 50, 266 tiempo nos que- 
<la para boluer a nuestro apero [á la 
majada, habla á la cabra].— 51, 269 
aunque es la mejor de todo mi apero. 

Etim. Apero significó rebaño, lue- 
go majada, instrumentos y medios 
para la hacienda y labranza, para la 
riqueza, pasando así de la vida pas- 
toril primitiva á la posterior de la 
agricultura. «Dios te dé malos aperos» 
(Luc. Fern. 20), «qué ajmro | Para ha- 
ber mucho provecho!» (J. del Encina, 
238), «¡buen apero!>», aper-ar, apera- 
-dor. Del eúskaro abere = ganado, 
variante do abrió, haberío = bestia 
en Aragón, averio ^= hacienda (Z-. Con- 



solac), haberlas = estipendio, en 
Aragón por bienes, hacienda, ant. 
prov. aver = ganado, grey, fr. merid. 
ave = oveja, ant. fr. aver = animal 
doméstico, aver a laine = oveja, 
Guernesy aver = cerdo, ó aver a soles 
en ant. fr., norm. ingl aver = caba- 
llo de arar, ant. fr. aver-os = rico, 
cast. haber- oso, haber- ado, prov. 
abeié, aveié, abelié = ganado tras- 
humante, bajo lat. averia berlia, tér- 
mino usado en el Ródano, para los 
ganados de los Alpes y Cevenes, gas- 
cón auelhé = manada de ovejas. Crea 
quien quiera que todo esto es el ha- 
ber; el valor de animal y la -/prue- 
ban que vienen de aberi = animal do 
trabajo, aberatza = rico {Cfr. A^irisco). 
Apero — recado de montar propio de 
un hombre de campo. (Granada, Voc. 
rioplatense.) 

A-person-ado. II, 4B, 181 un es- 
cudero de casa, hombre ya en dias, 
barbudo y apersonado. 

Etim. De person-a. 

A-pesar-ado. 11,64, 250 Sancho 
todo triste, todo apessarado. 

Etihi. De a-pesar-ar, de pesar como 
sustantivo por pena. 

A-pet-ecer.1, 27, 1291a necessidad 
natural me da á conocer el manteni- 
miento, y despierta en mi el desseo 
de apetecerlo. || II, 9, 31 el consejo, 
que aora me has dado, le apetezco, y 
recibo de bonissima gana [le recibo 
con apetito]. 

Etim. De ap-pet-ere, pet-ere ^= pe- 
dir, tender á. 

Apetit-es. II, 14,49 sin que ande- 
mos buscando apetites [término an- 
tiguo, usado entre aldeanos por esti- 
vuúos, aihniniculos, excitantes, aperiti- 
vos para tener apetito]. 

Etim. De apetit-o, ap-pet-itus, ap- 
-pet-ere, pet-ere —- pedir, desear. 

Apetito. 1,24,104 como clamor 
en los mo(,^os, por la mayor parte no 
lo es, sino apetito. — 28, 134 auiuar 
mas su lasciuo apetito.— 50, 264 tanta 



API 



90 



APÓ 



diferencia de manjares, tan sabrosa- 
mente guisados, que no sabe el ape- 
tito a qual deua alargar la mano. 

Etim . De ap-pet-itus, ap-pet-ere, 
pet-ere = pedir, desear. 

A-picar-ado. II, 32, 127 Creyeron 
los apicarados ministros, y aun el 
Maestresala que. 

Ethn. De picar-o. 

A-piñ ado. II, 85,224 caminando 
todos apiñados de tropel. 

Ethn. De a pifía-r, de piñ-a, de pi- 
nea, fruto del pinus = pino. 

Aplacar. I, 15, 53 y que el dolor 
que tengo en esta costilla se aplaca- 
ra tanto quanto [algún tanto]. — 24, 
104 se le aplacaron los desseos. — 35, 
184 mas tuuieron que hazer en apla- 
car al ventero, que estaua desespe- 
rado. 

Etim. De ap-placare, placare. 

A-placer. I, 39, 205 nuestro refrán 
Castellano. Que aunque la traycion 
aplaze, el traydor se aborrece, 

Etim. De placer. 

Aplaaso. I, 32, 156 con graue 
continente, y aplauso. [Es aquí no 
la acción de aplaudir, ni la gloria, 
sino tono solemne, grave, pausado, 
como hoy en Andalucía, y en la Ga- 
latea (1 2): «y con grave paso se mo- 
via; y los demás pastores con el mes- 
mo aplauso, y tocando todos sus ins- 
trumentos, daban de si agradable y 
extraña muestra.»] || II, 26, 101 y se 
escuchan, no solo con aplauso, sino 
con admiración y todo [las come- 
dias].— 61, 2?i6 con el mismo aplauso, 
y música llegaron a la casa de su 
guia. II II, II sin que los solicite adu- 
lación mia, ni otro genero de aplau- 
so, por sola su bondad. 

Etim. De plausus plaudere = pal- 
motear, aplaudir. 

A-plax-ado. II, 56, 213 llegó el 
dia de la batalla aplacada. 

Etim. De a-plaz-a-r, de plaz a. 

Aplicación. II, 73, 276 Rióse don 
Quixote de la aplicación del nombre. 



Etim. De applica-tion-em, a-plicare 
= aplicar. 

Aplic-ado. II, 22, 82 que nunca 
faltan a los prudentes y aplicados. 

Etim. De aplica-r. 

Aplicar. 1, 11, 36 y aplicándoselas 
[las hojas de romero mascadas] a la 
oreja. — 50, 268 que salió con mas 
triunfo desta empresa, que de todas 
las muchas que el se aplicaua [se atri- 
buía]. !| II, 40, 150 pegotes o parches 
pegajosos, y aplicándolos a los ros- 
tros. —43, 163 o como los aplicas [los 
refranes] mentecato? que para dezir 
yo uno, y aplicarle bien, sudo y tra- 
bajo.— 51, 197 apliquelas [las avella- 
nas] todas para los niños de la Doc- 
trina [destinar]. 

Etim. De ap-plicare = ad-plicare^ 
de pilcare = plegar, allegarse, poner. 

A-poc-ado. 1, 16, 57 El duro, estre- 
cho, y apocado lecho. 

Etim. De a-poc-ar. 

A-poc-ar. I, 7, 23 pero no apoques 
tu animo tanto, que te vengas a con- 
tentar con menos, que con ser Ade- 
lantado. — 51 269 crecía nuestra tris- 
teza, apocauase nuestra paciencia. || 
II, 1, 4 el descaecimiento en los in- 
fortunios, apoca la salud. 

Etim. De poc-o. 

Apócrifo. I, 48, 255 que de cosas 
apócrifas, y mal entendidas. || II, 5, 17 
tenia por apócrifo este capitulo. 

Etim. De áTró-xpuefog, áño-xpÚTi-Tü) == 
encubrir. 

A-poder-arse. II, 16, 57 la hipo- 
cresía, y vanagloria, enemigos que 
blandamente se apoderan del cora- 
ron mas recatado. 

Etitn. De poder. 

Apolo. I, 2, 4 Apenas auia el ru- 
bicundo Apolo. II II, 67, 257 daranos... 
Apolo versos. || I, vu el rubio Apolo 
[el sol]. 

Apólogo. I, 47, 252 las fábulas 
Apólogas [formación de adjetivos 
vulgar, como cosmócirafa por cosmo- 
gráfica en Gnzman de Alfarache (pte. 2^ 



APO 



- 91 - 



APR 



1. 1 c. Ij. El apólogo proviene de la 
India, donde el Pañchatantra y el Hi- 
topmlera fueron libros famosos: de 
allí pasó á Grecia con Esopo, de don- 
de á Roma con Fedro y Aviano, á Es- 
paña y Francia con Samaniego y La- 
fontaine; pero en la Edad Media cul- 
tivóse en Espaíla por influencia de 
los Árabes, en cuya lengua el Calila 
y Dimna, tomado de la India, es tal 
vez el libro escrito en el árabe mas 
castizo y elegante]. 

Etim. De áiió-Xo-^oz, Xóyoc, =^ discur- 
so, Xéy-co = decir. 

Apolonia. II, 7, 23 la oración de 
santa Apolonia. 

A-porre-ado. 1, 13, 42 es mas tra- 
bajoso, y mas aporreado. — 24, 106 de 
verse aporreado tan sin merecerlo. || 
II, 85, 224 Quedo molido Sancho, es- 
pantado don Quijote, apori'eado el 
ruzio. 

Etiin. De aporrea-r. 

A-porre-ante. I, 52, 271 estando 
todos en regozijo, y fiesta, sino los 
dos aporreantes que se carpían. 

Etim. De aporrea-r. 

A-porr-ear. I, 17, 61 me han apo- 
rreado de manera, que.— 21, 83 que 
nos acabassen de batanar, y aporrear 
el sentido.— 45, 241 El barbero apo- 
rreaua á Sancho, Sancho molia al 
barbero. || II, 17, 62 no dexaua de apo- 
rrear al ruzio, para que se alexasse 
del carro.— 47, 178 se aporrea, y se da 
de puñadas el mesmo a si mesmo. 

Etim. De porr-a. 

A-port-ar. I, 25, 109 ó no sintien- 
do el mal que me aportares' [con tus ■ 
noticiasl. 

Etim. De ap-portare — ad-portare, 
portare, portus = puerto. 

A-pos-ent-o, posv., I, 6, 16 las lla- 
ues... del aposento. — 21, 86 al aposen- 
to de la señora Reyna.— 52, 270 deue 
de tener vazios los aposentos de la 
cabera. 

Etim. De apos-entar, de pos-ar, de 
paus-a. 



A-posta. Cfr. Posta. 

A-postar. I, 10, 31 lo que osaré 
apostar, es, que mas atreuido amo 
que vuestra merced, yo no le he ser- 
uido en todos los dias de mi vida.— 
20, 80 Apostaré que piensa vuestra 
merced, que yo he hecho. || II, 20, 74 
yo apostaré un brago que puede Ca- 
macho emboluer en reales a Basilio. 
—62, 2 42 yo apostaré una buena 
apuesta, que. 

Etim. De puest-o. 

A-post-ara. I, 23, 99 un mancebo 
de gentil talle, y apostura. 

Etim. De post-ura, de puest-o. 

A-poy-ar. I, 31, 174 todo por apo- 
yar, y acreditar los pensamientos de 
Lotario con Camila. |i II, 49, 185 apo- 
yar sinrazones. 

Etim. De poy-o. 

A-precia-dor. II, 26, 103 serán 
medianeros, y apreciadores... de lo 
que valen, o podían valer las ya des- 
hechas figuras. 

Etim. De aprecia r. 

A-preci ar. II, 7, 24 que se apre- 
cie lo que montare la renta de la tal 
Ínsula. 

Etim. De preci-o y adpretiare en 
Tertuliano. 

Aprehensión. II, 1, 6 que por 
la aprehensión que tengo, de que fue- 
ron como sus Historias cuentan... se 
pueden sacar por buena Filo^^ofia sus 
facciones, sus colores, y estaturas 
[idea que tengo formada de ellos]. — 
14, 52 mas la aprehensión que en San- 
cho auia hecho, lo que su amo dixo, 
de que los encantadores. 

Etim. De ap-prehen-sion-em, ap- 
-prehendere. prehendere = coger. 

A-prenii-o, posv. I, 4, 13 de buena 
gana y sin apremio alguno confessa- 
remos.— 51, 268 confessü sin apremio 
que. 

Eiim. De a-premi-ar, de premi-a 
(Hita, Cid 1193, 1202, Partid. 1, 34, 8, 
Alex. 74) por aprieto, violencia, fuer- 
za, opresión, de donde premi-oso; de 



APR 



92 — 



APR 



premi-r por pisar (Berc. S. Dom. 212), 
«oppresserit: premieret» (Poen. Silos), 
a-premir por apremiar {F. Juzgo), por 
abatir, bajar {Alex. 1975, 2014), «El que 
no toviere premia, non quiera ser 
apremiado» (Hita), y premer por su- 
jetar, tomar (Berc. S. Dom. 212, San- 
TiLL.), por bajar, es decir apretar ha- 
cia abajo {Alex. 2136), «premer e al- 
zar», «Ante myo Cid la cabega premio 
(= bajó el león la cabeza) e el rostro 
finco» {Cid, 2299), «tantas lani^as pre- 
mer e alear» (id.); de premere = apre- 
tai". En el libro de Consolacione (568) 
apremir, apremiar, en el F. Juego 
a-prem-ar, en Galicia aprem-ear. 

Aprender. I, 20, 76 la ciencia que 
aprendi quando era pastor. || II, 1, 2 
juramento que aprendi del romance 
del Cura.— 5, 19 que bien es que los 
hijos hereden, y aprendan los oficios 
de sus padres.— 12, 42 de las bestias 
han recibido muchos aduertimientos 
los hombres, y aprendido muchas co- 
sas de importancia, como son [todo 
tomado de la Historia natural do Pli- 
nio, véanse las citas en cada artículo]. 
— 35, 138 adonde aprendió el modo de 
rogar que tiene.— 35, 139 aprendan, 
aprendan, mucho en hora mala a sa- 
ber rogar, y a saber pedir.— 51, 196 
digote este Latin, porque me doy a 
entender, que después que eres Go- 
uernador lo auras aprendido [en dos 
dias!]. 

Ftim. De ap-pre-hendere = coger. 

Aprend ido. I, 50, 263 el dulce, y 
no aprendiilo canto de los pequeños, 
infinitos, y pintados paxarillos. 

Etitn. De aprende-r. 

A-prennr-ado. II, 21, 79 el alien- 
to corto, y apresurado [como á punto 
de morir].- 25, 95 los dexos muchos, y 
apresurados [en la voz].— 85, 224 pero 
no por esso se detuuieron los apres- 
surados corredores. 

Etim. De a-presura-r. 

A-presnr-ar. II, 49, 183 Nego- 
ciante necio, negociante mentecato 



no te apresures, espera sazón y co- 
yuntura para negociar.— 60, 231 y 
apresurando el paso a este cauallo 
alcance a don Vicente. 

Etim. De presur-a y a-presura (Bae- 
na 395), de pries-a, de premsum, vulg. 
de premere, preso por apretado {Alex. 
1708), pres-ear por correr. 

Apret-ado. I, 28, 131 pedamos de 
apretada nieue.— 40, 208 con celosías 
muy espessas, y apretadas. || 14, 49 si 
un gato acosado encerrado, y apreta- 
do se buelue en león.— 38, 145 con 
unos velos... no trasparentes..., sino 
tan apretados que ninguna cosa se 
trasluzian. — 70, 266 soy una destas, 
apretada, vencida y enamorada. 

Etim. De apreta-r. 

Apretar. I, 2, 4 apretándole a 
ello la falta que el pensaua que hazia 
en el mundo su tardan(^.a.— 4, 13 apre- 
tó la langa [en su puño al acometer]. 
— 8, 27 el apretar la espada [al aco- 
meter], - 20, 76 Assi. que aprieta un 
poco las cinchas a Rozinante.— 20, 79 
comen(^ó á apretar los dientes.— 20, 
81 tuuo necessidad de apretarse las 
hijadas con los puños, por no reben- 
tar riyendo. -23, 100 apretando los 
labios.— 32, 158 y la apretó con ambas 
manos la garganta, con tanta fuerera. 
—32, 159 como si yo no supiesse quan- 
tas son cinco, y a donde me aprieta 
el (^apato [no soy tan necio, para no 
sentir ni notar por mí lo que aprieta 
mi pié].— 33, 162 me fatiga, "y aprieta 
un desseo tan extraño.— 34, 172 apre- 
tar el cerco de aquella fortaleza.— 34, 
177 tengo una pena en el coraron, que 
me le aprieta de suerte que. - 37, 195 
y apretó los dientes [ademan de en- 
colerizado].— 44, 236 Apretáronle en- 
tonces los criados, diziendolo, que 
[insistir apretadamente, con ahinco]. 
— 44, 23S de que algún gran dolor lo 
apretaua el coragon. || II, 7, 25 no ay 
mago que tanto apriete los aros de 
una cuba, como ella aprieta, a que se 
haga lo que quiere. — 17, 60 y como 



APR 



93 - 



APR 



los requesones se apretaron y expri- 
mieron.— 27, 104 y como nadie le apu- 
raua, ni apretaua, a que dixesse como 
adeuinaua su mono.— 33, 130 porque 
se, donde me aprieta el (íapato [sé lo 
que me conviene; mejor que el zapa- 
tero, sé yo dónde me aprieta].- 41, 
155 y apretándose con su amo...; y no 
me aprietes tanto que me derribas.— 
60, 232 aprieta la mano, y recíbeme 
por esposo... Apretóle la mano Clau- 
dia, y apretosele a ella el coraron. — 
62, 239 pero viéndose apretar de re- 
quiebros.— 63, 244 Apretó la chusma 
los remos. 

Etim.Dicen que de *ap-pectorare, de 
pectus := pecho; pero sería apecliorar 
y valdría cinchar, ademas que priet-o, 
pg. preto y perto son, no derivados, 
sino el origen de apret-ar. Pret-ina, 
ant. petr-ina, lo traen de pectorina, 
por parecerse á otros vocablos de 
otras románicas. Pero pret-ina no 
puede venir mas que de prieto, y lo 
mismo pret-al, pret-il. En pg. apertar, 
perto. Poner en brete propiamente 
es poner en cepo, luego en aprieto; se 
pone en los pies al preso para que no 
se menee del sitio, como el pret-il. 
Bret-on es col tupida, apretada. En el 
Penitencial de Silos: <coactus: apre- 
taret corapulsus». Apertar se halla en 
Alexandre (2179). El hallarse las va- 
riantes conp y b me hacen pensar en 
el eúskaro ber-ta, término euskérico 
en toda su estructura, como bertan 
= en el mismo sitio, enseguida, en el 
mismo tiempo, berta-tik = del mis- 
mo sitio, ber = mismo. Del estar en 
el mismo sitio, fijar, pudieron decirse 
pret-il, bret-e y prieto, que también 
valió negro por metáfora, como bazo, 
que tiene ambos sentidos. «Por la 
mañana prieta (enseguida = bertan) 
todos armados seades» {Cid 1687). En 
el alto Aragón apretar fuego = in- 
cendiar, en Asturias todavía se dice 
apertar, y aperlado en la Historia de 
Barlaam y Josafat (350, 10). Brete es 



reclamo de pájaros en Hita (396 ,. 
bret = piége pour les oiseaux. El an- 
tiguo priado, privado por presto y el 
prieta del Cid llevan el valor de en- 
seguida del bertan euskérico. 

A-pricsa. I, 3, 10 Hechas pues de 
galope, y apriessa las hasta alli nun- 
ca vistas ceremonias, j; H, 25, 97 y lle- 
gando la boca al oído daua diente 
con diente muy apriesa. 

Etim. De priesa (Cfr.). 

A priet-o, posv., I, 20, 79 para sa- 
lir de aquel terrible aprieto. |i H, 5, 
18 no pienso dar ocasión de verme en 
tal aprieto [apuro] .-23, 90 deue de- 
estar puesta en algún grande aprie- 
to.— 55, 212 acometiéronnos enemigos 
de noche, y auiendonos puesto en 
grande aprieto.— 65, 253 los peligros,, 
y aprietos en que se auia visto. 

Etiw. De apret-ar. 

Aprisco. I, 50, 265 estareys segu- 
ra en vuestro aprisco. || 11, 67, 257 y 
aun quiera Dios no le venga en vo- 
luntad al Cura de entrar también en 
el aprisco. 

Etim. Del etískaro aber-izko = cosa 
del ganado ó aberi, «quien no arrisca 
no aprisca»; no merece mención el 
*apparium de apparare = aprestar, 
que ni explica el apero (Cfr.), ni el 
aprisco. Aperauchi gratule en Salvatie- 
rra es el heracleum sphondylium L., 
que comen los cerdos, atttsi = salto, 
alegría del abere ó animal; aperauchi 
pecpieilo es el peucedanum offlcinale 
L. Tenemos aquí el mismo cambio de 
b en p que en apero y aprisco. 

A-prisioii-ado. I, 47, 250 y mas á 
don Qui.\ote enjaulado, y aprisio- 
nado. 

Etim. De aprisionar, de prisión. 

Aprobación. I, 21, 85 es menes- 
ter andar por ol mundo, como en 
aprouacion [como de prueba, dando 
pruebas].— 48, 254 y de todos he ha- 
llado una agradable aprobación.— 48,. 
256 sin la qual aprouacion, sello, y 
firma.— 50, 262 los libros que están 



APR 



- 94 — 



APU 



impressos con aprouacion de aquello» 
a quien se remitieron. 

Etim. De ap-proba-tion-em, ap-pro- 
bare = aprobar. 

Aprobar. I, v de tal manera se 
imprimieron en mi sus razones, que 
sin disputa, las aproué por buenas. 

Etim. De ap-probare, probare = 
probar. 

A-propi-ado. I, 29, 144 cierto en- 
salmo apropiado para pegar barbas. 
11 II, 1, 1 dándole a comer cosas con- 
fortatiuas, y apropiadas para el cora- 
ron, y el celebro. 

Etim. De apropia-r, de propi-o; ap- 
propiare en Caelius Aurelius. 

Aprovecha miento. I, 49, 260 
que redunde en aprouechamiento de 
su conciencia. 

Etim. De aprovecba-r. 

A-pro veehar. I, 5, 15 aproue- 
chandose della [de la historia] tan de 
proposito.— 14, 47 Contra un temor de 
oluidonoaprouecha | Firme esperan- 
^•a.— 14, 50 sin aprouecharse del ma- 
nifiesto desengaño, que auian oydo. — 
17, 62 este licor no deue de aproue- 
char a los que no lo son [caballeros]. 
— 17, 64 mas todo aprouechaua'poco, 
ni aprouechó hasta que. — 20, 77 deter- 
mino aprou?charse de su industria, y 
hazerle esperar hasta el dia si pudies- 
se.— 21, 84 para aprouecharse deLpre- 
cio.— 22, 91 pero no me aprouechó 
nada este buen desseo, para dexar de 
yr a donde.- 27, 130 porque han de 
aprouechar conmigo, lo que aproue- 
cha la medicina recetada de famoso 
Medico, al enfermo que recebir no la 
quiere.— 29, 144 a mas que barbas 
aprouechaua [el ensalmo].— 32, 156 
que no se ha aun de aprouechar mas 
de mi rabo para su barba. — 34, 173 
aunque no se aprouechasse [se valie- 
se] de alli adelante de tan ahincadas 
diligencias. II II, 6, 21 es menester 
aprouecharnos del conocimiento dis- 
creto.— 25, 95 aquellos que no saben 
aprouecharse dellas.— 45, 171 y se ha 



aprouechado de mi cuerpo, como si 
fuera trapo mal lauado. ¡1 1, iv por la 
poca necessidad que vos teniades de 
aprouecharos dellos. 

Etim. De provech -o. 

Aptitnd. II, 32, 126 veo en el una 
cierta aptitud para esto de gobernar. 

Etim. De apti-tudo, ap-tus, ap-ere 
= unir, ir tras, alcanzar. 

A-pnest-a, posv., II, 28, 109 Haría 
yo una buena apuesta con vos San- 
cho, que aora que vays hablando, sin 
que nadie os vaya a la mano, que no 
os duele nada en todo vuestro cuer- 
po. —62, 242 yo apostaré una buena 
apuesta, que.- 66, 255 dirá, lo que se 
ha de hazer en nuestra apuesta [cuen- 
to y apuesta de Alciato (c. 29 y 47), 
según Bowle(pág. 153]. 

Etim. De apost-ar. 

A-paesto. I, 17, 61 la mas apues- 
ta, y fermosa donzella. 

Etim. De puesto. 

A-pnnt-ado. II. 35, 140 Yo acep- 
to la penitencia con las condiciones 
apuntadas. 

Etim. De apunta-r. 

A-panta-niiento. 1, 30, 146 y con 
este apuntamiento [acción de apun- 
tarle una idea ó nombre al que no lo 
recuerda], l', II, 52, 199 Tomado pues 
este apuntamiento [hechas estas ad- 
vertencias]. 

Etim. De apunta-r. 

Apnntar. 1, 10, 31 bis, Has habla- 
do, y apuntado muy bien [has puesto 
en su punto la cosaj.— 20, 81 Alome- 
nos supo vuestra merced poner en su 
punto el lan^on, apuntándome a la 
cabega .—22, 93 apuntando al uno [con 
la escopeta].— 30, 146 no será menes- 
ter apuntarme nada [á la memoria]. 
—34, 179 ya se la apunté a dar en la 
carta que le escriui. || II, 3, 11 todo lo 
dize, y todo lo apunta [el historia- 
dor].— 19, 71 No se apunte v. m. con- 
migo, pues sabe que no me he criado 
en la Corte [como repuntarse, por en- 
fadarse, aludiendo al vino que se re- 



APU 



— 95 - 



AQU 



punta ó tiene una inwta de vinagre]. 
—25, 94 Donde se apunta la auentura 
del Rebuzno [se prepara la aventura 
^ue á D. Quijote sucede en el c. 27]. 

Etim. De punt-o. 

A-pnñe-ado. I, 16, 60 con el apu- 
ñeado de don Quixote. 

Etim. De a-puñe-ar, puñ-o. 

Aparado. 1, 21, 84 bien apurada 
la cosa, burla fue, y passatiempo.— 
24, 103 viéndome apurado, y que mi 
alma se consumía en el desseo de 
verla. 

Etim. De apur-ar. 

A-par-ar. I, 34, 175 Apuróla, si 
passauan sus platicas a mas que ser- 
lo [insistió con ella, apretóla].— 43, 
229 luziente estrella, | En cuya lum- 
bre me apuro [me purifico] . || II, 27, 
104 y como nadie le apuraua, ni apre- 
taua, a que dixesse como adeuinaua 
su mono. 

Etim. De puro. «Apurar un hombre 
es apretarle mucho» (Cov.), «apurar 
un negocio, desmarañarle y aclararle 
sin que haya en el duda ni cosa in- 
cierta b (id.). 

Aquel, aquella, aqnello, etc. 
1, 1, 1 y aquellas entricadas razones 
suyas. - 1, 1 y mas quando llegaua á 
leer aquellos requiebros.— 1, 2 aquel 
acabar su libro con la promessa de 
aquella inacabable auentura. — 1, 2 
Llénesele la fantasía de todo aquello 
que leia en ios libros.— 6, 18 es me- 
nester quitarles todo aquello del cas- 
tillo de la Fama.— 18, 68 dauanle vo- 
zes, que no hiziesse aquello, pero 
viendo.— 19, 71 por..., te sucedió aque- 
llo de la manta.— 19, 74 qual se 11a- 
maua..., qual..., aquel de las Donce- 
llas: aqueste el del aue Fénix: el 
otro...: estotro...— 26, 117 Y conocié- 
ronle también, como aquellos que 
^ran el Cura, y el barbero de su mis- 
mo lugar.— 28, 136 que por el mismo 
camino de aquella, podia uerme otras 
noches [anticipación elegante del pro- 
nombre]. — 33, 165 que puesto que 



aquello sea ficción Poética. ¡| II, 35, 
203 aquel portillo se guarde, aquella 
puerta se cierre, aquellas escalas se 
tranquen. 

Etim. De atque-ille. 

Aqa-ese, -esa, -eso. I, 30, 149 
no digays mal de aquesa señora To- 
bosa.— 32, 158 traedmo señor hués- 
ped, aquessos libros, que los quiero 
ver. 

Etim. Por analogía con aquel. 

Aqu-este, aqa esta, aqa-esto. 

I, 4, 12 vereys como no desfaze aques- 
te [agravio] —19, 74 aqueste el del 
aue Fénix: el otro...— 26, 116 Que en 
aqueste sitio estays.— 52, 276 Sancho 
Pan^a es aqueste en cuerpo chico. || 

II, 17, 60 y que vanderas son aques- 
tas? 

Etim. Por analogía con aqu-el. 

Aqni. I, 4, 11 no tengo aqui dine- 
i'os, vengase Andrés conmigo a mi 
casa.— 4, 13 aqui os aguardo y espero. 
— 5, 16 sin que venga esa urganda le 
sabremos aqui curar [aquí con la 
fuerza de vosotro.^, en oposición á la 
Urganda extraña que decía Don Qui- 
jote].— 11, 33 las renuncio para des- 
de aqui [ahora] al fin del mundo.— 12, 
40 No está muy lexos de aqui un sitio 
[todo el trozo siguiente está tan mal 
puesto en boca del pastor Pedro, el 
del cris y el e^til, que, quei-iendo ó sin 
querer, cayó Cervantes en la niñería 
de convertir la sabrosa narración del 
pastor en un boceto de égloga de 
principiante]. — 12. 40 Aqui suspira..., 
alli se quexa..., acullá se oyen..., acá. 
— 14, 50 y entiéndase de aqui adelan- 
te que [desde ahora]. -22. 91 Yo voy 
aqui [entre los galeotes encadenados] 
porque.— 23, 100 aqui, aqui me paga- 
rás la sinrazón que me hiziste.— 28, 
134 que considerasse la desigualdad 
que auia entre mi, y don Fernando, y 
que por aqui echaría de ver que.— 34, 
179 aqui véngantelas [modo de impre- 
car]. —37, 199 tropezando aqui, cayen- 
do alli, levantándose acullá, tornan- 



AQU 



96 



ARA 



do a caer acá.— 44, 238 Aqui del Rey, 
y de la justicia. |! 11, 2, 8 y por aqui 
van discurrienrlo [á este tenor] .- 9, 
31 donde son por aqui los palacios de. 
— 13,45 el diablo me pone ante los 
ojos, aqui, alli, acá, no, sino acullá, un 
talego lleno de doblones, que me pa- 
rece que a cada paso le toco con la 
mano [admirable manera de escri- 
bir gráficamente todo el pensamien- 
to conforme va formándose, acá no, 
sino acífZ/rt].— 26, 100 y veys aqui, don- 
de salen a executar la sentencia. — 34, 
134 y luego se oyeron por aqui y por 
alli, y por acá, y por acullá infinitas 
cornetas, y otros instrumentos de 
guerra.— 40, 151 Aqui del Rey, dixo 
Sancho, que tienen que ver los escu- 
deros con.— 43, 163 desde aqui le suel- 
to [el gobierno, desde ahora]. — 47, 
178 sino algún socarrón , que para 
tentarme te ha embiado aqui el in- 
fierno.— 49, 184 Aqui de Dios y del 
Rey, como, y que se ha de sufrir, que 
roben en poblado [llamamiento á la 
justicia].— 53, 203 Aqui de los nues- 
tros que por esta parte cargan mas 
los enemigos. - 59, 226 Por mias las 
marco desde aqui, y nadie las toque 
[desde ahora] - 60, 229 donde no aqui 
morirás traydor enemigo de doña 
Sancha [del rv>mance de Don Rodri- 
go de Lai»a (M. Pelayo. Antol. VIII, 52]. 
— 66, 254 Aqui fue Troya, aqui mi 
desdicha..., aqui [frase que se emplea 
al ver el lugar de una catástrofe, de 
una desgracia, ó al recordar un acon- 
tecimiento desdichado, aludiendo á 
laEneida (1.3, 10): «Litora tune patriae 
lacrymans portusque relinquo, I Et 
campus ubi Troia fuit»].- 71,270 Aqui 
morirás Sansón, y quantos con el son. 
— 73, 275 y sean ganados por aqui o 
por alli. 

Efint. De eccu hic = he aquí. 

A qaiet-ar. I, 2, 4 con esto se 
aquieto. 

Etim. De quiet-o. 

Aquilea. I, 32, 158 Hetores, Aqui- 



les, y Roldanes. — 47, 254 la valentía 
de Aqui les. 

Aqaístar. II, 42, 160 la sangre se 
hereda, y la virtud se aquista [no es 
italianismo, se consigue]. 

Etim. Aquistar es antiguo, de quis- 
-to, bien ó mal-quisto, de acquis(i)tum 
acquirere, quaerere — buscar. 

Árabe. 1, 18, 67 los Árabes de mu- 
dables casas. 

Etim. De, , ^M = al-gharab, ¿o jJ Í 

= al-gharabT, de donde alárabe y al- 
garabía. 

Arabia. I, 16, 58 lucidissimo oro 
de Arabia. — 18, 67 señor de las tres 
Arabias [pétrea, feliz y desierta]. — 
18, 67 en la felice Arabia. [El oro de 
Arabia se cita en el Salmo 71, y á él 
aluden nuestros autores, confundien- 
do á veces las especies con el recuer- 
do de Tibar, río africano que desem- 
boca en el Atlántico.] || II, 38, 147 el 
fénix de Arabia. 

Etim. De arabia. (Cfr. Árabe.) 

Arábigo. I, 9, 28 caracteres que 
conocí ser Arábigos. -9, 28 historia- 
dor Arábigo.— 9, 28 boluiendo de ira- 
prouiso el Arábigo [lengua arábiga] 
en castellano.— 37, 197 El en lengua 
Arábiga le dixo. 

Eti)n. De arab-e, arabícus. 

Arado. I, 11, 33 corvo arado.— 28; 
131 andar tras el arado. || II, 9, 31 que 
por el ruido que hazia el arado, que 
arrastraua por el suelo. 

Etim. De los dialectales aradro y 
aladro, de ara-trum, ara-re = arar. 

Aragón. I. 13. 44 y Gurreas de 
Aragón.— 41, 213 Tagarino llaman en 
Berbería á los Moros de Aragón.— 43, 
230 natural del Reyno de Aragón. || 
II, 50, 192 las señoras de Aragón, 
aunque son tan principales, no son 
tan puntuosas, y leuantadas como 
las señoras Castellanas. 

Aragon-és. II, 4, 15 podría ganar 
fama sobre todos los Caualleros Ara- 
gonesses, que seria ganarla sobre to- 



ARA 



- 97 - 



ARB 



dos los del mundo.— 59, 227 el len- 
guage es Aragonés, porque tal vez 
escriue sin artículos [véase esta cues- 
tión entre Mayan s (Oria, de la letig. 
cast.) y Sal atranca {Diario de los lite- 
ratos, t. 2]. 

Etim. De Aragón. 

Arambel. II, 5, 17 y te sientas en 
la Iglesia sobre alcatifa, almohadas, 
y arambeles [tapices, «vale tanto co- 
mo colgadura» (Cov.]. 

Etim. De J-Uar'í = al-jhanbel = 
tapetum, omne quod extenditur (R. 
Mart.), bancal, repostero, poyal para 
cubrir el poyo (P. Alc), vestido de 
piel usado, polaina usada (Kaz.^; ant. 
pg. alfanbar, pg. alambel, lambel;al- 
famer, alfanbar y alfabar (Moraes), 
de alhanb?l, el mismo Judr^í. 

Arancel. I, 35, 184 que assi esta- 
ua escrito en los aranzeles de la ca- 
ualleria andantesca. 

Etint. De jt^! = as-sighr = pre- 

tium (R. Mart.), precio de los géne- 
ros ó mercadurías, sobre todo fijado 
por la autoridad (Kaz.); y mejor del 
plural , lx^^!l = al-asghár, de ju^ = 
saghara = poneré pretium(R. Mart.), 
tasar el precio (P. Alc). «Arancel, el 
decreto ó ley que pone la tasa en las 
cosas que se venden y en los dere- 
chos de los ministros de justicia» 
(Cov.). 

Aranjnez. I, 52, 275 Llano de 
Aranjuez. '| II, 50, 1^9 que Rodríguez 
auia echado en la calle el aranxuez 
de sus fuentes [que las había publi- 
cado. Aravjues, paraje celebrado por 
sus fuentes y jardines: el mismo equí- 
voco de fuentes (de podre) y Aran- 
juez se halla en Gnzman de Alfaraclie 
(pte. 2, 1. 3, c. 3), y en el Rufián viudo']. 

Arañ-ar. II, 7, 25 arañaron sus 
rostros [en señal de duelo]. — 50, 189 
los encantadores, y verdugos que... 
pellizcaron y arañaron a don Quixote. 

Etim. De arañ-a, de aragnea, de 



ápaxvig. «Araña, quien te arañó? otra 
araña como yo» (Hern Nuñ.). 

Arar. II, 53, 204 mejor se me en- 
tiende a mi do arar, y cabar, podar, 
y ensarmentar las viñas. 

Etim. De arare. 

Araucana. I, 6, 2 la Araucana de 
don Alonso de Ercilla [paje de Feli- 
pe II, después gentilhombre del Em- 
perador Maximiliano. El Poema tie- 
ne 37 cantos, sobre la guerra de Arau- 
co en Chile, desde el 1554 al 1562, y 
se imprimieron en Madrid, 1578, las 
partes 1." y 2.*, y en 1597 las tres par- 
tes. El mismo Ercilla fué valionte y 
sufridísimo soldado en aquella gue- 
rra, que por el Poema parece fie hé- 
roes: escribía de noche los sucesos 
del día, ajustándose á la rigurosa 
verdad, según él testifica. No pudo, 
pues, tener las condiciones de unidad 
y de asunto antiguo de la epopoya; 
pero en las descripciones es tan épi- 
co como el que mas, y en el entusias- 
mo y fantasía y aun en las compara- 
ciones digno discípulo de Homero. 
Ademas de la falta de unidad, hay 
que criticar los largos discursos filo- 
sóficos, sobre todo los que inician ca- 
si cada canto, y la trivialidad y lan- 
guidez del lenguaje en muchos casos, 
aunque hay trozos comparables con 
los de la misma Iliada. Ercilla, gran 
amigo de Cervantes, quien lo intro- 
dujo en la Galatea bajo el nombre de 
Larsileo, es nuestro mejor poeta épi- 
co y una de las glorias bascongadas]. 

Arbitr-ante. II, 1, 2 el mas jus- 
to, y el mas mañero, y breue que 
puede caber en pensamiento de arbi- 
trante alguno. 

Etim. De arbitra-r, de arbitr-o. 

Arbitrio II. 1, 2 todos, o los mas 
arbitrios que se dan a su Magestad, 
ó son impossibles, ó disparatados, o 
en daño del Rey, ó del Reyno [Ri- 
diculiza aquí los muchos arbitristas 
do entonces, como lo hizo en el Colo- 
quio de los perros]. 



ARB 



98 — 



ARC 



Eti'/n. De arbitrium. 

Arbitro. I, 46, 244 ellos como 
miembros de justicia mediaron la 
causa, y fueron arbitros della. || 11,26, 
103 los juezes arbitros. 

Etim. De arbitru m arbi-ter. 

Árbol. I, 1, 3 es árbol sin hojas.— 
20, 75 entre unos arboles muy altos. 
— 39, 204 de popa á proa... que a poco 
mas que passó del árbol [mástil].— 41, 
221 con una cortaron nuestro árbol 
por medio [mástil].- 50, 263 una apa- 
zible floresta de tan verdes, y fron- 
dosos arboles compuesta. |i II, 6, 20 y 
que los bracos semejan arbole^ de 
gruessos y poderosos nauios.— 16, 59 
con las hojas del árbol, a quien no 
ofende el rayo [el laurel (Laguna, Co- 
me»»/. 1. 1, c. 87]. II I, VI Vn árbol real 
te ofre(ce) | Que da Principes por 
fru(tos) [Cfr. Bpjar, su árbol genealó- 
gico]. 

Etim. De arbor-em arbor. 

Arbol-ar.II, 68, 261 arbolando las 
lanea-, sin hablar palabra alguna ro- 
dearon a don Quixote, y se las pusie- 
ron a las espaldas, y pechos, amena- 
zándole de muerte. 

Etim. De árbol. 

Arbol-ed». II, 59, 224 una fuente 
clara y limpia, que entre una fresca 
arboleda hallaron. 

Etim. Dp árbol 

Arca. II, 20, 74 todas estañan de 
manifie.^to en una grande arca. 

Etim. De arca. 

Arcabnc-eria. I, 38, 200 se pone 
a ser blanco de tanta arcabuzeria. 

Etim. De arcabuz. 

Arcabuz. II, 27, 105 oyó un gran 
rumor de atambores, de trompetas, y 
arcabuzes. 

Etim. Del ital. archibuso, arcobu- 
gio, ó del fr. arquebuse: del holandés 
haakbus. alem. Hakenbüchse, de Ha- 
ken, haeck, haak = arco y Büchse, 
buyse, bus = cañón de arma de fue- 
go, y contaminado con arco. Otros lo 
traen de arco bugio = arco atrave- 



sado, otros de .^.3=^ qaus = arco, 

Arcabn7.-azo. I, 51. 268 que eran 
arcabuzazos dados en diferentes ren- 
cuentros. 

Etim. De arcabuz. 

Arcadia. I, 51, 269 la pastoral Ar- 
cadia [como la que pinta Jacobo San- 
nazaro en su Arcadia, remedo poético 
de la imaginadamente poética región 
montuosa del Peloponeso, famosa 
por la poesía bucólica, que supuso 
ser la tierra de los idilios pastorales. 
La Arcadia la tradujeron, la prosa 
Diego López de Ayala, Canónigo de 
Toledo, y los versos Diego de Sala- 
zar, de la misma ciudad, y otro tole- 
dano, el Racionero Blasco de Garay, 
corrigió la traducción y la imprimió 
el 1549. El gusto por esta obra y por 
la poesía bucólica que trajeron de 
Italia Garcilaso y otros, reaccionó 
contra la literatura caballeresca; pe- 
ro por lo artificioso del género y 
mas por ser imitado y erudito no 
arraigó, y solo sirvió para malear 
muchas obras, entre otras se resiente 
el Quijote']. II II, 58. 222 formando entre 
todos una nueua, y pastoril Arcadia. 

ArcHdnz. I, 11, 33 andana [el 
cuerno] á la redonda... como arcaduz 
de noria [conforme al refrán: «arca- 
duces de noria, el que lleno viene 
vacio torna» (Hern. Nuñ.): «alcaduz, 
es un vaso terroso con que se saca 
agua de la noria ensartados muchos 
juntos, que andan sobre una rueda» 
(Cov.]. ii n, 14, 52 y luego os diré los 
arcaduzes, embustes, y enredos, por' 
donde soy aqui venido [metáfora del 
andar por rodeos, dando vueltas, no 
derechamente]. 

Etim. Y alcaduz, alcadus, acaduz, 
de . ^ ^ JlJÜ! = alqaidüs = canalis 

(R. Mart.), alcaduQ de afloria (P. 
Alc), por . ^._j jj = qadüs, de xáSoj. 

Arcaians. I, 15, 54 Arcalaus el 
encantador [señor del castillo de Val- 
derin, donde tenía presos muchos ca- 



ARC 



— 99 



ARD 



balleros, dueñas y doncellas, y donde 
encantó á Amadis, el cual desencan- 
tado por una doncella los libró á to- 
dos. Apoderóse después de Oriana, y 
del rey Lisuarte su padre, libertados 
la una por Amadis, el otro por D. Ga- 
laor. Fué muerto por Esplandian]. || 
II, 34, 135 Yo soy Ai'calaus, el ene- 
migo mortal de Amadis de Gaula, y 
de toda su parentela. 

Arco. I, 13, 44 sus cejas [son] ar- 
cos del cielo [arco iris, como en fran- 
cés arc-en ciel].— 15,56 como arco Tur- 
quesco. — 18, 67 los Persas en arcos y 
flechas famosos. — 48, 257 no es pos- 
sible que esté continuo el arco arma- 
do [comparación conocida: «Cito 
rumpes arcum, semper si tensum ha- 
bueris; | At si laxai'is, cum voles erit 
utilis» (Fedro, 1. 3, fab. 14]. || II, 11, 
38 con su arco, carcax y saetas. — 20, 
75 adornado de alas, arco, aljaua. y 
saetas- [Cupido]. 

Etim. De arcus. 

Archi-dignísimo. II, 50. 190 
Vuestra merced es muger dignissima 
de un Gouernador ardudignissimo. 

Etim. De dignísimo. 

Archi-dnqne. 11.29, 111 sino sen- 
tado en una tabla como un Archidu- 
que. 

Etim. De duque. 

Arcliipiela. II, 38, 146 viuda del 
Rey Archipiela [nombre ridículo]. 

Archivo. I, 7. 21 merecian guar- 
darse en perpetuos archiuos.— 33, 162 
y pues que en efecto ha de salir a 
pla(^.a [el secreto], quiero que sea en 
el archiuo de tu secreto. — 34, 172 es 
[Camila] archiuo donde assiste la ho- 
nestidad y viue el comedimiento.— 
43, 232 archiuo del mojor donayre, 
deposito de la honestidad. — 52, 274 
inquirir, y buscar todos los archiuos 
Manchegos. II II, 72, 272 Barcelona, 
archiuo de la cortesía. 

Eti)n. De ipx-ílo^ = archium, archi- 
vum, lugar de antiguallas, apx-Vj = 
principio. 



Arder. I, 7, 21 y tales [libros] de- 
uieron de arder, que merecian guar- 
darse.— 16, 58 una lampara, que col- 
gada en medio del portal ardía.— 19, 
73 Estaña una hacha ardiendo en el 
suelo.— 27, 128 que todo [yo] ardia de 
rabia, y de zelos.— 40, 206 ardiendo 
en ira, y en honroso zelo. || II, 20. 74 
y en el fuego donde se auia de assar 
ardia un mediano monte de leña.— 
34, 134 pareció que todo el bosque 
por todas quatro partes se ardía.— 46, 
173 apagaron las velas que en el apo- 
sento ardían.— 53, 203 pez y resina en 
calderas de azeyte ardiendo [hirvien- 
do suele hoy decirse], 

Etim. De arder-e. 

Ardid. 11,21,80 usar de ardides 
y estratagemas, para vencer al ene- 
migo.— 56, 215 pero usemos deste ar- 
did y maña. 

jEíí'm. Ardillaparecedim. -illa de ar- 
dí, que en Etiskera es lo que se mueve 
y espacia mucho, la pulga, y el espa- 
cio ó intervalo (de ar — espacio, ar-te 
:= extensión, espacio), intermedio, de 
donde medios, industrias, ingenio 
para obrar, en latín artis ars. Ardido 
por atrevido, que se lanza, valiente 
Tuero Jhsíio, Cid), «fardida lanza», 
osado (Santill.), ingenioso, que en- 
tiende de ard-íd-es ó medios, ardid- 
-oso, ardid-ez, ardil adj. En ít. ardire, 
ardíto, fr. hardir, en-hardir. Korting 
del germ. hartyan = endurecer; pero 
el sentido no lo permite, y es doble, el 
de arrojado y el de ingenioso, ambos 
del ardí euskérico. En gasc. arto, ar- 
do = teigne, ariison, prov. y cat. ar- 
da, for.' arta. ant. fr. arte: del ardí = 
pulga. En Honduras billarda ó tram- 
pa para coger lagartos, lleva en el 
sufijo arda, -ardo, que es el castella- 
no de gall-ardo, bast-ardo, buh-arda, 
etcétera, la idea etimológica de ard- 
-ides, medios; bilí es'coger en eúske- 
ra. (Cfr. PiUar.) 

Ardiente. I, 1, 2 el cauallero de 
)a ardiente espada [ó sea Amadis de 



ARD 



- 100 — 



ARG 



Grecia, por tener estampada en el pe- 
cho una espada bermeja á manera de 
brasa, y como tal quemaba, hasta que 
el sabio Alquife le curó de esta en- 
fermedad. Lo del haber partido de un 
revés dos gigantes debió fabricarlo 
Don Quijote eu sn fantasía].— 12, 40 
tendido sobre la ardiente arena. 1| II, 
8, 28 en la profunda sima ardiente. 

Etim. De arde-nte-m arde-ns, arde- 
re = arder. 

Ardi-niiento. I, 19. 72 admirado 
del ardimiento de su señor. 

Etim. De *ardi-r, de donde ardi-do, 
del eúskaro. (Cfr. Arflid.) 

Ardite. I, 23, 96 y no se le diera 
por hallar otra auentura..., un ardite 
[poca cosa. El ardite fué moneda de 
cobre del siglo xvr, originaria, al pa- 
recer, de Navarra, donde también la 
hubo de plata].— 39, 202 sin defrau- 
daros en un ardite. — 46, 244 sin que 
se le pagasse primero hasta el ultimo 
ardite. |i II, 22. 84 no importan un 
ardite al entendimiento, ni a la me- 
moria.— 32, 121 no se me da un ar- 
dite.— 69. 262 no las estimaua en dos 
ardites. 

Ethn. Debió de llevar esta moneda 
navarra como cuño una oveja, en se- 
ñal de riqueza, como la pecu-nia de 
pecus, pues en Eúskera ardi es la 
oveja, -te de lugar, donde hay, lo que 
tiene, como elur te = nevada, ogi-te 
= año de panes. (Cfr. Ardid ) 

Ardor. I, 2, 5 el sol entraua con 
tanto ardor. — 12, 40 en mitad del ar- 
dor de la mas enfadosa siesta del Ve- 
rano. —27, 121 suele ser el ardor [del 
calor] muy grande. 

Etim. De ard-or-em, ard-ere = ar- 
der. 

Arduo. I, 27, 121 en tan arduo, y 
tan Christiano negocio. 

Elim. De ardu-us. 

Arena. 1, 12, 40 tendido sobre la 
ardiente arena.— 14, 47no las arenas I 
Del padre Tajo.— 39, 204 en aquella 
desierta arena.— 39, 205 con muchos 



sacos de arena. — 50, 263 corren sobre 
menudas arena". 

Elim. De arena. 

Arenga, po«v. I, 5, 15 con su lar- 
ga arenga.— 31, 155 El amo replicó, 
no se que arengas, y disculpas, las 
quales aunque do mi fueron oydas, 
no fueron admitidas. 'I II. 5, 19 y no 
me quebreys mas la cabera con vues- 
tras arengas y retoricas. 

Etim. De areng-ar,del eúskaro aren 
= pues, razón, motivo, consecuencia, 
y el sufijo -ga = -ka = acción de, 
aren-ka, y por el fonetismo euskéri- 
co aren-ga = andar á razones. Ar-en 
propiamente vale por lo cuál, de ellOy 
inde 

Aren-oso. I, 40,206 arenoso suelo. 

Etim. De aren-a. 

Arenque. I. 18. 70 dos caberas de 
sardinas arenques [«cierta especie de 
sardina, que suele secarse al humo» 
(Cov.]. 

Etim. Del fr. hareng, pi'ov. arene, 
it. aringa; del germánico haring, 
alem. Háring. 

Aré val o. I, 16, 57 porque eran 
unos de los ricos harrieros de Areua- 
lo [parece errata por era mío de los ri- 
cos..., ó eran d" uno de los ricos]. 

Arg ado. II, 69, 264 esto me pare- 
ce argado sobre argado, y no miel so- 
bre hojuelas [trabajo sobre trabajo]. 

Etim. Aríiado es travesura, dispara- 
te, hacer un argado en Asturias hacer 
un enredo ó travesura (Dice), propia- 
mente cosa enredada, como las cestas 
hechas de mimbres entrelazadas, ar- 
yad-illo la devanadera, un cesto que 
sirve de armazón de imagen, la ar- 
mazón del cuerpo humano, en Ara- 
gón por cestón de mimbres, y arg-uño 
por espuerta de id., arg-ado por enre- 
do, travesura, ai'ga-mand-ijo ó con- 
junto de cosas menudas para un fin 
ú oficio cualquiera (C. de C), arga- 
-mand-el ó andrajo, arga-masa ó masa 
revuelta de cal, arena, agua, argamas- 
-illa, argamasar, arg-ana ó grúa, an- 



ARG 



- 101 



ARG 



garillas, en gall. cesta y punta del cas- 
cabillo del grano, argan-el ó círculo 
de metal en el astrolábio, arg-an-eo 
en náutica por argolla de hierro pa- 
ra amarrar el cable al ancla, arg- 
-avieso ó turbión (de avieso = malo), 
argaya ant. por arista de trigo, ar- 
gay-ar desprenderse argayos ó por- 
ciones de tierra, ant. manto, arg-olla, 
argoll-ar, argoll-on, arg-oma ó aula- 
ga que pincha y se pega al vestido, 
argom-al, argüe ó cabrestante, argu- 
-enas = arguenas, en Honduras ár- 
ganas por alforjas ó angarillas. To- 
dos significan coger y derivan del 
«úskaro arka en el sentido primitivo 
euskérico, acción (-ka) de ar = co- 
ger, de donde el latin arca, arcus, 
ar-ki hallar, ark-uch parihuelas. Ar- 
gudar (Alex. 481, 993) lo traduce Mo- 
rel-Fatio por «se dérober en faisant 
un mouvement de cote», árganas (J. 
DEL Encina, 231). Árgano y arganel 
por grúa, gancho, pasó á las demás 
"románicas: tratan de buscarle ori- 
gen en épYa.ir¡q = trabajador, en yé- 
pavoc = grulla, en organum = órga- 
no, instrumento, en erigere = levan- 
tar, etc., etc. Pero había que com- 
parar todos los términos dichos, em- 
parentados en la idea y el sonido y 
que no existen fuera de España en 
conjunto. Argad-ijo (Lope de Rueda, 
82), arguenas de pan (id., 18), «Os ve- 
nís por la calle con aquesos arga- 
-mandeles(íd.), argayo por manto, ca- 
pa (Santill.) = arg-ante ó harg-ante. 
En el alto Aragón argados es apara- 
to de mimbres, cuatro cestos aparea- 
dos y unidos para trasportar cuatro 
cántaros de agua sobre un borrico, 
etcétera, en catalán argadells por 
angarillas de fusta. En ast. argadello 
= argadillo es el niuo inquieto, ar- 
guenas .= arguenas por alforjas, ar- 
gayar = mentir, argayada = leña li- 
gera (Coaño), que queda á la orilla 
del Navia al bajar las aguas, argaye- 
ro = embustero. 



Argamasa. I, 11, 33 un medio 
queso, mas duro que si fuera hecho 
de argamassa. || II, 58, 221 que cora- 
ron de marmol, que entrañas de 
bronce, y que alma de argamasa. 
Etim. Cfr. Argado. 
Arganiasilla. 1, 52, 274 Los Aca- 
démicos de la Argamasilla, lugar de 
la Mancha. [De aquí se originó la 
opinión de que el Quijote se compu- 
siera en la cárcel de Argamasilla; 
pero hoy ya está averiguado que ni 
allí hubo cárcel, ni Cervantes estuvo 
largo tiempo para poder escribir, si 
es que estuvo]. 

ArgamaHÍll-esco. I, 52, 276 
Del Burlador Académico Argamasi- 
llesco. 

Etim. De Argamasill-a. 
Argel. I, 37, 196 después que salió 
de Argel su patria, y tierra.— 39, 203 
el Vchali Rey de Argel. 

Argent-ado. II, 35, 137 leuantan- 
dose en pie la argentada Ninfa [ves- 
tida de argentería]. 

Argentería. II, 35, 136 vestida 
de mil velos de tela de plata, brillan- 
do por todos ellos infinitas hojas de 
argentería de oro. [Nadie extrañe esta 
reunión de la plata con el oro: hoy el 
platero trata lo mismo con oro que 
con plata; antiguamente llamóse orí- 
fice, aurifice, orebce, etc., «-orespe ni pla- 
tero» (Novis Rec. 1. 9, t. 10, 1. 1); ar- 
gentar la plata, dice Pellicer en sus 
lecciones al Polifemo, que «es frase 
provincial y sólo usada en la An- 
dalucía, donde argentar sirve al oro 
y plata, y se dice argentar de oro y 
argentar de plata, y esto es mas fre- 
cuente en los borceguíes de Córdo- 
ba» (1. 6). Argentería áébQ ser aquí las 
lentejuelas ó bricho.] 
Etim. De argén t-um = plata. 
Argolla. I, 22, 91 dos argollas a 
la garganta. 

Etim. Cfr. Argado. «Argolla, el 
círculo de hierro ó de oro que traían 
al cuello y hoy dia se traen los de 



ARG 



102 — 



ARM 



hierro los esclavos por afrenta y cus- 
todia» (Cov.). 

Argos. I, 65, 253 sin que nuestras 
industrias... ayan podido deslumhrar 
sus ojos de Argos, que contino tiene 
alerta [alusión á los cien ojos de Ar- 
gos, á quien encargó Juno la guarda 
de lo convertida en vaca, y de los cua- 
les estaban siempre abiertos cincuen- 
ta, mientras dormían otros tantos]- 

Etim. De ópyo) nombre de un buque; 
argo-nauta. La etimología de este 
término, como la de arg-entum, ar- 
gu-ere, es el eúskaro argi = luz, que 
hace (gi) llama (ar). 

Argüir. I, 49, 158 contra el uso de 
los tiempos no ay que arguyr, ni que 
hazer consequencias.— 49, 261 de don- 
de arguyo yo, que la deuio de cono- 
cer ella. II 11, 20, 76 que arguye | Ti- 
bia y floxa voluntad.— 43, 162 que no 
saber un hombre leer, o ser (jurdo, 
arguye una de dos cosas.— 62, 242 el 
traduzir de lenguas fáciles, ni arguye 
ingenio, ni elocución, como no le ar- 
guye, el que traslada, ni el que copia 
un papel de otro papel. 

Etim. De arguere. 

Armamento. 1, 23, 97 Pero si 
amor es Dios, es argumento | Que na- 
die ignora.— 48, 254 un argumento 
que hize conmigo mismo. || II, 40, 150 
resuelue los argumentos. 

Etim. De argu-mentum, argu-ere = 
argüir. 

Ariadna. II, 38, 147 la corona de 
Aridiana [errata por Ariadna; es la 
constelación en que fué convertida 
Ariadna abandonada de Teseo: «Co- 
rona haec Ariadnae dicitur a Vulca- 
no facta ex auro, et Indicis gemmis» 
(HYGmus, Poet. Ast. 1. 2]. 

Ariosto. II, 1, 6 el famoso Arios- 
to (Cfr. ittrfoüíco).— 62, 242 algunas 
estancias del Ariosto. 

Arista. II, 39, 149 los tienen sin 
humor [mis ojos], y secos como aris- 
tas. 

Etim. De arista. 



Aristóteles. I, in Comentando 
en Aristóteles. Etcétera. 

Arlanza. 11, 44, 168 desde Pi- 
suerga hasta Arlanza. 

Arma. I, 1, 2 con sus armas. — 2, 4 
se armó de todas armas.— 2, 4 n^^i po- 
día ni deuia tomar armas con nin- 
gún cauallero [combatir, de donde se 
dijo «hombre de armas tomar», como 
«horno de pan cocer»] —2, 4 armas 
blancas, como nouel cauallero, sin 
empresa en el escudo.— 9, 28 se puso 
al trabajo, y exercicio de las andan- 
tes armas.— 13, 44 al pie del trofeo de 
las armas de Orlando.— 37, 197 que 
las letras hazen ventaja á las armas... 
Y que las armas, solo con el cuerpo 
se exercitan. — 41, 223 Moros, Moros, 
arma, arma.— 41, 223 un pastor auia 
apellidado arma. || II, 1, 1 casi cada 
añones toca arma [el Turco],... estaua 
puesta en ella toda la Christiandad. — 
5, 16 de manera que esté [el rucio] pa- 
ra armas tomar [dispuesto, metafori- 
ce]. — 18,65 las armas empero, aunque 
de piedra tosca, encima de la puerta 
de la calle —'26, 101 mandó luego to- 
car al arma.- 27, 106 la causa que os 
mueue a tomar las armas a cada pa- 
so, para vengaros de vuestros enemi- 
gos.— 52, 201 mandóle el concejo pin- 
tar las armas de su Magestad sobre 
las puertas del Ayuntamiento [«Ar- 
mas, significan algunas veces el ar- 
nés, ó coselete, otras la insignia del 
linage y casa» (Cov.). Los colores con 
que son pintadas, véanse en Color]. — 
53, 202 Arma, arma, señor Gouerna- 
dor, arma, que han entrado infinitos 
enemigos.- 53. 203 y a reyterar el ar- 
ma — 65, 252 el que no puede tomar 
arma en un año? 

Etim. Del plur. arm-a, -orura = las 
armas. Armad-illo, armad-ía ó al- 
mad-ía, en el F. Jusrjo armad-ía y ar- 
mad-ija por lazo, trampa, percha; al- 
-arma de al arma!, alarm-ar, arma- 
-toste de tosté {Alex. 1850) = tost (id. 
1043, 2145) = pronto. 



ARM 



— 103 



ARM 



Armada. I, 25, 108 fracasar ar- 
madas.— 39, 203 auia ganado con su 
armada la famosa Isla de Chipre. — 
39, 203 con la armada de Venecia. 

Etim. De arm-a. 

Arm-ado. I, 41, 221 hasta doze 
í'ranceses bien armados con sus ar- 
cabuzes, y cuerdas encendidas. || II, 
1, 4 armado de todas armas desde los 
pies a la cabe^ia.— 6, 20 aunque vi- 
niessen armados de unas conchas 
de un cierto pescado [los gigantes].— 
10, 31 bis, quando veamos mas arma- 
dos que los que vinieron sobre Albra- 
ca.— 11,38 Venia también un Caualle- 
ro armado de punta en blanco, ex- 
cepto que no traía morrión ni celada, 
[con todas las piezas de la armadura 
antigua, «cubierto todo de armas de 
pies á cabeza» (Cov.) «De punta en 
blanco me dijo que no era asi; vale 
sin rodeo ninguno y como hombre 
apercibido y armado para impugnar- 
me; me dijo libremente» (id.). Díjose 
primero dar de liuuta en blanco por 
dar en el blanco con la punta ó al 
apuntar: «diesedes en el hito de pun- 
ta en blanco» (Guevara, Epist., t. I, 
p. 175), después por exactamente, ente- 
ramente; «de punta en blanco osar des- 
obedecer al rey» (id. p. 196), en fin de 
pies á cabeza, armado enteramente; y 
por traslación sin miramientos: «los 
blasfemos y perjuros son los que de 
punta en blanco arrojan piedras á 
Dios> (Fr. Al. Cabrera, Mierc. desp. 
de Dom. de Pasiot>].—(ñ, 248 en algún 
barco pequeño... armado de remeros 
christianos. 

Etim. De arma-r. 

Armad-ara. I, 18, 66 y no auia 
armadura por fuerte, y encantada 
que fuesse, que se le parasse delante. 

Etim. De armad-o, armar. 

Ariu-ar. I, 2, 4 se armó de todas 
armas,— 2, 4 que no era armado ca- 
uallero.— 2, 4 propuso de hazerse ar- 
mar cauallero.-lO, 31 bis, por todos 
estos caminos no andan hombres ar- 



mados, sino harrieros.— 40, 212 con 
dineros para poder armar una barca. 
—48, 257 no es possible que esté con- 
tinuo el arco armado. || II, 20, 76 bol- 
uieron a armar y encaxar las tablas 
del castillo.— 22, 84 no fue sobre el 
arnés, sino sobre el jubón de armar. 
— 25, 98 quiero armar mi retablo. 

Etim. De armar-e. 

Arm-ario. I, 46, 246 almario de 
embustes. 

Etim. De arm-a. 

Arm-azon. I, 3, 8 la vela de las 
armas, y la armazón de caualleria. 

Etim. De arm-ar. 

Armenia. I, 31, 153 en las sierras 
de Armenia. 

Arm-ería. I, 49, 261 pues aun 
hasta oy dia se veen en la armería 
de los Reyes. 

Etim. De arm-er-o, arm-a. 

Armiño. I, 2, 4 limpiarlas de ma- 
nera que 4o fuessen mas que un ar- 
miño: y con esto se quietó [mientras 
los lectores se ríen al ver que armas 
de novel caballero, que deben ser 
blancas y flamantes, tenga Don Quijo- 
te que pensar en limpiarlas al estro- 
narlas].— 33, 165 que el Arminio es 
un animalejo... [noticias falsas, antes 
creídas á pié juntillasj. 

Etim. Del fr. hermine, ant. fr. er- 
me, ermine; del ant. alem. harmo, 
dimin. Hermelin; en pg. arminho, ar- 
melina^ it.armellino,ermellino, prov. 
ermin, ermini. En Sta. María Egip- 
ciaca erminyo por armiño. 

Armouia. I, 16, 59 que ella sola 
[Mari lomes] era la ocasión de toda 
aquella armonía [marimorena, por 
ironía]. II 11, 36, 142 con la confusa 
marcial y triste armonía. 

Etim. De áp-jiov-ía, &p [lój = adapta- 
do, como ar-ma en latín, áp-ap-iaxcu = 
adaptar. 

Armúu-ico. II, 67, 258 un son, si- 
no muy agrailabie, ni armónico, no 
descontenta. 

Etim. De armoní-a. 



ARN 



— 104 



ARR 



Amante. I, 39, 206 se huyó en 
trage de Arnaute. -41, 214 Arnaute 
Mami. [Aniante es lo mismo que alba- 
nés o natural de Albania. Amante Ma- 
mi era el comandante de los corsa- 
rios que apresaron la galera españo- 
la él Sol, quedando cautivos Cervan- 
tes y su hermano Rodrigo, cuando 
volvían de Ñapóles á España. De sus 
crueldades trata Haedo en los Diálo- 
gos (fol. 122, 124, 188,; de él se habla 
en la Española inglesa, y corrieron ro- 
mances en Castilla, como el de la Co- 
lección de Miguel de Madrigal, del 
año 1603, (fol. 30 \ y pudiéralo haber 
compuesto Cervantes]. 

Arnés. II, 22, 84 que no fue sobre 
el arnés, sino sobre el jubón de ar- 
mar.— 52, 198 adonde pensaua ganar 
el arnés, que en las tales fiestas se 
conquista.— 52, 199 arnés trancado. 
[«^r»e6' ó guarnés, gnarneciclo ó guar- 
nido, y así llamamos guarrildo de to- 
das armas al que el griego llama ca- 
taphractos, undique munitus, vulgar- 
mente armado de punta en blanco» 
(Cov.]. 

Etim. Del fr. harnais, harnois, del 
que también salieron el it. arnese, 
prov. arnés; en ant. fr. harnas tam- 
bién. Del cinirico (bretón) haearn, 
haern, harn, que vale hierro, con el 
sufijo francés -ois = ais de -iscus: 
franc-iscus = fran^-ois. 

Aro. II. 7, 25 lus aros de una cuba. 

Etim. Suena y significa lo mismo 
aro en Eúskera, donde tiene su ex- 
plicación, pues so aplica como sufijo 
y con valor mas general de cosa que 
rodea, espacio, duración limitada, co- 
mo circuida. En cambio Diez no dice 
do donde procede, Baist lo trae de 
arvum, Bugge de anuí, la Academia 
d(d fr. hart = vencejo ó del gótico 
gairda = ceñidor. (Cfr. Arroyo.) 

Aroniá-tíco. I. 16, 58 un olor 
guaue, y aromático. — 31, 152 una fra- 
grancia aromática. 

Etim. De &p-(o\ia., de ap-¿ü) = arar; 



propiamente yerbas del campo: el 
nombre aparece por primera vez en 
Jenofonte y Teofrasto. 

Arpa. I, 28, 133 tocar una harpa. || 
II, 35, 136 y luego la de las harpas, y 
laudes que en el carro sonauan. 

Etim. Del eúsk. arpa garfio para 
abrirse paso en las selvas quitando 
abrojos, arpatu matear, hallar, arp-el 
zarzo, arp-oi azada de dos púas, ar- 
pón, arp-al astillas; de ar coger, -pa 
por lo bajo. (Cfr. Kórtikg.) En Álava 
arpa instrumento de tres puntas para 
remover la basura, arp on azadón pa- 
ra raíces. 

Arp-ado. I, 2, 4 los pequeños, y 
pintados paxarillos con sus harpadas 
lenguas. 

Etim. De arp-a. 

Arpill-ei-a. I, 16, 58 y aunque 
ella [la camisa] era de harpillera. ¡¡ 
II, 22, 83 cuya albarda cubría un ga- 
yado tapete, o arpillera.— 22, 85 ten- 
dieron la harpillera del primo sobre 
la verde yerna. 

Etim. Del eúskaro ari = hilo, pill 
= recoger, trenzar, -era. Aribar ó as- 
par en Aragón, de ari-ba(tu) = reco- 
ger (ba, batu) el hilo, devanar. 

Arqn eta. I, 3, 8 una arqueta pe- 
queña llena de ungüentos. 

Etim. De arc-a. 

Arqaitect nra. II, 8, 28 los pri- 
mores y sutilezas de aquella maqui- 
na, y memorable arquitetux'a. 

Etim. De architect-ura de apx''- 
-TéxTíüv, TéxTCüv = obrero, xeúx-ü) =:^ fa- 
bricar. 

Arráez. I, 41, 217 viendo hablar 
de aquella manera á su Arráez. |: II, 
63, 245 el Arráez quisiera, que dexa- 
ran los remos. 

Etim. Vale jefe, cabeza, de h-j' Jl 

= arrráis = princeps, nauta (R. 
Mart. 1, príncipe de sinagoga, prínci- 
pe de pilotos, almirante, patrón ó de- 
fensor, caudillo (P. Alc.,, de . -,1. = 

ras = cabeza, ser jefe, jefe, origen. 



ARR 



— 105 — 



ARR 



Lleva el acento en la d segunda, y 
así en Lope consuena con Naruáes 
(El remedio de la desdicha)^ como en 
árabe arráes, ó arrayes, rayes. 

A-rraig-adu. II, 43, 163 del hom- 
bre arraygado no te veras vengado 
[del que tiene bienes de arraigo, bie- 
nes raíces], 

Etim. De arraiga-r. 

A-rraig-ar. II, 74, 276 se le arrai- 
gó una calentura 

Etitti. De radicare, radicem radix 
= raíz. 

Arranc-ado. II, 12, 43 Con un ay 
arrancado, al parecer, de lo intimo 
de su coraron. 

Eütn. De arrancar. 

Arrancar. I, 17, 63 un suspiro, 
que parecía que lo arrancaua de lo 
profundo de sus entrañas.— 18, 69 y 
arrancauase las barbas [de desespe- 
rado].- 26, 118 y se arranco la mitad 
de ellas [de las barbas].— 29, 144 las 
barbas le ha derribado, y arrancado 
del rostro.- 41, 216 y ella arrancán- 
dosele el alma (al parecer) se fue con 
su padre.— 41, 221 arrancarse las bar- 
bas [de despecho].— 43, 231 suspiros, 
que parecía que con cada uno se le 
arrancaua el alma. -43, 233 o arran- 
carse la mano [al estar colgado de la 
muñeca]. || II, 26, 100 y se arranca de 
pesar sus hermosos cabellos. - 35, lo7 
y no me repliqueys palabra, que os 
arrancaré el alma. — 36, 142 y luego 
desencaxó y arrancó del ancho y di- 
latado pecho una voz graue y sonora. 
—42, 158 A bueil seguro, que quando 
vuestro dueño llegue a ser Empera- 
dor..., que no se lo arranquen como 
quiera. — 46, 174 pugnando con todas 
sus fuerzas, por arrancar el gato de 
su rostro. 

Etim. Arrancar, propiamente coger 
con fuerza y violencia, de donde an- 
tiguamente vencer: «tal batalla aue- 
mos arrancado» {Cid), «E fizo <;.inco 
lides campales e todas las arrancó» 
(id. 1333), arranc-ada por conquista 



(id. 1158), arrancar por acometer y 
vencer (Hita, 1168), arrancarse por 
apartarse con violencia (Berc. 6'. ^lill. 
46), arrancar el campo por levantar- 
lo, irse {Loor 152), ranear por arran- 
car y partirse: «Agora somos en ora 
de ranear» {Dnel. 89), ranc-ada: «Per- 
dieron dos sennales moros en la ran- 
eada» {S. Mili. 455) ó derrota, y con- 
seguida, ganada: «Fue con Dios e los 
sanctos la fazienda raneada» (S. Mili. 
452), es decir se ganó la batalla. Piér- 
dese la a- por tomarse como preposi- 
ción, al modo que en adrarse se pier- 
de re- de a-rredrar, de retro. Des- 
arrancarse, arranqu-e, rancajo dim., 
ó astilla, cosilla quitada, rancaj-aró 
arrancar de cuajo, rancajada. En 
prov. arancar, cat. y pg. arrancar, it. 
arrancare, prov. arranca, lang. aran- 
cá, lim. arrenca, gasc. arrinca, bearn. 
arringa. Korting lo trae de un germá- 
nico ranc, que no conozco con estos 
valores, ni creo conozca nadie. En 
eúskera arr-an ablativo de arr-a ma- 
no, dá arran ka, de valor parecido á 
arra-ka, ó sea andar con las manos, 
arran-du = abrir ó henderse la tie- 
iTa por la sequía, arran-gura = cui- 
dado, arran-o = águila por sus ga- 
rras, arrantza = pesca (tza abundan- 
cialj, arran = citóla ó taravíUa que 
se mueve con el molino, y hace que 
caiga el grano de la tolva, círculo de 
hierro del yugo, al cual se aplica la 
cadena, agujero del dintel en el que 
se fijaba el gonce superior, cencerro, 
pescado como arra-i y arra-in: es de- 
cir que -aii es sufijo, como -/, -/», y 
que viene de arr-a palma de la ma- 
no, artu = coger. El mismo arrain- 
ka-tu vale pescar, arrainkeía = pes- 
ca, arrainka = pescando. 

A-rrtt»-ar. II. 40, 152 que saco [la 
Trifaldi] las lagrimas de los ojos de 
todos los circunstantes, y aun arrasó 
los de Sancho [«arrasarse los ojos de 
agua, cuando se hinchan del humor 
lacrimoso, que aun no corre por las 



ARR 



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ARR 



mejillas» (Cov.].— 48, 181 se me arra- 
san los ojos de lagrimas. 

Eti)». De ras-o. 

Arras. I. 49, 261 y se combatió en 
la Ciudad de Ras [por Arras de Fran- 
cia]. 

Arra«tr-ado. II, 57, 216 auian de 
parar en boluerme yo agora a las 
arrastradas auenturas de mi amo don 
Quixote. 

Etim. De arrastr-ar. 

A-rrastr-»r. I, 41, 221 arrastrar- 
se por el suelo [de rabia y desespera- 
ción]. II n, 9, 81 que por el ruydo que 
hazia el arado que arrastraua por el 
suelo.- 67, 259 pero traeslos [los re- 
franes] tan por ios cabellos, que los 
arrastras, y no los guias. 

Etim. Es demasiado vulgar para 
que venga de rastrum, ademas de 
que no existe rastrar. Viene del eús- 
karo arrast, onomatopeya del arras- 
trar, rastra, red, rastrillo de labran- 
za. Es derivado -t, como todos los 
onomatopéicos y verbos {-t = -tu), de 
arra z = con la mano, tirando, así 
arras-ta = galga del carro, arrast- 
-ari trabajador incansable, arras-to 
= traza, vestigio, arrasta-ka = arras- 
trando, ana s = totalmente, como 
quitando con la mano. De aquí salie- 
ron rastar = detenerse, detener, que- 
dar, rastará ^= quedará, non raste = 
no quede (Cid), rastel = baranda 
que detiene, rast-illo mano, rastrillo 
en la Gcrmania, especie de peine 
{Baeua, 110), rastill-ado = robado 
(Germ.), restellar en Álava por ras- 
trillar el lino ó cáñamo. De aquí sa- 
lió rastrillo tal vez con r adventicia, 
j con la misma arrastrar, arrastr-e, 
rastr-o, á rastr-as posverbales, resto- 
-jo en el alto Aragón y en Calila e 
Dimita, de donde restrojo en Segorbe, 
restroio en Alexandre y rastrojo hoy 
día. Se vé que la r es adventicia en 
todos estos términos, y que los pri- 
mitivos son rastar ó restar, rastillo, 
rastojo. El rastrum latino dio rastro, 



pero es erudito; el vulgar lo llama 
zarzo, y de ese rastro erudito no pu- 
do salir el rastro ó huella, rastr-ear, 
a-rrastrar; sino que rastro ó huella y 
á rastras son posverbales de arras- 
trar, del rastar primitivo ó arrastar. 

Arre-ar. 1, 18, 65 tanto que no po- 
día harrear a su jumento. [«Harre, es 
palabra que se suele decir al mulo ó 
á cualquier bestia de albarda: y que 
por ella cuando se la dicen eche de 
ver que quieren se mueva y ande, co- 
mo en la palabra jo que se pare» 
(Cov.]. 

Etim. Con aspiración adventicia por 
el ahinco con que se pronuncia al 
arrear, díjose harre (Cov.) y farre, su 
variante ortográfica (Hita, 491), cat. 
arri. El grito para animar á los ani- 
males es igualmente arriéu en Gas- 
cuña, en Languedoc árri, arre, prov., 
cat., it. arri, pg arre: «arri Blanquet! 
arri Mouret!» «Eme d'arriaire cri- 
dant: árri» (Calendan). La forma pri- 
mitiva es, pues, arri. Ahora bien na- 
die la explica; pero en eúskera ari 
vale á ello! y su forma fuerte es arri! 
arreit, arraio = sigúele! i-arrai-an =: 
en pos, i-arrai-tu = arreit = seguir 
continuo, i-arrai = continuación, 
i-arrai-go = séquito, i-arrai-ka = se- 
guir, i-arraika-da = ataque, i-arrai- 
-ki = seguir, laborioso, que insiste 
en ello, i-arrai-n = seguir, i-arri = 
ponerse á., insistir, poner junto á, es 
decir el intensivo de ari = á ello, da- 
tivo de a= ello, trabajar en, ocupar- 
se de, ponerse á. Eá* necedad creer 
que el arraioa! sea el ¡rayoá y cente- 
llas! en boca de los escualdunas; es el 
arra-io = sígnele, á ello! De arri se 
dijo arre, y de aquí arri-ero, arre-ar 
á las bestias, ó un par de cachetes á 
uno, es decir uno tras otro, arre-o ó á 
reo, como suele escribirse por desco- 
nocerse el valor de posverbal, «tres 
vasos arreo», arria ó recua, serie de 
bestias, arri-atar = arre-atar y re- 
-atar, reat-a, confundidos con a-re- 



ARR 



107 



ARR 



-atar de atar, pues vale poner en se- 
rie, arreata, reata Arreos, arrear, 
son adherentes menudos pertenecien- 
tes ó que siguen á lo principal, arre- 
-quives ó circunstancias secundarias, 
(ki = con, pe = bajo) arr-enquin 
= caballería que monta el arriero, 
y la persona inseparable de otra 
(quin = kin := con, que hace arr-en 
superlativo de arre, tanto que vale 
consecuencia, pues, de lo cual, im- 
precación, súplica razonando, razona- 
miento, á la letra de ello). Arri-ar las 
velas, la bandera, es largar un cabo, 
segundar cediendo poco á poco, co- 
mo arreo = sucesivamente (Santill.), 
«caballos | que andan arriados e non 
ha qui tómalos» {Cid 1778), «Fue en 
pocos de annos la casa arreada | De 
labor de ganados» provista (Berc. -S. 
Dom. 110). Re cua es el adjetivo -ko 
de arre, y se refiere á la serie en que 
se siguen las bestias; en Alfonso X 
(1330) rrecoa, en Lucas Fernández re- 
cu-ero. Arria ó fila de bestias de car- 
ga atadas una á otra en Simón Abril 
(Notic. histor.J, y hoy día en Vene- 
zuela. En Bagnéres de Bigorre arreio 
= le dos, lo de atrás, de donde en fr. 
arri-ére,deri'iére,idea del seguir: Kor- 
ting lo trae de *redare ó del gótico 
redan = cuidar, mandar! 

Arrebatada mente. II, 69, 262 
tomando en peso, y arrebatadamente 
a Sancho, y a don Quixote. 
Etim . De arrebatado, arrebatar. 
Arrebatar. I, 36, 193 la qual ha- 
llaron en el claustro hablando con 
una monja, y arrebatándola sin darle 
lugar a otx-a cosa.— 52, 270 arrebató 
de un pan que junto a si tenia. || II, 
29, 111 le arrebatan en una nube.— 71, 
269 y arrebatando el cordel, comento 
a darse. 

Etim. Arre-batar, según Kórting, de 
ar- reptare, rapiare, rapere; pero 
arreptare tenía que dar arretar, en 
vez de introducir la a de arrebatar. 
Se trata del coger con todas las ma- 



nos, echándose encima, de donde 
sorprender, arrebato, y perdida la a-, 
rebato, rebat-iua, arrebat-ado, á la 
rebatiña, en Alexandre (537) arra-ba- 
to por arrebato. Ahora bien, en eús- 
kera arra es toda la mano, la palma 
y zarpas, batu — reunir, coger, arra- 
-batu es coger echando todas las ma- 
nos y zarpas. Como en fan-ar, pan- 
-dar, etc., tenemos el baña = sepa- 
rar, quitar, del eúskera, y arra, en 
arre-bañar, arre-pañar, re-baü-o ó lo 
separado, un hato, rebanar, reban- 
-ada. En Serandinas de Asturias 
arrabuar es quitar la hoja á las pano- 
jas. En el Cid (3178) «arriases de las 
espadas», los mangos con que se 
cogen, arriaz puño de la e.spada, y 
arri-al (adj. -al), del mismo arra = 
mano. 

A-rremang-ado. I, 18, 66 del 
arremangado bra^o. H II, 47, 177 que 
por no ensuziar la cara, trae las na- 
rizes como dizen arremangadas. 

Etim. De arremangar, de a-, re-, 
mang-a. 

Arre-iueter. I, 4, 13 arremetió 
con la lanca baxa, contra el que lo 
auia dicho. — 19, 72 arremetió a uno 
de los enlutados. -22, 93 arremetió 
con el tan presto, que. |1 II, 2, 8 se ha 
puesto don, y se ha ai-remetido a Ca- 
uallero. — 30, 115 arremetió a rozi- 
nante [le puso las espuelas y le hi- 
zo correr, dar una carrera ó arreme- 
tida]. 
Etim. De a-, re-, meter. 
Arre-met-ida. II, 55, 211 dando 
un repelón, o arremetida a rozinante 
[«la arremetida del caballo se dijo 
remesón: la carrera corla que da el 
caballero, haciendo parar el caballo 
cuando va mas furioso» (Cov.]. 
Etim. De arremete-r. 
Arreuda dor. II, 49, 187 Pedro 
Pérez Mazorca arrendador de las la- 
nas deste lugar.— 52, 201 no pienso 
parar hasta verle arrendador, o al- 
caualero, que son oficios, que aunque 



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- 108 



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lleua el diablo a quien mal los usa, 
en fin en fin siempre tienen, y mane- 
jan dineros. 

Etim. De arrenda r. 

Arrenda-miento. I, 50, 264 que 
toman en arrendamiento los estados 
de los señores, y les dan un tanto ca- 
da año. 

Etini.'De arrenda-r. 

A-rrendar. I, 4, 11 adonde esta- 
lla arrendada la yegua.— 35, 186 le 
fue forzoso apearse, y arrendar su 
cauallo á un ai'bol. |¡ II, 1, 2 á fee, que 
no le arrendara la ganancia [frase 
común y gráfica para indicar que no 
ganaría nada, sino al contrario, en 
tomarlo á renta]. 

Etim. Por atar de riend-a, por dar 
á renta. (Cfr. B?nclir.) 

A-rrent-ado. I, 26, 119 mucho 
de renta arrentada [es decir fija, in- 
dependiente de lo que saquen con el 
trabajo, ó el pie de altar]. 

Etim. De arrcnta-r, rent-ar, rent-a. 

Arreo. I, 12, 43 termino lleua de 
quexarse un mes a reo, [la serie ú or- 
den de cosas que se continúan]. 

Etim. Cfr. Anear. 

Arreos. I, 2, 6 mis arreos son las 
armas, mi descanso el pelear [el ven- 
tero prosigue el romance: «Mi cama 
las duras peñas, | Mi dormir siempre 
velar» {Romane Amberes, 1555, fol. 267, 
M. Pelayo, Antoloii. VIII, 235]. 

Etim. Cfr. Anear. 

Arrepent-ido. I, 27, 128 no es 
mucho que muera aora corrido, arre- 
pentido, y loco.— 34, 174 Antes que de 
adorarte arrepentido. || II 44,166 arre- 
pentido del mal que auia hecho a la 
Trifaldi. 

Etim. De ari'epent-irse. 

Arrepentimiento. 1, 34, 176 y 
naciesse en su lugar el arrepenti- 
miento.- 36, 192 señales de su amor, 
y arrepentimiento. 

Etim. De arrepenti-rse. 

Arrepentirse. 1, 23, 95 no se 
arrepienta ile auer tomado mi con- 



sejo. — 34, 177 se arrepintió totalmen- 
te de quanto le auia dicho. 

Etim. De a-, re-, poenitere. 

Arrequive. II. 5, 18 nombre mon- 
do, y escueto sin añadiduras, ni cor- 
tapisas, ni arrequiues de dones ni do- 
nas. 

Etim. O arraquibe, requive, labor 
angosta en el ruedo del vestido, de 
^^^M = ar-rakib, cosa que se une ó 
adapta á otra, como el engarce á una 
sortija, el hierro á una flecha, <-^\ 

= rakiba en la segunda forma im- 
posuit rem alteri, y en la primera 
montar á caballo, subir á un barco. 
No trayéndolo nuestros lexicógrafos 
arábigos es dudosa la etimología que 
propongo. {Gív. Arrear.) 

Arriba. I, 4, 11 desnudo de me- 
dio cuerpo arriba. - 9, 27 y [se] fende- 
rian de arriba abaxo [con las espa- 
das]. -16, 56 le emplastaron de arri- 
ba abaxo [de pies á cabeza]. -20, 75 
comentaron a caminar por el prado 
arriba a tiento.- 23, 97 carta escrita 
en verso de arriba á baxo. 31, 151 
desnudo de la cintura arriba.— 34, 
181 por mas arriba de la islilla del 
lado izquierdo. |1 II, 19, 70 enramar y 
cubrir todo el prado por arriba.— 27, 
105 y subió la loma arriba.— 40, 150 
quitarles la mitad de las narizes de 
medio arriba. — 48, 179 cubierto de 
arriba abaxo en una colcha de raso 
amarillo. 

Etim. De á- y riba, de ripa. 

A-rrib-ar. II, 6, 22 Do nunca arri- 
ba, quien de alli declina. 

Etim. De a- y riba. 

Arriero. I, 2, 5 yuan con unos 
harrieros. — 15, 52 unos arrieros Yan- 
gueses. 

Etim. De arre, arri. (Cfr. Arrear.) 

Arrim-ado. I, 3, 8 arrimado a su 
lan(,^a [Don Quijote].— 4, 11 que tam- 
bién tenia una lan<,'a arrimada á la 
enzina. — 47, 250 arrimado a las verjas. 

Etim. De arrima-r. 



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Arrimar. II, 14, 51 arrimo rezia- 
mente las espuelas a las trashijadas 
hijadas de rozinante [«picarle con 
ellas» (Cov.].-32, 121 quien a buen 
árbol se arrima buena sombra le co- 
bija, yo me he arrimado a buen señor 
[«arrimarse á otro es valerse de su fa- 
vor» (Cov.] .—44, 164 quando por si so- 
las [las novelas episódicas] sin arri- 
marse a las locuras de don Quixote, 
ni a las sandezes de Sancho salieran 
a luz.— 47, 175 Oyendo esto Sancho, se 
arrimo sobre el espaldar de la silla, y 
miró de hito en hito al tal medico. — 
60, 229 yendo á arrimarse a un árbol. 
il I, VI el que a buen árbol se arrifma) 
I Buena sombra le cobi(ja) [refrán]. 

Etim.De ad- y rim-a =-. montón (Cfr. 
Rim-ero.) 

Arrim o, posv., I, 33, 170 pues en 
fin se sustenta sobre los débiles arri- 
mos de su flaca naturaleza?— 36, 189 
dexadme llegar... al arrimo de quien 
no me han podido apartar vuestras 
importunaciones... || II, 7,25 el arrimo 
de las casadas.— 10, 33 descansando 
sobre los estriuos, y sobre el arrimo 
de su lan^a.— 25, 97 arrimo de los que 
van a caer, brago de los caydos. 

Etim. De arrim-ar. 

A-rrincoii-ado. II, 62,242 que de 
ingenios arrinconados. 

Eti)n. De arrincona-r, de rincón. 

Arroba. I, 9, 29 Contentóse con 
dos arrobas de passas.— 37, 193 seys 
arrobas de vino tinto. |t II, 20, 74 se- 
senta zaques de mas de a dos arrobas 
cada uno...; no parecía auerlas com- 
prado por libras, sino por arrobas. — 
56, 213 de cada mano y pie le pendía 
una arroba de lana [al caballo; ¡eche 
usted i ierro!]— 66, 255 tan gordo, que 
pesa onze arrobas. 

Etim. O roba, de siJ , = rubgh = 

cuartal, medida, cuarta parte de la 
cosa (P. Alc), áju.l = árbagha = 
cuatro. 
A-rroba-miento. I, 27, 127 No 



me dio lugar mi suspensión, y arro- 
bamiento. 

Etim. De arroba-r, de robar. 

A-rroc-ado. I, 42, 225 la ropa 
luenga, con las mangas arrocadas, 
que vestía [vestidura talar abierta 
por delante, las mangas con bolillos 
por abajo, y guaL'nicion ancha á ma- 
nera de rocadero por arriba, era la 
toga ó garnacha coii que entonces ca- 
minaban los Oidores. La garnacha, 
según Covarrubias, «era vestidura an- 
tigua de personas muy graves con 
vuelta á las espaldas, y una manga 
con rocadero. Felipe II ordenó que 
todos los de sus Consejos, así el su- 
premo como los demás, y los Oidores 
de las chancillerías y Fiscales truje- 
sen estas ropas dichas garnachas, 
porque anduviesen diferenciados de 
los demás: cosa muy acertada y con 
que cesaron mil ínconvenientes>]. 

Etim. De ruec-a, por la forma de 
rueca que hacían, acuchilladas como 
las costillas de la misma rueca. 

Arrodillado. I, 36, 189 la que a 
tus pies está arrodillada. 

Etim. De arodill-ar, rodill-a 

A-rrodílla-mieiito. II, 10, 35 
en esta sumisión, y arrodillamiento 
que a tu contrahecha figura hago. 

Etim. De arrodilla r. 

Arrogancia. 1,4, 14 oyendo dezir 
al pobre caydo tantas arrogancias. — 
51, 268 Añadiosele a estas arrogancias 
ser un poco músico. 

Etim. De arrogant-ia, arrogantrem 
= arrogante. 

Arrogante. I, 4, 13 y con ademan 
arrogante, dixo.— 14, 48 fuera de ser 
cruel, y un poco arrogante, y un mu- 
cho desdeñosa.— 37, 194 a un gigantí- 
Uo, por arrogante que sea. — 42, 226 no 
da indicios de ser arrogante, ni des- 
conocido.— 52, 272 y arrogante con los 
humildes. 

Etim. De arroga-nte-m, -ns. 

A rroj-ado. II, 1, 5 quien mas arro- 
jado que don Ceríongilio de Tracía? 



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14, 50 si a Grisostomo mató su impa- 
ciencia, Y arrojado depseo, [que se 
extralimita, sale de la raya]. 

Ethn. De arroja-r. 

Arrojar I, 3, 9 antes trauando de 
las correas, las arrojó oran trecho de 
si. — 5, 15 arrojaua p1 libro de las ma- 
nos. — 16, 58 a el le pareció que [el 
aliento] arrojaua de su boca un olor 
suaue. — 24, 105 voto á tal. respondió 
con mucha colera don Quixote, (y 
arrojóle como tenía de costumbre) [el 
juramento y amenaza «voto á Dios»]. 
— 27, 126 me arrojó por la ventana un 
pañuelo. - 29, 112 el escudero se arrojó 
de la muía. — 33, 164 se arrojan intré- 
pidamente por la mitad de mil contra- 
puestas muertes.— 36, 189 arrojando 
de lo intimo de sus entrañas un luen- 
go, y tristísimo aj.-4l, 218 que antes 
se arrojaría en la mar que.— 45, 241 
votoatal.y arrojóle redondo [el voto]. 
— 50, 263 y arrójate en mitad de su 
negro, y encendido licor || II, 3, 12 que 
assi componen y arrojan libros de si, 
como si fuessen buñuelos. — 5. 18 se 
arrojara de una torre abaxo. — 8, 28 de 
abracarme con vuestra Magestad, y 
arrojarme de aquella claraboya aba- 
xo...; quien piensas tu, que arrojó á 
Horacio del puente abaxo... en la pro- 
fundidad del Tibre?— 17, 62 arrojó la 
langa y embragó el escudo— 21, 79 se 
arrojó sobre el [el bastón]' y en un 
punto mostró la punta sangrienta a 
las espaldas— 22. 83 quando le echa- 
ron, ó arrojaron del cielo.— 50, 190 se 
arrojó del cauallo, y se fué con mucha 
humildad a poner de hinojos. 

Etini. Arroj-ar, arroj-o, arroj-ado, 
por despedir, echar fuera, exclusivos 
de España, é inexplicables por *ar- 
-roscidare de roscidus, que dio rocío 
y rociar, ó por *ar-ruare de ruere 
= caer, son el eúskaro arrotza, arro- 
tzatu = alejar, de arrotza = extraño, 
extranjero, lejano, huésped. En cat. 
arruxar, en pg. arrojar. 

A-rrop-ar. I, 17, 62 que le arro- 



passen y le dexassen solo. !I II, 53, 204 
y arroparme con un zamarro de dos 
pelos en Inuierno.— 62, 239 arropán- 
dole para que sudasse la frialdad de 
su bayle. 

Etim. De rop-a. 

A-rrostr Jir. I, 30, 148, no es posi- 
ble que yo arrostre, ni por pienso, el 
casarme. || II, 16. 55 que aunque se la 
den entre dos platos; a buen seguro 
qup el cauallo no le arrostre [como el 
enfermo que ni aun arrostra con los 
pedacitos que se le van dando, te- 
niendo lo demás tapado entre dos 
platos para que no se desgane al ver 
tanta comida].— 16, 57 que no es posi- 
ble hazerle arrostrar la '^ciencia] de 
las leyes. 

Ethn. De rostr-o. 

Arroyo. I, 14, 50 las claras aguas 
destos arroyos.— 21, 85 del arroyo de 
los batanes.— 23, 99 hallaron en un 
arroyo cayda, muerta, y medio comi- 
da de perros... una muía.— 37, 193 y 
fue tanta la sangre que le salió, que 
los arroyos corrían por la tierra, 
como si fueran de agua. 

Etim. Latinizado en arrií(g)ia, que 
según Plinio (Hist. nat. 33, 70) valía 
en cast. y lat. mina, y en arro(g)iuni, 
es término ibérico de minería, al de- 
cir de todos los antiguos. Cuando los 
fenicios llegaron á España, los indí- 
genas conocían los metales i^DiOD. 5, 
35), y de España se tomaron, entre 
otros términos, los de miua y baluca. 
Valía aiTugia cavidad, mina, hondo, 
hueco, barranco, y sus variantes son: 
arrogium (era 775, Sota), rogio (año 
942,Berganza, p. 383), arroyo: «arroyo 
vaucello... arroyo de Piellas... arroyo 
Montis mediano... arroyo quem di- 
cunt sicum» (Esp. Sagr. 40, ex. 46, 
p. 375), arrogium (en 775, ibid. xviii, 
esc. 1), arrogio: «Ex alia parte... et in 
alio arrogio... et alia parte, et per 
illum arroium» (id. 37, esc. 9, p. 322), 
«circa prado usque ad rogio» (er. 980, 
Berg.), «Labores pro ipsis persol- 



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vant... in unoquoque mense dúos (lies, 
tertium de virada, et quartum de rogoy> 
(er. 1010, Aroh. Naj.). Sea arro-gi, sea 
arro-i la forma ibérica, es un término 
bascongado, lo que hace {-gi) arro, lo 
propio de (-ij arro: arro = lo hueco, 
hinchado, arro-ki = esponja que se 
ahueca é hincha, arro-tu = hinchar- 
se, etc.; la idea es la de extenderse y 
hacer espacio, arrotsa = extenso, le- 
jano, extraño (Cfr. Arrojar)-, su forma 
no intensiva es aro = extensión, 
círculo, arutzitu = hacer espacio, 
pausa, iz-aro = isla, rodeada de mar, 
aro -tu = sazonarse, espaciándose, 
creciendo el fruto, ill-aro = durante 
el mes ó ill, gazt-aro = tiempo de la 
juventud, aro = sazón, tiempo, espa- 
cio, ocasión, de ar = espaciarse (Cfr. 
Ardid y Embriogenia), ara = allá, a = 
ello, extenso, aratu == extender, alla- 
-ear, buscar. Arroyo se dijo por ba- 
rranco, ó sea hueco en los montes, 
como las cavidades y minas, arroy-ar 
surcar, hacer cañada, surco; en pg. 
arroio, ant. fr. rui, fr. ruisseau. Del 
arrugia latino salieron en rum. aruga, 
ieruga, it. roggia. El término ruga 
latino, arruga, tiene el mismo ori- 
gen. Véase arro en gall. (Vallad.) 

Arroy-aelo. I, 25, 110 un manso 
arroyuelo. — 50, 263 Aqui descubre un 
arroyuelo. |! II, 35, 140 los líquidos 
cristales de los arroyuelos. 

Etim. De arroy-o. 

Arroz. II, 37, 144 quanto sera me- 
jor no menear el arroz, aunque se pe- 
gue [conforme á la expresión prover- 
bial 2)eor es meneaUo]. 

Etim. De ; Ji = ar-ruzz. 

Arrng:-ado. II, 47, 178 tiene el ros- 
tro arrugado como pergamino. 

Etim. De arruga-r, de arruga, de 
ruga. Des- arrugar. 

Arrnlla-dor. II, 41, 156 la blanca 
paloma se vera... en los bracos de su 
querido arrullador. 

Etim. De arrulla-r. 



A-rrnllar. I, 14, 46 El sentible 
arrullar [errata por sensible?] 

Etim. De arrollar, de roU a = la ni- 
ñera que arrolla al niño, en Asturias 
arrollar — mecer la cuna, ruU-eta = 
la tórtola silvestre en el alto Aragón. 
De rorro, ro-ro que entra en todos los 
cantares de cuna, y que creo provenir 
del eúskaro lo-lo, que vale lo mismo, 
una vez olvidada la etimología. Pues 
la tiene lo en Eúskera, donde vale 
dormir y estar como sujeto, quieto, 
cogido, lo = lo-t = lo-tu =r= atar, es 
decir adherir y pegar enteramente 
(o), así como la, li en todos sus deri- 
vados valen pegarse, adherir. En 
Honduras «Arrurrii niñito | Cabeza 
de ayote | Estáte quedito I Que ay 
viene el coyote» (Membr), y arrollar 
por arrullar. 

A-rrnmb adac II, 63, 245 dos sol- 
dados, que sobre nuestras arrumba- 
das venían [bandas ó lados del casti- 
llo de proa en las galeras]. 

Etim. De arrumb-ar, de rum- 
b-o. 

Arte. I, 6, 17 como á único en su 
arte [el Araadis].- 7, 21 porque sabe 
por sus artes y letras [el encantador] 
que tengo de venir, andando los tiem- 
pos.— 8, 24 han de poder poco sus 
malas artes.— 13, 41 por parte de en- 
cantamento se convirtió en cuerno. 
—18, 69 llegóse á el, y hallóle de muy 
mal arte [herido, etc.].— 23, 97 á fé que 
deue de ser razonable Poeta, o yo se 
poco del arte. — 25, 108 quando algún 
pintor quiere salir famoso en su arte. 
—30, 146 el arte Mágica.— 3í, 197 esta 
arte, y exercicio [de la caballería].— 
39, 202 exercitando el arte de la mer- 
cancía.— 48, 254 al arte, y reglas por 
donde pudieran guiarse. || II, 3, 9 por 
arte de encantamento [por medio de 
encantos].— 7, 15 de las buenas y libe- 
rales artes.— 16, 54 que si el hallara 
arte, modo, o manera, como desencan- 
tar a su señora Dulcinea. — 16, 58 el 
arte no se aventaja a la naturaleza, 



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112 — 



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sino perftcionala. '■] I, i, fauorecer las 
buenas artes. 

Etim. De arte-ra, ars. (Cfr. Ar- 
did.) 

Artemisia. II, 8. 29 la Reyna Ar- 
temisa sepulto a su marido. 

A rt-esa. II, 32, 127 seguiale, y per- 
seguíale el de la artesa [«el tronco 
de madera cavado en que se amasa el 
pan» Cov.].- 53, 203 como medio to- 
zino metido entre dos artesas. 

Efhn. De art o = pan en Eúskera. 
En griego apxo-g, término suelto que 
nada prueba, prov. artoun, artou (Au- 
vernia. Vivares, Rouerg), en argot 
francés arton, baj. lat artona, siem- 
pre con valor de pan grosero. Sólo en 
castellano ha tenido derivados, art-al 
es especie de empanada, adj. -al, dim. 
artal-ejo, artal-ete, y art-era instru- 
mento de hierro para marcar su pan 
cada vecino al enviarlo al horno co- 
mún, art-esa para amasarlo, con el -ez 
euskérico, lo del pan. aum. artesón 
por la forma, arteson-ar, arteson-ado, 
dim artes-illa, en la Germ. hart-on 
pan, -on aumentativo. Aquí tenemos, 
pues, los restos del modo de llamar 
al pan los antiguos españoles: pan de 
pañis llegó á suplantar al arto ibérico 
muy tardíamente, subsistiendo esos 
términos derivados que denuncian la 
antigua existencia del padre. En skt. 
art-ika es un derivado que supone un 
arta, y significa una especie de pastel, 
en persa ard-ah pan de flor de harina, 
árd harina, af-ganés rotai pan: sin 
explicación en las I-E. El art-o = pan 
en Eúskera es tan antiguo como la 
época en que los griegos dijeron que 
los hombres se sustentaban de bello- 
tas, á que alude Cervantes- viene de 
arte, arta = encina, art-oa = lo de 
bellotas, pan. 

Artes-illa. II, 32, 127 y essas ar- 
tesillas son para el estrechas. 

Etim. De artes-a. 

Artc8-on-cilio. II, 32, 127 uno 
venia con un artesoncillo de agua. 



Eti>ii. De artes-on, de artesa por su 
forma. 

Articni-ado. II, 62. 241 en pala- 
bras articuladas, y claras. 

Etim. De articula-r, de articul-o. 

Artf cnlo. I, 33, 163 razones... que 
vayan fundadas en artículos de fé. |! 
II, 59, 227 el lenguage es Aragonés, 
porque tal vez escriue sin artículos. 

Etim. De arti-culus, dim. de ar-tus 
= artejo. 

Artífice. II, 66, 254 cada uno es 
artífice de su ventura, yo lo he sido 
de la mía [«fabrum esse suae quem- 
que f ortunae» (Salust., orat. 1); «suam 
sibi quisque finxít fortunam»]. |i II, ii 
esta segunda parte de don Quíxote... 
es cortada del mismo artífice, y del 
mesmo paño que la primera. 

Etim. De arti-fice-m arti-fex, de ar- 
tem fac-ere, arte y hacer. 

Artificio. I, 6, 18 todas las auen- 
turas del castillo de Miraguarda son 
bonissimas, y de grande artificio. — 
7, 21 porque sino guardaua este arti- 
ficio [de contradecir á veces y otras 
de conceder]. — 11, 33 Los valientes 
alcornoques despedían de si, sin otro 
artificio que el de su cortesía. - 19, 71 
les sucedió una auentura, que sin ar- 
tificio alguno, verdaderamente lo pa- 
recía [sin que intervenga el arte para 
nada]. — 33, 165 quando quieren ca- 
carle los ca(,^adores, usan deste artifi- 
cio, que. -47, 251 de modo que no 
fuesse descubierto su artificio. 

Etim. De arti-fic-ium, de artí-fic-em 
= artífice. 

Artifici-oso. I. 11, 34 artificioso 
rodeo de palabras.— 28, 130 no son [los 
episodios] menos agradables, y artifi- 
ciosos, y verdaderos, que la misma 
historia.— 48, 256 la comedía artificio- 
sa, y bien ordenada.— 50, 263 una ar- 
tificiosa fuente. |1 II, 8, 27 siempre na- 
tural, y nunca artificiosa [la simple- 
za de Sancho]. 

Etim. De arti-fici-o. 

Artiller-f a. 1, 33, 164 una redonda 



ART 



— 113 



ARZ 



bala de artillería. —38, 200 cañones de 
artillería. || II, 61, 236 disparauan in- 
finita artillería... la artillería gruessa. 
Etim. De artill-ero, de artill-ar, de 
art-iilo, voz medioeval artillum, de 
art-e. 

Artnro. I. 13, 41 las famosas ha- 
zañas del Rey Arturo, que continua- 
mente en nuestro Romance Castella- 
no llamamos, el Rey Artus [príncipe 
de los sílures, que habitaban la parte 
meridional del país df Gales, y que 
Tácito se persuadió habían pasado de 
España á poblar en Inglaterra. Su 
abuelo Vortigerne?, que reinaba en 
la Gran Bretaña á mediados del si- 
glo V, hostigado por los escoceses, lla- 
mó en su socorro á los sajones, pue- 
blo del norte de Alemania, los cuales 
al cabo volvieron las armas contra 
los bretones, y se apoderaron de casi 
toda la isla. Lupgo se originaron siete 
estados, ó la llamada hcptarquía, y 
los bretones se retirahon á los montes 
de Gales, donde acaudillados por Ar- 
turo, obtuvieron algunas ventajas 
ademas de la independencia; de él 
derivó la familia de los Estnardos, 
que después fueron Reyes do Inglate- 
rra. Arturo ó Artuí^ fué el Pclayo de 
los bretones (Cfr. MerJin].—49, 2f51 ni 
el Rey Artus de Inarlaterra. 

Arañ-o, posv. II, 48, 179 el rostro 
y los vigotes vendados, el rostro por 
los aruños [del gato].- 52, 198 sano de 
sus aruños. 

Etim. De aruñ-ar, de ruñar y ruñ. 
-ero, en Asturias az-uruñar por hurgar 
y rascarse una costra (atz — dedo en 
eúskera), y por arrancarse una espina 
'Con las uñas. Ruñ-ar, ant. fr. roognier, 
fr. rogner, vienen de roña, especie de 
sarna del ganado lanar, porquería 
parecida, tacañería propia de pobres 
y sucios, roñ-oso mezquino, sucio, 
roñ-ería miseria, porquería; p"ov.ron- 
-ha, rounja, cat. ronya, fr. rogne, it. 
rognare. Deséchase hoy la etimología 
de Dietz, mbigo; pero nadie propone 



otra aceptable. Perdió la vocal ini- 
cial, como otros vocablos euskéricos 
con r, y díjose roña del eúskaro iruñ 
= moler, harina, á la que se parece 
la sarna y la roña que se rasca del 
cuerpo. As-tiruñar, de atz-iruñ ó atz- 
-uruñ. 

Ar2ob¡.«ip-al. I, 29, 141 recebir or- 
denes arzobispales. 
Etim. De arzbbisp-o. 
A rasobispo. I, 7, 20 señor Arzobis- 
po Turpin.-26, 119 5 por lo menos 
Arzobispo, o otra dignidad equivalen- 
te — 49, 262 todas aquellas cosas que 
el Arzobispo Turpin dellos escriue. 
[En la Biblioteca de Escritores ecle- 
siásticos, impresa el 1494, y compues- 
ta por el Abad Juan Tritemio, se 
habla de Turpin como autor de una 
obra, Gesta Caioli Magui, impresa en 
Basilea el 1574, é inserta en la Histo- 
ria de Carloinarjno, traducidapor Nico- 
lás de Piamonte, publicada en Sevilla 
el 1528. Esa opinión de aquel tiempo 
es falsa; hoy se llama á esta obra del 
Pseudo Itirpin, porque muerto Juan 
Tilpin ó Turpin. Arzobispo de Reims, 
que floreció hacia el 770, mucho des- 
pués se trató de autorizar con su nom- 
bre dicha Historia de Carlomagno. 
Juan Alberto Fabricio en su Bibliote- 
ca alfabética la da por obra posterior 
al año 1000 y como escrita por un 
monje de la frontera del Pirineo. Ar- 
naldo Oihenart en la Noticia de ambas 
Bascan ias, cree que se escribió el si- 
glo xiiyqueel autor fuéespañoUpági- 
na 3971 Vosio la atribuyó al Papa Ca- 
lixto II, electo en 1119; otros la creen 
italiana. Lo cierto es que debió escri- 
birse antes de las Crazadas, pues nun- 
ca alude á ellas. (Cfr. Turpin]. 

Etim. De archi-episcopus, episcopus 
= obispo, de ápx'.-eruíoxo-o;. 

Ai'Z-on. I, 20, 77 puso la una mano 
en eí arzón delantero- -30, 146 ll«ua- 
ua colgado del arzón delantero. 

Etim. De arz-a = aparejo para izar, 
coger, del eúskaro arts = lo que coge 

8 



AS 



114 



ASC 



mucho, el oso, etc., de ar = mano en 
cuantoque extendida sirve para echar 
el guante. Arc-e y arc-en es margen 
por donde algo se coge, orilla, luego 
brocal, adj. -en euskérico. Añado de 
ar = mano, -iz, arr-ez ó arr-iz, arrizar 
en náutica por amarrar anclas, caño- 
nes, chalupas, etc. En Honduras ar- 
ción por ación ó correa del estribo. 

As. II, 57, 217 Los Reyes huyan de 
ti, I Ases, ni sietes no veas, [la prime- 
ra carta de la baraja]. 

Etim. Do as, assis. 

As-ado. II, 13, 45 la mas cruda y 
la mas asada señora, [el asado está 
traído por el cnido^ áspero, no cocido, 
y por el asi asá].— 20, 73 tufo y olor... 
de torreznos assados.— 44, 168 que yo 
tengo de ser de Dulcinea, cozido, o 
asado. || 47, 175 aquel plato de perdi- 
zes que están alli asadas. 

Etim. De asa-r. 

AHH-dor. II, 20, 74 espetado en un 
assador de un olmo entero un entero 
nouillo. 

Etim. De asar. 

Asad-nra. I, 21, 84 que me hizo 
vomitar las assaduras. 

Etim. De as-ad-o, as-ar. 

A-Haet-ear. II, 18, 68 Febo los 
assaetee [como asaeteó á los siete 
hijos de Niobe, mujer de Anfión, rey 
de Tebas, de quien se dijo que hacía 
moverse las piedras al son de su lira, 
en venganza de que Niobe había di- 
suadido á las tebanas de sacrificar á 
Latona, madre de Apolo. De éste eran 
propias armas las saetas, por lo que 
se le pinta con aljaba y arco, y en la 
Uiada envía con sus saetas la peste. 
Eran los rayos solares poetizados, ya 
que Apolo ó Febo es el sol. «Apollo 
fllios Niobes sagittis interfecit. Am- 
phion cum templum ApoUinis expug- 
nare vellet,abApolline sagittis est in- 
terfectus» (Hyginus, 9, 19] || II, 24, 91 
no dixera el una mentira si le as- 
saetearan. 

Etim. De saet a. 



A-salari-ado. I, 21, 88 tomar un 

barbero, y tenerle assalariado en casa. 

II II, 47, 174 yo señor soy medico, y 

estoy asalariado en esta Ínsula para 

serlo de los Gouernadores. 

Etim. De a-salaria-r, de salari-o. 

A-saltar. I, 2, 4 le assaltó un pen- 
samiento terrible^ — 34,175 no te assal- 
ten la imaginación essos escrupulo- 
sos, y melindrosos pensamientos. — 
41, 214 para que estuuiesse apercebi- 
da, y sobre auiso, que no se sobresal- 
tasse, si de improuiso laassaltassemos 
[á Zoraida]. 

Etim. De saltar. 

Asalt-o, posv. I, 23, 100 pidió per- 
don de los assaltos pasados.— 33, 164 
de todos mis assaltos ha de salir ven- 
cedora.— 33, 171 y esta consideración 
comengó poco a poco á dar assalto á 
los respectos que a Anselmo tenia. — 
39, 205 en veynte y dos assaltos gene- 
rales que les dieron.— 46, 2i7 en que 
paraua aquel assalto, y prisión de su 
amo. II II, 20, 78 comento de nueuo a 
dar assalto a su caldero con tan bue- 
nos alientos. 

Etim. De asalt-ar. 

Asar. II, 20, 74 y en el fuego don- 
de se auia de assar. 

Etim. De assare, por arsere, de ar- 
sus, arderé = arder. 

Asaz. I, 25, 114 maguer que yo sea 
á saz de sufrido [asaz]. — 43, 234 assaz 
de claro está, que.— 44, 239 porque 
huuo assaz de pedradas en aquel 
trance. || II, 9, 31 y assaz mal conten- 
to, le dixo...; y assaz seria de desdi- 
chado, sino le hallasse. — 11, 39 As- 
saz de locura seria intentar tal em- 
presa.— 28, 108 con assaz colera le 
dixo. 

Etim. Cfr. Aseado y Asco. 

Asco. 1, 18, 69 y fue tanto el asco 
que tomó, que reboluiendosele el es- 
tomago. II II, 49,184 otros manjares de 
palacio los recibe [el estómago] con 
melindre, y algunas veces con asco. 

Etim. Asco, ase-oso, asqu-ear, as- 



ASC 



— 115 - 



ASE 



•qu-er-oso, se dijeron del lleno y har- 
tura, como ara-xof, alox-pos, que en He- 
sichio vale perperam y hastío, cerd. 
ascu, etc., y as-to en umbrío y piceno 
por as-co, ía-q saciedad, disgusto, áa- 
-xéc) educar, ejercitar. La raíz es el 
eúskaro as, asa = aliento, asco, abo- 
minable, expresión para llamar al 
cerdo y para animar á las caballerías, 
comenzar; mas intensiva ats = alien- 
to, vaho, aliento pestífero, hedor, abo- 
minable, asqueroí-o, asco y disgusto, 
cólera y rencor; todavía mas vehe- 
mente atch = ansia y anhelo, exclam. 
de dolor, y para llamar al cerdo y 
retroceder. Derivados atsitu = heder, 
atse = comienzo (el salir, traslación 
del alentar, as = aliento, comienzo), 
az, azi = semilla, crecer, criar, edu- 
car, nutrirse, hincharse (Cfr. Asearlo), 
asi = comenzar, as-e = hartarse, as- 
-ko adj. y as-ki = mucho, bastante, 
muy. De aquí aje, ajes, por achaque 
habitual, disgusto y pena, aj-ear ó 
quejarse la perdiz en aj aj aj!, ant. 
axe, ax. «No digas ax, que deshonras 
á tu linax» (Hern. NuS.); prov. ais, 
aisse, asse, alp. ais, lang. ause, por 
hastío, desgana, y prov. aisso, aissa, 
alp. aicho, bearn. aysa por inquietud, 
gemido, gasc. aisso, aich, ach, de do- 
lor ó desprecio. En Coaña de Astu- 
rias ax-ax es grito con que se espanta 
á un ave de rapiña. En eúskera as-ma 
= olfatear, barruntar, inventar, as- 
-mo =^ barrunto, invención, instinto, 
proyecto, as-mu = id., y pensamien- 
to, asmu-tsu = sagaz, ingenioso, as- 
ma-gin = adivino: derivan de as = 
aliento, vaho, olor, -ma suf. como 
e-ma-n = poner, dar. De aquí el ant. 
asmar por juzgar, pensar (Berc. ÍVíí7., 
56), imaginar, calcular {Ditel., 14), in- 
tentar {S. Dom., 34), idear, concebir 
(id , 264, un buen conseio), asmadero 
ó imaginable, concebible {S. Mili, 
306), en Alexandre asmar por juzgar, 
meditar (55\ en el F. Juzqo por desear 
con ansia, procurar. 



Ascna. II, 10, 34 Sus donzellas, y 
ella todas son una ascua de oro [bri- 
llan como ascua encendida, de oro]. 
— 58, 219 toda la imagen parecía una 
asqua de oro, como suele dezirse. 

Ethn. No satisfacen las que se pro- 
ponen;¿seráun adjetivo sustantivo en 
-Tío de ass-are, lo que vale para asar? 

Ase-ado. II, 16, 56 son mis combi- 
tes limpios, y asseados. 

Etbn. De ase-ar, ase-o, que no viene 
de assedare = apaciguar, como lo vé 
todo el que no esté encandilado ó 
ciego de remate. En Eúskera azi va- 
le criar, sustentar, y se dice de los 
niños, de los árboles, etc.: el cui- 
darse ó asearse parece una concre- 
ción particular de esta idea general 
y explica el matiz del verbo castella- 
no, que no tiene equivalente en otras 
lenguas. Antes tuvo un valor mas ge- 
neral que el de la limpieza, pues vale 
cuidar en Berceo: «Por onrrar su cria- 
do fagie todo assio» {S. Dyuí. 526), no 
perdonaba medio por acudir á honrar 
á su siervo S. Domingo. En Coaña de 
Asturias axe-itar vale arreglar la ro- 
pa del niño, axeitu-ado como arteiro, 
mañoso, cnidarloso, aseado en su acep- 
ción mas primitiva, axeituar = arre- 
glar, enderezar niños traviesos, eu te 
axeitnarei = yo te arreglaré, se dice 
en Tapia; en gall. ajeitar = acabar 
bien una cosa, redondearla, hacerla 
grata á la vista y al tacto, castigar 
corrigiendo (Vall.4Dares): es el azi 
= criar. (Cfr. Asco.) 

A-segarar. 1, 1, 3 por assegurarse 
deste peligro.— 4, 11 y asseguraré la 
paga [la tendré y daré por segura].— 
11, 36 assegurandole, que no auia me- 
nester otra medicina, y assi fue la 
verdad. — 21, 87 assegura la donzella, 
que [asevera dando seguridades].— 
29, 139 el mucho amor que mis padres 
me tienen, me assegura, que seré de- 
llos bien recebida. — 34, 175 sino asse- 
gurate, que Lotario te estima.— 37, 
193 No se podia assegurar Dorotea si 



ASE 



— 116 — 



ASÍ 



era soñado el bien que posseya. — 38, 
200 con las leyes... se asseguran los 
caminos.— 40, 213 me podia [yo] asse- 
gurar deste temor.— 41, 213 y para 
assegurar su hecho, y dalle color, 
quiso. -41, 222 assi assegurariamos 
el tenor que de razón se deuia tener, 
que por alli anduuiessen baxeles de 
cosarios. 
Etini. De segur- ar, segur-o. 
A-send-ere-ado. I, 25, 110 la 
pena que mi assendereado coraron 
padece. || II, 9, 31 que assi nos trae co- 
rridos y assendereados.— 48, 181 en 
habito de dueña aniquilada y assen- 
dereada. 

Efim. De asendere-ar, sender-o, 
send-a. 

A-sent-ado. II, 19, 72 Para mi no 
es opinión sino verdad assentada [se- 
gura, fija].— 35, 139 aqui en este ins- 
tante, y en este lugar ha de quedar 
assentado lo que ha de ser deste ne- 
gocio, [determinado]. 
Efim. De asent-ar. 
A-sentar. I, 1, 2 assentosele en la 
imaginación.— 3, 10 un libro donde 
assentaua la paja, y cenada que daua 
á los harrieros.— 7, 22 y assentó por 
escudero de su vezino [como asentó 
plaza de soldado, se dijo del inscribir 
ó asentar su nombre en la lista, libro 
ó documento].— 7, 22 ninguno [reino] 
assentaria bien sobre la cabeca de 
Mari Gutiérrez [no le vendría bien, 
metáfora del asentar algo material y 
con alusión á la corona que asienta 
sobre la cabeza]. -17, 61 assentome 
una puñada en la quixada.- 20, 81 le 
assento dos palos.— 21, 88 me assen- 
taua tan bien la ropa de muñidor, 
que.— 31, 154 que por Dios que se me 
assienta [en la cabeza], que ha de ser 
de mucha honra, y de mucho proue- 
cho.— 39, 203 de donde quisse yr á 
assentar mi pla^a [de soldado] al Pia- 
monte. [«Asentar con amo, obligar 
por asiento á servir á otro» (Cov,].— 
45, 243 que Rey no le assentó a su 



mesa? || II, 30, 116 las gracias, y los 
donayres... no assientan sobre inge- 
nios torpes.— 33, 128 a mi se me ha 
assentado que es un mentecato.— 43^ 
163 que sobre el aumento de la nece^ 
dad no assienta ningún discreto edi- 
ficio [doble necedad, aumentada].— 
47, 175 que le assienten el estomago,^ 
y le ayuden a la digestión.- 49, 185 y 
ninguno me replique que le assenta- 
re la mano [«asentar la mano es casti- 
gar á uno severamente» (Cov.]. 
Etim. De sent-ar. 

Asesor. II, 32, 126 como los Go- 
uernadores Caualleros y no letrados,, 
que sentencian con Assessor [«el que 
asiste juntamente con el juez para 
juzgar y sentenciar algunas causas» 
(Cov.]. 

Etim. De as-ses-sor = ad-ses-sor, 
ad-sed-ere = sentarse junto á. 

A-sestar. I, 38, 200 quantos caño- 
nes de artillería le assestan [apun- 
tan] de la parte contraria. || II, 10, 36 
yo naci para exeraplo de desdicha- 
dos, y para ser blanco y terrero don- 
de tomen la mira y assiesten las 
fi echas de la mala fortuna. 
Etim. Del ant. sestar. (Cfr. Siesta.) 
Así. I, 1, 2 assi para el aumento de 
su honra, como para el seruicio de la 
república.— 3, 7 y que el ansi mismo 
[también]. — 3, 8 y assi tuuiesse por 
cierto y aueriguado que. — 3, 8 y que 
assi mismo lleuauan [también]. — 6, 16 
y assi como el ama los vio, boluiose á 
salir [luego que].— 6, 19 Assi será, 
respondió el barbero [como decis].— 
12, 38 y assi como ella salió en publi- 
co..., no os sabré buenamente dezir, 
quantos ricos mancebos.^ han tomado 
el traje de Grisostomo [y desde que] . 
— 12, 39 Assi es la verdad, dixo don 
Quixote.— 13, 41 assi del muerto pas- 
tor, como de la pastora homicida. 
Assi me lo parece a mi, respondió 
Viualdo.— 14, 48 y ansimismo [ant. 
por así mismo, también].— 14, 48 Y 
como al enamorado ausente no aj" 



ASI 



117 



ASI 



«osa que no le fatigue...: assi le fa- 
tigauan a Grisostomo los zelos...— 18, 
70 assi se paraba a hazer un sermón..., 
como si fuera graduado por la uni- 
versidad de París.— 18, 70 Aora bien, 
sea assi como vuestra merced dize. — 
23, 95 assi que no se arrepienta de. — 
"25, 110 O... estrella de mi ventura, assi 
el cielo te la dé buena, en quanto 
acertares á pedirle, que consideres... 
—25, 112 assi la oyeron, como si estu- 
uieran al pie de la torre.— 26, 120 que 
le suplicaua ansi mismo [forma anti- 
cuada].— 29, 141 claro está que ella se 
ha de llamar assi.— 30, 150 que auia 
andado muy discreta, assi en el cuen- 
to, como en la breuedad del.— 31, 153 
Assi que amigo Sancho [por lo cual]... 
Assi seria, porque a buena fó.— 31, 155 
pero assi como v. m. traspuso del bos- 
que, y quedamos solos, me boluio á 
atar. — 83, 162 Ansi que la que es bue- 
na.— 33, 167 y assi como Adán desper- 
tó, y la miró, dixo.— 33, 171 y que si 
assi tuuiera disculpa para con Dios, 
como [la tenía] para con los hombres, 
•que no temiera pena por su culpa.— 
34, 173 un Soneto á la ingratitud des- 
ta Clori, que dize ansi. |! II, 7, 23 Soy 
tan assi [tan dócil quiere decir San- 
<;ho, tan á la pata la llana; este asi 
sirve de muletilla, cuando no ocurre 
el término propio, como le sucede á 
Sancho, viendo que no le entienden 
su tan focil, y es de advertir que al de- 
cirlo Sancho debió ponerse con la 
cara de bobo, los brazos extendidos y 
abiertas las palmas, en ademan de 
bonachón y simple].— 7, 25 sufridor 
assi del calor, como del frió, assi de 
la hambre, como de la sed.— 8, 28 assi, 
o Sancho, que [tmesis por asique]. — 
9, 31 assi pudiera cantar el romance 
de Calaínos, que todo fuera uno, para 
sucedemos bien o mal en nuestro ne- 
gocio.— 33, 131 y assi lo consentirla 
JO, como darme de puñaladas.— 61, 
235 quedóse don Quixote esperando 
«1 dia assi a cauallo como estaua. — 



62, 241 el pie de la tabla era ansi 
mesmo hueco. — 68, 261 Assi el vivir 
me mata, | que la muerte me torna a 
dar la vida.-69, 263 Voto a tal, assi 
me doxe yo sellar el rostro, ni ma- 
nosearme la cara, como boluerme 
Moro. II I, II, y pues...: assi puedes 
dezir. 
Etim. De á y sic = así. 
Asia. I, 48, 255 la segunda en Asia. 
|l II, 60, 229 y no por esso dexo de ser 
uniuersal señor de toda la Asia. 

Asid-ero. II, 55, 209 pero todas 
[las paredes de la sima] las hallo 
rasas, y sin assidere alguno. 
Etim. De asid-o, asi-r. 
As-ido. I, 23, 96 un coxin, y una 
maleta asida á el.-43, 233 le dexaron 
assido de manera, que fue impossible 
soltarse.— 45, 243 las manos, que el 
uno en el collar del sayo del uno, y el 
otro en la garganta del otro bien as- 
sidas tenían. [1 II, 13, 47 y assi assidos 
entrambos de la ya casi vazia bota. — 
21, 80 Estando pues assidos de las 
manos Basilio, y Quiteria. 
Etim. De as-ir. 

Aisient-o, posv.. I, 24, 102 después 
de auerse acomodado en su assiento, 
dixo. — 28, 132 se acomodó en el 
assiento de una piedra. — 34, 174 Y 
quando el Sol de su estrellado assien- 
to.— 37, 197 Y dieron la cabecera, y 
principal assiento [de la mesa]... a don 
Quixote. II II, 6, 21 como lo es la pun- 
ta de la pirámide, que respeto de su 
bassa 6 assiento no es nada. — 63, 246 
y el lugar donde hizimos assiento, 
fue en Argel. || I, u una cárcel, donde 
toda incomodidad tiene su assiento. 
Etim. De asent-ar. 
Asin-ino. II, 33, 131 en las jumen- 
tiles, y assi niñas [errata por asininas^ 
Etim. De asin-us = asno. 
Asir. I, 3, 8 assio de su lan^a.— 4, 
12 Y assiendole del bra^o.— 6, 18 y 
assiendo casi ocho [libros] de una 
vez.— 22, 91 en ios quales [hierros] 
se asían dos esposas.— 24, 106 asirse 



ASI 



— 118 — 



ASN 



de las barbas... asido con el cabrero. 
—31, 155 y assiendole por la mano.— 
31, 156 Andrés asió de su pan, y que- 
so.— 39, 204 y asieron de su Capitán.— 
44, 237 les asió al salir de la puerta, y 
pidió su paga. — 45, 243 con la derecha 
assio a don Quixote del cuello..., assio 
al quadrillero con entrambas manos 
de la garganta.— 48, 255 ya están tan 
asidos, y encorporados en su parecer, 
que. II II, 46, 172 assio un gran rosario 
que consigo contino traía. 

Etwi. No de *apisci — lograr, sino 
del eúskaro atzitu = coger, lo mismo 
que acho= ladrón, del coger, en la 
Germanía, y cuyo verbo es ach-ar = 
hallar {Baeva, 13) = axar, ajar {F. Juz- 
gó) = hachar (Baeua, 13), gall. y pg., 
de donde aj-ar ó sea manosear. En 
Eúskera atz dedo, atz-egin = arañar 
con los dedos, ó atz-amarr-ak (los 
diez dedos\ atz-amar-tu — escarbar, 
atzitu = aferrar, arrebatar, az-ka = 
dedeo, az-tatu = palpar, tocar, atz- 
-lodi = dedo gordo, atz-tchik-er = 
miñique, aza-o = manojo, gavilla, 
haz, atz-eman = echar mano, etc. 
Asir y ajar se refieren, por lo tanto, á 
los dedos, mas bien que á la mano 
como tal, cuya palma ó arra dio arre- 
batar, ar-tu = coger, etc. 

Asirio. II, 6, 21 Medos, Asirlos. 

Asistencia. I, 45, 243 en no reue- 
renciar la sombra, quanto mas la 
assistencia de qualquier cauallero 
andante [la presencia].— 48, 257 que 
podia hablar a su amo,sin la continua 
assistencia del Cura, y el barbero. 

Etiui. De as-sistent-ia, de ad-sistent- 
-em, ad-sistere = as-sistere ^= asistir. 

Asistente. II, 19, 72 uno de los 
labradores assistentes [presentes]. — 
49, 185 que estamos assistentes para 
bien y mal passar, y para apoyar sin- 
razones, y euitar pendencias [en el 
juego]. 

Etini. De as-siste-nte-m, as-siste-re 
= asistir. 

Asistir. I, 34, 172 es [Camila] ar- 



chiuo donde assiste la honestidad, y 
viue el comedimiento. — 39, 205 assis- 
tir a la defensa.— 44, 244 que toda via 
assistian con gran rancor á su pen- 
dencia [seguían en su]. || II, 5, 18 las- 
cosas presentes que los ojos están mi- 
rando, se presentan, están, y assisten 
en nuestra memoria mucho mejor, y 
con mas vehemencia que las cosas 
passadas.-21, 81 pero no quisieron 
assistir a ellas Basilio, ni su esposa. — 
42, 160 los que asisten a Gouiernos d& 
mucho tiempo.— 47, 175 assistir [como- 
médico] a sus comidas, y cenas. 

Ethn. De as-sistere = ad-sistere,. 
sistere = estar en pié, de sta-re = id., 
estar. 

Asn-al. II, 19, 69 que sobre quatro- 
bestias asnales venian caualleros. 

Ethn. De asn-o. 

Asnal-mente. I, 7, 22 escudero 
cauallero asnalmente. 

Etim. De asnal. 

Asno. I, 5, 14 [tomó] del cabestro 
al asno.— 25, 113 Digo que en todo 
tiene vuestra merced razón, y que 
soy un asno [un estúpido].— 31, 153 
andaua Rozinante, como si fuera asno 
de Gitano con azogue en los oydos 
[conocidas son las diabluras de los 
gitanos para hacer correr á las bes- 
tias que quieren vender, pinchándo- 
les sin que nadie lo vea, etc., etc.]. i| 
II, 20, 77 un asno cubierto de oro pa- 
rece mejor que un cauallo enalbar- 
dado.— 28, 110 no es la miel &c. [para 
la boca del asno] asno eres y asno 
has de ser, y en asno has de parar.. > 
yo confiesso, que para ser del todo 
asno, no me falta mas de la cola [es 
el asno el tipo de la estupidez y falta 
de inteligencia, de donde des-asn-ar 
á uno].— 35, 138 sabiendo aquel re- 
frán que dizen por ay que un asno 
cargado de oro sube ligero por una 
montaña [es sentencia, como aquella 
de Filipo, «que no había fortaleza in- 
conquistable donde no pudiese subir 
un asno cargado de oro»; en Hernán 



ASO 



— 119 — 



ASO 



Nuñez: «Asno con oro, alcánzalo to- 
do»].— 71, 270 el asno sufre la carga..., 
mas no la sobre carga [en H. Nuñez: 
«sufre el asno...»]. 

Etim. De asi ñus. 

A-(40l-ado. II, 59, 226 que no tenia 
pollos, porque los milanos los tenian 
asolados. 

Etim. De asol-ar. 

A-8ol-ar. I, 39, 205 en permitir 
que se a solase aquella oficina, y 
capa de maldades.— 52, 275 Con que 
destrona, assuela, raja, y parte. 

EUm. A-solar y de-solar no tienen 
que ver con suelo; su raíz es otra, el 
eúskaro soil, suil, choil = devastar, 
destruir, estéril, desierto, pelado, gar- 
-soil = calavera, cabeza pelada. Vése 
la variante en la silbante de chola, 
cholla (por choila) (J. del Enc. 229) 
= cabeza, propiamente rapada, cat. 
xolla, xulla, chol-ito, no llores choli- 
to!, á los niños por lo motilones, mo- 
citos, ó rapados, que es lo que estos 
términos significan, no menos que 
chulo, que en América es de trato ca- 
riñoso, pues chul-apo, chulapón lleva 
el apo euskérico, y chulo, chula-mo 
valen muchacho en la Germanía, y 
chul-eta es diminutivo que indica el 
raparse la barba menos las patillas. 
Chollar es rapar en el alto Aragón, 
chola = golpe en la cabeza, chulo = 
muchacho asalariado en las casas de 
labranza, chula == almóndiga pelada 
como cabeza en Asturias, como al- 
mond-iga de mondo, chuli-arse = 
chancearse, en catalán xol y xollat = 
rapado, xollar = raparse la cabeza, 
xolla = la chola ó cholla, la cabeza, 
xullar y xollar = esquilar. En Hon- 
duras chollar vale lastimar, rozar, 
desollar, chol-enco, caballo viejo y 
arruinado. En América llaman cholo 
á los indios peruanos, despectivo. 

A-8om-ar. I, 8, 25 assomaron por 
el camino dos Frayles de la orden de 
S. Benito.— 31, 153 assoma por acullá 
encima de una nube, ó sobre un carro 



de fuego, otro cauallero.— 40, 211 por 
ver si la caña parecía, que no tardó 
mucho en assomar. — 41, 218 y asso- 
mandose á la ventana. i| II, 23, 88 ha 
muchos meses, y aun años, que no le 
tiene [el mal mensil] ni assoma por 
sus puertas.— 26, 99 aquel personage 
que alli asoma.— 47, 176 y assoman- 
dose el Maestresala a la ventana.— 56, 
213 acompañado de muchas trompe- 
tas assomó por una parte de la pla^a 
sobre un poderoso cauallo hundién- 
dola toda el grande lacayo Tosilos. 
Etim. Del antiguo som-o =^ lo alto, 
sumo, de summus por sub-mus, super- 
lativo de sub. 

A-soinbr-ado. I, 36, 188 un rostro 
milagroso, aunque descolorido, y as- 
sombrado. II II, 55, 211 de que quedo 
suspenso y assombrado. 
Etim. De a-sombr-ar. 
A-soinbr-ad-Í7.o. I, 19, 72 Era la 
muía assombradiza. 
Etim. De asombrad-o. 
A-sombr-ar. I, 35, 186 y no ha- 
llándola en la cama, ni en toda la 
casa, quedó assombrado || II, 14, 51 
Ellas son tales, que a no ser quien 
soy, también me asombraran.— 17, 64 
no le asombren leones.— 39, 149 que 
no que nos assombrara la luz de nues- 
tras caras con esta boi'ra que nos 
cubre [dar sombra] . 

Etim. De sombr-a. «Assombrar, es- 
pantarse de la sombra, vicio de bes- 
tias cortas de vista» (Cov.). 

Asombr-o, posv., I, 32, 156 á la 
venta, espanto, y assombro de Sancho 
Panga.— 52, 270 don Quixote de la 
Mancha... el assombro de los gigan- 
tes. II II, 44 168 y comentó el asombro 
del requirido don Quixote. 
Etim. De asombr-ar. 
Asomo, posv., I. 52, 276 Y tuuo 
assomos de dama, ¡j II, 8, 27 tengo mis 
ciertos assomos de vellaco.— 51, 193 
porque andauan mezcladas sus pala- 
bras, y sus acciones con assomos dis- 
cretos, y tontos. 



ASP 



120 — 



AST 



Etim. De asom-ar. 

Aspa. I, 8, 23 y lo que en ellos pa 
recen bra<;os, son las aspas, que bol- 
teadas del viento, hazen andar la pie- 
dra del molino [< aspas, dos palos 
atravesados, uno sobre otro enjeridos 
ó atados» (Cov.]. 

Etim. Del ant. al. haspa, haspil, al. 
Haspel; it. aspo, ant. fr. hasple. 

Asp-ado. I, 28, 130 su rastrillado, 
torcido, y haspado hilo [de la histo- 
ria]. 

Etim. De asp-ar. 

Jksp-ar. II, 47, 177 si se usaran as- 
par labios, pudieran hazer dellosuna 
madexa [tan sutiles son. «El aspa de 
que usan las mujeres para obrar el hi- 
lado y ponerlo en madejas, se dijo 
así, porque van atravesando el hilo de 
una parte á otra, y esto llaman aspar» 
(Cov.). Se usaran por se usara {Gram. 
93]. 

Etim. De aspa. 

Aspecto. II, 14, 51 el mesmo as- 
pecto. 

Etim. De ad-spec-tus, ad-spic-ere = 
mirar, spec-ies := cara, forma, lo que 
se vé. 

Aspera-mente. I, 33, 169 respon- 
día tan áspera, y dessabridamente. |¡ 
II, 32, 121 el auerme reprehendido en 
publico y tan ásperamente. 

Etim. De áspero. 

Asper-eza. I, 23, 95 y esconderse 
algunos dias por aquellas asperezas. 
— 23, 98 andar por aquellas asperezas. 
—25, 115 en no comer, y en hazer otras 
asperezas.— 28, 132 la aspereza de las 
piedras.— 34, 180 Quando tus amoro- 
sas palabras no fueron deshechas, y 
reprehendidas de las mias, con rigor^ 
y con aspereza?— 48, 233 que sintió la 
aspereza del cordel en su muñeca. || 
II. 1, 6 adamar antes la blandura de 
Medoro, que la aspercí^a de Roldan. 

Etim. De áspero. 

Asper-fsimo. I, 30, 145 asperissi- 
ma penitencia. 

Etim. De ásper-o. 



Áspero. I, 14, 46 Del áspero rigor 
túvola fuerca. — 21, 85 aquel áspero 
mandamiento del silencio.— 25, 106 
Yuanse poco a poco entrando en lo 
mas áspero de la montaña.— 27, 129 
lo mas áspero destas sierras. — 37, 199 
Por este camino que he pintado, as- 
pero, y dificultoso.— 51, 268 a un áspe- 
ro monte. || II, 10, 32 si la muda [la 
respuesta] de blanda en áspera.- 68, 
260 sintieron un sordo estruendo, y 
un áspero ruydo. 

Etim. De asperu-m, asper. 

Aspirar. I, 28, 137 pudiera aspi- 
rar a tan noble casamiento. || II, 46, 
173 Las donzellas recogidas, que as- 
piran a ser casadas. 

Etim. De ad-spirare, spir-are = res- 
pirar. 

Asqa er-oso. 1,33, 167 otras cosas 
peores, aun asquerosas para mirarse, 
quanto mas para comerse. || II, 20, 77 
no es nada asquerosa, de todo come, 
y a todo haze [la muerte no hace as- 
cos al comer, dejando con melindre 
esto ó lo otro].— 45, 171 este desven- 
turado y asqueroso. 

Etim. De asc-o. 

Asta. II, 12, 43 y dexemos a estos 
señores amos nuestros, que se den de 
las astas [expresión proverbial alusi- 
va al retozar de novillos y cabras, y 
aun al acornearse de veras]. 

Etim. De hasta. 

Ast-illa. I, 5, 14 las astillas de la 
langa [rota]. || II, 14, 49 también nos- 
otros hemos de pelear, y hazernos 
astillas. 

Etim. De ast-a. 

Astillero. I, 1, 1 de los de langa 
en astillero. [«Lancera, que por otro 
nombre se ilice Astillero de asta, es 
un estante en que ponen las lanzas, 
adorno de la casa de un hidalgo, en 
el patio ó soportal» (Cov.). El ajuar 
del hidalgo de aldea lo describe An- 
tonio de Guevara {Menosprecio d. 1. 
Corte, c. 7): <una lanza tras de la 
puerta, un rocin en el establo, y una 



AST 



121 



ASU 



adarga en la cámara»].— 41, 214 á 
acabar una galeota que tenia en Ars- 
tillero [sobra lar]. 

Etim. De astill-a, ya por sitio de 
lanzas, ya por lugar donde se hacen 
barcos, por los palitroques ó astillas ó 
puntales. 

Astolfo. I, 25, 110 el Hipogrifo de 
Asíolfo. (Cr. Hipogrifo.) 

Astro. II, 62, 238 obseruó Astros. 

Etim. De astrum, de Sa-xpov, áa-xiíp. 

Astrolábio. II, 29, 111 y si yo tu- 
niera aqui un astrolabio con que 
tomar la altura del Polo [instrumen- 
to astronómico de lo? antiguos nave- 
gantes, conocido ya en tiempo de Al- 
fonso el Sabio, que trata de él]. 

Etim. De áoxpo-Xá^os, Xajip-ávti) = to- 
mar, percibir. 

Astrologia. 1, 12, 37 Essa ciencia 
se llama Astrologia, dixo don Quixo- 
te. II II, 8, 26 Astrologia judiciaria. 

Etim. De áoTpov y Xóy-og = tratado. 

Astrólogo. I, 47, 254 ya puede 
mostrarse astrólogo. || II, 18, 66 ha de 
ser Astrólogo. 

Etim. Cfr. Astrologia. 

A«itr-080. 1, 24, 101 al astroso ca- 
uallero de la Sierra. 

Etim. De astr-o: «agora so mesqui- 
na e so mal astrada» (Berc), «ventu- 
ra astrosa» (Hita), astros-ia — desgra- 
cia (Berc): es frase de astrologia, del 
astro ó sino con que uno nace. En 
Petronio: «quen adolescentem vides, 
malo astro natus est». 

Astucia. I, 47, 253 preuiniendo 
las astucias de sus enemigos. — 47, 254 
las astucias de Ulisses. || II, 34, 133 La 
ca^a es una imagen de la guerra, ay 
en ella estratagemas, astucias, insi- 
dias. 

Etim. De astu-tia, astu-tus = astu- 
to, astu = astucia, de áoxo =. ciudad- 

Astariaiio. I, 16, 56 una moga 
Asturiana [«Todas estas llevara en 
paz y en haz de mi gusto, si encon- 
trara alguna de buena cara, pero te- 
níanla todas tan mala, tan negra y 



abominable, que yo imaginé que eran 
salvajes escamados. Los asturianos no 
tenían coquote» {Pie. Jiist. 359, 60. 1]. 
Etim. De Asturi-as. 
Asturias. II, 48, 181 soy natural 
de las Asturias de Ouiedo. 

Astuto. I, 24, 104 como astuto, y 
discreto. 

Etim. De astu-tus, astu = ingenio, 
maña, de aarj = ciudad. 

Asunto. I, 22, 91 la pena que me 
ha causado ver estas blancas canas... 
en tanta fatiga por alcahuete, me ha 
quitado el asunto de ser hechizero 
[el hecho]. || II, 2, 8 que se platica del 
assumpto que he tomado de resucitar, 
' y boluer al mundo la ya oluidada 
Orden Caualleresca? [objeto]. i| 32, 
121 por ventura es asumpto vano, o 
es tiempo mal gastado el que se gasta 
en vagar por el mundo... — 38, 146 Yo 
soy don Quixote de la Mancha, cuyo 
asumpto es acudir á toda suerte de 
menesterosos [objeto]. — 58, 222 alabo 
el assumpto de vuestros entreteni- 
mientos. 

Etim. De as-sumptu-s, ad-sum-ere 
= asumir, coger. 

A-sur-ar. II, 41, 157 y pues no 
nos asuramos, o Sancho miente, o 
Sancho sueña [«recalentar y quemar 
la comida en la olla lí otra vasija 
por falta de agua ó grasa», dice el 
Diccionario; pero ya se ve que esa no 
es mas que una de sus acepciones]. 

Etim. Del eúskaro su-ra = al fuego, 
es pasar por la llama chamuscando, 
de su = fuego, su-ar = lo del fuego, 
de donde Suar ez. En Álava sur-arse 
= chamuscarse ó socarrarse la ropa. 

Asustado. II, 32, 126 entro San- 
cho en la sala todo assustado.— 47, 176 
Entro el correo sudando, y asustado. 

Etim. De asust-ar, de sust-o, del 
eúskaro zus-t, zu-z, de donde sus!, 
arriba. Díjose el susto por el movi- 
miento instintivo con que se yergue 
el asustado, sobre-saltarse. La -t es 
propia de las interjecciones onoma- 



ATA 



— 122 — 



ATA 



topéicas en Eúskera, zu-z es el adver- 
bio, alzándose, de su, sn-t, zu-tu que 
valen alzai'se, detenerse, 2\i — tu. (Cfr. 
CeJADOR, Embriogenia.) 

Atabal. II, 26, 99 se oyeron sonar 
en el retablo cantidad de atabales, y 
trompetas. —61, 235 el son de muchas 
chirimías, y atabales. 

Etini. Especie de tambores usados 
en la antigua milicia, citados en el 
Doctrinal de Caballeros, y se distin' 
guen del tambor en ser dos cajas que 
se llevan en bestias, mientras que el 
tambor es una sola y lo lleva el sol- 
dado de infantería. Es lo mismo que 
los timbales, usados con los clarines 
antiguamente por los cuerpos de ca- 
ballería y hoy en el de Guardias del 
Rey, y salen en algunas procesiones, 
como la del Corpus, en Madrid. En 

Hita (1208) atamhal. De JJJ! = at- 

-tábal «tympanun» (R. Martin), «ata' 
bal» (P. DE Alcalá), forma vulgar 
por at-tabl (Cfr. Atatnbor]. 

Atac-ado. II, 50, 192 calcas ataca- 
das [sujetas á la cintura]. 

Etim. De atac-ar, de tac-o, del eús- 
karo ta-ka = hacer ta ó ta-s tas, es 
decir golpear, -s adverbial, como en 
su-s, asa-z, tu-s tu-s. (Cfr. lacaño) 

Atad-illo I, 40, 211 con la blanca 
vandera de paz del atadillo. 

Etim. De atad-o. 

At-ado. I, 2, 6 la zelada, que traía 
atada con unas cintas.— 4, 11 vio ata- 
da una yegua á una enzina, y atado 
en otra á un muchacho.— 15, 54 atado 
a una coluna.— 15, 54 atado de pies, y 
mano?.— 40, 205 al remate della pues- 
to un liento atado.— 43,233 y atado de 
la muñeca... viéndose don Quixote 
atado. — 45, 243 que les ayudassen a 
dársele atado [el preso].— 47, 250 yua 
sentado en la jaula, las manos ata- 
das. II II, 18, 67 con otras ataduras, y 
estrechezas, con que van atados los 
que glossan.-22, 84 esquilón peque- 
ño, que fuera atado junto a mi en esta 



misma soga.— 63, 247 y yo me veo ata- 
das las manos esperando.— 69, 262 la 
admiración... les tenia atadas las len- 
guas. 

Etim. De at-ar. 

Atad-nra. I, 41, 218 se le quitó al 
padre de Zorayda la atadura de las 
manos. || II, 18, 67 ni mudar el sentido, 
con otras ataduras, y estrechezas, con 
que van atados los que glossan.— 58, 
218 que las obligaciones de las recom- 
pensas de los beneficios, y mercedes 
recebidas, son ataduras, que no dexan 
campear al animo libre. 

Etim. De atad-o, atar. 
. A-taj-ar. 1, 23, 98 y atajasse por la 
una parte de la montaña.— 33, 165 le 
atajan [al armiño] con lodo, y después 
ojeándole, le encaminan házia aquel 
lugar [acepción entre cazadores, aco- 
rralar]. -34, 177 para atajarla inso- 
lencia de Leonela. 

Etim. De tajar. 

A-taj-o, posv., II, 61, 235 por cami- 
nos desusados, por atajos. 

Etim. De atajar. 

Atalaya. II, 33, 169 que esta pues- 
to en atalaya de mirar por si [eran 
las torrecillas fabricadas en las altu- 
ras para descubrir la campaña y avi- 
sar lo que se divisaba por medio de 
ahumadas; eran los telégrafos de otros 
tiempos], li II, 48, 179 Miróle don Qui- 
xote desde su atalaya [puesto en pie 
sobre la cama].— 63,244 algún vergan- 
tin de cossarios de Argel deue de ser 
esta, que la atalaya nos señala. 

Etim. Es el centinela de campo, 
de ¿jubUaJ! = at-taláigha, plural 

de ¿julU! = at-taligha, escuchas del 

campo (P. Alc), anterior exercitus 
pars, pee. éxploratrix, procubitores 
(Freyt.), centinela en Ab. Batuta. «Lo 
que ahora llamamos centinelas, ami- 
gos de vocablos extranjeros, llama- 
ban nuestros españoles en la noche 
escucha, en el día atalaya, nombres 
harto mas propios para su oficio» (H. 



ATA 



— 123 — 



ATE 



DE Mend. Giterr. Gran.) (Cfr. Partid. 
2, t. 26, 1. 10). Por torre y cerro es lo 

mismo, en Arabo ixJLU! = at-tálegha 
= torre (P. Alc, Almacarí); también 
atalia (Bürriel, Mein- d. S. Fern.), de 
at-taligha; talagha = subir en alto. 

A-taleg-ar. II, 14, 49 desta mane- 
ra nos podremos atalegar, sin hazer- 
nos mal ni daño. 

Etim. De taleg a, -o. 

Atainhor. 1, 18, 68 el ruydo de los 
alambores? || II, 26, 101 quantos ata- 
bales y atambores que retumban. 

Etim. O tambor, atamor {Qid); no sa- 
tisfacen las etimologías arábigas, co- 
mo dice Dozy; la nasal es parásita por 
analogía con timbal, tímpano y otros 
instrumentos ruidosos. (Cfr. Tapar.) 

A-tañ-edero. II, 13, 46 todas las 
circunstancias al vino atañederas. 

Etim. De atañ-er. 

A-tañer. I, 2, 5 non toca ni atañe. 
— 30, 145 a los caualleros andantes no 
les toca, ni atañe aueriguar, si.— 44. 
237 que a el toca, y atañe esta defen- 
sa, y venganza. || II, 40, 150 Do cosas 
que atañen, y tocan a esta auentura. 

Etim. De tañer. 

Atar. I, 20, 77 ató con el cabestro 
de su asno, ambos pies a Rozinante.— 
20, 80 se ató los callones.— 34, 181 la- 
ñando con un poco de vino la herida, 
se la ato lo mejor que supo.— 40, 210 
En la caña pondré un hilo, ata alli la 
respuesta.— 46, 247 le ataron muy bien 
las manos, y los pies. || II, 7, 23 que ate 
bien mi dedo con v. m. y que hablen 
cartas, y callen barbas [que ate bien 
todos los cabos y fije las condiciones 
para servirle, asegurarse tomando las 
disposiciones para lograr algo].— 13, 
47 tanto hablaron, y tanto beuieron 
los dos buenos escuderos, que tuuo 
necessidad el sueño de atarles las 
lenguas. — 68, 261 y mi promesa no me 
huuiera atado los bracos. 

Etim. De ap-ta-re, ap-tus, apere = 
juntar, alcanzar yendo junto y tras 



algo. Posv. at-o, at-ajo, atad-ura, atad- 
-ero, re-atar, reat-a, arri-atar. 

Atavío. II, 12, 40 no fuera acerta- 
do que los atauios de la comedia fue- 
ran finos, sino fingidos.- 18, 65 Con 
los referidos atauios, y con gentil do- 
nayre, y gallardía salió don Quixote. 

Etim.. Posvorbal de ataviar, que pu- 
diera venir de la raíz thab = estar 
bueno, sor agradable, perfumarse y 
arreglarse para hacerse agradable, 
thiba = bondad, th'ib = perfume, 
taiieb = bien, agradable, perfecto: vo- 
cablos todos de Siria, do donde pro- 
cedieron gran parte do los árabes es- 
pañoles. 

A-temor-izar. II, 17, 64 no le 
asombren leones, ni le espanten ves- 
tiglos, ni atemorizen endriagos.— 51, 
195 las leyes que atemorizan, y no se 
executan, vienen a ser como la viga, 
Rey de las ranas. 

Etim. De temor. 

Atenas. II, 18, 68 las Academias 
de Atenas, si oy vinieran. 

A-teuax-ar. II, 69, 263 atenazon- 
me los bracos con tenadas de fuego. 

Etim. De tenaz-a. 

Atención. 1, 9, 28 el que con aten- 
ción la leyere.— 13, 44 Con gran aten- 
ción yuan escuchando todos los de- 
mas la platica de los dos.— 42, 229 po- 
niendo toda la atención possible. !] ' 
II, 44, 164 muchos llenados de la aten- 
ción que piden las hazañas de don 
Quixote no la darían a las Nouolas. 

£í<»í.Deat-ten-tion-em,ad-ten-dere 
= atender. 

Atender. I, 3, 9 á este tu cautiuo 
cauallero, que tamaña auentura está 
atendiendo [en que está atento y ocu- 
pado].— 4, 13 gente cautiua atomlod 
[aguardad]. -7, 20 y atienda v. m. á 
su salud [cuide].— 8, 23 sin atender a 
las vozes que su escudero Sancho le 
daua [sin cuidarse].— 18. 70 el dolor 
de las quixadas do don Quixote no le 
dexaua sossegar, ni atender á darse 
priessa.— 37, 198 como merece aquel 



ATE 



— 124 



ATE 



á que las armas atienden, las quales 
tienen por objeto.— 41, 221 atendimos 
todos a nuestro viage[nos ocupamos]. 
—44, 237 el ventero que atendía mas 
a su negocio que a los ágenos. — 47, 
252 cuentos disparatados, que atien- 
den solamente a deleytar [miran, 
tienden]. |j II, 30, 115 con desseo de 
conocerle, le atendían [le esperaban, 
como aUe)i(lre].—2G, 142 y con mucho 
sossiego estuuo atendiendo la res- 
puesta del Duque [esperando].— 50, 
191 y por aora Sanchica atiende, a que 
se regale este señor [cuida]. — 54, 209 
y mi hija, que a lo que yo creo, aten- 
día a ser mas Christiana, que enamo- 
rada.— 73, 276 atender a sus forzosas 
obligaciones. 

Etim. De at-tendere = ad-tendere, 
tendere = tender á, de ten-ere. 

A-tenerse. I, 21, 87 a esso me 
atengo.— 37, 197 la razón que los tales 
suelen dezir, y á lo que ellos mas se 
atienen, es que. — 38, 199 porque está 
atenido a la miseria de su paga. [| II, 
3, 10 unos se atienen a la auentura de 
los molinos [la prefieren].— 10, 34 A 
las crias me atengo, respondió San- 
cho, porque de ser buenos los despo- 
jos de la primera auentura no está 
muy cierto.— 40, 152 a su misericordia 
me atengo, y no a las barbas de nadie. 

Etim. De tener. 

Atenido. II, 33, 129 le sirue y si- 
gue, y va atenido a las vanas promes- 
sas suyas.— 44, 164 que el yr siempre 
atenido el entendimiento, la mano y 
la pluma a escriuir de un solo sugeto. 

Etim. De atene-rse. 

Atentadamente. II, 1,'3 antes 
hablo tan atentadamente, que el Ca- 
pellán fue foríjado a creer, que el loco 
estaua cuerdo. 

Etim. De atentado. 

A-tent-ado. I, 16, 58 con tácitos y 
atentados passos.— 27, 130 el sabio, y 
atentado historiador CideHamete Be- 
nengeli.— 30, 149 de aquí adelante an- 
dad mas atentado en vuestras alaban- 



zas, y vituperios. || II, 4, 15 y aduir- 
tiole que anduuiesse mas atentado en 
acometer peligros. 

Etim. De atent-ar, tient-o. 

Atentamente. 1, 11, 33 y mirán- 
dolas atentamente. — 16, 59 estuuo 
atentamente escuchando todo loque. 
— 37, 194 porque si las huuiera leydo, 
y passado tan atentamente, y con tan- 
to espacio como yo las passé, y let. 

Etim. De atento. 

A-tent-arl, 18, 70 dame acá la 
mano,y atiéntame con el dedo, y mira 
bien quantos dientes, y muelas me 
faltan. 

Etim. De tent-ar. 

Atentísiina-mente. I, 49, 260 
Atentissimamente estuuo don Quixo- 
te escuchando las razones del Canó- 
nigo. II II, 43, 161 Atentissimamente le 
escuchaua Sancho. 

Etim-, De atentísimo. 

Atent-ísínio. I, 27, 127 con aten- 
tissimos oydos, y alma turbada, me 
puse a escuchar.— 34, 182 Atentissimo 
aula estado Anselmo a escuchar, y a 
ver representar. 

Etim. De atent-o. 

Atento. I, 10, 30 auia estado aten- 
to á la batalla de su señor don Qui- 
xote.— 14, 46 presta atento oydo.— 28, 
131 ni el estaua a otra cosa atento, que 
a lañarse los pies. 

Etim. De at-ten-tus, at-tendere =^ 
atender. 

A-teua-ado. I, 9, 29 tan atenuado, 
y fiaco. li II, 16, 56 ni mi atenuada fla- 
queza —24, 93 ración y quitación, tan 
misera, y atenuada. 

Etim. De a-tenua-r, de tenu-e = te- 
nu-em tenu-is, de ten- = tan-u Skt., 
delgado por ser extendido, como una 
lámina batida. 

A-terr-ar. I, 14, 47 atierra la pa- 
ciencia [echar á tierra]. 

Etim. De tierr-a, y lo mismo aterrar 
en sentido de atemorizar, 

A-test-ado. I, 3, 8 todos los caua- 
lleros andantes, de que tantos libros 



ATI 



— 125 — 



ATR 



están llenos y atestados.— 22, 89 una 
canasta de colar, atestada de ropa 
blanca. 

Etim. De a test-ar, de ties-o (Cfr.). 

A-tildad-nra. II, 47, 175 las me- 
sas de los Gouernadores, donde ha de 
assistir todo primor, y toda atilda- 
dura. 

Etim. De atild-ad-o, atildar. 

A-tild-ar. II, 66, 255 que el gordo, 
dessafiador, se escamonde, monde, 
entresaque, pula, y atilde. 

Etim. De tild-e, que suelen traer de 
titulus, aunque yo no veo la conexión 
semántica, ni Korting la fonética. En 
pg. es til. La idea es de algo menudo 
que cuelga, del eúskaro til, dil ^ col- 
gar cimbreándose ó til-in, dilin-ka, 
dilin-dan, -da y -dan = lo que está, 
tili-ka = un poquillo, tille = calidad, 
til-eta = el punto sobre la i, etc. En 
Álava delin-garse = cimbrearse el ár- 
bol, contonearse, en Aragón re-tillar 
= mirar con insistencia á uno, como 
timarse. Tilin es el sonido de la cam- 
panilla, en un tilin, hacer tilin; til-dar 
= reparar en menudencias. En-dil- 
-gar no de indelegare, que no signifi- 
ca nada, sino del poner encima como 
colgando una cosa, -ga es el -ka de 
acción. En-tel-er-ido ó sobrecogido de 
frío ó miedo, en Honduras por flaco, 
enclenque, enteco, parece venir del 
mismo til, y -era; en-til-ar es tiznar 
con hollin, carbón, etc. 

A-tin-ar. I, 44, '235 y no sabia ati- 
nar para que se hazian aquellas dili- 
gencias.— 48, 257 y no sepa atinar de 
donde me viene este daño. || II, 50, 192 
todauia estañan confusos, y no acaba- 
ñan de atinar, que seria aquello del 
Gouierno de Sancho. 

Etim. De tin-o, que ya nadie trae de 
tenus. Es el eúskaro diu = justo, exac- 
to, á la letra en punta (tin) y extrema- 
damente, din-dez = á proporción: así 
como dan = lo que es, cuanto es, en- 
teramente, ó con mayor indetermina- 
ción den, y dim = lo que tiene, asi diu, 



por la í, vale lo que toca ó es extre- 
mado, en su punto, justo y extrema- 
do, y se emplean todos estos partici- 
pios como sufijos. 

Átomo. I, 1, 6 la Santa Escritura, 
que no puede faltar un átomo en la 
verdad.— 3, 13 sin atenerse a los áto- 
mos del sol clarissimo de la obra de 
que murmuran. !| II, 10, 32 sin aña<lir, 
ni quitar a la historia un átomo de la 
verdad.— 26, 101 siquiera represente 
mas impropiedades que tiene átomos 
el Sol.— 50, 189 escudriñador de los 
átomos desta verdadera historia. 

Etim. De í-toji-os, a- = sin, -cáiJi-vü) = 
cortar; indivisible. 

Atónito. I, 9, 28 quede atónito, y 
suspenso.— 22, 93 Las demás' guardas 
quedaron atónitas, y suspensas del no 
esperado acontecimiento. — 28, 132 
atónita, y confusa. || 55, 211 dime, 
quien eres, que me tienes atónito. 

Etim. De at-ton-itus = ad-ton-itus, 
de ton-are = tronar, hacer mucho rui- 
do que ensordece y turba, ton-us = 
tono, sonido, ten-dere = extender, 
del cuerpo que extendido suena mas 
alto de tono, como la cuerda de la 
guitarra, etc. 

A-tont-ado. I, 24, 102 como per- 
sona atontada. 

Etim. De tont-o. 

A-torment-ar. II, 9, 28 cuyas ca- 
denas de hierro con que ceñian, y 
atormentauan sus cuerpos [los san- 
tos].— 47, 178 no ay dia que tres, oqua- 
tro vezes no le atormenten los malig- 
nos espíritus.— 68, 261 y otros nombres 
semejantes á estos, con que atormen- 
tauan los oydos de los miserables 
amo, y moQO. 

Etim. De torment-o. 

A-tosiff-ar. II, 10, 36 me dio un 
olor de ajos crudos que me encala- 
brinó, y atosigó el alma. 

Etim. De tósig-o, de -cojixóv = ve- 
neno para el xá^ov = flecha. 

A-traer. 1, 12, 40 porque su afabi- 
lidad, y hermosura atrae los corazo- 



ATR 



126 — 



ATR 



lies de los que la tratan á seruirla, y 
á amarla.— 28, 138 por atraerle a co- 
nocer, loque al primero deuia.— 37, 
197 atraer las voluntades.— 48,255 que 
mas gente atraerán, y mas fama co- 
brarán representando comedias, que. 

Etim De at-trahere = ad-trahere, 
trahere = traer. 

A-trailI-ado. I, 22, 90 no en este 
camino atrayllado como galgo. 

Etim. De trailla, de trag-ella, trage- 
re vulgar por trahere = traer. 

A-tranc-ar. 1, 17, 65 Quiso el ven- 
tero atrancar bien la puerta. 

Etim. De tranc-a. (Cfr. Irancar.) 

Atrás. I, 3, 9 no boluiera el pie 
atrás.— 10, 31 viéndose quedar atrás. 
—27, 124 pocos dias atrás.- 37, 199 
comparados sus trabajos con los del 
milite guerrero, se quedan muy atrás 
en todo. !| II, 2, 8 con un trapo atrás, y 
otro adelante— 10, 35 haziendose al- 
gún tanto atrás, tomó una corridi- 
ca, y. — 16, 55 no visto por luengos 
tiempos atrás en aquella tierra.— 38, 
146 cuyas verdaderas hazañas dexan 
atrás, y oscurecen las fabulosas de los 
Amadises,Esplandianes, yBelianises 
— 63, 246 cuya belleza se dexa atrás 
las mayores que encarecer se pueden. 

Etim. De á y tras. 

Atraves-ado. I, 52, 274 Miraua- 
las el con ojos atrauessados, y no aca- 
baua de entender en que parte estaua. 
II II, 7, 23 nos le boluieron atrauesado 
sobre un jumento.— 28, 108 Seguíale 
Sancho atrauessado en su jumento.— 
32, 133 el colmilludo jauali quedo 
atrauessado de las cuchillas de mu- 
chos venablos.— 35, 138 de quien estoy 
viendo el alma que la tiene atrauessa- 
da en la garganta, no diez dedos de 
los labios [por el temor de la incer- 
tidumbre].— 53, 203 ponerme atraues- 
sado, o en pie en algún postigo, que 
yo le guardare, o con esta lan^a, o 
coa mi cuerpo.— 58, 219 con una ser- 
piente enroscada a los pies, y la lan- 
ía atrauessada por la boca. 



Etim. De atraves-ar. 

A-traves-ar. 1. 15, 55 yr atruessa- 
do como costal de vasura [sobre un as- 
no]. -23, 95 licuando Sancho intención 
de atrauesarla toda [Sierra Morena]. 
—27, 125 un nudo se le atraueso en la 
garganta. - 37, 196 en un tahali que le 
atravessaua el pecho.- 43, 231 quando 
atrauiessa por delante de mi, en los 
caminos.— 52, 273 por mitad de la 
qual [plaza] atrauessó el carro de don 
Quixote. [1 II, 84, 133 En esto atraues- 
saron al jauali poderoso sobre una 
azemila.— 34, 134 que gente de guerra 
es la que por este bosque parece, que 
atrauiessa.— 48, 181 y de linage que 
atrauiessan por el muchos de los me- 
jores de aquella prouincia. 

Etim. De á través. 

Atreverse. II, 11, 33 aun no se 
auia atreuido la pesada reja del corbo 
arado á abrir, ni visitar las entrañas 
piadosas de nuestra primera madre. 
—31, 156 ninguno se atreuia a segui- 
110.-45, 240 no me atreuo a dar sen- 
tencia definitiva. \\ II, 24, í>2 que si me 
atreuiere a dezirlas, quiga despertara 
la inuidia [la hipótesis pide ntreuiern, 
hay errata.] - 60, 229 con quien te da 
su pan, te atreues? 

Etim. Kórting con Dietz lo derivan 
de tribuere ^= atribuir, es decir atri- 
buirse, tomarse atribuciones. Del eús- 
karo trebe = diestro, hábil, ducho en 
algo, trebatu = hacerse hábil, pare- 
cen derivar varios temas castellanos. 
A-trev-erse, en Berceo {Sao: 67) treve 
por atreve, como propio del que cuen- 
ta con su habilidad. Treb-ejos, d¡- 
min., que son toda suerte de trastos y 
útiles de que nos servimos para algo, 
de donde juguetes, entretenimien- 
tos, etc. Así trebejo = burla, juego 
{Baeim 397, 418), trebeio = id. (Bekc. 
S. Dom. 170, Sacr. 147), y trebeiar por 
juguetear, jugar {F. Juzgo, Alex. 111, 
738, Berc. S. Mili. 357), trebejar por 
enredar, jugar, divertirse {Baetia 135), 
trebuguera por lazo, cinta, agujeta 



ATR 



— 127 — 



ATU 



{Alex. 616). Confundióse con trabajar 
(Cfr.), y el pueblo hoy mismo dice tre- 
bajo, trebajar. (Cfr. Iropesar.) 

Atrevid-illo.11,24, 91 auia anda- 
do atreuidillo con su señor. 

Ethn. De atrevid-o. 

Atrev-ido. I, 3, 9 atreuido caua- 
llero.— 5, 16 con diez layanes, los mas 
desaforados y atreuidos.— 34, 176 la 
<leshonesta, y atreuida Leonela.— 46, 
246 atreuido murmurador. || II, 17, 60 
halladole aueis el atreuido. 

Etim. De atreve-rse. 

AtreTi-miento. 1,3,9 en pago de 
tu atreuimiento. — 10, 31 y quiera Dios 
que estos atreuimientos no se paguen 
donde tengo dicho. — 28, 137 después 
que huuo reprehendido mi atreui- 
miento. — 34, 178 que fuesse causa de 
darle atreuimiento a descubrirme un 
tan mal desseo.— 46, 246 y tales des- 
honestidades y atreuimientos osaste 
poner en tuconfusa imaginación. || II, 
16, 54 ni del atreuimiento y lluuia de 
estacas de los Yangueses...— 61, 236 
Quisieran castigar el atreuimiento 
do los muchachos. 

Etini. De atreve-rse. 

Atribair. I, 4, 14 y toda [la des- 
gracia] la atribuía á la falta de su 
cauallo.— 12, 37 y no lo atribuyas a 
virtud, y a poca curiosidad mía.— 27, 
125 todo lo atribuy a la fuerza del 
amor que me tenia. — 34, 180 quiero 
atribuyrme a mi la culpa de tu im- 
pertinencia.— 42, 228 atribuyéndolos 
todos á quimeras de la andante caua- 
lleria.— 48, 255 atribuyendo á un san- 
to los milagros de otros. || II, 42, 159 
para que no atribuyas a tus mereci- 
mientos la merced recebida. 

Ethn. De at-tribuere =ad-tribuere, 
tribuere = asignar por tribus. 

Atribular. II. 60, 230 y si los 
muertos los auian espantado, no me- 
nos los atribularon mas de quarenta 
vandoleros viuos, que de improuiso 
les rodearon. 

Etim. De at-tribulare, tribul-are, 



de tri-bulum = trillo, metáfora del 
triturar por el dolor. 

Atributo. I, 13, 44 atributos de 
belleza.— 18, 68 dándole a cada uno 
[pueblo] con maraui llosa presteza los 
atributos que le pertenecían. |i II, 42, 
160 aunque los atributos de Dios ttjdos 
son yguales, mas resplandece, y cam- 
pea, a nuestro ver el de la misericor- 
dia, que el de la justicia. 

Etim. De at-tribu-tum, at-tribu-ere 
= atribuir; lo que se atribuye ó asigna. 

A-tron-ar. I. 45, 242 dixo con voz 
que atronaua la venta. || II, 9, 30 la- 
dridos de perros, que atronauan los 
oidos de don Quixote 

Etitn. De tonare = hacer ruido, 
tronar, ton-us = tono, ruido. 

A-tropelI-ado. I, 46, 246 con voz 
atropellada y tartamuda lengua [por 
el enojo]. |1 II, 60, 231 para poner en 
execucion y efecto sus atropellados 
desseos. 

Etim. De atropell-ar. 

A-tropeliar. I, 28, 136 .se atrope- 
llaron respetos.— 33, 165 que pueda 
por si misma atropellar, y passarpor 
aquellos embarazos . || II, 32, 121 yo 
he... atropellado vestiglos. — 58, 219 
la espada ensangrentada, atrepellan- 
do Moros, y pisando caberas.— 59, 224 
y atropellando por todo genero de 
crianza, comenco a embaular. || I, ni 
y tan hecho á romper, y atropellar 
por otras dificultades. 

Etim. De tropel. 

Atroz. I, 31, 155 tan atroz vapula- 
miento. 

Etim. De atroc-em atrox. 

A trox-mente. I, 18,65 aquellos 
que tan atrozmente tomaron passa- 
tiempo contigo. 

Etim. De atroz. 

A-tnrd-ido. I, 3, 9 porque aun 
estaua aturdido el harriero. || II, 64, 
250 Don Quixote molido, y aturdido. 

Etim. De aturd-ir, ó atord-ir ant., 
de tord-o turdus. 

A-tos-ar. II, 32, 126 atusándole un 



AUD 



— 128 — 



AUN 



tantico el entendimiento [afinándose- 
lo, puliéndoselo]. 

Etim. De tus, tus, «palabras con que 
halagamos al perro y él se regocija» 
(Cov). 

Andac-ft^inio. I, 28, 130 el auda- 
cissimo cauallero Don Quixote de la 
Mancha. 

Etim. De audaz, de audac-em, au- 
dax, aud-ere, ausus = osar. 

Andlencia. I, 3, 8 por quantas 
audiencias y tribunales ay casi en 
toda España.— 42, 226 Oydor á las In- 
dias, en la Audiencia de México [«Au- 
diencia, el tribunal deJusticia»(Cov.] 
Ii II, 49, 183 el tiempo diputado, para 
darles audiencia [«oir al informan- 
te» (Cov.]— 51, 195 y acábese con esto 
la audiencia desta mañana. 

Etim. De audientia, audi-entem, 
audi-ens = el que oye, audi-re = oir. 
Aaditorio. I. 32, 159 y el audito- 
rio lo requiriera, yo dixera. 1| II, 25, 94 
teniendo por senado y auditorio al 
primo, al page... 

Etim. De audi-torium, audi-tor = 
oidor, audi-re = oir. 

AngRMta. II. 54, 207 Dexé tomada 
casa en un pueblo junto a Augusta 
[Augsburgo ó Augusta Vindelicorum, 
ciudad (le Baviera]. 

Angnstiiin$«. II, 50, 193 Bien po- 
dra ello ser assi replico el Bachiller; 
pero dubitat Augustinus. 

Angnsto. 1, 13, 45 Augusto Cesar. 
[«D. Augustus carmina Virgilii cre- 
mari contra testameuti eius verecun- 
diam vetuit: maiusque ita testimo- 
nium contigit, c^uam si ipse sua car- 
mina probavisset> (Plin., 1. 7, c. 30]. 
Etim. De Augustus. (Cfr. Agosto.) 
Aula. I, 52, 276 Oy á Quixote le 
corona el Aula [la Corte] | De [do] Be- 
lona preside. 
Etim. Do aula, de wXr¡— corte, corral. 
Anll-ido. I, 14, 46 El temeroso 
aullido. II II, 73, 276 los aullidos de los 
lobos. II II, II dando ladridos y aulli- 
dos. 



Etim. De aull-ar, de a + ul(u)lar-e, 
prov. ulullar. 

Aament-ar. 1, 14, 48 Con mi des- 
dicha aumentas su ventura. — 27, 122 
¿Y quien aumenta mis duelos? | Los 
zelos. II II, 47, 175 y el negarme la co- 
mida... antes sera quitarme la vida 
que aumentármela. 

Etim. De aument-o; augmentare en 
Firmicus Maternus. 

Anmento. 1, 1,2 para el aumento 
de su honra.— 49, 260 que redunde en 
aprouechamiento de su conciencia, y 
en aumento de su honra. || II, 43, 163 
sobre el aumento de la necedad no 
assienta ningún discreto edificio [Cfr. 
Asentar}. \\ 64, 249 assi conuiene al au- 
mento de tu hazienda. 

Etim. De aug-mentum, aug-ere ^ 
aumentar. 

Ann. I, 2, 6 no le pareció tan bue- 
no ni aun la mitad.— 3, 8 le daua por 
consejo, pues aun se lo podia mandar 
como a su ahijado. — 3, 9 porque aun 
estaña aturdido el harriero. - 4, 11 (y 
aun no auia jurado nada)... [historia] 
y aun creída de los viejos [hasta 
creida de].— 6, 17 y aun todos los 
deste lado... son.— 6, 17 De esse pare- 
cer soy yo, dixo el barbero: y aun yo, 
añadid la sobrina.— 7, 23 Condesa le 
caerá mejor, y aun Dios, y ayuda 
[exageración vulgar preciosísima, que 
se necesita el poder de Dios para 
hacer algo, y aun otra ayuda encima, 
que es el colmo].— 12, 37 mas se que 
todo esto sabia, y aun mas.— 15, 54 
Aun las tuyas Sancho... deuen de es- 
tar hechas á.. , pero las mías criadas 
entre.— 15, 55 Aun ahí seria el diablo, 
dixo Sancho [hasta ahí en eso va á 
hacer el diablo de las suyas].— 15, 56 
aun no huuo andado una pequeña 
legua, quando. - 19, 75 no tenían vino 
que beuer, ni aun agua que lleuar a 
la boca. — 21, 82 y aun el apenas [casi, 
apenas] le huuo visto, quando se 
boluio a Sancho.— 26, 119 y aun se lo 
pondremos en caso de conciencia. — 



AUN 



129 



AUS 



29, 144 que aun hasta aora yaze en- 
cantado en.— 29, 145 y aun a este man- 
cebo que aqui viene... le pusieron 
como de nueuo.-30, 148 no por cier- 
to, ni aun con la mitad.— 32, 156 que 
no se ha aun [todavia] de aprouechar 
mas de raí rabo para su barba —35, 
184 aun hasta lo que pudiessen costar 
las botanas.— 40, 212 era facilissima 
cosa aun embarcarse en la mitad del 
dia. — 46, 248 con tan tierno acento, 
qne aun lossabidoresdela burla estu- 
uieron por creer que |i II. 1, 5 Aun 
bien, que yo casi no he hablado pala- 
bra hasta aora, y no quisiera quedar. 
— 13, 44 y aun menos mal si comiéra- 
mos, pues los duelos con pan son me- 
nos; pero tal vez ay, que se nos pasosa 
un dia y dos sin desayunarnos — 16,54 
No es bueno señor, que aun toda via 
traygo entre los ojos las desaforadas 
narices... de mi compadre.— 26. 100 
y veis aqui donde salen a executar la 
sentencia, aun bien a penas [casi, ape- 
nas], no auiendo sido puesta en execu- 
cion la culpa.— 31. 117 que de mi no 
podreys llenar sino una higa. Aun 
bien respondió Sancho, que sera bien 
madura. — 40, .151 aun si dixessen 
los historiadores el tal cauallero.,, 
pero que escriuan a secas.— 42, 159 
Letras, pocas tengo, porque aun no se 
el A, B, C— 48, 182 y aun la señora la 
Duquesa.— 49, 187 Aun esso lleua ca- 
mino [eso ya es otra cosa]. I| 69, 262 
Aun bien, que ni ellas me abrasan, ni 
ellos me Ueuan.— 69. 263 y aun no se 
me flgura qne [estancia tomada de 
Garcilaso (Egl 3]. 

Etim. De a(dh)uCc) con la -n analó- 
gica de non == no y sin, en Aragón 
adú. 

A-nn-ar. I, 27, 122 Pues se aunan 
en mi daño | Amor, fortuna, y el 
cielo. 

Etim. De un-o. 

Annqne. I, 3, 9 que por loco se li- 
brarla, aunque los matase a todos.— 
28, 134 jamas quise responder a don 



Fernando palabra que le pudiesse 
mostrar, aunque de muy lexos, espe- 
ran(ja de alcanzar .su desseo [ni aun 
de muy lejos].— 29, 145 y aunque esta 
no lo sea. toda via ofenden mis castas 
orejas semejantes platicas. :] 11,49,186 
aunque mas el Alcaide quiera usar 
con el de su interesal liberalidad que 
yo le pondré pena de [por mas que, 
á pe=ar dequej, 

EUm. De aun y que. 

A nror a. I, 2, 4 la rosada Aurora. — 
23, 96 Salió el Aurora alegrando la 
tierra || II, 35, 140 el dia que al auro- 
ra venia pisando las faldas. 

Etim. De aurora por ausosa, de la 
raiz US- de donde ur-ere = us-ere = 
quemar, us-tus — quemado, en Skt. 
auchas. 

Aii<«eiicia. I, 14, 47 larga ausen- 
cia.— 33, 170 determinó de hazer au- 
sencia de su casa, por ocho dias.— 51, 
269 solo se quexa de ausencia. 

Etim. De ab-sent-ia, ab-sent-em = 
ausente. 

An^ent-arse. 1, 14,48 de quien se 
auia ausentado por su voluntad. — 20, 
78 que por no verla, se quiso ausentar 
de aquella tierra.— 24, 104 que el au- 
sentarse por algunos meses.— 30, 150 
en un punto se ausentó, y alexó de to- 
dos.— 33, 171 mil vezes quiso ausen- 
tarse de la Ciudad.— 44, 237 el qual se 
ha ausentado de casa de su padre. || 
II, 53, 204 todo Gouernador esta obli- 
gado, antes que se ausente de la parte 
donde ha gouernado. 

Etim. De ausent-e. 

Aa^ente. 1, 14, 47 Zeloso, ausente. 
— 27, 125 a escriuirme, estando ausen- 
te.— 33, 170 que el tiempo que el estu- 
uiesse ausente... que nadie, el ausen- 
te, ocupasse la silla de su mesa. |i II, 
17, 63 en tanto que hago señas a los 
huydos y ausentes. 

Etim. De ab-sente-m ab-sens, de ab- 
-esse = estar lejos, no estar. 

Anstriada. I, 6, 20 la Austriada 
de luán Rufo lurado de Cordoua. 



AUT 



130 



AVA 



[Crónica en verso de D. Juan de Aus- 
tria, escrita por orden suya y por re- 
laciones verdaderas por él proporcio- 
nadas, según dice el mismo autor. Dis- 
ta infinito de la Aravcava de Ercilla. 
Imprimióse en Madrid, 1584.] 

Anténtica-niente. II, 72, 273 to- 
mar su declaración ante la justicia, y 
tan auténticamente. 

Etim. De auténtico. 

Auténtico. I, 49, 262 hazañas... 
tan autenticas y verdaderas.— 52, 274 
por escrituras auténticas. 

E'í/wj. De a'j9£vxixóg, a'ji:¿?== el mismo. 

A uto. I, 12, 37 los autos para el dia 
de Dios [los autos sacramentales del 
día del Corpus, ó dramas sagrados 
que se representaban en aquella fes- 
tividad, y tuvieron su origen en la 
edad media. Desempeñaron los pape- 
les primero los mismos clérigos y sus 
dependientes, y se hacían dentro de 
la iglesia; después en las plazas y por 
legos. Prohibiéronse en tiempo de 
Carlos III, el año 1765].— 26, 118 los 
que hizieron el escrutinio, y auto ge- 
neral de los libros [alusión á los autos 
del Santo Oficio en que se quemaban 
personas, estatuas, libros]. |! II, 11, 38 
hemos hecho... el auto de las cortes de 
la muerte [hemos representado] . 

Etim. Del pg., de actu-s = acto. 

Autor. I, 6, 16 los libros, autores 
del daño.— 6, 17 las endiabladas y re- 
bueltas razones de su autor.— 8, 27 
dexa pendiente el autor... Bien es ver- 
dad, que el segundo autor. [El prime- 
ro es aquel de quien Cervantes supo- 
ne tomar los datos, para reírse de los 
que escribieron libros de caballerías, 
que suponen siempre autores anti- 
guos; el segundo es Cervantes mismo, 
autor del presente libro, que el lector 
tiene en sus manos. No veo aquí las 
oscuridades, que encandilaban á Cle- 
mencin. Luego encuentra este segun- 
do autor, ó Cervantes, unos cartapa- 
cios de Cide Hamete Benengeli, don- 
de se continúa la narración interrum- 



pida en el primer historiador, y toma 
lo que sigue de este Benengeli arábi- 
go].— 48 254 los autores que las repre- 
sentan [actores de comedias]. —52 274 
el fidedigno autor desta nueua, y ja- 
mas vista historia. || II, 11, 38 Aquella 
muger que es la del autor va de Rey- 
na [del auto sacramental]. — 24, 91 
Dize el que traduxo esta grande his- 
toria del original, de la que escriuio 
su primer autor Cide Hamete [el tra- 
ductor es el Morisco Aljamiado (9, 28]. 
—59, 227 del que ha querido usurpar 
vuestro nombre, y aniquilar vuestras 
hazañas, como lo ha hecho el autor 
deste libro [de La segunda parte de 
Bon Quixote de la Mancha, por pseu- 
dónimo Alonso Fernandez de Avella- 
neda]. 

Etim. De auctor, augere crear. 

Autoridad. 1.6, 18 Este libro... 
tiene autoridad por dos cosas.— 22, 93 
como si tuuieramos autoridad para 
soltarlos, o el la tuuiera para mandár- 
noslo.— 42, 225 con el autoridad, y 
cómodo, que a su persona se deuia, — 
45, 242 por la autoridad de Agraman- 
te [como jefe de todos] || II, 10, 32 
sentado en el estrado rico de su auto- 
ridad.— 20, 74 ni contra la autoridad 
de V. m. - 48, 180 tanto le seruian para 
la autoridad do la sala aquellas es- 
tatuas, como las dueñas verdaderas. 

Etim. De auctori-tat-em. auctor. 

Autor-iz-ado. II, 35, 136 mentira 
autorizada de los tiempos. 

Etim. De autorizar. 

Autor-izar. 1,21, 88que no sabría 
yo autorizar el litado [darle autori- 
dad]. II II, 16, 58 ella se ha de seruir de 
todas [las ciencias], y todas se han de 
autorizar con ella [la poesía].— 22, 83 
y lo autorizo con mas de veynte y 
cinco autores. 

Etim. De autor. 

Avar-iento. II, 48, 182 cuenta 
como un auariento [sabe hacer cuen- 
tas]. 

Etim. De avar-o. 



AVA 



131 — 



AVE 



Avaro. II, 6, 21 el rico no liberal 
sera un auaro mendigo. 

Etim. Deavar-us,(1eav-ere=desear. 

A-vasalI-ado. I, 3, 9 Acerredme 
señora mia en esta primera afrenta, 
que a este vuestro auassallado pecho 
se le ofrece. 

Etim. De avasall-ar. 

A'Vasall-ar. II, 58, 221 mo rindie- 
ra, y auassallara la mas minima razón 
amorosa suya. — 62, 239 que ningunos 
otros [pensamientos y deseos] que los 
suyos me auassallen, y rindan. 

Etim. De vasall-o. 

Ave. I, 19, 74 aqueste el del aue 
Fénix.— 30, 148 Aue fénix [por ser 
única se aplicó á designar lo singular 
y único en su género; de aquí la hi- 
pérbole de D. Quijote] || II, 22, 82 las 
otras aues de rapiña. - 22, 84 ni otras 
aues nocturnas.— 59, 225 de las aues 
de la tierra [el socarrón del ventero 
llama así al tocino, ternero, cabrito, 
según aquel decir: <de las legumbres 
prefiero el jamón»]. 

Etim. De av-em av-is. 

Ave liaría. I, 17, 62 y oti-as tan- 
tas Aue Marías, Salues, y Credos. — 22, 
94 alguna cantidad de Aue Marías, 
Credos. || II, 50, 191 son corales finos, 
y las Aue Marías y los padres nues- 
tros son de oro de martillo [las cuen- 
tas por las que se reza una ú otro]. 

Etim. Imperat. de avere. 

Ave-cita. II, 33, 129 y las auezitas 
del campo tienen a Dios por su pro*- 
Tieedor, y despensero [alusión al di- 
cho de Cristo]. 

Etim. De ave. 

Avellana. II, 10, 32 y ensanche 
V. m. esse cora(^^oncillo, que le deue de 
tener agora no mayor que una abella- 
na.— 13, 46 y otras tantas de auellanas, 
y nuezes.— 41, 157 y los hombres que 
andauan sobre ella poco mayores que 
auellanas. 

Etim. De avell-ana, de la ciudad de 
Avella ó Abella, suple malum = fru- 
to. Créese que por sus frutas y en par- 



ticular sus manzanas se llamó esta 
ciudad italiana, pues parece estar em- 
parentado su nombre con el de la 
manzana: irl. aball, uball, ubull, ant. 
al. apful, agís, aeppel, ant. norso eple, 
lít. obulas, eslavo jabluko, al. Apfel. 

A-vellan-ado. I, 11, 33 bellotas 
auellanadas. || II, 14, 48 estirado, y 
abellanado de miembros. — 50, 190 
pero fuerte, tiessa, nerbuda, y aue- 
llanada. || I, n sino la historia de ua 
hijo seco, auellanado. [«Se dice del 
hombre viejo, seco, enjuto de car- 
nes» (Cov.]. 

Etim. De avellan-a. 

Avellaneda. II, 72, 273 compues- 
ta por un tal de Abellaneda [pseu- 
dónimo del autor del <^;Segundo To- 
mo del Ingenioso Hidalgo Don Qui- 
jote de la Mancha, que contiene su 
tercera salida: y es la quinta parte de 
sus aventuras. Compuesto por el Li- 
cenciado Alonso Fernández de Ave- 
llaneda, natural de la villa de Tor- 
desillas.» Tarragona 1614]. 

A -venir. I, 2, 5 la primera aven- 
tura que le auino.— 8, 26 pero auínole 
bien, que estaua junto al coche '—30, 
146 hize con ellos lo que mi religión 
me pide, y lo demás allá se auenga. 
— 32, 159 allá os auenid con sus ver- 
dades, ó mentiras [allá vos].— 45, 242 
y en tanto que el con ellos se auenía 
[se arreglaba]. |¡ II, 3,12 Con la grama 
bien me auendria yo, pero con la tica, 
ni me tiro, ni me pago, porque no la 
entiendo.— 11, 38 nosotros por acá nos 
auendremos, y lo passaremos lo me- 
jor que pudiéremos. — 30, 114 De lo 
que le auino a don Quíxote con una 
bella caladora. — 47, 176 que yo me 
auendre con quantas espías y mata- 
dores, y encantadores vinieren sobre 
mí. — 53, 203 quando yo me auenia con 
vos, y no tenía otros pensamientos, 
que los que me dauan los cuydados de 
remendar vuestros aparejos [Sancho 
al rucio].— 56, 213 como se auia de 
auenir con don Quixote, para vencer- 



AVE 



— 132 



AVE 



le, sin matarle, ni herirle.— 62, 239 
alia os auenid, señoras, con vuestros 
desseos. 
Ethn. De ad-venire, venire = venir. 
A-venta j-ado. II, 14,47 que ella 
sola es la mas auentajada en hermo- 
sura de quantas oy viuen.— 62, 237 
que yo soy comedor auentajado, y no 
limpio. 
Ethn. De aventaj-ar. 
A-ventaj-ar. I, 5, 15 a todas las 
hazañas que ellos... hizieron, se auen- 
tajaran las mias.— 24, 103 tuuiese mas 
excelencia, ni mas se auentajasse.— 
37, 197 y aun huuo algunos que le 
auentajaron en alguna cosa [que juz- 
garon que llevaba ventaja á las de- 
más].— 41, 220 que la vuestra [religión] 
a la nuestra auentaja. — 43, 230 se 
auentajauan en mucho, a la discreción 
que sus pocos años prometían. !| II, 14 
52 que la sin par Dulcinea del Toboso 
se auentaja en belleza a vuestra Ca- 
sildea.— 42, 159 me veo en los princi- 
pios de auentajarme [de tener venta- 
jas, de medrar].— 52, 202 mas un que- 
so que Teresa le dio por ser muy bue- 
no, que se auentajaua a los de Tron- 
chon. 
Etim. De ventaj-a. 
A-ventura. I, 1, 2 aquella inaca- 
bable auentura. — 1, 2 a buscar las 
auenturas.— 18, 67 lo que puedes ha- 
zer, es, dexarle [al asno] a sus auen- 
turas, aora se pierda, o no.— 21, 86 con 
cierta auentura, hecha [propuestapor] 
por un antiquissimo sabio. [Aquí es 
un problema caballeresco, que solía 
consistir en alguna empresa de valor 
ó peligro, etc., como la tensión del 
arco de Ulises en la Odisea, y la de la 
Demanda del Santo Grial, las mas an- 
tiguas entre las paganas y cristianas.] 
—33, 167 con que pondría en auentu- 
ra el honor que tu procuras que no 
pierda [en peligro, al azar de perder- 
se].— 35, 184 que era cauallero auen- 
turero, que mala auentura le dé Dios, 
a el, y a quantos auentureros ay en el 



mundo.— 37, 193 con otras graciosas 
auenturas.— 40, 213 no quise poner el 
negocio en auentura.— 49, 261 destos 
que dizen las gentes, que a sus auen- 
turas van [versos que parecen de al- 
giin romance, pues se hallan en la tra- 
ducción de los Triunfos del Petrarca, 
por Alvar Gómez de Ciudad Real, que 
murió en 1538 (c. 2°). «Lanzarote y 
D, Tristan | yel Rey Artusy Galban | 
y otros muchos son presentes, | de los 
que dicen las gentes | que á sus aven- 
turas van.» Repítese en la 2." parte]. 
II II, 12,42 Hermano Sancho auentura 
tenemos: Dios nos la dé buena, res- 
pondió Sancho, y adonde está, señor 
mío, su merced de essa señora auen- 
tura? 
Etim. De ventura 

A-ventnr-ar. I, 8, 27 llenando 
determinación de auenturarlo todo a 
la de un solo golpe [á la determina- 
ción, ó sea decisión]. — 23, 95 no auen- 
turarlo todo en un día. — 27, 124 le 
dixe que no me auenturaua a dezir- 
selo a mi padre.— 33, 163 para que 
yo me auenlure a complacerte, y á 
hazer. — 33, 167 Aduierte, que lo que 
auenturas a ganar, es poco.— 33, 168 
Y pues tan poco auenturas, y tanto 
contento me puedes dar auenturan- 
dote. — 36, 190 pospuesto todo temor, 
y auenturando a todo riesgo, acudió 
a. — 44, 238 si os parece que estas son 
partes para que os auentureys á ha- 
zerme en todo venturoso. || 11, 40, 152 
pudiera el hombre auenturarse a 
qualquier trabajo. 
Etim. De aventur-a. 
A-ventnr-ero. I, 2, 4 nuestro fla- 
mante auenturero. — 7, 20 auiendo 
nosotros los auentureros ganado el 
prez.— 47, 248 el ya oluidado exercicio 
de la caualleriaauenturera. 
Etim. De aventur-a. 
Avergonzado. I, 19, 74 corri- 
dos y auergon^ados desto. 
Etim. De avergonz-ar. 
A-vergonz-ar. 1,33, 164 se auer- 



AVE 



- 133 



AVI 



gueiiQa de si mismo, por ver que 
aula pecado... Que á un magnánimo 
pecho (á) auer vergüenza, | No solo 
ha de mouerle en ser mirado | Que 
de si se auerguent^a quando yerra. 

Etim. De vergüenz-a. 

Averigna-cion. I, 15, 56 en la 
qual Sancho se entró sin mas aueri- 
guacion II II, 23, 86 esta aueriguacion 
no es de importancia. 

Etim. De averigua-r. 

ATerign-ado. I, 12, 40 Por ser 
todo lo que he contado tan auerigua- 
da verdad. — 15, 54 de quien se tiene 
por aueriguado que.- 46, 245 yo tengo 
por cierto, y por aueriguado que. || II, 
19, 72 desta muchas uezes no aueri- 
guada question,-22, 84 saber y aue- 
riguar cosas que después de sabidas, 
y aueriguadas, no importan un ar- 
dite. 

Etim. De averigua-r. 

A-vcr-igaar. I, 2, 5 lo que yo he 
podido aueriguar en este caso.— 3, 8 
tuuiesse por cierto y aueriguado 
que. — 7, 21 no auia poder aueriguarse 
con el [entenderse con, trasladado 
del caso en que, como el juez, se tra- 
ta de sacar la verdad á uno].— 13, 41 
y por aueriguarlo mas, y ver que ge- 
nero de locura era el suyo.— 30, 145 
no les toca, ni atañe aueriguar, si... o. 
—45, 239 donde se acaba de aueri- 
guar la duda del yelmo de Mambri- 
no, y de la albarda. || II, 9, 32 por- 
que no aueriguasse la mentira de la 
respuesta, que... le auia llenado.— 22, 
84 se cansan en saber y aueriguar co- 
sas que.— 51, 197 y aueriguele, que 
auia mezclado con una hanega de 
auellanas nueuas otra de viejas [puse 
«n claro]. 

Etim. Del antiguo ver-o por verda- 
dero, de verus, vera. 

ATestraz. II, 23, 86 y los diezes 
■assi mismo como hueuos medianos 
de auestruz.— 52, 200 yo quisiera, que 
fueran [las bell-otas] como hueuos de 
Abestruz.— 74, 280 que se atreuio, o 



se ha de atreuer a escriuir con pluma 
de auestruz grossera. 

Etim. De ave y strutio. 

Avieso. I, 52, 274 las nouenta, y 
nueue suelen salir auiessas, y torcidas 
[aventuras]. || II, 62, 243 si el libro es 
un poco abieso, y no nada picante. 

Etim. De aversura. Ant. abeso, abes, 
aves = difícilmente, á duras penas. 

Avila. I. 7, 20 don Luys de Auila. 
(Cfr. Carolea.) 

A-vÍ8-ado. I, 27, 124 por una de 
las mas discretas, y auisadas mugeres 
de su tiempo. || II, 61, 236 uno dellos, 
que era el anisado de Roque. — 62r, 
241 estando anisado de su señor tio de 
los que auian de entrar. 

Etim. De avis-ar. 

A-vÍ8-ar. I, 5, 16 que no anisé á 
vuestras mercedes de los disparates 
de mi señor tio.— 7, 21 anisó á su es- 
cudero Sancho del dia, y la hora que 
pensaua ponerse en camino.— 14, 48 
Mas gran simpleza fue anisarte desto. 
— 24, 106 que el tenia la culpa de no 
auerles anisado, que. - 29, 142 No dexo 
de anisar el Cura lo que auia de hazer 
Dorotea.— 30, 145 y le anise, que mi- 
rase lo que hazia.- 31, 154 y auisote 
que no digas nada a nadie.— 34, 173 
Y á no estar auisada Camila de Lota- 
rio, de que.— 40, 212 que si aquello no 
bastasse, que se lo auisassemos. || II, 
1, 2 que en el Prefacio anisó al Rey 
del ladrón que le auia robado las 
cien doblas.— 14, 51 sin esperar son 
de trompeta ni otra señal que los 
auisasse [«Senza che tromba 6 segno 
altro accenase» {Orí. furioso, c. 33 
estr. 79]. 

Etim. De ad-visare (Dücange), ant. 
viso = rostro (Santill.), vista (Berc. 
S. Lor. 59), persona de viso. 

A-vis-o, posv., 1, 9,29 la historia... 
exemplo y auiso ile lo presente.— 14, 
51 DonQuixote les agradeció el auiso 
[la advertencia, noticia].— 15, 53 seale 
a vuestra merced también auiso(pues 
no puede ser mandato) que en ningu- 



AVI 



— 134 — 



AYU 



na manera pondré mano a la espa- 
da.— 23, 98 y siruale esto que digo de 
auiso, para que.— 24, 106 huuieran 
estado sobre auiso para poderse guar- 
dar.— 32, 157 que el auiaembiado ade- 
lante a dar auiso a los de su Reyno, 
como ella yua, y Ueuaua consigo al 
libertador de todos.— 33, 161 respon- 
dió con tanta prudencia, discreción, 
y auiso, que.— 34, 177 porque con mas 
seguridad y auiso guardasse todo lo 
que viesse ser necessario.— 41, 214 A 
cada uno di este auiso de por si...; que 
estuuiesse apercebida, y sobre auiso, 
que no se sobresaltasse, si. 

Etim. De avisar. 

A-vispa. II, 68, 260 le piquen abis- 
pas. 

Etim. Del ant. abiespa {Alex. 747), de 
vespa, avisp-ar, avispero. 

A-viv-ar. I, 14, 47 en quien mi 
fuego auiuo.— 22, 90 huuiera untado 
la péndola del escriuano, y auiuado 
el ingenio del procurador [con duca- 
dos].— 25, 111 si es que lleuo espuelas 
para auiuar a Rozinante. — 28, 134 
auiuar mas su lasciuo apetito. || II, 11, 
37 y auiue y despierte, y muestre 
aquella gallardía que conuiene que 
tengan los Caualleros Andantes.— 51, 
194 que los manjares pocos y delica- 
dos auiuauan el ingenio. 

Etim. De viv-o. 

Ay. I, 15, 55 y despidiendo treynta 
ayes, y sesenta sospiros.- 27, 123 las- 
timeros ayes.— 28, 131 Ay Dios, si 
sera posible que.— 31, 153 Ay, dixo 
Sancho, y como esta v. m. lastimado 
de essos cascos.— 34, 174 Ay de aquel 
que nauega el cielo escuro.— 36, 189 
arrojando de lo intimo de sus entra- 
ñas un luengo y tristissimo ay... Oyó 
assi mismo Cardenio, el ay que dio 
Dorotea. 1| II, 46, 172 yo nunca la he 
sentido un ay [quejarse de enferma]. 
—50, 190 Ay señor mio.-50, 192 Ay 
Dios mió. [Manifiesta expansión se- 
guida de opresión, indica el dolor que 
busca á desahogarse y al propio tiem- 



po no puede menos de expresar el 
aprieto y congoja: consta de la a! del 
respirar ampliamente y de la i do 
aprieto, y opresión (Cejador, El Len- 
guaje.] 

Ayer. I, 4, 12 ayer recibió la orde» 
de caualleria, y oy ha desfecho el ma- 
yor tuerto [poco ha, pues ambas cosas- 
fueron en un mismo día].— 47, 251 los 
que ayer estañan en pinganitos, oy 
están por el suelo. || II, 44, 166 el viage 
que ayer hizo a Gandaya. 

Etim. De á heri, sin la á en it. ieri^ 
prov. ier, her, fr. hier, ant. cast. yr^ 
a-hir. 

Ayo. I, 15, 55 ayo y pedagogo del 
alegre Dios de la risa [de Baco].— 25^ 
107 siruio de ayo, y de medico a la 
Reyna. 

Etim. Del eúskaro ai-o = el que cui- 
da y atiende, ai, aitu = cuidar, aten- 
der; en el alto Aragón yayo = abuelo^ 
yaya = abuela, prov. aio! sirve para 
animar, en aio, estre en aio equivalen 
al italiano andar ajato, ademas aia 
vale alegría, soltura, animación: es el 
aio! que en Eúskera vale lo mismo, á. 
ello! No de ¿cyü) = conducir, ni del gó- 
tico hagan, hagyan; Korting conviene 
en ello. «Ayo, el que tiene á su cuenta 
la crianza del Príncipe, ó hijo de Se- 
ñor ó persona noble» (Cov.). 

Ayad-a, posv., I, 4, 11 que ha me- 
nester mi fauor, y ayuda.— 7, 23 y aun 
Dios y ayuda [que ni la ayuda de Dios 
basta].— 15, 53 que si en su ayuda, y 
defensa acudieren caualleros. — 29,. 
142 que con el ayuda de Dios, y la de 
mi braco. — 31, 150 que no sea mayor 
la [desgracia] que me vendrá de su 
ayuda de v. m. || II, 22, 83 no he me- 
nester yo andar buscando ayuda de 
vezinos.— 51, 196 y veras como hallas 
en ellos [los consejos], si los guardas, 
una ayuda de costa que te sobrellene 
los trabajos [«lo que se da fuera del 
salario» (Cov.] —52, 201 los va echan- 
do en una alcanzia para ayuda de su 
axuar. Il II, iii Pregúntele al portador^ 



AYU 



135 — 



AZA. 



si 9U Magestad le auia dado para mi 
alguna ayuda de costa. 

Etim. De ayud-ar. 

Aynda-dor. 1, 35, 183 no quiso en- 
trar a ver la batalla de su ayudador. 

Etim. De ayuda-r. 

Ayadar. I, 8, 24 y ayudándole á 
leuantar. - 9, 28 si el cielo, el caso, y 
la fortuna no me ayudaran.— 13, 43 les 
faltaran encantadores, y sabios que 
los ayudaran. —19, 73 me aj'ude a sa- 
lir de debaxo desta muía. 26, 119 
ayudar a Missa.— 31, 156 no me soco- 
rra, ni ayude.— 45, 240 ayudara por su 
parte a la burla. || II, 7, 24 con lo mió 
me ayude Dios [déseme lo mío y Dios 
me ayude á servirme dello y á gozar- 
lo].— 16, 58 el natural Poeta que se 
ayudare del arte.— 26, 103 ayude Dios 
con lo suyo a cada uno [expresión 
proverbial contra los que se apropian 
lo ajeno (Cfr. 7, 24). «Nunca me precié 
de hurtar nada á nadie: con mis ver- 
sos me ayude Dios» {Retablo de las Ma- 
ravillas].— 55, 211 para acorrer y ayu- 
dar a los menesterosos del otro mun- 
do, que no pueden ayudarse por si 
propios. 

Etim. De adiuta-re, ad-iu-tus, ad-iu- 
-vare; iuv-are = ayudar; adiutare en 
Terencio, Pacuvio, Varron, Gelio. 

Aynn-ar. 1,25, 115 pues a fe que si 
me conociesse, que me ayunasse [te- 
ner miedo, tratar con sumo respeto, 
como á ciertos santos principales, que 
tienen ayuno la víspera]. 

Etim. De ieiunar, iaiunar {F. Juzgó), 
ieiunare. 

Aynn-as (en). II, 36, 143 os vienen 
a buscar... a pie, y en ayunas.— 73, 276 
harta de pan, y vino, sino en ayunas. 

Etim. Del ayuno siguiente. 

Ayano. I, 48, 254 y todos los de- 
mas se quedan ayunos de entender su 
artificio. II II, 23, 89 con encantados, 
ayunos, y vigilantes [que están sin 
desayunarse]. — 68, 259 yo me desmayo 
de ayuno, quando tu estas perezoso, y 
desalentado de puro harto. 



Etim. De ieiunus. 

Ayanque. I, 33, 165 tomar aquel 
diamante, y ponerlo entre un ayun- 
que, y un martillo [creíase que el dia- 
mante era indestructible por los gol- 
pes ó por el fuego, siendo por el con- 
trario combustible y frágil]. 

Etim. De yunque, de incüdem incus 
(incudo). 

A-yant-ado. I, 46, 248 y vio lo que 
prometían el verse ayuntados en san- 
to, y deuido matrimonio con su que- 
rida Dulcinea. 

Etim. De a-yunt-ar, del antiguo yun- 
tar, hoy juntar, de iunc-tus iungere. 

A-yanta-niiento. II, 52, 201 las 
armas de su Magestad sobre las puer- 
tas del Ayuntamiento. 

Etim. De ayunta-r, juntar. 

Aynso. II, 50, 191 De Dios en ayus- 
so no os entendemos Teresa, [de Dios 
abajo, aseveración juratoria en Halla- 
ra (c. 1, r. 81] . 

Etim. De yuso, de deorsum por de- 
vorsum, deversum, versus, verteré = 
volver, de- ^^ de arriba abajo. 

Azabache. II, 21, 78 sortijas de 
azauache.— 48, 181 una poderosa muía 
negra como el mismo azauache. 

Etim. O azauage, azevache, aceba- 

che, azebiche, de isrJl = az-zabadja 

= azauage (P. Alc), conchulae sphae- 
rulaeve nigrae (Freyt.), del {persa 

iL¿, = nomen lapidis cuiusdam ni- 

gri et splendentis mollitie et levitate 
succino similis; bulla; conchula vitrea 
ut corallium adulterinum vilis pretil 
(WüLLERS). Según Ab. Buclarix el vul- 
go aráb.-hisp. usaba la forma ^ ; = 

zabadj por ^^ = sabadj. 

Azacán. I, 21, 88 que soy hijo de 
un ai^^acan. 

Etim. De UlJ! = as saqqá = agua- 
dor, y as-siqá = odre; azacán es el 
carguero y la odre, pg. aíacal= agua- 
dor. » Azacán es ol que trae ó adminis- 



AZA 



126 



AZO 



tra el agua, nombre Arábigo, usado 
en la ciudad de Toledo» (Cov.). 

Az-ada. II, 52, 201 verdad es, que 
ya ha dexado el pincel, y tomado la 
acada, y va al campo como gentil- 
hombre. 

Etiw. Cfr. Acha. 

Azad-on. I, 33, 129 la pala y aea- 
don. 
Ethn. De azad-a. 

Azanaga. 40, 207 Llamauase Aza- 
naga, [Azan Bajá lo llama en los Ba- 
ños de Argel el mismo Cervantes, y 
Haedo en su obra sobre los reyes de 
Argel. Antes de renegar se llamaba 
este veneciano Andreta. sirvió á Dra- 
gut, y muerto éste en el sitio de Malta, 
al Uchalí, por cuyo favor fué dos ve- 
ces rey de Argel, de 1577 á 1580, y de 
1582 al año siguiente, en que por nom- 
bramiento del Gran Señor pasó al 
gobierno de Trípoli. A los dos años, 
por fallecimiento del Uchalí fué pro- 
movido á General de la mar, hasta 
que murió envenenado por el Cigala, 
corsario que pretendía y logró suce- 

derle. El título de Aya, en turco L¿| 

ó ¿¿^ arliá ó árlia, caballero, señor, 
lo era de los oficiales del ejército y 
armada y de otras dignidades civiles 
superiores, como aquí, que significa 
jefe ó comandante ó general de los 
genízaros]. 

Azar. I, 25, 108 de tal manera 
podia correr el dado, que echassemos 
azar, en lugar de encuentro [lance 
del juego de dados, asar es el lance 
quepierde, encuentroel quegana. Azar 
parece indicar el lance en que todas 
las caras presentan distinto número, 
puesto que encuentro es aquel en que 
lo presentan igual. Al revés de entre 
los romanos, entre los cuales Yemisó 
lance favorable era el presentar todos 
los dados número distinto, y Cauis ó 
adverso el presentar todos un mismo 
n-Jmero. Lo mismo en icw dos donce- 
llas «que la suerte suya habia salido 



azar con el mal encuentro de los ban- 
doleros»]. 



Etim. De jij}^ (?) 



az-zahr --^ el 



dado en árabe vulgar (Bocthor): tér- 
mino astrológico (Cfr. Zahoriyf O de 
la raiz euskérica de asir (Cfr.), como 
en gall. o hachar = á la ventura, al 
azar, á tientas, á lo que salga, de ha- 
char hallar. 

Azcona. II, 66, 255 un hombre de 
a pie con unas alforjas al cuello, y 
una azcona, 5 chuzo en la mano [«az- 
cona, lan^iuela de que usan los Monta- 
ñeses> (Cov.J. 

Etim. Cfr. Acha. 

Azotar. I, 21, 83 traía una bazia 
de azófar. |1 II, 67, 258 a modo decan- 
deleros de azófar. 

Etim. De ^¿>Ji = a9-90far=cuprum 
(R. Mart.), azófar (P. Alc), por aq- 
-qoív, de .!_L^! = a^fár =: amarillo. 

Azog-ado. I, 19, 71 comengo a 
temblar como un azogado [de miedo, 
como los que trabajan en las minas 
de azogue y les da el mal de San 
Vito, que tiemblan]. || II, 32, 120 tem- 
blando de los pies a la cabecea como 
un azogado [de ira]. 
Etim. De azogu e. 

Azogue. I, 31, 153 porque a buena 
fé, que andana Rozinante, como si 
fuera asno de Gitano con azogue en 
los oidos. 1¡ II, 38, 147 alli era el brin- 
car de las almas, el retozar de la risa, 
el dessassossiego de los cuerpos, y 
finalmente el azogue de todos los 
sentidos. 

Etim. De Li.jJ! =^ az-zaüqa = ar- 
gentum (vivura) (R. Mart.), azogue 
(P.Alc), por^^jij = záüq, de^!; = 
záqa = adornar, decorar, pintar; en 
fr. azoth. 

Azoguejo. I, 3, 7 Agogejo de Se- 
gouia [por a^oguejo. Plazuela del arra- 
bal por donde pasa el acueducto. Es 
un dimin. -ejo de azogue que valió 

mercado, feria, de t^y^ ' = as-sóq que 



AZO 



— 137 — 



AZU 



vale lo mismo; azogm se encuentra 
«n una escritura de Oviedo de 1274 
(izogiiejo significó plaza, mercado]. 

Aaor.1,30, lUEn la manoyzquier- 
da traía un azor. 

Ethn. Del antiguo aztor, adtor, ace- 
íore, de acceptor-em = el que coge, 
de ac-cip-ere, cap-ere = coger, conta- 
minado con auceps, *auceptorem, de 
avis y capere, prov. austor, fr. autour, 
it. astore. Acceptor (LuciLius) es el 
accipiter contaminado con capere; y 
accipiter lo traen de 'acu-pit-er, como 
acu-pedius, petere = t.íxo[l%\ = volar; 
otros de acó-, el ahaks = paloma en 
godo. Firmicus Maternus trae astury 
Aristóteles áoxepías. 

Azor-ar. II, 33, 131 y azoróse de 
manera como si la huuiera dicho que 
era fea.— 68, 261 sobresaltóse el cora- 
<;on de don Quixote, y azoróse el de 
Sancho. 
Ethn. De azor. 

Azot-ado. II, 71, 269 contento, 
aunque bien a(^otado. 
Etim. De azot-ar. 

Azotaina. II, 35, 139 Dad el si, 
hijo, desta agotayna. 
Etim. De azot-ar. 

Azotar. I, 31, 155 que le agotaua, 
porque era su criado. [ II, 35, 139 vie- 
nen a pedirme, que me agote de mi 
voluntad... o vos aueis de ser acotado, 
o os han de agotar, [alternativa simu- 
lada y chistosa]. 
Etim. De azot-e. 

Azote. I, 4, 11 porque le estaua 
dando con una pretina muchos agotes 
un labrador de buen talle, y cada ago- 
te le acompañaua.— 22, 90 amen de 
dozientos agotes, que ya lleua en las 
espaldas.— 29, 142 dio del agote a su 
palafrén [frase que se halla, como dar 
de las espuelas, en la Gran Conq. de Ul- 
tramar (1. I, c. 90, 91), en Amadis de 
Ganla (c. 5), Am. de Grecia (pte. 1, c. 8, 
pte. 2, c. 46, pte. 3, c. 69, 151), etc.].— 
30, 147 don Agote, o don Gigote.— 31, 
155 abriéndole a agotes con las rien- 



das de una yegua.— 52, 273 imitador 
de los buenos, agote de los malos. || II, 
35, 138 y me doblará la parada de los 
agotes.— 71,269 haziendo del cabestro, 
y de la xaquima del ruzio un podero- 
so y flexible agote. 

Etim. Be ]sc^\ = as-saOt = flagel- 
lum (R. Mart.), hebr. 'cw = chut, ¿.^ 
= sata = flagellare, azotar. 

Azot-esco. II, 48, 183 no viniesse 
por el la tanda, y tunda agotesca. 
Etim. De azote. 

Azpeitia. I, 9, 29 Don Sancho de 
Azpeitia [villa de Guipúzcoa jimto á 
Loyola, en la parte baja de la falda 
del monte Izarraiz, atz = pena, -peiti 
= por la parte baja; mientras que Az- 
-coitia está en la parte alta de la mis- 
ma falda, -goiti = por la parte alta]. 
Azat're. I, 4, 13 piedra agufre.— 
47, 249 huelen a piedra azufre. 

Etim. Ant. suffre {Alex. 2176), de sul- 
phurem; pg. en-xofre, fr. soufre, cat, 
sofre, prov. solfre. 

Azal. I, 18, 67 tres coronas de pla- 
ta en campo azul.— 18, 67 las armas 
partidas á quarteles azules. - 37, 196 
una casaca de paño azul. || 11, 41, 157 
las dos azules.— 49, 188 una mantelli- 
na de damasco azul. 

Etim. De :>, «"("^ = lázaüard = azu- 
rium (R. Mart.), del persa .),j", J! --= 
lázüerd = lapis lázuli (Wullers ;. De 
azul salió azul-ejo, arabizado en 
iss-^Jü! ^ az-zulaidja = later (R. 
Mart.), azulejo (P. Alc). 

Azumbre. 1, 10, 31 Con menos de 
tres reales se pueden hazer tres azum- 
bres [de bálsamo]. 



Etim. De 



• r*~ 



.M 



ath-thumn = oc- 



octava parte, y empleado en esta acep- 
ción se halla en escritura árabe gra- 
nadina de fines del s. xv (Eguilaz); es 

la octava parte de la arroba, de .,Loj 

= thaman — ocho. En P. de Alcalá 
gümri, pl. gumiri, arabizacion de 
azumbre. 



B 



Baba-dor. II, 32, 126 con un cer- 
nadero por bañador.— 47, 174 y un 
page puso un babador randado a San- 
cho [servilleta con cintas para atarla 
al cuello, como hoy se les pone á los 
niños]. 

Etim. De baba-r ó echar bab-a. Baba 
es variante suavizada de papa, como 
suelen darse en etiskera (Cfr. Papar). 
Kórting dice que es expresión natural 
ante-latina, propia de las naciones ro- 
mánicas. Sin duda es el ¡ba! repetido 
del que em-ba-ido deja caer la ba-ba, 
y tiene conexión con paf! ó ruido de 
cosa fofa, parecido al del choque de 
los labios cuando se papa. Sólo el 
eúskera presenta las raíces natui-ales 
ba, baba, papa, con sus derivados re- 
gulares. Que baba y papar, papas sean 
variantes de una misma raiz comprué- 
base con pab-ilo ó moquita, baba de 
la mecha que arde, donde existen la 
j> y la b. Derivados de baba: bab-ero, 
bab-era, bab-anca como potr-anca, 
bab-aza, bab-ear, babe-o, re-baba, re- 
-babarse, estar en báb-ia, ó sea con la 
baba caída de puro bobo, aunque por 
etimología popular se haya relacio- 
nado con el Babia de León, babi-eca 
por desbaldo, tonto y bobo, como se vé 
por el nombre del caballo del Cid, de- ^ 
clarado en la Crónica del Cid (Cfr.), y 



como se dice en Paris «je suis resté 
baba», es decir, des-vaído, bab-illa, 
bab-osa y bab-aza por limaco baboso, 
babosear, babose-o, bab-urr-ear por 
babear en Baena (407, 40S), con el urr, 
urri bascongado. En Lucas Fernández 
(86) em-bab-ido por el que está en bá- 
bia ó en-vaído, en Bilbao y en Álava 
pabia por nariz grande, que cuelga, 
vocablo que confirma la etimología 
de baba y pabilo. En Berceo babe- 
quia parece indicar tontería (Mil. 569), 
babieca por necio, cobarde, desidioso 
(S. Mili. 116', «dixo con bauoquia» 
(Hita, 53). es decir baladroneando ton- 
tamente. «El bauyeca, el torpe, el ne- 
gio, el poblé» (id. 159). En el alto Ara- 
gón bab-ada es el barro que se forma 
en la superficie de la tierra, cuando 
viene el deshielo. En Alexamlre baue- 
quia (655), y en Apolonio (512); en Hita 
(922) vauoquia, prov. bavec — bavard, 
como quien dice bobo que babea y 
charla mucho, como un babieca. En 
prov. faire ba es besar, en Gascuña 
beber, y bab-eto besito, bab-o beso, 
que es poner papos en las mejillas, 
ponerlas hinchadas, término euslíéri- 
co (Cfr. Papo); en it. bava, prov. bav-ar, 
fr. bave, baver, también por hablar, 
de donde bavard, bavarder, con -ard, 
y bab-iller, cat. bab-eig; ademas se 



BAB 



— 140 — 



BÁC 



aplicó al niño y á su habla en otras 
muchas formas, j estas acepciones 
derivadas prueban que el radical está 
en eúskera, donde sólo se halla la pri- 
mitiva. Antiguamente bafa por mueca 
de la boca, burla {Ahxandre ll~l), ba- 
far burlarse (id. 395, 904), de donde 
befa y befar, en Aragón em-baf-ar por 
empalagar, es-bafar por evaporar, 
donde está clara la idea de pap-ar, 
bef-o ó labio inferior caído del caba- 
llo, el que así lo tiene, y por analogía 
el zambo, y lo mismo belfo, bef-edad. 
En it. far beffe y beffare, prov. bafa, 
ant. fr. beffe, fr. beffler, bafouer, cat. 
bifl, en lang. bafoua por charlar, 
prov. bafouia, «n'en bafo pas uno» por 
no chistó. Pabilo, no pábilo. «A la 
muerte de mi marido, poca cera y 
mucho pahilo^>: es un dim. de baba, 
que muestra ser papa y papo el origen 
de entrambos; pabil-on, a-pabil-ado, 
des-pabil-arse. Es la moquita ó baba 
de la luz; así es que pabulum pasto 
viene aquí tan á cuento como myxa 
= pabilo para explicar media. Si el 
pabilo nutriera la luz, estaban demás 
las espabiladeras para despabilarla, 
puesto que lo que hace es apagarla. 
En cerd. pavilu, pg. pavio, ven. pave- 
ro, engadi pavail, bearn. pabi (me- 
cha!) La pav-esa es una partícula del 
pabilo que se desprende, y en Hondu- 
ras se dice por pabilo. 

Babazon. I, 40, 211 que está a la 
puerta de Babazon [de , «Is ^ ,L> = 

Báb-ghazzon puerta de Azzon, puerta 
oriental de Argel, de donde tomó su 
nombre el barrio adyacente; y en el 
pequeño Atlas, entre los Beni Jalil y 
los Beni Muza hay una pequeña tri- 
bu, llamada los Beni Azzon. (Cfr. 
Bresnier, Chrest. árab. vulg., Argel, 
1846, p. 162J. 

Bab-era. 1,45,240 le falta la mitad 
que es la babera [del yelmo, «la arma- 
dura del rostro de la nariz abajo que 
cubre la baca, barba y quij adas» (Cov.] . 



Etim. De bab-a. 

Babieca. I, 1, 3 ni Babieca el del 
Cid [que lo ganó á los moros de Va- 
lencia, según su Poema, y lo probó el 
día que salió de aquella ciudad á re- 
cibir á su mujer Doña Gimena, de- 
jando á todos maravillados, «Desd' dia 
se precio Babieca en cuant grant fue 
Espanna (1599). Según la Ghronica del 
Cid (3) «Salió una yegua con un po- 
tro muy feo y sarnoso: e dixo a su pa- 
drino: Este quiero yo. E su padrino, 
dixole con saña: Babieca, mal escogis- 
tes. E dixo entonce Rodrigo: Este será 
buen caballo, e Babieca habrá nom- 
bre. E en este caballo venció después 
mió Cid muchas lides campales»]. — 
49, 261 la silla de Babieca. |¡ I, vui Bis- 
nieto del gran Babie(ca). 

Etim. De bab-a (Cfr). 

Bacalao. I, 2, 6 un pescado que 
en Castilla llaman abadexo, y en 
Andalucía bacallao. || II, 70, 267 Viue 
el señor don Vacallao, alma de almi- 
rez [á D. Quijote por lo flaco, seco y 
enjuto]. 

Bacía. I, 21, 83 traia una bazia de 
de azófar. |j II, 1, 5 porque sepa el se- 
ñor vazia, que le entiendo [D. Quijo- 
te al barbero]. 

Etim. Cfr. Vacio. 

Bac-in. I, 22, 93 y enderécese esse 
bazin que trae en la cabera [término 
que antes significó bacía ó palanga- 
na, pero que ya en tiempo de Cervan- 
tes comenzaba á ser equívoco desde 
que se hubo aplicado á cierto vaso 
de nocturna y personal precisión, 
por lo que resalta mas lo ridículo del 
caso, «vaso de contumelia, que vacia- 
mos en él los excrementos» (Cov.]. 

Etim.. Cfr. Vacio. 

Baci-yelnio. I, 44, 239 y si no 
fuera por esto baziyelmo, [así llama 
Sancho á la bacía por constarle que 
lo era y por no desmentir á su amo 
que afirmaba ser yelmo]. 

Báculo. I, 28, 133 Era... el báculo 
de su vejez. || II, 25, 97 báculo y con- 



BAC 



— 141 



BAG 



suelo de todos los desdichados.— 45, 
170 el uno traía una cañahoja por 
báculo, y el sin báculo dixo. 

Etim. De bac-ulum,del mismo tema 
que páx-Tpov y pax-xYjpía = bacteria, 
palillo, de la raiz bac = vacilar. 

Bacfaiil-ear. II, 7, 23 que soy Ba- 
chiller por Salamanca, que no hay 
mas que bachillear [no se puede ser 
mas bachiller, es el non plus ultra de 
los bachilleres el serlo por Sala- 
manca]. 

Etim. De bachill-er, por bachille- 
rear. 

Bachiller. I, 19, 73 no soy sino 
Bachiller. || II, 2, 9 que viene de Sala- 
manca hecho Bachiller. |j I, iii algu- 
nos pedantes, y bachilleres, que por 
detras os muerdan. 

Etim. Del fr. bachelier, del cual el 
It. baccelliere y el ingl. bachelor. El 
fr. viene del prov. bacalar, del it. 
baccalare, ó del lat. baccalarius, bac- 
calaris. El vocablo es medioeval, de 
bacca = baya ó fruto, adj. -al, -arius, 
sufijo del que se ocupa en. Ducange 
trae bacc-al-aria por «praedii rustici 
species», y bacc-al-arii por poseedores 
ó cultivadores de tales huertas y por 
ciertos clérigos inferiores, que á ve- 
ces ya se les cuenta entre los canóni- 
gos, y en ñn por «monachos iuniores 
donatos.» Es, pues, de origen monacal, 
habiéndose aplicado á los donados 
cuidadores del huerto, etc., después á 
monjes que cuidaban las fincas rústi- 
cas, á monjes inferiores, á clérigos 
ídem, á los aprendices á canónigos, 
pasando luego á las universidades, 
continuación de los estudios de las ca- 
tedrales, como éstos de los de los con- 
ventos, y se dio el nombre á los que 
en ellas recibían los primeros grados 
preparándose para clérigos. «Es el 
primer grado que se dá en las Univer- 
sidades á los que han oido alguna fa- 
cultad, como de Artes, Teología, Ca- 
ñones, Leyes, Medicina» (Cov.). 
Bachiller-ado. II, 33, 131 que 



por lo menos es persona Bachillerada 
por Salamanca. 
Etim. Do bachiller-ar, de bachiller. 
Badea. II, 4, 15 como un mucha- 
cho goloso [acomete] a media dozena 
de badeas [«es una especie de melón... 
A los malos les damos este nombre» 
(Coy.). «En Roma se llaman melones 
de agua, y en Castilla Badeas» (Lagu- 
na, 1. 2, c. 124]. 

Etim. En Siria la sandía se llama 
batíjha; pero t no suele cambiarse en 
d al pasar del Árabe. Si, como sandía 
de sandio (?), se dijo por lo soso y 
como tonto de la fruta, pudiera venir 
de la raiz bad- (Cfr. Vahar), y en el 
texto del Oíf//ofe pudiera indicar algu- 
na golosina, llamada así como los 
chochos, por lo pequeños, ó sosos^ 
como buñuelos, etc., pues seis sandías 
es demasiada ración para un mucha- 
cho, como dijo Hartzenbusch. 

Badniaqae. II, 43, 162 pero es- 
sotros badulaques, y enredos, y rebol- 
tillos. no se me acuerda, ni acordará 
mas dellos que de las nubes de antaño 
[«guisado de carne menuda, dividida 
y cortada en pedazuelos con el caldo 
ó la menestra espesa» (Cov.) aquí me- 
tafóricamente por revoltijo de cosas, 
de consejos, que en la cabeza de San- 
cho lo forman] . 
Etim. Cfr. Vahar. 
Baeza. I, 19, 73 vengo de la ciu- 
dad de Bae^a . 

Etim. De Beatia; beatiensis, via- 
tienses, beatianus entre los antiguos. 
Bagr-aje. II, 24, 93 no faltaran ba- 
gajes en que caminar de alli ade- 
lante. 

Etim. De bag-a, que en Aragón 
vale soga y que Korting explica por 
laraiz^rtc- de pacisci pactum; pero 
no puede aducir ejemplos de suavi- 
zacion de p- inicial latina. En fr. ba- 
gue anillo, bag-age, de donde el it. ba- 
gaglio . En las Célticas no hay ningún 
hag que signifique carga, como al- 
guien ha dicho. Baga por soga y ba- 



BAG 



— 142 



BAJ 



gue por anillo muestran que no se 
trata de la idea de atar, sino de algo 
que forma ondulación: es el eúskaro 
ba-ga = cosa que ondula, á la letra 
bajo-alto, altibajo, y Jo mismo se dice 
ga-ba = altibajo: ambos significan 
hueco, sin, falta, lo mismo ba-ge, ba- 
•ga-rik, y bage-tu = despojar, privar. 
En castellano baca, que era cuerda 
gorda para la prensa de escribir, es- 
labón de cadena, puesta común de 
jugadores, por ej. en Segorbe, y ant. 
un recipiente, latinizado en bacca 
por S. Isidoro: «baccB, vas aquarium» 
(Cfr Vacio) En Titaguas vaga es la- 
zada, donde se vé que baga y baca se 
dijeron, no del atar, sino del trenza- 
do y de las ondulaciones. En el alto 
Aragón bagu-earse, es moverse algo 
por no asentar bien en el suelo, ba- 
lanceo de dos piezas no bien ensam- 
bladas. Claro está que vag-ari está 
conexionado con estas formas, por 
venir de la misma raiz euskérica. 
Bagatela y bagasa, como gabasa 
(Cfr. Cabo) tienen el mismo origen, 
con la idea de nonada, cosa vil. 

Barátele. II, 62, 242, el libro en 
Toscano se llama, le bagatele... Le 
bagatele, dixo el autor, es como si en 
castellano dixessemos los juguetes [y 
vinerías, como traduce Lope]. 
Etim. I Cfr. Bacinje.) 
Baila-dor. II, 1, 6, los ojos bayla- 
dores.— 11, 38 el demonio bailador de 
las bexigas [que sacudía y hacía bai- 
lar á las vejigas].— 20, 75 se mostra- 
uan las mejores bayladoras del mun- 
do.— 62, 239 quebrantado de tan bay- 
lador exercicio. 
Etim. De baila-r. 

Bail-ar. I, 11, 35 Dexo el bailar 
por tu causa [no bailo ó dejo de re- 
cordarte lo que por tí bailo, pues 
ambos sentidos caben, aunque pare- 
ce mejor el segundo].— II, 4, 15, que 
en esto yo le bailare el agua delante 
[le serviré dándole todo el contento 
que pueda apetecer. Covarrubias saca 



esta frase de las criadas que salen á 
la llegada del amo en verano y le 
van regando el piso. Lo cual me pa- 
rece ademas de infundado, pues ja- 
mas se ha visto tal costumbre, por 
demás pueril: mejor es confesar que 
no se sabe el por qué. Probablemente 
significa ofrecérsela, facilitársela, lo 
contrario de va fiar d nuo una serl de 
ar/ua: en el Cuento de Cuentos de Que- 
vedosecontraponen ambos dichos]. — 
19, 73 unos baylando, y otros tocan- 
do.— 20, 76baylando y danzando con- 
certadamente.— 62, 239 Nora en tal, 
señor nuestro amo, lo aueis baylado. 
Etim. Debail-e. 

Bailar-in. II, 38, 147 era Poeta, y 
gran baylarin.— 62, 239 y todos los 
Andantes Caualleros baylarines? 
Etim. De bailar. 

Baile. II, 62. 239 para que sudas- 
se la frialdad de su bayle. 
Etim. Cfr. Bala. 

Baj-ada. II, 26. 101 que no viessen 
la baxada y la subida de Melisendra. 
Etim. De baj-ar. 

BBJ-ar. 1, 4, 11 El labrador baxó la 
cabecea.— 13, 44 por la quiebra que dos 
altas montañas hazian, baxauan hasta 
veynte pastores. -17, 64 Viole baxar, 
y subir por el aire [al ser manteado]. 
—34, 174 todos los escalones que Ca- 
mila baxaua házia el centro de su me- 
nosprecio, los subia en la opinión de 
su marido házia la cumbre de la vir- 
tud.— 40, 208 tornáronla a baxar [la 
caña].— 41, 215 las passiones del ani- 
mo la leuanten, ó baxen [la hermosu- 
ra de algunas mujeres]. —41, 217 baxo 
en un instante [de la casa]. Ij II, 1, 1 
que el Turco baxaua con una podero- 
sa armada.— 1, 5 ya le suben al cielo, 
ya le baxan al abismo [las olas].— 14, 
50 baxauale [la nariz] dos dedos mas 
abaxo de la boca.— 20, 75 ninguna ba- 
xaua de catorze ni llegaua a diez y 
ocho años. 
Etim. Do baj-o. 
Bajel. 1, 38, 200 procura passar por 



BAJ 



- 143 - 



BAL 



tan estrecho passo al baxel contrario. 
—41, 215 un baxel de Francia, que se 
haze mañana a la vela. |¡ II, 29, 112 ni 
en todo el vagel le hallaran si le pe- 
san a oro. —63, 244 que ay baxel de re- 
mos en la costa. 

Efini. Antiguamente bassel en Ber- 
ceo {Mil. 672), que suele escribir á ve- 
ces ss por X, de baselum, de (paoVioXos; 
la doble ss ya existía en latin vulgar, 
pues Probus corrige fassiolus, como 
hassilica. «Pliaselus est navigiumquem 
nos corrupte baselum dicimus» (S. Ism. 
Vrig. 19, 1). 

Baj-eza. I, 6, 19 menester es, que 
este libro se escarde, y limpie de al- 
gunas baxezas que entre sus grande- 
zas tiene. 

Etim. De baj-o. 

Bajo. I, 3, 9 soez y baxa canalla. — 
4, 13 arremetió con la langa baxa [aba- 
jada].— 6, 17 dio con ellos por la ven- 
tana á baxo.— 16, 59 con voz amorosa 
y baja, le comentó a dezir. — 17, 64 vie- 
ron que el techo era algo mas baxo de 
lo que auian menester para su obra. — 
18, 69 le fue forzoso al pobre caualle- 
ro, dar consigo del cauallo a baxo. — 
21,83 le enristro con el lan(,^on baxo, 
[bajado].— 21,87 tuuieron su principio 
de gente baxa. — 34, 173 no se rinde a 
cosas tan baxas, como son dadiuas, ni 
promessas. — 35, 187 hallóle tendido 
bocaabaxo.— 40, 208 unas monedas de 
oro baxo. p II, 6, 21 Hombres baxos ay 
que rebientan por parecer Caualleros. 
—23, 86 en una sala baxa fresquissi- 
ma.— 23, 89 que ha visto, y comunica- 
do alia baxo [en la cueva].— 32, 123 las 
donzellas de la burla tenian los ojos 
baxos, sin osar mirar a sus señores.— 
55, 211 Quien está alia baxo. 

Etim. Bajo, ant. baxo, basso = infe- 
rior ú hondo, de poca altura, humil- 
de, despreciable, grosero: «Aunque el 
patio era bajo, él lo supo adornar» 
(Gran.), «gente bnja.^ Este radical ha 
sufrido una transformación funda- 
mental en su sentido; primitivamente 



valió cosa crasa, gruesa, y aun antes 
cosa revuelta, sucia, lo mismo que su 
variante bazo: es la misma raiz eus- 
kérica batz por sucio, reunido, apre- 
tado (Cfr. Baza). Véanse las acepcio- 
nes medioevales en Du Cange: baissia 
= locus humilis, depressus, paludo- 
sus, dumetis et vepribus plenus: es el 
batz y bas, este último por bosque, 
matorral, etc.; baissiere = vox vulga- 
ris, vinum feculentum, fex ipsa: es el 
bache castellano, el batz, batch = su- 
ciedad, heces; baissiare = demittere, 
deponere, Gall. abaisser; bassere = 
deponere; bassia = latrina, bassiare 
= demittere, deponere; bassum pro 
bastum, clitella; bassus = pinguis, 
obesus, curtus, humilis; Bassan inter- 
pretatur pinguedo,unde bassus, i. non 
altus,quia pinguedo non sinit multum 
in altum crescere,unde bassare, depo- 
nere et inde haecBassa, ovis pinguis. 
En S. Isidoro: bassus = crassus, pin- 
guis. En suma, gordura y suciedad, 
ambas cosas del reunir, son las acep- 
ciones de bajo, lo mismo que de batz; 
después nació la de poca altura y de 
hondo ó no alto, por ser propio de la 
gordura el no dejar crecer. En it. bas 
so, prov. y fr. bas, pg. baixo, ant. cast 
basso, baxo; prov. baissar, fr. baisser 
pg. baixar, it. (ab)bassare, ant. cast 
bassare, hoy bajar, it. bassoto = den 
so. Es el mismo em-bagai'se por hun 
dirse impedido como en el cieno (Bae- 
na 96). Baj-a, los baj-os, baj-ada, ba- 
jad-izo, baja-mar, baj-ete, baj-era, baj- 
-ero, baj-eza, baj-o y baj-io como em- 
-bac-ar por embaz-ar impedir, baj-on; 
baj-uno, a-bajo, abaj-ar, de-bajo, re- 
-bajar, rebaj-a, rebaj-o, ant. baxa por 
baja, mengua. No hay, pues, para qué 
acudir al hipotético *bassiare de 'bas- 
sus. de *battere, de battuere == gol- 
pear, que no tiene sentido á propósito, 
pues nunca bajo significó golpeado, 
echado á tierra por los golpes. (Cfr. 
Basa.) 
Bala. 1,33, 164 una redonda bala 



BAL 



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BAL 



de artilleria.— I, 38, 200 una desman- 
dada bala (disparada, de quien.— 
II n, 27, 107 temiendo a cada paso no 
le entrase alguna vala por las espal- 
das, y le saliese al pecho. 

Etim. Bala es fardo, pelota, luego 
proyectil, em-bal-ar, embal-o, embal- 
-aje, desembalar, bal-on fardo gran- 
de, bal-ota, balotar, y tal vez balu- 
ma = balumba=balume^ balumbo, 
em-balum-ar ó cargar con cosas de 
bulto, embalumb-ar, pues volumen 
parece debía dar volumbre. Bala de 
mercancías es en prov. balo, cat. bala, 
pg. y ant. prov. id., fr. baile. La idea 
es del apelotonar y reniiir: balo de 
farino = costal de harina, balo de ce- 
bo = ristra de ajos, balofo, gasc. ba- 
loho = baile de cereales. Diminutivo 
de bal-a es bal-ija, em-balij-ar, des- 
-embalijar, y en Aragón del reunir 
chismes se dijo balija por alcahueta 
y murmuradora, balijear= alcahue- 
tear. Adj. -go es bala-go, balagu-ero. 
Otro dimin. des-bale-jarse por disi- 
parse las nubes y desbalej-ada por 
mujer desgarbada, en el alto Aragón. 
Bale-ar es barrer con bale-o, que en 
Asturias es «una escoba de boj ó de 
tejo para las granzas después de ma- 
jar el trigo ó para amontonar en oto- 
ño la hoja de los árboles, á veces una 
sola rama sirve para el caso» (Ace- 
vEDo); fr. balai, balayer, prov. bala, 
lang. balach, delfín, balai, ant. prov. 
balai, balay, cat. balaix. Tenemos, 
pues, dos temas bala y bale, cuya idea 
común es la de reunidor, recogedor. 
Otros dos baila y baile tienen la mis- 
ma idea. Baile por danza, que reúne 
al pueblo y á los danzadores, ant. por 
juez, ministro del real patrimonio, el 
que recogía las rentas reales, el que 
apresaba á los malhechores (Yang. 
Bic. de ant. de Navarra), hoy mismo 
en Aragón y Navarra el que recoge 
las aguas de los torrentes en balsas 
para después distribuirlas para el re- 
gadío, en la Germanía por ladrón. 



Bailí-o, bailí-a, bailiaje, baili-azgo, 
Germ. bail-on por ladrón viejo, aum. 
el que coge y roba, vaylar por hurtar 
(Vida del Picaro, 197),bail-ar, bail-ada, 
ant. por bal-ada, de bal-a que tiene 
la misma acepción, balar = bail-ar, 
bail-ot-ear, bail-ar-in (-ar sufijo adj.) 
En todos los dialectos meridionales 
franceses existe baile: «Autrefois on 
donnait le nom de baile au lieutenant 
de juge, et méme au juge qui était 
chef des consuls et officiers munici- 
paux, en Languedoc et en Dauphiné 
on le donnait aussi á l'agent chargé 
de percevoir les droits d'un seigneur. 
Celui qui faisait la levée des fruits,. 
dans un bénéfice, s'appelait baile de la 
rendo. Baile, bailli, était, dans l'Ordre 
de Malte, le nom du grade immedia- 
tement supérieur á celui du com- 
mandeur...» (Mistral). El baile es en 
prov. bal, mars. bale, gasc. bail, ant. 
prov. bal, cat. ball, it. bailo, fr. bal= 
«reunión oñ l'on danse» (Mistral); 
bailar es en prov. bala, niz. baila, 
gasc. bara, ant. prov. bailar y bailar, 
it. bailare. Bal-ada era una zaraban- 
da pirenaica, en gasc. ademas un gru- 
po ó tropel y el trigo en la era, coma 
bala-din puñado, paquete, manojo de 
hilo, balachié en prov. detritus que 
arrastran las aguas, balaguié, hala- 
gué en gasc. y balaguier en ant. prov. 
o Balaguer, el balagu-ero castellano' 
ó montón de paja. La raiz es pirenai- 
ca, en Italia II es degeneración de li; 
S. Isidoro dice que 6a7?rtre era vulgar 
de su tiempo: es el bailar latinizado. 
Ba-la, bale, y bai-la, baile, son lo& 
temas, como se ve, y la idea común 
la de recogedor, reunidor, lo que reú- 
ne: tal significan, así como suenan, 
en eúskera, de ba-tu, bai-tu = unir^ 
-la, -le de agente ó instrumento, de ba, 
bai = unidad, si (Ce.jador, Emhriorie- 
nia). No se trae otra etimología que 
páXXü) lanzar, que ni hubiera perdido 
la doble II, ni tiene la idea de que se 
trata. Esa es una farsa etimológica 



BAL 



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BAL 



Gari-bala es haz de trigo, Gari-bal-di, 
-di de multitud, bal iiaz, fajo de trigo, 
parva, cesto, bala-bala correr una no- 
ticia públicamente: bala-bala dabil 
barri-ori = esa noticia se comenta 
muchísimo, bala-go paja. Balsa ó reu- 
nión de las aguas torrenciales, reu- 
nión de maderos formando una alma- 
día: «donde tenian una balsa de ma- 
deros atados unos con otros» (Cerv.), 
«balsa de aceite» ó reunión de gente 
tranquila, em-balsar, re-balsa, re-bal- 
sar. Del eúskaro bal-tza = reunión, de 
bal que vale lo mismo. En prov. bal- 
so, lang. balzo, limos barjo — pile de 
fagots, meule de foin, escarpement» 
(Mistral). Korting conviene en que 
deriva del Eúskera. De balsa junta, 
tertulia, piscina, pozo, coágulo, con- 
junto, baltsa compañía, reunión, etc., 
-tsa, -sa abundancial, de bal. Des-bal- 
zar por esparcir, derramar (Alex. 734), 
por derrotar, vencer (id. 1028). En el 
alto Aragón balsa de olivas es su reu- 
nión para molerlas, es-valz-arse de- 
rrumbarse una pared, desuniéndose á 
pedazos. Baluz es pajilla ó pepita do 
oro. En los manuscritos, que generosa- 
mente me prestó D. Fernando de Ace- 
vedo en Oviedo, encontré el término 
baloco como propio de Figiieras de As- 
turias con el sentido de «pella de ba- 
rro ó puñado de nieve para tirar á 
cualquiera». Pella, como pelota, se dijo 
del reunir apretando, y lo mismo 6a- 
Zitó y baloco, -co de adjetivos: bal, bil, bel 
en eúskera valen reunir. Aquí tene- 
mos, pues, el bahicca que los antiguos 
citan como español con sentido de pe- 
pita de oro, y que nuestros anti-bas- 
congados y etimologistas aseguran no 
encontrarse en el habla de ninguna do 
nuestras provincias. En algunas par- 
tes de Galicia llaman balocas á las 
castañas pequeñas, en otras á las pa- 
tatas pequeñas, y baluga á la pella de 
manteca. 

Baladro. I, 14, 46 el espantable | 
Baladro de algún monstruo. || II, 5, 16 



y a oyr siluos, rugidos, bramidos, y 
baladres [sonidos espantables de bes- 
tias ó monstruos]. 

Etim. De balatus, aplicado á las fie- 
ras (?), como comitre de comitem,bal- 
dres de balda, balde. 

Balandrán. II, 62, 238 vestido un 
balandrán de paño leonado, que pu- 
diera hazer sudar en aquel tiempo al 
mismo yelo [«Gabbano. Mantello, ma 
con maniche, oggi detto Palandrana. 
Gabán, lo dicevano anche i nostri 
vecchi. Da palandrana; balandrán di- 
ciamo noi altri Francesi á questo 
mantello da viaggio» (Mexaoio, 236, 
351). Es el sobretodo, traje talar con 
mangas que usan fuera, y aun dentro 
de casa, en invierno los sacerdotes 
franceses, etc., sin esclavina, que en- 
tonces se llama acá greca] . 

Etim. Del fr. balandrán, it. palan- 
dra(na), por referirse á la vela de la 
balandra, que viene del it. balandra 
ó palandra, fr. balandre, del hol. 
binnenlaender := barco que lleva á 
tierra. 

Balanza. I, 51, 267 fue causa de 
suspender, y poner en balan(^a la vo- 
luntad del padre. ¡| II, 68, 260 balanza, 
y peso que yguala al pastor con el 
Rey, y al simple con el discreto [el 
sueño]. 

Etim. De bi-lanc-em bi-lan.x, de lan- 
cea = lanza (Cfr.). 

Bal-azo. I, 38, 199 para curarle 
algún balazo, que qui^a le aura pas- 
sado las sienes, o le dexara estropea- 
do de bra(^o, o pierna. 

Etim. De bal-a. 

Balbastro. II, 31, 119 el hijo de 
Baluastro el herrero.— 60, 232 la hija 
del rico Baluastro. 

Balcón. I, 2, 4 por las puertas y 
balcones del Manchego Orizonte.— 
13, 41 Mas Apenas comento a descu- 
brirse el dia por los valcones del 
Oriente [comienzo homérico] . — 43, 
232 puesta de pechos sobre algún 
valcon. 



10 



BAL 



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BAL 



Etim. Del it. baleo, como palco de 
palco, ant. fr. bauc, fr. bau, pg. balcáo. 
Del ant. al. balcho, al. Balken. 

Balde. I, 28, 123 en balde seria fin- 
gir yo de nueuo aora, le [lo] que si se 
me creyese, seria mas por cortesía. — 
31, 153 piensa v. m. caminar este ca- 
mino en balde?— 33, 169 porque todo 
el tiempo se gastaua en balde. || II, 
5, 17 Bien creo yo... que los escuderos 
andantes no comen el pan de valde 
[sin trabajar, como baldíos].— 6, 22 
sera en valde cansaros, en persuadir- 
me. — 23. 90 porque seria en balde. 

Etim. Bald-e y bald-a son posverba- 
les de bald-ar = fallar en los naipes 
ó sea caer, y baldo fallo, en Aragón 
descabalar, después concretado al 
quedar impedido, bald-ado, en la Bi- 
blia de Ferrara {Isai. 24, 5; Gen. 32, 20) 
inutilizar, impedir, embarazar, en pg. 
baldar por frustrar, fallar. Así: á la 
balda = descuidada y ociosamente, 
bald-ado por estropeado, por perdido, 
gastado ó dado en balde {Baena 112), 
de balde ó gratis, inútilmente, perdi- 
do, del tiempo, etc. (Berc. S. Dom. 38). 
Pero el mismo balda, ademas de ser 
posverbal, es el término originario 
del cual salió bald-ar, pues ant. valió 
cosa de poco precio y ociosidad; balde 
ademas valió cosa inútil, perdida, 
gastada, cubo para achicar el agua, de 
donde bald-ear, balde-o, en Berceo 
balde y baile por ocioso {S. Dom. 164), 
inútilmente (id. 174): «Semeia que tu 
tiempo en halle lo esplendes». De aquí 
bald-és ó piel curtida, es decir des- 
gastada, y con r adventicia ó por bald- 
-er-és, baldrés, como baldre = de bal- 
de, por bald-ere. «Ni hombre Cordo- 
nes, ni cuchillo Pamplonés, ni mo^o 
Burgalés, ni ^apato de valdrés» (Hern. 
NuÑ.). Do balda salió bald-ero ocioso, 
vagamundo (Yanguas, Alex. 314, 1807), 
en Berceo baldero, valdero, balloro y 
baldrero por baldío, inútil (.5' Dom. 
285), holgazán {Mil 674. 676, 423); de 
baldre salió baldr-ero, de donde bal- 



-dr-ague ó cosa de poco valor, baldr- 
-agas ó calzonazos, en Aragón, Álava, 
Navarra, Asturias por flojo, descuida- 
do, cuyo sufijo -aga es abundancial 
en eúskera; en Bilbao baldro y bal- 
dras-go (adj. -go). Bald-ío es adjetivo, 
ocioso, que huelga, inútil, que se ha 
querido traer de validus = poderoso, 
que vale, por citarse en el Códice Jus- 
tiniano (t. 25, 1. XI) xde mendicantibus 
validis», es decir de los que mendigan 
pucliendo trabajar, y que el Rey Sa- 
bio traduce por baldios {Part. 2, t. 20, 
1. 4): pero es porque baldío valía ocio- 
so, no porque el Rey creyera que vi- 
niera de validus Y si lo creyó, cre- 
yó mal, pues bakl-io no puede sepa- 
rarse de esa balumba de términos, 
inexplicables por validus, pues signi- 
fican todo lo contrario. En Alexandre 
(734) des-baldir = esparcir, derramar, 
echar abajo, en Sauta María Egipcia- 
ca por malograr, dar de balde, derro- 
char: es lo mismo que baldar. La raiz 
es halda, apellido bascongado, de la 
madre de S. Ignacio en Azcoitia, y 
que en eúskera vale anaquel, propia- 
mente donde hay (-da) bal =^ echar, 
caer, reunir, poner: bal = haces,fajos, 
parva, bala = cesto,, trigo tendido, 
bala-bala = recoger y trasmitir noti- 
cias, correr, desparramarse una noti- 
cia, bal-aro = cesto (-aro = en torno), 
bala-un = caida, bal-asta = cesto, 
freno, bal-dan = flojo, caído (dan = 
que es), baldan-keri = flojedad, bald- 
-ar (adj.) = destartalado, haragán, 
bald-atch = colgajo, desaliñado, bal- 
-di-tu = quedarse atónito, humillar, 
lasta-bala = trigos tumbados, etc. 
Bal-dun, con dun = el que tiene, 
como ban-dun de donde bandon-ar, 
a-bandonar, dio bal-don-aró injuriar, 
ant. tener en poco: «¿Qué estimación 
hacían de la castidad, maridos que 
así haldonarov de olla?»(MANERO); bal- 
don es posverbal, baldón- ear,baldon-o 
ant., por barato, en balde, de balde 
(Berc. Mil. 627): <^Espendie sos avaras 



BAL 



147 — 



BAL 



dábalos en baldón». Y ahora dígase si 
merece refutación el 6aíí7 arábigo por 
vano, falso, valor que no es el de to- 
dos esos términos, y vocablo que no 
hay modo de convertirlo en balde, 
baldo, aunque se empeñen todos los 
ortopédicos habidos y por haber. 

Bald-io. II, 48, 182 alborotóse la 
puerta de Guadalajara, digo la gente 
valdia que en ella estaua. — 49, 184 la 
gente valdia y perezosa es en la Re- 
publica lo mesmo que los zangaños en 
las colmenas. 

Etim. De bald-a, bald-e (Cfr.). 

Baldón. I, 17, 64 tantos denues- 
tos, y baldones.— 30, 150 No fueron 
menester tantas palabras, ni baldo- 
nes, porque a la primera. 

Etim. (Cfr. Balde.) 

Baldoninos. I, 5, 14 [ó Balñuino, 
■con el -os que se daba á muchos nom- 
bres propios, y á Dios de l')ens, del -us 
nominativo latino, por haberse em- 
pleado en este caso para llamar (vo- 
■cativo); mientras que los apelativos se 
tomaron del acusativo sin -m. El ro- 
mance del Marqués de Mantua refiere 
la traidora muerte que dio á Baldui- 
no el Infante Carloto, hijo de Carlo- 
magno, la acusación que contra él 
hizo el Marqués, tío de Balduino, y el 
castigo de Carloto. En el Cancionero 
de Amberes de 1555 (fol. 82) dice: 
«¿Donde estás, señora mia, | que no te 
pena mi male? | De mis pequeñas he- 
ridas I compasión solias tomare; ( 
agora do las mortales | no tienes nin- 
gún pesare.» Los cuatro versos de Cer- 
vantes están en el Romancero gene- 
ral de Pedro de Flores, año 1614 (fol. 
34), remedados de los anteriores, en 
los que Tirsi se lamenta de su señora. 
Los dos versos que añado no son de 
este romance de Tirsi, que no pasa de 
32 versos, siendo así que median 86 
entre los dos pasajes del verdadero 
romance del Marqués de Mantua. (M. 
Pklavo, Antología IX, 31].— 5, 16. [Pe- 
dro Alonso equivoca la historia, pues 



el mal ferido no fué el Marqués, sino 
su sobrino Balduino]. 

Bal-ido. I, 18, 68 muchos balidos 
de ouejas, y carneros. 

Etim. De bal-ar, de balar-e. 

Bal-ija. I, 23, 96 desbalijando a 
la balija de su lencería. 

Etim. De bal-a por paquete de mer- 
cancías. 

Ballena. I, 31, 155 le auia de ha- 
llar, aunque se escondiesse en el vien- 
tre de la Vallena [como Joñas]. II, 
47, 175 un personage, que después 
mostró ser medico, con una varilla de 
vallena en la mano. 

Etim. De balaena. 

Ballen-ato. II, 27, 106 vallenatos 
[apodo de los madrileños ó hijos de la 
ballena, desde que salieron con brío 
armados de todas armas á detener 
junto al puente á una ballena que ba- 
jaba en una avenida por el Manzana- 
res, y que luego resultó ser una albar- 
da. Describiendo los estragos de una 
avenida dijo Vicente Espinel {Escude- 
ro, relac. 3, desc. 24): «vi tantos arbo- 
les arrancados de raiz como habia 
traído Manzanai-es, y algunasballenas 
destripadas de las que solían alan- 
cear...» Y el Maestro Tomé de Bur- 
guillos: «Riberas del estrecho Manza- 
nares I Por donde antiguamente i Al- 
borotó los límites postreros | La que 
tuvo á Joñas en sus ijares, | Escure- 
ciendo su cristal corriente, | Hasta 
que abandonó los lavaderos | A fuer- 
za de los fieros | Dardos y chuzos de 
la gente armada | Que por la puente 
le estorbó la entrada.» 

Etim. De ballen-a. 

Ballesta. I, 9, 29 a tiro de balles- 
ta. - 41, 213 estaua no dos tiros do ba- 
llesta del jardín.- 52, 272 los quatlri- 
lleros con sus ballestas. 

Etim. De PxXX-'.axv^; = lanzador, 
3áX-Xü) = lanzar. Ballest-ero, ballest- 
-ear, ballester-ía; erudito moderno 
balista. 

Bálsamo. I, 10, 31 una redoma 



BAM 



148 



BAN 



del balsamo de Fierabrás. || II, 38, 147 
de Pancaya el balsamo. 

Etim. De balsamum = ;iúXacciio^.Ba.l- 
sam-ar, em-balsamar. Es término to- 
mado del hebreo báchám, árbol que 
según Estrabon se criaba entre los Sá- 
beos, según Dioscórides en Egipto, y 
que Teofrasto dice no darse como 
planta agreste y fuera de cultura en 
ninguna parte. Tal es el Balsamoden- 
dron Gileadeuse, cuya resina dá el bál- 
samo, empleado sobre todo en Egipto, 
de donde el arte de embalsamar. 

Bamb-ol-ear. II, 41, 55. Tente va- 
leroso Sancho, que te bamboleas, 

Etim. De bamb-ol-a, de tamb-a. 
Bamba por cosa que oscila separán- 
dose de su posición, columpio, chiri- 
pa, campana: «Tú bamba, yo bamba, no 
ay quien nos tanga. Bamba llaman la 
campana en algunas tierras» (Herx. 
NuÑ.). Es el movimiento de vaivén, 
del eúskaro ban separar, ba. (Cfr. 
Banda.) Bamb-arria y bambarr-ion 
por chiripa y bobo. Pam-ban-ear y 
bambane-o por columpiarse y mover- 
se, con ban repetido. Bam-bol-ear y 
bamboleo con bol = bola, bolo, que 
fácilmente oscila, bambolla por boa- 
to, ampolla. De bambolear se dijo 
bambalear, bambal-ina que cuelga y 
oscila; de bambanear se dijo bambo- 
near. Bamb-oche por gordinflón, dim. 
-oche. Variantes son fanf-arr-on y fan- 
f-arria, como bambarria, fanfarr-ear, 
fanfarron-ear.Kórting acude áunfan- 
fa, que dice ser onomatopéico; su co- 
nexión con los términos precedentes 
se deduce de las otras formas rom4- 
nicas. Con bambolla el it. fanfal-uca, 
malí, fanfulla, com. fanfola, sic. fan- 
fouj, fr. fanfreluche; con bambanear 
el it. fanfano altanería, fanfarronería, 
fanfanatore, como fanfaluca, fr. fan- 
fare, fanfaron,del cast. como se vé por 
la suavizacion de r, que no existe en 
fanfarre = fanfarra ó música efectis- 
ta, de mucho ruido y pocas nueces, 
donde la rr se conserva fuerte por ir 



al fln. En Ai-agon bamb-or-ot-ero es 
alborotador y estrafalario. En Lucas 
Fernández (144) panfarron. En Astu- 
rias bamboliar es voltear, como en 
Aragón bambolear remover, menear. 
Eneúskera ban-banr= ufano. En Hon- 
duras bamba es el peso, pagar en 
bambas es pagar en soles: díjose del 
peso como de la campana, del oscilar 
al pesar, luego dinero, como el peso. 

Banco. I, 16, 56 quatro mal lisas 
tablas, sobre dos no muy yg-uales ban- 
cos.— 39, 204 passandole de banco en 
banco, de popa á proa. || II, 21, 78 que 
ella es una chapada moca, y que pue- 
de passar por los bancos de Fiandes 
[los bancos instables de arena que ci- 
ñen las costas de Fiandes y Holanda, 
formados por el vaivén del mar en los 
parajes de poco fondo, ó en la entrada 
de los ríos, donde se llaman barras 
por barrear el paso. El peligro de los 
que navegan entre tales bancos hizo 
decir proverbialmente de los que tie- 
nen prendas excelentes, que pueden 
pasar por los bancos de Flandes'\.—B3, 
244 sobre los bragos de la chusma de 
banco en banco.— 63, 248 en algún 
barco pequeño, de hasta seys bancos. 

Etim. Del ital. banco, banca, del 
germ. bank; en fr. banc, banque; ban- 
carrota de bancarotta. 

Banda. II, 63, 244 comentando de 
la derecha vanda, le fue dando, y bol- 
teando... hasta boluerle por la sinies- 
tra vanda [lados de la galera]... por 
la vanda del Poniente. 

Etim. Banda por lado en cuanto dis- 
tinto de su opuesto, «de la banda de acá 
del río», costado de la nave, de ban- 
da á banda = de uno áotro lado, parte 
ó porción de tropa, parcialidad, agru- 
pación de animales, lista que cruza de 
parte á parte ó cinla en general, como 
cosa distinta del fondo y resto de la 
tela, etc.: del eúskaro ban-da separado, 
ban distinguir, -da. Band-ada, band- 
-arse, band-azo ó golpe de mar ó ba- 
lanceo, band-ear por atravesar de una 



BAN 



— 149 — 



BAN 



á otra parte, por conducir la parciali- 
dad, por mover á una y otra parte una 
cosa, por ej. en Aragón la campana, 
voltearla, bandearse ó bandeárselas 
esquivando las dificultades, band-era 
compañía ó enseña de la misma ó de 
la parcialidad ó bander-ía, a-bande« 
rar, formar compañía ó banda de tro- 
pa, bander-illa, a-banderill-ar,bande- 
rill-ear, baiider-in, bander-izo, ó par- 
cial, band-ero id., banderiz-ar, bander- 
-ola, band-in, band-o facción, partido, 
band-ola,bandol-era ó correaque cru- 
za el pecho, en bandolera, band-illa, 
des-bandar, á la desband-ada ó se- 
pararse de la banda. Bando equivale 
á banda: «de vos abré grand bando» 
(Cid), es decir parte. Suelen derivarlo 
del god. bandi atadura, al. Band; pero 
no significa atar, sino separar, parte 
distinta, bien que al formar parciali- 
dad se reúnan los que la forman, pero 
nada de reunión hay en banda por 
lado, bandear, etc., sino todo lo con- 
trario; la banda ó cinta no se dijo por- 
que ate, sino por ser tira separada y 
que vá á un lado. En la Celestina (act. 
16, p. 63) tenemos la acepción primiti- 
va de lado, parte, de donde parciali- 
dad, bandería: «la muex'te nos sigue y 
rodea, de la cual somos vecinos y acia 
su bandera nos acostamos según natu- 
ra». Band- ir por separar, desterrar, 
band-ido, son respecto de band-a lo 
que banir y bañar respecto de baña. 
Band-eja dim., cosa que aparta, ban- 
dej-ar hacer ó sustentar bandos. A-ban- 
donar y abandono, como baldonar y 
baldón de balda, tienen que reducirse 
á banda, dejar á parte, de bal-dun, ban- 
-dun, dejado ó puesto ó tenido en des- 
precio y separado; ant. fr. bandon, á 
bandon ó dejar á merced de, abandon- 
ner. Ni siquiera existe aquí la idea de 
prohibición ó destierro, sino la de de- 
jar á un lado. Confirmo todo ello con 
pandar por distribuir (uno á uno) del 
fuero de Sobrarbe: «l^ntonz se panda 
la moneda sobre las gens entra á cien 



sueldos.» En Berceo: «Mi ama querría 
yo que fuesse en esti vuestro vando» 
(S. Or. 72), partido. «Sáquenos Dios á 
puerto, sea de nuestro vando» (Sacr. 
84), esté de nuestra parte. En el alto 
Aragón em-panduUar es hacer algo 
aprisa y mal; y en Aragón bandu-villa 
es red en forma de manga, de billa = 
reunir, bandu, como pandu, en pandor- 
ga, etc. Pandar deriva de banda, como 
a-pañar de ban. En la Germanía vale 
juntar ó componer los naipes para al- 
guna fullería, es formar banda, como 
su diminutivo pand-illa, pandill-aje, 
pandill-ar, a-pandill-ar; en gall. dícese 
del juego del escondite, cuando el 
que busca anda de un lado para otro. 
A-pandar es pillar, atrapar, en Astu- 
rias recoger. Pand-ear equivale á ban- 
d-ear, irse á un lado, no puede venir de 
pandare, y se vé por las demás formas 
siguientes. Pando, pand-ero, pander- 
-eta,pand-ora,pand-urriaóband-urria 
ó mandurria (Hita, 1207), diminutivos 
-urria de banda, panda, como band- 
-ola, bandol-on, bandol-ina. La idea 
común de todos estos instrumentos es 
la de ser ventrudos, de tener bandea- 
da ó pandeada la madera, lo mismo 
que pant-orra, dim. pantorr-illa por lo 
panzudo del músculo, pues en pg. 
pant-urra vale barriga, en Navarra 
re-pant-ingarse por arrellanarse sa- 
cando la panza, y band-ujo, por tripa 
grande de cerdo, etc., llena de carne 
picada, y al N.-O bandullo vientre, 
llenar el bandullo. Pand-orgo y pan- 
dorga por gran panza, mujer ventru- 
da, ó dominguillo relleno, -orga eusk., 
band-ungo en Asturias por panza y 
entrañas de res muerta. No pueden 
venir unos de estos términos de pan- 
dus, otros de 7iav5o0pa: el cambio entre 
p yb y los sufijos euskéricos, prueban 
venir de banda y panda, así como 
panza y banza otro instrumento ven- 
trudo, de ban, pan. Pasemos á la raiz 
ban, pan, de donde ban-da. En eúskera 
ba = uno, baña = uno á uno, baña- 



BAN 



— 150 



BAN 



-bana-ka = uno á uno por separado, 
bana-ko = especial, distinto, ban-an 
= de uno en uno, banan-du =^ sepa- 
rar, distinguir, bana-tu = separar, es- 
parcir, bana-z = á parte, ban-era — 
modo propio, y característico, distinti- 
vo. Ban-al, adj. -al. epíteto de las cosas 
cuyo uso imponía el señor á sus vasa- 
llos, que formaban su parcialidad, su 
bandería, en fr. ban-alcon la acepción 
de cosa villana, la cual no creo haya 
pasado á España, pues ya existía aquí, 
banal-idad. En Aragón ban-ar señor 
de vasallos con autoridad de poderlos 
alistar bajo su bandera: «Y dábanse á 
cada uno de los que llamaban bauares, 
doscientos florines» (Zurita). Ban-al 
es adj. y ban-ar es nombre de agente 
de una raiz ban, que tiene que signi- 
ficar parte distinta, parcialidad, como 
significa en eúskera. El verbo corres- 
pondiente se conserva en Asturias, es 
ban-ar por voltear y amasar, es decir 
traer de un lado para otro. En Galicia 
pan-arra = simple, bobalicón. Nada 
tiene que ver aquí el germ. ban de 
Korting, raiz que significa mandar, 
propiamente manifestar, como 9a£va), 
cpr^iíl, cptüvií. fa-ri, y de la cual derivan 
ñor. benda, god. bandvyan, por mos- 
trai', manifestar, y ñor. bann orden, 
mandato, prohibición, ant. al. ban, 
pan, al. Bann, y ant. al. bannan, 
pannan, med. al. bannen, al. in. 
Bann thun, mandar, dar órdenes, ci- 
tar. Pruébase que aquí no se trata 
de señor y vasallos en razón de man- 
dar el uno y de obedecer los otros 
por el mismo ban-al = lo del par- 
cial ó bandero, ban-ar el que forma 
la bandería, y por el ant. a-ban-ar, 
desterrar, abanacion, es decir separar, 
y ban-ir, por desterrar, ban-ido sepa- 
rado, desterrado, (Baeu. 526, Santill. 
etc.). Band-ir, y band-ido ó separado, 
desterrar, vienen de banda que vale 
parte. No puede, dice el mismo Diez, 
el al. bannan originar el banir y me- 
nos el bandir, y así profiere acudir al 



gótico banvyan de bandvyan, pero es- 
tos verbos sólo tienen la acepción de 
mostrar, manifestar. En fr. se vé tam- 
bién la idea de parte y apartar, for- 
-ban, for-banir echar fuera, ar-ban^ 
arriére-ban,como de esta ó de aquella 
banda. Ban-zos por listones del basti- 
dor y peldaños de la escalera de ma- 
nos, en Asturias por las losas diviso- 
rias de las heredades, ban-zado por 
reten de agua para una presa, llevan 
patente la idea de separar, que no 
existe en las germánicas. Derivado de 
ese ban, de donde ban-ar, es re-ban-ar 
ó sea dividir, cortar un lado, re-ban- 
-ada la porción separada, y arre-bañar 
ó coger, tal ez con arra mano, ó de 
a y re, arrebañar el plato, arrebañ- 
-aduras, rebañ-o ó hato, como banda 
aparte, rebañadera. Reforzada la la- 
bial: pafl-ar y a-pañ-ar por coger, alle- 
gar, juntar, ó apannar (Fuero Juzgo), 
apañar por procurar, cuidar (Juax Ma- 
nuel), por remendar ó poner un apa- 
ño = pedazo, remiendo en Aragón, 
apau-ador, apañ-o, por buscarse los 
medios, apañ-uscar coger apretando 
con las manos. Y con f: fana en Astu- 
rias por terreno separado geológica- 
mente, fan-ar y fañ-ar ast. y gall. por 
cortar las orejas á las ramas, robar, 
quitar, a-fan-ar, a-fan, afan-oso, des- 
pués por robar «anda afanando relo- 
jes» (Galdos), buscar, procurar, tener 
afán, como apañar, en gall. a-fan-ar, 
hurtar, a-fan-icar, rebuscarlos últimos 
residuos. De incierto origen dicen los 
autores que es afanar; tal vez céltico^ 
añade alguno. El fanné francés se re- 
fiere al manosear y ajar cogiendo. Apa- 
ñar no viene de *appangere apegar, 
como no vienen las demás formas em- 
parentadas. En el alto Aragón band- 
-ada es la llanta, baña el cuerno de los 
pastores para el aceite do enebro con 
que curan el ganatlo, y se dijo por lo 
torcido, puesen-van-arse es combarse 
alguna cosa recta, como bandearse y 
pandarse; vanada es la vertiente del 



BAN 



— 151 — 



BAR 



tejado, De-van-ar, devanad-era, de- 
van-ear, devane-o, de ban, prueban 
que hil-van-ar, hil-van, deshilvanar, 
significaron tal vez coger con hilo, no 
hilo vano; van = fan = pan = ban: 
a-fan-ar, a-pañ-ar, a-pan-dar, ban-dar. 
En gall. ban-ear es moveí-, ban-go lo 
que no asienta bien y se menea, adj. 
•gOy bances los banzos ó listones de 
madera que forman los costados de 
una barca, y sobre los que se mueven 
los remos. La ban-asta se halla ya en 
Reichenau (s. vm): «Cofinos bañistas». 

Band-era. I, 18, 68 los que seguis 
y militays debaxo de las vanderas 
del valeroso Emperador.— 40, 211 con 
la blanca vandera de paz del atadillo. 
II II, 16, 59 un carro lleno de vande- 
ras Reales. 

Ethn. De band-a. 

Band-in. II, 63, 244 sentáronse 
por los bandines [«género de asientos 
en la popa de las galeras en las dos 
bandas ó costados» {Dice.]. 

Etim. De band-a. 

Band-o. I, 28, 138 Esto que supe, 
puso en vando mis esperanzas [hizo 
que las perdiese, es poner en cuestión, 
en duda, pues bando es parcialidad, 
partida, facción]. || II, 54, 206 por obe- 
decer al vando de su Magestad, [con- 
tra los Moriscos el 10 Julio de 1610].— 
60, 231 por ser uno de los de tu con- 
trario vando.— 61, 235 los muchos ban- 
dos que el Visorrey de Barcelona auia 
echado sobre su vida. 

Etim. De band-a y band-ir. 

Band-ol-ero. II, 60, 229 de algunos 
foragidos y vandoleros que en estos 
arboles están ahorcados [«se dijeron 
bandidos y bandoleros, comunmente 
Vandoleros, por estar echado vando y 
pregón contra ellos» (Cov.].— 60, 235 
el trage de bandolero. 

Etim. De band-ol-a, de banda. 

Banquete. 1, 10, 31 bis en algunos 
suntuosos banquetes.— b7, 199 quando 
la buena suerte les depara algún ban- 
quete. II II, 3, 13 acabóse el banquete. 



— 58, 218 en metad de aquellos ban- 
quetes sazonados. 

Etim. Del fr. banquet, it. banchetto, 
que según G. Paris {Rom. 1880, 334) 
no derivan de banc, sino de ban, aun- 
que se confundió con este vocablo 
banc, que valía mesa; ban era una in- 
vitación, convocación; pero en el si- 
glo XV, en que aparece el vocablo, no 
significa más que «petit repas aprés le 
souper, dans la soirée», es decir una 
merienda. 

Bañ-ado. I, 34, 179 saldré bañada 
en mi casta sangre. 

Etim. De bañar, 

Bañ-ar. I, 16, 59 que le bañó toda 
la boca en sangre. — 18, 68 los que en 
Pisuerga se bañan.— 21, 86 y se las ba- 
ñara en lagrimas [las manos]. —26, 118 
se dio media dozena de puñadas, en 
el rostro, y en las narizes, que se las 
bañó todas en sangre.— 44, 238 y aun 
se las bañó con lagrimas [las manos], 
— 50, 263 y bañarle en templadas 
aguas. II II, 14, 50 en cuyo suaue licor 
bañauanse las yernas. 

Etim. De bañ-o, de balneu-m, vul- 
gar baneum, de paXavstov. El baño de 
María se refiere á la hermana de Moi- 
sés, en el s. xv bahieum Mariae. 

Bañares. I, i Al Duque de Beiar..,, 
Conde de Benalcagar, y Bañares. 

Baño. 1, 40, 207 prisión, ó casa, que 
los Turcos llaman baño, [de suyo casa, 
edificio, de x^ = bania «edificio, 

construcción», ^ = baña, iabui edi- 
ficar (Cfr. Al-banil]. 

Barajar. II, 7, 23 porque quien 
destaja no baraja [convenirse en el 
ajuste para evitar riñas, barajar es re- 
ñir].— 12, 41 y en acabándose el juego, 
todas [las piezas del ajedrez] se mez- 
clan, juntan, y barajan [se revuelven 
y confunden].— 23. 88 paciencia y ba- 
rajar. 

Etim. Barajar, baraj-a, baraj-e por 
mezclar, confundir, sobre todo aplica- 
do á la baraja, que de aquí touió su 



BAR 



— 152 — 



BAR 



nombre; antiguamente varaia por 
riña {Cirl 3295), baraja por contienda 
(Hita 225), barajar por disputar, lu- 
char (Berc, «S*. Dont. 155, Loor 122), en 
el F. de Yillavicencio:«Qui in baralia 
cum suo vecino sakaverit lauzam», 
lia grafía antigua por xa, ja, en Astu- 
rias y en el F. Jtisgo barajar = bara- 
iar por reñir y hablar demasiado con- 
fundiéndolo todo; en cat. barallar, pg. 
baralhar, prov. baraia, auv. baraja, 
lang. y gasc. baralha. No puede sepa- 
rarse este tema del de bar-ullo, bar- 
-uU-ar, em-bar-ullar, donde -uli = re- 
volver, en Asturias baruyeiro el char- 
latán y embustero, baruyo el barullo 
y confusión de gentes. En bara-jar y 
en bar-ullar, el tema común es bar, el 
mismo que dio var-ar, par-ar, bara-to 
(Cfr.). Efectivamente del bara = á 
bajo, detener, salió bara-tch, bara-tz, 
que vale lenta y detenidamente, ba- 
raistu cachaza, paciencia, baraitz des- 
pacio, baraz-tu, barach-tu retardar, 
detener, y tal es el primitivo valor de 
barajar, el de poner obstáculos, echar 
abajo deteniendo, derrotar, confun- 
dir. Variante es em-barazar, emba- 
raz-o, des-embarazar, desembaraz-o. 
Barajar lo traen de Trpáxxü) tratar, em- 
barazar lo trae Korting de la misma 
raiz de donde barra, barrar, cuya rr 
fuerte y falta de s =j, están desmin- 
tiéndole. En Asturias barazas son las 
cintas con que se sujetan las sayas las 
mujeres, en Galicia es-barazar vale 
resbalar, lo mismo que es-barar, por 
venir ambos del tema bara. 

Barat-a, posv., I, 28, 135 assi como 
«1 que no piensa pagar, que al concer- 
tar de la barata, no repara en incon- 
uenientes [trato ó cambio fraudulento, 
de donde cobrar el barato en el juego, 
barat-ero el que lo cobra, meter á ha- 
rato, embrollar un asunto con objeto 
de que á rio revuelto ganancia de pesca- 
dores], 

Etim. Del antiguo barat-ar, de ba- 
ra t-o. 



Baratarlo. II, 45, 169 la Ínsula 
Baratarla, o ya porque el lugar se 11a- 
maua Baratario, o ya por el barato 
con que se le auia dado el Gouierno 
[de barato, engaño, aquí burla. «Bara- 
tada, fraus, dolus in contractibus vel 
venditionibus» (Ducange). Villanueva 
en su Viaje literario (t. 7, c. 53) citando 
una escritura del convento de Agusti- 
nos de Santa María de Mur en la Con- 
ca de Tremp del 1168, en que Arnaldo 
Mir, Conde de Palla, hace donación de 
unas tierras in ínsula quae est in Para- 
tavia, discurre si se diría de aquí la 
Ínsula Barataría; pero leyó mal, pues 
dice Parata via] . 

Barat-ija. II, 52, 201 dixo, que no 
acertaua á pintar tantas baratijas. — 
53, 203 nombraua con todo ahinco to- 
das las varatijas é instrumentos, y per- 
trechos de guerra. 

Etim. De barat-o. 

Barato . II, 24, 93 que si querían 
agua barata [en oposición al vino, lo 
caro].— 27, 104 por la respuesta de cada 
pregunta pedia dos reales, y de algu- 
nas hazia varato, según tomaua el pul- 
so a los preguntantes [abarataba el 
precio].— 36, 140 y no se ha de dar tan 
barata la libertad de una tan gran se- 
ñora. — 45, 169 o ya porque el lugar se 
llamaua Baratario, o ya por el barato 
con que se le auia dado el Gouierno 
[engaño, fraude {Partid. 7, t. 16, 1. 9]. 
— 49, 185 me auia de dar algún escu- 
do, por lo menos de barato... los que 
esperan barato [«dar barato, sacar los 
que juegan del montón común, ó del 
suyo, para dar á los que sirven ó asis- 
ten al juego» (Cov.]. — 71,270 leparecio 
ser pesada la burla, y muy varato el 
precio della. 

Etim. Baratar es bajar el precio, de 
donde negociar (Hita, 293), en Tita- 
guas trocar; barata en el juego de ta- 
blas reales cierta disposición de las 
piezas que-rematan el juego, os decir 
que echan abajo al contrario. La idea 
primitiva es la de abajo, echar abaje 



BAR 



153 — 



BAR 



detener, de donde derrotar, confun- 
dir, abaratar y negociar, en gali. ba- 
rajar los naipes, trocar, bajar el pre- 
cio: es, pues, el mismo tema de bara- 
-jar y vara-r y para-r. En efecto, ant. 
tnala barata = desperdicio, abandono 
de bienes, ü la barata = sin orden, 
confusa y perdidamente, dar de bara- 
to. «En el passar de Xucar y veriedes 
barata» {Cid 1228), es decir derrotar, 
dispersar al enemigo, en Hita por tra- 
to y negocio (263), en Méjico venta á 
precios bajos, como baratillo, ser ba- 
rato ó bajo para uno; lo mismo vale 
baratar en Baena (12), y baratador por 
traficante y revoltoso (225), engaño 
y falsedad (JRim. de palacio 666, Bau- 
sa d. 1. muerte 59), como barajar vale 
poner obstáculos, confundir, engañar, 
es decir echar abajo, detener abajo. 
Barat-o, barat-ear, barat-ero, barater- 
-ía, a-baratar, barat-illo, barat-ija, 
barat-ura, des-baratar ó dispersar co- 
mo barata en el Cid, desbarate, des- 
bai-at-o, como disparatar y disparate 
de parar. Baratero = el que pone las 
cartas en tierra, barato = la postura^ 
cobrar el barato ó postura. No hay 
medio de aceptar ttpcíttü) = tratar. En 
Berceo desbaratado y desvaratado = 
destruido (S. Mili. 292) hablando de 
una ciudad, es decir echar por tierra, 
y por debilitado, andrajoso (S. Dom. 
728); en D. J. Manuel em-baratarse = 
mezclarse con el enemigo viniendo á 
las manos. Es el eúskaro bara-ta = lo 
que está abajo, puesto abajo, como ba- 
ra-tch de donde barajar y em-barazar, 
bara punto de detención, ir despacio, 
deteniéndose, abajo, hacia abajo, lo 
mismo que bera, de -ra = hacia, be, ba 
= abajo. (Cfr. Varar, Parar, Baraja.) 

B&ratro. II, 20, 76 en quanto el 
abismo encierra | En su báratro es- 
pantoso. 

Etim. De ¡3ápa6pov. 

Barba. I, 7, 21 tendré peladas y 
quitadas las barbas a quantos imagi- 
naren tocarme.— 16, 60 y echándole á 



tiento mano á las barbas.— 16, 60 Sol- 
tó en esto el quadrillero la barba de 
don Quixote. [Y adviértase, pues sue- 
len pintarle sin barbas. A los judíos 
prohibía la ley raerse las barbas; los 
griegos y romanos se la quitaban, ex- 
cepto los filósofos cínicos, aunque los 
antiguos romanos se las dejaron. En 
España se traían lasbarbas en la edad 
media, como se vé por el poema del 
Cid del s. XIII y por las pinturas del 
XIII; pero las atusaban. En Aragón se 
llevaban también en el s. xiv, pues 
Pedro IV prohibió las postizas de los 
petimetres (Dücange, art. Barba fal- 
sa). En Castilla se suprimieron por 
entonces, como se vé en los monu- 
mentos. En el s. XVI Francisco I para 
ocultar una cicatriz se la dejó y las 
barbas se pusieron de moda entre los 
galanes, afeitándoselas las personas 
graves. Con Carlos Y introdujéronse 
en España las barbas largas á la tu- 
desca, cuando «antes andaban rapa- 
dos á la romana como muestran los 
retratos del Rey Don Fernando V» 
(Cabrera, Hist. Felipe II, 1. 1, c. 9). En 
el resto del s. xvi se llevaban atusa- 
das, y lo mismo en tiempo de Cervan- 
tes; muy entrado el xvu se llevó solo 
el bigote y perilla hasta el xvín, como 
los alabarderos. Al mismo tiempo 
que volvían á dejarse crecer las bar- 
bas, se introdujo el cortarse la cabe- 
llera, que antes traían larga los segla- 
res. Carlos V se la cortó en Barcelona 
en 1529 por sus dolores de cabeza, y le 
imitaron los cortesanos (Sandoval, 1. 
18, c. 1). Se había llevado la cabellera 
sin las barbas hasta entonces; después 
hasta Felipe IV barbas sin cabellera; 
bigotes y perilla con cabellera hasta 
Felipe V. Los modernos han vuelto al 
uso greco-romano].— 18, 66 Para mis 
barbas [fórmula de juramento, atesti- 
guando por las barbas, objeto de apre- 
cio y signo de la virilidad: juraron y>or 
sus barbas, ó sea para, como en para 
mi santiguada, el Cid y D. Alvaro de 



BAR 



154 — 



BAR 



Luna: «Por aquesta barba que nadi non 
raeso, I Non la lograran los Infantes 
de Carrion»; del Condestable cuenta 
Mariana (1. 22, c. 12) que preso, vio 
desde una ventana á D. Alonso de 
Fonseca, Obispo de Avila, que iba 
acompañando al Rey, y «puesta la 
mano en la barba, dijo: Para estas, 
cleriquillo, que me la habéis de pa- 
gar.» Era afrentoso cogei'le á uno las 
barbas: «Que hauedes vos. Conde, por 
retraer la mi barba?... Ca non me priso 
a ella fijo de mugier nada, | Nimbla 
mesó fijo de mora nin de cristiana, | 
Como yo á vos. Conde, en el castillo 
de Cabra, | Cuando pris'a Cabra, é á 
vos por la barba | Non y ouo rapaz 
que non meso su pulgada» (Cid, 3295), 
es decir que en señal de admiración y 
de burla no se puso el dedo pulgar, de 
la mano cerrada, en los labios dicien- 
do oh!, como suelen hacer los mucha- 
chos. En Oriente solos los sacerdotes, 
de cualquier religión, se dejan las 
barbas, los sacerdotes cristianos de 
todos los ritos, los rabinos, los jeques, 
y se les besa en ella al saludarlos ó 
se hace ademan de besarla].— 18, 68 
arrancauase las barbas [de desespe- 
ración].— 20, 81 se bueluan en seys 
Jayanes, y echádmelos á las barbas 
uno a uno, ó todos juntos [ponédmelos 
delante de mis barbas].— 21, 83 y otro 
de hazerse la barba. — 21, 88 que te ra- 
pes las barbas.— 22, 90 con una barba 
blanca. — 29, 144 aquel mago de bar- 
bas... las barbas le ha derribado y 
arrancado del rostro. -29, 145 nos sa- 
lieron al encuentro quatro salteado- 
res, y nos quitaron hasta las barbas y 
de modo nos las quitaron, que le con- 
uino al barbero ponérselas postizas 
[juego del vocablo, quitar hasta las bar- 
bas, significa dejarle rapado, quitarle 
todo, robarle todo, la guasa del Cura 
no la entendió D. Quijote, pues no se 
inmutó, como ni entendía otras, por 
estar tan embebecido on sus ideas].— 
37, 196y la barba muy bien puesta.— 47, 



252que no es todo hazer barbas. || 20,77 
dixo a la barba de las habilidades de 
Basilio [mofándose al preferir las dá- 
divas de su contrario].— 49. 188porque 
el no tiene pelo de barba [no tiene 
barba alguna].— 62, 237 sino mirara a 
las barbas honradas, que están a la 
mesa, [á las personas de distinción]. 
—72, 272 no quise yo entrar en ella, 
por sacar a las barbas del mundo su 
mentira. 

Etim. De bai'ba. Barb-ica y barb- 
-uca, diminutivos, dieron barbiqu-ejo 
(en Honduras, Venezuela, etc.,) y bar- 
buqu-ejo (Colombia, etc.\ 

Barb-ado. I, 29, 142 el bien bar- 
bado barbero [con barba postiza].— 
29, 144 y quando se las tuuo puestas, 
se apartó, y quedó el escudero tan 
bien barbado, y tan sano como de an- 
tes.— 48, 255 ya hecho hombre barba- 
do. II II, 38, 146 barbada, y con vigotes 
tenga yo mi alma quando desta vida 
vaya [alude á las barbas del escudero 
Trifaldin. «Fué manera de decir de 
un cuerdo eunuco significando que no 
se ha de procurar tanto el ornamento 
del cuerpo, como el del alma.» Así á 
propósito de tener barbas en el alma. 

(A. SÁNCHEZ DE LA BALLESTA]. 

Etim. De barb-ar. 

Barb-ar. II, 40, 150 y no hallaste 
otro genero de castigo que dar a es- 
tas pecadoras, sino el de barbarlas? 

Etim. De barb-a. 

Bárbaro. I, 25, 113 de las edades 
pretéritas, Griega, Barbara, ó Latina. 
—47, 253 Que ingenio, sino es del todo 
bárbaro, é inculto. || II, 6, 21 Persas, 
Griegos, y Barbaros.— 28, 108 Harto 
mejor haria yo sino que soy un bárba- 
ro, y no haré nada que bueno sea en 
toda mi vida. -68,261 callad barbaros. 

Etim. De bar-bar-us = páppa-pog = 
extranjero, que no habla bien. Barba- 
ri-dad, barbar-izar, barbarie = bar- 
baries. 

Barbaroxa. I, 39, 204 hijo de 
aquel famoso cossario Barbaroxa... 



BAR 



— 155 



BAR 



Era tan cruel el hijo de Barbaroxa. 
[Hariadeno ó Cheredin Barbarroja, 
natural de la isla de Metelin en el 
Archipiélago, hijo de un alfarero, 
llegó por su valor á ser General de la 
armada otomana, sucedió á su herma- 
no mayor Horruch en el reino de Ar- 
gel, se apoderó del de Túnez, de don- 
de no sin trabajo le desalojó Carlos V 
en 1535. Su hijo Asan Bajá fué Rey de 
Argel y padre de Mamamet Bei, capi- 
tán de la galera de que se habla en el 
texto, y que por haber sido tomada 
por los cristianos se le llamó desde 
entonces Presa. No fué hijo de Barba- 
rroja el capitán de la Presa, como 
dice Cervantes, sino nieto]. 

Barbecho. 1, 25, 112 que andauan 
en un barbecho de su padre. 

Etitn. De vervactum. «La tierra de 
labor que se ara y barbecha para la 
sementera del año siguiente» (Cov.), 
que se deja holgar un año para que se 
nitrógeno y no se gaste, conforme al 
uso de Castilla. 

Bar ber-ia. 1, 45, 240 todos los ins- 
trumentos de la barbería. 
Etim. De barbero. 
Barb-ero. I, 1, 2 Maese Nicolás, 
barbero del mismo pueblo. —21, 83 tan 
pequeño, que ni tenia botica, ni bar- 
bero.— 29, 145 nuestro amigo, y nues- 
tro barbero || II, 32, 123 La donzella 
barbera. 
Etim. De barba. 

Barbi-lúcio. II, 1, 6 con un page- 
zillo barbiluzio [barbilindo, afemina- 
do, de cara y barbas remilgadamente 
cuidadas]. 

Etim. De barba y lucio, de lucidus 
= que brilla, tiene luz ó luc-em lux. 
Barbi-poniente. II, 1, 6 el Mori- 
llo barbiponiente [en Alexandre: «De 
linage de Ciro, ninno barba punnion- 
te» (1244), «el mancebo que aun no le 
ha salido la barba» (Cov.]. 

Etim. De barba y pun-iente, de pun- 
to, que apunta, mejor que de pungen- 
ten = que punza. 



Barbitaheño. II, 1. 6 moreno de 
rostro, y barbitaheño [roya, ó roja]. 

Etim. Como tahén, la caballería que 
hace mover la tahona, parece venir 



de ,.r-=^^ 



tajhin trigo, trigueño, 

tahona es el tajhüna. 

Barb-ndo. II, 48, 181 un escudero 
de casa, hombre ya en dias, barbudo. 
Etim. De barb-a. 

Barc-a, -o. 1, 20, 78 no aula barca, 
ni barco. [«Barca, vagel pequeño, ma- 
yor que barco» (Cov.]. —40,211 compre 
allá una barca, y buelua por los de- 
mas. — 45, 243 portazgo, ni barca [dere- 
cho del pasar un río en la barca]. || 
II, 29, 110 De la famosa aventura del 
barco encantado. 
Etim. Cfr. Varar. 

Barc-ada. II, 29, 113 a dos barca- 
das como estas, daremos con todo el 
caudal al fondo. 
Etim. De barca. 

Barcelona. II, 3, 10.— 59, 228 otras 
justas ay en Barcelona.— 72, 272 Bar- 
celona, archiuo de la cortesía, alber- 
gue de los estrangeros... 

Barcino. II, 74, 276 dos famosos 
perros, para guardar el ganado, el uno 
llamado Barcino, y el otro Butrón. 
[Dícese barcino el perro ó el buey que 
tiene el pelo mezclado de blanco y 
pardo, ó royo: «galgo barcino, ó malo 
ó muy flno», dice el refrán. Así solla- 
maba uno de los perros de caza de Fe- 
lipe II, como dice Argote de Molina 
en su discurso sobre el Libro de la Mon- 
tería (c. 19]. 

Etim. Barzos en náutica por made- 
ros que hacen bordo en escotilla, barz- 
-al en América por maleza (Ciervo), 
barz-on ó anillo de madera, en un 
principio de ramaje,y en náutica soga 
de esparto con nudo para asegurarse 
al cintero al bajar suspendidos de él, 
barch-at entre los mozárabes haz de 
cosas menudas, de leña, barch-in sera 
de esparto, cat. barj-ola, cast.barj-ul- 
-eta bolsa, alforjas, barc-ia desperdi- 



BAR 



— 156 — 



BAR 



cios del grano, aechaduras, barc-ina 
en Andalucía red de esparto, carga ó 
haz de paja, barcin-ar coger gavillas 
de mies y echarla en el carro para lle- 
varlas á la era, barc-ino y barc-eno de 
color de esparto propiamente, barceo 
esparto seco que sirve de estera en los 
lugares pobres de Castilla, al-barza 
canasta de pescador hecha de mim- 
bres, pg, bar^a, cat. barsa por zarza. 
En el alto Aragón barza es la zarza. 
Todos términos que llevan consigo la 
idea de ramaje, de bar-tch cosa que 
impide y retarda, como barda, varga; 
en eúskera barze es travesano de las 
puertas de campo, barzun, bartzun ba- 
dil para coger brasas en forma de 
gancho, barza haya pequeña, bartz, 
bartch liendre. Cfr. Varar.) 

Barda. I, 13, 43 que entró en la 
fortaleza de la caualleria dicha, no 
por la puerta, sino por las bardas, co- 
mo salteador, y ladrón [por las bardas 
de encima de la tapia ó las que for- 
man el seto]. — 17, 6-4 Prouó a subir 
desde el cauallo a las bardas [del co- 
rral].— 41, 215 por las bardas, ó pare- 
des del jardin, auian saltado quatro 
Turcos. II II, 3, 11 Aun ay sol en las 
yardas [aun no es tarde]. 

Etim. Cfr. Varar. 

Barniz. II, 14, 52 unas narizes de 
pasta, y barniz de mascara.— 16, 55 las 
espuelas... dadas de un barniz verde. 

Etim. De berniz su variante, del fr. 
vernis de vernir, de un *vitrinire de- 
rivado de vitrum = vidrio, es decir vi- 
driar, dar vidriado aun objeto. 

Barniz-ado. II, 62, 241 pintada 
y barnizada como jaspe. 

Etim. De barniz-ar, de barniz. 

Baron-ia. I, 18, 67 señor de las 
Baronías de Vtrique. 

Etim. Cfr. Varar. 

Barra. 1.2,3 poniéndole unas ba- 
rras de hierro. — 21. 87 Esso pido, y ba- 
rras derechas, di.xo Sancho [sin tram- 
pa ni engaño en el juego, que se jue- 
gue clara y limpiamente: el bueno de 



Sancho se olvida de la Señora de 
Panza y de los Pancicos chicos].— 25, 
112 que tira tan bien una barra como 
el mas forzudo.- 33, 163 Y quando el 
amigo tirasse tanto la barra [se exce- 
diese], que pussiese a parte los respe- 
tos del cielo. |] II. 19, 70 gran tirador 
de barra.— 19, 72 tirar la barra.— 41, 
156 laauentura es ya acabada sin da- 
ño de barras [«Suele por alusión sini- 
ficar tanto como sin perjuicio de ter- 
cero» (Cov.). «Barras en el juego del 
argolla, lo que ella es haz; y díjose así 
por estar señalada con unas rayas 
atravesadas unas con otras, como las 
barras, ó barretas que se cierran con 
maderos y estacones enrejados, de 
los cuales usan en las castramenta- 
ciones y en las plazas, cuando en ellas 
se corren toros, para cerrar las calles. 
Estar en barras, estar dentro de la ar- 
golla, próximo á embocarse: dícese 
del que tiene su negocio en buen pun- 
to y casi seguro». La metáfora siu daño 
de barras está, pues, tomada del juego 
dicho, «cuando tirando alguno cabe 
tuercen el argolla, no siendo su inten- 
to tirar á ella, sino á la bola del con- 
trario» (Cov.]. - 51, 195 Esso pido, y ba- 
rras derechas. 

Etim. Barrar ó barr-ear es cerrar, 
fortificar, cercar, encerrarse dentro 
de una defensa, en náutica como va- 
rar: del eúskaro barr, que vale dentro, 
por ser intensivo de bar, que vale aba- 
jo, barruti, barrutegi = cercado, ba- 
rru = lo de dentro, barrutu = ence- 
rrarse dentro, barro, barro egin coger, 
encerrar, barro-ki establo, barru, barr- 
-un interior, barrundu penetrar. Barr- 
-era, barr-eda, barr-a todo lo que cie- 
rra y detiene, como barr-ote de hierro, 
banco de arena que cierra la entrada 
de una ría, después toda pieza larga 
de metal, etc., bari'-ote, des barr-ar ó 
pasar de la rayaó cerco, desbarr-o, 
al-barr-ada cercado, pared de piedra 
seca. La acepción de cercar é impedir 
es la única en it. barra, barrare, ba- 



BAR 



— 157 



BAR 



rriera, fr. barre, barrer le passage, 
barreau, em-barrasser, prov. barras 
impedimento. Korting acude al hipo- 
tético *barr-us, de varus torcido de 
piernas, que nada tiene que ver con 
el cerrar y barrear. «A traque barra- 
que» significa pasando por toda clase 
de dificultades. En Titaguas barra 
por quijada. 

Barrabas. I, 5, 15 Encomendados 
sean á Satanás, y a Barrabas tales li- 
bros. [Barrabas para los cristianos es 
el tipo del liombre malo, «es mas malo 
que Barrabas, tiene lapielde Barrabas^: 
la razón es por haberlo preferido los 
judíos á Cristo]. || II, 5, 17 Ven acá bes- 
tia, y rauger de Barrabas replico San- 
cho [á su mujer!].— 57, 216 Barrabas 
te acompañe. 

Barragan-ia. I, 11, 36 Por lo de 
barragania [por mera barragana ó 
amiga]. 

Etim. De barragan, que en el Fuero 
Juzgo vale soldado, valiente, patriota, 
en una Biblia escurialense (Í-./-4, f. 
340): «Dios barragan» por Deus fortis. 
Barragan-adas son valentías: «A bien 
te salgan, hijo, tus barraganadas, el 
toro estaua muerto, y haziale alcoca- 
rras con el capirote desde las venta- 
nas» (Hern. NüñezJ. <E1 moro Aven- 
galuon mucho era buen barragan. \ 
Con dozientos que tiene y va caual- 
gar. (Cid 2680). Si se permite fanta- 
sear, puesto que barr- indica el cerca- 
do y muralla primitiva hecha de tron- 
cos y ramas (Cfr. Barra), y gan en 
Eúskera vale encima, sobrevenir (Cfr. 
Ganar), barra-gan suena el valiente 
que salta el muro, que gana la plaza, 
ó el que está sobre el muro bien for- 
talecido, soldado valiente. Tal vez te- 
nemos aquí el término ibérico para 
nombrar al guerrero. Eguilaz me di- 
ce que barragana cree que viene de 

L^^ W' = niara jhaná ^= mujer de bur- 

del; tengo dificultad en el cambio de 

'/» en 6 y de jh (j) en r/. Como mance- 



ba de mancebo, díjose de barragan. 

Barranco. I, 28, 138 no hallé de- 
rrumbadero, ni barranco, de donde 
despeñar y despenar al amo [ribazo 
alto sobre una quiebra, como hoy se 
entiende en América, y se halla en 
Garcilaso {Egl. 2). «Llegué á un ba- 
rranco de muy gran altura», y Maria- 
na (1. 6, 14) hablando de las ibarran- 
cas muy altas» por entre las cuales 
corre «el Tajo acanalado entre» ellas 
en Toledo]. |i II, 13, 45 Xo ay camino 
tan llano que no tenga algún trope- 
zón, o barranco. — 46, 172 pero como es 
ligero el tiempo, y no ay barranco que 
le detenga. 

Etim. Adjetivo -ko de barr-an, barr- 
•en = hondura, dentro, en Eúskera; «á 
trancas y barrancas», barranc-a, ba- 
rranc oso, barranqu-illa, a-barranc- 
-arse, des-era-barrancar (Cfr. Barre- 
nar, Barriffa, Barri(nto).'Em-harn-ecer 
es engordar, tomar carnes interior- 
mente, de barne-an, barne-tik dentro. 

Barren-ar. II, 8,28 quien barrenó 
los nauios. 

Etim. De barren-a, barren-o ó agu- 
jero que se hace penetrando: del eús- 
karo barr-en = dentro; elveru-inus,de 
veru = asador, no hubiera reforzado 
la r, ni existe nuestro vocablo fuera 
de España. (Cfr. Barranco.) 

Barrer. II, 8, 27 deue andar mi 
honra... al estricote aqui y alli ba- 
rriendo las calles [al retortero, á mal 
traer, como escoba que so arrastra al 
barrer las calles].— 40, 151 o ya por los 
ayres, o ya rastreando, y casi barrien- 
do la tierra.— 61, 236 flámulas, y ga- 
llardetes, que tremolauan al viento, y 
bessauan, y barrían el agua.— 63, 247 
primero quisieron barrer esta costa, y 
hazer alguna pressa si pudiessen. 

Etim. De verr-er-e, por verser-e. 

Barriga. I, 9, 29 barriga grande. 

II II, 10, 35 el albarda, que también 

vino a la barriga de la pollina.— 20, 

77 y aunque no tiene barriga [la mu'^r- 

te] da a entender que está hidrópica. 



BAR 



- 158 — 



BAR 



y sedienta de. || II, i le daua dos pal- 
maditas en la barriga. 

Etim. Barr-ica y barr-aca están sin 
duda conexionados, y si la r fuerte es 
originaria, como parece, y por ella se 
distinguen barraca de barca y varga, 
no dudo en derivarlos del eúskaro 
barr = dentro, pues aunque barraca 
pudiera haberse dicho por el ramaje, 
mejor se explica como barrica, por la 
idea de dentro, de meter, y se confir- 
ma con barriga su variante. Barra- 
c-on, barrig udo, barric-ada, Derivan 
de barraca, en fr. baraque, it. baracca. 
Barr-il es un adj. -il con la misma 
idea de barr-ica, como barr-al por 
otra vasija de vino en Segorbe y pa- 
rra la de miel en Aragón. (Cfr. Ba- 
rrenar.) 

Barr-il. I, 41, 222 dándonos dos 
barriles de agua y algún bizcocho. 

Etim. Cfr. Barr-iga. 

Barro. II, 20, 77 estare yo mascan- 
do barro [muerto, por meterse la tie- 
rra por laboca del cadáver].— 30, 116 
como un alcaller que haze vasos de 
barro . 

Etim. A-barrir por destruir, asolar, 
abarrerlas = destruirlas {Cal. e Diim- 
na): del eúskaro barrutu, barreatu, 
barraiatu = esparcir, disipar, arrui- 
nar, derrumbar. Es el barra más fuer- 
te quo bara := abajo, es decir echar 
abajo intensamente, derruir, esparcir. 
En Andalucía barr-iscar y barrisqu- 
-ear por entregar ó vender á bulto sin 
cuenta y razón, de donde á barrisco ^=-- 
á red barredera, abarrajar por aco- 
meter y derrotar al enemigo, abarra- 
jarse por tropezar cayendo, y entre- 
garse al libertinaje, abarraj-o, a-barr- 
-ote ó fardo para llenar á granel, 
abarrot-ar, abarrotamiento. «Es red 
que lleva abarrisco | Todo el mund0'> 
(Luc. Fern. 80), cuya ortografía se 
debe, según me sospecho, á la Acade- 
mia, quo editó la obra, pues debiera 
decir d barrisco. A-barrar ant. (?) era 
lanzar una cosa contra otra, en Álava 



barr-on por sobeo, y bar-te por pan 
hueco con harina de segunda, usado 
en Hermua, Larrea y Salvatierra. Ba- 
rr-o no dudo en derivarle del mismo 
barretu.del cual abarrir,sin el simple 
correspondiente: el barro es lo derra- 
mado y deshecho. Efectivamente, en 
Asturias barr-uzar es lloviznar y ha- 
cer aspersiones, barru-eira es montón 
de farr-ones que se queman en la he- 
redad, términos que nada tienen que 
ver con barro, si no es la idea común 
de derramar. Embar-duñar, dun = el 
que tiene, y por metátesis embadur- 
nar, en Aragón bar-doma por sucie- 
dad, lodo corrompido, en Murcia bar- 
dom-era por broza que en las aveni- 
das arrastran los ríos; barr-os ó man- 
chas, barroso, barrizal, barr-on, ba- 
rr-ero, barri-al, em-barrar, des-emba- 
rrar, barr eño ó hecho de barro. En 
Galicia es-barrar es tirar una cosa, 
es-barr-ufar esparcir, salpicar un lí- 
quido con la boca, como las plancha- 
doras, ó al estornudar; en el L. de ce- 
trería de Evangelista barr-ados por 
cubiertos, embarrados. Parra ó vid 
que se extiende, en gall. bai-ra, ade- 
mas vasija para echar miel: de parra 
= desparramar, intensivo de barra, 
parra parra = en abundancia, parra-u 
= pródigo, parra-t= fanfarrón, pa- 
rra-parra nator=vengo con franque- 
za, abierto, parra = i'isa, parr-uri = 
sonrisa, como baiT-a = risa, por es- 
paciarse y extenderse las facciones y 
el ánimo, part == derramar, extender, 
parraska =: multitud, gran abundan- 
cia de algo. Los derivados aclaran 
mejor esta etimología. Parr-al, adj., 
parr-ar por extender un árbol las ra- 
mas, cmparr-ado. parr-illa por ser co- 
mo un emparradito, parr-iza ó parra 
silvestre. Parr-on ú orza del derramar, 
como parra vasija, des-parra-mar con 
-ma, despar-p-ajo dim., desparpajar 
de par-par ó hablar mucho, par-p-ado, 
parpadear por extenderse sobre el ojo, 
parpadeo, creo que por parpar-do, an- 



BAR 



- 159 — 



BAS 



dar de parr-anda ó regocijo, -anda, 
como en bar-anda, en vol-andas, do 
andar, desparramado ó de bureo (ba- 
rre, risa, regocijo). Es-parr-ar signi- 
fica en Asturias abrir y extender mu- 
cho las piernas, como es-parr-anc-ar- 
se, de ancas, parr-on el buey abierto 
de cuernos, parr-ello el que tiene las 
piernas arqueadas, abiertas. En Ara- 
gón es barrarse esbarrearse ó des-ba- 
rrarse es desparramai'se, separarse, 
por ej. un toro de la manada, y pa- 
rr-eiroen Asturias(Villalon)la tenada 
ó sitio en que se tiende y guarda el 
heno. Des-pil-farrar, despilfarr-o es 
derramar (-farr-) lo reunido ó ganado 
^pil, bil). Par-par ó voz natural del 
pato no es más que el modo que tiene 
de ensanchar las patas, y así pai*ro, y 
•en Álava parra es el pato. Barr-anqu- 
-ear es en Segorbe no ir muy derecho, 
es decir separándose, barranqu-era la 
peonza, cuando por no tener bien li- 
mado el clavo da vueltas como espa- 
tarrándose. En el alto Aragón barra- 
c-udo es el patituerto, barr-osca el 
escobajo de la uva, barr-astas el cala- 
vera de cabeza ligera, es-barrar por 
desviar, des-barrar, disparatar, es- 
barr-ero lo que va suelto, lo sobrante 
de un número ó cuento. En Honduras 
a-parra-gado=8parrado (Membr.), des- 
-parpa-jar = dispersar, de donde des- 
parpajo con soltura, posverbal: -jar es 
diminutivo, y debió decirse primero 
des-par-par, de donde par-pado por 
par-par-do. En gall. es-parrar despa- 
churrar ó extender. En Bagn. de Bi- 
gorre es-parricat = éparpillé. 
Barr-oso. I, 27, 121 buey barroso. 
Etim. De barr-os. 

Rarrnnt-o, posv., I, 3, 7 y ya te- 
nia algunos barruntos de la falta de 
juyzio de su huésped.— 39, 203 y aun- 
que tenia barruntos, y casi promessas 
ciertas, de que.— 42, 226 le dio saltos 
el coraron, y barruntos, de que aquel 
era su hermano. 1| II, 16, 56 Do esta ul- 
tima razón de don Quixote, tomó ba- 



rruntos el caminante, de que.— 49, 189 
y aun a Sancho le vinieron desseos y 
barruntos de casar al moQO con San- 
chica. 

Etim. De barruntar = sospechar, 
oler, ant. barruntes por espías {Par- 
tid. 1. 11, t. 26, p. 2), barront-a por no- 
ticia, aviso {Ahx. 1729, 1981): del eús- 
karo barrun = dentro contaminado 
con su pariente barrenda = espiar, 
escuchar pegando el oído á tierra, 
tendido en ella, como aun lo hacen 
los salvajes en sus guerras, de barr- 
-en-da = estar tendido abajo {Gfr. Ba- 
rrenar, Barro). 

Bartolomé. I, 4, 11 me desollará 
como a un S. Bartolomé. |] II, 2, 9 lle- 
go el hijo de Bartolomé Carrasco. 

Basa. II, 6, 21 como lo es la punta 
de la pirámide, que respeto de su bas- 
sa ó assiento no es nada.— 28, 108 la 
valentia que no se funda sobre la basa 
de la prudencia, so llama temeridad. 
Etim. De ¡Bá-oig, pa-ivo) = andar. 
Basca. I, 17, 62 le dieron tantas 
ansias y uascas. 

Etim. Del eúskaro bas-ka, bas-ka-tu 
— saciarse, comer, propiamente fru- 
tos del campo ó bas, propio de las 
gentes primitivas, como bas-ko = 
montañés. Ant. bas-co, basc-ar, basc- 
-oso; bearn. basca = inquietar, bas- 
ca-s = se soucier. Según Korting del 
eúskaro baska. 

Basilea. I, 49, 261 en la ciudad 
de Basilea. 

Basilio. II, 19, 70 el despechado 
Basilio. II I, V ni dixo nada San Ba- 
silio. 

Basilisco. I, 14, 49 o fiero basilis- 
co. [«Constat aggravari vulnera in- 
troitu eorum, qui unquam fuerint 
serpentinm canisve dente laesi» (Plin., 
1.28, c. 3]. 

Etim. De ^ao-.Xtaxos = regulus, re- 
yezuelo, de paai-Xeój = rey. 

Bast-ante. 1,2, 5 fuera bastante a 
derretirle los sesos.— 9, 29 aquel solo 
golpe fuera bastante para dar fin a su 



BAS 



— 160 



BAS 



rigurosa contienda.— 17, 61 no es bas- 
tante indicio esse, para creer, que.— 
20, 76 son bastantes a infundir miedo, 
temor, y espanto en el pecho del mis- 
mo Marte.— 28, 136 que razones serán 
bastantes, para persuadir a mis pa- 
dres... que. II II, 26, 100 el solo es bas- 
tante para sacar a su esposa.— 55, 211 
sufragios tiene nuestra santa madre 
la Iglesia Católica Romana, bastantes 
a sacarte de las penas en que estas. 

Etim. De basta-r. 

Bastante-mente. II, 8, 26 aque- 
lla jamas bastantemente alabada gen- 
tileza y hermosura. 

Etim. De bastante. 

Bastant-fsimo. II, 19, 73 el dio 
por disculpa bastantísima a su pare- 
cer, ser costumbre. 

Etim. De bastan t-e. 

Bastar. I, 1, 1 basta que en la na- 
rración del no se salga un punto de la 
verdad.— 2, 6 para mi cualquiera cosa 
basta. -4, 11 basta que yo se lo mande, 
para que me tenga respeto— 15,55 no 
han de bastar todos los emplastos de 
un hospital.— 18, 68 que solo basto a 
dar la Vitoria a la parte a quien yo 
diere mi ayuda.— 21, 88 para ser Con- 
de esto me basta. -29, 144 bastarame 
subir en las ancas de una destas mu- 
las.— 33, 164 bastará para afligirte, y 
deshazerte, que la sepas tu mismo.— 
37, 195 y perdóname, y basta. Basta, 
dixo don Fernando, y no se hable mas 
en esto.— 39, 202 porque a mi me bas- 
taua el resto, para acomodarme, de lo 
que auia menester un soldado.— 45, 
240 Basta, si es que esta bazia es yel- 
mo, también deue de ser. I! II, 26, 100 
basta ver como don Gayferos se des- 
cubre. \ 

Etim. Cfr. Baato. 

Bast-ardo. I, 7, 20 porque aquel 
bastardo de don Roldan [La compe- 
tencia en los amoi-es de Angélica hizo 
enconados enemigos á los dos Pala- 
dines Roldan y Reinaldos de Montal- 
ban, que antes eran amigos, y sobre 



ello se combatieron en presencia de 
la dama {Orkiiulo enamor., 1. 1]. — 13,43 
no seria tenido por legitimo, sino por 
bastardo.— 41, 215 aunque ella habla- 
ua la bastarda lengua. 

Etim. De bast-o en la acepción de 
cosa cerril, como burdo de bur = 
monte, ó borde de bor = monte. (Cfr. 
Basto.) 

Bastee-ido. 1, 19 73 una azemila 
de repuesto... bien bastezida de cosas 
de comer. 

Etim. De bastec-er, bast-ar. 

Basti-mento. 1, 12, 36 de los que 
les traian del aldea el bastimento 
[provisiones de boca, término propia- 
mente militar, que se emplea para el 
abastecimiento de una plaza, origi- 
nariamente, después del ejército, do 
la armada].- 41, 223 sacamos de la 
barca los bastimentos que tenia. F 11^ 
51, 198 ordeno, que no huuiesse rega- 
tones de los bastimentos en la Repú- 
blica. 

Etim. De basti-r (Basto). 

Basto. II, 5, 17 descubriendo la 
hilaza de su tela basta y grossera.— 
38, 145 con voz antes basta y ronca 
que sutil y dilicada. 

Etim. Basto, de la persona rústica, 
tosca, grosera: «En basta ropa conmu- 
tó gustoso I La loriga, la cota y la co- 
raza» (MoRAT.), ademas albarda: «Hi- 
zo, pues, poner los ha.^tos y el bagaje» 
(Mar.), y as en el palo de naipes lla- 
mado bastos, es decir palos: «Pero en- 
tran en la de copas ó bastos» {Pie. 
./)(.sf.). Tratándose de palos y del bas- 
te hecho con ramaje y de persona rús- 
tica, la raiz nos lleva al bosque ó al 
monte: tal significa bas, baso en Eús- 
kera, de donde basa ti, basa- tu = sal- 
vaje, baz-terra = lo del monte, ha- 
cienda, terreno, región, basa-iaun = 
el señor del monte, valle Baztan: la 
raiz es basta de bas y -ta, y Diez !a 
cree euskérica. Ba-s vale bosque, 
monte por lo enredado, amontonado 
de ba = uno (Cfr.Soía).Bast-on aum.. 



BAS 



-ih- 



BAT 



baston-azo, baston-cillo, baston-ero; 
it. bastone, prov. basto(n), fr. báton, 
pg. bastáo, todos derivados, como se 
vé, del castellano, donde sólo existe el 
simple basto por palo. En Du Cange: 
basta = vallum, septum, clitella, bast- 
-aga = carga, del baste, bast-a, ó bas- 
to, como hecho primitivamente de ra- 
maje; it. basto, prov. bast, fr. bast, 
bát. Basto por tosco, es decir cerril, 
basta por hilván tosco, bast-illa, bas- 
ta-mente, bast-ear, bastill-ar, em-bas- 
tar, embast-e. Con -ardo: bast-ardo, 
bast-arda,bastard-ear,bastard-ía, pro- 
piamente por degenerado y vil, co- 
mo borde, tomada la metáfora en am- 
bos del campo, y como en eúskera 
sasi-ume = hijo de zarzas, en ant. fr. 
fils de bast. Bast-ir ant. por edificar, 
hacer {Alex. 1439, 1789), por batir 
(1046), por abastecer (705, 1047), por 
fortificar (Berc. S. Mili 399) «bastien- 
do los castiellos, las villas encerran- 
do», bast-ida por castillo, plaza fuerte 
(Alex. 1415), bastirlas = prepararlas, 
llenarlas (Apol. 60); propiamente era 
hacer una empalizada con troncos y 
ramas para defenderse, como se de- 
fienden los salvajes, pues tales son las 
murallas primitivas. Bastida lugar 
fortificado, bastilla dim. fortaleza, 
fr. bastille, bastión baluarte, bastion- 
-ar, bastimento ó edificio de bast-ir 
edificar, bastionar, a-bastionarse; it. 
bastia, basti-one, fr. bastida, bastille, 
pg. y prov. empalizada, casa de cam- 
po, bastidor es lo que obra, en Du- 
Cange basta = vallum, septum, en 
Alexandre (152) vastir por trabar, em- 
prender. Del defenderse y preparar 
se dijo bastir por abastecer {Alex. 705, 
1047) y por preparar, llenar {Apol. 60), 
mientras que bastecer vale tramar, 
urdir, inventar {Alex. 1738, 1846), es 
decir preparar, edificar, como bas- 
tir. Aquí tenemos, pues, el origen de 
bast-ecer, a-bastecer, abast-o, abasteci- 
mientos, bast-imentos, basto ant. por 
abastecido, bast-ar, bast-ante, a bast- 



-ado, abast-anza, de origen desconoci- 
do; en las románicas bastare casi sin 
derivados, como los demás términos 
de esta raiz, por ser española, del 
eúskera. Vastago se ha querido traer 
del gótico vachtus crecimiento; es el 
basta crecer del bosque, basto = pa- 
lo, y ago, comobál-ago de bala, bald- 
-ragas de baldrés, etc. 

Bastón. I, 13, 41 Traia cada uno 
un gruesso bastón de azebo en la 
mano. 

Etim. De bast-o en la acepción ori- 
ginaria de cosa de monte ó selva. 

Bas-ara. I, 15, 55 como un costal 
de uasura. 

Etim. Cfr. Baza y Bajo. 

Batalla. I, 1, 2 de pendencias, ba- 
tallas, desafios.— 4, 13 conmigo soys 
en batalla.— 6, 18 con la batalla que el 
valiente Detriante hizo con el Alano. 
— 18, 65 o que gusto puede ygualarse 
al de vencer una batalla.— 31, 154 an- 
tes de entrar en la batalla, que salien- 
do vencedor della.— 35, 187 en una ba- 
talla que en aquel tiempo dio Mon- 
siur de Lautrec, al gran Capitán.— 44,^ 
235 le rieto, y desafio a singular bata- 
lla.— 44, 239 no ha hecho con el [el 
yelmo] mas de una batalla. " II, 25. 96 
han salido... a darse la batalla.— 65, 
252 sobre el cauallo con que entro en 
la batalla. 

Etim. De batir, y parece venido de 
fuera de España. «Batualia. quae vul- 
go battalia dicuntur, exercitationes 
militum vel gladiatorum significant» 
(según Adamantinus Martyrius en Ca- 
siodoro). 

Batall-ar. II. 4, 15 condición, que 
el se lo ha de batallar todo. 

Etim. De batall-a. 

Bat-an. I, 20, 81 seys ma^os de 
batan. 

Etim. De bat-ir. 

Batan-ado. II, 38. 144 vestidas de 
unos mongiles anchos, al parecer de 
añascóte batanado. 

Etim. De batan-ar. 



BAT 



— 162 — 



BAZ 



Batan-ar. I, 21, 83 no querría que 
fuessen otros batanes, que nos acabas- 
sen de batanar, y aporrear el sentido. 

Etim. De batan. 

Batel. II, 1, 5 un pequeño batel, 
sin remos, vela, mástil, ni xarcia al- 
guna. 

Etitn. Del ital. battello, prov. batelh, 
fr. batean, dim. del ital. batto, proba- 
blemente del germ., ant. norso batr, 
al. Boot = bote. 

Bat-ería. II, 51, 196 porque en sa- 
biendo el pueblo, y los que te tratan 
tu inclinación determinada, por allí 
te darán batería, hasta derribarte en 
el profundo de la perdición, [metáfo- 
ra del batir con artillería los muros]. 

Etim. De batir. 

Batir. I, 18, 67 el otro que bate las 
hijadas con los herrados caréanos á 
aquella pintada y ligera cebra.— 19, 72 
y creció mas el batir [de los dientes], 
y dentellear, quando. |¡ II, 58, 220 ni 
hemos batido la tiei'ra con los cuer- 
pos [no nos han derribado en tierra]. 

Etim. Cfr. Pata. 

Bansan. II, 11, 37 Pareceme que 
los veo andar por el Toboso hechos 
unos bausanes buscando a mi señora 
Dulcinea [el que está parado mirando 
algo con la boca abierta; antiguamen- 
te el bulto ó figura de hombre embu- 
tido en paja y con armas, que solía á 
veces ponerse en ios adarves para 
alucinar á los sitiadores. En Hita ad- 
mite femenino: «Si podieres, non 
quieras amar muger villana 1 Que de 
amor no sabe, es como baíisaua^]. 

Etim. Cfr. Embaír. 

Buntismo. I, 42, 225 padi'ino del 
Bautismo de Zorayda. 

Etim. De ^a7:-T-to)aóc, bautism al. (Cfr. 
Baiiti-ar). 

Bautista. II, 60, 235 San luán 
Bautista. 

Etim. De PaTi-t-io-Ti^g, Pa7:-x-£^ü)=bau- 
tizar. 

Bautizar. I, 37, 196 Luego no es 
bautizada... que obligasse á bautizalla. 



i; I, III y después los podeys bautizar 
[los sonetos], y poner el nombre que 
quisieredes. 

Etim. De baptizare = ^aT:--c-£^(i) = su- 
mergir: en Berceo baptear (Z/Oor. 131). 
batear {S. Lar. 83), baptizar {S. Or. 9). 
Posv. bautiz-o, de bate-ar bate-o. 

Bayardo. I, 52, 276 Excede á Bri- 
lladoro, y a Bayardo. 

Bayarte. II, 40, 151 ni menos Ba- 
yarte que fue el [caballo] de Reynal- 
dos de Montaluan [ó Baijanto, que sir- 
vió á Astolfo, Carlomagno, al Rey 
Agrican de Tartaria, al Rey Gradaso, 
á quien se lo cogió Orlando al vencer- 
le en la isla de Lampedosa; de sus 
habilidades habla la historia de Mor- 
gante {Orí. fur., c. 1]. 

Bayeta. II, 1, 1, una almilla de 
vayeta verde.— 23, 86 con un capuz de 
bayeta morada —38, 145 vestida de 
finissima y negra vayeta por frisar, 
que á venir frisada descubriera cada 
grano del grandor de un garuanzo 
[«especie de paño flojo y de poco pe- 
so, del cual usamos en Castilla para 
aforros, y para lutos. El paño que fri- 
san por el haz se usa por luto de or- 
dinario» (Cov.].-69, 263 Vistiere de 
vayeta, y de añascóte. 

£'í/>H. Probablemente del ital.baiet- 
ta = paño negro, de bayo, de badius 
(Yarron en Nonius y Palladius). 

Baza. II, 46, 173 y do ay primera 
belleza, | la segunda no haze baga [no 
gana; «la junta de 2, 3 ó mas cartas 
que uno ha cogido y (¡añado en el jue- 
go de los naipes» (Cov.]. 

Etim. Baza es reunión de cartas, que 
coge el que gana la mano, meter baza, 
sacar baza. «Este mundo es juego de 
bazas | Que solo el que roba triunfa y 
manda» (Quevedo); em-baz-ar poner 
mucho en el montón {L. Ferv. 32), 
bac-eta naipes que quedan ó monton- 
cito después de repartir los necesa- 
rios, bac-iga juego especial: es el eús- 
karo batza unión, reunioD, derivado 
de ba = uno (Cfr. Baile). Pero convie- 



J 



BAZ 



— 163 — 



BAZ 



ne ver otros términos para explicar 
no pocos castellanos. El mismo batza 
■vale orujo, heces, batza-i y batze re- 
•coleccion de ba-tu, acción de unir, 
batz-ar reunión, junta, batzu algunos, 
l>azi salsa, negro, sucio, rebañar pla- 
tos, etc., basa lodo, cieno, salvaje, 
monte, basa-tar salvaje, bravio, bas-o 
monte, selva (Cfr. Basto): batz, patz, 
patch valen heces, orujo, suciedad. 
Ahora véanse los derivados castella- 
nos. Bazo vale apretado, moreno, ne- 
gro: «Baga compuesta á la blanca de- 
nuesta», «No le hallaron sino un peda- 
zo de pan bazo» (Megía), bago por mo- 
reno, pardo {Baena 417), al-baz-ano de 
color gris, castaño, el bazo ú órgano 
así llamado por su color amarillo ne- 
gruzco, y que quieren traer de badius, 
•que sólo pudo dar y dio bayo.Em-baz- 
-ar, que hemos visto significa poner 
mucho, es en Baena (96) embag-arse 
hundirse impedido como en el cieno, 
em-baz-ado equivale á embarazado y 
Á em-pach-ado, basa es en Asturias el 
sedimento de las charcas, fr. vase, y 
baz-un-cho empacho y gordinflón, -un 
= bien, muy, -cho dimin., baz-cayo en 
Boal de Asturias la escoba de helé- 
chos para el horno, kai = apto, ins- 
trumento, bas-ca y bas-quiña la saya 
<iue recoge la suciedad, -kn, -Jcin = 
hacer, bas-ura es el eúskaro bas-ur 
■cieno, fango en los bosques, agua to- 
rrencial del monte, rocío, de ur agua, 
t)as monte, bach-e es cieno en las ca- 
lles, sitio sucio donde meten el gana- 
■do, de batch, variante de batz, bas, 
■embaz-ar es detener, embargar, dejar 
parado, admirado, embazad-ura, em- 
bazarse empacharse, bazar y embazar 
teñir de negro ó bazo, baz-ucar revol- 
ver lo líquido poniéndolo bazo ó re- 
vuelto, dimin. -uca, bazuqu-ear, bazu- 
■que-o, en Aragón báz-aro escoria, co- 
mo búc-aro, cánt-aro. Variante de baz- 
-ucar, del revolver ensuciando, me- 
near, es en el alto Aragón bach-ocar 
:golpear las legumbres socas para des- 



prender los granos, en Monzón des- 
-bachocar, bachoc-a la vaina de toda 
legumbre. De patch derivan: em-pach- 
-ar, empach-o por indigestión y ver- 
güenza, que llenan y embarazan ó sea 
embazan, pach-in-ada dicho grosero, 
pacho, pach-on, pach-orra, pachorr- 
-udo, por no poderse menear de gor- 
do ó lleno, pach-uch-ada en Aragón y 
Navarra dicho ó hecho grosero, es- 
-pach-urrar, des-pach-urrar aplastar 
lo blando resultando un revoltijo su- 
cio, de urra, urratu romper, como es- 
-panz-urrar, en Honduras a-pach-u- 
rrar y a-pach-ar valen lo mismo, y 
pacha, pache se dice de las cosas 
aplastadas, pacho! en Aragón es inter- 
jección de desagrado, «pach- otero 
mundo este!», que da náuseas y bas- 
-cas, base-oso, bascos-idad, del bas 
antes visto. En fin paz puerca lleva 
en paz- la misma raíz, como paz-gu- 
-ato adj. -go, pesado, tardo como pa- 
chorrudo. Des-pach-ar se dijo del ale- 
jar de sí, como ¡pacho! es lo opuesto 
de em-pachar, detener, en gall. es-pa- 
jo-ar, espaj-otar espantarlas aves, ó 
moscas, esparcir las nubes, ahuyen- 
tarlas. Empachar no puede venir de 
*impacto, *impactio, que hubieran da- 
do empechar. En prov. bachuca, ba- 
chucha agitar, revolver lo líquido, 
echar á tierra, se bachuca rodarse en- 
tre el barro ó el polvo, hachas reci- 
piente para macerar algo, bacho «bat- 
toir pour aplanir les ouvrages d'argi- 
le» (Mistral). Korting deriva baza del 
persa bazze ganancia; pero no es ese 
el sentido de baza, sino el de montón, 
suciedad, revoltijo. Ni baz-ofia viene 
del al. súf, sauf, por mas que en it. zuf- 
fa sea «polenta di gran turco teñera 
che si prende col cucchiaio». Bueno 
es el gran turco para apechugar con 
la bazofia castellana, ó sea la ofa sucia 
ó baza, como en gallofa, es decir 
sopas. 

Bazan. I, 39, 204 don Alvaro de 
Bagan. 



BEA 



164 — 



BEL 



Beatificar. II, 8, 29 canonizaron, 
ó beatificaron dos frailecitos Des- 
calzos. 

Etiui. De beati-ficare, beatus = bea- 
to, fac-ere = hacer. 

Bebe-dor. II, 33, 131 debaxo de 
mala capa, suele auer buen beue- 
dor. 
Etim. De bebe-r. 

Beber. I, 2, 7 mas al darle de be- 
uer.— 5, 15 y beuiase luego un gran ja- 
rro de agua fria.— 17, 61 Hijo Sancho, 
no beuas agua, hijo no la beuas, que 
te matara.— 26, 116 destos arroyos, los 
quales me han de dar de beuer, quan- 
do tenga gana.— 31, 151 a beuer en una 
fuentezilla. || II, 20, 77 está hidrópica, 
y sedienta [la muerte] de beuer solas 
[todas] las vidas de quantos viuen, 
como quien se beue un jarro de agua 
fria [con la misma facilidad]. — 35, 139 
como quien dize, beue con gindas [co- 
mo «miel sobre hojuelas», que el ser 
Gobernador aumenta la mala pasada 
de querer que se azote, bebe con guin- 
das en Góngora (romance 10, fol. 113, 
edic. de 1651]. 
Etiyn. De biber-e. 

Beb-ida. 1, 5,15diziendoque aque- 
lla agua era una preciosissima heñi- 
da. !| II, 53, 204 que yo le daré a v. m. 
una beuida contra caydas, y moli- 
mientos. — 58, 218 en metad de aque- 
llos banquetes sazonados, y de aque- 
llas beuidas de nieve. 
EUni. De beb-er: es posverba 1. 
Beb-ido. II, 54, 207 no ay pueblo 
ninguno de donde no salgan comidos, 
y beuidos. 
Etim. De beb-er. 

Beca. II, 23, 86 ceñíale los ombros, 
y los pechos una beca de Colegial de 
raso verde [antiguamente fué ti*ajo 
que servía para cubrir la cabeza, y con 
el tiempo paró en una faja larga, que 
sirvió de divisa á los alumnos de los 
Colegios, ceñida por el pecho y pen- 
diente por atrás de los hombros; hoy 
la usan los seminaristas yes de varios 



colores según los seminarios, toda ro- 
ja ó verde]. 

Becoqn-i-n. II, 48, 180 galocha, o 
becoquín [«cubre el rostro de camino» 
(Coy.]. 

Etim. De bekoki = frente en Eúske- 
ra, por las orejeras del primitivo go- 
rro así llamado. 

Bejar. I, i, Al Duque de Beiar [don 
Alonso Diego López de Zúuiga, sépti- 
mo Duque de Bejar, lo fué desde 1601 
en que heredó á D. Francisco, hasta el 
de 1619, en que falleció]. 

Bel-dad. I, 4, 13 pagareys la gran- 
de blasfemia que aueys dicho contra 
tamaña beldad como es la de mi seño- 
ra [empleo del abstracto, como si en 
la señora se encen-ase toda la beldad,, 
imitando en toda la frase á los místi- 
cos cuando ponderan la beldad di- 
vina]. 

Etim. De bell-o. 

Belerma. II, 22, 85 o sin ventura 
Belerma.— 23, 87 O mi primo Monte- 
sinos, I lo postrero que os rogaua, | 
que quando yo fuere muerto, | y mi 
anima arrancada, | que llenéis mi co- 
raron, I adonde Belerma estaua, | sa- 
cándomelo del pecho, | ya con puñal,, 
ya con daga (Cfr. M. Pelayo, Antoh 
IX, 104). 

Beleriifonte. II, 40, 151 no es co- 
mo el cauallo de Belerofonte, que se 
llamaua Pegaso [*Bellerophon super 
Pegasnm sedens interfecit Chimae- 
ram« (Hygi>'US, f. 57] . 

Belianis.I, l,lno estaua muy biei> 
con las heridas que don B. daua y re- , 
cebia.[Sólo en los dos primeros libros^ i 
de los cuatro de que consta su histo- ] 
ria, se cuenta que recibió 101 heridas 
graves, según cómputo do Clemencin; 
y eso que ni era encantado y por lo 
tanto invulnerable como Orlando, ni 
llevaba armas encantadas como otros 
andantes; de ahí las tludas que no de- 
jaban sosegar á D. Quijote. «Libra 
Primero del valeroso é inuencible 
Principe don líelianis de Grecia, hijo 



J 



BEL 



165 — 



BEL 



<lel Emperador don Belanis de Gre- 
cia... Sacado de la lingua Griega: en 
la qual la escriuio el sabio Friston.> 
Burgos, 1547. Su autor fué el hijo «del 
virtuoso varón Toribio Fernandez», 
vecino de Bui'gos, es decir el Lie. Je- 
rónimo Fernandez. Ademas de esta 
edición, pueden verse en la Bibl. Nac. 
otra de Burgos, 1587, y otra de Zara- 
goza, 1580].— 6, 18 es el afamado don 
Belianis. —52, 275 El que hizo callar 
los Belianises. ]| II, l,5Quien masacu- 
chillado, ni acuchillador que don Be- 
lianis? II I, VII Don Belianis de Gre- 
cia a Don Quixote. 

Bélico. II, 34, 134 el son de los bé- 
licos instrumentos.— 70, 265 ni con 
otra espada, ni con otro instrumento 
bélico. 

Etim. De bell-icus, bell-um = gue- 
rra. 

Belic-oso. II, 61, 236 llenauan los 
ayres de suaues, y belicosos acentos. 

Etim. De bélic-o. 

Belisarda. II, 73, 276 Fleridas, 
Calateas, y Belisardas. 

Belitre. I, 30, 149 faquin, belitre 
(picaro, en la Germ. muy usado]. 

Etim. Del fr. belitre, tal vez de bene- 
dictor, como dice Segner, Bettler ó 
pedidor en alemán, que bendice al 
que le da. 

Belona. I, 52, 276 De Belona pre- 
side [errata por Do]. 

Etim. Diosa de la guerra o bellum. 

Bellaco. I, 22, 91 algunos embus- 
teros vellacos.— 22, 91 que era tan 
atreuido, y tan grande vellaco, que.— 
24, 105 miente como muy gran vella- 
zo [por vellaco].— 29, 145 deue de ser 
tan gran vellaco como ellos.— 46, 246 
O vellaco villano, mal mirado. ¡| II, 
13, 45 y que rexo deue de tener la ve- 
llaca.— 58, 223 con no se que ribetes 
<le malicioso, y de bellaco. 

Etim. Del ital. vigliacco, de vilis = 
vil. 

Bellac-on. II, 47. 178 el vellacon 
supo hazer muy bien su oficio. 



Etim. De bellac-o. 

Bellac-on-azo.I,24,105queaquel 
vellaconazo del Maestro Elisabat. 

Etim. De bellacon. 

Bellac-nelo. I, 37, 195 Aora te di- 
go Sanchuelo, que eres el mayor ve- 
llacuelo que ay en España. 

Etim. De bellaco. 

Bellaqa-ería. 1, 4, 11 porque cas- 
tigo su descuydo, ó vellaqueria.— 22, 
89 hazer, y dezir vellaquerias. 

Etim. De bellac-o. 

Bell-eza. I, 11, 35 No cuento las 
alabanzas, I Que de tu belleza he di- 
cho.— 24, 104 que todas las bellezas 
hasta entonces por el vistas, las puso 
en oluido. 

Etim. De bell-o. 

Bell-ísimo. I, 28, 135 bellissima 
Dorotea. || II, 63, 247 que una muger 
por bellissima que sea. 

Etim. De bell-o. 

Bello. 1, 4, 12 sobre las bellas bella 
Dulcinea del Toboso.— 14, 50 bellos 
ojos.— 25, 110 aquella ingrata, y bella. 

Etim. De bellu-s, dimin. por benu- 
lus, de bonus, bene, bueno. 

Bellota. 1, 11, 33 gran cantidad de 
bellotas. || II, 50, 190 Dizenme, que en 
esse lugar ay bellotas gordas, embie- 
me hasta dos dozenas. 

Etim. De il^Jj = ballüla = glans 

(R. Marx.), bellota (P. Alc). 

Beltenebrós. I, 15, 55 quando 
llamándose Beltenebros [Nada dice 
la historia del tiempo que duró su pe- 
nitencia en aquella peña; D. Quijote 
confunde muchos sucesos, como lo 
del hundirse en la trampa, que no le 
sucedió al del Febo, sino á Amadis]. 
—25, 106 la penitencia do Beltenebros 
[en la Peña Pobre, pasando las no- 
ches bajo los árboles cerca de una er- 
mita, cuyo ermitaño le había consola- 
do, confesado y conducido allá y mu- 
dádole el nombre de Amadis de Gaula 
en el de Beltenebros. La razón de ha- 
berse retirado allá fué haber recibido 



BEL 



166 



BEN 



por medio de Durin una carta de su 
Oria na mandándole que no volviese 
á parecer en su presencia, porque por 
una imprudencia del enano Ardian 
había creído que Amadis la había ol- 
vidado por la hermosa Briolan ja. Cer- 
tificada Oriana de la verdad por Du- 
rin y de que Amadis le era leal, pues 
había podido pasar por el arco encan- 
tado del sabio Apolidon, por el cual 
no podía pasar todo desleal á su pri- 
mer amor, envió en busca de su caba- 
llero á la doncella de Dinamarca, 
hermana de Durin, con una carta muy 
humilde en que le pedía perdón. Con 
la doncella volvió Amadis al reino de 
Lisuarte, donde su dama le aguarda- 
ba en el castillo de Mirañores {Ama- 
dis de Gaida, c. 21, 40, 45].— 23, 108 mu- 
dando su nombre [á Amadis de Gau- 
la] en el de Beltenebros, nombre por 
cierto significativo [de Bel = bello, 
tenehrós = tenebroso, bel se usó anti- 
guamente: «Un bel morir toda la vida 
honra» era el mote que traía en su di- 
visa el Condestable de Castilla (Fer- 
nando del Pulgar, Letra 13), y en Hita 
(977); en Barahona: «Atento el bel Me- 
doro á todo estaua» (Lagr. de Angélica, 
c. 10); en Cervantes: «Era del bel tro- 
tón todo elherrage | De durísima pla- 
ta diamantina» (de pegaso, fol. 361]. 

Bellido. I, 27, 124 o Vellido tray- 
dor [Bellido Dolfos, que saliendo de 
Zamora, donde Doña Urraca se veía 
sitiada por su hermano D. Sancho, 
ofreció á éste enseñarle el sitio mas 
accesible, y á mansalva le atravesó 
con un venablo, volviéndose á la 
ciudad]. 

Eti)u. De vell-o, por hombi-e de pelo 
en pecho, valiente, como vell-udo. 

Benalcazar. I, l Al Duque de 
Beiar..., Conde de Benalcazar [errata 
de todas las ediciones ó disimilación 
vulgar para evitar las dos I, por Belal- 
casnr, título adquirido por doña Te- 
resa de Zúñiga y Guzman (tercera 
Duquesa de Bejar), que casó con el 



quinto Conde de Belalcazar, D. Fran- 
cisco de Sotomayor. Bel-alcazar, villa 
con castillo, en la margen izquierda 
del arroyo de Caganchas, cuatro le- 
guas al N. de Córdoba; edificólo don 
Gutierre de Sotomayor, á quien hizo- 
merced del señorío D. Juan II; en 1445 
Enrique IV la erigió en condado en 
favor de D. Alonso de Sotomayor,. 
hijo de D. Gutierre]. 

Ben-decir. I, 12, 38 nadie la mi- 
raua, que no bendezia á Dios que tan 
hermosa la auia criado [hoy bendijese]^ 
— 31, 152 porque antes la bendigo [mi 
fortuna], y bendezire todos los dias 
de mi vida. — 45, 241 y a quien Dios s& 
la dio S. Pedro se la bendiga, ji II, 14,. 
49 y Dios bendixo la paz, y maidixo- 
las riñas. 

Etim. De bien y decir. 

Bendición. I, 12, 37 y tenia una 
cara como una bendición, [frase naci- 
da de estas otras que era una bendición 
de Dios, que era para bendecir y alabar 
á Dios, del bendito sea Dios, que se dice 
cuando se ve una cosa buena, que so 
atribuye y agradece á su Criador].— 
17, 62 una ci'uz, a modo de bendición. 
— 23, 98 las bendiciones de las estacas- 
[metáfora de las que dan los obispos]. 
— 25, 106 vuestra merced me eche su 
bendición, y me dé licencia, que des- 
de aqui me quiero boluer. ¡| II, 8, 26 
dizeque da estas bendiciones, por ver. 

Etim. De bendecir por analogía con 
benedictio, de origen erudito coma 
bendito. 

Bendit-ísimo. I, 21, 84 el alcuza,, 
donde venia aquel benditissimo bre- 
uaje.— 52, 271 es la imagen benditissi- 
ma de la Virgen sin mancilla. 

Etim. De bendit-o. 

Bendito. I, 6, 16 con una escudilla 
de agua bendita.— 11, 36 A todos nos 
sabe bien [el beber] , bendito sea Dios^ 
respondió Sancho [fórmula de acción 
de gracias, que se dice cuando sucede- 
algo bien, ó se trata de algo agrada- 
ble]. — 23, 96 Bendito sea todo el cielo» 



BEN 



- 167 — 



BER 



que [Sancho rebosando alegría está 
en ese íorío].— 38, 200 Bien ayan aque- 
llos benditos siglos.— 40,211 y aquella 
bendita Marien.— 49, 259 en Dios, y en 
su bendita Madre. || II, 8, 26 Bendito 
sea el poderoso Ala.— 36, 143 Quisie- 
ra yo... que estuuiera aqui presente 
aquel bendito Religioso.— 45, 169 soy 
sastre examinado, que Dios sea ben- 
dito. —66, 255 que este señor ha habla- 
do como un bendito, y sentenciado 
como un Canónigo. 

Elim. De benedictus, de origen eru- 
dito. 

Bene.I, 7, 24 si ella gustare..., bené 
quidem, y sino [sea en buena hora]. 

Benefici-ado. I, 11, 34 el Benefi- 
ciado tu tio. 

Etim. De benefici-o. 

Beneficio. I, 8, 26 y en pago del 
beneficio que de mi aueysrecebido. — 
17, 62 hazednos merced, y beneficio, 
de darnos un poco de.— 17, 62 el ha- 
rriero... andaua entendiendo en el be- 
neficio de sus machos.- 20, 82 Las 
mercedes, y beneficios, que os he pro- 
metido, llegaran a su tiempo.— 22, 93 
agradecer los beneficios que reciben. 
— 26, 119 algún beneficio simple, o cu- 
rado, [sin cura ó con cura de almas. 
«Beneficios son, ó curados, esto es con 
cura de almas, ó simples porque no 
tienen semejante obligación» {Dice.']. 
II II, 13, 44 de tener beneficios por ella 
[por la Iglesia]. 

Etim. Do bene-fic-ium, bene = bien, 
fac-ere = hacer. 

Benepldcito. II, 1, 5 Pues con 
esse beneplácito, digo, que.— 7, 25 y 
con parecer y beneplácito del gran 
Carrasco.— 42, 160 viuieras en paz, y 
beneplácito de las gentes. 

Etim. De bene-placitu-m, bene = 
bien, placi-tum de place-re = agra- 
dar. 

Benevolencia. II, 38, 146 no aueis 
menestercaptar benevolencias, ni bus- 
car preámbulos.— 63. 248 Tanta fue la 
beneuolencia y caridad que la hermo- 



sura de Ana Félix infundio en su pe- 
cho. 

Etim. De bene-vole-nt-ia, bene-vol- 
• us, bene = bien, -vol-us, vel-le = 
querer. 

Benigno. I, 11, 35 Y si son serui- 
cios parte [motivo] | De hazer un pe- 
cho benigno. || II, 40, 152 con benignos 
ojos miren a vuestra grandeza vale- 
roso Cauallero todas las estrellas de 
las regiones celestes. 

Etim. De beni-gn-us, bene = bien, 
gen- = engendrar, gen-us, gen-erare, 
bien nacido, de carácter natural. 

Benito. I, 8, 25 dos religiosos de 
san Benito. 

Etim. Del beneito antiguo, bene-dic- 
tus, como bendito. 

Berbería. I, 40, 209 se bueluen a 
Berbería.- 41, 222 anochecen en Ber- 
bería, y amanecen en las Costas de 
España. || II, 54, 207 en Berbería, y en 
todas las partes de África, donde es- 
perauamos ser recebidos, acogidos, y 
regalados, alli es donde mas nos ofen- 
den, y maltratan [á los Moriscos]. 

Berengena.II, 2, 9, porque porla 
mayor parte he oydo dezir, que los 
Moros son amigos de berengenas.— 
14, 50 amoratado como de verengena. 

Etim.TfQl pers.-árab. ^'..s-' .)!_) = bá- 

dindjan = solanum melongena (Ab. 
Albeitar I, p. 191, trad. Leclerc); en el 
árabe granadino bádindjana (P. de 
Alc). La berevgeua, en latin «mala in- 
sano: porque alteran al hombre, pro- 
vocándole á lujuria: y á esta causa 
las llamaron por otro nombre amoris 
poma» (Cov.\ «Creyeron algunos que 
fuesen fruto de aquella Mandragora, 
que llamó Dioscórides Moriou, en lo 
cual se engañaron. En Castilla nace 
gran copia della, y en especial en 
Toledo» (Laguna, p. 4, c. 77\ 

Bereng:en-ero. II, 27, 106 veren- 
generos [alude tal vez á Toledo, á cu- 
yos habitantes, por lo aficionados que 
son á las berengenas, y «usar su pasto 



BER 



— 168 



BER 



en diferentes guisados, llaman beren- 
generos> (Cov.). «Sería trabajo tan ex- 
cusado, como llevar agua al mar, pla- 
ta al Perú, hierro á Vizcaya, aceitu- 
nas á Sevilla, berengenas á Toledo» 
dice Luis Velez de Guevara {Diablo 
Cojueló]. 

Etim. De berengen-a. 

Bergante. II, 17, 60 traydor ver- 
gante. 

Etim. Emparentado con el it. bri- 
gante, fr. brigand, de donde no pare- 
ce derivar por ser extraño al castella- 
no intercalar esa e; antes bien berga- 
-nte parece conservar la e primitiva 
de bregar por beregar, fr. briguer, it. 
brigare,yposverbalbreg-a. En cambio 
brigada del fr. brigade, it. brigata, 
propiamente reunión de gente ber- 
gante ó violenta. Fuera de España 
sólo se conserva la acepción de gente 
violenta, perversa, ladrones, etc., que 
hacen violencia. En bregar la idea es 
más general, la de trabajar con em- 
peño sea en bien ó en mal. Por eso no 
satisface el gótico brikan = romper, 
contender, norso brek = instancia, in- 
triga, breka = procurar algo contra 
derecho, ant. al. brechan, lat. frange- 
re = romper, es decir romper por todo 
para salirse con la suya, hacer daño. 
Bregar ó bergar (bergante) y brío, 
brioso = brigoso (Baena, 400) bregu- 
-ero, pendenciero (L. Fern., 13) tienen 
un sentido más noble que no ha podi- 
do proceder de ese tan vil que tienen 
los vocablos extranjeros. Yo veo aquí 
el eúskaro bere-ka = acción (-ka) de 
bere = mismo, insistir en algo; en mal 
sentido tendríamos buru-ka = por- 
fiar, ser testarudo, á cabezadas, buru 
= cabeza; pero no es ese el valor de 
bregar ni de brío, términos exclusi- 
vos del castellado. 

Bergantín. If, 63, 244 algún ver- 
gantin de corsarios de Argel deue de 
ser este.— 71, 270 que por el mar sobre 
una fragata, o vergantin se yua hu- 
yendo. 



Eti)n. Del fr. brigantin, de la raiz 
bregar (?). (Cfr. Bergante.) 

Bermejo. 1, 1, 6 de color bermejo 
[Reinaldos]. ]| II, 10, 36 en cerdas de 
cola de buey bermejo. —58, 220 este 
gran Cauallero de la Cruz bermeja 
[Santiago.] 

Etim. De vermiculus, dim. de ver- 
mis =^ gusano: «Coccum graeci, nos 
rubrum vel vermiculum dicimus» (S. 
IsiD. Etim. 19, 28). 

Bermell-on. 1, 4, 13 del otro [ojo] 
le mana bermellón. 

Etim. Dialectal del N.-O., pg. ver- 
melho, cat. vermell, por el castellano 
bermejo. (Cfr.) 

Bernard-ino. II, 65, 253 don Ber- 
nardino de Velasco, Conde de Salazar. 

Etim. De Bernard-inus, Bernard-us. 

Bernardo del Carpió. I, 1, 2 
Mejor estaua con Bernardo del Car- 
pió [uno de nuestros héroes legenda- 
rios, según cuentan hijo de D. Sancho 
Diaz, Conde de Saldaña, quien lo hubo 
á hurto en Doña Jimena, hermana del 
Rey D. Alonso el Casto; pero su leyen- 
da anda confundida con la de otro 
Bernardo y bordada de mil patrañas]. 
— 1, 18 escetuando un Bernardo del 
Carpió. [Tal vez la Historia de las Ha- 
zañas y Hechos del inuencible caballero 
Bernardo del Carpió, en octavas por 
Agustín Alonso, vecino de Salaman- 
ca, é impresa en Toledo en 1585, como 
puede verse en la Bibl. Nacional: Pe- 
Uicer sólo conoció un ejemplar. El 
Bernardo de Valbuena se publicó en 
1624 y no hubiera sido tan duramente 
tratado por Cervantes.] -49, 262 Ber- 
nardo del Carpió. |J II, ii don Bernar- 
do de Sandoual y Rojas [á quien está 
dirigida una carta de agradecimiento, 
el último escrito de Cervantes en su 
locho de muerte. Con digna emula- 
ción de su sobrino el Conde de Lemos, 
le señaló á Corvantes una pensión.] 

Berro cal. 1, 11, 35 Teresa del Be- 
rrocal [«lugar donde hay peñascos 
berruecos» (Cov.]. 



BER 



- 169 — 



BET 



Etim. De berruec-o. (Cfr. Berrueca). 

Berr-aeca. II, 52, 101 la Berrueca 
caso á su hija con un pintor. 

FAim. Berrueco, barrueco parecen 
un derivado -eco de ^y = barrí = 

salvaje, Íj ^ = barría = desierto, ba- 
rra = fuera, de donde también al-ba- 
rr-an por soltero (Nebrija), advene- 
dizo, extraño, albarrana = torre exte- 
rior, albarran-eo = forastero. En pg. 
barroca es tierra inculta; berroqu-eño, 
berroc-al. 

Berza. II, 3, 12 que ha mezclado el 
hideperro berzas con capachos [cosas 
inconexas: «Cuando uno revuelve mu- 
chas cosas diversas, y hace dellas un 
tratado: vulgarmente decimos, revol- 
verberzas con capachos» (Cov. Herre- 
nal]. 

Etim. Del ital. verza,verzo, vers, ru- 
mano varza, fr. choude Milán, pg. ver- 
sa: de viridiatus, viridiare = verde- 
guear, como el pg. versado. 

Besa-manos. II, 47, 176 y dareys 
de mi parte un besa manos a mi se- 
ñora la Duquessa. 

Etim. De besa-r, manos. 

Besar. I, 10, 30 assiendole de la 
mano se la besó [muestra de respeto 
y cariño después de haberle visto sa- 
lir vencedor á su amo]. — 21, 86 le daré 
paz, besándole en el rostro.— 21, 86 le 
besara cortesmente las manos por la 
merced que le haze.— 30, 150 y con 
esto le besaua [al rucio]. — 31, 151 
Quando le diste la carta besóla?— 43, 
234 con los estremos de las puntas de 
los pies besaua la tierra. || II, 16, 57 y 
casi [con] lagrimas le beso los pies 
una y muchas vezes. — 19, 72 que... le 
detenia, y se la hazia besar, como si 
fuera reliquia, aunque no con tanta 
deuocion como las reliquias deuen, y 
suelen besarse [se trata del estoque 
en la esgrima].— 23, 88 con tocas blan- 
cas tan tendidas y largas, que besa- 
uan la tierra.— 31, 118 con las quixa- 
das que por de dentro se besaua la 



una con la otra.— 38, 146 estos pies 
quiero besar [besar los pies era y es 
de mayor reverencia que las manos: 
«Levantados en pie ya, Cid Campea- 
dor, I Besad las manos, ca los pies no» 
(2037 ). «Quando se juran los Reyes, en 
señal de que los vasallos reciben por 
su señor al Rey jurado, le besan la 
mano {Partid. 4, t. 25, 1. 5); lo mesmo 
hacen con el Prelado sus subditos. 
También suelen usar esta ceremonia 
con los Señores particulares» (Cov.]. — 
61, 236 flámulas, y gallardetes, que 
tremolauan al viento, y bessauan y 
barrían el agua. |i I, iv y muere en el 
mar Océano, besando los muros de la 
famosa Ciudad de Lisboa. 

Etitn. De bes-o. 

Beso. II,'16, 57 que hazeys herma- 
no? que besos son estos?— 53, 203 y le 
dio un beso de paz en la frente [al 
rucio]. 

Etim. De basiu-m. 

Bestezaela. I, 15, 55 esta beste- 
zuela [el jumento]. i| II, 25, 98 esta 
bestezuela [el mono]. 

Etim. De besti-a. 

Bestia. 1, 17, 63 assi de la paja, y 
cenada de sus dos bestias, como.— 22, 
90 quatrero, que es ser ladrón de bes- 
tias.— 47, 248 ó ya sobre algún Hipo- 
grifo, ó otra bestia semejante. ,. II, 5, 
17 Ven acá bestia, y rauger de Barra- 
bas.— 13, 44 aunque parezco hombre, 
soy uno bestia para ser de la Iglesia 
[errata por h» ó una]. — 29, 114 Boluie- 
ron a sus bestias y a ser bestias, don 
Quixote, y Sancho [«bestia llamamos 
al hombre que sabe poco y tiene pen- 
samientos bajos, semejante en su mo- 
do á los brut05> (Cov.]. 

Etim. De bestia. 

Besti Olí. II, 35, 138 Date date en 
esas carnazas bestión indómito. 

Etim. De besti-a. 

Besugo. II, 11, 37 y los ojos que 
parecen de perlas, antes son de besu- 
go que de dama. 

Betis. I, 14, 47 del famoso Betis.— 



BIE 



170 



BIE 



18, 68 del oliuifero Betis: [<Baetis, oli- 
vífera crines redimite corona» ^Mar- 
ciAL, 1. 12, ep. ult.]. 

Etim. De la toponimia ibérica lati- 
nizado con la -s de nominativo, del 
etiskaro bete, bete-a = beti-a = el 
lleno j amplio y extenso, que los ára- 
bes tradujeron por Guad-al-quivir = 
uad-al-kebTr = el río grande. 

fiien. I, 3, 8 que vería quan bien se 
hallaua.— 3, Opero que bien castigados 
quedauan de su atreuimiento [muy]. 
— 4, 12 Bien te puedes llamar dichosa 
sobre quantas oy viuen en la tierra 
[con verdad, seguramente]. — 5, 14 
bien pensativo de oyir los disparates, 
[muy].— 6, 18 Ni aun fuera bien que 
vos le entendierades.— 6, 18 Todo lo 
confirmó el barbero y tuuo por bien. 
—7, 21 hombre de bien.— 8, 24 que tu 
te tengas por bien afortunado, de auer 
merecido venir á verlas [las hazañas]. 
—9, 28 el pasatiempo, y gusto que bien 
casi dos horas podra tener, el que con 
atención la leyere [ciertamente]. — 12, 
38 el clérigo, que obliga á sus feligre- 
ses á que digan bien del. —13, 43 aque- 
llo de querer á todas bien, quantas 
bien le parecían.— 13, 44 Luego si..., 
bien se puede creer, que. — 14, 48 de 
futuros bienes.— 15, 56 Y la suerte que 
de bien en mejor yua guiando [á la 
venta famosa, ironía de los palos de 
los Yangüeses].— 16, 58 Bien aya mil 
vezes el autor de..., donde.— 17, 61 Ha- 
blara yo mas bien criado, si fuera que 
vos [mejor, bien criado].— 18, 69 no es 
possible, que el mal, ni el bien sean 
durables,y de aquí se sigue, que auien- 
do durado mucho el mal, el bien está 
ya cerca.— 22, 94 a quien tanto bien 
auia hecho.— 23, 100 tan tierno llanto, 
que bien fuéramos de piedra los que 
escuchado le auiamos, si en el no le 
acompañáramos.— 24, 102 poco valen 
losbienesde fortuna.— 24,105 Nohuuo 
bien oydo don Quixote nombrar libro 
de cauallerias, quando dixo. — 25, 110 
Bien aya quien vos quito aora del tra- 



bajo de.— 28, 132 si los bienes de su 
naturaleza ygualaran á los de su for- 
tuna. —29, 142 Bien puede vuestra mer- 
ced, señor, concederle el don que pide. 

— 29, 143 Para bien sea hallado el es- 
pejo de la caualleria [saludo laudato- 
rio, de aquí parabién, dar los parabie- 
nes al recien venido].- 30, 150 Como 
has estado bien mío [Sancho al rucio]. 
—31, 152 que era hombre muy de bien. 
—31, 154 quien bien tiene, y mal esco- 
ge, por bien que se enoja, no se ven- 
ga [hay errata, véase Quien].— 31, 156 
Bien es verdad [sin embargo], que al 
partirse dixo— 33, 161 con agradeci- 
miento, que llegue al bien recibido, y 
sobre al que me hizo en darme á ti 
poramigo.— 33, 170que noestauabien, 
que nadie, el ausente, ocupasse la silla 
de su mesa.— 37, 198 Bien como joya, 
y prenda dada, y dexada de tal mano 
[la paz de Cristo]. — S8, 200 Bien ayan 
aquellos benditos siglos, que. — 44, 235 
auian podido dormir bien mal aque- 
lla noche [muy].— 50, 265 el grande y 
nunca bien alabado Amadis [bastan- 
te]. II II, 2, 8 bien intencionadamente. 
— 20, 73 o tu bien auenturado sobre 
quantos viuen sobre la haz de la tie- 
rra. —25, 97 Estas dos piernas abra<;o, 
bien assi, como si abracara las dos co- 
lunas de Hercules.— 32, 128 bien aya 
tal señor, y tal criado, el uno por nor- 
te de la Andante Caualleria, y el otro 
por estrella de la escuderil fidelidad. 

— 48, 181 por bien de paz, y por escu- 
sar mayores desuenturas [dícese del 
evitar litigios].— 52, 271 Bien que fue- 
ron el Cura, y el Canónigo, y barbero 
a detenerle, mas no les fue possible 
[aunque, concesivo; d bien que se ha- 
lla ya en Cañizares {Rivad. t. 49, p. 581> 
583) y en Jovellanos (id. t, 50, p. 172, 
227, 246].— 53, 203 bien assi como uar- 
ca que da al traues en la arena.— 55, 
210 bien vengas mal, si vienes solo, 
[en Hernán Nuñez «Con bien...,» y: 
«En hora buena vengays...>].— 61, 236 
Bien sea venido a nuestra ciudad el 



BIE 



— 171 — 



BIZ 



espejo, el farol, la estrella, el Norte 
de toda la Cauallerla Andante.— 69, 
263 Bien podre yo dexarme manosear 
de todo el mundo, pero consentir que 
me toquen dueñas, esso no. ;| I, ii bien 
como quien se engendró en una cár- 
cel. 

Etini. De ben-e. 

Bien-aventarado. II, 25, 97 por- 
que es ella una bien auenturada [una 
bendita de Dios, muy buena y senci- 
lla].— 58, 220 del bienauenturado San 
Francisco (Cfr. Bien). 

Etim. De bien y aventurado. 

Bien-estar. II, 50, 190 anisándo- 
me de su salud, y de su bien estar. 

Etim. De bien y estar. 

Bien-hechor. II, 58, 222 mostrar- 
me agradecido, y bien hechor con 
todo genero de gente. 

Etim. De bene-factor. 

Bien-lles-ada. I, i2, 226 dieron 
la bien llegada á la hermosa donzella. 

Etim. De lleg ar, como bien- venid a. 

Bien-vcn-ida. II, 2, 9 yendole yo 
a dar la bien venida, me dixo. 

Etim. De venida. 

Big-ote. 1, 20, 78 porque tenia unos 
pocos vigotes. — 30, 146 y aun me hu- 
uiera quitado un vigote [antes que 
ofenderle].— 37, 192 largo de bigotes. 
II II, 10, 36 un lunar que tenia en el 
labio derecho a manera do vigote. — 
14, 48 de vigotes grandes negros y 
caydos.— 38, 146 barbada y con vigo- 
tes tenga yo mi alma quando desta 
vida vaya, [guasa de Sancho, como en 
Gaspar Lucas Hidalgo (Diálogos de 
apacible entreten., Noche 3, c. 3): «Bigo- 
tes tengamos en el alma, que estotros 
no nos importan»]. 

Etim. Cfr. Pico. 

Bill-ete. 1, 24, 103 y quantos ville- 
tes la escriui? 

Etim. Cfr. Pillar. 

Birl-ar. II, 19, 70 birla a los bolos 
como por encantamento [lance del 
juego de bolos, tirar otra vez la bola 
desde el primer paraje en que se paró]. 



Etim. De birl-o, birl-a, ósea bolo, de 
bir-la que en eúskera vale lo mismo, 
-la de agente, bir = vueltas, lo que 
rueda ó da vueltas. Der.: birl-o, birl- 
-ar, birl-o posverbal, j^or arte de birli- 
-birloqne dando por casualidad con la 
bola, birl-on, birlon-ga, andar á la bir- 
longa, á lo que salga. Suelen traerla 
de pirula, de pirum pera; de pirula 
saldría perla: ni I- cambia en jJ-, ni 
birla ha sido jamás una perita, ni una 
peraza, sino un bolo. Birlo-che ó ca- 
rruaje de dos ruedas, birlocha ó palo 
mas corto de los dos con que se juega 
al calderón, es usado en Álava. En 
Grado de Asturias birl-iar es segunda 
tirada á que tiene derecho el que lle- 
vó bolos al tirar la primera vez; en 
Boal birlo es el bolo,xugar áos birlos. 

Birret-illo. I, 27, 120 púsose en la 
cabera un birretillo de liento col- 
chado. 

Etim. De birret-e, -a, del it. birretta, 
fr. barrette, prov. berreta, de birrus 
= burrus = ~'j??ós, diminutivo. 

Bisabuelo. I, 1, 2 que auian sido 
de sus visaguelos. 

Etim. De bis = dos veces y abuelo» 
bi-s latino, adverbio -s de bi =- dos en 
Eúskera. 

Bis-anto. II, 18, 65 todo visunto 
con la mugre de las armas. 

Etim. De bis y unto? 

Bizar ra-mente. II, 30, 114 Venia 
la señora assi mismo vestida de ver- 
de, tan bizarra y ricamente, que la 
misma bizarría venia transformada 
en ella.— 34, 132 la Duquessa bizarra- 
mente aderezada. 

Etim. De bizarro. 

Bízarr-ia. I, 27, 127 la gala, y bi- 
zarría cortesana.— 41, 24 la gala, y bi- 
zarría de las Moras, es adornarse de 
ricas perlas, y aljófar.— 49, 260 tanta 
bizarría de trages. 

Etim. De bizarr-o. 

Bizarr-o. II, 18, 67 pero con todo 
esso el es loco vizarro.— 19, 71 a su pa- 
recer vizarro y entonado. 



BIZ 



172 — 



BLA 



Etim. De bizarr-a = barba en Eús- 
kera, bizarr-o = el barbudo, de pelo 
en pecho. Bicho por todo animal me- 
nudo: de bi-tcho id., bizi := vivir, bro- 
tar, biz-kor = vivo, vivaracho, pis-ti 
=: alimaña, insecto, biz-tu, piz-tu = 
revivir, bizi-bizi = vivamente, de bi 
= semilla, grano, brote menudo, so- 
plillo, -z modal. En Aragón bisi-bisi 
vale vivito, lo mismo que gritan las 
sardineras en la costa cantábrica, vi- 
vitas y coleando es su traducción caste- 
llana. Piz-pir-eta, piz-per-ina por vi- 
varacha de carácter, bir = dar vuel- 
tas. Biz-arro propiamente varonil, de 
pelo en pecho, bizarr-ía, bizarr-ear: 
de biz-arra barba, signo de la virili- 
dad, del biz-i vivir.Pis-tia en Álava es 
bicho en sentido figurado ó sea apli- 
cado á una persona por su agudeza, 
desparpajo, el pis-tia euskérico. 

Bizco. I, 30, 147 siempre mira al 
reues, como si fuesse vizco. 

Etim. En el F. Jiizcio visco, vizco y 
visgo, gall. besgo, adj. -co de viés = al 
sesgo, al revés, ant. viesso = revés 
{Baena, 229), por verso {Apol. 17, Berc. 
Mil. 44), y viesso por verso {Alex. 307), 
ó vierso (304), de versus, verteré. En 
pg. ves-go, y vesqu-ear = bizqu-ear es 
mirar de través. De bizco por etimo- 
logía popular salió bisojo, creyéndo- 
se que venía de bis y ojo, lo cual no 
es á propósito. En Aragón dar una re- 
-visc-ol-ada es dar un vistazo, en gall. 
a-visc-ar alcanzar con la vista. 

Bizcocho. I, 22, 92 y ya se á que 
sabe el vizcocho,yel corbacho [el pan 
que se gastaba á bordo, para conser- 
varlo sin enmohecerse. La ración del 
galeote eran 26 onzas, según el Gus- 
man de Alfarache (pte. 2, 1. 3, c. 8); hoy 
se llama galleta, y el nombre de biz- 
cocho se reserva para nombrar cierta 
masa fina de harina y huevo de las 
confiterías, y el yeso que se fabrica 
de yesones anteriormente empleados, 
vueltos á cocer, que es lo que vale bis- 
-coclío ó bis-coctum, dos veces cocido]. 



— 41, 222 dándonos dos barriles de 
agua, y algún bizcocho. 

Bizma. I, 15, 54 mas estoy para 
bizmas, que para platicas. 

Eti)n. De píttima, epíttima = éul-Os- 
-fia, fr. épithéme, sr.í = sobre, Tt-Gyj-fii^ 
poner. En Baena (Í6&) bidma, 

Bizm-ado. 1, 16, 58 Ya estaua San- 
cho bizmado y acostado. 

Etim. De bizmar. 

Bizm-ar. I, 16, 56 y como al biz- 
malle viesse la ventera. || II, 14, 52 
buscar algún lugar donde vizmarle, y 
entablarle las costillas. 

Etim. De bizm-a. 

Biznieto . I, viii Soy Rozinante el 
famo(so) I Bisnieto del gran Babie(ca). 

Etim. De bi-z = dos veces, bi = dos, 
nieto. 

Blanco. I, 2, 4 auia de lleuar ar- 
mas blancas como nouel cauallero 
[que no tienen empresa ni insignia 
alguna, y se daban al caballero novel, 
hasta que él se ganase con sus hechos 
la empresa, como D. Quijote pudo 
después ponerse nombre de cauallero 
de la triste figura, y luego de los Leones. 
«Antiguamente los soldados noveles 
que no habían hecho cosa notable en 
la guerra traían los escudos blancos» 
(Cov.). Armas blancas se refiere aquí 
al escudo; cuando se trata de espadas, 
díjose en oposición á las negras ó de 
esgrima].— 3, 8 respondió don Quixo- 
te que no traia blanca [ni una moneda 
de plata, y por extensión cualquier 
moneda: «moneda menuda. Lat. as, no 
haber blanca, no tener dinero» (Cov.]. 

— 10,31 ungüento blanco. — 13, 42 pues- 
tos por blanco de los insufribles rayos 
del Sol.— 16, 59 no fuera yo tan san- 
dio que dexara passar en blanco la 
venturosa ocasión [metáfora de los 
papeles ó álbum donde hay que lle- 
nar los blancos]. — 18, 67 los Citas tan 
crueles como blancos [epíteto aquí 
cuya razón de ser no entiendo].— 22, 
90 con una barba blanca.— 28, 131 de 
blanco cristal... con una toalla blan- 



i 



BLA 



— 173 



BLA 



ca... blanco alabastro. -29, 143 por ne- 
gros que sean [los vasallos] los he de 
boluer blancos, o amarillos [vendién- 
dolos los convertiré en monedas de 
plata ó de oro]. — 32, 159 porque por 
Dios que no soy nada blanco, [bobo, 
necio en la Germanía: «tan blancos 
asi en barbas como en saber» {Florisel 
de Niquea, pte. 3, c. 76); «todas esas son 
flores de cantueso, viejas y tan usa- 
das, que no hay principiante que no 
las sepa, y solo sirven para alguno 
que sea tan blanco, que se deje matar 
de media noche abajo» (de las tretas 
de naipes en Bincovete y G or ki f lilla]. — 
33, 162 dio siempre muy lexos del 
blanco de la verdad [metáfora de la 
mira ó redondel blanco en fondo ne- 
gro á donde se apunta al ejercitarse á 
tirar con armas de fuego]. — 33, 170 tu 
eres... el blanco de sus desseos.— 36, 
187 una muger vestida de blanco. — 
37, 198 que tienen por blanco, llenar, 
y encaminar las almas al cielo.— 38, 
200 se pone a ser blanco de tanta ar- 
cabuzeria. || II, 4, 14 si... boluiera sin 
blanca [dinero]..., negra ventura me 
esperaua [juego con blcuica y negra]. 
— 7, 24 y se, al blanco que tiras con las 
inumerables saetas de tus refranes.— 
10, 33 y locura que las mas vezes toma 
unas cosas por otras, y juzga lo blan- 
co por negro y lo negro por blanco. 

Etim. Del fr. blanc en la edad me- 
dia, que puso en olvido el antiguo 
albo, albores, etc. Del anglosajón 
blanca, ant. norso blakki = blancura, 
ant. al. blanch, planch, al. blank. La 
raiz blak = brillar = cpXéYto, tpXóg = 
flagrare, flamma por ttag-ma. 

Blanc-nra. I, 13,44 su blancura 
[es] nieue.— 28, 131 Suspendióles la 
blancura, y belleza do los pies. 

Etim. De blanc-o. 

Blanda-mente. I, 13, 43 buelua 
á ella los ojos, blanda, y amorosa- 
mente. II II, 14, 52 para que use blan- 
damente de la gloria del vencimien- 
to.— 48, 179 venia pisando quedito, y 



mouia los pies blandamente. || I, viii 
fortuna... tan blanda, y cuerdamente 
lo dispuso. 

Etim. De blando. 

Bland-ear . I, 40, 208 y la caña se 
estaua blandeando, y mouiendose. 

Etim. De bland-ir; en el sentido de 
ceder, de bland-o. 

Blandir. I, 4, 11 blandiendo la 
lanca sobre su rostro. "; II, 21, 81 y en 
esto la blandió tan fuerte, y tan dies- 
tramente. 

Etim. En pg. brandir, fr. y prov. 
brandir, ébranler, fr. brandon por 
blandón, prov. brando, it. brando es- 
pada y brandire blandií-, ant. fr. brant 
y brander = quemar. Ademas en cast. 
blandón, y brandó = cierto baile, 
brandar = moverse el buque giran- 
do. La raiz es germánica, como tizón 
y tizona, se dijo la espada y el blan- 
diría por metáfora, así ya en ant. nor- 
so brandr = espada de brant == tizón 
en ant. al., ags. brand la espada. Las 
formas castellanas parecen proceder 
de las francesas, y éstas, no del ant. 
al. brant, sino del anglosajón brand ó 
del norso brandr, ó del dialecto bajo 
alemán ó sajón hablado por los fran- 
cos. 

Blando. I, 2, 4 blanda cama.— 8, 
25 para conmigo no ay palabras blan- 
das. — 13, 41 allá se invento para los 
blandos cortesanos.— 20, 75 cuyas ho- 
jas mouidas del blando viento.— 25, 
111 que la venga a poner mas blanda 
que un guante, aunque la halle mas 
dura que un alcornoque [á Dulcinea]. 
— 41, 220 no lo podian sufrir sus blan- 
das entrañas. ' II, 7, 23 que ores tan 
dócil, tan blando, y mañero.— 12, 43 
mi señora... es mas blanda que una 
manteca.— 35, 138 no espera, sino tu 
rigida, o blanda respuesta. 
Etim. De blandu-s. 

Bland-on. II. 62, 262 al rededor 
delqual ardian casi cien hachas pues- 
tas en sus blandones. 
Etim. Cfr. Blandir. 



BLA 



174 — 



BOC 



Blaiid-nra. II, 1, 6 adamarantes 
la blandura de Medoro, que la aspere- 
za de Roldan.— 36, 140 el sabio xMerlin 
no estara contento con esta blandura 
(en el azotarse]. 
Efitn. De bland-o. 

Blanqa-ísimo. I, 33, 165 una piel 
blanquissima. |1 II, 20, 74 rimeros de 
pan blanquissimo. 
Ethn. Deblanc-o. 

Blas. 1, 15, 53 dos tragos de aquella 
bebida del feo Blas. (Cfr. Fierabrás.) 
Blasfemia. I, 4, 13, vosotros pa- 
gareis la grande blasfemia que aueys 
dicho contra tamaña beldad [término 
de moral cristiana del hablar contra 
Dios y sus santos, aplicado después 
é. otros objetos].— 25, 107 la boca por 
donde tales blasfemias salieron. Por- 
<jue es muy gran blasfemia dezir, ni 
pensar, que una Reyna esté amance- 
bada con un cirujano.— 30, 149 Don 
Quixote, que tales blasfemias oyó de- 
cir contra su señora.— 49, 261 pues se 
ha puesto a dezir tantas blasfemias 
■contra una cosa tan recebida en el 
mundo. 

Elhn. De blasphemia, de blasphe- 
mare = '^Xa.(j-'sr,\ié(ü, de ^Áárc-xcu = da- 
ñar y cpr,|j,{ = hablar. Antiguamente 
contraído blasmar, blasm-o, fr. blá- 
mer, bláme, por blasfemar. 

Blasfemo. 1, 30, 149 traydor blas- 
femo. 

Ethn. De blasphemus, blasphemare 
■{Cfr. Blasfemia.) 

Blasón. U, 59, 226 su blasón es la 
firmeza. 

Etim. Del fr. blasón, ant. fr. blezon, 
blasón, prov. bleso, bliso, it. blasone. 
La raiz es germánica, ya provengan 
las formas románicas del medio ale- 
mán blas ó sajón bliise = hacha como 
quiere Dietz, ya como prefiere Kor- 
ting, y me parece más probable, del 
■ant. al. blass = weisslich (Bl;ise weis- 
ser Fleck auf derStirn).ant. ñor. bles, 
de modo que significara lo claro que 
indica y muestra en lo obscuro del 



escudo: de la misma raiz que cpXéco, 
fiare = soplar, encender. 

Bledo. II, 69, 263 regostóse la vie- 
ja a los bledos [especie de berros]. 

Etim. De blitum = ^Xíxov, fr. blette, 
pg.bredo. Bledo-mora; blitum en Plau- 
to, Varron, Festo y Paladio. 

Bob-eria. II, 67, 256 No eran los 
que yo tenia tales, que me diessen lu- 
gar a preguntar boberias. 

Etiíii. De bob-o. 

Bóbilis. I, 30, 149 tome esse rey- 
no que se le viene a las manos, de vo- 
bis, vobis [como hoy se dice y dijo 
Quevedo es de bóbilis, bóbilis, es decir 
tonta y bobamente, sin diligencia pre- 
via]. 11 II, 71, 268 y no quiero creer, que 
me aya dado el cielo la virtud que 
tengo, para que yo la comunique con 
otros de bóbilis, bóbilis [sin paga, de 
balde]. 

Etim. De bob-o, bobamente. 

Bobo. II, 3. 12 la mas discreta figu- 
ra de la comedia es la del bobo, ó 
sim pie como otros decian. — 20, 74 bien 
boba fuera Quiteria en desechar las 
galas, y las joyas.- 52, 198 que puesto 
que la tenian por boba, y de buena 
pasta. 

Etim. De balbus = que tropieza al 
hablar (?), ó de bu (?). (Ofr. Bus.) 

Boca. I,/2, 7 poner nada en la bo- 
ca con sus manos.- 9, 30 echar sangre 
por las narizes, y por la boca.— 16, 60 
tendido boca arriba.— 19, 75 que no te- 
nian vino que beuer, ni aun agua que 
llegar a la boca. -20, 76 porque la bo- 
ca de la bozina está encima de la ca- 
bera, y haze media noche en la linea 
del bra^o yzquierdo. [Bocina es la 
constelación de la osa menor ó carro 
menor. Se figura una cruz, cuyos bra- 
zos se crucen en la estrella polar en 
ángulos rectos, y uno de los brazos 
perpendicular al horizonte. Desde di- 
cha estrella como centro se figura un 
círculo que pase por la estrella horo- 
logial, que es la más resplandeciente 
de las dos que forman la boca de la 



BOC 



— 175 — 



BOD 



bocina, quedando dividido el círculo 
en cuatro arcos iguales. A principios 
de Mayo la estrella horologial hace la 
media noche en la extremidad supe- 
rior del diámetro vertical, y á princi- 
pios de Noviembre en su extremidad 
inferior. A principios de Agosto en la 
linea del brazo izquierdo, y en su extre- 
midad opuesta á principios de Febre- 
ro. Cada mes avanza una tercera par- 
te del cuadrante. Así se describe en la 
Hidroffrafia de Andrés de Poza (1. 1, 
fol. 20), impresa en Bilbao en 1583]. — 
27, 124 saber de su misma boca la cau- 
sa de su daño.— 30, 149 sin dezirle esta 
boca es mia [lo cual se dice al pro- 
nunciarla primera palabra, sin hablar 
palabra].— 37, 197 que yo soy aquel ca- 
uallero de la trisfe figura, que anda 
por ai en boca de la fama.— 39, 204 
fortificó la boca del puerto.— 51, 268 y 
alli nos tenia a todos la boca abierta, 
pendientes de las hazañas que nos yua 
contando. II II, 22, 82 y andarse por 
essas placj-as, a que quieres boca [dan- 
do gusto á todos].— 22, 82 le pondría a 
la boca de la mesma cueua.— 32, 127 
Cogióle la razón de la boca Sancho, y 
prosiguió diziendo.— 41, 155 no te sal- 
ga a la boca el temor que tienes.— 43, 
162 vienenseme tantos [refranes] jun- 
tos a la boca quando hablo.— 48, 183 
quedó la estancia como boca de lobo 
[«Esta manera de hablar es muy usa- 
da, y puédese entender en este senti- 
do, que el lobo tiene la color pardilla 
«scura, y la parte del hocico mas ne- 
gro que aun lo demás del cuerpo» 
(Cov.): es una explicación como otra 
cualquiera].— 54, 206 y las botas en ei 
ayre, puestas las bocas en su boca. — 
59, 225 que su boca seria medida, y 
assi que pidiesse lo que quisiesse, 
{«frase con que se da facultad á algu- 
no para que pida cuanto quisiere,pues 
todo se le dará» {Dice), en Giizm. de 
Alfar, (t. 1, 1. 2, c. 1): «Nuestras bocas 
eran medidas»]. --66, 255 a los labra- 
<lores, que estañan muchos al rededor 



del la boca abierta, esperando la sen- 
tencia de la suya.— 68, 260 que tam- 
bién a V. m. se le caen de la boca de 
dos en dos mejor que a mi [los refra- 
nes]. 

Etini. De bucea. 

Bocncf. II, 19, 69 en un lien90 de 
vocazi verde. — 34, 135 su vestidura 
era una ropa larga de negro vocazi. — 
69, 162 le echo una ropa de bocaci ne- 
gro encima. 

Etim. De jrj^;' = boqazT, fr. bou- 

cassin. (Cfr. Scheler.) 

Roc-ado. I, 23, 100 le matara a pu- 
ñadas, y a bocados.— 24, 102 tan apries- 
sa, que no daua espacio de un bocado 
al otro, pues antes los angullia que 
tragaua,— 38, 201 oluidan, dose de lle- 
nar bocado a la boca. — 39, 204 le die- 
ron bocados [al Capitán].— 50, 266 To- 
mad este bocado, y beued una vez. || 
II. 2, 9 y no comeré bocado, que bien 
me sepa, hasta. — 13, 46 tragaua a es- 
curas bocados de nudos de suelta.— 
23, 89 No me he desayunado de bo- 
cado 

Etim. De boca. 

Bocina. I, 20, 76 la boca de la bo- 
zina [ú osa menor. Cfr. Boca. «Una 
constelación hay en el cielo de estre- 
llas, que llamamos la hociua en el cír- 
culo Setentrional ó Árctico, Ursa mi- 
nor, por cuyo movimiento la gente 
que anda en el campo conoce las ho- 
ras de la noche. Díjose así, porque las 
estrellas de que consta, parece for- 
mar una boci)ia» (Cov.]. j, II, 34, 132 
assi por el ladrido de los perros, como 
por el son de las bozinas. 

Etim. De buccina. 

Boda. I, 27, 126 de boda estoy ves- 
tida.— 33, 160 acabadas las bodas, y 
sossegada ya la fi'ecuencia de las vi- 
sitas, y para bienes. ¡ II, 5, 16 porque 
no vamos a bodas, sino a rodear el 
mundo.— 19, 70 se han de celebrar [las 
bodas] en un prado.— 19, 73 en aquel 
lugar dedicado para solenizar las bo- 



BOD 



— 176 — 



BOF 



das del rico Camacho.— 21, 78 para el 
dia venidero de sus bodas. 

Etiiii. De vota = votos, de vovere; 
en Baena (264) bodo por voto, y en la 
Crónica de Pero Niño vodo por brin- 
dis, de-bodar por brindar, en gall. bo- 
do por voto ó cantidad que los fieles 
pagaban al Apóstol. 

Bodeg^a. II, 18. 65 la bodega en el 
patio [subterráneo para el vino, y fue- 
ra de la casa para que respire bien; 
así se hallan en la Mancha]. 

Etim. De *abodega, lo mismo que el 
antiguo abdega, al modo que almos- 
na de limosna, de apotheca = ázo-9rjxr¡ 
= despensa, á.r.o-ziQr¡iii = reponer. En 
carta de Alfonso, era 1236 (Sota) bo- 
leca, después botica y botiga, botiqu- 
-in, it. bottega, fr. boutique, prov. y 
cat. botiga. 

Bodeg-on. II, 71, 271 que antes de 
mucho tiempo no ha de auer bode- 
gón, venta, ni mesón, ó tienda de bar- 
bero donde no ande pintada la Histo- 
ria de nuestras hazañas. 

Etim. De bodeg-a. 

Bodeg-on-ero. I, 8, 24 el mas re- 
galado bodegonero de Malaga. 

Etim. De bodegón. 

Bodoque. I, 16, 56 un colchón... 
lleno de bodoques. 

Etim. Es la pelota de barro ó hierro 
que se disparaba con ballesta, de 

jS_.J-:j = bundüq = pelota, bala; pe- 
ro está tomado del castellano. (Cfr. 
AlbondicjniUa.) 

Bofet-ada. I, 52,273 las bofeta- 
das que se dieron [en señal de due- 
lo]. ;' II, 14, 49 y le daré tres, o quatro 
bofetadas que den con el a mis pies. 

Etim. De bof-ete, buffet por bofeta- 
da en Aragón {Rev. de id., 1903, p. 340, 
Ordin Barh.), de bof-e, que también se 
dijo bof-ada, bofena, así como bof- 
-eta por bof-ete, y que tiene su origen 
en bo-fo de Aragón y Honduras, etc., 
por fofo, huero, esponjoso, soplado co- 
mo quien dice, de bufar soplar fuer- 



temente , bufido, bof-ordar = bohor- 
dar, bofordo = bohordo, bufa en Ara- 
gón por cuesco (soplo inferior) y por 
vejiga de cerdo, re-bufar, es bufar 
con fuerza, rebufo la expansión del 
aire al rededor de la boca del arma 
de fuego, en Arag. bufar por soplar, 
bufido por soplo. De bof-ete salen 
bofet-on, a-bofet-ear.La raiz la tienen 
por onomatopéica: puf! Pero está re- 
duplicada: bu, buatu vale soplar en 
eiiskera, y fuego entre niños y virue- 
la por su hinchazón parecida á la que 
forman los labios soplando, bua-ka 
soplo, espiración del aliento, bu- i 
boya ó sea cosa inflada, soplada, cier- 
to botijo de lata, flotante, para pescar 
besugos, bui-tu hincharse, bu-erda bo~ 
queada al morir y- otros derivados. 
Intensivo es pu, como butz y putz el 
soplo. Pupa ó postilla, sobre todo de 
la boca, cualquier mal y dolor entre 
niños: del eúskaro pu-pu dolor, por 
articular los niños pu, soplándose en 
la parte dolorida como para refrescar 
la fiebre local de la inflamación, pup- 
-era quejumbroso, puisiga vejiga. Bu- 
ba es inflamación, hinchazón, posti- 
lla, tumor, variante de pupa ó de bu- 
bu que es lo mismo, bub-on; en Astu- 
rias buba es infarto, en gall. boas ó 
bobas son viruelas falsas, en eúskera 
búa. ¿A. quién le ocurre acudir á boa- 
re = poáü) verrear, para explicar es- 
tos dos términos? A los únicos etimo- 
logistas que tratan de explicarlos. 
Bien hace Korting en añadir que es- 
interjección de dolor, aunque propia- 
mente lo es de soplar. Por ese soplo^ 
se comprenderán las dos acepciones 
de pop-ar: la de mostrar desprecio, y 
desechar á uno, soplándolo de la boca 
como lo que no entra de dientes aden- 
tro, y la de acariciar á otro haciendo 
las muecas con los labios del que se 
relame y sopla en la llaga consolán- 
dola: «Quien á su enemigo popa, á su& 
manos muere» (Herx. Núxez); en Ber- 
ceo: «Nunqua cierras tu puerta, nin 



BOF 



— 177 — 



BOL 



popas nuUa cosa» (S. Mili 251), la Vir- 
gen que no niega lo que se le pide. En 
Baena (248) pup-ila mecha encendida, 
torcida de la vela. Variante de popar 
es a-fuf-ar por echar de sí, afufarse 
irse. (Cfr. Buz.) 

Bof-ct-on. I, 25, 115 a cozes, y a 
bofetones.— 40, 207 le dio un bofetón. 

Etim. De bofet-e. (Cfr. Bofetada.) 

Bog^ar. I, 22, 89 dias ha que pudie- 
ra yo estar bogando en ellas [en las 
galeras].— 39, 204 bogando en la Ca- 
pitana.— 39, 204 gritando que bogassen 
apriessa.— 41, 214 algunos cbristianos 
que bogassen el remo.— 41,219 que se 
bogasse áquartales [errata por cuar- 
teles (Cfr.J. 

Etim. Bogar, boga: del eúskaro bo- 
-ga, acción (-ga) de hacer bo! ó boa! 
soplar para tomar aliento y animarse 
al dar el golpe de remo, etc., como el 
bo! de los carreteros para dar ánimo 
y aliento á las muías. No puede haber 
cambiado en o la a del norso vág, de 
donde el fr. vague ola, ni creo se haya 
tomado del raed. al. wogen, pues no 
se trata del movimiento ni de las 
olas, sino del animarse á remar; en 
ant. al. wag-on, al. be-wegen moverse, 
de la misma raiz que vagari, vagar. 
En el alto Aragón bog-al es el que se 
presta á hacer cualquier servicio ó 
trabajo, dadivoso, boguear deslindar, 
poner hitos para separar dos hereda- 
des. En Asturias (Porceyo junto á Gi- 
jon) pucar y puco por besar y beso: es 
la misma raiz bu, pu. (Cfr. Bofetada, 
Buz.) 

Bogiganga. II, 11, 38 que venia 
vestido de bogiganga [una de las cla- 
ses de compañías y representantes se 
llamaba así: «En la bogiganga van 
dos mugeres, un muchacho y seis ó 
siete compañeros» JioJAS, Viaje eiitrst. 
Cfr. Fariiii lula). Díjose vestir de bogi- 
aainja llevar trajes ridículos, general- 
monte anchos y huecos, y de ahí la 
concreción para osa clase de come- 
diantes].! 



Etim. Boja ant. por buba ó bulto, en 
gall. bojo hablando de pipas la mayor 
ó menor anchura de la barriga, ó de 
la curvatura de las duelas, del eús- 
karo butz, putz hinchar soplando, lo 
mismo que bu-i, y puz-go hinchazón, 
puzgotu hinchar, puztu, putchitu, etc. 
Boj-ote en América es bulto y envol- 
torio, gorullo, em boj-ar es preparar 
todo para la formación de los capu- 
llos de seda, componer las ramas de 
la boja, omboj-o, boj-ar en náutica 
por tener tal ó cual circunferencia, 
quitar la flor, las aguas, las man- 
chas al cordobán, rayéndole, es decir, 
toda especie de gorullo ó burbuja, 
boj ó bolo, boj-ear por boj-ar, bo- 
je-o, boje bobo con los carrillos in- 
flados, bogiganga ó disfraz ridículo 
con traje lleno de bolsas y como mu- 
ñeco hinchado, de ganga cosa sobre- 
puesta, boji-gante variante de boji- 
ganga por etimología vulgar de gi- 
gante, re-buj-al ó montón de ovejas 
menor de 59, re-buj-ar, rebuj-o. Este 
íiltimo ya se confunde con re-bozar, 
arrebozar, por ser idéntica la idea y 
la raiz euskérica putz^ s j j proceden 
de tz. En cat. arrebos, arrebossement 
ó tapujo de las mujeres, es el arrebu- 
jar. (Cfr. Buz, Bofetada. Desbuchar, 
Empujar.) 

Bola. I, 21, 83 el voto que le auia 
echado redondo como una bola. 

Etim. Bola, bolo: de bo-la que en 
Eúskera vale todo lo hinchado y es- 
férico, y multitud, bandada, -la de 
agente y bo (Cfr. Bofetada) como bul- 
ar = pecho de la mujer, pul-o mon- 
tón. Bol-ada, bol-azo, bol-earpor arro- 
jar la bolay por «echar bolas» ó men- 
tir, bole-o, bol-iche, bolillo, bol-in, 
bolado ó bolao por esponjado en Ara- 
gón, em-bol-ar, bol-in-eh»^, bol-isa ó 
pavesa, motilla, bous-ero ó trapacero, 
boliser ía, bol-ero por las vueltas de 
la danza, en Aragón por mentiroso, 
traga-bolas, bol-eta, bolet-in, bol-ina. 
Suelen traerlo de bulla = burbuja; 



BOL 



178 



BON 



pero II da lien castellano, ademas de 
que el valor es mucho mas general en 
nuestra lengua y en eúskera, pues bu- 
lla derivó del bo-lia concretando su 
significación; es exclusivo del caste- 
llano. En AlexamlreJilS. 1.132) bol-on- 
-dr-ones por montones, de bol-on-der- 
-on, como col-odr-on, go-lon-dr-ina, 
y molon-dr-on. En el alto Aragón 
bol-icon es montoncillo de cosas de la 
misma especie, perder el bolis ó la 
cabeza, em-bolicar enredar, embro- 
llar; en Aragón es-bol-dregar desha- 
cer un bulto, desenvolver, esboldre- 
gao es el fajo que se deshace de por 
sí. (Cfr. Bollo.) 

Bol-iche. 1, 18, 67 el nunca medro- 
so Brandabarbaran de Boliche. 
Etim. (Cfr. Bola.) 

Bolo. II, 19, 70 birla a los bolos 
como por encantamento.— 34, 133 ju- 
gar... a los bolos los Domingos. 
Ftiin. De bol-a. 

Bolonia. II, 18, 68 por las [Acade- 
mias] que oy viuen de Paris, Bolonia 
y Salamanca. 

Bollo. II, 50, 193 assi dio un bollo, 
y dos hueuos a un Monazillo que sa- 
bia escriuir, el qual le escriuió dos 
cartas [«cierta hechura de pan pro- 
longado y redondo» (Cov.]. 

Etim. Bollo, bolla: del eúskaro bo- 
-lia de -lia agente, como bo-la. No pue- 
de venir de bulla biu'buja, que dio bu- 
llir ó bollir por hervir y rebullirse: 
el sentido de bollo es mas general 
y exclusivo del castellado. Bollar, 
a-bollar, boll-ería, bollón, en Ara- 
gón por botón de vid, aboll-adura, 
a-boll-on por yema, chichón y abolla- 
dura, abollonar por brotar el bollón 
des-abollar, des-abollonar.Es muy có- 
modo acudir al término latino, deri- 
vado del eúskera: bulla no pudo dar 
mas que bulla y bullir, ¿cómo pudo 
originar ademas bollo y bolo, sin ob- 
servarse leyes fonéticas de ningún 
género? Pulla por dicho obsceno ó 
con que se zahiere, expresión aguda, 



espontánea. En Orduña bollo tiene un 
valor mas etimológico, es la niebla 
que se apelotona en la Peña girando 
rápidamente y originando un viento 
frío y fuerte. En Asturias re-bollo es 
tronco, y en otras partes rebollo y re- 
holla cierto árbol de España, reboll- 
edo, reboll-ar. En ast. arre-bollar es 
rodar por un precipicio, de arri =^ 
piedra (?) ó prepos. y bollar dar 
vueltas; boU-egar es moverse los rep- 
tiles medio muertos, que aun menean 
la cola. 

Bol»». I, 25. 107 que el que com- 
pra, y miente en su bolsa lo siente. '| 
II, 7, 26 la bolsa de dineros.— 45, 171 
que hasta veynte ducados tenia en el 
seno en una bolsa de cuero. 

Etim. De bursa = ^ópoa. Em-bols-ar, 
des-embolsar, embolso, desembols-o, 
re-embolsar. 

Bols-ico. II, 57, 216 le auia dado 
un bolsico con docientos escudos de 
oro. 
Etim. De bolsa ó bols-o. 
Uols-illa. II. 58, 218 docientos es- 
cudos de oro, que en una bolsilla me 
dio el Mayordomo. 
Etim. De bolsa. 

Bolsón. II, '¿O, 76 el interés sacó 
un bolsón que le formaua el pellejo 
de un gran gato Romano, que pare- 
cía estar lleno de dineros. 
Etim. De bols-a ó bols-o. 
Bon compaíio. II, 25, 97 y es hom- 
bre galante (como dizen en Italia) y 
bon compaño.- 54, 206 Bon compaño 
juraDi [buena compañía, juro á Dios]. 
Bondad. I, 6, 17 no le ha de valer 
al hijo la bomlad del padre.— 8, 24 
han de poder poco sus malas artes 
contra la bondad de mi espada.— 33, 
161 que puesto que su bondad, y valor 
podia poner freno á toda maldiciente 
lengua [se trata, no de Camila, como 
creyó Clemencin, sino de Lotario, cu- 
ya bondad ú honradez y cuyo valor 
para castigar al que se sobrepasase 
en murmurar, pondrían freno al vul- 



á 



BON 



179 — 



BOQ 



go; pero que no contento con esto que- 
ría evitar toda sospecha]. — 33, 165 
flniss¡modiamante,de cuya bondad, y 
quilates estuuiessen satisfechos quan- 
tos lapidarios le viessen.— 34, 173 la 
bondad, y fortaleza del nauio, que. || 
II, 13, 46 bondad, o malicia del uino. 
— 36, 143 a penas ha seys dias que la 
vuestra bondad está, en este castillo. 

Etim. De boni tat-em boni-tas, bon- 
-us = bueno. 

Bonete. I, 37. 196 con bonete de 
la misma color. || II, 1, 1 con un bo- 
nete colorado Toledano [Covarrubias 
menciona los bonetes de lana y agu- 
ja que se fabricaban en Toledo y se 
exportaban fuera de España]. 

Etim. Del fr. bonnet, diminutivo de 
bon= bueno, de bonus; propiamente 
un paño fino, después el gorro que 
con él se hacía: 'ab illo tempore nun- 
quara indutus est squarleto vel panno 
viridi seu bonneta» {Guill. de Naugia- 
co, 1300). 

Bonet-ero, II, ii un perro de un 
bonetero. 

Etim. De bonet-e. 

Bonet-illo. I, 35, 183 Tenia en la 
cabera un bonetillo colorado gras- 
siento. que era del ventero.— 37, 196 
traía un bonetillo de brocado. 

Etim. De bonet-e. 

Bon-ico. I, 25, 115 Bonico soy yo 
para esso, mal me conoce. || II, 57, 218 
no lo di.x'e yo, bonico soy yo pai'a en- 
cubrir hurtos. 

Etim. De buen-o. 

Bonísimo. 1,6, 18 Todaslas auen- 
turas del castillo de Miraguarda son 
bonissimas.— 30, 150 discurre con bo- 
nissimas razones.— 49, 259 mostraua 
tener bonissimo entendimiento. || II, 
52. 200 la carta..., que imaginaua, de- 
uia de ser bonissima. 

Etim. De buen-o. 

Honita-niente. I, 10, 31 bonita- 
mente la parte ilel cuerpo que huuiere 
caydo en el suelo, y con mucha soti- 
leza, antes que la sangre se yele, la 



pondrás sobro la otra mitad [indica 
aquí bonitamente la suma facilidad de 
la operación y el elemento maravi- 
lloso de los libros caballerescos]. —18, 
69 sigúele bonitamente, y veras como 
en alexandose. ;| II, 56, 214 llegándose 
a el bonitamente [el amor] sin que 
nadie le viesse. 

Etim. De bonito. 

Bonito. II, 32, 122 bonitos eran 
ellos para sufrir semejantes co.squi- 
llas.— 45, 171 bonita es la niña, otros 
gatos me han de echar á las barbas. 

Etim. De buen-o. 

Bootes. II, 40, 151 ni Bootes ni Pe- 
ritoa como dizen que se llaman los 
[caballos] del Sol. [Según Ovidio, los 
cuatro caballos del sol eran Piréis, 
Eoo, Etonte y Fler/onte: «Interea volu- 
cres Pyroeis et Eous et Aeton ■ Solis 
equi quartusque Phlegon hennitibus 
auras | Flammiferis implent^> ( Me- 
tam. 1. 2). Corvantes citando de me- 
moria confunde los nombres Eoo y 
Piréis con el de la constelación Boo- 
tes y con el del amigo de Teseo Peri- 
tos ó Peritoo.] 

Boqu-ear. II, 50, 190 y si huuiere 
menester alguna cosa, no tiene que 
hazer mas, que boquear, que su boca 
sera medida, [«abrir la boca» (Cov.), 
pedir]. 

Etim. De boc-a. 

Boqai-rr ubio I, vi No te dirá el 
boquirru(bio) | Que no pones bien los 
de(dos), [«persona vana, simple, y fá- 
cil de engañar» {Dice). Equivale á no- 
vato: «y aun me ensayé á decir amo- 
res y solicitallos á una buena oficiala 
de todo. Como no le vinieron de nue 
vo no me desdeñó de manera que tu- 
viese yo de qué desesperar, sino que 
me trató al principio como á boqiii- 
rnbio, hasta que entendió de mi que 
de puro rubio era ya blanco como el 
vino añejo, y que tenia mas de ran- 
cio que de verde» {Guzm. Alf., pte. 2 
1. 3, c. 7]. ' 

Etim. De boca y rubio. 



BOR 



— 180 — 



BOR 



BorboU-on. I, 50, 263 hiruiendo a 
boruollones. 

Etim. De borboll-ar, de bor y bollo 
en Eúskera, borboll-on, borbollón -ear; 
bor-botar de bor y botar, borbot-ear, 
borbot-on,bur-bu]a,burbuj-eardebor- 
bor tal vez, -uja diminutivo, ó de butz 
= soplar, y bor. La expresión natural 
bor, bor-bor es tan euskérica como 
castellana; pero sólo en eúskera es- 
tá conexionada con otros términos, 
por-u = ruido, bur-u = cabeza, bur- 
-pil = apelotonado, bur-di = carro 
que rueda. En pg. borbolhar, borbul- 
har, it. borbogliare, cat. borbollar, fr. 
borbottare, pie. borboter; pero bollo 
y botar son españoles, luego también 
sus compuestos. De ^óp-^op-oz barro no 
pueden derivar, porque este término 
viene del bor bor euskérico y está ya 
concretado, ademas de que no ha pa- 
sado por el latin, ni era término para 
que viniera tan de lejos. En Asturias 
bor-tel es cedazo fino para la harina, 
bor-telar cernerla. 

Borbon. II, 41, 156 y vio todo el 
fracaso y assalto, y muerte de Bor- 
bon [Sandoval) (1. 16, pág. 5), el 6 de 
Mayo de 1527] . 

Borceguí I, 37, 196 traya unos 
borzeguies datilados. |j II, 16, 55 y los 
borzeguies eran de la labor del taha- 
lí. [Era calzado morisco, especie de 
botin cerrado de cuero suave, sobre 
el cual se ponían los zapatos. Solían 
ser amarillos ó datilados. «Bota mo- 
risca con soletilla de cuero. Deste 
calzado usan losginetes y particular- 
mente los moros» (Cov.] 
Etim. Según Eguil. del adj.^^^ljjo 

= barhdádíó de Bagdad, pues enP. de 
Alcalá cuero delicado tiene la corres- 
pondencia arábiga beldrrtquiq: de bal- 
da<iHÍ salieron 'boldaquí, *bordaquí, 
*borzaquí, borzeguí; en fr. baldoquin, 
*boldequin, *bordequ¡n, brodequin, 
que antes significó cierto cuero. Bal- 
daquí {Esp. Sagr. 48, p. 226, 227) ó bal- 



daquín, ó balanquines {Berc. Sign. 21), 
ó baldoque {Gr. Couq. lltr. 11, c. 48) ó 
balduquin (Esj). Sagr. 36, p. 161), vie- 
nen de Baldac, transcripción en R. 

Martin y P. de Alcalá de .51 Jjo = Bag- 
dad, donde se fabricaba la tela de se- 
da de este nombre; después significó 
cortina y baldaquín, en Berceo vesti- 
duras de oro y seda; en Du Cange bal- 
dakinus (I), it. baldacchino de Bal- 
dacco, fr. Bandas. 

Bordar. I, 31, 151 bordando algu- 
na empressa con oro de cañutillo. 

Etim. De bord-e en el sentido de 
franja, rafe, extremo, del ital. bordo, 
y sino del fr. bord, de la raiz germá- 
nica bord, probablemente del anglo- 
sajón bord = latera navis y clypeus, 
ant. al. bort. Por borde ó extremo, ori- 
lla, y en marina superficie ó parte su- 
perior del costado de un buque, se di- 
jo también borda y hoy bordo, á bor- 
do, y esta acepción náutica es la pri- 
mitiva venida de Italia, como otros 
tantos vocablos de marina. «Bordar, 
recamar las orillas de los vestidos» 
(Cov.). 

Bordo. I, 41, 221 auianse puesto a 
bordo del baxel a preguntarnos. 

Etim. Cfr. Bord-ar. 

Bord-on. I. 20, 78 con un bordón 
en Ja mano. || II, 54, 205, venian seys 
peregrinos con sus bordones. 

Etim. De bord-a, por choza en Na- 
varra y Álava, por choza, pajar, co- 
rraliza en despoblado en Aragón: del 
eúskaro borda, borta, que vale lo 
mismo, casería, quinta, granja, pro- 
piamente estancia (-da) en el monte, 
y salvaje, huraño, bor-tu desierto, el 
pirineo (bor, bur). Burdo por tosco, 
propiamente cerril, de donde borde 
por bastardo, usadísimo en Navarra y 
regiones adyacentes á la Euskalerría, 
y que se refiere al monte, como el 
mismo términobast-ardo.por ser cosa 
mala, burda; en Álava borta = niña 
expósita, borte = expósito, en eúska- 



BOR 



181 



BOR 



ro borta = bastardo; prov. bort, cerd. 
burdu, sust. y adj., menta borda ó mas- 
tranzo. Burd-el ó casa de bordes y de 
mala fama, latinizado en burdellum, 
como burdé-g&no = hijo de caballo y 
borrica, en bajo latin burdo: tburdo- 
nem producit equus coniunctus asel- 
lae» (DucANGE), con -gano = enci- 
ma (Cír. GarctHo»). En ant. fr. borde es 
barraca, pero no se vé la idea de 
monte, que es la originaria, como en 
el borda navarro-euskérico: de aquí 
como cosa despreciable, lo mismo 
que bastardo, salieron borde, burdel, 
bordello, bordel = casería desprecia- 
ble, bodegón, lugar de mala gente, 
como burdalla por burdo. Bord-on 
por bastón, palo, en Berceo bordón y 
burdon [S. Mili 242, 324) es el bor-doi 
por la cachiporra, bordone, bourdon; 
por cuerda baja y basta de burdo, 
por su hechura y sonido desapacible, 
bourdon, bordón e,bourdonner ó zum- 
bar. Korting deriva burdo del ar. 
bord = cierta tela tupida; borda ó 
choza, burdel del anglosajón bord, 
god. baúrt, ingl. board = tabla; borde, 
bordón, burdégano de biírdo biírdo- 
nis, búrdüs burdum ó sea mulo (S. 
IsiD. 12, 1, 60); burdo lo tiene por se- 
mítico Vani^ek, pero ni es semítico 
ni indoeuropeo. La raiz germánica 
todo lo mas que dio fué borde por la- 
do, bordar; la arábiga no hay para 
qué mentarla; el borde ó bastardo, el 
bordón por cachiporra, el burdégano 
y borda ó choza solo se conexionan 
teniendo en cuenta el valor de mon- 
te, cosa cerril, que explica al propio 
tiempo burdo y borda. Borto por ma- 
droño en Álava y en Abella {Dic. 
(jeo(jr. lüst. II, 486), en las Cinco Vi- 
llas burbuza, se refieren, como borto ó 
borde, á lo silvestre, no cultivado, ci- 
ruelo borde es el endrino en Huesear 
(COLMEIRO, Plant. (le la Pevhts. II, 
294), cerezo borde (íd.298), ginestrilla 
borde en Aragón (id. 75), garrofer 
bort en Cataluña y Baleai'es, etc.: es 



el burdo y el bor-ta euskérico.En Ala- 
va seta de borto es el hongo de som- 
brerillo abovedado: es el bor-ta mon- 
te. En el alto Aragón bord-izo es re- 
toño, bor-in persona inculta y tosca, 
en Borja y Daroca bord-izo es el olivo, 
y en el bajo Aragón re-bord-enco por 
estéril, panizo rebordenco. Es-borde- 
gar en Segorbe es castrar ó sea qui- 
tar algunos tallos verdes á las vides 
ó parras para aumentar el rendimien- 
to de la planta. Es quitarles lo borde, 
malo, espurio. En Boal de Asturias 
bordello es la yunta delantera, cuan- 
do tiran dos del carro. En Hita (737) 
bur-el por burdo, de buru cabeza, 
monte. 

Borgoña. I, 49, 261 que fue á 
Borgoña. 

Borla. I, 38, 199 que alli le pon- 
drán la borla en la cabera [insignia 
de los grados académicos]. 

Eti)ii. De borr-a. 

Borra. II, 39, 149 que no que nos 
assombrara la luz de nuestras caras 
con esta borra que nos cubre [«el pe- 
lo corto de la res» (Cov.].— 70, 266 li- 
bros, al parecer llenos de viento, y de 
borra. 

Etiui. Borra es la pelusa, lo mas 
grosero de la lana, la hez de la tinta, 
del aceite, cosas fútiles, ripio, meter 
borra, ¿acaso es borra?, es decir, todo 
apelotonamiento: del eúskaro bor, bur 
= todo lo que moviéndose se apelo- 
tona, boiTa pelusa del lienzo, tacos 
del cazador, mazo grande, bor-osta 
maleza, borracha pedazo de lana, ó 
algodón para varios usos, borro car- 
nero de un año, principalmente de 
lucha, mañas y lloro de niño, perso- 
na ó animal que crece tarde, borro-ka 
pelea, luchando, borroch animal que 
crece poco, bortcha botón, burra-bu- 
rra el ruido que forma el hilo al sa- 
lir de la rueca, derramar un líquido 
en abunilancia, burru-ka luchaiidn. 
La raiz es bur cabeza, cabezo, monion, 
ypor apelotonarse, bullir, burdi caiTO 



BOR 



— 182 



BOR 



que voltea, bur-pil apelotonamiento, 
burdatu plegar (Cfr. Borbollón, Po- 
rra). El lat. burrae futilidades en Au- 
sonio está tomado de las románicas, 
como píppo^, péppov apretado, re-burrus 
hispidus, pues la raiz no es latina, ni 
indo-europea. Los derivados románi- 
cos son todos procedentes de España, 
donde los ha tenido variadísimos. 
Borr-ar por quitar con borra lo escri- 
to, borr-on, borron-ear, em-borron- 
-ar, borr-oso, borr-adu-ra, borr-aj ear 
dim. ó escribir garabatos como las 
líneas cruzadas con que se borra el 
escrito, en gall. es-borr-an-ch-ar, bo- 
rr-ego adj., ó borro por carnero, bo- 
rrego (Baena, 479), borr-uno ó pesa- 
do, chabacano (id. 497, 8), des-borrar 
en Murcia por quitar á los árboles, 
moreras, los cogollos ó tallos del tron- 
co, des-bruar ó deslavar los paños, 
desengrasarlos, borreg-ada, a-borreg- 
-arse el cielo, borr-asca por el ape- 
lotonamiento de nubes y revuelta 
de los elementos, borrase-oso, em-bo- 
rrasc-ar, borren, borr-acho ó como 
la borra, que en gall. son las heces 
del vino, borrach-era, em-borrach-ar- 
se, borrach-a ó bota, borrach-ez, bo- 
rrachín, borr-aja por lo tomentoso 
de la hoja y tallo, boi'raj-era, borru- 
-falla en Aragón por hojarasca y 
fruslería y borr-oso por oficial de po- 
ca habilidad, y bor-guil ó paja apiña- 
da en forma de cono truncado, guil 
= el que hace bor = bur= cabeza, 
donde se vé el origen euskérico del 
tema, como done-gil ó donoso, borro 
por cordero entre uno ó dos años, de- 
recho de borra por ganado lanar, 
bor-Ia ó burla por cosa hecha de bo- 
rra, ó cosa de escaso valor, -la de 
agente, burl-ar, burl-adero, burl-ería, 
burlesco, burl-on , burro, burr-ada, 
borr-ico, em-borric-arse, emborrar ó 
henchir de borra, dar la segunda car- 
da, embocar, em-borr-azar ó atar to- 
cino al ave medio asada, em borr-izar 
ó dar la primera carda á la lana, en- 



volver en harina huevos, etc., para 
freirlos, donde se vé el valor etimoló- 
gico de volver, plegar, em-borr-ullar 
ó enzarzarse en disputas. En S. Isi- 
doro buricus como del habla vulgar 
y en Hesichius ^píxov como término 
bárbaro usado por los de Cirene. En 
Titaguas borradura por salpullido y 
borrón de la vid ú otras plantas, en 
Segorbe por botón. En el alto Aragón 
borr-aza es manta burda que se tien- 
de bajo el olivo para recoger el fru- 
to, en Cantavieja borraz-on es trapo 
de cocina, borr-oño contusión sin he- 
rida, bollo: es el borracha del eúskera 
por pedazo de tela para envol "er al 
niño, y lienzo grueso para llevar fo- 
rraje al ganado. En Segorbe em-borrar 
por darse un hartazgo, en gall. es- 
-borr-allar revolver la ceniza, es-borr- 
-elarse, es-borro-arse derretirse en 
borras ó heces las velas, borra heces 
del vino, borralla ceniza ó polvo me- 
nudo, borro poso, sedimento. En Au- 
sonio: «illepidum, rudem libellum, 
burras, quisquillas»; en Vegecio (De re 
viiUf.), S. Paulino de Ñola y en S. Isi- 
doro burricus, buricus: «man ñus, quem 
vulgo bnricuní vocant» (12, 1, 55). 

Borracli-ería. II, 13, 44 tengo 
propuesto y determinado dexar es- 
tas borracherías destos Caualleros, y 
retirarme a mi aldea. 
Etini. De borrach-o. 
Borr-acho. I, 35, 184 si que no cs- 
taua yo borracho.— 45, 241 y en ver- 
dad que no estoy borracho [para no 
ver claro]. || II, 2, 9 tuuo sus ciertos 
puntos de borracho.— 51, 198 a la som- 
bra de la manquedad fingida, y de la 
llaga falsa, andan los bracos ladro- 
nes, y la salud borracha. 
Etim. De borra. 

Borra-dor. I, 23, 96 escrito como 
en borrador. |i II, 5, 19 y si este a 
quien la fortuna ^acO del borrador de 
su baxeza.-18, 67 No le sacaran del 
borrador de su locura, quantos médi- 
cos y buenos escriuanos tiene el mun- 



BOR 



183 — 



BOS 



do [los médicos por la locura, los pen- 
dolistas por el borrador]. 

Etim. De borra-r. «Borrador, el pa- 
pel donde primero se escribe ó dibu- 
ja por ensayo» (Cov.). 

Borrar. I, 1, 3 después de mu- 
chos nombres que formó, borró. — 36, 
189 sola la muerte fuera bastante pa- 
ra borrarle de mi memoria.— 40, 212 
y ol temor de no boluer a perderle 
les borraua de la memoria todas las 
obligaciones del mundo. |j II, 21, 81 
tan intensamente se flxó en la imagi- 
nación de Camacho el desden de Qui- 
teria, que se la borró de la memoria 
en un instante. — 46, 173 tengo pintada 
de modo | que es imposible borrarla. 
—74, 279 que esto del heredar algo. 
borra, o templa en el heredero la me- 
moria de la pena. 

Etim. De borra. 

Borr-aüica. I, 17, 63 Duróle esta 
borrasca [de la vomitona].— 22, 94 la 
borrasca de las piedras que le perse- 
guian los oidos.— 29, 144 mar tranqui- 
lo, y sin borrasca. 1| II, 1, 5 y el puesto 
el pecho á la incontrastable borrasca. 

Etim. De borr a. 

Borr-ego. II, 12, 43 porque es mi 
señora como una borrega mansa, es 
mas blanda que una manteca. 

Etim. De borr-a. 

Borr-ico. I, 5, 15 no se podia te- 
ner sobre el borrico.— 23, 99 se fue a 
la borrica del hato, y.— 45, 241 Bien 
podria ser de borrica, dixo el Cura. || 
II, 10, 34 aunque mas se puede creer, 
que eran borricas. 

Etim. De burr-o. (Cfr. Borra.) 

BoHcan. II, 67, 257 como ya el 
antiguo Boscan se llamó Nemoroso 
[Garcil. Egl. 1, 2]. 

Bo!«qae. I, 4, 11 de la espessura de 
un bosque. \\ II, 9, 32 hallaron una flo- 
resta, o bosque, donde don Quixote se 
emboscó.— o9, 145 hecho un bosque su 
rostro [con las barbas]. 

Etim. Simonet propone el eúskaro 
basa, baso = monte, bosque, basoko ó 



basko = selvático, montañés, aten- 
diendo á las formas siguientes: ant. 
bosco y busco, cat. bosch, bosc, fr. 
bois, mozár. boxo-lar, donde lar vale 
maleza, bosque tupido, escabroso, Bo- 
co-Qar, hoy Pescozar cerca de Utrera, 
zar = viejo, Bosqui-tar, hoy Busqui- 
tar en la provincia de Granada, por 
su magnífico bosque, -tar adj., Boxco- 
-lor en Jaén, Al bux-arra = Alpuja- 
rra, -arra adj., ó Al-puj-arras, como 
quien dice albas-arra. Kórting des- 
echa el germánico bosk, al. Busch, y 
acude á büxus = izú^oz, que sólo dio 
boj.Laforma germánica se tomó de la 
Romanía (Goldsciímidt, Rom. XVII, 
290; Kluge, Etiim. Wtb.). 

Bosquejo. I, 25, 109 haré el bos- 
quexo, como mejor pudiere, en las 
que me pareciere ser mas essencia- 
les. II II, 32, 124 si nos la pintasse, que 
a buen seguro que aunque sea en ras- 
guño y bosquexo. 

Eti7n. De bosqu-e; dimin. bosqu-ejo 
como término de pintores, generali- 
zado de su concreto valor para indi- 
car un dibujo ligero, luego una des- 
cripción breve. 

Bosqa er-il. II, 13, 46 el caritati- 
uo bosqueril escudero. 
Etim. De bosqu-ero, de bosqu-e. 
Bostezar. II. 17, 62 abrió luego la 
boca [el león], y bostezo muy despa- 
cio. 

Etim. Bostezar, bostez-o, del eúska- 
ro putz-tez, ablativo modal -z de la 
forma de acción -te de putz, butz espi- 
ración del aliento, hinchar la boca 
para soplar, butz egin soplar, lo mis- 
mo que bocezar por mover los labios 
el caballo al comer ó beber, y por 
bostezar (D. Juan Manuel), de putz- 
-ez, butzez. En pg. booej-ar con j por 
tz, como de ordinario. Deputz-te,butz- 
-te viene em-bustey embust-ero,pues 
la mentira en E;^paña se considera 
como un soplo hinchado y huero, 
echar pullas ó bolas, bolero en Ara- 
gón por embustero: para nosotros la 



BOT 



— 184 — 



BOT 



mentira es una exageración, algo que 
abulta é hincha las cosas. Rebuznar, 
rebuzn-o del mismo butz, putz, con -n 
derivativa; no creo tenga necesidad 
de bocina el asno para rebuznar, ni 
que hayan rebuznado nunca los toca- 
dores de bocina. 

Bota. I, 7, 22 con sus alforjas, y su 
bota. [] II, 13, 46 boluio desde alli a un 
poco con una gran bota de vino.— 44, 
167 que Sancho le auia dexado unas 
botas de camino, que pensó ponerse 
otro dia [«bota difiere del borceguí 
por ser mas justa que el» (Cov.] - 60, 
230 botas enceradas, y justas. 

Etim. De bot-ar ó echar fuera, toda- 
vía en América y ant., «Botériiosle 
d'aquí á palos» ' J. del Encina, 252), ti- 
rar, ant. salir, dar bote (á la salida): 
del eúskaro bota, botatu que vale lo 
mismo, echar, brotar, el brote, de bo-t 
ó pu-t el echar soplando ó bo, bu (Cfr. 
Bus). Bot-e, bot-ada, bot-ador, botad- 
-ura, botal, botal on, bota-fuego, bo- 
ta-bala, re-botar, rebot-e, bot-in golpe, 
acometida {L. cetrería de Evany.), bot- 
-arga que es á modo de embuchado, 
calzón, dominguillo, como bot-illo en 
Santander y León: «Peor es de lle- 
nar el ojo que el botillo», en baj. lat. 
botellus = relleno ó tripa embutida, 
en Alexamlre (533) budel por intesti- 
no, ant. fr. boel, boelo. Nótese que la 
idea de llenar proviene mas bien que 
de la de echar ó verter, de la de hin- 
char ó henchir propia del bota euské- 
rico que vale brote, botón de vegeta- 
les, inflar como botu primer brote en 
los árboles, pot-egin dar un beso in- 
flando los carrillos. Por eso bot-o ó 
romo, es hinchado, no agudo, em-bot- 
-ar; «los oíos comen^avan á qegar» de 
la Biblia e?curialense (I-j-7, I Reg., 
III, 2) equivale á «sus ojos comen^a- 
van á ser botarlos» de otra (I-y-4), mien- 
tras que el mismo bot-ado vale arro- 
jado, vertido {Akx. 1988), y en Berceo 
botasse {S. Dom. 77) por embotase, bo- 
to por necio {MU. 285). De aquí todo 



objeto romo, hinchado: bot-a por cue- 
ro ahuecado, cuba, adj. bot-ana, bo- 
tan-ero, bot-e por vasija y ahujero, de 
bote en bote por lleno, henchido, bot- 
-ero, bot-ijo, bot-ija dim. de bota y bo- 
te, bot-a y bot-in, por ser el recipien- 
te de cuero adaptado al pié, bot-o va- 
riante de bot-a por cuero de vino, 
aceite en Aragón, por tripa de vaca 
rellena de manteca en Asturias, bot- 
or postema, -or euskérico, que tiene 
hinchazón, a-bot-agarse, abotagado, 
-ga. Bot-on vegetal es aum. -on con el 
mismo sentido euskérico de brote,bo- 
ton, después se aplicó al vestido, etc., 
boton-adura, a-boton-ar, des-abotonar, 
boton-ar y a-botonar por echar yemas 
los árboles. Variantes con h son em- 
•but-ir, embut-ido, re-butir. Botella vi- 
no de fuera, á donde habían ido bote, 
ó boto ó bota, em-botell-ar. De tales ca- 
charros pudiera venir como botillería, 
la bot-ica = boti-ga = bote-ga, donde 
hay botes, en vez de á7-.o9y)x>^. Bot-ar- 
-ate, como bot-ar-ga, por despilfarra- 
dor, huero de cascos. Pote, pot-aje, 
com-pota lo creo variante de bote. En 
Álava a-bot-igado equivale á a-bot- 
-agado, y en Aragón es pellejo para 
contener vino ó licores, lo que com- 
prueba que botiga ó botica tiene el 
mismo origen. En Álava también pot- 
-orro es salero y el cajoncito para las 
especias. En Titaguas boti-farrr-on 
por morcilla pequeña, como buti-fa- 
rra, de parra = abundante, bot = me- 
tido, cal-bote golpe ó bote en la mo- 
llera, en Segorbe re-but-ido es lleno, 
embutir; en el alto Aragón bot-ear 
por retozar, bot-inchado por hincha- 
do, amoscado, budillo el intestino, 
es-bot-er-ar desahogar el vientre des- 
pués de larga retención. En Segorbe 
buti-bamba es el fanfarrón (Cív. Bam- 
ba). No es, pues, necesario acudir ai 
ant. al. buzan, ags. beatan, pegar, em- 
pujar, pues ademas de no estar con- 
forme con la fonética tal cambio, no 
queda explicada la idea de brote pro- 



BOT 



— 185 — 



BRA 



pió de la boca, del soplo que infla. 
Las formas románicas se tomaron de 
España, pues son formas sueltas sin 
radical indígena: it. botto, botta, fr. 
botte, it. bottiglia = fr.bouteille, baj. 
lat. buticula, y hasta pasaron á las 
célticas; poÚT.?, púxis tienen el mismo 
origen. Que todas las formas españo- 
las deriven de un solo tema, el de bot- 
-ar, puramente castellano, es eviden- 
te. Y no lo es menos que traer bota y 
botarga] de paxpaxí? = vestido de ver- 
de claro, y del batraja arábigo ó hue- 
vos salados de pez, y de tapíx^ov con 
el artículo copto bu-, y de wa xapíxiov 
ó poxaptxtov ú cütapixov, será recondití- 
sima erudición greco-copto-arábiga; 
pero que también es necedad intole- 
rable. Y mas traernos después abota- 
garse de bota, y bota como calzado 
del céltico bot, como cuero de bote, y 
bote de pote, y de botar en el sentido 
de saltar, y del ingles boat en el de 
lancha, y pote de potus = ~ozr¡p, y bo- 
tar del bajo latín boutare, del lat. pul- 
tare, y boto de botulus = embutido. 
Es decir que aquí por vías extraor- 
dinarias el diminutivo ó hijo nace de 
su padre; pero derivando bota, que es 
su mujer, de bote, había que hacer al 
etimologista la famosa pregunta de 
«la mujer del quesero qué será?* En 
Asturias conserva botar el primitivo 
sentido de echar, bota á cuenta = 
echar la cuenta, botar fora = lanzar; 
lo mismo en Galicia y en América. En 
Boal botello es el estómago y la mor- 
cilla gorda hecha con el estómago del 
cerdo. 

Bot-ana. I, 35, 184 aun hasta lo 
que pudiessen costar las botanas que 
se auian de echar a los cueros rotos. 
Etini. De bot-a, bot-o por cuero. 
Bote-cilio. I, 20, 78 y no se que 
botezillo do mudas para la cara. 
Etim. De bote (Cfr. Bota.) 
Botica . I, 21, 83 el uno tan peque- 
ño, que ni tenia botica, ni barbero. 
Etim. Cfr. Bodega. 



Boticario. II, 37, 143 yo he oydo 
dezir a un Boticario Toledano. 

Etim. De botica. 

Botill-ería. II, 59, 226 pero el ofi- 
cio que el trae, no permite despensas 
ni botillerías. 

Etim. De botella. (Cfr. Bota.) 

Boto. I, 25, 113 aunque de ingenio 
boto, muchas vezes despuntas de 
agudo [boto lo opuesto de agudo]. 

Etim. Cfr. Bota. 

Botón. II, 14, 51 hincando a su 
cauallo las espuelas hasta los boto- 
nes.— 19, 72 le contó a estocadas todos 
los botones de una media sotanilla, 
que traía vestida. 

Etim. De bot-a por brotar en Eúske- 
ra, ó brote, se dijo el bot-on vegetal, 
después por metáfora el de la ropa. 
{Cív. Bota.) 

Boyardo. I, 6, 17 Mateo Boyardo 
(Cfr. Mateo.) 

Boy-ero. I, 47, 2-50 donde le pare- 
ció al boyero, ser lugar acomodado 
para reposar. 

Etim. De buey. 

Bradaniaiite. I, 25, 110 que tan 
caro costó a Bradamante. (Cfr. Fron- 
tino.) 

Braga. II, 50, 192 viose el perro 
en bragas de cerro, y lo demás. 

Etim. Bragas, bragu-eta, bragu-ero, 
brag-ado, en Eúskera brakak, en latin 
bracae «vestís barbarorum propria» 
(FoRCEL.), bret. braguez. Schuchardt 
cree que del celta [Zeitsch. fiir oster 
Gymuas. 1891, iv, 148;THURNEYSEN,iíé>/- 
tor ornan ischei;, 1884, 47). Bralion por 
doblez que ceñía la parte superior del 
brazoen algunos vestidos, brahon-era, 
a-brahon-ar, se explican por el abra- 
gonar del alto Aragón. En Asturias 
brag-ado por valiente. 

Brahmán. I, 47. 251 de quantos 
Magos crió Persia, Bracmanes la In- 
dia [ya citados por Plinio (1. 6, c. 17) y 
Apuleyo (1. 2, Floridor]. 

Etim.DeX sánskrito brahmán = sa- 
cerdote de Brahma. el Ser absoluto 



BRA 



— 186 



BRA 



no activo, el himno, la oración, la teo- 
logía, el poder sacerdotal. 

Bramar. I, 43, 233 que bramaua 
como un toro. i| II, 69, 263 No las huuo 
visto Sancho, quando bramando como 
un toro, dixo. 

Etiin. Del fr. bramer, prov. bramar, 
it. bramare; del ant. al. bréman, med. 
al. bremen. 

Brain ido. 1, 14, 46 Del ya vencido 
toro el implacable | Bramido. |í 11,5, 
16 oyr siluos, rugidos, bramidos [de 
toros]. 

Etim. De bram-ar; posverbal. 
Brandabarbaran de Boli- 
che. 1, 18, 67 [Nombre retumbante 
forjado de brando espada, como los 
de otros caballeros andantes, «Bran- 
dicel, Brandidonio, Brandimardo 
Brandimarte», sobre todo de gigan 
tes, «Brandafursel, Brandagedeon 
Brandasileo.Brandafidel.Brandalion 
Brandambul», todos tan bárbaros, aun 
que menos estruendosos que Brandi 
barbara)}, que ridiculizándolos á todos 
los sepultó para siempre jamas en las 
oscuras simas del olvido (Cfr. Bran 
dir]. 

Brasa. I, 17, 62 miro a todas par- 
tes, con los ojos hechos brasas. 

Etim. Cfr. Abrasar. 

Bras-ero. I, 37, 198 no les falta al- 
gún ageno brasero, o chimenea, que 
sino calienta, a lo menos entibie su 
frió. 

Etim. De brasa. 

Brava-mente. II, 58, 220 braua- 
mente la deue de tener herida, y tras- 
passada aquel que llaman Amor. 

Etim. De brav-o. 

Brav-ata. II, 17, 62 no haziendo 
caso de niuerias, ni de brauatas. 

Etim. De brav-o. 

Bravo. I, 17, 60 el brauo don Qui- 
xote.— 46, 247 los brauos cachorros.— 
51, 26S este brauo, este galán, este 
músico. ¡1 II, 12, 41 Braua compara- 
ción, aunque no tan nueua, que.— 17, 
60 dos brauos leones enxaulados.— 



85, 224 el tropel de los toros brauos. 

Etim. No se trae; propiamente vale 
cerril, no domesticado (Cfr. Cerrero), 
luego fiero, enojado, de áspera y ce- 
rril condición, en fln valentón que 
echa bravatas y bravea: «su madre, 
celosa, y brava» {Celest. act. 3), «La 
mujer que es brava y de dura y ás- 
pera condición» (León, Perf. casada 
§ 18, y 12). Bravo, propiamente cerril, 
indómito, en estado salvaje: «tam in 
terris quam in viniis sive in ortos 
quommodo in pratis seu in brabnm 
quomodo in oliminatum, tam in ar- 
gentum quomodo in vestitura» (añ. 
943, Escalón. H. S.). «Offerimus illas 
poblaciones cum sua hereditate et 
cum suo habere, et cum suosexitus in 
monte, iu poblato sic domitum quam 
brabnm, quantum ibi habet, et quan- 
tum de cito die potuerit ganare» (er. 
1160 Sota). «El buey bravo en tierra 
agen a se hace manso», «No hay tierra 
tan brava que resista al arado, ni 
hombre tan manso que quiera ser 
mandado». Cornu dice que significa 
«sauvage,indompté, indomptable».El 
barbarus de Korting no satisface ni 
fonética ni semánticamente. Propon- 
go como idea primitiva la de estado 
salvaje, natural y propio, con Diez y 
Cornu, y como etimología el eúskaro 
bere, que vale esto mismo (Cfr. Bre- 
ña). En cat. es brau, fr. ra-brouer, 
é-brouer, y brave del castellano, it. 
bravo y brado. Tal vez tenga el mis- 
mo origen que briba, brib-on, andar á 
la briba ó brib-ar, es decir andar á 
sus anchas, dejado á sí propio. De 
bravo: brav-ío, brav-eza, brav-ear, 
brav-ura, brav-ucon, brav-ote por fan- 
farrón en la Germ., brav-ata, bravat- 
-ear, embrav-ecerse, em-brav-arse, 
desembravecer. En gall. birbon por 
bribón, birbonear. 

Braza. II, 22, 84 compraron casi 
cien brac^'as de soga. 

Etim. De brackia. (Cfr. Brazo.) 

Braxo. I, 1, 2 entre los bracos.— 



BRE 



I, 3, 10 la honra que alcangasse por el 
valor de su bra^o.— 6, 19 entregarlos 
al bra^o seglar [Cfr. Sefjlar].—d, 30 
soltó los bracos [los dejó sueltos sin 
agarrarse al cuello de la muía].— 29, 
142 fue a tomar en los bracos á Doro- 
tea.— 33, 168 lo que hizo fue poner el 
codo sobre el bra^o de la silla. -34, 
I72 que nadie se ha de poner abramos 
con tan poderoso enemigo [á brazos]. 
— 34, 181 Leonela la tomó en bracos- 
II II, 16, 55 y entregúeme en los bra- 
cos de la fortuna.— 53, 203 llenarme 
en bracos.- 60, 229 se abracó con el a 
bra^o partido [riñendo].— 68, 259 no 
C[UÍero venir contigo a los bracos, co- 
mo la'otra vez. 

Ethii. De bracchium = ¡3páx-icov =^ 
brazo ó mas corto, en oposición al an- 
tebrazo. Braz-a, brazada, a-braz-ar, 
abraz-o, em-braz-ar, abrazad- eras, 
bracero, braz-al, brazal-ete, brac-ear, 
brace-o. 

Brebaje. 1, 17, 62 hizo su opera- 
ción el breuage [«bebida que dan á 
las bestias con harina, aceite y otras 
cosas» (Cov.]. 

Etim. ^letátesis de bebr-aje, en San- 
tillana beur-aje, y estos de beb(e)r := 
beu(e)r. 

Brteiía. 1,26, 117 entre riscos, y en- 
tro breñas. 

Eüíii. Breña es todo terreno inculto 
dejado en su estado natural, breñ-al, 
bren- oso: del eúskaro ber-en superl. 
y adj. de bere = suyo, propio, natu- 
ral, es lo que está en su estado natu- 
ral y propio, dejado á sí mismo. «Tre- 
pando riscos y remidiendo breilas», 
em-broñ-arse. Con la forma braiía se 
encuentra hoy en gall. como pastor 
de verano, esquilmo tierno de monte, 
en que hay yerba; y en los documen- 
tos mas antiguos asturianos, y ha da- 
do nombre á la región mas cerril de 
aquellas montañas, habitada por los 
vaqueiros de nhada, que llevan allá á 
pastar sus rebaños, por lo que tam- 
bién significa majada, pastos, broza, 



187 — BRE 

lo mismo que breña. Es exclusivo de 
la Península, pg. brenha. Korting lo 
deriva del eúskaro be-ereña (bésate 
Tiefe?) sembrados hondos y bajos, 
que tomó de Larramendi, el cual aña- 
de «ó de berez ereñak — los que sem- 
brados do suyo nacen». Claro estaque 
todo sembrado nace de suyo; breña no 
es sembrado, sino lo que sin serlo na- 
ce, terreno dejado á sí mismo, son 
prados naturales. En Coaña de Astu- 
rias para expresar cosa que valga al- 
go, que sea propia y apropósito, natu- 
ral, debida, se dice de heren-cia: «si 
me das algo de herencia^ taigo esto 
por tí»: es el mismo beren sustantiva- 
do con -cia. En Aragón br-in, es-brin- 
-ar equivalen en el sentido á brizna, 
desbriznar, del mismo beren, así co- 
mo briz na de briz-o y brez-o, de berez 
= natural. En Álava breña es la gra- 
ma, cynodom dactylon, Pers.: corres- 
ponde á breña, y tal es el bren por 
salvado en Berceo {Sacr. 78), que San-' 
choz asegura existir en la montaña de 
Santander. En el alto Aragón em- 
-bren-ear es enmarañar la mies aplas- 
tándola en el suelo antes de segarla. 
«Habeant hereditates suas et hrainas 
et términos suos» (er. 1223 Bul. Sant.), 
y hrana (Fund. mon. Obona, er. 819, 
Velazquez, t. 8): «montes, fontes, mo- 
linarias, branas, totum ab integro 
damus Deo». En el alto Aragón bren- 
-ca es brizna. ¿Será éste el origen de 
brin-gas, que en Asturias son las cos- 
tillas de las cestas, de brin-go en Na- 
via por pendiente, ó seabrin-co, adj. 
-rjo = -ko, en gall. brincas anzuelos 
pequeños, y de brincar? Bringas es 
apellido euskérico, y brin-ga vale as- 
tilla en eúskera, brin-tza brizna, pun- 
ta de leña, espina de pescado, brint- 
zatu rajar, cascar, henderse, en gall. 
os-brinzar rebrincar las caballerías 
lozanas. (Cfr. Br/rjm.) 

Bretaña. I, 13, 41 aquel Reyno de 
la gran Bretaña.— 49, 261 la mejor 
escanciadora de vino que tuuo la 



BRE 



— 188 — 



BRI 



gran Bretaña. || II, 31 117 Lanzarote, 
quando de Bretaña vino. 
Etim. De Britania, brit-anus. 
Bretón. I, 41, 222 con nombre de 
que eran Bretones. 

Etim. Del francés bretón, de brit- 
"anus. 

Breva. II, 35, 139 sino os ablan- 
dáis mas que una breua madura. 

Etim. Ant. beura, bebra(HiTA, 1264), 
pg. bifaro beberá, de (flcus) bífera, de 
bi- = dos, fer-o = llevar. 

Breve. I, 3, 10 aunque con mas 
breues palabras.— 17, 61 y por contar- 
tela en breue, sabrás, que.— 21, 85 Di- 
la, y se breue en tus razonamientos. — 
25, 113 un breue cuento. — 31, 153 que 
en tan breue tiempo ayas ydo, y veni- 
do. — 35, 187 acabó en breues dias la 
vida. 

Etim. De breve-m brev-is. 

Brevedad. 3, 10 y que concluyes- 
se con la mayor breuedad que pudies- 
se.— 9, 29 traduzyrlos bien, y fielmen- 
te, y con mucha breuedad. — 17, 60 me 
querrías ver muerto con tanta breue- 
dad? [tan pronto].— 33, 167 pues con 
breuedad [pronto]... le podrás dezir 
la pura verdad de nuestro artificio. — 
34, 172 porque el bolueria con mu- 
cha breuedad [muy pronto]. |1 II, 34, 
134 por la breuedad de las senten- 
cias. 

Etim. De brevi-tat-era, bre vi-tas, 
brev-is = breve. 

Breve-mente. I, 39, 203 lo diré 
breuemente. 

Etim. De breve. 

Briareo. 8, 23 mas bracos que'los 
del gigante Briareo [que dicen tenía 
cien brazos, que ayudó á Júpiter en 
cierta rebelión y él le puso para guar- 
dar la entrada de los infiernos, con 
otra buena pieza, el can cerbero: fué 
titán, pero no los siguió en su rebe- 
lión, antes dice Hesiodo que si le pu- 
sieron á la puerta del infierno fuépa- 
ra impedir que se escapasen los tita- 
nes en él sepultados. <Centum cui 



brachiadícunt | Centenasque manus» 
{Eneid. 10, 565). 

Brida. I, 2, 6 como eran la brida, 
lan^a, etc. [La brida era manera de 
montar propia de los hombres de ar- 
mas ó caballería pesada, á diferencia 
de la gineta, propia de la caballería- 
ligera. En la brida se llevaban los es- 
tribos largos y las piernas tendidas, 
de modo que el caballero parecía es- 
tar en pié; las camas del freno eran 
largas. En la gineta, los frenos eran 
recogidos, los estribos cortos: el gine- 
te parecía ir sentado, y no le colga- 
ban las piernas mas abajo de la barri- 
ga del caballo], 

Etim. Del it. brida ó prov. brida, fr. 
bride; del anglosajón bridel y brétan 
= apretar (?;, ant. fr. bridelle = brida, 
predella. 

Brilladoro. I, 52, 276 Pues hasta 
Rozinante en ser gallardo, i Excede 
a Brilladoro. I] II, 40 151 ni como el 
del furioso Orlando, cuyo nombre es 
Brilladoro. 

Brillar. II, 35, 136 mil velos de 
tela de plata, brillando por todos 
ellos infinitas hojas de argentería de 
oro. 
Etim. Cfr. Vira. 

Brinca-dor. II, 32, 124 de reposa- 
da en brincadora.— 33, 130 y créame 
Sancho,que la villanabrincadora era, 
y es Dulcinea del Toboso. 
Etim. De brinca-r. 
Brincar. II, 23, 89 yuan saltando 
y brincando como cabras.— 33, 129 me 
anda brincando un escrúpulo en el 
alma.— 38, 147 allí era el brincar de 
las almas [de regocijo]. 
Etim. Cfr. Breña. 

Brinc-o, posv. I, 23, 96 brinco do 
mis hijos [joyuelas ó adornos que so- 
lían llevar pendientes mujeres y ni- 
ños, y se llamaron por los reflejos que 
al vibrar dan, que no parece sino que 
brincanj. || II, 25, 97 en un brinco se le 
puso el mono en el [hombro].— 26, 100 
de un brinco la pone sobre las ancas 



BRI 



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BRI 



de su cauallo.— 38, 147 con no se que 
dixes y brincos que me dio. 

Etim. De brinc-ar. 

Brind-ar. II, 74, 279 comia la so- 
brina, brindaua el ama, y se regozija- 
ua Sancho [«solicitar y convidar al 
compañero con la taza en la mano, 
bebiendo él, y luego el otro; y este 
modo de beber se llama brindez» 
(Cov.]. 

Etim. De brind-is. 

Brindis. II, 33, 131 que a un brin- 
dis de un amigo, que cora(,^on ha de 
auer tan de marmol que no haga la 
razón. 

Etim. Del it, brindisi, fr. brinde, 
del al. briug dir's, expresión propia 
del brindar. 

Brío. I, 3, 9 Dezia esto con tanto 
brio. — 10,31 mas brio en acometer.— 
19, 72 púsose bien en la silla, y con 
gentil brio, y continente se puso en 
la mitad del camino.— 29, 142 que co- 
bre nueuos brios, y fuerzas vuestra 
desmayada esperanza.— 45, 243 que 
no tenga brios para dar el solo qua- 
trocientos palos á quatrocicntos qua- 
drilleros. |1 II, 20, 75 hasta veynte y 
quatro zagales de gallardo parecer, 
y brio. — 65,252 cobrar nueuos brios 
para nueuas pendencias. 

Etim. Tal vez por brig-o, pues en 
Baena brig-oso = bri-oso (400), de bre- 
gar (Cfr. Bergante). 

Bri-oso. I, 20, 80 aunque el de su- 
yo no era nada brioso.— 52, 275 alta 
de pechos y ademan brioso. 

Etim. De bri-o. 

Briz-na. II, 41, 157 yo que tengo 
no se que briznas de curioso, y de 
dessear saber lo que se me estoma, y 
impide. 

Etim. Brezo por jara, y ant. por cu- 
na, del eúskaro berez =r de suyo, na- 
turalmente, lo natural y propio, es- 
pontáneo, de bere = suyo, propio, na. 
tural. En Coaña do Asturias brizo va- 
le vigoroso, lozano, y el fruto de la 
tierra, es decir nativo, natural; en Ti- 



neo brizo es la cuna, lo del nacimien- 
to. Brezo y brizo son, pues, lo mismo, 
valen jara ó ciertas plantas espontá- 
neas, la cuna, y vigoroso, fruto natu- 
ral. La forma primitiva es verez-o 
(D. J Manuel 252, Cab. y Escud. c. 41, 
Fuero de Sepulv., De los Carboneros 227, 
Berceo,S'. MiU. 214), que es el berez-o 
= yerbas ó sarmientos en Asturias, y 
el berozo de Álava, en Traggia berue- 
zos {Dice. geog. hist. I, p. 407), en gall. 
em-berc-ellar enmarañar, se refiere á 
lo mismo. Breg-uelo dim. por cuna en 
Alexandre (2404), pg. blezo, de donde 
com-blez-a = concubina, ó com-brue- 
za y com-blezo = com-bruezo = com- 
pañero de cama ó cuna. Briz-ar era 
mecer la cuna (Lisantlro y Roselia, 4), 
y brizo la cuna, en Boal de Asturias 
berzo, en gall. berce, berciño, en Na- 
via bierzo y brizo, en fr. berceau, en 
pg. ber^o, en cat. y prov. bers. Cuanto 
á brezo, ant. también brizo, por cier- 
ta gramínea espontánea y natural, 
dio briz-na = cosa menuda, fibrilla: 
«Entre los cuales se entremeten mu- 
chas briznas, de la carne que han co- 
mido» (Gkan.). También pudiera bre- 
zo por yerba derivar de beraza y ba- 
raza = yerbal, pradera, huerta, pro- 
piamente lo hacia abajo, las laderas 
y cuestas junto al río, y tierno, blan- 
do, que se baja y se sume al tacto: el 
brezo pudo llamarse así por ser plan- 
ta baja, menuda y la cuna por lo pe- 
queña. En las montañas de Burgos un 
valle se llama Berez-oso (era 1006 So- 
ta), y cerca de Madrid está La Berz- 
-osa. Pero yo prefiero el berez-a = lo 
propio, nativo, espontáneo. De todos 
modos huelgan el céltico bruxn para 
explicar el brezo, y *verticellus y 
'bracchiare de bracchium = brazo 
para explicar el nombre de la cuna, 
que son las etimologías que se han 
propuesto. Brisa por orujo ya lo em- 
pleaban los iberos, según Columela 
(12, 39, 2): de beretzi, berez separar, 
distinguir, por ser las heces separa- 



BRO 



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BRO 



das por la prensa. Pero berez vale de 
suyo, natural, de donde el mismo be- 
retz i: la brisa ó aire de mar ó de tie- 
rra de cada día creo se llamó así por 
ser el viento regular y natural. De 
berez-ko = natural, propio, nativo se 
llamó bresca ó brisca el panal de 
miel tal como se saca de la colmena 
sin elaborarlo ni hacer nada en él, 
si no de ber-aska que traeLarramen- 
di como bascongado, aska es reci- 
piente. Confírmase con brisc-ar ó te- 
jer con oro brisc-ado, oro puro, nati- 
vo, y con el juego de la brisca, ó bres- 
ca como dicen en la ribera del Ebro, 
pues significa tener palo propio, em- 
-briscar = tener el mismo palo, ad- 
virtiendo que la mayor parte de los 
términos del juego de naipes son eus- 
kéricos. Bricho por hoja de oro ó pla- 
ta tiene el mismo tema que oro brisc- 
-ado. La bresca por panal se dice lo 
mismo en mantuano, cerd. y prov., y 
en ant. fr. bresche, sicil. vrisca. Nadie 
sabe el origen de bresca ni el de brisa. 

Brocabrnno. 1, 21, 86 al Gigan- 
tazo Brocabruno de la gran fuerga. 

Broc-ado. I. 37, 196 un bonetillo 
de brocado [tela de seda sobrelabra- 
da con oro ó piala, llamada por las 
brocas ó rodajas en que los bordado- 
res tienen cogidos los hilos y torza- 
les. A mediados del s. xvii D. Alonso 
Núñez de Castro contaba los broca- 
dos de Milán entre las cosas de ma- 
5'or lujo (Solo Madrid es corte, 1. 1, c. 2); 
Cristóbal Suarez de Figueroa poco 
antes había mencionado los mas céle- 
bres bordadores {Plaza uuivers. de 
cieuc. y artes, disc. 51]. || II, 1, 4, los da- 
mascos, los brocados y otras ricas te- 
las.— 10, 34 todas telas de brocado de 
mas de diez altos [Cfr.^Z/o].-33, 129 y 
empuñará su Gouierno, que con otro 
de brocado de tres altos lo deseche. 
[Alude á lo que dicen los parientes al 
niño ó joven que los visita con vesti- 
do nuevo: «que lo deseche con otro de 
tela superior», es decir que vaya me- 



drando y ganando siempre. Así la 
abuela al niño vestido de paño: «Que 
con otro de terciopelo lo deseches, 
hijo mío»]. — 58, 221 los pellicos, y sa- 
yas eran de fino brocado. 

Etim. De broc-a ó rodaja, que viene 
del eúskaro borka = amontonando, 
ristra, ó buru-ka formando cabeza. 
Bor-ka es ristra, borkats horquilla pe- 
queña de hierro de dos púas; por con- 
tracción brokatu cubrirse los árboles 
de muchas flores y frutos, como bros- 
katsu matorral y boroska menestra 
de muchas viandas, brosta seto, sitio 
de zarzas y chaparros y borosta male- 
za, zarza. Todos estos términos deri- 
van de bor = montón, -ka acción de 
(Cfr. Bronco). En Honduras burrusco 
es arbusto cuyas ramas están entrela- 
zadas, el brosca de broska-tsu en eús- 
kera (-tsu abundancial), y des-em- 
-brocar es poner boca arriba un vaso., 
jarro ú otro mueble que estaba boca 
abajo, y en gall. em-borcar, cast. em- 
-brocar, vaciar una vasija en otra ó 
en el suelo, poniéndola boca abajo, 
poner así un mueble, y gall. em-borc- 
-allarse ó em-burqu-illarse revolcar- 
se, echarse boca abajo, es-brugar des- 
hojar el maiz, a-bronc-allarse apel- 
mazarse y arrojar hierba la tierra de 
una heredad arada: lo cual prueba 
que el broc al del pozo se dijo de 
broc-a ó buru-ka, por la cabeza ó bu- 
ru, por lo alto del pozo, ó sea su aber- 
tura. En Segorbe es-burgar vale des- 
envolver, como des-burujar, explicar: 
«No puo esplicame más, soy un bolo; 
tu esburgaras eso mas mejor que yo» 
(Cfr. Bruja). En Titaguas broc-ada es 
retoño, del brokatu euskérico. Díjose, 
pues, broca por aovillarse los hilos en 
forma de burujo ó cabeza en la roda- 
ja, á modo de capullo, que es el broka 
euskérico, ya que brokatu es brotar. 

Broche. II, 5, 18 y ya oy va con 
verdugado, con broches y con en- 
tono. 

Etim. Cfr. Brujo. 



BRO 



— 191 — 



BRU 



Bronce. I, 2,4 entallarse en bron- 
zes.— 11, 35 Que tienes de bronze el 
alma. — 22, 94 no hazia mas caso de la 
espuela, que si fuera hecho de bronze. 
— 34, 172 que aunque Camila fuera 
toda de bronze, viniera al suelo. ¡1 11^ 
20, 73 la congoxa de ver que el cielo 
se haze de bronze sin acudir a la tie- 
rra con el conueniente rozio.— 22, 84 
coraron de azero, bragos de bronze. 

Etim. Del fr. bronce ó it. bronzo; del 
germ. brün, *brunitius (?), ó de Brun- 
dusium (?). Todavía sub indi ce lis est. 

Bronc-iiieo. I, 52, 275 Que grauo 
versos en broncínea plancha. 

Etim. De bronce con el -ineus la- 
tino. 

Bronco. I, 23, 101 con una voz 
desentonada, y bronca. |i II, 49, 183 
maguera tonto, bronco, y rollizo. 

Etim. De buru, cabeza, monte, bor- 
.tu los pirineos, desierto, por sus mon- 
tes ó cabezos, derivan entre otros mu- 
chos términos, bor-ona ó maíz, en su 
origen la pina de otros cereales, pues 
vale montón bueno, de granos. Com- 
pruébase con des-boron-ar en Álava 
por desgranar el maiz y desboronarse 
ant. por des-moronarse, en gall. es- 
-broarse desmoronarse, deshacerse co- 
mo broa ó pan de maiz, de bor-on 
equivalente de mor-on cabezo, bor y 
mor euskéricos (Cfr. Morrión). Bor-ma 
es pared como mur-u en eúskera, y 
bor-nu derredor, que dio borne por 
extremo en fr., y en cast. por extremo 
de lanza y codeso: «Al parecer es de 
nogal ó borne» (Zúñiga), bornear tor- 
cer, ladear, labrar en contorno las 
columnas, revolver la bola en el jue- 
go, torcerse la madera, borneo vuelta, 
born-ol boya de corcho en las redes 
sardinales. Como brus-co es adjetivo 
de buru-z — de cabeza, y díjose por la 
testarudez, bron-co creo que viene de 
boron significando cosa cerril, tosca, 
áspera, en gall. em broncarse ponei'se 
áspero de morro y entrecejo. En Se- 
gorbe re-born-ecer es bastardear, de- 



generar, en el alto Aragón burn-ear 
es remover una piedra ó bloque por 
un lado, burn-iego el corto y duro de 
cabeza, es-bron-ce esfuerzo, sacudida. 
Bron-co y bru?-co llevan -ko de adje- 
tivos. Sin él, de buru-z salió el burc- 
-ear por acornear, burz-ada cornada 
en el alto Aragón. 

Brotar. II, 14, 50 parecía assi mes- 
mo ellas [las yerbas] brotauan y 11o- 
uian blanco y menudo aljófar.— 65, 
253 rayz escondida, que con el tiempo 
venga después a brotar, y á echar fru- 
tos. 

Etim. Del eúskaro prut, purrut que 
equivale á lo mismo, forma verbal -t 
de pur, bor salir y brotar en bor-bor. 
En Titaguas bro-c-ada por retoño, co- 
mo buru-kada, con la terminación 
euskérica -cada. Posverbal brot-e. 
(Cfr. Porra.) 

Brnjo. 1, 25, 111 bolueré por los ay- 
res como bruxo. |1 II, 41, 153 que yo no 
soy bruxo, para gustar de andar por 
los ayres.— 48, 179 pensó que alguna 
bruja, o maga venia en aquel trage. 

Etim. Burujo ó borujo por bulto pe- 
queño como de lana, etc., es un dimi- 
nutivo -jo de buru = cabeza, cabezo, 
monte, buru-tcha = mazorca, buru- 
(tui = espigar en Eúskera. Buruj-on 
= boruj-on, a-boruj-arse, a-burujarse, 
em-buruj-arse (Quev.). Piérdese la 
primera vocal en «abrújese usted co- 
mopueda» «por arrégleselas usted» en 
Aragón, y en bruja, en Asturias bruxa, 
así llamada por llevar oculta la cabe- 
za, como se vé por lo que cuenta Pe- 
reda: «Enterrar la bruja es dejar una 
castaña oculta entre la ceniza no sé 
por qué ni para qué; pero es detalle 
de carácter en las mangostas.» En 
Cuba bruja se dice de la persona que 
sale de noche disfrazada con una sá- 
bana para asustar á la gente (Pich.), 
ademas es cierta ave nocturna; en 
Álava «en pelo de bruja- se dice de 
las aves recien salidas del huevo, 
cuando aún no han echado los ca- 



BRU 



192 — 



BÚC 



ñones de la pluma; bruj-er-ía, brujo; 
en cat. bruixa, bearn. brouch, brouche, 
en el Líber ds Snperst. de Martin de Ar- 
les, canónigo de Pamplona, sale por 
primera vez su latinización broxa. La 
broza, en Asturias bruza, es una va- 
riante de bruja, y debió llamarse por 
el monte y su matorral. En Asturias 
brosa es hachar, ir por brosa, ganado 
que se engorda para el matadero, 
broz-no = cerril, des-brozar. «Por las 
breñas, por las brozas», es decir mon- 
tes (Luc. Fern. 63). Brozar ó limpiar 
los moldes de imprenta, por hacerse 
eon cepillo hecho de ramaje, lo mis- 
mo que brochar, brocha, su variante, 
de donde a-brochar, des- abrochar, 
broche, en gall. abrochar echar boto- 
nes los árboles, comer mucho. El cam- 
bio de y, s, cli, s indica el origen euské- 
rico, de buru-z, cosa de cabeza ó cabe- 
zo. «De Bruces» beber ó caer cabeza 
abajo, está igualmente por buruz-ez = 
de cabeza. Un adjetivo -ko es brus-co, 
que en Algorta, como ya notó Unamu- 
no, es burus-ko, vale propiamente tes- 
tarudo, brusca-mente, brusqu-edad; 
ademas se refiere á la idea de monte, 
cerril, por ej. en «diamante en brusco» 
por «en bruto». Broja en Burgos es el 
enebro, ajo de bruja es el ajo silvestre 
en el alto Aragón. Bros-no es otro de- 
rivado como brus co, brosnedat por 
aspereza de carácter, brosnamente 
{D. J. M.\N.). En Bagn. de Bigorre 
broucho sorciére, la bruja. En ast. em- 
-porondar, a-porondar (Figueras) es 
colgar en lo alto, de pur y onda; broco 
es cornicaído.Burj-aca y en Honduras 
buruj-aca es el bolso del peregrino, 
dim. de buru, por andar lleno de co- 
sas formando bulto, en gall. em-bru- 
llar cubrir, envolver, fajar al niño te- 
niéndolo así unos treinta días hecho 
un burullo ó burujo; embrollar, em- 
brollo tiene el mismo origen, el sufijo 
es -«/í = revolver, y suelen traerlo del 
b. lat. brolium bosque, matorral, que 
es tomado del vulgar, otros de involu- 



crare, lo cual no admite la fonética, 
pg. em-burulhar, que solo difiere de 
embur-ujar en el sufijo, y donde el 
buru no puede estar mas patente. 

Bram-ado. I, 4, 14 y no era pos- 
sible leuantarse, según tenia bruma- 
do todo el cuerpo. — 16, 56 que venia 
algo brumadas las costillas. || II, 48, 
179 La brumada dueña. 

Etim. De brum-ar. 

Brani-ar. 11,55, 212 enemigos me 
han brumado los guesos. 

Etim. De brum-a cast. y lat., de bre- 
vima = el mas corto, brivido en it. = 
gran frío, brevet y brévat = frío, en 
los Alpes lombardos; de brevis = 
breve. 

Branelo. II, 4, 14 aquel famoso 
ladrón llamado Brúñelo [Orí. fur. 
c. 27]. 

Brnñ-ido. II, 16, 55 las espuelas- 
tan tersas y bruñidas. 

Etim. De bruñ-ir, del it. brunnire, 
al. braünen, del ant. al. brün = que- 
mado, negro, al. braun, ant. al. bru- 
ñen, brünyan, prünyan := abrillantar, 
pulir, frison bruñen, braun machen 
en alemán. Bruno se halla en Stúñiga 1 1 
por oscuro, pardo, del it. bruno, prov. 
y fr. brun del ant. al. brün. 

Brnt-eüco . I. 50, 263 Acá vee otra 
[fuente] á lo brutesco ordenada [ad- 
jetivo que usaron Figueroa (Plasa 
nnivers.de cieñe, y art.\ Cáscales (D/.sc. 
de Murcia) y Quevedo. Díjose á imi- 
tación de grut-esco, que emplearon 
Antonio Palomino {Museo pictórico), 
Lope {Justa poét. de S. Isidro), Lope de 
Rueda (Merlora), y de donde salió gro- 
tesco, de gruta, como ya ilijo Covarru- 
bias], 

Etim. De brut-o. 

Bruto. I, 24, 101 como bruto ani- 
mal. 

Etim. De bru-tu-s, del eúskaroburu 
por monto. (Cfr. Brujo.) 

Búc-aro. II, 32, 127 penantes bu- f 
caros [vasijas de barro encarnado, ' 
que mojadas dan olor agradable, por 



I 



BUG 



- 193 — 



BUE 



lo que sirvieron para beber. Los de 
Estremoz eran los más apreciados; 
traíanse de Portugal y do las Indias 
{Plaza univers. disc. 45]. 

Etim. Parece venir del antiguo bu- 
co por buque, vaso, del it. buco y bu- 
ca = ahujero, del germ. bük, ant. al. 
büh, püh, al. Bauch = vientre. En 
prov. buc = vientre, cat. buc = bu- 
que, pg. buco, cast. buco = buque y 
ahujero. De aquí tra-buco, tra-buc-ar, 
tra-buqu-ete, fr. tré-bucher, tré-bu- 
chet, prov. tra-buear = tirar á tie- 
rra, trabuquet == máquina para lan- 
zar. 

Bacéfalo. I, 1, 3 ni el buzefalo de 
Alexandro [po'j-y.é-.paXos ó cabeza de 
buey, ya por ser ésta su marca, propia 
de una de las razas de Tesalia, famo- 
sa por sus caballos, ya por la anchura 
de su frente, parecida á la de un toro. 
Dicen que sólo se dejaba montar de 
Alejandro, el cual, después que se lo 
mataron en la batalla contra Poro, le 
edificó una ciudad llamada Bncefalia. 
Quinto Curcio escribe: «Bucephalum 
Equum Alexander non eodem quo 
caeteras pecudes animo aestimabat: 
nam ille nec in dorso insidere suo pa- 
tiebatur alium: et regem, cum vellet 
ascenderé, sponte sua genua submit- 
tens excipiebat, credebaturque senti- 
ré quem veheret»]. 

Bncól-ica. I, 24, 105 aquellos ad- 
mirables versos de sus Bucólicas. [Los 
versos en metros antiguos castellanos 
y modernos italianos, todos ellos ma- 
los, que Feliciano de Silva introdujo 
en su Parte tercera de la Crónica de 
D. Florisel de Niqnea, que trata de don 
Rogel de Grecia]. || II, 7, 26 proueidas 
las alforjas de cosas tocantes a la bu- 
cólica [de comer]. 

Ethn. De bucol-icus, -ica, de ^o'jy.oX- 
-ixóc, de pouxóX-os = boyero, y-oX-Qz co- 
mo col-ere, goóg = buey. Bucólica por 
contaminación con boca. 

JKaena-mente. 1,9, 30 y quien se- 
ra aquel que buenamente pueda con- 



tar aora.— 16, 58 una de las estrañas 
locuras, que buenamente imaginar se 
pueden. || II, 72, 271 me ha de impor- 
tar saberlo, mas de lo que buenamen- 
te podre dezir. 

Etim. De bueno. 

Bnen-hora.II, 25. 96 Sea en buen- 
ora. 

Etim. De buena y hora. 

Bueno. I, 4, 11 coger el fruto de 
mis buenos desseos.— 4, 11 un labra- 
dor de buen talle.— 4 11 con buenas 
palabras respondió [suaves, que no 
hieren].— 4, 13 no conocemos quien 
sea essa buena señora [título el mas 
insignificante es el de esta buena, del 
cual nos servimos cuando habiendo 
de darle uno al sujeto en cuestión, no 
le conocemos para poderle dar otro: 
y quién es ese buen señor?]. — 4, 14 pe- 
ro sino lo pudo hazer quando sano, y 
bueno, como lo haría molido y casi 
deshecho?— 5, 16 mi buen amigo.— 6, 
17 y el bueno de Esplandian fué bo- 
lando al con-al [bueno por la bondad 
de su padre el Amadis].— 7, 21 al cabo 
de una buena pie^a [de un gran rato]. 
— 12, 36 Y es lo bueno, que.. .—12, 37 era 
muy buen compañero, y caritatiuo, y 
amigo de los buenos.— 16, 59 y fue lo 
bueno, que al ventero se le apagó el 
candil, y como quedaron ascuras.— 17, 
61 Pues como va buen hombre [trato 
despectivo].— 18, 65 Aora acabo de 
creerSaneho el bueno [persona honra- 
da, ni despectiva ni ceremoniosamen- 
te].— 18, 70 que haze salir su Sol, sobre 
los buenos y los malos... Mas bueno 
era vuestra merced para predicador, 
que para caualloro andante. —23, 96 un 
buen montoncillo de escudos de oro. 
—28, 138 mi. buen criado [por ironía]. 
— 29, 145 el libertador de aquella bue- 
na gente [ironía, los galeotes].— 31, 
152 buenas son mangas después de 
Pascua [así en H. Nuñez; «Se dice 
cuando lo que deseamos se viene á 
cumplir después que lo que nosotros 
queríamos» (Cov.].— 32, 159 Bueno es, 

13 



BUE 



— 194 — 



BUI 



que quiera darme v. m. a entender 
que todo... sea disparates..., estando 
impresso con licencia de los señores 
del Consejo Real.— 50, 262 Bueno está 
esso, los libros que están impressos 
con licencia de los Reyes... auian de 
ser mentira. ; II, 1, 1 creyeron indu- 
bitadamente , que estaua del todo 
bueno [sano], y en su entero juyzio. 
— 4, 15 pero si con todo esto de bue- 
nas a buenas sin mucha solicitud y 
sin mucho riesgo me deparasse el cie- 
lo alguna Ínsula [por buena ventura, 
como de buenas a primeras, por dicha 
y sin esperarlo]. — 13, 46 No sera bue- 
no, que tenga yo un instinto tan gran- 
de, y tan natural en esto de conocer 
vinos, que en dándome a oler.— 20,74 
quien tiene buen dinero [mucho]. — 
20, 77 No mas Sancho..., tente en bue- 
nas, y no te dexes caer [mantente en 
las buenas palabras que has dicho, y 
cállate no lo vayas á echar á perder]. 
— 30, 116 de que Sancho el bueno sea 
gracioso, lo estimo 3^0. — 32, 121 quien 
a buen árbol se arrima buena sombra 
le cobija [refrán que trae así Hernán 
Nuñez].— 33, 129 Tan buen pan hazen 
aqui como en Francia [proverbió]. — 
33, 129 Esté Sancho de buen animo, 
que.— 34, 133 el buen Gouernador la 
pierna quebrada, y en casa [aplica- 
ción del refrán «la mujer honrada la 
pierna quebrada y en casa»].— 40, 151 
Bueno es que apenas puedo tenerme 
en mi ruzio..., y querrían ahora que. 
—40, 152 Con todo esso le aueis de 
acompañar..., porque os lo rogaran 
buenos [personas de importancia, 
conforme al refrán «Mas vale salto 
de mata que ruego de buenos»].— 43, 
163 al buen callar llaman Sancho [así 
Garay (388 &); Nuñez añade: *al bueno 
bueno Sancho Martínez, que el callar es 
santo y bueno, pues Sancho vale santo 
y bueno, y al bueno bueno se llama ade- 
mas con otro apellido do añadidura]. 
59, 226 que hará bueno quanto ha di- 
cho [lo defenderá, hará se tenga por 



cierto, modo de decir nacido en las 
antiguas lides particulares en las que 
las armas decidían de la verdad ó 
de la razón]. — 62, 241 Bueno par 
Dios, esto yo me lo dixera, no dixera 
mas el Profeta PerogruUo. — 66, 255 
Es pues el caso, dixo el labrador, se- 
ñor bueno, que [modo de hablar á un 
desconocido].— 72, 271 Adonde bueno 
camina v. m.? — 72, 273 si buenos aco- 
tes me dauan, bien cauallero me yua. 
!! I, VI Si de llegarte a los bue(nos) 
[si tu intento es de llegarte á los bue- 
nos para ser uno de ellos, conforme 
al refrán, si pretendes escribir cosas 
buenas }• para los buenos, no para los 
pedantes].— VI el que a buen árbol se 
arri(ma) | Buena sombra le cobi(ja) 
[refrán, del ampararse con persona 
que valga]. 

Etim. De bonu-s. 

Baey. 26, 120 una cola ruzia, ó ro- 
xa de buey.— 27, 121 buey barroso. — 
28, 131 andar tras el arado, y los bue- 
yes.— 46, 247 un carretero de bueyes. 
|¡ II, 10, 36 cerdas de cola de buey 
bermejo.— 22, 82 el buey suelto bien 
se lame [Hern. Nuñ.] . 

Etini. Del ant. boy, bue, boe {F. Juz- 
go), de bo(v)e-m bos; ital. bue, bove, 
gall. ypg.boi. 

Baf-ar. II, 68,260 mas de seyscien- 
tos puercos..., y era tanto el ruydo que 
lleuauan, y el gruñir, y el bufar, que 
ensordecieron los oydos de Don Qui- 
xote. 

Etim. Cfr. Bofetada. 

Bafete. I, 35, 187 y la otra mitad 
sobre el bufete. 1| 1, 11 la pluma en la 
oreja, el codo en el bufete. 

Etim. Del fr. buffet := aparador. 

Balio. I, 14, 46 el triste canto | Del 
embidiado buho. 

Etim. De íoj = büh ó Íí<.j = buha 

(Ab. Cutaiba, Casiri, Bibl. cod. 570), 
bubonis mas, vel maior (Frevt.)? 

Ba-ido. II, 23, 86 un puñal buydo, 
mas agudo que una lezna [todo es 



BUI 



195 — 



BUÑ 



guasa, pues el tal puñal hubiera sido 
Inútil para su objeto.]— 69, 263 tras- 
passenme el cuerpo con puntas de da- 
gas buydas. 

Etim. De bu-ir, del eúskaro bu = 
soplar. Boya viene del eúskaro bui, 
boya, botijo de lata que flota, soplar, 
inflar, buitu hincharse, como se vé 
por boy-ante, por buy-o en Asturias 
pelota de cera de panales sin miel, 
cera sin cocer ni puriñcar, el broazo 
después de exprimido en el lagar, en 
Aragón boi-ra por niebla. Buir por lo 
tan delicado como el humo y el sople- 
te. En Aragón buy-ador = latonero 
por emplear el soplete, buy-es en la 
Germanía por naipes, porque soplan 
y se llevan los cuartos. No viene, pues, 
buir de polire, como ni lo permite la 
Fonética. No dejaré de citar el puy- 
-erre, con que gritan y dan broma la 
noche vieja en Salvatierra y Alegría 
de Álava, mientras dan fuego en las 
calles á odres de vino ó aceite, di- 
ciendo que van á quemar el culo del 
año: ¡erre! puyerre! quémale el culo á 
Galerre!, ¡erre! puyerico! quémale el 
culo á Martinico! Erre vale quemar, 
pui = soplar por arriba ó por abajo. 
Ya se vé que buir y boya no están tan 
lejos de esta raiz. En el alto Aragón 
boiras son las nubes, en gall. es-boi- 
rar estallar como las castañas con 
piel en el fuego, los cohetes, esboir-o 
estallido. 

Bnitre I, 14, 48 Ticio trayga su 
buytre.— 31, 154 mas vale paxaro en 
mano, que buytre bolando. || II, 43, 
163 que yo no se mas de gouiernos de 
Ínsulas, que un buytre. 

Etim. De vult(u)re-m, vultur; ant. fr. 
voutre. 

Bull-ente, I, 50, 263 se arroja en 
mitad del bullente lago. 

Etim. De bull-ir. 

Bullir. I, 16, 60 no se bullia, ni 
meneaba.— 52, 272 que don Quixote 
no bullia pie, ni mano, y assi creyen- 
do que le auia muerto. 1| II, 52, 200 



porque me están bullendo los pies por 
ponerme en camino. 

Etim. De bulliré. Bull-a, re-bullirse, 
bulle-bulle, buU-anga, buUangu-ero, 
bullicio. En Alexanclre bolir por bullir 
ó menearse, (2234), boUir por hervir 
(2225), como en fr. bouillir, it. bol- 
lire, bollicio por bullicio. La o se hizo 
if por la II, palatizada y por analogía 
con el sufijo -ull castellano, como en 
engullir de gola. 

Bnllon. I, 48, 255 Godofre de Bu- 
llón. (Cfr. Godofredo.) 

Bulto. 1, 8, 25 porque aquellos bul- 
tos negros que alli parecen. — 16, 59 
sintiendo aquel bulto encima de si. — 
16, 59 dauanse tan sin compassion to- 
dos á bulto [sin fijarse].— 28, 131 asió 
con mucha presteza un bulto como de 
ropa.— 30, 149 pero assi á bulto me pa- 
rece bien [sin examinarla en particu- 
lar].— 46, 244 Zorayda, aunque no en- 
tendía bien todos los sucessos que 
auia visto, se entristecía, y alegraua a 
bulto conforme veía y notaua los sem- 
blantes á cada uno. H II, 9, 30 que yo 
veo poco [ó] aquel bulto grande y 
sombra... la deue hazer el palacio de 
Dulcinea. — 48, 180 tenia dos dueñas 
de bulto... al cabo de su estrado.— 61, 
236 aquellos bultos, que por el mar se 
mouian. 

Etim. Bulto es «todo aquello que ha- 
ce cuerpo y no se distingue lo que es» 
(Coy.), y con todo viene de ntJfus = 
la cara: «Hic tumor vultum relinquit» 
(Prud. SS. Emet. y Celed.), it. vulto, 
volto, prov. volt, ant. fr. vout, pg. vul- 
to. En Baena (615, 522) bulto está por 
rostro. 

Buñ-nelo. II, 3, 12 que assi com- 
ponen y arrojan libros de si, como si 
fuessen buñuelos [por la facilidad y 
velocidad con que éstos salen de la 
sartén: los buñuelos ó «fruta de masa 
frita con aceite, que se come caliente, 
y con miel» (Cov.]. 

Etim. En el alto Aragón a-buñ-egar 
= estrujar, em-buñ-egar = reburu- 



BUR 



— 196 



BUR 



jar, embufleg-o = reburujo, y re-buñ 
^= moho, orin. Buñ-uelo es, pues, un 
diminutivo de buñ, y vale un buruji- 
11o hecho de masa frita en aceite. Es- 
te buñ, por buin. es de la raíz euskéri- 
ca bui = soplar hinchar, bunatu bro- 
tar, abotonarse las plantas, bu no ger- 
men, botón, bun-buUo burbujas (Cfr. 
Bui(lo).Re-huñ-o, arre-buñ-ar es hacer 
un burujo. La boñ-iga ó moñ-iga na- 
da tiene que ver con buey; en Aragón 
es el excremento de cualquier ani- 
mal, cuando sale apelotonado, sobre 
todo del caballo. Re-fun-fuñ-ar en 
Aragón, Navarra, J. del Encina (253), 
se dijo del poner el hocico como un 
burujo, metáfora usadísima en varias 
raices euskérico-castellanas. (Cfr. Mo- 
híno.) 

Bardo. II, 23, 87 pezes... burdos, y 
dessabridos. 
Etim. Cfr. Bordón. 
Bureo. II, 15, 53 por auer entrado 
primero en bureo con el Cura, y el 
Barbero, sobre que medio se podría 
tomar para. [Era la junta de mayordo- 
mos de la casa real para gobierno de 
la misma (Cov.), el juzgado á que es- 
tán sujetos los dependientes de la ca- 
sa real. Vale aquí tomar deliberación, 
entrar en junta y consejo. El término 
vino del francés burean tribunal, con 
la etiqueta de Borgoua introducida 
en los reinados de Felipe I y Car- 
los V, lo mismo que chapeo de chapean 
sombrero, tCaló el chapeo, requirió 
la espada» del mismo Cervantes. Hoj- 
bnreo vulgarmente es barullo de gen- 
tes, etc., sin duda por metáfora, y di- 
versión, fiesta].— 38, 148 cuyo temor 
nos hizo entrar en bureo á los tres, y 
salió del, que [resultó la determina- 
ción]. 

Bargu-illos. I, i Al Duque de 
Boiar..., Señor de las villas de Capi- 
lla, Curiel, y Biirguillos. 

Etim. De Burg-os. Burgo ant. por 
población pequeña. Burgo de Osma, 
Burgos, etc. En al. Burg es castillo. 



como TtópYog.Hay que remontarse mas 
arriba: en norso borgo = sitio alto y 
redondeado, altozano, población, en 
godo baurg-is, sa j . burg, burug, ags. by- 
rig, ingl. borough, -bury en la toponi- 
mia, ant. al. burg, purg, purc, med. aL 
burc. La raiz indica altozano, así el 
monte y peña es en norso byarg, berg,. 
god. en bairgahein ó Berg-gegend, 
Gebirge del alemán, saj. berg, ags. 
beorg,beorh, biorh, ant. al. berg, berc^ 
pérc, perag, pérac, med. al. bérc, aL 
Berg; sánskrit brhaut alto, zend ba- 
rez, bareza, eslavo brégu = monte. 
La forma germánica mas antigua que 
pudiera haber llegado á España es la 
gótica baurg-is, la cual no pudo dar 
burgo según la Fonética, ni según la 
Historia, pues S. Isidoro (9, 4, 28; no se 
refería á ella cuando dice que bnrgnni 
era del habla vulgar de España, y ese 
es el burgo latinizado, en Vegecio 
(s. IV) «castellum parvullum quem 
burgnni vocant», no el baurgis. La raiz 
es bur-go ó buru-go, adj. -go del eús- 
karo buru = cabeza, monte, que exis- 
te en Bur-eba, en Berceo Burueva {S. 
Dom. 35), en carta de Alf, emper. (er. 
1213 Arch. Naj.) Borova, y en er. 1088 
(Com. Mora), en la I'.rújula, de buruxo 
= burujo, en la Burunda de la Eus- 
kalerría, siempre regiones montaño- 
sas; y toponímicos de la Euskalerría 
son Burgui, Burguete, Burguillo, etc. 
Bur-gain es cráneo, cima de montes, 
bur-goi arrogante. Existe en las de- 
mas románicas; derivados burgu-és, 
burgues-ía, burgu-eño. Las antiguas 
poblaciones so edificaban en altoza- 
nos para poderse defender del enemi- 
go: cuando hubieron de ensancharse 
por el llano, quedó la parte alta como 
cindadela ó castillo, y de aquí los 
nombres de población en plural, por 
referirse á la parte alta y á la baja. 
«Fuit facta ista charta eo anno, quan- 
do Ramirus rex et Garsias rex arce- 
runt h)S burgos de Jaca» (ch. ap. Beiz, 
p. 173). Buriitania en los confines de 



BÜR 



— 197 



BUS 



Aragón y Navarra (Bbiz, 377): bur, bor 
en la toponimia ibérica son ordina- 
rios (Cfr. Simonet). 

Barii. II, 32, 124 los buriles de Li- 
sipo [instrumento entonces para la 
escultura y el grabado: hoy sólo de 
este último, pues para la escultura se 
emplea el cincel], 

Etini. Del fr. burin, del ant. al. bora 
= taladro. 

Barí- a, posv. I, 3, 9 No le parecie- 
ron bien al ventero las burlas de su 
huésped.— 8, 26 Los mo^os que no sa- 
bían de burlas.— 19, 74 (y esto sea di- 
cho en burlas).— 20, 81 que Sancho ha- 
zla burla del.— 21, 84 Y dixo Sancho, 
por burlas [así en las tres edic. de 
€uesta; la Academia añade passe por 
burlas; pero burlas encierra ya lo mis- 
mo sin absoluta necesidad de passe]. 
—21, 84 yo se de que calidad fueron 
las veras, y las burlas.— 22. 91 resulto 
de la burla, crecer la parentela.— 25, 
111 pues todo es fingido, y cosa con- 
trahecha, y de burla.— 25, 111 no son 
de burlas, sino muy de veras. — 30, 146 
y que todos hazian burla del.— 41, 213 
por ensayarse de burlas, a lo que pen- 
saua hazer de veras.— 45, 241 Si ya no 
es que esto sea burla pensada. || II, 13 
44 a burla tendrá v. m. el valor de mi 
ruzio.— 46, 173 hazerle una burla que 
fuesse mas risueña que dañosa.— 62, 
243 aunque sea de burlas [de menti- 
rijillas], 

Etim. De burlar. 

Bnrl-ado. I, 27, 128 burladas mis 
esperanzas.- 45, 240 dixo a esta sa- 
zón el barbero burlado.— 45, 242 vién- 
dose... menospreciado, y burlado. || II, 
21, 80 se tuuieron por burlados y es- 
oarnidos.— 25, 96 han salido contra 
los burladores los burlados.— 52, 198 
su hija, la burlada del hijo del labra- 
dor rico. 

Etim. Do burl-ar. 

Bnr la-dor . 1, 52, 276 Del Burlador, 
[mote académico]. || II, 25, 96 han sali- 
do contra los burladores los burlados. 



Etim. De burla-r. 

Barl-ar. 1, 14, 50 ni burlo con uno, 
ni me entretengo con el otro [andar 
en burlas] .— 19, 71 que si la otra vez se 
burlaron contigo, fue porque.— 20, &1 
Sossieguese vuestra merced, que por 
Dios que me burlo [que no es en ve- 
ras lo que digo]. Pues porque os bur- 
lays, no me burlo yo, respondió don 
Quixote. — 22, 91 porque me burle de- 
masiadamente con dos primas herma- 
nas mias.— 25, 112 con todos se burla, 
y de todo haze mueca, y donayre.— 28, 
l37pareciendole que Luscindale auia 
burlado.— 34, 182 ni aun burlando no 
sabia mentir. || II, 48, 182 y debaxo de 
la palabra de ser su esposo, burlo a mi 
hija. — 49, 184 y no se burle nadie con- 
migo.— 70, 266 pues tanto ahinco po- 
nian en burlarse de dos tontos. 

Etim. De Borra (Cfr.) 

Burl-ería. II, 72, 272 todo qual- 
quier otro Don Quixote, y qualquier 
otro Sancho Panga es burlería, y cosa 
de sueño. 

Etim. De burl a. 

Barl-esco. II, 22, 83 porque en el 
imitando a Ouidio, a lo burlesco pin- 
to quien fue Giralda de Seuilla.— 36, 
140 Tenia un mayordomo el Duque 
de muy burlesco y desenfadado in- 
genio. 

Etim. De burla. 

Bnrl-on.I, 4, 13 y uno dellos que 
era un poco burlón, ii II, 50, 193 que le 
tenia por algo burlón.— 62, 239 entre 
las damas auia dos de gusto picaro, y 
burlonas. 

Etim. De bui-l-a. 

Barro. II, 19, 72 Yo me contento, 
de auer caydo de mi burra. 

Etim. Cfr. Borra. 

Basc-a, posv. I, 10, 31 bis porque 
vamos luego en busca de algún casti- 
llo.— 20, 76 de aquella agua en cuya 
busca venimos.— 26, 117 se puso en 
busca del Toboso.— 44, 236 despachó 
a quatro de sus criados en vuestra 
busca. 



BUS 



— 198 



BUZ 



Etim. De busc-ar. 

Ba8c-ada,posv., 1, 29, 141 Dichosa 
buscada, y dichoso hallazgo. 

Etim. De busc-ar. 

Basc-ado. II, 15, 53 sin que le al- 
borotassen sus mal buscadas auentu- 
ras. 

Etim. De busc-ar. 

Basca-dor. I, 52, 274 buscador de 
auenturas. 

Etim. De busca-r. 

Buscar. I, 1, 2 a buscar las auen- 
turas.— 2, 5 andauan con los ojos bus- 
cándole el rostro.— 7, 21 y no yrse por 
el mundo á buscar pan de trastrigo- — 
16, 58 buscando a su querido.— 19, 74 
boluiessen a rehazerse, y a buscarnos. 
— 19, 76 quien busca el peligro perece 
en el [Eccles. 3, 27].— 22, 93 y no ande 
buscando tres pies al gato [no se em- 
peñe en cosas imposibles. «Buscáis 
cinco pies al gato, y el no tiene sino 
cuatro» H. NuÑ.].— 34, 181 fuesse a 
buscar quien secretamente a Camila 
curasse.— 34, 182 en todo caso conue- 
nia buscar que dezir á Anselmo. —40, 
207 buscar otros medios de alcangar 
lo que. II II, 10, 33 no sino ándeme yo 
buscando tres pies al gato por el gus- 
to ageno [buscándome enredos y da- 
ños, es meterse entre las uñas del ga- 
to, de lasque no puede uno salir bien]. 

Etim. Del eúskaro puz-ka = andar 
tras algo anhelando, acción (-ka) de 
buz = soplar, anhelar, como boz-te = 
alegrarse, bus-tan = cola ó lo que va 
detras. Der.: busc-a, busc-o ó huellas 
que dejan los animales, ant. busca- 
pié, busc-on, re-buscar, rebusc-a. En 
los dialectos meridionales franceses 
bousca; sin etimología conocida. Los 
carreteros en España para hacer an- 
dar á las muías les dicen ¡boesque, 
booo! Es animarles á andar, á buscar, 
como quien dice, booo! es el soplar, lo 
mismo que boesque! y buscar. En el 
Cid: «después qui nos buscare fallar 
nos podra», «quel huscarie mal» por 
desearle mal, la acepción primitiva 



euskérica, «buscado > por pedido (id. 
192). 

Basilio. II, 45, 169 toda la gente, 
que el busilis del cuento no sabia [el 
punto de la dificultad, alii está el busi- 
lis, el quid, todo el toque de. Cuentan 
que un estudiante de latin preguntó 
á otro qué significaba el In diebus 
illis, que acababan de oir cantando el 
evangelio del día. — In diae, dijo el 
otro, significa l^s ludias; pero bus 
illis = busilis. — Allí está el busilis, la 
dificultad].— 62,240 ninguna otra per- 
sona sabia el busilis del encanto. 

Bnstamante. I, 41, 223 Pedro de 
Bustamante tio mió. 

Batr-on. II, 74, 276 dos famosos 
perros, para guardar el ganado, el uno 
llamado Barcino, y el otro Butrón. 

Etim. De buitr-e. 

Bnz. I, vm Que á solo tu nuestro 
Español Ouidio | Con buz corona te 
haze reuerencia [te corona con buz y 
(te) hace reverencia, parece ser la 
idea. «Buz es el beso de reverencia y 
reconocimiento que da uno á otro; y 
entre otras monerías que la mona 
hace, es el bus, tomando la mano, y 
besándola con mucho tiento... y luego 
poniéndola sobre la cabeza» (Cov.). 
Por obsequiar en el Bom. grnl. de Flo- 
res (pte. 5, f. 124;: «Adiós, que es gran 
molimiento | Vivir haciéndote el6H2»; 
en la Gran Couq. de Ultramar (1. 2, c. 
255): «fizo del buz al lobo por escari- 
no, como el gimió sabe facer»; en Es- 
teban illo González: «Solo estoy arre- 
pentido I De que te hice la buz».] 

Etim. Del eúskaro bu-z, bu-tz soplo 
(de arriba ó de abajo), adverbio mo- 
dal de bu = soplar, besar, es decir 
bu-z es andar con los labios dispues- 
tos en la forma que exige la articula- 
ción bu, propia del soplar y besar. De 
buc-es, de buz-os ó boca abajo, como 
de bruces cabeza abajo, de buru-z = 
de cabeza, buz-ar, buz-o, buc-ear, bu- 
ce-o, buz-onó bocaza y ahujero, bus-o 
ant. por ahujero, a-buz-ado ó boca 



BUZ 



199 — 



BUZ 



abajo: «lazie la mesquiniella en tie- 
rra abuzada» (Berc , S. Mili. 134). Es 
necedad traer buz de basium = beso, 
y boz-al de *bucceale, dejándose en el 
tintero boz-o, de donde boz-al, que no 
puede venir de bucea = boca, sino 
que es variante de buz, es la parte ex- 
terior de la boca, inflada como para 
besar y soplar, ant. bogo por bozal: «al 
potro y al mogo el ataharre floxo y 
apretado el b090» (Hern. Nuñ.), tam- 
bién vale bozo cabestro y vello de los 
labios. BoQ-ines por muecas, burlas 
(Berc. Dnel 49, 50), por las que se ha- 
cen hinchando los labios, facer el boci- 
no {Alex. 1648), como en prov. boci, 
bossi, faire de la lengua bossi, ó visa- 
jes, muecas con la lengua; bo9-edos 
por gritería {Duel. 195), en el alto Ara- 
gón boz-ar cegar un conducto, des-bo- 
zarlo limpiarlo; boc-era lo que queda 
en los labios del comer, boz-al, em- 
-boz-ar, emboz-o, re-bozar, reboz-o, 
reboc-iño, arrebozar, ó sea tapar la 
boca. Me sospecho que ahujero = agu- 
jero = abujero no viene de aguja, 
pues con una aguja nadie hace un 
agujero, sino que la forma primitiva 
es la vulgar buj-ero, que efectiva- 
mente deriva de bu ja, término ga- 
llego, ó sea el buj-e, pieza agujereada 
en que se mete el eje de una máquina, 
la del centro de la piedra del molino, 
de la muela de afilar, etc., bujeiro = 
bujero. La alternativa de buz y buj = 
bux responde á la silbante euskérica, 
bu-z, bu-tz. La suavizacion en la as- 
piración antigua 7i pudo dar buh-era, 
buh-ed-era ó tronera, como buh-arda, 
buhard-illa, lo cual confirma el ori- 
gen de buj-ero ó a-bu j ero = agujero, 



cuya g en gran parte se debe á la fal- 
sa etimología, pues el pueblo dice bu- 
jero (Cfr. Empujar, Bo^iyanya, Des- 
huclmr, Popar, Bofetada). En estos tér- 
minos expongo los infinitosderivados 
castellanos del bu = soplar, y sus de- 
rivados euskéricos. El mismo bu sig- 
nifica en castellano fantasma para 
asustar á los niños, «Hablarás francés 
diciendo bu, como niño que hace el 
coco» (QuEVEDo), por lo que en eúske- 
ra boba vale sueño, y todos sabemos 
que las niñeras, les dicen vamos d bo 
vamos á dormir. Bu-a es la buba en 
eusk., gal!, y cast.: «El que tiene búa, 
ese la estruja»: es la hinchazón, como 
buatu, buiatu, bu, bui soplar, hinchar, 
bu-ez-ka zumbar, charlar mucho, ha- 
cer bu! ¡Del soplar salió buhar, en la 
Germanía por soplar y denunciar, 
a-buarse ó entumecerse, a-boh-et-ado, 
a-buh-ado, buh-arda, buh-ard-illa, 
buh-era, buhedera, buh-on-ero (Hita 
673, Berc. S. Mili. 336), buhon-ía, 
buhon-ería, por cosas que no valen un 
Soplo. Si la h procede aquí de f, y ésta 
de 6, tenemos la raiz repetida, como 
buf-ar,bof-es.bof-etada(Cfr.) del mis- 
mo origen. La cf parece inorgánica en 
bug-oso ó galicoso, especie de sátiros 
en Asturias, según mi amigo Aceve- 
do, y cuyos besos producían la pali- 
dez y demacración de ese mal tan 
historiado. Buh-on-ía viene de buh- 
-on ó buf-on, término antiguo y que 
se refiere á los visajes y burlas, aun- 
que sonando /"provenga del italiano. 
Su variante en buj-ería = buhonería, 
mercadería vil, con la y = r de buj- 
-arr-on, bujarron-ería.que ciertamen- 
te se dijo del soplar ó butz, putz. 



--^i^"^ 



c 



Ca. I, 2, 5 ca a la orden de caualle- 
ria que professu. non toca, ni atañe 
fazerle a ninguno. 

Etim. De quare; fr. car, prov. quar. 
Muy usado por Granada, aunque ya 
iba anticuándose. 

Cab-al. I, 27, 129 y yo he sentido 
en mi, después acá, que no todas ve- 
zes le tengo cabal [el juicio]. ¡] II, 5, 
17 Sanchico tiene ya quinze años ca- 
bales [cumplidos].— 25, 97 que según 
mi señor fue una muger muy cabal, y 
muy de pro.— 35, 139 llegando al nú- 
mero cabal [de azotes]. 

Ethn. De cab-o, que tiene fin y tér- 
mino, que es completo. 

€abalgad-nra. I, 29, 143 se aco- 
modó en su caualgadura.— 43, 234 dar 
cenada a nuestras caualgaduras. || II, 
40, 150 una caualgadura harto mejor, 
y con menos malicias, que las que son 
de retorno. 

Etim. De cabalgad-o,cabalg-ar,«Ca- 
•balgadura, la bestia de silla, en que 
caminamos caballeros» (Cov.). 

Cabal usar. 1, 29, 144 o sobre la ce- 
bra, ó alfana en que caualgaua aquel 
famoso Moro Muzaraque. 

Etim. De caball-o, en latín medioe- 
val caballicare. 

Caballeresco. 1, 6, 19 de la en- 
fermedad caualleresca [la locura].— 



44, 237 pidiéndole con palabras caua- 
llerescas, y andantescas. || II, 2, 8 la 
ya oluidada Orden Caualleresca. 

Etim. De caballer-o. 

Caball-ei*-ía. I, 4, 11 me lo jure, 
por ley de caualleria.— 4, 12 auia da- 
do felicissimo y alto principio a sus 
cauallerias [plural de ridiculez y des- 
precio].— 7, 22 con presupuesto de 
acomodarle de mas honrada caualle- 
ria [bestia].— 41, 223 quando auia de 
dar sobre nosotros la caualleria de la 
costa. II II, 3, 9 que anduuie.ssen en es- 
tampa sus altas cauallerias.... las aura 
dado a la estampa: si amigo para en- 
grandecerlas, y leuantarlas sobre las 
mas señaladas de Cauallero Andan- 
te... [hechos caballerescos]. — 10,34 que 
eran borricas, por ser ordinaria caua- 
lleria de las aldeanas. 

Etim. De caballer-o. 

Caballeriza. I, 2, 5 por llegar a 
la caualleriza [siempre el contraste 
entre el idealismo caballeresco y la 
prosaica realidad].— 3, 7 y encerrán- 
dose con el en la caualleriza.— 36, 188 
llenaron los cauallos á la caualleriza. 

Etim. De caballer-o. 

Caball-er-izo. I, 21, 88 como ca- 
uallerizo de grande [«el que pone en 
el caballo al príncipe ó señor» (Cov.]. 

Etim. De caballer-o. 



CAB 



— 201 — 



CAB 



Caballero. I, 1, 2 el cauallero de 
la Ardiente espada.— 1, 2 al cauallero 
del Febo.— 2, 4 le vino a la memoria, 
que no era armado cauallero, y que 
conforme a ley de caualleria, ni po- 
día, ni deuia tomar armas con ningún 
cauallero... propuso de hazerse armar 
cauallero del primero que topasse, á 
imitación de otros muchos que assi lo 
hizieron, según el auia leido en los li- 
bros. [«Fechos non pueden seer los ca- 
balleros por mano de home que caba- 
llero non sea, ca los sabios antiguos... 
non touieron que era cosa con guisa, 
nin que podiese seer con derecho, dar 
un home á otro lo que non hoviese» 
{Partida 2. tit. 21, 1. 11). Cfr. Doctri- 
iml de Caballeros, de Alonso de Carta- 
gena (1. 1, tit. 3). Galaor se hizo armar 
caballero de su hermano Amadís de 
Gaula, sin conocerse mutuamente (c. 
11].— 5, 15 aguardó á que fuesse algo 
mas noche, porque no viessen al mo- 
lido hidalgo tan mal cauallero [es de- 
cir montado en borrico, lo cual era de 
descrédito: juega aquí Cervantes con 
el vocablo cauallero en su doble sen- 
tido, el tau famoso cauallero volvia de 
sus empresas tan mal cauallero].— 7 , 
21 de una sierpe en que venia caua- 
llero [montado].— Cauallero andante 
[passim]. — 23, 99 cauallero sobre essa 
misma muía que ai está muerta. — 28, 
133 les va poco a poco adquiriendo 
nombre de hidalgos, y aun caualle- 
ros.— 38, 200 estando de posta, ó quan- 
do, en algún rebellín, o cauallero 
[obra interior en las fortificaciones, 
que se levanta mas que el terraplén de 
la plaza dominándole, como si monta- 
ra encima á caballo].— 39, 205 tirándo- 
les a cauallero [desde el caballero, ó 
trinchera mas alta].— 40, 210 ninguno 
me ha parecido cauallero, sino tu.— 
41, 223 descubrimos hasta cincuenta 
caualleros, que con gran ligereza co- 
rriendo a media rienda á nosotros se 
venian [ginetes].-49, 262 cauallero 
de San luán, ó de Alcántara... Caua- 



llero de los doce Pares. || II, 12, 40 el 
brauo Cauallero de los espejos.— 12, 
42 cauallero del bosque.— 16, 58 las 
letras humanas, las quales tan bien 
parecen en un Cauallero de capa y 
espada [los que no han hecho profe- 
sión de letras, por oposición á los que 
las cursan, y á quienes convienen las 
mitras y garnachas. Por lo mismo Co- 
rregidores y aun Comejeros de capa y 
espada eran los que solo fallaban y 
votaban en asuntos gubernativos, no 
en los judiciales, que se dejaban para 
los letrados. Comedias de capa y espada 
eran aquellas en que no entraban re- 
yes, ni príncipes, sino solo particula- 
res].— 18, 66 De todas estas grandes y 
mínimas partes se compone un buen 
Cauallero Andante [compárese con 
lo que el Doctrinal de Caballeros de 
D. Alonso de Cartagena reunió de las 
disposiciones de las Partidas, del 
Fuero y de los Ordenamientos acerca 
de este particular en las 26 leyes de 
que consta el 3.*"" título del libro pri- 
mero, Sainte-Palaye {Memorias sobre 
la antigua Caballería) trata de las cua- 
lidades que según los documentos de 
la edad media deben concurrir en el 
perfecto caballero. De esta compara- 
ción se saca, que aparte las exagera- 
ciones, el fondo de las costumbres y 
máximas de los libros caballerescos 
coincide con la realidad en los si- 
glos XIII, XIV y XV, época clásica de la 
caballería].— 19, 69 que sobre quatro 
bestias asnales venian caualleros. — 
26, 100 Cauallero si a Francia ydes, 
por Gayferos preguntad [el romance 
viejo dice «Caballero, si á Francia 
ides I por Gaiferos preguntade» {An- 
folog. Poét. lir. cast. de M. Pelayo. IX, 
66].— 31, 119 Cauallero del habito de 
Santiago.— 40, 151 por lo qual la linda 
Magalona se holgaua mucho de andar 
cauallera en el.— 41, 156 cauallero en 
una caña.— 45, 169 dixele, que si, y el 
cauallero en su dañada y primera in- 
tención [pertinaz, por lo que se dice 



CAB 



2C2 — 



CAB 



no caer del burro, á causa de sostener- 
se aferradamente el que monta].— 46, 
172 pero como es ligero el tiempo, y 
no ay barranco que le detenga, corrió 
cauallero en las horas].— 64, 249 yo 
soy el Cauallero de la blanca Luna |' 
Segunda Parte del Ingenioso Caua- 
llero don Quixote [en la primera solo 
era hidalgo; pero sus hechos caballe- 
rescos Ifi merecieron ya este título]. 

Etim. De caball-o. 

Caballer-ote. II, 5, 17 Por cierto 
que seria gentil cosa casar á nuestra 
Maria con un Condazo, o coa Caua- 
llerote. 

Etim De caballer-o. 

Caballo. I, 2, 4 subió sobre su fa- 
moso cauallo Rozinante.— 17, 64 Pro- 
no a subir desde el cauallo á las bar- 
das. |¡ II, 12, 42 la lealtad del cauallo 
[Plinio, 1. 8, c. 40]...; y vio que eran 
dos hombres a cauallo...; quita los 
frenos a los cauallos— 13, 46 pendien- 
te del arzón de mi cauallo.— 13, 46 
Mejor repuesto traygo yo en las an- 
cas de mi cauallo.— 14, 48 oprime el 
lomo, y rige el freno de un famoso 
cauallo llamado rozinante.— 40, 151 
no es como el cauallo de Belerofonte, 
que se llamaua Pegaso, ni como el del 
Magno Alexandro llamado Buzefalo, 
ni... — 43, 162 el andar a cauallo á unos 
haze Caualleros, a otros cauallerizas. 

Etim. Del vulgar caballu-s. Caballos 
famosos: Babieca, Payarte, Bayardo, 
Brilladoro, Bucéfalo, Clavileuo, Eton- 
te, Frontino, Gonela, Hipógrifo, Ore- 
lia. Paladión, Pegaso, Piroente, Roci- 
nante. Los cuatro del sol: Pyrois, 
Eous, Eton, Flegon (Cfr. 11, 40, 151). 

Cabana. I, 50, 266 los montes 
crian letrados, y las cabanas de los 
pastores encierran filósofos [«lláman- 
se cabnuas las juntas y hermandades 
de los ganaderos» (Cov.), propiamen- 
te las chozas de los pastores]. 

Etim. Cfr. Caber. 

Cabec-era. I, 35, 183 que a su ca- 
becera estañan llenos [los cueros]. — 



37, 197 y dieron la cabecera, y princi- 
pal assiento [de la mesa]... a don 
Quixote. |¡ II, 31, 120 el labrador por- 
flaua con el Hidalgo que tomasse la 
cabecera de la mesa.— 74, 276 sin qui- 
társele de la cabecera Sancho Pan(^a. 

Etim.De cabez-a. 

Cabell-era. II, 8, 29 de muletas, 
de mortajas, de cabelleras, de piernas 
[exvotos: «cabellera el cabello posti- 
zo de la cabeza» (Cov.]. 

Eti})i. De cabello. 

Cabello. I, 2. 4 hermosos cabe- 
llos. — 7, 21 tocarme en la punta de un 
solo cabello.— 11, 33 andauan las sim- 
ples y hermosas ^agalejas de valle en 
valle, y de otero en otero, en trenca, y 
en cabello [sin sombrero ó tocado al- 
guno que cubriera el cabello].— 13, 
44 Que sus cabellos [son] oro.— 24, 
105 el mouia la platica, aunque la 
truxesse por los cabellos [no á propó- 
sito, forzadamente].— 26, 116 cabellos 
enrrigados.— 28, 131 luengos y rubios 
cabellos. — 28, 123 la soltura de mis 
descompuestos cabellos.— 41, 214 mas 
perlas pendían de su hermosissimo 
cuello, orejas y cabellos, que cabellos 
tenia en la cabera [ponderación co- 
rriente y preciosa por lo gráfica]. || 
II, 10, 34 Los cabellos sueltos por las 
espaldas.— 43, 161 muchas vezes los 
traes [los refranes] por los cabellos 
[forzados, no á propósito]. — 60, 232 
maltrato sus cabellos entregándolos 
al viento [ademan de dolor]. 

Etim. De capillu-s, de capu-t, y de 
ill. 

Caber. I, 4, 12 te cupo en suerte, 
tener sujeto, y rendido... — 15. 55 no le 
ha cabido al pobre la menor parte 
desta desgracia.— 17, 61 de todas las 
malandanzas me cabe la mayor par- 
te.— 17, 62 se beuio de lo que no pudo 
caber en la alcuza.— 18, 70 pues a ti no 
te cabe parte dellas [de las desgra- 
cias].— 21, 87 que no puede caber tan- 
ta cortesía, gentileza y valentía, co- 
mo la de su cauallero, sino en sujeto 



CAB 



— 203 — 



CAB 



Real, y graue.— 23, 97 Que tanto mal 
en tanto bien no cabe.— 33, 162 Diré 
que me cupo en suerte, (l)a muger 
fuerte, de quien el Sabio dize.— 34, 
179 que en el pecho de su tan firme 
amigo pudiesse caber genero de pen- 
samiento que. — 39, 202 la hazienda 
que le cupiesse [en suerte, que le to- 
case].— 40, 207 y yo cupe [en suerte] a 
un renegado Veneciano.— 46, 247 que 
pudiesse en ella caber holgadamente 
Don Quixote [en la jaula]. || II, 1, 2 y el 
mas mañero y breue que puede caber 
en pensamiento de arbitrante alguno. 
— 1, 6 y pues hallaua casa donde cu- 
piesse. —10, 32 sino cabe en la almoha- 
da, si acaso la hallas sentada en el es- 
trado [señal de desasosiego amoroso]. 
— 12, 40 te huuieran cabido en despo- 
jos, por lo menos la corona de oro de 
la Emperatriz, y las pintadas alas de 
Cupido.— 16, 54 en que consideración 
puede caber, que.— 19, 71 entre el si y 
el no de la muger no me atreueria yo 
a poner una punta de alfiler, porque 
no cabria.— 20, 74 seys medias tina- 
jas, que cada una cabia un rastro de 
carne. — 25, 97 un jarro desbocado, 
que cabe un buen porque de vino. 
— 32, 126 a buen seguro que no le 
cabe poca parte a la sin par Dulcinea. 
— 36, 142 no cabia en su asiento de pu- 
ro alborotado.— 40, 151 Y quantos ca- 
ben en esse cauallo?— 58, 221 y todas 
estas partes caben y pueden estar en 
un hombre feo.— 59, 226 ni en Don 
Quixote puede caber oluido.— 60, 234 
nouecientos escudos, y sesenta reales: 
mis soldados deuen de ser hasta se- 
senta, mirese a como le cabe a cada 
uno.— 62, 2o7de la qual hueco, y pom- 
poso, no cabia en si de contento. 

Etim. Do caper-e = coger en los dos 
sentidos de tomar y de dar lugar. 

Cabestro. I, 5, 14 y del cabestro 
[tomó] al asno,— 15, 56 y llenando al 
asno de(i) cabestro.— 20, 80 llenando 
como tenia de costumbre, del cabes- 
tro a su jumento. || II, 85, 224 el tropel 



de los toros brauos, y el de los man- 
sos cabestros [«cabestro ó cabestrillo, 
animal que se lleva por guía en la ca- 
za» (Cov.]. 

Etim. Do capistrum. 

Cabeza. I, 3, 9 y dio con ella tan 
gran golpe al harriero en la cabera. 
—6, 18 le pondré sobre mi cabera [se- 
ñal de aprecio y respeto] .—31, 151 Pu- 
sosela sóbrela cabe9a? [la carta]. — 33, 
ITObaxar la cabecea, y obedecelle [en 
señal de sumisión].— 41, 220 se arrojó 
de cabe9a en la mar.— 43, 281 todo 
aquello que canta, lo saca de su cabe- 
ra [lo inventa]. || II, 45,170 cinco cape- 
ruzas puestas en las cinco caberas de 
los dedos de la mano. — 47, 175 que a 
los médicos sabios, prudentes y dis- 
cretos los pondré sobre mi cabera y 
los honraré como a personas diuinas. 

Etim. Del plural capitia, que, como 
caputia, valía todo lo que envuelve la 
cabeza: «quasi capitio tunicae succin- 
xerunt me» {Job, 30, 18); de caput capi- 
tis = cabeza. Cabez-o, cabez-on, ca- 
bez-ones, cabez-ada, cabec-ear, cabe- 
ce-o, cabec-illa, cabez-udo, cabez-al, 
cabezal-ero, cabez-orro, cabez-ote, ca- 
bez-ota, en-cabez-ar. Capitium se ha- 
lla en Varron, Laberius, Gelio, en las 
Pandectas. 

Cabial. II, 54, 206, un manjar ne- 
gro que dizen, que se llama cabial, y 
es hecho de hueuos de pescados [em- 
buchado de los huevos del esturión y 
aun de otros pescados, y que se cura y 
endurece al humo. En ital. caviani, 
en inglés caviary]. 

Cab-ida. 42, 160 que suele tener 
mucha cabida con los ignorantes [sue- 
le ser apreciada por, tiene valimien- 
to]. II I, V deshazer la autoridad y ca- 
bida, que en el mundo, y en el vulgo 
tienen los libros de cauallerias. 

Etim. Posverbal de cab-er. 

Cabizbajo. I, 22, 94 El jumento 
cabizbaxo, y pensatiuo.— 30, 149 Fue 
Sancho cabizbaxo, y pidió la mano á 
su señor. 



CAB 



— 204 



CAB 



Etim. De cabeza y bajo. 

Cabo. I, 2, 7 y puesto el un cabo 
[de la caña] en la boca, por el otro le 
yua echando el vino.— 3, 10 y con un 
cabo de vela. — 4, 12 y al cabo de auer- 
lo muy bien pensado. — 8, 24 mas al 
cabo al cabo, han de poder poco sus 
malas artes.— 9, 28 al cabo de ochenta 
años.— 12, 37 los autos para el dia de 
Dios, que los representauan los mo- 
^os de nuestro pueblo, y todos dezian, 
que eran por el cabo [que estaban 
muy bien, acabados, cabalmente]. — 
12, 38 con aquella cara, que del un 
cabo [por una parte] tenia el Sol, y 
del otro la Luna. — 15, 54 llegó muy al 
cabo [á punto de perecer].— 16, 59 se 
las passeo [las costillas] todas de ca- 
bo á cabo.- 17, 62 quedóse dormido 
mas de tres horas, al cabo de las qua- 
les. — 17, 63 casi dos horas, al cabo de 
las quales.— 20,80 y que si al cabo de- 
Uos [de los tres días].— 22, 93 bueno 
esta el donayre con que ha salido a 
cabo de rato.— 26, 118 al cabo de auer- 
se roydo la mitad de la yema de un 
dedo... dixo al cabo de un grandísimo 
rato.— 28, 137 tenerme compañía, co- 
mo el dixo, hasta el cabo del mun- 
do.— 29, 143 y al cabo de auerle una 
buena pieza estado mirando.— 30, 148 
juro yr con vos al cabo del mundo. 
—30, 149 le dixo acabo de rato.— 30, 
151 le hallé en mi poder, acabo de 
dos dias de tu partida. — 33, 169 al 
cabo descubre quien es. — 37, 194 te- 
nia del un cabo la manta.— 40, 209 y 
al cabo de lo escrito hecha una gran- 
de cruz.— 41, 220 al cabo de dos ho- 
ras...; pequeño promontorio, o cabo 
[así llamado por ser una punta de 
tierra].— 43, 233 si Rozinante so des- 
uiaua á un cabo, ó a otro [lado].— 46, 
244 y como ya... auia comenzado a..., 
quiso llenarlo al cabo, y dar a todo 
felice sucesso.— 47, 252 jamas me he 
podido acomodar á leer ninguno del 
principio al cabo, il II, 7, 24 ni Ueuo 
las cosas tan por los cabos [por el ex- 



tremo]. —23, 88 al cabo y fin de las hi- 
leras venia una señora.— 26, 101 ni 
quiera licuar las cosas tan por el ca- 
bo, que no se le halle [por el extremo, 
tan ñna y sutilmente].— 38, 146 dos le- 
guas mas allá del Cabo Comorin. — 
48, 180 que al cabo de mis años venga 
a caer donde nunca he tropezado.- 
51, 194 una puente, y al cabo della 
una horca, y una como casa de Au- 
diencia.— 59, 225 y al cabo al cabo 
quando esperaua palmas, triunfos. |i 
I, II quando vea que al cabo de tantos 
años. 

Etim. Cabe por fin y término, re- 
mate: del eúskaro kabe, gabe, que va- 
le sin, fin, fenecimiento, pobre, falta, 
gab-al estéril, gabetu privar. Nadie 
ha dudado de que la etimología de 
este término y la de cab-o, era caput 
cabeza; sin embargo fuera del «cabo 
de escuadra», término italiano proba- 
blemente, jamas en castellano signi- 
fica no solo cabeza, pero ni principio, 
que es su metáfora entre nosotros; si- 
no al revés, siempre indica fin y ter- 
minación. En Baena (236) cave por re- 
mate y cabo. En Lucas Fernandez 
(243) cab-ado por rematado, cabe es el 
golpe que en el juego de la argolla lo 
remata ganando raya, «á juego per- 
dido, cabe le digo», es decir que en 
lances apurados hay que aventurarlo 
todo, dando el último golpe, «dar un 
cabe al bolsillo, á la hacienda», es 
causar perjuicio, lo cual solo pudiera 
decirse con el kabe = falta, jamas 
con el caput; a-cab-ar, acaba-miento 
no es poner á la cabeza, empezar, si- 
no cesar rematando; cabe por junto á 
equivale á otras frases que indican 
extremo, como «á canto de»,<íá punto 
de» «á la vera de», «al extremo»; cab-o 
es posverbal de cabar, existente en 
cab-ado, luego concretado por fin, ex- 
tremo, punta, cabe, cabo por junto á 
en AUxaudre, cab-oso por acabado, 
perfecto (id.), cab-ero por cercano 
(id.), por postrero y zaguero es común 



CAB 



— 205 — 



CAB 



(Berc. S. Dom. 753), cab-ear por a jus- 
tar, parecer igual, poniendo junto á 
(Alex.),j en el mismo a-cabar por per- 
feccionar, cab-azon por término, fin 
(Berc. S. Or. 202), cab-al ó perfecto, 
a-cabal-ar, des-cabalar. En Berceo: 
«Non fincará conejo en cabo nin en 
mata> (Shj 21), es decir en un hueco, 
madriguera de conejos, que se llama 
cabo en Rioja y Navarra, y cabos y ca- 
des por rincón, escondrijo. «Non po- 
día veerla, ca en cabo estaba» {S. Or. 
76), es decir al ñn. Acabacasas en el 
alto Aragón se dice del manirroto. 
A-cab-es9er por terminar {Alex. 108, 
722). La frase «acabaron con el rey que 
ordenase» por alcanzar, llevar hasta 
el cabo, explica re-cabar con, de, ant. 
a-cab-escer por alcanzar, conseguir 
(Hita 143) = acabecer {Alex), como 
llevar al cabo, a-cabarse por acercarse 
(el día, Bibl. escur. I-j-2, fol. 432). Me- 
nos-cabar, menoscab-o conserva la 
idea de falta, inexplicable sin el kabe 
euskérico. Nótese que solo existe aca- 
bar en pg. y prov., de donde el fr. 
achever: el it. que tiene capo, carece 
de este verbo. Tras-cabo ó traspié pa- 
ra hacer caer. Gabe ó gahe ant. por 
loco y burlador, es decir falto de sen- 
tido ó que engañaba. «Los gab°f< e los 
bozos de los malos truffanes» (Berc. 
Duel. 197), gab arr-o defecto en la ur- 
dimbre, falta en las cuentas, enfer- 
medad en caballos y gallinas, gab- 
-asa = gab-aza, aum. despectivo, mu- 
jer vil, como bag-asa, porque gabe y 
bage son equivalentes en eúskera. 
Gap-al-ear por hacer esfuerzos para 
zafarse de algún peligro, es en Amé- 
rica una variante de es-cap-arse, es- 
cap-e, escap-atoria,cuyo valor de fal- 
tar se ve en el alavés «hacer escuela- 
escape», construcción ouskérica, falta 
á clase. Des-cab-ullirse ó, como se di- 
ce en América y ya lo usó Oviedo 
(Cfr. Membrexo), des-cabuyarse,se di- 
jo de la misma raiz cab — cap, y -uli, 
ulli = revolver, por indicar el bajar 



la cabeza y volverla al zafarse, en 
gall. tras- cab -urr-arse extraviarse, 
traspapelarse algo. Escaparse es qui- 
tarse, librarse, no de la capa, como 
dicen, sino de kabe, en Álava, Aragón 
y Segorbe es-cap- arr-ar es ahuyentar, 
despedir malamente. Con las mismas 
explosivas fuertes deriva cap-ar, cap- 
-on, de donde en prov. capó, it. capo- 
ne; no del hipotético *cappo, de otro 
hipotético *cappus, de otro hipotético 
*capus, que habrá de sacarse de cape- 
re coger, desde donde hasta capar, 
después de tantas vueltas, queda bue- 
na pieza. En Asturias cabu es tierra 
estéril, que no da, falta, y en Galicia 
á meu cabo, seu, teu = solo, sin com- 
pañía, es decir como en Eúskera kab- 
-u, que vale término y carencia: es im- 
posible reducirlo á caput, como se re- 
duce el aragonés a-cap-izarse ó asirse 
por las greñas. En Álava cap-on es 
manojo de sarmientos para echarlos 
al fuego, cap-on-ada la fogata, del 
cortar pedazos, en Asturias cap-iar es 
castrar, capi-a = castradura. Pero ka- 
be, gabe = sin, ori-gabe = sin eso, 
gab-endu = faltar, gab-a = falta, sig- 
nifican propiamente vacío, un alti-ba- 
jo, ga = alto, ba = bajo, como baga, 
kaba saco, sufrimiento, kab-ar seco, 
kab-aska escarbar como las gallinas, 
kabi nido,kafa escarbadura, kafatu 
escarbar. De aquí el cabo 6 madrigue- 
ra, gaba ó cauce, concretado por los 
fran ceses á los riachuelos encajonados 
del Pirineo, de donde los llamamos 
gaba-chos,ó sean los habitantes de ta- 
les ríos, luego los demás franceses; 
gab-arra ó lanchon, usado en las rías 
y puertos bascongados, se dijo por lo 
hueco, no por los gabes ó ríos, donde 
no se emplea, es adj. -ar de gaba, hue- 
co, gab-arr-ero, gabarr-aje, como gab- 
-arro defecto. Gab-era es molde, ado- 
bera, galápago ó encella, es decir 
hueco ó gaba, gavia ó zanja en las he- 
redades, gall. gavear hacerlas. Gab-on 
aum., cámara en la bóveda de una 



CAB 



— 206 



CAB 



galeota, gab-ote rehilete en Aragón, 
gav-eta cajón de mesa, en Murcia ani- 
llo de hierro ó lazo de cuerda de las 
barracas donde están los gusanos de 
seda, para asegurar los zarzos. Gab- 
-ina dim., como gab-on aum., es som- 
brero de copa alta por lo hueco, ga- 
bin-ete, de donde it. gabinetto, fr. ca- 
bine, cabinet, que Korting trae de 
cappana, en gall. gáb-ado pipa, tonel, 
vasija para líquidos. Gab-ard-ina es 
casaca con faldas largas para gentes 
del camf'O, cab-aza aum., manto largo 
antiguo ó gabán (S. IsiD. xix, 31). El 
cual gab-an es adj. -an, del yiismo 
origen, según Korting, que cabana y 
gabinete, it. gabbáno, fr. ant. gabán: 
antiguamente fué prenda vulgar: 
<' Aunque entres en la viña, y sueltes 
el (jauan, si no cauas, no te darán jor- 
nal» (Hern. Nüñ.), cab-aza manto lar- 
go ó gab-an. Cab-aña es su variante, 
latinizado por S. Isidoro (15, 2, 2) en 
capanna. pg., pr., piam. cabana, fr. ca- 
bane, del castellano, como se ve cla- 
ramente. No puede derivar de capere, 
así como ni capa, latinizado por S. 
Isidoro (19, 31, 3) en cappa; sino que 
hay que ponerlo con los anteriores, 
que todos son términos españoles con 
la idea de gaba = hueco, vacío. Ca- 
ban-illas dim. de cabana, toponímico 
y en el Fuero Jmgo cabaniella por 
tienda; en Álava cabanilla indica el 
hueco entre las piernas de un hom- 
bre sentado: «ven, rico, ven á la caba- 
nilla de tu padre»: aquí el valor de 
hueco está bien claro. Derivados es- 
pañoles, de los que pasaron algunos 
á la Romanía, son cap-aza, cap-azo, y 
cap-acha, cap-acho, aumentativos, ca- 
pac-ete, capac-ear, capach-ero, cap- 
-ear, cape-o, cap-ero, caper-uza, cap- 
-eta, cap-illo, cap-iello, cap-illa, capi- 
-gorron, cap-ir-oto ó capilla que cu- 
bre, capirot-ada, capirot-azo, capirot- 
■ era ó caperuza, cap-ir-ucho, capi-sa- 
yo, cap-ote, cap-ota, capot-ear, capot- 
-illo, capot-udo; cap-ucha, capuch-ino, 



capuch-on, cap-ucho, cap-ullo, de uli 
= envolver, cap-uz, capuz-ar, en-ca- 
pot-arse el cielo, ó con el capote, des- 
encapotarse, en-capuzar, en-capuchar, 
etc. De la capa de S. Martin dice Du 
Cange (II, p. 483): «qua scilicet Sanc- 
tus Martinus corpus et caput tegebat, 
olim apud Francorum reges tanto in 
praetio habita est, ut inter praecipuas 
Sanctorum reliquias asservaretur et 
in bellis praeferretur>. También se 
llamó á esta reliquia capaila, que lue- 
go se aplicó al oratorio que la conte- 
nía, de donde capilla, como se ve por 
una Carta de Carlos el Simple, «Sanc- 
ta Capella». De aquí capellanos los en- 
cargados de guardar la reliquia en 
aquel oratorio palatino, de donde ca- 
pellanos, capellanes, capellán. Gafa, 
gafo, gaf-ar, gaf-ete por ganchito, cor- 
chete en Aragón, en-gaf-etar, gaf-as 
por ser como ganchos: del quitar, co- 
ger, y todo gancho que coge, eúsk. ga- 
fa gancho con que se quitan las ma- 
tas de un ribazo. Korting reduce estos 
términos al ant. al. gabala, gabal, hol. 
gaffel, al. Gabel gancho, que tienen 
el mismo origen; pero que no origina- 
ron las formas en cuestión, pues no 
hubiera desaparecido la -1 en todas 
partes: cerd. gaffa, sicil. gavita, abruz. 
govete, piam. gavia, prov. gaf, fr. gaf- 
fe, pg. gafa. En los Reyes de Orient 
gafo es falto, enfermo (181). y de la 
idea de falto, del quitar, provino la 
de leproso, etc. Gavilla de gabilia, 
que como gabika, gabaztu, vale haci- 
nar. Derivados: gavill-ada, gavill-ar, 
a-gavillar, gavil-an, ya por ave de ra- 
piña, ya por garfio de nave, ya gavi- 
lanes de la espada. Son exclusivos de 
la Península; Korting los trae de un 
hipotético *capella, derivado de otro 
hipotético *capa, de donde capulus, y 
de otro hipotético *capillanus, todos 
de capere coger; después deriva capa 
de otro *cappa, también de capere. De 
modo que de este dichoso verbo sa- 
len *capa y *cappa sin mas objeto que 



CAB 



— 207 



CAC 



explicar después de varias transfor- 
maciones dos términos exclusivamen- 
te españoles, que tienen cien explica- 
ciones mas obvias sin salir de Es- 
paña. 

Cabra. II, 14, 47 que me precipi- 
tasse y sumiesse en la sima de cabra 
[como á media legua de esta pobla- 
ción en la provincia de Córdoba: la 
boca es de 3 á 4 varas de ancha por 5 
ó 6 de larga. Por el proceso judicial 
de que habla Bartolomé Sánchez Fe- 
ria {Memorial (le los Sanios fie Córdoba, 
1772), se deduce que el hombre que 
bajó atado á una cuerda para ex- 
traer un cadáver, aseguró tener 143 
varas de profundidad, con varias con- 
cavidades hondas á los lados y al fin 
como un salón, en medio del cual se 
han amontonado las piedras que los 
pasajeros suelen echar]. 

Cabra. I, 11, 32 ciertos tassajos 
de cabra. — 12, 37 guardar las cabras. 
li II, 19, 70 salta como una cabra. 

Ethn. De capra. Cabr-ío, cabri-ola, 
cabriolar, cábr-ia, cabre-stante = ca- 
bestrante, en-cabriar, encabriarse. 

Cabra-hig^o. II, 22, 84 pero llena 
de cambroneras, y cabrahigos. — 37, 
144 y no se me da por quantas dueñas 
ay un cabrahigo [como quien dice un 
bledo, un pepino, un pito^. 

Etini. De cabra é higo. 

Cabrero. 1, 11,32 Fue recogido de 
los cabreros.— 12, 36 respondió el ca- 
brero. -51, 267 de lo que contó el ca- 
brero. 

Etim. De cabr-a. 

Cabr-er-izo. 1, 20, 77 auia un pas- 
tor cabrerizo, quiero dezir, que guar- 
daua cabras, el qual pastor ó cabreri- 
zo [primero como adjetivo, segundo 
como ya sustantivado]. || II, 41, 157 co- 
mo yo en mi niñez fuy en mi tierra 
cabrerizo. 

Etim. De cabrer-o. 

Cabr-iola. II, 3, 11 hasta las ca- 
briolas, que el buen Sancho hizo en 
la manta.— 23, 91 hizo una cabriola, 



que se leuantS dos varas de medir en 
el ayre.— 62, 239 antes que hazer una 
cabriola. 

Etim. De cabr-a. 

Cabr-illa. II, 41, 157 donde están 
las siete cabrillas [«una constelación 
de siete estrellas en la rodilla del to- 
ro, las llamaron Pleiades» (Cov.): en 
ellas, según la fábula, fue'ron transfor- 
madas las siete hijas de Atlante y de 
la ninfa Pleyone, por haber querido 
su padre descubrir los secretos de los 
dioses]. 

Etim. De cabr-a. 

Cabr-ito. I, 2, 7 y el cabrito (que 
es mejor) que el cabrón. || II, 13, 46 
entendió ser de algún cabrón, no que 
de cabrito [la bota].— 59, 226 no falta- 
rá ternera, o cabrito. 

Etim. De cabr-a. 

Cabr-on. 1, 2, 7 y el cabrito (que 
es mejor) que el cabrón. |; II, 13, 46 
entendió ser de algún cabrón, no que 
de cabrito [la bota].— 41, 158 vistes 
allá entre essas cabras algún cabrón? 
[«llamar á uno cabrón en todo tiem- 
po, y entre todas naciones, es afren- 
tarle. Vale lo mesmo que cornudo, á 
quien su mujer no le guarda lealtad, 
como no la guarda la cabra» Cov.]. 

Etim. De cabr-a. 

Cacique. II, 35 139 estando ella 
tan agena dello, como de boluerme 
Cazique [en Mejicano señor de vasa- 
llos]. 

Caco. I, 2, 6 no menos ladrón que 
Caco [pastor forzudo del Lacio que 
traía en jaque al mismo rey Evandro. 
Llegado Hércules de España con un 
lucido ganado, robóle cuatro toros y 
cuatro vacas, y para despistarlo arras- 
tró el ganado cejando y recejando, 
agarrándolo por las colas ha>ta su 
cueva del Aventino. Advertido Hér- 
cules por los mugidos un día que por 
allí pasaba, llegóse á la cueva, arran- 
-có el peñasco que la cerraba y luchó 
á brazo partido con el jayán, que lan- 
zaba humo y fuego por la boca, acá- 



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bando con él de un golpe de su clava. 
Dicen fué hijo de Vulcano; pero esto 
y lo del respirar fuego se refieren á 
que incendiaba los lugares y caseríos 
después de robar]. || I, iv yo os daré 
la historia de Caco, que la se de 
coro. 

Cachi-diablo. I, 52, 276 Del Ca- 
chidiablo Académico [mote académi- 
co y nombre de un osado y valiente 
corsario argelino, de los capitanes de 
Barbarroja, que salteó varios lugares 
de la costa de Valencia. Significa lo 
que cacho ríe fliablo, cacho ele tunante, 
pedazo de tuno, términos vulgares: 
Juan! — Aqui hay un cacho, ó pedaso'\, 

Etim. De cacho y diablo. 

Cachopines de L^aredo [de 
los]. I, 13, 44. 

Etim. Nombrados en la Diana de 
Jorge Montemayor, y en La Entrete- 
nida de Cervantes, el cual se burló 
siempre de ellos y de los abolengos y 
alcurnias de asturianos y montañe- 
ses. Tildábase con el apellido prover- 
bial de Cachopines de Laredo á las 
personas nuevas, que por haber enri- 
quecido fie repente se daban tono de 
linajudas. En Méjico llamaban Ga- 
chupines ó Cachupines á los que llega- 
ban de España. En Venezuela cachu- 
pín vale chapetón, novato, bisoño; en 
pg. cachopo es niño, y en Astur. tron- 
co seco de árbol. Es el cach- malo, 
pedazo (Cfr. Cachorro) y op-a = cola, 
punta, pedazo, en eúskera. 

Cachorro. I, 46, 247 saldrán a la 
luz del Orbe los brauos cachorros. 

Etim. Vamos á ver á propósito de 
este vocablo la riqueza inagotable de 
nuestra lengua, ante la cual el riquí- 
simo Cervantes es un verdadero ta- 
caño al no emplear en el Quijote más 
que cachorro y cachidiablo y algunos 
mas de entre los infinitos derivados 
del tema cach-. Veremos al propio 
tiempo cuan superficialmente han 
tratado los romanistas nuestro léxi- 
co, y cuánto debe éste al Eúskera. Ga- 



chas en la frase ¡ánimo d las gachas.', 
es decir á las dificultades y adversi- 
dades, es el eúskaro gatsa, gacha, 
gaitsa, gaitza = toda dificultad, en- 
fermedad, maldad, todo mal físico ó 
moral, con muchísimos derivados. 
Gacho, por flojo, cansado, abatido, in- 
clinado, torcido, humilde, vil, con 
unas de estas acepciones en Castilla, 
otras en Murcia, otras en Aragón, y 
con la variante cacho, es la misma 
raiz euskérica, que suena con rj 6 con 
k: el coactus = apremiado, que trae 
Korting. es una muestra de lo que el 
latin por sí solo sirve para explicar 
el castellano; coactare dio coechar, y 
no pudo dar otra cosa, mucho menos 
todos los términos siguientes que los 
romanistas se dejan en el tintero. 
A-gach-arse, en Aragón cacho = ga- 
cho y a-cach-arse, andar á gach-as, 
cacha-piernas en Asturias por á hor- 
cajadas, cach-as en Aragón por nal- 
gas, cach-a por envite falso (malo), 
des-cach-arr-ado por desaseado en 
Honduras, en-cach-in-arse apasionar- 
se por algo; en gall. es-cach-ar hacer 
pedazos, abrirse de las ijadas, morir 
de risa, escach-ado desvergonzado, 
es-cach-elar hacer cachos, es-cach-izar 
herir el sol en el cacho ó cabeza; ca- 
ch-aza, cachaz-udo por ir como á ras- 
tras y con poco ánimo. La s y la ch 
son variantes de las silbantes euské- 
ricas: caz-urro, cuyo sufijo es tan eus- 
kérico, significó malo: «E las palabras 
que se dicen sobre razones feas e sin 
pro son ademas e llamanlas cazurras, 
porque son viles e desapuestas {Par- 
tid. 2, t. 4, 1. 2), a-ca(;-urrado = malo 
{Cast. e doc. de Don Sancho), cazurr-ia 
= maldad, troba cazurra por mala 
(Hita, 114). Los bascongados emplean 
como mimo el término gaicho = en- 
fermo, por pobrecito! cuitado! pobri- 
tin en Asturias: tal es el valor de ga- | 
cho, gach-on, gach-ondo, gachon-ear, i 
para mimar y requebrar, gachas en ? 
Andalucía por halagos, en Aragón ca- 



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cho, cach-on, cach-ondo, cachond-ez, 
y guach-aro = enfermizo, guacho = 
desamparado, huérfano. Cach-onda es 
la perra que quiere mucho, cachond- 
-iez por apetito torpe en Lucas Fer- 
nandez (17, 58), que no era aragonés, 
y en el mismo cachi-negra por cari- 
-negra (18), pero con sentido malicio- 
so, en gall. cach-onel verraco que an- 
da caliente, cach-olas palabra cariño- 
sa. Adviértase para entender el chiste 
y el valor de los vocablos anteriores, 
que en Eúskera una de las variantes 
más suaves gatz vale sal, gatzatu = 
cuajarse la leche, agriándose, ma- 
leándose, do gaitz, gach — malo, gaz- 
-na = queso ó gaz-ta, y por eso en 
Andalucía gaj-orro es especie de dul- 
ce casero, y cach-il-ada en Aragón es 
lechigada. Toda cosa líquida, ó mejor 
blanda, que tiene sabor fuerte, que ha 
sufrido fermentación, toma el nombre 
(le e^ta raiz, que vale malearse, y de 
aquí los vocablos castellanos, que ve- 
remos en seguida. Cuanto á lo salado 
y malo, el dicho de Lucas Fernandez 
se refiere al saZacesHoraciano. Dialec- 
tal, por lo menos de la Ribera del 
Ebro,es cacho ycach-urro por cunnus. 
De aquí el cadzur = sale, malpropre 
de Kazimirski, y el inmundus de R. 
Martin: es variante fónica de caz-urro, 
y de gach-as. En el alto Aragón cach- 
-ol-eta es el espacio entre piernas del 
que está sentado, cach-il-on =r pone- 
dero ó sitio donde las gallinas ponen. 
«Ni les viene cachoude2>, dice J. del 
Fncina (401), ni les viene amor, á los 
viejos. Gachaten en la Germanía es 
■copa; deSegorbe me mandan esta fi*a- 
f:e: «nos tenga apegaus con gachetas ó 
con vise ó con pegunta», la gacheta 
de los libreros, gacha es cualquier 
masa muy blanda, gachas es cierta 
comida hecha de harina cocida con 
■•inl y agua. El mismo gatz = sal lo te- 
nomos en gaz-a y gazuza, utza = pu- 
ro, puro hambre, el apetito que da lo 
salado, que se le hace á uno agua la 



boca, como jal-uza de zale = apetito, 
gaz-miar = golosinear, mia = lengua, 
gaz-mol = granillo en el paladar y 
lengua de las aves de rapiña, de gatz- 
-mole = que da gatz, gaz-ofia, como 
baz-ofla, pero por lo agriado y des- 
agradable (Cfr. Baza), gaz-moño y 
gazmoñ-ería de mono ^visajes y gaz, 
y es del relamerse y poner cara devo- 
ta por afectación; en fr. a-gac er es 
dar dentera, irritar, en Rabelais es- 
-gasser les dents. Gaz-nar, de donde 
graznar, se dijo por lo agrio y áspero 
de la voz, gaznido ó grazn-ido, ygazn- 
-ate por fruta de sartén y lo que ex- 
perimenta ó produce el gaznar, ó sea 
el interior de la garganta. El gaz-pa- 
cho se dijo de gaz = sal, agrio, y 
pach = mezcla, revoltijo (Cfr. Baza, 
bazo, pach-); en Honduras gazpacho 
son las heces que quedan en la pre- 
paración de algunos alimentos (Mem- 
BREÑo). Entre los Árabes, como entre 
nosotros, el bien físico y moral por 
metáfora se dice salado = melíjh, 
mlíjha, y entre los piropos españo- 
les entran el salado, resalado, salero, 
resaiero, salerito de sal: «En otro 
tiempo eran dulces | todas las aguas 
del mar; | escupió en ellas mi niña, | 
y se gorvierou saldas.» Ya por esto, ó 
ya por el mimo de gacho, gachonear, 
el buen trato que se da á uno se dijo 
gas-ajo y gasaj-ar, -ajo diminutivo 
(Hita, Luc. Ferx., L. Rueda, J. del 
Encina), gassajado (Santillaxa). «Y á 
gasajar con su madre en Belén» (J. 
DEL Encina, 24), «Gran gasajo sentire- 
mos» (id. 21), gassajado por agasajo, 
placer, contento (Saxtill , Baena 65), 
etc.; de aquí a-gasajar, agasajo. En el 
Penitencial de Silos: «consortio: ga- 
saillato». Pero volviendo á la acep- 
ción de gach = malo, hemos visto ga- 
cho = cacho por torcido, vil, bajo, in- 
clinado: en Navarra y Álava cachaba 
es el cayado ó palo corvo, de aba = 
rama. Gaz-apo, gazapera, a-gazapar- 
se se dijeron como á gachas, a-gach- 



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arse, en Segorbe gachapera, porga- 
zapera: -apo es lo que se arrastra por 
el suelo, como cach-ap-udo hombre 
pachorrudo, pacífico, de cach-opa 
tronco viejo, castaño descabezado, ca- 
ch-opo tronco seco, pedazo informe 
de madera. De modo que el 8aaó-oug 
está demás. Re-gaz-ar, regaz-o, arre- 
ga9ar = remangarse el vestido {Bue- 
na 104) llevan la misma idea deriva- 
da. Del arrastrar por el suelo como 
cosa vil se dijeron las caz-carr-ias y 
caz-cal-ear, con sufijos euskéricos -kar 
y kal = daño. Así en las Ordin a clo- 
nes de Barbastro {Rev. Arag. 1903, p. 
340) se lee: «punyada cax-cal-ada^ por 
puñetazo dañoso, y boti-cax por bofe- 
tón ó golpe malo, pues el códice mas 
moderno pone buffet ó sea bofetón: 
boti de botar, cax es la raiz que va- 
mos estudiando. Cach-o es un pedazo, 
propiamente lo que se desecha por 
inútil, y en gall. cabeza sin juicio, es- 
-cach-ar en Aragón es echar á perder 
despachurrando, rompiendo, cach- 
arro, y en Asturias cach-apo, es peda- 
zo roto de vasija, con el -apo de gaz- 
-apo: ch y s variantes como en caz- 
-urro y gach-o. Metáfora es cacho y 
cach-ola por cabeza, en Aragón andar 
en cacho por llevar la cabeza al aire, 
es decir el casco, como testa y tiesto, 
cach-ucha por cabeza vacía y gorra, 
de ucha vacío, en gal!, cabeza de cer- 
do muerto, cachas por pedazos del 
cuchillo y en Aragón por pedazo de 
alfiler, cach-ada por golpe en la ca- 
beza, cach-ar ó despedazar, cach-ara 
3' cachi-porra ó porra que cacha ó es- 
-cacha, en Santander cachurra por 
cachiporra, cach-ete, cachi-foHar y 
es-cachuflar, de fiar ó fala, bala caer, 
ó sea abollar, cach-ir-ulo vasija de 
vidrio, cachivache de cacho y vaso 
con ch para repetir la de cachi, ca- 
ch-on por ola que rompe en la playa, 
cach-opo en Asturias por tronco seco, 
opo es cola, en Galicia cachopa y ca- 
chopo, cach-orra por sombrero, de 



cacho cabeza, cach-orro por pequeño, 
cría, que no puede venir de catulus, 
de donde cadiello, cach-ifoen Améri- 
ca por niño, cach-ucho que vale varias 
cosas menudas, cach-ellos ó cach-elps 
en Asturias por pedazos de patatas 
para comerlas sin caldo, cacho en 
Boal por vasija rota, y por cuenco, 
des-cach-izar en Santander como es- 
-cach-ar en Aragón y es-cach-uñar. 
En Baena cach-ada (cota) de peque- 
ñas láminas ó cachas, de donde las 
cachas del cuchillo. «No quería que 
esos pastores me acachorrasen algún 
dia> (Rueda). Cach-al-ote de cach-ue- 
lo (un pescado}, de cacho. Cach-i, ca- 
chi-morro, cach-ito = máscara en 
Álava, ó sea cosa de la cabeza ó ca- 
cha. En el alto Aragón cach-er-ulo es 
el zorongo ó pañuelo que se lleva en 
la cabeza, en Aragón cach-uelo y ca- 
ch-ulo es cualquier recipiente semi- 
esférico, lo cual prueba que caz-o, 
caz-uela, cacer-ola vienen de cach-o, 
por vasija y cabeza. Cach-urro es el 
fruto esférico de la cachurr-era ó lap- 
pa minor. Cacha-faz en Río de la Pla- 
ta «dícese de Ja persona desbaratada, 
picara y sin vergüenza» (Granada), 
de faz y *cacha = malo, pues cache ^ 
c dícese de la persona ó cosa mal arre- 
glada y sin gracia ni gusto en los 
adornos» (id.), en Venezuela cach-orro 
el intratable y de mala condición. En 
gall. cach-on borbollón de espuma 
del líquido al hervir ó al caer de alto 
rompiéndose, cachoar hacer espuma, 
facer cach-izas vale hacer trizas y ha- 
cer diabluras, ser malo. Todos estos 
términos valen, pues, malo, echar á 
perder, romper, pedazo. Gajo, des- 
-gaj-ar, ant. gaxo, es variante de ca- 
cho, como gas-tar de cas-car, gaj-udo 
por nudoso, con gajos {Baena 478). 
Guaje en Navarra so dice de la per- 
sona mala, picara, en Honduras de las 
personas ó cosas despreciables, inúti- 
les, en gall. de-gajar es disminuirse 
un líquido por el hervor, el sol, el ai- 



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re, es decir venir á menos, es-gazar 
desgajar, esgaz-o desgajadura, con la 
alternativa de j y z. Cas-co adj. -ko 
del mismo cacho, como gas-tar de 
gacho, y tiene las mismas acepciones 
que cacho: casca por cascara ant., y 
aragonés, todo desecho, heces, casc- 
-ar, casc-ote, casqui-jo, case-ajo, es de- 
cir pedazo, cásc-ara adj. -ar, como 
cach-ara, dos-cascar-ar, casca-majar, 
casc-o por cráneo como cacho, metá- 
fora del casco de vasija, metérsele á 
uno en los cascos, caxco por cabeza 
(Hita, 86), casqu-ete, en-casquet-ar, 
encasquetársele á uno, encasquetarse 
la gorra, casca-bel de bel apelotona- 
do, cosa , para cascar, cascabel-ero, 
cascabel-illo. En Álava caz-arra es 
pesebre hecho con un tronco, cazarr- 
-ica artesilla para dar de comer á las 
gallinas, caz-arro tronco ahuecado en 
forma de canal, caz-o, caz-uela, cazol- 
-eta, cacer-ola, etc., son vasijas que se 
hicieron desgastando un tronco, y del 
desgastar se llamaron. Gastar, gasto, 
d es-gastar, desgast-e no valen romper 
ni devastar, para que puedan derivar 
áQvastare contaminado con el germá- 
nico Wosi; sino destruir, echar á per- 
der, malear: gaitch-to = malo ó gai- 
cho, ó gach-to, gach-o. En-gastar,' 
en-gaz ar por ensartar en el hilo 
cuentas, perlas, llevan la idea de des- 
gastar las piezas para introducirlas 
unas en otras, es la idea de cas-car y 
cach-ar. En Berceo {S. Or. 77) en- 
-gast-onar piedras preciosas y en Yii- 
su (58): «De hiedras pregioxax muy 
bien lo agaxt-on-aron». En gall. gast- 
-ear excrementar, gasto excremento 
y acción de gastar, esto es desechar. 
Cada. I, 3, 10 para no rebentar de 
risa á cada punto de las ceremonias. 
—4, 11 y cada a^ote le acompañaua 
con una reprehensión.— 4, llque cada 
dia me falta una [oveja].— 4, 11 a sie- 
te reales cada mes.— 4, 12 cada uno es 
hijo de sus obras [en la estimación de 
las gentes las obras lo hacen nacer y 



le dan nombre; harto mas sentencioso 
es este dicho que el '<suam quisque si- 
bi flnxit fortunam»].— 5, 15 que ellos 
todos juntos, y cada uno por si hizie- 
ron.— 16, 60 y cada cual dexó la pen- 
dencia en el grado que le tomó la voz. 
— 21, 85 nos ha de remunerar á cada 
qual, según sus méritos.— 21, 86 y ca- 
da uno parezca al otro cosa mas diui- 
na que humana. — 21, 88 sino te las ra- 
pas á nauaja cada dos dias por lome- 
nos.— 26, 118 que cada uno era como 
un castillo.— 35, 184 diziendole que 
cada, y quando que pareciesse auer 
sido verdad que su amo huuiesse des- 
cabecado al gigante, le prometía. — 
39, 202 dando a cada uno su parte, 
que a lo que se me acuerda, fueron 
cada tres mil ducados en dineros [en 
Álava se dice «les dio á cada manza- 
na, á cada tres manzanas», esto es á 
manzana, á tres manzanas á cada uno. 
En Lazarillo (tr. 5): «presentaua á los 
clérigos... cada sendas peras»].— 47, 
252 y cada uno es hijo de sus obras. — 
50, 265 y tan Rey seria yo de mi esta- 
do, como cada uno del suyo. || II, 27, 
107 y yo me acuerdo quando muchacho 
que rebuznaua, cada y quando que se 
me antojaua.— 31, 116 en esto de re- 
galarse, cada, y quando se le ofrecía 
[la ocasión].— 40, 150 todos juntos, y 
cada uno de por si, viuais siglos infi- 
nitos. 

Etihi: De la prepos. y.xzd empleada 
como distributiva en latin vulgar, ca- 
ta mane (Vulgata, Ezech. 46, 14 y 15), 
«et plica unum cata unum petalum> 
{Avtiq. Ital. II, 374). En Álava se dice 
d cada doblón, por un doblón á cada 
uno; en el Cí>? (1136) quis cada uno, en 
Alexandre (1696) cada-que por siem- 
pre, y lo reprende Valdés {Dial. p. 
100). En griego moderno xáOs Sévípov 
= cada árbol, y.aO-áva; de sva = uno, 
cada uno. En el Fuero de Villavicen- 
cio cata mense Cad-añ-ero, «A la vaca 
cadañera, ponerle presto la pega» 
(Hern. NuÑ.), cad-añ-al, cad-añ ego, 



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cada sendo. As) se explican: cada 
cual, cada mes, cada quisque, cada 
uno, etc. 

Cadalso. II, 56, 213 que delante de 
la placa del castillo se hiziesse un es- 
pacioso cadahalso [tablado alto para 
ver una solemnidad pública, hoy el 
que se hace para ahorcar al reo]. 
Etim. Cfr. Catar. 

Cadáver. I, 11, 49 desdichado ca- 
dauer. || II. 69, 262 junto a la almoha- 
da del, al parecer, cadauer. 
Etim. De cadáver. 
Cadell. II, 60, 235 que carecieran 
deste gusto los Cadells sus contrarios 
[uno de los dos bandos en que estaba 
entonces dividida Cataluña (Cfr. Cle- 
MENCIX, 6, 248]. 

Cadena. I, 20,75 con un cierto cru- 
xir de hierros y cadenas.— 22, 89 Esta 
es cadena de galeotes.- 39, 203 con ca- 
denas á los pies.— 41, 221 soltaron 
dos piegas de artilleria, que á lo que 
parecia ambas venian con cadenas 
[bala entramada (Persit.), es decir de 
hierro, partida en dos mitades y con 
una cadenilla asida á entrambas]. — 
46, 248 estas cadenas que me ciñen.— 
51, 167 lleno de mil dixes de cristal, 
y sutiles cadenas de azero. 

Etim. De catena, de cat-us = gato, 
lo que coge. 

Caden-illa. I, 32, 158 una maleti- 
11a vieja cerrada con una cadenilla. 

Etim. De caden-a. 

Cádiz. II, 29, 112 los que se embar- 
can en Cádiz para yr a las Indias 
Orientales. 

Caer. I, 4, 13 Cayó Rozinante, y 
fue rodando.— 6, 18 se le cayó [al ama] 
uno [un libro] á los pies del barbero 

— 7, 23 Condesa le caerá mejor [á Ma- 
ri Gutiérrez, metáf. del vestido que 
viene ó cae bien].— 8, 25 que si el 
Frayle no se dexara caer de la muía. 

— 8, 25 sino cayera muerto.— 10, 32 no 
se ni he caydo en las reglas de la pro- 
fession caualleresca [dar en, acertar 
con].- 13, 43 y caerla en mal caso el 



cauallero andante que otra eo^ia hi- 
ziese.— 14, 49 y siendo lo feo digno de 
ser aborrecido, cae muy mal el dezir; 
Quierote por hermosa hasrae de amar 
aunque sea feo.— 14, 50 so pena de 
caer en la furiosa indignación mia. — 
18, 70 ni se me ha caydo [ninguna 
muela].— 19, 74 podría ser que cayese 
en la cuenta, de que.— 20. 77 y sin 
caer en la cuenta de la ligadura [sin 
advertir].— 21, 86 de mi jardin, que 
cae en el aposento donde ella duerme. 
— 24, 105 se le auia caydo a Cárdenlo 
la cabeca sobre ol pecho.— 27, 120 Ca- 
yeron luego el ventero, y la ventera 
en que el loco era su huésped del bal- 
samo...— 27, 123 que en saliendo des- 
te daño he de caer en otro mayor. — 
— 27, 129 unos prados, que no se a que 
mano destas montañas caen.— 29, 144 
Aun no caia yo en tanto [en ello]. — 
33, 169 cayó en la cuenta, de que.— 34, 
176 cayó de su simple pensamiento y 
dio en otro.— 36, 190 no querría que 
cayesse en tu imaginación, pensar 
que he venido.— 37, 193 con otros su- 
cessos, que si cae en ellos, le han de 
admirar.— 38, 200 y que las leyes caen 
debaxo de lo que son letras y letrados. 
— 40, 208 encima del patio de nuestra 
prisión, calan las ventanas de la casa 
de un Moro.— 41, 218 Sargel, que en 
aquella costa cae no mas que sessenta 
millas de Argel.— 45, 240 vine a caer 
en aquella desgracia...; será caer en 
juiyzio temerario.— 47, 251 y en la 
misma admiración caj'eron todos los 
que con el venían.— 52, 272 cayeron 
todos los que las oyeron, que don Qui- 
xote deuía de ser algún hombre loco. 
II II, 9. 31 Sancho, Sancho, tiempos ay 
de bui'lar, y tiempos donde caen, y 
parecen mal las burlas. — 11, 37 Mas 
con todo esto he caydo Sancho en uiia 
cosa, y es, que me pintaste mal su 
hermosura [he advertido].— 19, 69 ca- 
yeron en la misma admiración en que 
caían todos aquellos que la voz pri- 
mera, veyan a don Quixote.- 19, 72 



caí 



— 213 — 



CAL 



Yo me contento, de hauer caydo do 
mi burra, y de que me aya mostrado 
la experiencia [ccier del burro ó de la 
burra es reconocer un error en que se 
estaba, y que le llevaba á uno cual 
asno ignorante y pertinaz, habiéndo- 
lo antes sostenido con tenacidad]. — 
20, 74 quando las tales gracias caen 
sobre quien tiene buen dinero, tal sea 
mi vida como ellas parecen.— 35, 137 
y no digo yo tres mil, y trecientos, 
sino seys mil y seys cientos acotes os 
daré y tan bien pegados, que no se os 
caygan a tres mil, y trecientos tiro- 
nes.— 38, 145 por lo qual cayeron to- 
dos los que la falda puntiaguda mi- 
raron [en] que por ella.— 38, 146 Gan- 
daya, que cae entre la gran Trapoba- 
na y el mar del Sur.— 45, 170 que por 
no caer en ello se los boluia a pedir 
por momentos.— 46, 173 un corredor, 
que sobre la rexa de don Quixote 
aplomo caia.- 47, 174 para acertar a 
curarle, quando cayere enfermo.— 48, 
179 los vigotes [vendados], poi'que no 
se le desmayassen y cayessen.— 52, 
201 un rayo cayo en la picota.— 59, 
228 que muchas vezes suele caerse la 
paciencia, quando la cargan de inju- 
rias.— 66, 254 aqui finalmente cayo 
mi ventura, para jamas leuantarse.— 
68, 260 que también á v. m. se le caen 
de la boca de dos en dos mejor que a 
mi [los refranes, los menudea]. || I, v 
Ni caen debaxo de la cuenta de sus 
fabulosos disparates las puntualida- 
des de la verdad. 

Etim. De cadere. 

Caí-da, posv. 1, 5, 16 por auer dado 
una gran cayda.— 28, 138 por ver cuan 
de cayda andana mi crédito.— 43, 234 
con las orejas caydas. || II, 48, 179 y 
dio consigo una gran cayda. 

Etim. De cae-r. 

Ca-ido. I, 45, 243 al^ar loscaydos. 
II II, 14, 48 de vigotes grandes negros 
y caydos.— 25, 97 brazo de los caydos. 

Etim. De ca-er. 

Caja. I, 6, 18 y se haga para ella 



otra caxa, como la que halló Alexan- 
dro en los despojos de Dario.— 16, 60 
la caxa de lata de sus títulos [cañuto 
de lata, como el que llevan los licen- 
ciados del ejército con sus papeles]. 
—52, 274 que tenia en su poder una 
caxa de plomo. 

Etim. De capsa = xá[i|a (Cfr. Cam- 
biar)^ que Hesiquio explica por Orj/.Y}, 
YXü)oooxofi£lov = caja, bolsa; de xáfin-TO) 
= encorvar, doblar. 

Caj-ita. I, 29, 141 y de una caxita 
un collar. 

Etim. De caj-a. 

Caj-on. II, 62, 242 Llegauase don 
Quixote a un cajón [de imprenta]. 

Etim. De caj-a. 

Cal-a, posv. I, 6, 18 sin hazer mas 
cala y cata, perezcan [sin examinar- 
los; «cala, la tienta del cirujano, con 
que va tentando lo que ahonda la he- 
rida» (Cov.), lo mismo cata por exa- 
men de ella: en los melones es abrir 
un portillo pequeño para catarlos, 
melones cal-ados pregonan los que los 
ofrecen así abiertos]. -41, 220 llega- 
mos á una cala que se haze al lado de 
un pequeño promontorio [«el seno 
que haze la mar...» (Cov.]. 

Etim. De cal-ar. 

Calabaza. II, 66, 256 aqui lleno 
una calaba9a llena de lo caro. 

Etim. Be h j3 (?) = qirba = odre de 

agua, con -asa, en pg. cabaza, sicil. ca- 
ravazza. (Cfi*. Calar.) 

Calabaz-ada.1,23, 111 darme de 
calabazadas por estas peñas [darse 
con la cabeza, que aquí viene tan á 
cuento como si la del hidalgo fuera 
verdadera calabaza, que suena al dar 
con ella en un cuerpo duro]. 

Etim. De calabaz-a. 

Cala-bozo. II, 11, 39 en los mas 
hondos y esouros calabo(,^os del in- 
fierno [«lugar subterráneo, oscuro, 
adonde ponen los facinerosos, para 
mayor custodia» (Cov.],— 47, 176 es 
meter en un calabozo al Doctor recio. 



CAL 



— 214 — 



CAL 



Étim. De calar y bozo ó buzo. (Cfr. 
Buz.) 

Calabrés. I, 40, 207 Era Calabres 
de nación. 

Cal-ado. II, 7, 25 y mas que tengo 
conocido, y calado por muchas bue- 
nas obras y por mas buenas palabras 
el desseo que v. m. tiene de hazerme 
merced.— 14, 50 hallóle ya puesta, y 
calada la celada.— 56, 213 calada la 
visera [«calar la visera, determinarse 
un hombre á pelear con su enemigo» 
(Cov.]. 

Eiim. De cal-ar. 

Calaínos. II, 9, 31 assi pudiera 
cantar el romance de Calainos [moro 
señor de los Montes Claros y Constan- 
tina y que sirvió cinco años á Alman- 
zor, rey de Sansueña, en obsequio de 
su hija la Infanta Sevilla: así el ro- 
mance del Cancionero de Amheres. «Ya 
cabalga Calainos | á la sombra de una 
oliva; í el pié pone en el estribo, | 
cabalga de gallardía.» Tales son las 
coplas de Calaínos, expresión prover- 
bial por la que denotamos los razo- 
namientos ó escritos impertinentes y 
frivolos de cosas que no importan, y 
éste es el sentido del texto. Véanse 
estos romances en la Antología de M. 
Pelayo (t. IX, 149]. 

Calamidad. 1, 15, 54 se vieron an- 
tes, y después en diuersas calamida- 
des y miserias.— 25, 107 muy sufrida 
on sus calamidades que las tuno mu- 
chas. II II, 34, 133 no le desamparó [al 
rucio] en su calamidad. 

Etini. De calaini-tat-em, calami-tas, 
de calam-us = los cereales; calamitas 
llamaban los aldeanos á loque venía 
á echar á perder la cosecha. En gr. 
y.xXap.05 = caña, cálamo; calamar = 
calam-arium = tintero; calamita se 
dijo por colocar sobre ella la aguja 
para hacerla oscilar. 

Calainit-otiio. I, 9, 23 y en e&tos 
tan calamitosos tiempos [frase de ca- 
jón que pone Cervantes en ridículo 
con otras varias por el asunto á que 



las aplica, siendo ellas teológico-mo- 
rales de origen]. 

Etim. De calamit-osus, calamit-as 
= calamidad. 

Calandria. II, 19, 70 canta como 
una calandria.— 48, 182 id. 

Etivi. Ant. calandra {Alex. 1973, J. 
Mantel 250), de y.áXavSpa, xáXavSpoc, 
por etimología popular de x^páSpiog; 
como máquina para prensar telas y 
papel dándoles lustre, de cal-ar. (Cfr. 
y Gram. 74. 14.) 

Calar. I, 30, 146 calándose el mo- 
rrión.— 47, 251 y pensará que yo no 
calo, y adiuino, adonde se encaminan 
estos nueuos encantamentos. || 11,7, 23 
me caló y entendió.— 22, 84 y le dexó 
calar al fondo de la caberna espan- 
tosa. — 23, 86 para calar al fondo. 

Etim. Calar cast., pg. prov., calare 
it., caler fr. = poner, dejar, calar 
churw. = dejar, terminar, fenecer, ca- 
ler pie. = ceder, deponer y parir. La 
idea común es, como dijo Diez, la de 
dejar, y por etimología propuso el gr. 
XaXav soltarse, ceder una cosa, abrir- 
se, dejar caer ó ir. Creo que este ver- 
bo griego no ha podido llegar á la 
Romanía, no existiendo forma inter- 
mediaria latina y siendo populares 
las formas románicas. La idea de hun- 
dirse de calar, calado, es derivada; la 
primitiva es la de decaer, perderse: 
en eúskera kal, kal-te dañar, echar á 
perder, forma intensiva degal,gal-du 
= perder, perderse, de donde galduda 
en el refrán de D. Iñigo López de 
Mendoza: «gallina que gato lleva, gal- 
duda va», hoy perdida; gal-erna ráfa- 
ga dañosísima para los pescadores 
del Cantábrico, vale gal perder, daño, 
-erna levantarse, nacer de repente, 
galdran perdido en Segorbe: «están 
mantubiendose mas de cuatro gal- 
dranes», y des-gald-ir ó disipar, des- 
perdiciar. Cuando desviada una pelo- 
ta cae y se pierde en un tejado dicen 
en Tudela que se encaló, calar las ar- 
mas ó terciarlas es dejarlas con cier- 



CAL 



215 - 



CAL 



ta soltura sin cargar con éstas, entre 
marinos calar es arriar ó dejar caer, 
hacer que desaparezca una bandera, 
etc., calar el horno en minería es des- 
ahogar su boca para que entre mejor 
el aire, calar el puente levadizo es 
bajarlo, quitarlo, calar por catar, cala 
y cata, calado de los buques ó lo que 
se sumergen, calado ó labor de aguja, 
cala-bozo ó meter el bus, se dijeron 
por el quitar, desaparecer. Y por lo 
mismo el cesar de hablar fué callar, 
ant. calar, en gascón calo-te = cálla- 
te, cara callar, y nunca ca en gascón 
viene de cha, de modo que no yienen 
de chalare, de x*^^^» call-antar ant. 
por acabarse, cesar y callar, cala =^ ca- 
lla {Cifl 3383), calando en it. ir dismi- 
nuyendo, en Hita (1677) acal-andar 
prohibir, hacer cesar, en Berceo call- 
-antar acabar, cesar: «Levantó la ley 
nueva, la vieia callantada y>, acabada 
{Sacr. 28), «Todo allí se cumpre e allí 
se callanta» (id. 23). Cala-moco se dijo 
porque cuelga y cae, como la moqui- 
ta, calamoc-ano el borracho, el viejo, 
que andan tambaleando y cayendo, 
cal andrajo es andrajo que cuelga, 
cala-morrar es hacer daño á la morra 
dando de testaradas ó morradas, en 
Honduras cala-che dim. es trasto inú- 
til, cala-guastazo golpe en la cabeza, 
cal azo golpe con cualquier cosa, cal- 
-illa persona molesta, en Álava cal-e 
apabullo, golpe con la mano sin fuer- 
za, caloyo cabrito recien nacido, quin- 
to, bisoño, es decir necesitado, que es 
lo que vale bisogno en italiano, en 
Aragón cala-mon-ar corromperse ó 
fermentar la yerba ú otro vegetal, de 
e-mon, mon poner, dar, es decir echar 
á caí, á perder, calamón el clavo y 
palo que sujetan, donde se encala, en 
Alejcamlre (1680) calumne moho, en 
cast. cal-ambre, con el "sufijo -ambre, 
de cal-ar por cesar, estar impedido, 
faltar, cal-eta dim. sitio donde guare- 
cerse y meterse ó calar, de cal-a, y en 
la Germanía ladrón que hurta por 



agujero, de cala agujero, en gall. es- 
-cal-azar destrozar, echar á perder el 
vestido, etc. No es propiamente la 
idea de bajar, sino la de perder ó per- 
derse. Tal es el caló ó gente perdida, 
dañina, y el antiguo cal hacer falta, 
ser necesario, importar, como il fant: 
«Nos cale desemular» (L. Fern. 75), 
cal, cala {Alex. 72, 140, Cid 2367), in- 
- calar importarle á uno (Berc. S. Dom. 
693): «Cerca de ti los tienes, á ti non 
te incala», en Titaguas no cal, si cal 
por no es menester, no falta, ó sí. Ale- 
xandre (397; tencal = te incal = te 
importa, te es necesario, en prov. cal, 
calen importa, calensa necesidad, cui- 
dado. Cala-baza en la Germ. por gan- 
zúa, del coger (Cfr. Bam) y cal-. Gal- 
farro por ocioso es el eúskaro gal -pe- 
rra ocioso, inclinado (-perra) á per- 
der, perdidoso, perdis. Gal-bana, gal- 
ban-udo con -ban: gal-ga por pedrus- 
co dañino que se arrojaba desde las 
almenas (Ahx. 204, 206, 1435., con -ga 
= acción de. Por madero que impide 
que se despeñe el carro ó el techo de 
una mina, ó por la cinta del zapato 
que lo contiene unido al pie, viene de 
gal-ga = gal-ge, -ga = -ge = sin, gal 
perder, lo que impide caiga ó se pier- 
da. Nadie trae etimología para estos 
términos. Como ni para el ant. gali- 
ma por hurto, galimar, suf. -ma, para 
gal-pito por pollo ó pito enfermizo y 
de pocas medras, para el ant. gall- 
-ara ó cosa despreciable, adj. -ar, de 
donde gallar-in ant. por pérdida ó ga- 
nancia exorbitante, gallar-uza ó gen- 
te perdida en la Germanía, -uza = 
pura, enteramente. Gala-pat-illo ó gu- 
sano que daña á las frutas, -pa =» 
ocultamente, por lo bajo, me da á 
creer que gala-pa-go es un adj. -go de 
gala-pa, por lo tardo de sus movi- 
mientos, como galbana. En Álava ga- 
la-fate es haragán, según la Acade- 
mia ladrón sagaz; en Segorbe gal- 
dran, por gald-er-an, es el holgazán. 
En Segoi'be y Cataluña galt-ada es 



CAL 



- 216 — 



CAL 



bofetada, gaita = carrillo. Calma, 
calmar, calm-oso, en Aragón por es- 
carmentar á alguno, dejarle malpa- 
rado: suf. -ma de cal en el sentido de 
cesar. Nada tiene que ver con '^aSiJia 
calor, ni en el sentido ni en la forma. 
La calma del mar es un caso particu- 
lar, como lo es otro la calma del pa- 
chorrado y otro la del que no traba- 
ja. Efectivamente chómer en francés 
es guardar fiesta, no trabajar, que se 
hielen ó se asen los pajaritos, poco 
importa. En Alexandre (136) calma es 
adj. aplicado á tierras estériles y pe- 
ladas do plantas, que en ant. fr. es 
chalme, celme, chaume, y ademas 
chaume, chaulme monte pedregoso, 
nada fértil, chome campo que no tra- 
baja, pres chaumants = prados en lo 
alto de las colinas, chaume y calm 
desierto, tierra inculta, «calma ager 
exilis et ab omni cultu destitutus, 
vastus et desertus» (Du Caxge), el 
cual añade «atque adeo idem quod 
bruarium» (el buru cabezo en etíske- 
ra), y «calmio, calmus dumetum, ager 
vepribus et dumetis horridus». La 
idea de calma es, pues, la de cesar, de 
echar á perder, es el kal-ma ó kal- 
-eman = echar á perder, como suena 
en eúskera, así como ke-ma := echar 
humo, ats-eman = echar mano. 

Calatrava. I, 49, 262 una religión 
de las que ahora se usan, de Santiago, 
ó de Calatraua. 

Caldeo. I, 10, 31 yo te sacare de la 
mano de los Caldeos [«Baruch incitat 
te adversum nos, ut tradat nos ¿n ma- 
ñus ChnlflPMrum ut interficiat nos» 
{lerem. 43, 3]. -30, 148 escrito en le- 
tras Caldcas ó Griegas. 

Etim. De caldaei, x^Xíáioi. 

Caldera. II, 20, 74 y dos calderas 
de azeyte mayores que las de un tinte 
seruian de freir cosas de masa, que 
con dos valientes palas las sacauan 
fritas, y las zabullían en otra caldera 
de preparada miel.— 53, 203 pez y re- 
sina en calderas de azeyto ardiendo. 



Etim. De cald-aria, de cal-dus = ca- 
li-dus, cal-ere = calentar. 

Calder-ada. II, 13, 45 en otras ca- 
sas cuezen habas, y en la mia a cal- 
deradas. 

Etim. De calder o, -a. 

Calderi». I, 11, 32 que hiruiendo 
al fuego en un caldero estauan.— 35, 
183 truxo un gran caldero de agua 
fria del pozo. || II, 9, 31 no arrojemos 
la soga tras el caldero.- 18, 65 con 
cinco calderos ó seys de agua... se la- 
u6 la cabera y el rostro 

Etim. De cald-arius, de cal-dus = 
cali-dus, caleré = calentar. 

Cal eutar. I, 24, 105 como lo es 
en los rayos del Sol dexar de calen- 
tar.— 37, 198 algún ageno brasero, o 
chimenea, que sino calienta. ! II, 33 
129 y mas calientan quatro varas de 
paño de Cuenca, que otras quatro de 
limiste de Segouia [que lo basto y de 
menos precio sirve á veces mejor pa- 
ra el caso, que lo delicado y caro].— 
41, 155 con unas estopas... les calenta- 
uan los rostros. 

Etim. De cal-ient-e. 

Calent-nra. I, 19, 73 calenturas 
pestilentes. I! II, 51, 197 como sino 
fuesse mayor mal la flaqueza, que la 
calentura.— 74, 276 se le arraigo una 
calentura. 

Etim. De calient-e. 

Cal-eta. I, 41, 213 daua fondo en 
una caleta, que estaua. 

Etim. De cal a, calar. (Cfr.) 

Cal-etre. 1, 23, 95 el caletre me di- 
ze, que. || II, 3, 11 no en faltarme a mi 
el caletre, para goueruarla.— 20, 77 
que tenia gentil caletre para semejan- 
tes inuenciones.— 36, 142 y podria ser, 
que fuesse peor, si me lo dexan a mi 
caletre.— 45, 170 y aora se vera, si 
tengo yo caletre para gouernar todo 
un Reyno. 

Etim. De cal-ar, dimin. por cal-ete, 
como en muchos otros términos, co- 
mitre de comité, etc. 

Calidad. I, 3, 8, todos los caualle- 



CAL 



— 217 — 



CAL 



ros andantes, de qualquiera calidad 
y condición que fuessen.— 12, 38 le 
dezia [á la sobrina] las calidades de 
cada uno en particular [de los pre- 
tendientes].— 21, 84 pero yo se de que 
calidad fueron las veras, y las bur- 
las. —23, 101 que persona que tales 
hábitos traia, no deuia de ser de Ínfi- 
ma calidad. — 27, 127 tan bien adere- 
zada, y compuesta [la desposada], co- 
mo su calidad y hermosura merecian. 
—37, 196 persona de calidad, y bien 
nacida. 11 II, 37, 143 todas las dueñas 
son enfadosas é impertinentes de 
qualquiera calidad, y condición que 
sean. 

Etim. De quali-tat-em, quali-tas, de 
qualis = cual. 

Caliente. I, 26, 117 de gustar algo 
caliente. |¡ II, 7, 23 de almorzar algu- 
na cosa caliente.— 50, 192 ándeme yo 
caliente, y riase la gente [así Hernán 
Nuñez].— 71, 271 a sangre caliente, y 
quando estaua picado el molino. 

Ethn. De cale-ntem, -ns, cale-re = 
calentar. 

Calific-ado. 1, 35, 185 de verse ca- 
lificada en sus amores [de tener la 
aprobación de su señora, como el que 
ya calificado por el Santo Oficio vive 
seguro]. II II, 11, 40 a buscar mejores 
y mas calificadas auenturas.— 46, 172 
que en los principios amorosos los 
desengaños prestos, suelen ser reme- 
dios calificados. 

Etim. De calific-ar, de quali-fic-are, 
qualis — cual,fac-ere = hacer. 

Caliginoso. II, 74, 277 yo tengo 
juyzio ya libre, y claro, sin las som- 
bras caliginosas de la ignorancia. 

Ethn. De caliginosus, de calig-o, 
-ini»= oscuridad. 

Calipso. I, IV Homero tiene a Ca- 
lipso [que aunque no fué hechicera, 
fué oi cantadora, pues con sus encan- 
tos y halagos retuvo á Telémaco en 
su isla: ivOa |iév "AxXavxo? O'jYáxYjp, 5o- 
Xóeooa RaX-j-jit-b, | vaCei éÜJiXóxanog, 8si.vy] 
esóc'oOSé v.z aúxf, j iiiaysxai, oüxs Oécov 



ouxe 6vyjxc5v ávOptóTtwv = «donde la hija 
de Atlante, la dolosa Calipso, ha- 
bita, de hermosa cabellera, diosa po- 
tente: nadie con ella trata, ni de los 
dioses, ni de los mortales» {Odis. 7, 
245]. 

Callado. I, 20, 82 fue tan callado, 
que. II II, 7, 25 callado, sufridor assi 
del calor, como del frió.— 48, 183 los 
callados verdugos [silenciosos]. 

Etim. De call-ar. 

Calland-ico. II, 26, 100 no veen 
aquel Moro que callandico, y pasito á 
paso, puesto el dedo en la boca llega 
por las espaldas de Melisendra. 

Etim. De call-and o, callar. 

Callar. I, 7, 20 Calle vuestra mer- 
ced Señor compadre.— 17, 60 que lo 
callaré hasta después de. — 19, 73 no 
aj' sino callar y encoger los ombros. 
27, 120 contaron... sin callar lo que 
tanto eallaua Sancho.— 30, 146 Yo ca- 
llaré, señora mia.— 30, 150 el asno ea- 
llaua.— 32, 158 Calle señor, que si 
oyesse esto se bolueria loco de pla- 
cer [modo de decir, que es poca cosa 
cuanto el otro pueda ponderar res- 
pecto de lo que se exagera, pues no 
merece sino que se calle].— 32, 158 
Oyendo esto Dorotea, dixo callando 
a Cárdenlo [en voz baja].— 33, 162 
procuro callarlo, y encubrillo do mis 
propios pensamientos.— 34, 177 el ser 
ella secretario de nuestros tratos me 
ha puesto un freno en la boca, para 
callar los suyos.— 36, 190 tu misma 
conciencia no ha de faltar de dar vo- 
zes callando. — 52, 275 El que hizo ca- 
llar los Belianises [que oscureció á 
Belianis y demás caballeros, ponién- 
dolos en olvido de modo que nadie 
los nombre]. || II, 3, 11 También pu- 
dieran callarlos por equidad [los pa- 
los en la historia de D. Quijote]. 

Efim. Cfr. Calar. 

Calle. 1, 9, 28 aunque sean los pa- 
peles rotos de las calles. || 11,5, 18 que 
los ay por esas calles a montones, co- 
mo enxambres de abejas. — 38, 145 Pa- 



CAL 



— 218 



CAL 



raron las doze dueñas, y hizieron ca- 
lle, por medio de la qual la Dolorida 
se adelantó.— 50, 189 que Rodríguez 
auia echado en la calle el aranxuez 
de sus fuentes [las había publicado]. 

Etim. De calle-m, calli-s. 

€all-ej-nela. II, 9, 30 en una ca- 
llejuela sin salida. 

Etim. De call-eja, de call-e. 

Callo. II. 57, 217 Si te cortares los 
callos, I Sangre las heridas viertan. 

Etim. De callu-m. 

Caloña. II, ii, 9 acerca de las calo- 
ñas que le ponen. 

Etim. De calumnia. 

Caloñar. II, 43, 162 no sino popen, 
y calóñenme [injuriar, ultrajar]. 

Etim. De calumniar-i, calumnia. 

Calor. I, 27, 121 El calor, y el dia 
que alli llegaron, era de los del mes 
de Agosto. 11 II, 6, 20 sin padecer ca- 
lor, ni frió.— 44, 167 hazia calor, y no 
podia dormir. 

Etim. De cal-or-em, cal-or, cal-ere 
^ calentar. 

Calaniiiia. II, 2, 9 entre las tan- 
tas calumnias de buenos, bien pueden 
passar las mias, como no sean mas de 
las que has dicho... acerca de las ca- 
loñas que le ponen [lo primero lo di- 
ce D. Quijote, lo segundo Sancho, de 
allí la variante erudita" y popular]. 

Etim. Erudito de calumnia, vulgar 
caloña. 

Calaiiiiii-ar. I, 2, 9 Pocos, ó nin- 
guno de los famosos varones qué pas- 
saron, dexó de ser calumniado de la 
malicia. H I, ii sin temor que te ca- 
lunien por el mal, ni te premien por 
el bien que dixeres della. 

Etim. Erudito de calumniar!, ca- 
lumnia; vulgar caloñar. 

Calur-oso. I, 2, 4 que era uno de 
los calurosos del mes de Julio. 

Etim. De calor. 

Calva-trueno. I. 52, 275 El cal- 
vatrueno, que adornó a la Mancha, 
[D. Quijote, cabeza atrouada; se halla 
en la Picara Justina (1. 1, p. 5), y en 



Covarrubias: «vocablo grosero y al- 
deano, por la cabeza atronada del que 
es vocinglero y hablador, alocado y 
vacío de cascos»]. 

CalTO. I, VII la calua ocasión [«la 
ocasión la pintan calva», dice el re- 
frán, por no dejarse coger por los ca- 
bellos]. 

Etim. Be calv-us, -a. 

Calza. I, 1, 1 calcas de velludo 
[pantalones ajustados, que cubrían 
muslos y piernas, de donde medias 
calzas ó medias la^ que sólo cubrían 
las piernas, como nuestras medias^ — 
20, 81 darle luego unas calías.- 22, 94 
y las medias caigas le querían quitar. 
—29, 143 y el se quedó en caigas, y en 
jubón. 1 II, 43, 162 Tu vestido sera cai- 
ga entera, ropilla larga.— 50, 192 mi 
señor padre trae por ventura caigas 
atacadas después que es Gouernador? 
[que se enlazaban ó atacaban á la cin- 
tura con agujetas, y eran las calzas 
enteras en contraposición á las me- 
dias calzas. «Se desatacaba y volvía á 
atacar todas las cintas de las calzas» 
(Edg. Salazar, c. 3]. 

í;í/;J^. Decalcea.calceus, calcemcalx. 

Calzado. II, 51, 198 moderó el 
precio de todo calgado, principal- 
mente el de los gapatos. || II, iii que- 
daua calcadas las espuelas para yr 
a... y aora digo, que se las ha calcado. 

Etim. De calz-ar. 

Calzar. I, 3, 10 y la otra le caigo 
la espuela.— 28, 131 sin aguardar á 
calzarse [los zapatos, etc.]. Ij II, 33, 131 
pero aunque las caigo, no las ensuzio. 
— 46, 172 se caigo sus botas de cami- 
no. — 50, 189 sin tocarse, ni calgarse, 
que estaua en piernas, y desgreñada. 

Etim. De calceare, calz-a. 

Calz-on. II, 20, 79 la lazada corre- 
diza, con que los calgones se soste- 
nían. 11 II, 24, 93 calgones, ó gregues- 
cos. 

Etim. De calz-a. «Calzones, un gé- 
nero de greguescos ó zaragüelles; mu- 
chas veces se toma por las sobrecal- 



GAM 



— 219 — 



CÁM 



zas, que por otro nombre se llaman 
polainas» (Cov.). 

Cama. I, 2, 6 las camas de vuestra 
merced serán de duras peñas.— 6, 19 
y mueren en sus camas.— 16, 56 y las 
dos hizieron una muy mala cama a 
don Quixote. i| II, 46, 174 que le costó 
cinco días de encerramiento, y de 
cama. 

Etim. Camba y cama significan ca- 
da una de las palancas encorvadas 
del freno, cada uno de los trozos cor- 
vos de madera que forman en círcu- 
lo la rueda del coche ó carro, la pie- 
za de madera encorvada, afianzada 
entre el dental y la esteva del arado y 
en el timón. Ademas gambas son las 
piernas, pero en cuanto que forman 
la corva {Cid 3096, Alex. 136); y cama 
el lecho. La idea es la de cosa encor- 
vada. Cama deriva de camba, como 
ant. amos de ambos, paloma de pa- 
lumba. Del eúskaro gan-ba = cosa 
encorvada, gan = encima, -ba = de- 
bajo. Grober cree que gamba por pier- 
na es término venido de fuera á Es- 
paña, pues tenemos pierna; pero bas- 
te considerar que no es lo mismo, si- 
no como corva, y que las variantes 
gamba, camba y cama tienen muchas 
acepciones. Acuden á una raiz céltica 
gamb-, camm-, ya que gamba no es 
de cepa latina, por más que se encuen- 
tre en Vegecio {Re verter, xxi, c. 27, 
n. 3); pero también el Eúskera tiene 
sus derechos; prov. é it. gamba, fr. 
jarabe. Gamb-arse, gamb-eta ó movi- 
miento cruzando las piernas en el 
aire, gambet-ear, gamb-ota ó madero 
corvo. Camba es exclusivamente cas- 
tellano, lo mismo que cama, cam-ada, 
cam-illa, cam-on ó féretro y pieza 
corva: lo cual prueba que el gamba 
de fuera de España salió, por el con- 
trario, do la Península, donde existía 
ya en tiempo de S. Isidoro (19, 22, 29; 
20, 11, 2). La pérdida de m y el origen 
de la raiz se ven en camar-in. que en 
Zuya de Álava vale descansillo de 



escalera, y también se dice cambar- 
-in y camp-ar-in, con el valor del 
ganb-ara euskérico, ó sea desván, 
aposento cóncavo, zaquizamí. Camb- 
-ocho ó gambocho, dim. de camba, es 
en Álava el palo mayor de los dos 
con que se juega al calderón, por co- 
locarse entre las piernas. Gambocho 
es el juego del calderón ó de la toña, 
de gamb-oa — por alto, -cho dim., co- 
mo hacer gamb-etas ó saltar: el ape- 
llido Gamboa es bien bascongado. 
En documento aragonés del 1367 (To- 
rres, Voc. aragon. p. 248) se lee: «pue- 
den bastir y edificar casas y cambras, 
cillero, porclaes, bescamhrns»; cambra 
es un cobertizo, el gavbera euskérico. 
En el Penitencial de Silos: «femora: 
campas»; en las Glosas de Castel: cam- 
pa, fesse, gigot. En el alto Aragon es- 
-camallarse es entumecerse las pier- 
nas del mucho andar, es -cam-ada 
mai'gen plantada de olivos, en-cama 
tonar hacer camatones ó montonci- 
llos de leña, partes del haz. Campo = 
muslo, «la parte de la pierna del ani- 
mal desde el cuadril ó desde la jun- 
tura de las caras hasta la rodilla» 
(Berg.), «campa: hamma» (Kasseler, 
Glos. 171), camba en Alexaiulre, cama 
en el Cid; «femora: campas» (Poen. Si- 
los), «Camb-ado = que tiene las pier- 
nas torcidas» (Gran. Voc. rioplat.), y 
lo mismo en Venezuela. Variante 
francesa de camba es jambe — pier- 
na, de donde jambón, que pasaron á 
España como jamba y jamón. Jam- 
ba en Salvatierra es la reja mas an- 
cha del arado, para binar y terciar. 
En gall. en-cama es trozo de madera 
ó piedra, que se coloca debajo de un 
objeto mucho mayor para apoyarlo 
y calzarlo. 

€amaclio. II, 19, 70 el desposado 
se llama Camacho el rico. 

Cámara (tit. 2.'' pte.). Gentil- 
hombre de la Cámara de su Mages- 
tad. 

Etim. De camera, de xafiása, en ale- 



CAM 



— 220 



CAM 



man Kammer, del latin. Segup su eti- 
mología xa|aápa parece significó bó- 
veda de piedra. 
Camar-ada. 1, 29, 143 don Quixo- 

te, y sus camaradas.— 39, 206 don Fer- 
nando miró á sus camaradas.— 42, 226 
tuue yo una camarada en Costantino- 
pla... La qual camarada, era uno de 
los valientes soldados [«Que el de su 
única y falsa camarada» {Movserrate), 
igualmente femenino en Guzman de 
Alfrirnclie (Pte 2, 1. 1, c. 3), en Marcos 
<Ie Obreíion {Relac. 1, riese. 21); pero ya 
masculino en el Diablo Cojuelo {tran- 
co 7). impreso en 1641]. 

Efim.De cámara, de xa¡aápa,lat. ca- 
mera, de donde en alemán Kammer. 
Camarada se dijo como camada, del 
vivir juntos, luego por compañero. 
Camar-ero, camar-illa, camar-in, ca- 
mar-ote, camarlengo del a' eman Kam- 
merling. 

Caniar-anchon. I, 16, 56 en un 
camaranchón.— 32, ló6 en el mismo 
camaranchón de marras. [«Es el des- 
ván de la casa, que sirve de solo te- 
ner en él trastos viejos» (Cov J. || II, 7, 
23 los ojos hundidos en los últimos 
camaranchones del celebro. 

Etim. Do camar-a. 

Cambiar. II, 17, 63 quiero que en 
este se trueque, cambie, buelua, y 
mude el que hasta aqui he tenido del 
Cauallero de la triste figura.— 19. 71 
se buelue, o se trueca, o cambia.— 32, 
126 no es marauilla, que a el se la 
cambiassen [los encantadores á Dul- 
cinea]. 

JEtiin. Del nombre de la caja ó xajx 
t};íov, xafi'jjsrov, v.d¡x^a. (Cfr. Caja), de 
v.á\mx(ü = encorvar, xa/iu-óXos = ca- 
rro, se dijo ^xafiTr-ov, en latin cambium, 
como término de cambista y banque- 
ro, y asi Charisius empleó cambi-o, 
camb-is, cambire, cambsi por muto, 
mutas, mutavi, y se dijeron campsare 
por trocar y cambiar, campsarium 
por tienda de revendedor, campsor 
por banquero. «Emendo, vendendo- 



que aut cambiando mutuandoque» iSi- 
cuius Flaccus). 

Cambi-o, posv. I, 23, 96 una cédu- 
la de cambio. - 33, 166 en cambio de 
mirarle con los ojos de lastima [en 
vez de]. 

Etim. De cambi-ar. 

Cambr-on-era. I, 22. 84 pero lle- 
na dfe cambroneras, y cabrahigos. 

Etim De cambrón, de cam;u)nini, 
camur, -a, -um = corvo, y h inorgáni- 
ca, como en hombre por homre. 

Camello. II, 70, 267 que no soy yo 
muger. que por semejantes camellos 
auia de dexar, que me doliese un ne- 
gro de la uña, quanto mas morirme 
[Altisidora á D. Quijote]. 

Etim. De camelus = xátir,Xos. 

Camelote. II, 44,165 un gaiiai> 
muy ancho de chamelote de aguas 
leonado. 

Etim. De xa^r^XcoTT^, de xá¡iY¡Xos == ca- 
mello, formado como iir,lüízr¡ = piel 
de oveja. 

Camila. I, 33, 160, etc. 

Camin-ante. 13, 41 El caminante 
dixo, que.— 23, 96 algún caminante 
descaminado deuio de passar por es- 
ta Sierra.— 25, 111 porque en resolu- 
ción, soy mal caminante. || II, 72, 271 
Llegó en esto al mesón un caminante 
a cauallo. 

Etim.. De camina-r. 

Camin-ar. I, 7, 22 en la qual [no- 
che] caminaron tanto, que. 21, 85 
se pusieron a caminar por donde.— 
31, 153 piensa v. m. caminar este ca- 
mino en balde?— 37, 194 gustara yo de 
caminallas [las jornadas], atrueco de. 
!| II, 19, 69 porque caminauan mas 
sus pollinas que su cauallo [corrían 
mas]. 

Etim. De camino. 

Camino. 1,2, 4 prosiguió su ca- 
mino, sin llenar otro que aquel que 
su cauallo quería.- 2, 4 compañero 
eterno mió en todos mis caminos [ca- 
rreras].- 4, 12que fue yrse camino de 
su caualleriza [acus. adv. como en 



I 



CA\I 



— 221 — 



CAM 



Griego y sin artículo, que comunica 
velocidad á la frase].— 4, 14 los mer- 
caderes siguieron su camino [su via- 
je].— 6, 19 ni tan disparatado libro 
como ese no se ha compuesto, y que 
por su camino es el mejor, y el mas 
único de quantos [estilo, género]. — 
7, 22 la hora que pensaua ponerse en 
camino.— 8, 25 que no lleuauan cami- 
no de remediar tan presto su falta.— 
9,27 de pensar el mal camino que se 
ofrecía, para hallar lo mucho que a 
mi parecer faltaua a tan sabroso 
cuento.— 9, 29 no les haga torcer [á 
los historiadores] del camino de la 
verdad.— 9, 30 llenándole de camino 
gran parte de la zelada [el golpe, de 
paso].— 13, 41 se pusieron luego todos 
en camino [comenzaron á caminar]. 

— 18, 69 licuándole [la piedra] de ca- 
mino tres o quatro dientes — 21, 85 
sin tomar determinado camino (por 
ser muy de caualleros andantes el no 
tomar ninguno cierto).— 22, 90 y para 
mi tengo, que no van muy fuera de 
camino [que no yerran].— 22, 93 Va- 
yase vuestra merced, señor, norabue- 
na su camino adelante.— 23, 99 salió 
al camino a uno de nuestros pasto- 
res. —24, 103 Dios, que te va abriendo 
camino por donde alcances lo que yo 
se que mereces.— 27, 129 poniéndome 
el manjar por los caminos.— 29, 143 
<^staua puesto en camino y muy a pi- 
que de ser emperador. 29, 144 házia 
í'sse reyno es mi camino —¿O, 147 Y 
esto llena camino [va bien, viene a 
propósito. «No llevar una cosa cami- 
no, ser sospechosa de mentira, por no 
tener ni aun apariencia de verdad» 
<Cov.].-31, 153 piensa v. m. caminar 
este camino en balde? — 31, 151 que 
yua de camino. - 31, 155 si se fuera su 
camino adelante.— 31, 156 y tomó el 
camino en las manos [se fué luego]. 

— 37, 195 por quien no le abra camino 
mi espada [le. errata por ¿e].— 38, 200 
caminos de mar y tierra [viajes]. — 39, 
202 que después que cada uno tuuies- 



se en su poder la parte que le toca de 
su hazienda, siguiesse uno de los ca- 
minos que le diré.- 41, 222 no queria 
tocar en ningún puerto de España, si- 
no yrse luego á camino, jl II, 7, 23 y 
de camino vaya rezando la oración 
de Santa Apolonia.— 8, 26 y aunque 
tonto no andana en esto muy fuera 
de camino [juzgaba bien].— 8, 29 mu- 
chos son los caminos por donde lleua 
Dios a los suyos al cielo.— 10, 35 va- 
yan su camino é dexenmos hazer el 
nueso, y serles ha sano...; la fortuna... 
tiene tomados los caminos todos por 
donde pueda venir algún contento a 
esta anima mezquina [metáfora de la 
guerra y caza en que se toman ú ocu- 
pan los caminos para acorralar al 
enemigo ó á los animales]. — 13, 46 
quando va de camino un General. — 
15, 53 el mal paradero que auia teni- 
do su camino [viaje]. — 16, 56 y lleua 
camino de imprimirse treynta mil 
vezes de millares, si el cielo no lo re- 
media. — 19, 69 y después de saber el 
camino que lleuauan, que era el mes- 
mo que el hazia. — 41, 156 créeme que 
deuemos de auer hecho gran cami- 
no.— 49, 187 Esso no lleua camino..., 
porque yo conozco muy bien a Pedro 
Pérez [no va derecho, no es cierto ó 
no conv ene con la verdad]... Aun esso 
lleua camino..., que yo conozco a [es 
verdad]. — 52, 201 llenáronse de cami- 
no tres mo^as [de paso, aquí confor- 
me á la etimología de esta frase ad- 
verbial].^ 53, 201 Abrid camino, seño- 
res mios y dexadme boluer á mi an- 
tigua libertad.— 62,239 seguid vuesti'O 
camino, y no deis consejos, a quien 
no os los pide.— 66, 255 lo que el gor- 
do pide no lleua camino, ni tiene 
sombra de justicia.— 72, 273 si a caso 
yuan un mesmo camino. ' II, uise ha 
puesto en camino. 

Etim. De xáji'.voí = caminus = fra- 
gua, chimenea, en su origen ario yun- 
que, y antes piedra; ó del gálico, en 
corn. cammen = paso, camino, bien 



CAM 



— 222 



CAM 



que estos términos célticos parecen 
tener el mismo origen que el helé- 
nico. 

Camisa. I, 3, 8 camisas limpias.— 
20, 79 al9Ó la camisa lo mejor que pu- 
do.— 29, 140 desnudo en camisa.— 35, 
183 estaua en camisa. |1 II, 50, 190 una 
camisa de pechos [«es la camisa de 
mujer. Las mujeres ordinarias sue- 
len traer las mangas y pechos de 
buen lienzo, y las faldas de estopa» 
(Cov.]. 

Efim. Hay que atenerse á la etimo- 
logía de S. Isidoro, de cama, pues no 
hay otra y no parece tan improbable, 
es el traje de dormir. 

Camoens. II, 58, 222 otra [églo- 
ga] de(l) excelentissimo Camoes en 
su misma lengua Portuguessa [Luis 
de Camoens, natural de Lisboa, fa- 
moso por sus poesías, sobre todo por 
las Lftsicidas, cuyo manuscrito salvó 
nadando con la mano derecha y lle- 
vándolo en la izquierda en su naufra- 
gio al restituirse á Goa ] 

Campana. I, 22, 93 la qual a cam- 
pana herida saldría a buscar los de- 
linquentes [conforme lo mandaban 
las ordenanzas de la Hermandad da- 
das en Córdoba á 7 de Julio de 1486: 
es lo que se llamaba tocar d rebato, en 
Cataluña á somatett]. \\ II, 6, 22 como 
el que a campana herida da limosna 
[como «á trompeta tañida», que dice 
el Evangelio]. — 11, 39 embutirsey me- 
terse en una campana de bronze. — 
26, 101 el son de las campanas, que 
en todas las torres de las mezquitas 
suenan. — 64, 248 como a campana ta- 
ñida, venían a verla [«En muchas 
partes acostumbran á tañer cierta 
campana, cuando se amotina la co- 
munidad, que llaman ü campana ta- 
ñida^ (Cov.]. 

Eiim. De Campania (?), la campiña 
romana, de campus. 

Campan-ario. I, 25, 112 se puso 
un dia encima del campanario del al- 
dea. I! II, .50, 191 y me trata, como si 



fuera su ygual, que ygual la vea yo 
con el mas alto campanario que ay 
en la Mancha. 

Ethii. De campan-a. 

Campaña. I, 8, 25 y comengó a 
correr por aquella campaña.— 22, 93 
que saltó en la campaña libre, y des- 
embarazado.— 38, 199 Estando en la 
campaña rasa. — 39, 205 sino esperar 
en campaña [á campo raso].— 52, 272 
dio a huyr por la campaña. || II, 4, 14 
ya auiamos de estar en essas campa- 
ñas deshaziendo agrauios.— 8, 26 por 
ver que tiene ya en campaña a don 
Quixote, y a Sancho.— 12, 41 que el 
tiempo que anduuiessen en campaña 
[mientras andaban por el campo].— 
25, 96 essotro dia han de salir en cam- 
paña los de mi pueblo... contra otro 
lugar [á batallar]. 

Etim. De campania, campus. 

Campea-flor. II, 33, 128 del Cid 
Ruy Diaz Campeador. 

Ethn. De campea-r, campidator es 
su latinización. 

Camp-ear. I, 1, 4 el felicissimo 
tiempo, donde campeaua la orden de 
laandanteCaualleria. !' 11,14, 48 Cam- 
pea debaxo del nombre del Cauallero 
de la triste figura [anda por el cam- 
po combatiendo, de donde la acep- 
ción precedente: «campear es lucir 
mucho, como la cosa que de muy le- 
jos se divisa» (Cov.].— 32, 125 sobre la 
buena sangre resplandece, y campea 
la hermosura con mas grados de per- 
fección que en las hermosas humil- 
demente nacidas. — 42, 160 mas res- 
plandece, y campea, a nuestro ver, el 
de la misericordia, que el de la justi- 
cia.— 44, 165 la que mas campea en- 
tre sus muchas virtudes es la de la 
honestidad. — 58, 218 las obligaciones 
de las recompensas de los beneficios... 
son ataduras, que no dexan campear 
al animo libre. 

Etim. De camp-o. 

Campo. I, 2. 4 por la puerta falsa 
de un corral salió al campo.— 18, 67 



CAN 



— 223 — 



CAN 



un gato de oro en campo leonado [«El 
campo de escudo de armas, todo lo 
que se incluye dentro de la tarjeta, 
sobre que se asientan las armas ó in- 
signias» (Cov.].— 18, 67 los montuosos 
que pisan los Masilicos campos. — 18, 
70 se paraua a hazer un sermón, o 
platica en mitad de un campo real 
[de un campamento ó sea real, así lla- 
mado de esta frase, que algunos han 
pretendido corregir] —19, 72 comen- 
9aron a correr por aquel campo. — 22, 
93 no quedó guarda en todo el cam- 
po. — 34, 177 le quedará campo abierto 
de juzgarlo al que.— 42, 227 maestre 
de Campo.— 45, 242 en la discordia 
del campo de Agramante.— 47, 253 
porque dauan largo, y espacioso cam- 
po, por donde... pudiesse correr la 
pluma. — 52, 275 y el famoso | Campo 
de Montiel. || II, 9, 31 en la labran9a 
del campo.— 14, 50 boluio las riendas 
a rozinante para tomar loque conue- 
nia del campo para boluer a encon- 
trar a su contrario.— 52, 199 donde á 
entrambos daré campo seguro..., que 
dan campo franco á los que se com- 
baten [«Fu per consuetudine intro- 
dotto, mandare in iscritto il campo, 
che fuesse Jibero, franco, siguro, e non 
sospetto» (LoxGiAXO, Z)?(e/?o Begolato a 
le lerjfji fie Thonore, 1. 1, c. 25]. || II, l 
pues no ossa parecer a campo abier- 
to, y al cielo claro encubriendo su 
nombre. 

Ethn. De campu-s. 

Can. I, 41, 216 yo voy á hablar a 
estos canes [así trata Agi Morato á los 
soldados turcos]. ; II, 26, 102 los hu- 
uieran alcan9ado estos canes [los mo- 
ros]. 

Etim. De can-em, -is. 

Cana. I, 22, 91 blancas canas.- 32, 
157 con tanto gusto que nos quita mil 
canas [metáfora del rejuvenecer, y 
del parecer que uno se remoza, cuan- 
do se alegra, que se activan las facul- 
tades y todo el organismo]. || II, 7, 25 
honre juntamente las canas de su(s) 



ancianos padres. — 16, 55 las cana? po- 
cas. 

Etim. De cano. 

Canal. 1, 17, 63 comento el pobre 
escudero a desaguarse por entrambas 
canales [del aparato digestivo], ij II, 
29, 113 el barco que ya yua entrando 
en el raudal, y canal de las ruedas. — 
62, 239 se le desagüe por la canal de 
su Andante Caualleria. 

Etim-. De cann-al-is, de cann-a = 
caña; de origen erudito, como sus 
derivados a-canal-ar, canal-era, ca- 
nal-izar, canal-on, can-illa, a-canill- 
-ar, can-ija, can-ijo, en canijarse, en- 
can-ar. 

Canalla. I, 3, 9 pero de vosotros, 
soez y baxa canalla, no hago caso al- 
guno. II II, 10, 36 O canalla gritó a es- 
ta sazón Sancho.— 26, 101 deteneos 
mal nacida canalla [á los moros, á 
quienes trata de canes, y de donde se 
dijo canalla]. 

Etim. De can, dijese por metáfora 
de las personas como despectivo; pro- 
bablemente del ital. canaglia, fr. ca- 
naille. 

Cananea. II, 10, 34 vienen aca- 
nallo sobre tres cananeas remenda- 
das [Cfr. Hacanea]. 

Canario. I, 22, 90 Este señor va 
por Canario, digo, que por músico y 
cantor [en la Germ. el que cania ó 
confiesa en el tormento ó tortura ó 
ansia]. 

Etim. De canario, de las islas Ca- 
narias. 

Canasta. I, 22, 89 canasta de co- 
lar. II II, 35, 138 que canasta de ropa 
blanca, de camisas, de tocadores, y de 
escarpines... trae delante de si para 
ablandarme. 

Etim. De canistrum, de xáv-aoxpov, 
de xáv-eov, de xávva = caña. 

Canción. I, 11, 36 para oyr can- 
ciones. — 14, 46 Canción de Grisosto- 
mo. [«El artificio de esta canción ad- 
mirable y singular, dice Pellicer, 
consiste en componerse cada están- 



CAN 



— 224 



CAN 



cia de 16 versos, todos endecasílabos, 
que rimando entre sí de un modo nue- 
vo, el penúltimo consuena con el he- 
mistiquio del último. Nótase en ella 
alguna expresión humilde y algún 
verso desmayado; pero puede sin em- 
bargo competir con lo mejor de nues- 
tros mejores poetas... La misma uni- 
formidad de versificación, sin alter- 
nar ios versos cortos, manifiesta con 
mas viveza la pasión de este pastor 
furioso. Puede reputarse Cervantes 
por inventor de este género de can- 
ciones». Clemencin dice: «Ni en lo 
uno ni en lo otro soi del dictamen de 
Pellicer», y añade que los versos le 
parecen malos, como todos los de 
Cervantes. Al lector le toca leerlos y 
juzgar; á mí me parecen sentidos co- 
mo de enamorado y eruditos como de 
estudiante salmantino.] — 24, 103quan- 
tas canciones compuse. 

Efint. De can-tion-em can-tio, can- 
ere = cantar. 

Caiicion-ero. I, 6, 19 el Cancio- 
nero do López Maldonado [donde Lo- 
pes es nombre propio. Publicóse el 
año 1586 en Madrid; consta de dos li- 
bros, el primero de composiciones de 
arte menor, el segundo de endecasí- 
labos, canciones, elegías, epístolas y 
églogas; véase en la Bibl. Nacional. 
Enire los versos laudatorios hay un 
Soneto <le Cervantes y una Canción 
de Lope]. 

Etim. De canción. 

Candado. I, 22, 91 cerradas [las 
esposas] con un gruesso candado.— 
51, 267 que no ay candados, guardas, 
ni cerraduras, que. 

Ethn. De catenatu-m , do caten-a = 
cadena. En Salamanca candar por ce- 
rrar la puerta, ventana, etc. En el 
Cid (1) carinado, en S. Isidoro catena- 
tum (Etitii. 20, 13). 

Canda ya. II, 36, 142 desde el Rey- 
no de Candaya [de la Cochin-china. 
Los libros caballerescos siempre bus- 
can países lejanos y orientales por 



aquello del dicho: «de luengas tierras 
luengas mentiras»]. 

Candaj-esco. II, 39, 149 en len- 
gua Siriaca unas letras, que auiendo- 
se declarado en la Candayesca. 

Etim. De Canday-a. 

Cande-al. I, 2, 7 el pan candial.— 
31, 151 el trigo era candeal... pan can- 
deal. 

Etim. De cand-e ó cand-í, del adj. 
^jj.3 = qandí ó de ?^ = qandi (P. 

Bernardino González), del persa jji 
= qand = caña de azúcar, en Sáns- 
krit khanda = pedazo de azúcar en te- 
rrón, cristalizada, azúcar candi (Aya- 
la, Caza, p. 342'. Según Aldjaüalíqí es 
de origen persa, y conocido de los 
árabes antiguos {Mnarrab 119). Por 
candeal hay al-candia en el t. 21, p. 
189, 193, 196, 200, 203, 353, 354, 359 de 
la Bibl Rivad. 

Candel-ero. II, 67, 258 a modo de 
candeleros de aí^ofar.— 69, 262 velas 
de cera blanca sobre mas de cien 
candeleros de plata. 

Etim.. De candel-a. 

Candel-illa. II, 25, 99 el retablo... 
lleno por todas partes de candelillas 
de cera encendidas. 

Etim. De candel-a, cand-ore = bri- 
llar. 

Candil. I, 16, 59 encendiendo un 
candil. 

Etim. De Jj-Vi = qandil = cruci- 

bulum (R. Mart.), candil de azeite 
(P. Alc), del latino-hispano candela. 

Candil-azo. 1, 17,61 para nosotros 
solo guarda las puñadas, y los candi- 
lazos. 

Etim. De candil. 

Can-el on. II, 36. 140 que haga al- 
guna disciplina de abroxos, o de las 
de canelones. 

Etim. «Llaman al azote, compuesto 
de 6 ú 8 ramales, que rematan juntos, 
gordos, duros, y desigualmente la- 
brados» {Dice). En Venezuela son los 
ensortijados ó rizados artificiales que 



CAN 



225 



CAN 



las mujeres se hacen en el cabello. 
Parece derivar de canela, do can-na, 
como can-illa, y canela del it. cannel- 
la, fr. cannelle. 

Caneqnf. II, 38, 144 con unas to- 
cas blancas do delgado canequi. 

Can-illa. II, 1, 6 se han hallado 
canillas, y espaldas tan grandes. 

Etim. De cann-a. (Cfr. Canal.) 

Can-ino. II, 20, 77 porque tiene 
hambre canina, que nunca se harta 
[la muerte] 

Etim. De can. 

Can-fsimo. II, 23, 86 y la barba 
canissima le passaua de la cintura. 

Ethn. De can-o, canus. 

Canon. I, 1, 3 graduado en Caño- 
nes por Osuna. || II, 19, 72 he estudia- 
do Cañones en Salamanca. 

Etim. De canon = y.avwv = regla, de 
xávva -= caña. Aparece primero en los 
trágicos como medida, etc., arquitec- 
tónica (EURIP. Herc. fnr. 945) (?o£vixt 
y.avóv'.. 

Canong:-ia. II, 36, 141 aunque 
los estropeados y mancos ya se tie- 
nen su Calongia en la limosna que 
piden. 

Etim. De canong-e y calong-e, for- 
mas antiguas (Berc. S. Dom. 276, S. 
Lor. 3), del provenzal ó francos, como 
-aje del -aticus latino, que nos vino de 
Francia; de canonicu?. 

Canonicato. II, 13, 44 Yo, dixo 
el del bosque, con un Canonicato que- 
daré satisfecho de mis seruicios. 

Etim. Del canon-ica-tus eclesiásti- 
so, de canon-icu-s = canón-igo. 

Canónig^o. I, 47, 250 sino como 
quien yua sobre muías de Canónigos. 
II II, 47, 175 alia las ollas podridas 
para los Canónigos.— 66, 255 que este 
señor ha hablado como un bendito, y 
sentenciado como un Canónigo. 

Etim. De canon-icu-s, de canon, por 
estar sujetos á los cánones ó á cierta 
regla canónica. 

Canon-izar. I, 34, 180 para favo- 
recer, y canonizar tus malas inten- 



ciones. [| II, 32, 122 pues los cuerdos 
canonizan sus locuras. 

Etim. De canon. 

Canutado. I, 2, 5 se hallaron can- 
sados.— 5, 15 y quando estaua muy 
cansado. — 17, 64 hasta que de puro 
cansados le dexaron. — 31, 154 que ya 
estaua cansado de mentir tanto.— 40, 
206 En los cansados braceos.— 52, 275 a 
pie, y cansado. I| II, 19, 72 Sentóse 
cansado Corchuelo. -48, 182 no está 
muy sana, que tiene un cierto alien- 
to cansado, que no ay sufrir el estar 
junto a ella un momento.— 60, 231 
con cansada y debilitada voz. 

Etim. De cans-ar. 

Cansancio. I, 5, 15 y el sudor que 
.sudaua del cansancio. —19, 74 el can- 
sancio deste combate. J II, 58, 224 Al 
poluo, y al cansancio, que don Quixo- 
te, y Sancho sacaron del descomedi- 
miento de los toros, socorrió una 
fuente clara y limpia. 

Etim. De cansar, como si viniera del 
participio cansa-nte. 

Cansar. I, 4, 14 Can.sose el moQo 
[de dar palos].- 6, 18 y sin querer 
cansarse mas en leer libros.— 16, 59 
la fortuna (que no se cansa de perse- 
guir á los bueno.s). - 25, 110 ó alome- 
nos, no os canseys de oylla.— 26, 119 
No quisieron cansarse en sacarle del 
error en que estaua. -27, 130 Y no os 
canseys en persuadirme, ni aconse- 
jarme. -41, 223 mas le cansaua a ella 
mi cansancio, que la reposaua mi re- 
poso.— 47, 251 no ay para que me can- 
se en dezirlas.— 48, 258 que me cansas 
con tantas sainas, plegarias, y pre- 
uenciones. || II, 6, 22 sera en valde 
cansaros, en persuadirme, a que.— 19, 
72 y cansóle de manera [á e^^tocadas], 
que de despecho, colera, y rabia. 

Etim. Suelen traerlo de campsare, 
de xáfiuxsiv = encorvar; pero se hu- 
biera dicho canjar, y el sentido sería 
otro. La idea de cansar es la de ser 
pesado para sí ó para otro, descan- 
sar en uno, cansarle á uno, eso me 



15 



CAN 



226 — 



CAN 



cansa, me pesa; canso vale cansado y 
molesto á otro, en Navarra y Rioja, y 
en Berceo (S. Dom. 528): «Los monges 
de la casa cansos e doloridos.» Su va- 
riante es el asturiano gansiar = cu- 
brir el gallo á las gallinas. Del eúska- 
ro ganz, gainz = encima de (Cfr. Al- 
canzar, Ganar), es decir pesar sobre 
uno, ser pesado para otros ó estarlo 
uno mismo: ¡me pesan las piernas un 
quintal! Cansera = molestia que se 
da á otro. Del simple gan = can en- 
cima se dijo can-ga peso, cosa que 
cuelga, can-garse cargarse en gall., 
cang-o madero para techar, cangallas 
angarillas, palos para asegurar el pes- 
cuezo del buey al yugo, etc., cangall- 
-iño gajo de un racimo, que cuelga, 
en cast. can-gil-on, gan-ga cosa que 
adhiere al mineral, adherente, cosa 
que se descuelga y viene sin esperar- 
la, gan-cho por colgar, gánguil, et- 
cétera. 

Cant-ado. I, 24, 105 las discrecio- 
nes del pastor Darinel, y de aquellos 
admirables versos de sus Bucólicas, 
cantadas, y representadas por el con 
todo donayre. 

Etini. De cant-ar. 

Cantar. I, 5, U de la misma ma- 
nera que el romance lo canta. — 6, 19 
andarse por los bosques y prados, 
cantando y tañendo.— 11, 34 con ha- 
zer que cante un compañero nuestro. 
—22, 90 no ay peor cosa que cantar 
en el ansia [confesar en la tortura su 
delito, Germ.].— 22, 90 quien canta, sus 
males espanta [así en H. Nuñez]. || II, 
25, 96 si bien canta el abad, no le va 
en zaga el monazillo. [<Como canta el 
Abad, responde el monacillo. Este 
proverbio nos advierte que seamos 
con todos bien criados, aunque nos 
sean inferiores; porque si les habla- 
mos mal, nos podrían responder peor» 
<Cov.].— 51, 198 cantares lasciuos, y 
descompuestos. 

Etim. De cantare, can-tus, can-ere. 

Cantar-illo. I, 30, 149 tantas ve- 



zes va el cantarillo á, la fuente, y no 
te digo mas [lo que falta es: que algu- 
na ves se quiebre. «Cantarillo que mu- 
chas veces va á la fuente, alguna vez 
se ha de quebrar. Otros (Garay) di- 
zen: O dexa el asa, ó la frente» (Cov.], 

Etbn. De cantar-o. 

Cánt-aro. I, 20, 82 porque de cual- 
quiera manera que yo me enoje con 
vos, ha(n) de ser mal para el cántaro 
[«Si la piedra da en el cántaro, mal 
para el cántaro; y si el cántaro da en 
la piedra, mal para el cántaro» (Hern. 
NuxEz), como en la fábula del cánta- 
ro y el caldero, que en una avenida 
iban río abajo, y naturalmente el mas 
flaco las paga todas]. || II, 13, 45 antes 
tiene un alma como un cantare, no 
sabe hazer mal a nadie, sino bien a 
todos.— 43, 163 si da el cántaro en la 
piedra, o la piedra en el cántaro, mal 
para el cántaro. 

Ethn. De xíxvGapog, dicen; pero no 
existe más que en España. De cant-o, 
-aro mas probablemente, como al- 
cántara, -aro sufijo y forma suelta en 
Eúskera indica lo hueco, el círculo, 
espacio hueco. 

Cantidad. I, 7, 22 llegó una razo- 
nable cantidad.— 11, 33 tendieron so- 
bre las zaleas gran cantidad de be- 
llotas.— 12, 37 quedó heredado en mu- 
cha cantidad de hazienda... y en no 
pequeña cantidad de ganado, mayor, 
y menor, y en gran cantidad de dine- 
ros.— 20, 78 una cierta cantidad de ze- 
lillos que ella le dio.— 20, 80 rata por 
cantidad del tiempo que huuiese ser- 
uido.— 22, 94 alguna cantidad de Aue 
Marías, Credos. || II, 7, 24 gata [rata] 
por cantidad.— 18, 65 que en la canti- 
dad de los calderos ay alguna dife- 
rencia. — 26, 99 se oyeron sonar en el 
retablo cantidad de atabales, y trom- 
petas. — 38, 144 comenparon a entrar 
por el jardín adelante hasta cantidad 
de doze dueñas. 

Etim. De quanti-tat-em, quanti-tas, 
quan-tus, quam = cuan. 



II 



CAN 



- 227 - 



CAN 



Cantillana. II, 49, 184 el diablo 
esta en Cantillana. (Cfr. Diablo.) 

Cant-illo. I, 30, 148 Piensa que le 
ha de ofrecer la fortuna tras cada 
cantillo semejante ventura. 

Etim. De cant-o por piedra. 

Cant-illo. I, 48, 255 vendré a ser 
•el sastre del cantillo, [en Santillana: 
«el alfayate del Cantillo, facía la cos- 
tura y ponia el hilo». Hoy del Campi- 
llo, innovación, que ja. se halla, en la 
Picara Justina (1. 3, c. 2): «el sastre 
del Campillo y la costurera de Miera, 
•que el uno ponía manos y hilo, y la 
■otra trabajo y seda»; y en la Visita de 
Icf chistes de Quevedo el «sastre del 
Campillo» alterca con «Juan Ramos». 
En Covarrubias: «El sastre del campi- 
llo, ó del cantillo, que ponia de su ca- 
sa el hilo». En Garay (F. 388): «Que- 
réis que sea como el sastre de la en- 
•crucijada, que ponia el hilo de su ca- 
sa». En Correas: «El Sastre de Peral- 
villo, que hacia la costura de balde y 
ponia el hilo»]. 

Cantimplora. II, 45, 168 meneo 
dulce de las cantimploras [el sol, que 
•excita en verano á menearlas, para 
refrescar ó helar el agua: «es una ga- 
rrafa de cobre para enfriar en ella 
•el agua ó el vino, enterrándola en la 
nieve, ó meneándola dentro de un cu- 
bo con la dicha nieve, cosa muy usa- 
da en España» (Cov.), es decir la ga- 
rapimra con que se hace helado]. 

Etim. De cantar y plorare ^ llorar, 
fr. chantepleure. 

Canto. I, 8, 24 el canto de las 
aues.— 14, 46 el triste canto | Delem- 
bidiado buho. |1 II, 26, 100 sigue tu 
canto llano, y no te metas en contra- 
puntos [canto llano el eclesiástico, 
monofónico; el contrapunto es el co- 
mienzo de la música polifónica]. 

Etim. De can-tus, can-ere = cantar. 

Canto. I. 14, 48Sisifo venga | Con 
^l peso terrible de su canto. || II, n o 
un canto no muy liuiano. 

Etim. Vale peña, monte, en Astu- 



rias: cnieve en los cantos», piedra, 
roca, punta, extremo, cabe, á canto de, 
cant-al y cantal-azo, a-cantal-ear = 
granizar en Aragón, cant-azo,cant-era, 
cant-ero por picapedrero, caballón, 
punta, corteza de pan, cant-on ó es- 
quina, cant-ina = id., tienda, cantin- 
-ero, por estar en la esquina de calle, 
canton-al, a-canton-ar, cant-illo, des- 
-cantill-ar, canton-era, cant-al por pie- 
dra se usa en la Rioja, Navarra y 
Berceo {Mil. 808\ cantiello = partícu- 
la de la hostia (id. Sao: 277), canto 
por monte ó peña: «manaban cada 
canto fuentes claras corrientes» {Mil. 
3), en Titaguas cant-earáe = inclinar- 
se á un lado; cant ueso, no de cha- 
maecassia (Lebrija, Bic, Alonso Rui- 
ees en cassia Imniilis), sino del anti- 
guo canti-gueso, por los granillos 
triangulares de la espiga, de canto y 
hueso. Es necedad acudir al céltico 
cambitos, cammitos = curvatura, de 
camb — camm = encorvar; en Eús- 
kera kan, gan = cima, alto, punta, 
kan-ta, gan-da, kan-da, gan-ta son de- 
rivados regulares. De cualquier ma- 
nera que se interprete el segundo 
elem.ento, Canta-bria viene de aquí, la 
famosa de la historia y la de cerca 
de Logroño en una cuesta junto al 
Ebro (SA^'DOVAL, Fiind. d. S. Ben.), y á 
la que alude Berceo {S. Mili. 281). Ya 
Quintiliano dijo que cantus era de 
origen africano ó español. Alcandora 
ha dado bien en qué entender á los 
etimologistas. Pretender que venga 
de candor porque significando cami- 
sa se llamó así por su blancura, es no 
saber que candor no era castellano 
cuando lo era alcandora, es descono- 
cer los principios de derivación ya 
que jamas de un abstracto en -or sale 
un adjetivo con solo añadirle -a, en 
fin es no tener noticia de que alcan- 
dora no era una camisa, sino una ca- 
misa larga, y mejor todo traje largo 
que colgaba desde los hombros y de 
que ademas significaba percha de 



CAN 



- 228 — 



GAÑ 



sastre y varal, que no sé yo fuesen 
blancos en aquellos tiempos. No se 
encuentra término en los diccionarios 
puramente arábigos, de modo que al- 
qandura está tomado del castellano. 
No solo se dijo alcandora, sino alcán- 
dara, y su valor tiene que ser lo que 
cuelga de arriba á bajo, de otra mane- 
ra no se comprenden las acepciones 
de varal y percha. En eúskera Gán- 
dara, Gandarias son apellidos, al-can- 
dara, y al-candura valen lo hasta arri- 
ba, gan encima, -dará, -dura, -dera 
sufijos directivos. 

Cantor. I, 22, 90 por Canario, di- 
go por músico, y cantor [en la Germ. 
el que canta ó confiesa su delito en la 
tortura]. I' II, 1, 6 el gran cantor de su 
belleza [debe corregirse con Pellicer 
poniendo punto detras de amigo. Ese 
cantor fué Ariosto en el Orlando fu- 
rioso].— Q9, 263 Con mejor plecto, que 
el cantor de Tracia [el trácio Orfeo]... 
No mas cantor diuino. 

Etiiii. De can-tor-em, can-ere. 

Cantaeso. I, 5, 17 y aun todo esto 
fuera flores de cantueso, si [friole- 
ras, es el staechns], 

Etim. Cfr. Canto. 

Cant-as-ado. II, 71, 268 y cátalo 
cantusado [y hételo muy satisfecho 
(al médico), como quien ha dicho su 
ensalmo correspondiente. «Cantusar, 
enganchar á alguno engañándole» 
{Dicc.'\. 

Etim. De cant-us-ar, de cant-ar, co- 
mo en-cantar, por los ensalmos que 
so decían. Para entender bien su va- 
lor adviértase que -xis en muchos tér- 
minos castellanos es el utz = puro, 
vacío, utzi := dejar, vaciar del eúske- 
ra: encantusar vale engañar á puros 
ensalmos, con solo cantar. 

Caña. I, 2, 7 si el ventero no hora- 
dara una caña.— 40, 208 y la caña se 
estaua blandeando, y mouiendose. || 
II, 13, 44 una caña de pescar.— 41, 155 
pendientes de una caña.— 42, 160 que 
te sirua de anzuelo, y de caña de pes- 



car.— 49, 187 que corrian toros, y ju- 
gauan cañas [«género de pelea de 
hombres á caballo» (Cov.]. || II, i hizo 
un cañuto de caña. 

Etim. De canna = xávva. 

Cañaheja. II, 45, 170 el uno traía 
una cañaheja por báculo [por otro 
nombre cañaherla. cañaferula. planta 
semejante á la cicuta, de tallo como 
caña blanda y ligei-a; aquí por caña], 

Etim. De cañaherla, de canna-f éra- 
la; en Aragón cañaf erra por cañaf erla 
y cañaheja. 

Cáñamo. II, 20, 76 todos vestidos 
deyedra, y de cáñamo. 

Etim. De ^ = quinnam = canabus 

\ 

(R. Mart.), cáñamo (P. Alc), vulgar 
hisp.-árab. por . .J = qinnab (Mos- 

TAGHES'í), de "xávva,3'.; = cannabis, de 
xávva = caña. 

Caño. II, 22, 83 quien [fué] el caño 
de Vecinguerra de Cordoua... de la 
del caño Dorado y de la Priora. [El 
caño de Vecinguerra, que Estebanillo 
González llamó de Bacinfinerra.{ Vida, 
t. 2, c. 2), era el albañal por donde 
caían al Guadalquivir las aguas llo- 
vedizas de la calle del Potro, arras- 
trando las inmundicias arrojadas en 
él desde las casas. La fuente del caño 
Dorado estaba en metlio del Prado de 
S. Gerónimo (Dávila, Teatr. de 1. Gran- 
dez. de Madrid, c. 3); la del Piojo, según 
Pellicer, junto á la puerta de Recole- 
tos; la de la Priora, según Gerónimo 
de Quintana {Grand. de Madrid, 1. 1, 
c. 2) era una de las del Prado; segxm 
Dávila está en los jardines de Pala-. 
cío ó huerta de la Priora, llamada así 
porhaber sido del Convento de Santo 
Domingo el Real. Debe de ser la que 
mediaba entre la del Convento do la 
Encarnación y la calle del Tesoro en 
tiempo de Clemencin. La fuente de la 
Encarnación de hoy trae la misma 
agua que esa de Palacio y es de la» 
mejores de Madrid, sino la mejor y 






CAN 



229 — 



CAP 



mas sana, por lo menos así lo he oído 
en aquel barrio. 

Etim. De cañ-a. 

Cañ-on. I. 38, 200 quantos caño- 
nes de artillería le assestan de la par- 
te contraria. Ij II, 21, 80 que la cuchi- 
lla auia passado no por la carne y 
costillas de Basilio, sino por un ca- 
ñón hueco de hierro que lleno de san- 
gre, en aquel lugar bien acomodado 
tenia. — 41, 157 que ya yuan rapadas y 
sin cañones.— 61. 236 a quien respon- 
dían los cañones de cruxia de las ga- 
leras.— 62, 241, un canon de hoja de 
''lata. 

Etim. De cañ-a. 

Cañnt-illo. I, 31, 151 con oro de 
cañutillo [oro hilado. «Cierta manera 
de encarrujar el oro de martillo en 
cañutos de que usan los bordadores, y 
es obra costosa y muy lucida» (Cov.]. 
II II, 47, 175 un ciento de cañutillos 
de suplicaciones (Cfr.). 

Etim. De cañuto. 

Cañ-nto. II, 51, 197 algunos cañu- 
tos de geringas, que para con begigas 
los hazen en esta ínsula muy curio- 
sos. II II, I hizo un cañuto de caña. 

Etim. De caño, -to diminutivo eus- 
kérico. 

Caois. I, 45, 241 y en la mitad deste 
caos, maquina, y laberinto [de aquel 
barullo y pendencia]. || I, m y redu- 
zir a claridad, el caos de mi confu- 
sión. 

Etim. De x^os = abertura, abismo, 
confusión, xo^-o^^j X'""'''"^ = abrirse, 
hi-are. 

Capa. I, 39, 205 aquella oficina, y 
capa de maldades. || II, 8,27 pero todo 
lo cubre, y tapa la gran capa de la 
simpleza mia.— 26, 100 cubierta con 
una capa Gascona.— 58, 219 encima de 
la yerua de un pradillo verde encima 
de sus capas estañan comiendo hasta 
una dozena de hombres.— 66, 255 y so- 
bre mi la capa, quando Uueua [la res- 
ponsabilidad de su consejo]. 
' Etim. Cfr. Cabo. 



Capaci-dad. II, 5, 18 que exceden 
á la capacidad de Sancho. 

Etim. De capaci-tat-em capaci-tas, 
de capax = capaz. 

Cap<acho. II, 3, 12 que ha mez- 
clado el hideperro berzas con capa- 
chos [cosas inconexas]. 

Etim. Cfr. Cabo. Pudiera ser la plan- 
ta capacho, de raiz comestible y útil 
en medicina, de la cual habla J. Cal- 
caño {Elcast. en Venezuela, p. 470), que 
dice derivar del lat. cabassium, del 
árabe cafaa, derivación que no ad- 
mito. 

Capataz. I, 28, 133 después de 
auer dado lo que conuenia á los ma- 
yorales, 6 capatazes, y a otros jorna- 
leros. 

Capaz. I, 27, 129 en el hueco de un 
Alcornoque, capaz de cubrir este mi- 
serable cuerpo.— 41, 213 una muy 
buena barca, capaz de mas de treynta 
personas. — 46, 247 jaula... capaz, que 
pudiese en ella caber.— 50, 265 como 
si [la cabra] fuera capaz de discurso, 
y entendimiento, le dixo. || 11, 23, 85 
una concauidad, y espacio capaz de 
poder caber en ella un gran carro 
con sus muías. 

Etim. De capace-m capax, de cap- 
-ere = coger. 

Capellán. II, 1, 3 mando a un Ca- 
pellán suyo se informasse. 

Etim. Cfr. Cabo. 

Capellina. I, 9, 28 algún villano 
de acha, y capellina [«en lengua an- 
tigua vale capacete ó yelmo» (Cov.), 
y era propio de los villanos.] 

Etim. Cfr. Cab-o. 

Caperuza. II, 45, 169 auria en es- 
to paño harto para hazerme una ca- 
peruza?— 69, 262 quitándole la cape- 
ruga le puso en la cabe9a una co- 
rola. [Era el gorro puntiagudo que 
pendía hacia atrás, muy usado en- 
tonces]. II I, VI Que suelen en cape- 
ru(za) I Darles a los que graee(jan) 
[darles en la cabeza, suelen redun- 
dar contra ellos]. 



CAP 



— 230 — 



CAP 



Etini. Cfr. Cabo. 

Cap-illa. I, 3, 7 en la capilla deste 
nuestro castillo. || II, 8, 29 están ador- 
nadas las paredes de sus capillas de 
muletas, de mortajas.— 42, 160 que te 
sirua de anzuelo y de caña de pescar, 
y del no quiero de tu capilla. [«Pro- 
verbio. No quiero, no quiero, mas 
echádmelo en la capilla: de los que 
tienen empacho de recibir alguna 
cosa aunque la deseen» (Cov.): en- 
tonces se usaban el capuz ó gabán, 
traje con capilla, y la capa larga con 
capilla]. 

Etim. Cfr. Cabo. 

Capilla. I, I, Al Duque de Beiar..., 
Señor de las villas de Capilla, Curiel, 
y Burguillos. 

Capir-ote. I, 52, 272 y aleados los 
capirotes empuñando las disciplinas. 

Etim. Cfr. Cabo. 

Capital. I, 41, 221 como si fueran 
nuestros capitales enemigos. 11 II, 27, 
106 A estas cinco causas como capita- 
les [principales].— 39, 149 que no que- 
ría con pena capital castigarnos [de 
muerte, de la cabeza]. 

Etim. De capit-alis, de caput = ca- 
beza. 

Capitán. I, 6, 18 y aqui le perdo- 
náramos al señor Capitán que no le 
huuiera traydo á España y hecho cas- 
tellano [lo que precede á este texto 
alude á los pasajes algo libres del Or- 
lando, mitigados ó suprimidos en cas- 
tellano. La traducción en verso se im- 
primió en León de Francia, año 1556, 
y fué hecha por el capitán D. Geróni- 
mo Jiménez de Urrea, caballero ara- 
gonés, Gobernador de la Pulla en el 
reino de Ñapóles; otra edición hay 
del año 1558 en Amberes, «corregida 
segunda vez» por el traductor. No so- 
lo pudo decir Cervantes que esta tra- 
ducción pierde mucho, lo cual es ge- 
neral á toda traducción; sino que hu- 
biera podido añadir que hay en ella 
pasajes mal interpretados, otros en 
versos ramplones y de no muy selec- 



to lenguaje. Dejó Urrea y añadió, co- 
mo dice Clemencin, á su antojo. D. Ni- 
colás Antonio cita dos traducciones 
prosaicas, hechas por dos toledanos, 
Fernando de Alcocer y Diego Váz- 
quez de Contreras; la primera, dema- 
siado literal, se imprimió en 1510, la 
segunda en 1585. La fecha de la de 
Alcocer está errada, pues el original 
italiano se imprimió en 1515. Clemen- 
cin cita otra en octava rima de Gon- 
zalo de Oliva, 1604, á su juicio, bas- 
tante mejor que otras traducciones 
contemporáneas].— 13, 42 que el mis- 
mo Capitán que se lo ordena [al sol- 
dado].— 25, 108 un valiente, y enten- 
dido capitán. — 32, 158 la historia del 
gran Capitán Gonzalo Hernández de 
Cordoua: [«Crónica del Gran Capitán 
Gonzalo Hernández de Córdoba y 
Aguilar. En la cual se contienen las 
dos conquistas del reino de Ñapóles 
con las esclarecidas victorias que en 
ellas alcanzó, y los hechos ilustres de 
D. Diego de Mendoza, D. Hugo de 
Cardona, el Conde Pedro Navarro y 
otros caballeros y capitanes de aquel 
tiempo. Con la vida del famoso Caba- 
llero Diego García de Paredes, nueva- 
mente añadida á esta historia». Así la 
edición de Alcalá de 1584; habíase an- 
tes impreso el 1559 en Zaragoza y otras 
partes. Su autor, que no se nombra, 
es distinto del famoso Hernán Pérez 
del Pulgar, el de las Hazañas, que es- 
cribió otra historia del Gran Capitán, 
impresa en Sevilla el 1527, y de Fran- 
cisco de HeiTcra, de quien quedó otra 
manuscrita].— 39, 203 la [nave] Capi- 
tana de Malta. || II, 2, 9 Julio Cesar, 
animosissimo, prudenti.ssimo, y va- 
lentissimo Capitán. — 60, 230 hasta que 
llegasse su Capitán [de los bandole- 
ros]. 

Etim. Del ital. capilano, caput = 
cabeza. 

Capítulo. II, 1, 1 como se contó 
en la primera parte desta tan grande, 
como puntual historia, en su ultimo 



CAP 



— 231 — 



CAR 



capitulo. — 20, 74 los capítulos de 
nuestro concierto...; no he contraue- 
nido contra el tal capitulo. 

Etim. De capitulum, dimin. de ca- 
put = cabeza. 

Oap-on. II, 43, 163 assi me susten- 
taré Sancho a secas con pan y cebo- 
lla, como Gouernador con perdizes y 
capones. 

Etim. De cap-ar. (Cfr. Cabo.) 

Cap-ot-illo. I, 28, 131 traia puesto 
un capotillo pardo de dos haldas, 
muy ceñido al cuerpo con una toalla 
blanca. 

Etim. De cap-ote, de cap-a. (Cfr. 
Cabo.) 

Caprich-oso. I, 52, 275 Del Capri- 
choso [mote académico]. 

Etim. De caprich-o, del ital. capric- 
cio, fr. caprice, de capra = cabra. 

Captar. II, 38, 146 no aueis menes- 
ter captar beneuolencias, ni buscar 
preámbulos. 

Etim. De captare, cap-tus, cap-ere 
= coger. 

Capnch-ino. I, 11, 36 Sino para 
[meterme] Capuchino [desesperado 
de no quererle por esposo. La orden 
de Capuchinos, así dichos por la capu- 
cha que llevan, fué fundada por Ma- 
teo Baschi, fraile menor, en 1526, y 
confirmada en 1528 por Clemente VII]. 

Etim. De cap-uch-a, de cap-a. (Cfr. 
Cabo.) 

Capullo. II, 14, 49 aunque se lle- 
naran de capullos de seda. 

Etim. De cap-a con el -uli = envol- 
ver. (Cfr. Cabo.) 

Cap-nz. II, 23, 86 vestido con un 
capuz de bayeta morada [«una capa 
cerrada larga que hoy día traen algu- 
nos por luto, y antiguamente era el 
hábito de los españoles honrados en 
la paz, como lo era la toga de los ro- 
manos» (Cov.]. 

Etim. De cap-a. (Cfr. Cabo.) 

Cara. 1, 12, 37 y tenia una cara co- 
mo una bendición.— 12, 38 con aque- 
lla cara, que del un cabo tenia el Sol, 



y del otro la Luna [elogio rústico he- 
cho por un pastor, reuniendo sin dis- 
creción los dos que suelen hacer com- 
parando una cara al sol por su viveza, 
ó á la luna por su serenidad].— 19, 74 
le haze tan mala cara el hambre, y la 
falta de las muelas, que.— 21, 85 sin 
boluer la cara a mirallos.— 44, 239 Mi- 
ren V. m. con que cara podía dezír es- 
te escudero que [sin sonrojarse al 
mentir, de donde des-car-arlo]. \\ 11,25, 
97 pero no de mala cara [el mono]. — 
39, 149 sentimos, todas que se nos 
abrían los poros de la cara.— 69, 263 
manosearme la cara. 

Etim. Ea Eúskera ga-ra, ka-ra = 
hacía arriba, como etche-ra = á casa, 
y ga-n, ga-na = encima, ga-tík = de 
encima. Dícese gara del crecimiento, 
talla, altura, punta de leña, cima de 
monte, aitaren-(/ara egin da semea 
= del padre á la talla hecho es el hi- 
jo, está tan crecido como su padre, 
mendi-gara = subida de monte, gar-o 
= gotas de rocío encima de las hojas, 
gar-i = trigo, gramíneas que se espi- 
gan y suben, de donde gracílís, gran- 
dis, gradi, gramínea, etc.; gara-í == 
excelente, victoria, sobrepujar, garai- 
tu = subir, espigarse, vencer, sobre- 
pujar, gara-u = el grano, lo que se 
espiga, gara-tcho = granito, gara-un 
=grano, garaundu = granar, gar-an, 
garan-du y gara-tu = granar, dar fru- 
to, brotar, garatu azia = florecer la 
semilla, garatu = brotar, dar flor, ta- 
llos, espigarse, las coles, los trigos, 
etc., i-gar-i = nadar, ir flotando, gar- 
-gale = coscojo, daño (gale) del trigo, 
kara-ka = costra, gar-iz = verruga 
(iz = salir en punta), kara-ía el sinci- 
put, que sube arriba, gar-kora y ga- 
raí-te y gar-kocha = la nuca, lo mis- 
mo que gar-ondo ó lo al pié (ondo) del 
gar, y garz-eta, gar-azur = cráneo, 
azur -■= hueso, gara-un = seso, garz- 
-unak = cerebro, cavidad (una) del 
gar, gar-soil = kar-soil = calvo, ó co- 
gote, cima, pelada, desierta, i-gar-o 



CAR 



— 232 — 



CAR 



= lo que sube, bomba, etc., para agua, 
i- gar-an = pasar por encima, ó i-gar-o 
pasar, soportar, sufrir, alcanzar lo en 
alto. He puesto todos estos términos 
para probar el origen euskérico de 
todos ellos, como derivados de gara 
= arriba, porque de ellos salen mu- 
chos términos castellanos. Los indo- 
europeos como xápcc, cranium, etc.^ 
que de aquí vienen, los dejo para otra 
ocasión. A pesar del texto de Coripo 
(Paneg. de Justino, 1. 2) «Postquam 
venere verendam Caesaris ante ca- 
ram. cunctae sua pectora durae i lUi- 
dunt terrae», donde el xotpa = cabe- 
za, puede tomarse por cara ó cabeza, 
subsiste la duda acerca de esta etimo- 
logía. En cerd., prov., cat., pg. y cast. 
cara, ant. fr. chiere; pero it. y rtr. cia- 
ra, cera de cera. No existiendo en 
Italia, es casi inexplicable la cara de 
las lenguas románicas, que rodean al 
castellano. La forma sarda, si no es 
de importación catalana, hablaría en 
favor del iberismo preromano de este 
término. En Asturias cortar el pelo á 
car-on es cortarlo al rape dejando el 
cogote pelado, aum. de car = cogote; 
en ^/exa»r?>-e.«vistió a carona un gam- 
bax de sendal». Aquí se ha querido 
ver el caro, carnis; pero la Fonética 
dice que nones; -on es aumentativo, 
la o no se pudo introducir en carne, 
car-on por cabeza pelada dice que se 
trata en Alexandre del cuerpo, tan pe- 
lado como el cogote. La cabeza, y la 
cruz de las reses se llama croca, de 
car-oca probablemente. Gar-an y ga- 
rañ-on ó sea el que monta á la hem- 
bra entre los animales, dicen que del 
gorm. wrango, ant. al. wrenno caba- 
llo entero; pero en Eúskera gara es 
subir encima, -an es de adjetivos, y 
ni á cien tirones explica la Fonética 
el paso de esas formas germánicas á 
las castellanas, de las que derivan el 
it. guaragno, prov. guaragnon. En- 
-greirse, exclusivo del castellano, lo 
han explicado por *ingred¡re. verbo 



que no existió, de gradi marchar; es- 
tá sencillamente por en-garair-se, de 
gara i altanero, alto, todo lo que su- 
be, y es el conocido apellido y nom- 
bre de población Garay, garai-te, gar- 
-kora, gar-ondo son la nuca, kara-i el 
sinciput, de gara hacia arriba como 
etchera á casa y gan encima, etchean 
en casa, -ra de movimiento, -n de 
quietud. De gari = trigo, grano, deri- 
van gari-o = bielda para aventar la 
paja, gari-ar, gari-ada y garainon = 
trigo entre los mozárabes, de donde 
grauon = especie de sémola y trigo 
cocido, Graiño es apellido riojano. 
Garulla de uli = volcar, revolver, 
metáfora, como gran-uja = uva des- 
granada, en la Germanía uva, y gente 
revoltosa, de grano ó de garaun, ga- 
ran, que lo originó, pues -uja es des- 
pectivo y diminutivo euskérico, gar- 
-ujo = hormigón, por lo granujiento. 
Nadie trae etimologías para estos tér- 
minos, ni para gara-pello, que en As- 
turias vale haz de yerba seca, de pella 
= montón y gara = las gramíneas, 
etc. Garbanzo, gall. garabanzo, no de 
épé^'.vOog! De garau-antsu = grano se- 
co, como bular-antsu-ak = pechos se- 
cos, por lo amojamado y seco. Gara- 
•basta = estopa en Álava, de gara = 
brote, tallo, y basto; gara se emplea 
allí por tallo y btote y garar por 
echar la guía ó tallo las plantas, eus- 
kérico puro. Gara-buyo = leña menu- 
da, en Aller garbu, carabiya = cla- 
vija en Asturias, llevan la idea de al- 
go alto de donde se cuelga, como al- 
-caj'-ata, cay-ado (Cfr. Gayo), y vie- 
nen del eúskaro gara-bi = grúa, cosa 
que eleva, gancho. De aquí también 
garabo y garab ato dim. por gancho, 
el primero de la Germanía, como ga- 
rab-ero = ladrón que hurta con ga- 
rabo, garab-ar = enterrar, ocultar, 
garav-ar = coger, agarrar, garapañi 
= gato. En América garaf-et-ear por 
garab-at-ear, garabata = trampa, en- 
redo, garab ato — enredo, trampa, ar- 



CAR 



— 233 — 



CAR 



te de ganar dinero {Alex. 1657), gara- 
bat-ear = asir, hacer garabatos ó ras- 
gos ganchudos, «moris de garabat-ea» 
= de robo (Luc. Fern, 106), garab-eta 
= palo con gancho para coger pul- 
pos, garabito, y en-garabit-arse los 
dedos ó sea tener ganchera por el frío, 
en-garabitar = subir trepando en 
Boal de Asturias, garab-itos = dedos 
entumecidos y engarabitados en As- 
turias, garap-ito = insecto acuático 
de patas largas, y el catador de vinos 
ó garapit-ero en Navarra, garabít-olas 
=: llevar al niño en hombros á horca- 
jadas y garab-ata = angazo con dien- 
tes en Asturias, gar-ambainas = ras- 
gos mal formados, adornos de mal 
gusto, garap-ita = red para pececi- 
llos. ¿Qué romanista habla de estos 
términos? Gar-gar-a, garguero, garg- 
-ajo, garg-oz ada por bocanada, garg- 
-al-izar ant. por vocear, garganta, es- 
pecie de participio, lo que hace garg, 
gargant-illa, gargant-ar y gargant- 
-ear quebrar la voz, gargant-on ó gran 
garganta y glotón, gargantua: los 
trae Korting de garg onomatopéico. 
Pero todo lo más será onomatopéico 
gar, cuya repetición formó gár-gar-a; 
los demás términos llevan una -g 
que sólo tiene explicación en el -ga 
de acción del eúskera: garg-ero lo 
que hace gar, garg-anta lo mismo, 
garg-ajo dim., etc. Con -la de agente 
gar-lar ygarla, garlo, en la Germa- 
nía por charlar, aum. garl-on. Ono- 
matopéico es gar, como todas las for- 
mas euskéricas: gar-gar-a es propia- 
mente el tener levantado en alto por 
medio del aliento el líquido que se 
echa en el garguero. Ahora bien, gar 
vale hacia arriba, de donde gar-ondo, 
gar-kora la nuca, garaun los sesos, 
gar-azur el cráneo, de azur hueso: en 
todos estos términos gar se dijo por 
el alzar y subir, como gar-a talla y 
todo lo que sube, gar-i trigo, grano ó 
gara-u, gara-i valiente, alto, etc. El 
tema es, pues, gar-ga acción de gar 



= hacia arriba. Que esta misma raiz 
exista en Yap-Yap-eiúv el galillo, Y«P- 
Yaípü) bullir, y en las Semíticas, nada 
tiene de extraño, sino que prueba no 
ser onomatopéica románica, sino mu- 
cho mas antigua. El mismo garr-ulus 
y gaiT-ire vienen de aquí. Gar-le-ar 
por triunfar en la Germanía es eus- 
kérico puro, y gar-lar por charlar: 
gar-le es en eúskera triunfador, el 
que se sobrepone, como garaitu ven- 
cer, carlear = bostezar de hambre 
(M. Reb.). Garma en Asturias y San- 
tander es vertiente áspera, garmaya 
ó gramalla en Aragón era la toga ro- 
zagante de los antiguos jurados de 
Zaragoza, «en grameó la tiesta» en el 
CidpoT alzó la cabeza, en-caramar hoy 
día, de donde en-caram-illarse y en- 
-caram-ill-ot-ar por elevarse ó enca- 
ramarse, armar un caram-illo ó le- 
vantar un caramillo por subirse á la 
parra, caram-illo por montón de co- 
sas, caram-illoso por quisquilloso, ca- 
ram-era en Venezuela por dentadura 
tosca como amontonados los dientes, 
y montón de cosas, como caram-illo. 
No encuentro estos términos en Kor- 
ting; son el gara arriba con el sufijo 
euskérico -ma, i-gar-i es nadar, flotar 
encima. Grama, que no puede venir 
de graminem, es para mí variante de 
garma, es la que crece enseguida; co- 
mo que de esta raiz euskérica salen 
gra-men lo espigado, gra-di subir, 
gra-cilis, gra-ndis, etc. Garapiña, ga- 
rapiñar es el ponerse el líquido en 
grumos helados sobre la superficie- 
Tampoco lo cita Korting, y deriva de 
gara á la superficie, i-piñ-i ponerse, si 
no se prefiere pina, garapiña es lo 
puesto arriba ó la pina que flota, que 
i^ube. 

Caracol. I, 50, 263 las torcidas ca- 
sas, blancas, y amarillas del caracol. 
|¡ II, 62, 236 comentaron [los caballe- 
ros] á hazer un rebuelto caracol al 
derredor de don Quixote. 

Etim. Si está por calacol, rpor disi- 



CAR 



— 234 — 



CAR 



milacion, viene de kal = dañar á las 
coles (Cfr. Co7o/);las etimologías que 
se traen son todas esttipidas y extra- 
vagantes. La raía la penetraran bien 
los hortelanos, que ellos inventaron 
el vocablo. 

Carácter. 1. 9, 28 y vile [el carta- 
pacio] con caracteres que conocí ser 
Arábigos. || II, 35, 136 formar ciertos 
rombos y carateres.— 62, 238 pintó ca- 
racteres [signos]. 

Etim. De character = ■/a.poLv.zrip, y%- 
pio-oü) =^ grabar. 

Caracacl. II, 47, 175 entre Cara- 
quel y Almodouar del Campo [dos 
leguas al norte de Argamasilla, tenía 
50 vecinos en 1575 {Relac. topogr. de 
Feli2}e II, f oh 238]. 

Cara-cali-anibro. 1, 1, 3 Yo soy 
el gigante Caraculiambro [nombre 
burlesco que entiende todo español]. 

Caramillo. II, 25, 96 leuantando 
caramillos en el viento [chismes, en- 
redos, embustes calumniosos, como 
levantar un falso testimonio]. 

Etim. De calamus, fr. chalumeau: 
xaXáíiog; pero en la acepción del texto 
tiene otro origen. (Cfr. Cara.) 

Carátula. II, 11, 38 desde mocha- 
cho fuy aficionado ala carátula [más- 
cara, disfraz de los antiguos en el tea- 
tro, y usado en tiempo de Cervantes 
para bailes entre farsantes; «la mas- 
cara quasi caratela, dim. de cara, ó 
según alguna cara altera» (Cov.]. 

Etim. De car-et-a, de car-a. 

Carbón. II, 33, 167 que se les an- 
toja comer tierra, yesso, carbón. 

Etim. De carbon-em carbo. 

Carbunclo. I, 50, 263 de diaman- 
tes, carbuncos [el rubí]. 

Etim. De carbunculus, dim. de car- 
bo = carbón. 

Carcaj. 1, 41, 214 En las gargantas 
de sus pies... traía dos carcaxes (que 
assi se llamauan las manillas, o axor- 
casde los pies, en Morisco). || II, 11, 38 
con su arco, carcax y saetas. [En esta 
acepción, también se dijo carcaxo, del / 



it. carcasso, probablemente de car- 
chesium = vaso con asas (Vitrübio) = 
xap5^i^a'.v.] 

Carcajona. 1, 18, 67 Timonel de 
Carcajona. 

Carcaño. 1, 17, 65 dio de los car- 
caños a su asno [ó calcaño]. 

Etim. De calcaneu-m, cale-are = pi- 
sar, calcar. 

Cárcel. I, 10, 31 que primero que 
salgamos de la cárcel [que nos den 
por libres].— 46, 248 tendré por gloria 
las penas de mi cárcel. Il I, ii bien co- 
mo quien se engendró en una cárcel, 
donde toda incomodidad tiene su 
assiento [la de Sevilla, donde según 
esto debió concebir Cervantes y aun 
borrajear algo de su obra]. 
Etim. De carcer-em carcer. 
Carcoma. II, 8, 27 o embidia rayz 
de infinitos males, y carcoma de las 
virtudes. 
Etim. Cfr. Garra, Carrasco. 
Car-comer. II, 62, 239 dexate des- 
tas vaziedades, que te carcomen el 
sesso, y te desnatan el entendimiento. 
Etim. De carcom-a. 
Car-comido. I, 52, 277 los demás 
por estar carcomida la letra, se en- 
tregaron á un Académico. 
Etim. De carcome-r. 
Card-ado. II, 14, 49 o que copos 
de algodón cardado. 

Etim. De card-ar, de card-o, de car- 
duus. 

Carden-al. I, 16, 56 y cada uno 
[cada pico de la peña] auia hecho su 
cardenal. II II, 3, 11 los cardenales, 
que aun se están frescos en las costi- 
llas. 

Etim. «Cardenal, la señal que deja 
el azote ó el golpe en el cuerpo del 
hombre, de la color cárdena i. c. lívi- 
da» (Cov.), términos que no cita Kor- 
ting, ni el dim. carden-illo, ni a-car- 
denal-ar, ni el aragonés carr-aña = 
ira, carrañ-ar = regañar, en-carrañ- 
-arse— airarse, carrañ-on= regañón. 
Del cúskaro karr, garr = llama, fue- 



CAR 



— 235 



CAR 



go, -den sufijo euskérico, lo que está. 
Card-eña por piedra preciosa de color 
de fuego en D. Juan Manuel (253), y 
el monasterio de Card-eña. 

Cárdenlo. 1, 24, 102 Mi nombre es 
Cárdenlo. 

Cardinal. IT, 18, 66 todas las vir- 
tude Theologales, y Cardinales. 

Etim. De cardin-al-em, -is, de card-o, 
-inia == quicio. 

Car-ecer. I, 6, 19 con otras cosas, 
de que todos los demás libros destege- 
nero carecen [la falta de naturalidad 
es lo que aquí critica Cervantes en los 
libros de caballerías].— 38, 200 que 
carecieron de la espantable furia de 
aquestos instrumentos.— 45, 241 no ca- 
rece de misterio el porfiar una cosa 
tan contraria de, ¡| II, 16, 57 los anti- 
guos Filósofos que carecieron del 
verdadero conocimiento de Dios. — 
23, 90 careciendo de su agradable vis- 
ta, y discreta conuersacion. 

Etim. De car- ere, de car-us = raro. 

Care8tia..II, 51, 195 la abundancia 
de los mantenimientos... la hambre, y 
la carestía. || II, ii la carestía (aun de 
las malas) se estima en algo. 

Etim. Ant. carastia, de carus = caro, 
de *carestus, como com-estus, amon- 
-estar. 

Carfif-a.posv. I, 5, 14 de llenar una 
carga de trigo. — 6, 20 a carga cerrada 
[«lo que se compra, ó toma sin saber 
si es bueno ó malo» (Cov.].— 23, 96 
aliuio de mis cargas [al asno].— 27, 
129 se cayó mi muía muerta: o loque 
yo mas creo, por desechar de si tan 
inútil carga como en mi lleuaua. || II, 
5. 19 con esta carga nacemos las mu- 
geres de estar obedientes a sus mari- 
dos, aunque sean unos porros.— 13, 44 
trae consigo una pesada carga de pen- 
samientos y de incomodidades.— 55, 
212 yo he tanteado las cargas que trae 
consigo, y las obligaciones del gouer- 
nar, y he hallado por mi cuenta, que 
no las podran lleuar mis ombros, ni 
son peso de mis costillas, ni flechas do 



mi aljaua.— 85, 224 confessad malan- 
drines, assi a carga cerrada, que es 
verdad lo que yo aquí he publicado 
[sin mas preguntar ni distinguir]. 

Etim. De carg-ar. 

Carg-ado. I, 22, 93 cargados de 
essa cadena.— 41, 217 La qual ya bol- 
uía cargada con un cofrezillo. || II, 
11, 38 una carreta... cargada de los 
mas díuersos y extraños personages 
y figuras.— 21, 78 una palma, que se 
mueve cargada de razimos de dátiles. 
—62, 243 quando se vea cargado do 
dos mil cuerpos de libros. 

Etim. De carg-ar. 

Cargar. 1, 15, 53 cargaron su re- 
cua.— 16, 56 y las espaldas, que algún 
tanto le cargauan.— 18, 67 El otro que 
carga, y oprime los lomos de aquella 
poderosa Alfana.— 19, 74 la hambre 
carga [nos aprieta y como que da pe- 
so].— 22, 91 a donde no puedo boluer, 
según me cargan los años, y un mal de 
orina que.— 29, 143 aura mas que car- 
gar con ellos, y traerlos a España.— 29, 
145 cargaua la mano el Cura refirién- 
dola [insistía, hacía hincapié]. — 35 
186 comento a cargar tanto la imagi- 
nación de su desventura que clara- 
mente conoció.— 39, 203 una nave Gi- 
nouesa, que cargaua allí lana para 
Genoua. |] II, 11, 39 todos se cargaron 
de piedras, y se pusieron en ala, es- 
perando.— 39, 149 y cargando a todas 
la culpa que yo sola tenia. —42, 160 no 
cargues todo el rigor de la ley ai de- 
linquente.— 43, 162 pero cargar y en- 
sartar refranes a troche moche.— 53. 
203 los enemigos crecen... y el peli- 
gro carga...; que por estaparte cargan 
mas los enemigos.— 58, 220 cargaron 
con sus imagines, y... siguieron su 
viage.— 59, 228 que muchas vezes sue- 
le caerse la paciencia, quando la 
cargan de injurias. 

Etim. De carr-o, bajo latín carri- 
care. 

Carg-o. 1,7,21 y quédese lo del ven- 
garme á mi cargo.— 8, 25 que passaua 



CAR 



- 236 — 



CAR 



a las Indias con un muy honroso car- 
go.— 14, 50 Y si se me haze cargo, que 
eran honestos sus pensamientos [si se 
me achaca].— 24, 103 que el tomaua a 
cargo el ponerme en estado, que co- 
rrespondiesse á.— 25, 115 que pueda 
jurar sin cargo de conciencia.— 33, 
169 tomaua tan a su cargo el conten- 
talle, y no mentille.— 37, 198 del gue- 
rrero que tiene a su cargo un exerci- 
to. — 40, 207 el tercero cargo que ay en 
aquel señorío [el primero es el de 
Gran Visir, el segundo el de Mufti, el 
tercero el de Capitán Bajá] .—47, 252 
y se le haga cargo de [en la otra vida, 
so le achaque]. i| II, 42, 159 los oficios 
y grandes cargos.— 42, 160 donde pa- 
gará con el quatro tanto en la muerte 
las partidas, de que no se huuiere he- 
cho cargo en la vida.— 74, 278 quiero, 
que no se le haga cargo dellos, ni se 
le pida cuenta alguna. 

Etim. De carg-a. 

Caribdis. I, 37, 199 por estas Sel- 
las, y Caribdis [peiiascos en el estre- 
cho de Mesina]. 

Cari-cia.1,43, 234 a quien lo llega- 
ua á hazer caricias [á Rocinante]. 

Etim. De car-o, en-oarir (Santill.) y 
en-carecer, con -cia como pruden-cia, 
pacien-cia. 

Caridad. I, 27, 129 mouidos de ca- 
ridad me sustentan. || II, 1, 3 que por 
caridad le diesse licencia.— 36, 140 las 
obras de caridad que se hazen tibia y 
floxamente, no tienen mérito, ni va- 
len nada.— 40, 152 quando esta cari- 
dad se hiziera por algunas donzellas 
recogidas. 

Etim. De cari-tat-em cari-tas, de 
car-us — raro, de mucho precio, esti- 
mado, querido. 

Cariño. II, ll,39pudomascon el 
el amor de su señor, que el cariño de 
su jumento.— 16, 57 y con todo el mal 
cariño que muestra tener a la poesia 
de Romance. 

Etim. De car-o. 

Cari-redondo. 1, 3, 10 cariredon- 



do, de nariz chata. || II, 10, 35 porque 
era cariredonda, y chata. 

Etim. De cara y redondo. 

Car-isimo. I, 22, 92 hermanos ca- 
rissimos [tratamiento de frailes entre 
sí ó de predicador hablando al pue- 
blo]. II II, 29, 111 O carissimos amigos 
quedaos en paz. 

Etim. De car-o. 

Caritativo.!, 12,37 era muy buen 
compañero, y caritativo, ij II, 26, 102 
obras caritatiuas. 

Etim. De carítativus, de caritas ca- 
ri tatís, carus ^= caro. 

Carlos. I, 39, 205 del inuictissimo 
Carlos Quinto.— 48, 255 en tiempo del 
Rey Pepino, y Cario Magno. !| II, 8, 28 
al grande Emperador Cario quinto. 

Carloto. 1, 5, 14 [véase el romance 
del Marqués de Mantua en M. Pelayo 
{Antología, IX, 29]. 

Carmesí. II, 21, 78 vestido de un 
sayo negro gironado de carmesí a lla- 
mas [«seda de color roja» (Cov.]— 31, 
116 de flnissimo raso carmesí. — 63,243 
almohadas de terciopelo carmesí. 

Etim. De ^yJ = qarmezí, grano 

■y^J = qírmíz tinctus, eumve colorem 

referens coccinus, et vulgo carmesi- 
nus (Freyt.), coccineus et ruber (Wu- 
LLERS). Alquerme, alcuerme, alquer- 
m es, a Iquermez, quermes, carmes eran 
el bermellón, semilla de escarlata, 
bebida de grana y ámbar (Rosal), 
confección de azúcar, polvos de rosas 
y otras ñores (Cov.); de j./»j.íLM = al- 

-qermez cogcínum (R. Mart.), grana 
color (P. Alc), coccus baphica, ver- í 
miculus coccí eiusque succus exprés- ■ 
sus (Freyt.). Del persa ^S = kerm, 

Sánskrit krimi, latín vermis = gusa- 
no. «Llámase también aquel gusani- 
llo que se engendra dentro de la tal 
grana karmes en lengua arábiga, de 
do vino después a se llamar can)íe5ín 
toila suerte de seda, que con su polvo 
teñida fuere, y confección Alcherntes, 



CAR 



— 237 



CAR 



aquella muy cordial que en otras co- 
sas recibe la dicha grana» (Laguna, 
p. 404). 

Oarmin. II, 48, 182 aquellas dos 
m exillas de leche, y de carmin, 

Etim. Probablemente del hebr, 
Cj,-,^j2 ^ karmi], del mismo origen 
que carmesí. (Cfr.) 

Carn-al, I, 5, 14 O noble Marques 
de Mantua, mi tio y señor carnal. 

Etim. De carn alis, caro, carn-is = 
carne. 

€arn aza. II, 35, 138 Date date 
en essas carnazas bestión indómito. 
Etim. De carn-e. 

Carne. I, 1, 1 seco de carnes [para 
designar el cuerpo siempre en plu- 
ral].— 11, 33 Acabado el seruicio de 
carne [en la comida].— 23, 98 por mu- 
chas partes [de los calzones] se le 
descubrían las carnes.-- 25,113 fueron 
verdaderamente damas de carne, y 
huesso.— 25, 115 quedó en carnes, y en 
pañales [en cueros y en paños meno- 
res].— 29, 144 que de donde las barbas 
se quilassen auia de quedar la carne 
llagada.- 33, 167 Esta es carne de mi 
carne, y huesso de mis huessos [Gen. 
2, 23].— 33, 171 bastantes á enamorará 
una estatua de marmol, no un cora- 
ron de carne.— 34, 175 que yo tam- 
bién soy de carne, y sangro mo^a. — 
47, 249 es rollizo de carnes.- 52. 272 
porque se van estos hermanos abrien- 
do las carnes [disciplinándose]. |1 II, 
1, 1 de carne momia.— 10, 35 a esta 
anima mezquina que tengo en las 
carnes.— 45, 172 antes el anima [me 
sacaran] de en mitad en mitad de las 
carnes.— 47, 175 unas tajadicas subti- 
les de carne de membrillo.— 47, 177 
los que gouernamos, los que somos 
juezes, no somos hombres de carne y 
de hueso [como los demás].— 53, 203 
me lo impiden. las tablas que tan co- 
sidas tengo con mis carnes. 

Etim. De carne-m caro, que en su 
origen significa la partida y prepa- 
rada para comer; en umbrío karu, 



en oseo carneis valen parte, pedazo. 
Carn-ero. I, 1, 1 una olla de algo 
mas vaca que carnero.— 18, 66 do& 
grandes manadas de ouejas, y carne- 
ros. II II, 7, 23 tan presto se va el cor- 
dero como el carnero. 

Etim. De carne, por ser la princi- 
pal para el puchero en Castilla: «de 
las carnes el carnero, de los pescados 
el mero». El mero porque se conserva 
mejor y lo podían traer á Castilla los 
montañeses y gallegos: explicación 
sugerida por mi docto amigo el se- 
ñor Navarro Ledesma (q. e. p. d.). 

Carnes tolendas. 1, 17, 64 como 
perro por carnestolendas. 

Etim. De tollendus -= que se ha de 
dejar, toUere. 

Carnicería. II, 51, 196 Visita las 

cárceles, las carnicerías, y las placas. 

Etim. De carnic-er-o. Por analogía 

con carne se lee en muchos rótulos de 

Madrid carnecería y es aragonés. 

Carnic-ero. II, 51, 196 Es coco de 
los carniceros [la presencia del Go- 
bernador].— 68, 261 leones carniceros. 
Etim. De carn-iz-a ó despojos de la 
carn-e, la carne despedazada de las 
reses. 

Caro. I, 10, 31 bis que tan caro le 
costó á Sacripante. — 10, 31 bis esta 
ínsula que tan cara me cuesta.— 27, 
128 que dexé robar mi cara prenda. — 
35, 184 este cauallero andante que 
nunca mis ojos le huuieran visto, que 
tan caro me cuesta. || II, 23, 90 caro 
patrón mió [Sancho á D. Quijote]. — 
24, 93 pidiéronle de lo caro [vino, en 
oposición al agua que es de balde, no 
porque se supongan dos clases de vi- 
no, como dijo Clemencin. En el En- 
fian vinrlo: «Luego luego Parte y trae 
seis azumbres de lo caro-^>, vino.no del 
caro ó del barato].— 66, 255 llenemos 
estos señores á la taberna de lo caro. 
— 66, 256 aqui lleuo una calabaza lle- 
na de lo caro. 

Etim. De caru-s = raro ó que falta, 
muy apreciado, querido. 



CAR 



— 238 — 



CAR 



Carolea. 1, 7, 20 la Carolea, y León 
de España, con los hechos del Empe- 
rador, compuestospor D. Luys de Aul- 
la. [«Primera parte de la Carolea, 
Trata las victorias del Emperador 
Carlos V Rey de España... Compuesta 
por Hieronymo Sempere», Valencia, 
1560. «Segunda parte de la Carolea...» 
<Neque pura ñeque poética dictione» 
dice Nicolás Antonio que fué escrito 
este poema, que no merece el nombre 
de tal ni que lo mentara Cervantes; 
bien que le excusa el ser obra que 
trata de un Emperador, caballero del 
gusto de los andantes, y aun andante 
en muchas cosas, pero de ánimo in- 
vencible y de ideales humanitarios 
mas prácticos que los de los Amadi- 
ses y Palmerines de antaño.] 

Carón. II, 11, 38 que mas parece la 
barca de Carón , que carreta de las 
que se usan [en la que el barquero in- 
fernal Carón pasaba las sombras de 
los muertos por los í'íos Aqueronte y 
€ocito y la laguna Estigia]. 

Carpió. Cfr. Bernardo. 

Carpir. I, 52, 271 sino los dos apo- 
rreantes que se carpían [pelearse, 
arañarse; en un romance de los Siete 
Infantes de Lava se dice que se carpia 
un águila con unos cuervos]. 

Ethn. De carpere. 

Carrasco. II, 2, 9 el hijo de Bar- 
tolomé Carrasco.— 2, 9 el bachiller 
Sansón Carrasco. [«Hállase una suer- 
te de encina muy baja, la cual llaman 
en Castilla Carrasco» (Laguna, 1. 1, c. 
121): á él alude el nombre puesto al 
Bachiller, no muy grande de cuerpo. 

Etirn. Carras-pera, carraspante, sin 
etimología conocida, de karratz ás- 
pero, -bera = -pera sufijo, que en oús- 
kera vale lo que tiende, tiene pro- 
pensión á. En Venezuela carrasp-oso 
de superficie áspera, como carrasp- 
-eño,carrasp-ada.Carras-co,carrasc-a, 
carrasc-al, carrasc-oso, carrasqu-eño, 
no de cerrus, que propone Korting; 
sino del pinchar y crujir karr-atz-ko, 



adj. -ko de karr-atz. En Álava carr- 
asca son los residuos del traqueo y 
rastrillado del cáñamo y lino, carras- 
qu-ear es crujir ó rechinar entre los 
dientes la arena ó cosa parecida, ca- 
rrasp-ina la cagarria ó colmenilla, 
hongo, por la arenilla que suele que- 
dar en su pedicelo y que carrasquea 
entre los dientes. El simple karr = 
áspero, dio carr-o por podrido, pasado 
en Álava y carriona por nuez f erre- 
ña, dura y desmedrada, carr-izo, ca- 
rri'z-al. Carr-anca por costra de hielo 
en charcas y ríos del karr-u = hielo, 
y carroncho en Zuya por erizo de la 
nuez del karr-o --^ casco de la cabeza, 
etc. «Llueven carruchos^ se dice por 
ironía en Remolinos de Aragón el día 
que hace un sol de justicia: es el dim. 
de karru témpano de hielo. 

Carrasc-on. II, 67, 257 el pastor 
Sansonino, o ya el pastor Carrascon, 

Etim. De Carrasc-o. 

Carr-era. I, 2, 4 en todos mis ca- 
minos y carreras.— 13, 43 las pala- 
bras que en la carrera gasto [mien- 
tras corría].— 13, 45 en la mitad de la 
carrera de su vida.— 21, 83 sin dete- 
ner la furia de su carrera. — 30, 150 to- 
mando un trote que parecía carrera . 
—34, 175 En un mismo punto comien- 
9a la carrera de sus desseos [del 
amor], y en aquel mismo punto la 
acaba, y concluye.— 45, 243 salteador 
de sendas, y de carreras [carretera, 
camino por donde se corre].— 52, 271 
porque carrera tendida no se lee... 
que jamas la diesse Rozinante.— 52, 
272 acabaste la carrera de tus bien 
gastados años. || 11, 14, 51 Sancho que 
vio partir a su amo para tomar ca- 
rrera.— 20, 75 los quales en concerta- 
do tropel corrieron no una, sino mu- 
chas carreras por el prado. — 23, 87 yo 
parti con el de carrera para Francia. 
—35, 138 llorar hilo a hilo y madexa 
a madexa, haziendo surcos, carreras, 
y sendas por los hermosos campos de 
mis mexillas.— 66, 255 que auian de 



CAR 



— 239 



CAR 



correr una carrera de cien pasos con 
pesos iguales. 

Etim. De carro. 

Carr-eta. I, 47, 251 que el va en- 
cantado en esta carreta, no por sus 
culpas.— 49, 261 que es un poco mayor 
que un tinmon de carreta. 

Etim. De carro. 

Carret-ero. 1, 10, 31 bis sino ha- 
rrieros y carreteros.— 46, 247 se con- 
certaron con un carretero de bueyes . 
II II, 11, 38 El que guiaua las muías y 
seruia de carretero era un feo demo- 
nio. 

Etim. De carret-a. 

Carri-coche. II, 11, 38 y quien es 
la gente que lleuas en tu carricoche 
[según Covarrubias, era el carro cu- 
bierto, de dos ruedas y caja de coche, 
tirado de una sola bestia; en su tiem- 
po ya estaba mal visto, como hoy, que 
indica un carruaje viejo, ridículo, de 
mala hechura]. 

Etim. De carro y coche. 

Carr-il. II, 33, 128 son tan discre- 
tas, y por tan buen carril encamina- 
das, que el mesmo Satanás no las po- 
dría dezir mejores [«la señal que de- 
jan hecha las ruedas del carro por el 
ca*minO'> (Cov.] . 

Etim. De carr-o. 

Carr-illo. II, 20, 81 y viole que 
tenia los carrillos hinchados [como 
para reventar á reir]. |1 II, 25, 96 traia 
cubierto el ojo yzquierdo, y casi me- 
dio carrillo con un parche.- 62, 237 
porque come a priessa, y masca a dos 
carrillos. 

Etim. De 'carr-o, por girar como el 
•carro. 

Carri-ola. II, 70, 264 Durmió San- 
cho aquella noche en una carriola en 
el mesmo aposento de don Quixote 
[«cama ó tarima con ruedas que se 
meíe debajo de las camas grandes» 
{Dice] 

Etim. De carr-o. 

Carro. I, 31, 153 sobre un carro de 
fuego.— 46, 248 y la acomodaron en el 



carro de los bueyes. || II, 71, 269 que 
las ruedas del carro de Apolo se 
auian quebrado (Ovidio, Metam. 1. 2, 
105). 

Etim. Carro de carrus; pero este 
término, forastero en Roma, era de 
Iberos y Aquitanos, y su acepción era 
un caso concreto del valor del eúska- 
ro e-karr-i llevar, da-kar-zu tú llevas, 
be-karr-i coger, cargar sobre sí, e-gar- 
-tu, garra-iatu, de garr, karr, mano. 
Por eso a-carr-ear no se dice sólo del 
carro, acarrearle á uno disgu.stos, uti- 
lidades, etc. «Podría muchos bienes 
ende acarrear». (Berc. <S. Or. 157). Si 
carricare (F. .Iimjo, 1. 8, t. 4, 1. 9) no es 
latinización de cargar, -ka = -ga ac- 
ción de, es euskérico: cargar, carg-a, 
en-cargar, encarg-o, carg-o, re-cargar, 
recarg-o, también con la idea, no de 
carro, sino de llevar, en Aragón carr- 
-ega = carga. Carra-ca embarcación 
tarda, carr-ada, carral, carrear ant., 
a-carrear, acarre-o, carrera. Carrejo 
ó pasillo en Santander y las Provin- 
cias, por donde se va y se lleva, como 
carretera, carrer-illa, carr-ero, carr- 
-eta, carret ada, carret-ear, carret-ela, 
carret-ero, carret-illo, a- carret-ear, 
carr-ete, carret-on, carri-coche, carr- 
-iego ó cesta para llevar, carr-il, en-ca- 
rril-ar, descarrilar, carr-illo por ca- 
rrito y quijada, carrill-era, carrill- 
-udo, carri-ola, carr-oza, carrocero, 
carro -mato, carru-aje, carg-ad-ero, 
cargad-or, carg-ante, cargazón, des- 
-cargar, descarg-o, sobre-cargar, so- 
bre-cargo. 

Carr-oza. II, 36, 143 y no en ca- 
rrosas, ni en dromedarios, sino a pie. 
— 50, 193 acompañadas de carro(;as, y 
literas. 

Etim. Del it. carrozza, fr. carrosse, 
de carrus. 

Carta. 1, 1. 1 cartas de desafíos. — 
23, 97 Esto es prosa, y parece carta. — 
25, 112 Nunca las cartas de Amadis se 
firmaron.— 45, 239 tengo mas ha de 
veynte años carta de examen [de bar- 



CAR 



— 240 



CAS 



bero]. II II, 7, 23 hablen cartas, y ca- 
llen barbas [los naipes mismos deci- 
dan, no la autoridad]. — 17, 64 y en es- 
to de acometer auenturas créame v: 
m. señor don Diego, que antes sea de 
perder por carta de mas que de me- 
nos [del juego, donde se puede perder 
tanto por carta de mas, como por carta 
de menos, «del juego del Quince, ó del 
Veinte y uno», según Covarrubias, 
cuando so excede ó no se llega á lo 
justo].— 36, 141 Carta de Sancho Pan- 
ga, a Teresa Panca.— 47, 178de darme 
una carta de fauor para mi consue- 
gro.— 60, 235 Despacho estas cartas 
[una era, como litteras en latin por 
carta].— 71, 269 y porque no pierdas 
por carta de mas, ni de menos. 

Etim. De charla = ydp--zr¡í; = hoja 
de papel ó metal. 

Cartagena. I, 29, 144 la derrota 
de Cartagena. 

Cartago. I, 49, 260 un Anibal [tu- 
vo] Cartago. || II, 71, 270 ni Cartago 
destruyda. 

Cartapacio. I, 9, 28 a uender 
unos cartapacios, y papeles viejos. 

Etim. De tapar cartas. 

Cartel. II, 41, 157 Leyó el Duque 
el cartel [«el escrito que se pone en 
tiempo de fiestas por los que han de 
ser mantenedores de justas y torneos 
ó juegos de sortija, etc.» (Cov.]. 

Etim. Del it. cartello, de chárta = 
carta. 

Cart-ero. II, 66, 256 Calle, señor 
bueno, replico el cartero. 

Eiim. De car-ta. 

Cart-on. 1, 1, 2 de cartones hizo... 

Etim. Do cart-a. 

Cartujo. I, 13, 42 aun la de los 
Frayles Cartuxos no es tan estrecha. 
II II, 18, 67 que semejaua un monaste- 
rio de Cartuxos. 

Etim. De Cartuj-a, del fr. Char- 
treuse. 

Casa. I, 4, 10 determinó boluer á 
su casa.— 18, 67 los Árabes de muda- 
bles casas.— 21, 88 y tenerle assalaria- 



do en casa.— 24, 104 nos viniessemos 
en casa de mi padre. -27, 126 alguna 
gente de casa [de la familia].— 33, 160 
las ydas en casa de Anselmo.— 33, 161 
del yr a su casa [decíase entonces y 
dícese ahora ir en casa de ó ir á casa 
f?e]. — 33, 170 que ella sabria governar 
su casa.— 39, 202 Iglesia, ó mar, ó casa 
Real.— 40, 207 que descienden de la 
casa Otomana.— 48, 255 el que ganó la 
casa Santa, como Godofre de Bullón 
[nombre que dan los árabes a Jerusa- 

len, al qodch: , -,JJi.l! vj:^^.J! = al-balt- 

al-mttqaddas'].— 49, 262 cauallero de la 
casa del Duque de Austria. || II. 1, 3 
En la casa de locos de Seuilla.— 30, 114 
y en casa llena presto se guisa la cena, 
[así Hernán Núñez, y en la Celestina 
(act. 8, p. Ó9), porque hay comestibles 
de que echar mano, cuando se pre- 
senta de improviso un huésped].— 30, 
115 en una casa de plazerque aqui te- 
nemos.— 47, 178 para ayuda de poner 
su casa [al casarse].— '<2, 272 en la ca- 
sa del Nuncio en Toledo [la casa de 
locos].- 

Etim. De casa = choza. 

Casaca. I, 37, 196 venia vestido 
con una casaca de paño azul.— 41, 233 
un gileco, o casaca de cautiuo. [Según 
Covarrubias era «un genero de ropi- 
lla abierta por los lados»]. |1 II, 14, 50 
o casaca de una tela, al parecer de oro 
finissimo. 

Etim. Del it. cassacca, fr. casaque, 
del eslavo cosaco ó sea traje do los 
cosacos. 

Cas-ado. I, 26, 119 que el escude- 
ro no sea casado.— 33, 160 es tan de- 
licada la honra del casado, que. || II, 
5, 17 mejor parece la hija mal casa- 
da, que bien abarraganada [casada 
con pobre, abarraganada con rico]. — 
5, 17 y con este que es nuestro ygual 
estara bien casada.— 7, 25 el aiTimo 
de las casadas. — 21, 81 que si Quiteria 
quería bien a Basilio donzella, tam- 
bién lo quisiera casada.— 47. 177 soy 



ií 



CAS 



— 241 — 



CAS 



casado en paz y en haz de la san(ta) 
Yglesia Católica Romana. 

Etim- De cas-ar. 

Oasament-ero. II, 60, 231 mí se- 
ñor tiene muy buena mano para casa- 
mentero. 

Etim. De casamient-o. 

Casa-miento. I, 12, 38 dilatan- 
do su casamiento. — 28, 135 desyguales 
casamientos.— 31, 153 un tan rico, y 
tan principal casamiento. || II, 21, 80 
que aquel casamiento por auer sido 
engañoso, no auia de ser valedero. 

Etim. De cas-ar. 

Cas-ar. I, 12, 38 aunque quisiera 
casarla luego.— 12, 38 rogándole que 
se casasse.— 21, 87 casa á su escudero 
con una donzella de la Infanta.— 24, 
102 otro fin, que el de casarnos.— 47, 
253 Hanse de casar las fábulas men- 
tirosas con el entendimiento de los 
que las leyeren [acondicionar]. \\ II, 
5, 17 casadla con su ygual [«Casar 
y compadrar, cada cual con su igual» 
<Mallara, Cent. 3, r. 44]. -49, 189 de 
casar al mogo con Sanchica su hija. 

Etim. De cas-a, según el refrán «el 
casado casa quiere». 

Casca-bel. II, 11, S8 vestido de 
bogiganga, con muchos cascabeles.— 
19, 70 dantas, assi de espadas como de 
cascabel menudo. 

Etim. Cfr. Cachorro. 

Case-ajo. II, 5, 18 Cascajo se lla- 
mo mi padre. [Muy bien Covarrubias: 
«cascajo las pedrezuelas menudas que 
saltan de piedras que se labran».] 

Etim. De casc-o. (Cfr. Cachorro.) 

Casco. I, 31, 153 Ay dixo Sancho, 
y como está v. m. lastimado de essos 
«aseos [de la cabeza, loco]. -47, 252 y 
• a mal hora se os entró en los cascos 
la ínsula que tanto desseays. || II, 2, 7 
que creo, que no se lo sacaran del 
casco quantos dessengaños pueden 
imaginarse.-14, 49 para no quedar 
molidos los cascos.— 15, 53 hombre 
alegro, y de luzios cascos.- 17, 60 que 
parece que so mo ablandan los cas- 



cos, o se mo derriten los sesos.— 49, 
186 no os burléis con la justicia, por- 
que topareis con alguna que os dé con 
la burla en los cascos. 

Etim. Cfr. Cachorro. 

Cas-ero. I, 41,219 con tus ordina- 
rios, y caseros vestidos. || II, 29, 111 
quien te acosa animo de ratón casero. 

Etim. De cas-a. 

Casi. 1, 2, 5 Casi todo aquel dia ca- 
mino sin acontecerle cosa..., el qual 
casi conociendo la querencia.— 8, 23 
bracos largos, que los suelen tener 
algunos de casi dos leguas.- 35, 186 
casi, casi llego a términos Anselmo, 
no solo de perder el juyzio, sino. 

Etim. De quasi. 

Casilda. II, 14, 48 que por llamar- 
se Casilda.— 48, 181 doña Casilda, que 
assi era el nombre de mi ama. 

Casildea. II, 12, 43 serenissima 
Casildea de Vandalia [por ser de An- 
dalucía; Cfr. este término].— 14, 48 
que por llamarse Casilda, y ser de la 
Andaluzia, yo la llamo Casildea de 
Vandalia. 

Cas-illa. 11,2, 8 que ayas dicho, y 
digas, que yo fuy el que te saqué de 
tus casillas, sabiendo, que yo no me 
quedé en mis casas [retruécano fun- 
dado en la etimología de casas y ca- 
sillas: la metáfora parece tomada del 
juego de ajedrez ó de otro encasilla- 
do cualquiera]. |j II, 42, 158 no por co- 
dicia que yo tenga de salir de mis ca- 
sillas [del estado propio]. 

Etim. De cas-a. 

Caso. 1, 1, 1 los autores que de este 
caso escriuen [suceso, como a-cae-cer, 
de cadera cnsHs]—^, 6 me haria mucho 
al caso [me vendría muy bien].— 3, 8 
en caso de necessidad.-3. 9 de voso- 
tros, soez y baxa canalla, no hago caso 
alguno.— 7,20 tray gamo de yantar,que 
se que es lo que mas mo hará al caso. 
— 7, 21 Es pues el caso, que elestuuo 
quinzo dias en casa.— 9, 28 que si el 
cielo, el caso [el a-caso], y la fortuna 
no me ayudaran.— 9, 29 son de poca im- 



16 



CAS 



— 242 — 



CAS 



portancia, y que nohazen al caso a la 
verdadera relación. — 13, 43 y caeria 
en mal caso el cauallero andante que 
otra cosa hiziesse.— 13, 43 y por el 
mesmo caso que estuuiesse sin ellos 
[sin amores] , no seria tenido por legi- 
timo cauallero.— 17, 61 no ay que ha- 
zer caso destas cosas de encantamen- 
tos. — 17, 62 Es pues el caso, que.— 19, 
74 Si a caso quisieren saber essos se- 
ñores, quien ha sido el.— 21, 84 no 
haze al caso su transmutación,— 21, 84 
no hacer caso de niñerías.— 22, 93 
auian de dar noticia del caso ala san- 
ta Hermandad.— 22, 94 y el pobre Ro- 
zinante no hazia mas caso de la espue- 
la, que si fuera hecho de bronze. — 25, 
122 Y hará poco al caso que vaya de 
mano agena.— 26, 119 y aun se lo pon- 
dremos en caso de conciencia.— 28, 
133 Es pues el caso, que.- 35, 187 Si 
este caso se pusiera entre un galán y 
una dama, pudierase Ueuar; pero en- 
tre marido y muger, algo tiene de im- 
possible.— 37, 198 por poner este caso 
en todo el estremo que pueda ser.— 
38, 200 no puede apartarse de allí por 
ningún caso [acontecimiento que so- 
brevenga].— 40, 209 Algunos ay, que 
procuran estas fees con buena inten- 
ción: otros se siruen dellas, a caso, y 
de industria [cnauflo se les presenta 
ocrtS<o»,para la cual se han prevenido 
agenciándoselas, de modo que se sir- 
ven de ollas con premeditación, de 
jjropósíío].— 40, 213 y que en todo caso 
buscasse ocasión de yr.— 44, 237 poco 
hará al caso, que el esté en.— 47, 251 
Aora, señores, quiéranme bien o quié- 
ranme mal por lo que dixere, el oaso 
de ello es, que. || II, 7, 23 Es el caso re- 
plicó Sancho, que [modo de empezar 
la exposición de un asunto].— 25, 94 di- 
xole, que en todo caso le dixesse lue- 
go, lo que le auia de dezir después. — 
36, 141 tengo determinado que andes 
en coche, que es lo que hace al caso 
[lo que importa].— 40, 150 Es el caso... 
que desde aqui al. — 40, 151 quanto 



mas que yo no deuo de hacer al caso 
para el rapamiento destas barbas, co- 
mo lo soj' para.— 40, 152 que no han 
de quedar por vuestro inútil temor 
poblados los rostros destas señoras, 
que cierto seria mal caso [de afrenta 
y mengua].— 85, 224 ni hizieron mas 
caso de sus amenazas, que de las nu- 
bes de antaño.— 59, 228 Por el mismo- 
caso, no pondré los pies en Zaragoza 
[por esa razón].— 66, 254 no ay fortuna 
en el mundo, ni las cosas que en el 
suceden, buenas, ó malas que sean, 
vienen a caso, sino por particular pro- 
uidencia de los cielos. 

EUm. De casus = caído, caer, de 
cadere ^= caer. 

Caspa. II, 44, 168 matándote la 
caspa. 

Étim. De gas- = cas-, -pa = debajo. 
(Cfr. Cachorro.) 

Casta. II, 6, 22 tenerle por de bue- 
na casta.- 22, 85 ya pensauamos que 
se quedaba allá para casta. 

Etini. De cast-o. Cast-izo, en-cast-ar, 
des-cast-ar. 

Casta-mente. I, vii O quien tan 
castamente se escapara, | Del señor 
Amadis, como tu heziste, | Del come- 
dido hidalgo don Quixote. 

EUm. De casto. 

Castaii-o. I, 20, 80 que eran cas- 
taños, que hacen la sombra muy es- 
cura. 

Etim. De castañ-a, del Eúskera, de 
donde el latin tomó el vocablo. 

Castellano. I, 2, 6 para mi señor 
Castellano [alcaide del castillo ó for- 
taleza].— 6, 18 que no le huuiera tray- 
do ú España, y hecho Castellano [al 
Ariosto]. — 6, 20 en lengua Castellana. 
9, 28 boluiendo [traduciendo] de im- 
prouiso el Arábigo en Castellano. || 
II, 1, 6 y otro famoso, y único Poeta 
Castellano. -4, 16 que si hazia quatro 
Castellanas de a quatro versos [co- 
plas; en oposición al endecasílabo, 
que trajeron de Italia Boscan y Gar- 
cilaso, acerca del cual véase á Lope 



CAlS 



— 243 — 



CAS 



(Riv. V, 202].— 26, 102 en buena y co- 
rriente moneda Castellana. 

Etim. De castell-anus, de castell-um 
= castillo. 

Castidad. I, 31, 178 el exemplo de 
la castidad. 

Etim. De casti-tat-em, casti-tas, de 
castas = casto, puro. 

Castigar. I, 3, 9 pero que bien 
castigados quedauan de su atreui- 
miento.— 4, 11 este muchacho que es- 
toy castigando —4, 11 y porque casti- 
go su descuydo [azotándole] —22, 89 
los castiga en pena de sus delitos. — 
22, 93 Dios ay en el cielo que no se des- 
cuida de castigar al malo.— 45, 242 que 
se auian de castigar las insolencias 
de aquel loco. |¡ II, 27, 104 para casti- 
garle de sus infinitas bellaquerías y 
delitos. -43, 162 castígame mi madre 
y yo trompogelas [«que es, diceme 
muchas amenazas, yo trompogelas, 
pago dellas lo que los niños del trom- 
po, que le hacen dar vueltas» (Halla- 
ra, 1. 6, r. 76), burlóme, no hago caso. 
En Lis. y Eos.: «castígame mi madre 
ytromposelasyo»;enSantillana: «cas- 
tiga me mi madre, e yo trompogelas»; 
en Cov. y Correas: «riñeme mi madre, 
y yo trómpeselas^'. Castigar aquí por 
reprender, á la antigua]. — 67, 258 cas- 
tígame mi madre, y yo trompegelas 
[errata por trompogelas]. 

Etim. De castigare, de castus = pu- 
ro, correcto. 

Castig-o , posv. 1, 6, 17que no mere- 
ciessen castigo de fuego.— 8, 25 por 
justo castigo de vuestras malas obras. 
—22,91 castigo es de mi culpa. || II, 1, 
4 por solo este pecado que oy comete 
Seuilla... tengo de hazer un tal casti- 
go en ella, que. 

Etim. Posverbal de castig-ar. 

Castilla. I, 2, 6 un pescado que 
en Castilla llaman abadexo.— 13, 44 y 
Guzmanes de Castilla.— 31, 153 mayor 
que Portugal, y que Castilla juntos.— 
49, 260 un Conde Fernán González 
[tuvoj Castilla. || II, 74, 280 no lo quie- 



ra licuar contra todos los fueros de la 
muerto a Castilla la vieja [Avellan. 
c. 36]. 

Etim. Del plural neutro castella, de 
castellum = castillo. 

Castillo. 1, 1, 2 le veia salir de su 
castillo. — 8, 25 al castillo de su buena 
muía [por lo grande, como torre en 
otras ocasiones].— 16, 56 en 1^ venta, 
que el imaginaua ser castillo.— 26, 
118 tres pollinos, que cada uno era 
como un castillo [tales se los había 
forjado su deseo]. || 11, 8, 29 que agora 
es el castillo de Santangel en Roma 
[el mausoleo que se hizo Adriano, 
por el ángel que lo corona (Cfr. Mo- 
les]. 

Etim. De castellum, dimin. de cas- 
trum = campamento fortificado ro- 
mano. 

Castizo. I, 45, 241 y aun de caua- 
11o castizo [de casta conocida y apre- 
ciada].— 52, 276 Fue de castiza ralea. 

mtirn. De cast-o. 

Ca»(to. I, 15, 54 que le tenia [á Ro- 
cinante] por persona casta.— 29, 145 
ofenden mis castas orejas semejantes 
platicas.— 33, 165 la muger casta y 
honrada.— 34, 179 saldré bañada en 
mi casta sangre. 

Etim. De castus ^= puro, exacto, 
castigado. 

Castor j Poiiix. I, 23, 95 y a Cas- 
tor, y a Polux [hijos de Leda, reina 
de Laconia, el primero era mortal 
como hijo del rey Tíndaro, el según 
do inmortal como hijo de Júpiter; pe- 
ro Polux, buen hermano, consiguió 
se repartiese su inmortalidad entre 
los dos, y vivían por días ó semestres 
cada uno, formando en el cielo la 
.constelación Gi-minis']. 

Castor. I, 21, 84 que auia imitado 
al Castor [la opinión de e^ta propie- 
dad del castor se halla en Solino {Po- 
hjhist. c. 23) y Plinio (1. 8, c. 30; 1. 32. 
c. 3); Granada en el Símbolo fie la Fe 
(pte. 1, c. 16) dice: «se castra con sus 
dientes, cuando se ve muy acosado y 



CAS 



— 244 — 



CAT 



perseguido de los cazadores, dejando 
en tierra aquella parte de su cuerpo 
que ellos buscan, porque lo dejen de 
perseguir». Es de esos hechos supues- 
tos, tomados de los antiguos, de que 
tanto usaron y abusaron nuestros es- 
critores místicos, así como lo del pe- 
lícano que se abre el pecho, de la ví- 
bora que muere al parir, del fénix 
que renace de sus cenizas, del basi- 
lisco que mata con la vista, de la sa- 
lamandra que no se quema en el fue- 
go, etc.] . 

Etim. De castor = xáa icop. 

Castra-dor. 1,2,7 un castrador de 
puercos. 

Etim. De castra r, de castrare = 
cortar, separar. 

Castro (tit. 2." pte.), a don Pedro 
Fernandez de Castro. 

Cat-a, posv. I, 1, 3 ni se dio cata 
dello [ni cayó en la cuenta].— 6, 18 sin 
hazer mas cala y cata [ó calicata, co- 
mo dicen los mineros en América]. || 
II, 50, 192 señor Cura eche cata por 
ai, si ay alguien que vaya a Madrid, o 
a Toledo [mire por ahí]. 

Etim. De cat-ar. 

Catad-ara. I, 51, 270 como vio a 
don Quixote de tan mal pelage, y ca- 
tadura, admiróse, ¡j II, 17, 62 de es- 
pantable y fea catadura [el león].— 
29, 113 mira quantas feas cataduras 
nos hazen cocos. - 34, 135 hombron ro- 
busto, y de mala catadura. 

Etim. Del cat-ad-o, cat-ar por mirar; 
la mirada, la cara, el aspecto. 

Catalán. II, 60, 230 diziendoles 
en lengua Catalana. 

Catalogan I, lí y catalogo de los 
acostumbrados Sonetos, Epigramas, y 
elogios. 

Etim. De Y.a-d-Xoyoz. 

Cataluña. I, lo, 44 Moneadas, y 
Requesenes de Cataluña. 

Catar. I, 5, 16 que cure y cate mis 
feridas [que examine, en la acepción 
antigua y primitiva de mirar].— 5, 16 
y catándole las feridas. no le lia liaron 



ninguna.— 10, 31 ni en mi vida le caté 
a ninguno [conocí, vi, guardó ningún 
odio ni rencor].— 12, 38 Pero hételo 
aqui, quando no me cate, que rema- 
nece un dia la melindrosa Marcela 
[cuando no estoy, ni pienso en ello]. 
—21, 88 porque en haziendote Con- 
de, catate ai cauallero [hételo]. — 31, 
153 y quando no os me cato, asso- 
ma por acullá.— 50, 263 y quando no 
se cata, ni sabe donde ha de parar, se 
halla entre. 1| II, 1, 5 y quando menos 
se cata, se halla...— 28, 108 para catar- 
le las feridas.— 59, 225 que cuando 
menos se cate, me vera hecho una cri- 
na de agotes.- 71, 268 y cátalo cantu- 
sado [al médico; hételo muy satisfe- 
cho, con su ensalmo correspondiente. 
Este empleo por he! y mira! fué co- 
mún: «Cata, que creo que aunque lla- 
me al que mandas, no habrá efecto lo 
que quieres» {Célest, act. 15, p. 62). 
«Cata, que me espantas, hermana 
mia» (id., p. 61]. 

Etim. Ocurre el captare, de capere 
= coger; pero mas que coger, catar 
significa mirar, observar, como se vé 
por sus derivados: «Tendió a todas 
partes la su dulz cata-dura» (Beeo. 
DHe?.36),por mirada; «Avie muy grant 
vergüenza de la su catadura» (id. Mil. 
116), por semblante de la Virgen, ca- 
tar por observar, atender, mirar (id., 
S. Or. 40, 41), por considerar, reputar, 
tener por (id , S. Lor. 20), por adquirir, 
recoger(íd.,S. Do»?. 365), por consultiir 
agüeros(íd. 405), por guardar (id., Dul. 
98): «Madre, cata, mesura»; su partici- 
pio es cat-ido. «Sean dea-catarlos» por 
desapercibidos (Ant. Alv. Sylv. e.9pit\ 
III, p. 373), «re-erriaur/o si venia alguien 
tras ti» (J. DEL Enc. 236), recat-o, a-ca- 
tar, acat-o, des-acatar, desacato, per- 
catarse, percat-ado: siempre la idea 
de mirar, atender. Poro también la de 
examinar, y coger, cat-ear es mirar, 
buscar, cata-lejos, cata-licores, cala- 
-viento, «á buey viejo no cates (bus- 
ques) abrigo», «haz bien y no cates á 



CAT 



— 245 — 



CAT 



quien», «barba á barba vergüenza se 
cata», cata-falco = palco para mirar; 
en Asturias catar es limpiar de piojos 
la cabeza, es decir rebuscar, ademas 
mirar, esperar, buscar, ordeñar, cas- 
trar colmenas, hoy en castellano ca- 
tar melones, cala y cata. Si todas esas 
acciones no son las del cazador por 
excelencia, el galo, no veo qué puedan 
ser. La etimología de catar es el gato, 
con todos sus actos de acechar, bus- 
car, coger. El gato se dijo del eúskaro 
katu, que se aplica á todo animal ra- 
paz, en particular el gato, y vale co- 
ger, quitar, ka-te == el quitar, de -ka 
= sin, quitar, privar, ademas ka-ko = 
gancho que coge, ka-tu = gancho, ga- 
to en español, que coge. El latino ca- 
tus, cattus, es ibérico, pues no tiene 
raiz indo-europea, como que los Arios 
no conocieron el gato, sino que vino 
de Egipto, en árabe kitt, pl. kitát, sir. 
katS, arm. gadu, oseta gado. Catulus es 
cachorro en general, y collar en Fes- 
to, donde se vé la idea de coger. Dar 
un cat-e es dar una cata, posverbal de 
cat-ar, cat-ite en Álava y Navarra es 
golpe, dar catite = vencer, humillar, 
y pedazo, piloncillo de azúcar. San 
Isidoro confirma que catu era vulgar 
español: «Hunc viilgus catum a captura 
vocant. Alii dicunt, quod catat, id est 
videt» (X, 163): donde al lado de la eti- 
mología captare, dá la de catar = mi- 
rar como derivado de katu. En el Glo- 
sario arábigo-latino de la Biblioteca 
de Leiden (Boehmer) del siglo 8 ó 9, 
se lee: «Hispani qui animal illud r/a¿o 
vocant, verbo catar ita utuntur.» En- 
tre los mozárabes gattar era robar, en 
Aragón gat-uñ-ada = arañada, gat-e- 
-ar, gatera, en-gat-usar ó engañar co- 
mo el gato, obrar como ^jKro (utzi) ga- 
to, gat-illo, gat-ada, gat-era en Berceo 
por madero que traba: «Ardieron... 
las bigas, las gateras, los cabrios» {Mil. 
323), en el alto Aragón en-gat-uciarse 
= pelearse. Acaptare no dio acatar, 
sino acabdar, it. accattare, ant. fr. 



achapter, fr. acheter, ant. pg. achater: 
la idea de comprar, no la de mirar á 
lo gato; recaptare dio recabdar = re- 
caudar, y captare daría cabdar = can- 
dar, cabdal = caudal de cap(i)tale. 
Fuera de España no existen tantos de- 
rivados do catar, que existen aquí y 
con el dicho valor, ni catus, gato di- 
cen los autores que fué mas que espa- 
ñol: ka-tu, ka-te, ka = coger dan la 
razón de todo esto. Cad-arzo ó seda 
enredada de los capullos, que no pue- 
de hilarse á torno, cad-ejodim. ó ma- 
deja y pelo enredado, cad-illo ó plan- 
ta con cerdas que la erizan. De kate 
(coger, trabe), arzo véase en arzón. 
Gado es huronera en Aragón, donde 
se retira y acoge el animal, cadae, 
cadahe = jarro ú otra vasija. Cádava 
en Asturias es un tronco de argoma ó 
tojo, del mismo coger, así como ca- 
dalso ó tablado, cada-halso por cober- 
tizo ó barraca de tablas en falso, cada- 
lecho ó cama tejida de ramas. En el 
alto Aragón cadoUa es hoyo en roca 
viva para recoger el agua de lluvia ó 
de manantial. En gall. gad-aflo instru- 
mento de hierro con tres dientes y 
mango largo para levantar el es- 
tiércol. 

Catarata. II, 10, 35 y ha puesto 
nubes y cataratas en mis ojos.— 16, 54 
una zafia labradora con cataratas en 
los ojos [légañas]. 

Ethn. De ■/.%xx^fl±Y.-xr^<;, xa-ra-pácatü = 
caer con fuerza. 

Cata-riberas. II, 24, 93 pero yo 
desuenturado serui siempre a cata ri- 
beras [en cetrería el que andaba ca- 
tando ó reconociendo las rih-^ras para 
ojear la caza y recoger los halcones, 
cuando la traían, de aquí pretendiente 
en la Corte, y así usa como sinónimo 
estos dos términos Francisco de Lu- 
que Fajardo {<Fiel desengaño contra Ja 
ociosidad y los juegos», 1603); Diego 
Hurtado de Mendoza en el papel de 
los Catariberas {^Semanario erudito^ de 
Valladares, Eug. Salazar) dice que 



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246 — 



CAT 



son catariberas las «tres maneras de 
gentes (que) andamos en esta Corte 
con pretensiones... letrados..., solda- 
dos... y caballeros de capa y espada.» 
«Yi algunos que acompañaban al al- 
calde por tenelle grato, y algún cata- 
ribera por ambición de que le valiese 
en sus pretensiones, y con su favor 
grangear crédito y ocupación en su 
abogacía» {Gusm. Alf. pte. 2, 1. 3, c. 5J. 

Etim. De catar por mirar, y ribera. 

Catarro. II, 22, 83 quien fue el 
primero que tuuo catarro en el mun- 
do — 48. 180 unos catarros, que en esta 
tierra de Aragón son tan ordinarios. 

Etim. De xaTá-ppog y.axa-pécü =: afluir, 
fluir, hacia abajo. 

Catay. I, 52, 275 Que llego del Ca- 
tay, hasta Gaeta [el brazo ó fortaleza 
\\q D. Quijote. Catay es la China]. 

Cátedra. II, 10, 34 como rétulos 
de Cátedras [de universidad]. 

Etim. De cathedra = xa9-é5pa, sSpa 
= silla. 

Catedrá-tico. II, 4, 15 Vos her- 
mano Sancho, aueis hablado como un 
Cathedratico [con la sabiduría de].— 
58, 219 á quien siruieron de Escuela 
los cielos, y de Cathedratico, y Maes- 
tro, que le enseñasse el mismo lesu 
Christo [se trata de S. Pablo]. 

Etim De catedr-a. 

Caterva. I, 20, 76 con toda la ca- 
terua de los famosos caualleros. || II, 
6, 21 los Cesares de Roma, con toda 
la caterba (si es que se le puede dar 
este nombre) de infinitos Príncipes, 
Monarcas, Señores.— 48, 180 Afuera 
pues caterba dueñesca inútil para 
ningún humano regalo. 

Eii)n. De caterva. 

Catilinu. I, 27, 124 o Catilina 
cruel [«ne per otium torpescerent 
manus aut animus, gratuito malus at- 
que crudelis erat,» era malo y cruel 
(le bahl^ (Salustio). «Catilinae ab ado- 
lescentia bella intestina, caedes, ra- 
pinae, discordia civilis, grata fuere» 
(id.]. 



Católico. 1, 19, 74 respeto y adoro 
como Católico.- 47, 249 que estas vi- 
siones que por aqui andan, que no 
son del todo católicas. Católicas mi 
padre, respondió don Quixote, como 
han de ser católicas, si son todos 
demonios, que han tomado cuerpos 
fantásticos. || II, 13, 46 O hideputa ve- 
llaco, y como es Católico [el vino; 
bueno, puro: «Decimos de alguno, que 
no tiene entera salud, ó no está inten- 
cionado á nuestro proposito: no estar 
católico, por no estar sano, ó constan- 
te» (Cov.]. — 55, 209 y viéndose bue- 
no, entero, y CaLelico de salud.— 85, 
224 Quedó molido Sancho, espanta- 
do don Quixote, aporreado el ruzio. 
y no muy católico rocinante [no mu^' 
sano]. 

Etim. De "/.aG-oX-'.x¿{;, oX-o<;, = todo. 

Catón. I, 20, 77 Catón Zonzorino 
Romano [el Censor, contemporáneo 
de Eseipion el Africano, el enemigo 
de todo lo helénico y en su vejez su 
admirador y aun imitador; Sancho 
pronuncia el calificativo de modo que 
sepa á algo castellano, viniendo á sa- 
ber á. zonzo, lo opuesto de lo que que- 
ría y todo el mundo admiraba en el 
mas austero de los Romanos, á quien 
se atribuían todas las sentencias (Cfr. 
Zonzorino].— i2, 227 ciertos consejos, 
mejores que los de Catón.— 47, 254 la 
prudencia de Catón [«Et cuneta terra- 
rum subacta | Praeter atrocem ani- 
mum Catonis» (Horac. 1. 2, od. 1): te- 
són y severidad, no prudencia]. 

Catoniano. II, 33, 131 Todo quii li- 
to aqui ha dicho el buen Sancho, son 
sentencias Catonianas. 

Efim. De Catón. 

Catorce. I, 12, 38 quando llegó a 
edad de catorze á quinze años [edad 
que en España se considera como la 
del mas hermoso florecimiento de la 
mujer, aunque sólo esté en capullo, de 
aquí los quince abriles]. || II, 23, 85 A 
obra de doze 6 catorce estados de la 
profundidad desta mazmorra. — 50. 



CAT 



— 247 — 



CAU 



189 y mostraua ser de edad de cator- 
ze años. 

Etim. De quattuor decim. 

Catorc-eno. II, 5, 17 saya parda 
(le catorzeno[del color de la lana y de 
paño basto, en cuya urdimbre entran 
pocos hilos. Los veinticuatrenos de 
Segovia eran de los mas finos, según 
Covarrubias (Cfr. Velarte]. 

Etim. De catorc-e. 

</andal. II, 29, 113 a dos barcadas 
como estas, daremos con todo el cau- 
dal al fondo [«el principal de la ha- 
cienda con que uno trata, y negocia: 
díjose cuasi capital» (C'>v.]. || II, 30, 
114 a quien llegaua al alma llegar al 
caudal del dinero.— 43, 163 que ningu- 
na otra [hacienda] tengo, ni otro cau- 
dal alguno, sino refranes. 

Etim. De capital-is, -e, de caput = 
cabeza, término forense, por el fondo 
de bienes, de donde abundancia. 

Caadal-oí^o. II, 51, 194 Un cauda- 
loso rio dluidia dos términos de un 
mismo señorio. 

Etim. De caudal. 

Causa. I, 4, 11 y no sin causa, por- 
que [no sin motivo].— 7, 21 quitando 
la causa, cesarla el efeto. — 14, 51 a 
cuya causa, es justo, que [por lo cual]. 
—20, 78 y la causa fue, según malas 
lenguas, una cierta cantidad de zeli- 
' líos.— 22. 89 de informalle, y dezille, 
la caufa, o causas, porque lleuauan 
aquella gente de aquella manera. — 
22, 92 huuiesse sido causa de vuestra 
perdición.— 25, 109 tuuieron causa pa- 
ra hazer esas necedades.— 25, 109 a 
causa, que siendo el de tanta estima, 
todo el mundo me perseguirá [me 
persiguiera]. —25, 114 te dará entera 
relación... del modo que por tu causa 
quedo.— 26, 119 a causa de que el es 
mas valiente, que estudiante... el les 
diria la causa porque no entraña.— 33, 
160 todo lo qual era bastante causa á 
que los dos con reciproca amistad se 
correspondiessen.— 33, 168 daré por 
concluyda la causa.— 34, 179 sin auer 



muerto primero a quien tuuo la causa 
[culpa] de su desgracia.— 44, 237 oye- 
ron grandes vozes a la puerta de la 
venta, y era la causa dellas, que.— 46, 
244 ellos como miembros de justicia 
mediaron la causa, y fueron arbitros 
della.— 48, 254 por esta causa son mas 
dignos de reprehensión los que. || II, 
13, 44 a causa que [porque]. 

Etim. De causa. 

Causa-dor. I, 23, 97 Quédate en 
paz, causadora do mi guerra. 

Etim De causa-r. 

Cans-ar. I, 4, 13 tal embarago le 
causauan la langa, adarga... — 6, 16 
Causó risa al Licenciado la simplici- 
dad del ama.— 9, 27 Caúsame esto 
mucha pesadumbre.— 20, 80 el gol- 
pear no cessaua, pero no vio quien 
[que] lo podia causar.— 22, 91 la pena 
que me ha causado ver estas blancas 
canas. — 28, 132 os ha de causar al par 
de la compassion la pesadumbre. — 
33, 162 la agonia que le causaua aque- 
lla suspensión.— 39, 205 y creo que 
antes causaran gusto que pesadumbre 
[los sonetos]. 

Etim. De caus-a. 

Cant-ela. I, 20, 80 sano, y saluo, y 
sin cautela [metáfora de los tribuna- 
les inquisitoriales, que á veces aña- 
dían aá cautelam, y dejaban libre, pe- 
ro con cautela, quedando el libertado 
á la mira y observación]. || II, 22, 85 y 
te buelua libre, sano, y sin cautela a 
la luz desta vida que dexas.— 29, 113 
que le diessen libre y sin cautela a la 
persona o personas que en aquel su 
castillo estañan oprimidas [/¿¿>í-e¿/ 6'j» 
cántela es fórmula forense]. 

Etim. De caut-ela , de cau-tus = 
cauto. 

Caaterio. II, 65, 253 usa con el 
antes del cauterio que abrasa que del 
ungüento qu'^ molifica. 

Etim. De xau-tr^p-iov, -/.aí-w por xau-íco 
= quemar. 

Cantiv-ar. I. 33, 165 y se dexa 
prender, y cautiuar [el armiño].— 29, 



CAU 



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CAV 



205 Cautiuaron a don Pedro... I| II, 20, 
75 primero le cautiuaron y rindieron 
el desseo las ollas.- 63, 245 yo he ju- 
rado de ahorcar a quantos he cauti- 
uado. 

Ethn. De captivare, captivus = cau- 
tivo. 

Cautiv-erio. I, 40, 212 las pala- 
bras que dauan en el cautiuerio. || II, 
26, 100 se consolaua en su cautiuerio. 
—58, 218 el cautiuerio es el mayor 
mal que puede venir a los hombres. 
Ethn. De cautiv-o. 

Cantivo. I, 2, 4 señora deste cau- 
tiuo coraron. — 4, 13 Non fuyays gente 
cobarde, gente cautiua atended [en la 
antigua acepción de vil, malo, mise- 
rable, lo propio de un cautivo, como 
en el Conde Lticavor: «el cautivo del 
gallo»; pero la grafía con u es erudita, 
la mas vulgar es cativo, como en la 
Gran Conq. de LUramar (1. 1, c. 128): 
«e llamarse mezquina é cativa, é que 
en fuerte punto fuera nascida», en Hi- 
ta (1172), Alexandre (990), etc.].-5, 15 
el cautiuo Abencerraje. — 5, 16 que 
trae cautiuo al valeroso Rodrigo de 
Narvaez.— 21, 83 Defiéndete cautiua 
criatura [vil].— 30, 148 y cautiua la vo- 
luntad.— 37, 196 Llegó en esto el cau- 
tiuo.— 40, 213 oraciones que la cauti- 
ua le auia enseñado. || I, ix follones 
cautiuos, y raheces [cautivos, ó anti- 
guamente cativos 'por malos]. 

Etini. De cap-tivus, cap-ere = co- 
ger: cogíanse en la guerra. Antigua- 
mente cativo por malo, como en ita- 
liano cattivo, del mismo captivus, 
pues cautivo es de procedencia eru- 
dita. 

Canto. I, 8, 27 el cauto Vizcayno. 

Etitn. De cau-tus, cav-erc = tener 
cuidado, prohibir. 

Cava. I, 2, 5 honda caua [foso de 
castillo]. II II, 71, 270 no por Castillo 
de caua honda. 

Etim. De cav-ea, do cav-us = hue- 
co, hondo. 

€aTa. I, 41, 220 la Caua Rumia. 



[Los árabes llamaron ^,. = rüni? 

por romano á los Griegos continua- 
dores del Imperio romano, y por ge- 
neralización á los cristianos. i?oíMía = 
L-íj . era entre los árabes españoles 

la doncella cristiana cautivada en la 
guerra y que abrazaba el islamismo: 
«e que en lo de los hijos é hijas naci- 
das de las romias se guarden los tér- 
minos de derecho» {Capittü. de la toma 
y entr. de Granada, ap. Salva y Sainz 
de Baranda, viii). El cabo llamado 
Caba rumia dice Luis del Marmol que 
debe su nombre á confusión de los 
cristianos, que así interpretaron el 
Cobor rumia ó sepulcro romano, como 
le llaman los árabes por las ruinas 
antiquísimas á levante de Sargel, jun- 
to á la punta de una sierra que entra 
en el mar, y los marineros llaman 
Campana de Tunes. Según esto el nom- 
bre de Caua proviene aquí de .^ = 

qubür, plural de .J ^ qabr sepulcro, 

por falsa etimología vulgar, y luego 
se añadió la leyenda de la Cava, por 
sonar lo mismo. «Como á mitad de 
camino de Argel á Xerchel, no lejos 
de la costa, haj^ un montículo en cu- 
ya cima se echan de ver unas ruinas 
que los árabes llaman Kober-Buniia y 
los europeos El Sepulcro de la Cristia- 
na. Según Rerbrugger y Mac-Carthy, 
que las reconocieron en 1866, dichas 
ruinas son las del gran sepulcro de 
los Reyes de la Mauritania, labrado 
por Juba II en el siglo de Augusto. 
Judas ha reconocido en las palabras 
Kober-Rumia el nombre antiguo, ape- 
nas desfigurado, que significa Sepul- 
cro Beal.» (Véase L' Alrierie tradition- 
nelle, por A. Certaux y E. Henry Car- 
noy, Alger, t. 1, p. 58.] || 32, 126 como 
lo ha sido Troya por Elena, y España 
por la Caba. 

Cavar. I, 13, 45 estañan cauando 
la sepultura. [| II, 43, 163 que para de- 
zir yo uno [refrán], y aplicarle bien, 



CAV 



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sudo y trabajo, como si cauasse.— 53, 
204 mejor se me entiende a mi de 
arar, y cabar, podar, y ensarmentar 
viñas. 

Etim. De cavar-e, cav-us = hueco, 
hondo. 

Caverna. II, 22, 84 le dexó calar 
al fondo de la caberna espantosa. — 85, 
136 En las cauernas lóbregas de Dite. 
— 69, 263 en las cabernas lóbregas de 
Lite. 

Etim. De cav-erna, cav-us = hueco, 
hondo. 

Cavil-oso. I, 40, 213 mi amo era 
tan cauiloso, que. 

EUm. De cavil-ar, de cavillare, dim. 
de cavere = mirar por, guardarse. 
«Caviloso, el que trata con engaño, 
malicia y doblez» (Cov.). 

Cay-ado. I, 12, 37 un dia remane- 
ció uestido de pastor, con su ganado y 
pellico [probablemente con su cayado, 
como en la 1.^ edic.]. 

Etim. Cfr. Gayado. 

Caz-a, posv. I, 1, 1 amigo de la ca- 
^a.— 28, 136 que los mas dias yua á 
ca^a. I! II, 9, 31 pero que haze a nues- 
tro proposito la caga de Roncesualles? 
[«Mala la hovistes, franceses, | la caza 
de Roncesvalles; | Don Carlos perdió 
la honra, ! murieron los Doce Pares» 
{Canción. Amheres, fol. 92). Variante 
puede ser «en essa de Roncesualles», 
que trae Cervantes. En M. Pelayo 
{Antología, IX, 113): «Mala vistes, fran- 
ceses I la caza de Roncesvalles (del 
Canc. de Rom. s. a. f. 100, Canc. de 
Rom. 1550, f. 99].— 34, 133 el exercicio 
de la caga de monte es el mas conue- 
niente, y necessario para los Reyes, y 
Principes que otro alguno. La caga es 
una imagen de la guerra. [Véanse en 
las Partidas estas mismas ideas: «por 
ende los antiguos tosieron que con- 
viene esto mucho á los Reyes mas que 
a los otros hombres; y esto por tres 
razones. La primera por alongar su 
vida é su salud... é redrar de si los 
cuidados é los pesares... La segunda 



porque la caza es arte y sabidoria de 
guerrear y de vencer, de lo que deben 
los Reyes ser mucho sabidores. La 
tercera, porque mas abondadamente 
la pueden mantener los reyes que los 
otros hombres» (P. 2, 1. 20, t. 5). Cono- 
cidos son los libros de Montería man- 
dados escribir por Alonso XI el del 
Salado, poco ha reimpresos]. — 63, 245 
se puso en caga con intención, y espe- 
ranza de escaparse [el bajel, manio- 
brar un bajel para huir, como dar 
caza por perseguir]. 

Etim. De caz ar. 

Caza-dor. I, 21, 83 viéndose aco- 
sado de los caladores.— 33, 165 quan- 
do quieren cagarle los caladores. || II, 
30, 114 una bella cagadora.^30, 114 
conoció que eran caladores de Alta- 
neria — 34, 132 con tanto aparato de 
monteros, y caladores. 

Etim. De caza-r. 

Cazar. I, 33, 165 quando quieren 
cagarle los caladores. i| II, 13, 44 ca- 
gando, o pescando. 

Etim. De captiare ó captare, ant. 
cabzar; de cap-tus. cap-ere, coger. 

Caz-o. II, 34, 133 que essas cagas, 
ni ca90S no dizen con mi condición 
[modo de reforzar la negación, como 
ínsula ni ínsulo, etc.]. 

Etim. Cfr. Cachorro. 

Cazol-ero. II, 27, 106 ni los cazo- 
leros, verengeneros. 

Etim. De cazuela, de caz-o. 

Ceb-ada. I, 3, 10 la paja y cenada 
que ^aua á los harrieros.- 43, 234 dar 
ceuáda a nuestras caualgaduras. 

Etim. De cebo por comida, pienso. 

Ceb-ado. II, 13, 45 cebado y enga- 
ñado de una bolsa con cien ducados. 

Etim. De ceb-ar. 

Cebar. I, 33, 169 joyas con que 
cenarla [á Camila]. 

Etim. De ceb o por comida y atrac- 
tiuo, cebar = engordar, atraer á los 
animales con cebo. 

Cebellina. II, 14, 49 martas cebo- 
llinas [estropeado por Sancho, que so- 



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CEC 



lo entendía de cebollas; Sabel, marta 
scythica, en polaco y húngaro sobol, 
zob-l]. 

Cebo. II, 7, 24 que si al palomar 
no le falta cebo, no le faltaran palo- 
mas [conforme al refrán: <-Cebo aya 
en el palomar, que palomas no falta- 
ran» (Hern. Nux.]. 

Etim. De cibu-s = comida, y por tal 
en Berceo (S. Dom. 16). 

Cebolla. I, 10, 31 bis Aqui trayo 
una cebolla [ant. por traigo]. [] II, 43, 
161 No comas ajos ni cebollas porque 
no saquen por el olor tu villanería 
[Cfr. Ajo-]. 

Etim. De cep-ulla, de cep-a. Ceboll- 
-al, ceboll-ino, cebolleta, ceboll-ero. 

Ceboll-udo. II, 48, 179 transfor- 
mada en ceuolluda labradora. 

Etim. De ceboll-a. 

Cebra. I, 18, 67 pintada, y ligera 
cebra [animal africano del tamaño 
de una muía, rayado de listas antea- 
das y negras, y mas ligero que el ca- 
ballo].— 29, 144 o sobre la cebra, o al- 
fana que caualgaua aquel famoso mo- 
ro Muzaraque. [«Cebra es una especie 
de bestia que parece al caballo, dó- 
mase aunque con dificultad y es velo- 
císima en su corrida y dura en esta un 
día sin parar.» (Cnv ] 

Ceca. I, 18, 65 dexandonos de an- 
dar de ceca en meca, y de zoca en 
colodra. \^Ceca en árabe es la casa de 
la moneda, j se llamó también así la 
mezquita de Córdoba: andar de Ceca 
en Meca se parece, pues, al andar las 
estaciones, á peregrinar á los dos fa- 
mosos santuarios musulmanes. Hay 
la dificultad de que falta el artículo, 
pues se hubiera dicho úe la Ceca á la 
Meca, y de que de zoca en colodra indi- 
ca que se trata, no de lugares, sino de 
ctra cosa. Tal vez después influyera 
la idea de esos lugares; pero en su 
origen meca es el ceca con la m de oste 
II i moste, chancuaras mancharas. La 
idea del dicho es la del salir de un 
peligro ó dificultad para caer en otro, 



de Escita en Caribdis (Hern. Nuñez), 
«de zoca en colodra» (Garay, 399), «de 
zoco en colodro» (H. NuÑ.). Ce-ca pa- 
rece ser la forma de acción -ka, andar 
al ce; ce vale qué? en eúskera: ceca an- 
dar buscando, preguntando. Así tam- 
bién ce por be, contar la cosa ó se = 
que, el que, be con labial de repeti- 
ción. Sea por ce-ta sea por baie-ta, por 
una ú otra razón, -eta, -ta, bai =^ si, ce 
= que. (Cfr. cecear.} 

Ce-c-ear. I, 43, 232 le comen9Ó á 
cecear, y á dezirle. 

Etim. De ¡ce, ce! para llamar, voz 
primitiva que en Eúskera dio ze, ze-r 
= qué? ze-n, ze-in = el cual, etc. In- 
dica el romper el aliento con los dien- 
tes al comenzar á hablar; ze y ze-tu, 
tche y tche-tu valen separar, cortar 
(Cfr. Cejadok, Embriogenia). «Llamar 
ce por ce, ó ce por be», es decir en 
particular. «Sea por seta sea por 6a- 
yeta» = por una ú otra razón, ze-ta 
de ze! bay-eta de bai = si, como ik- 
eta = tuteando de ik = tu, olg-eta = 
holgu-eta, etc. Variante es che! che- 
-che-ar, chécheres ó trebejos y enre- 
dos en América, qué-es como quien 
dice de ze-zer, y si-se-ar, sise-o por 
se-se-ar. Pero nótese que hoy ya no 
se usa ce, cecear por haber perdido 
su sonido primitivo puro silbante. En 
gall. a-ze-ar vale hacer señas, ce lo di- 
cen los labradores para que el gana- 
do ande hacia atrás, cear es nuestro 
ci-ar, y cejar, cea ó carro = haz que 
el carro recule: es el ze con el valor 
de negación del eúskera, del separar. 
Cortar, separar es se, che, setu, chetu, 
de donde getar por echar {F. Juzgo), 
que Carnu probó no poderse derivar 
de iactare (Rom. 1878, 354), y cuya eti- 
mología se vé por el Penit. de Silos, 
«relictis: iectatis», «setare: transmitte- 
re», «emisor: feritore. tor seta gran- 
dionero, tempostalum: grandine». En 
Arag. getar, gitar: «seya gitado de la 
villa» (O/y//)). Barb., Eev. Arag. 1903, 
p. 57), en doc. lat.-catal. «en getrá» = 



CEC 



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CEL 



gitará, traurá, quitará... non se ge- 
tra = no sortirá, saldrá (Alcover, 
Cjiíest. de lleng. y lit. cat., p. 273); cat. 
gitar, Berry giter, prov. gitar, gietar, 
getar, it. gittare, getlare, fr. jeter. Di- 
ce Covarrubias: «xeta ó seta, especie 
de hongo, por alusión llamamos xeta 
el hocico del negro, y del puerco.» 
Díjose la seta por la facilidad con 
que brota, y jeta se dice también de 
la nariz, del labio y del grifo por don- 
de sale p] agua. 

Cecial. (Cfr. Tomé.) 

Cecina. II, 49. 184 a tozino, a ce- 
zina, a nabos [«la carne salada y cu- 
rada al cierzo» (Cov.]. 

Etim. En Baena (460) cencina: si tal 
es la forma primitiva, pudiera ser va- 
riante de cenc-eño, -ina, es decir pu- 
ro, pura carne, curada (Cfr. Sencillo y 
Cendal); si lo es cecina, pudiera venir 
de ceceun toro en eúskera. 

Cedazo. II, 1, 4 y gran ciego es 
aquel que no vee por tela de cedazo 
[cuyo enrejillado es bien claro y los 
hilos finos; en Hernán Nuñez: «Harto 
es ciego, quien no vee por tela de ce- 
dazo»]. 

Etim.. De setaceum (?) hecho de seta 
= cerda, que dio ssda. 

Cédala. I, 23, 96 prometiéndole 
de darle un cédula de cambio.— 46, 
244 una cédula del recibo. || II, 38, 148 
en fe de una cédula que de ser su es- 
posa la Infanta le auia hecho. 

Etiin. Del fr. cédula, it. cedola, de 
schedula, dim. de scheda = a-/_ébr¡ 
neolog. por oxéSiov = tablilla, axsSóv, 
o^siv = tener. «Todo escrito breve se 
llama cédula» (Cov.). 

CednI-illa. II, 71, 268 firmar una 
cedulilla de algunas medicinas, que 
no las haze el, sino el Boticario. 

Etim. De codul-a. 

Ceg-ar. I, 18, 67 si las nubes del 
poluo que leuantauan no les turbara, 
y cegara la vista [el verbo singular 
parece referirse k poíno, que es lo que 
el autor tiene en su fantasía].— 28, 135 



que no le cegasse mi hermosura, tal 
qual era. |1 II, 17, 60 el copioso sudor 
me ciega losojos.— 22,84 (^ar^-as, y ma- 
lezas tan espessas y intricadas que de 
todo en todo la ciegan y encubren [la 
boca de la cueva].- 42, 160 No te cie- 
gue la passion propia en la causa 
agen a. 

Etim. De ciego. 

Cega-edad. I, 16, 58 Y era tan- 
ta la ceguedad del pobre hidalgo, 
que. 

Etim. De cieg-o. 

Cegu-era. II, 6,21 y que con todo 
esto dé en una ceguera tan grande, y 
en una sandez tan conocida que. 

Etim. De cieg-o. 

Cegne-zuelo. II, 56, 214 y el niño 
cegeguelo, a quien suelen llamar de 
ordinario amor por essas calles. — 58, 
220 aquel que llaman Amor, que di- 
zen, que es un rapaz cegucQuelo. 

Etim. De cieg-o. 

Ceja. I, 13, 44 sus cejas [son] arcos 
del cielo. — 23, 100 enarcando las ce- 
jas. II II, 11, 37 con dos celestiales ar- 
cos que les siruen de cejas. || I, vi Mas 
tu quémate las ce(jas) | Solo en co- 
brar buena fa(ma) [estudia, trabaja]. 

Etim. De cilia plural, cilium = ce- 
jo. Cej-udo, entre-cejo, sobre-cejo. 

Ceji-junto. II, 23, 88' era cexijun- 
ta, y la nariz algo chata. 

Etim. De cejas y junto. 

Cel-ada. 1, 1, 2 vio que [las armas] 
tenían una gran falta, y era que no 
tenían zelada de encaxe, sino morrión 
simple [La celada borgoñona dejaba 
descubierto el rostro: la visera le de- 
fendía, sin impedir la vista. El mo- 
rrión, yelmo ó almete cubría lo res- 
tante de la cabeza. La colada de Don 
Quijote no tenía babera ó encaje, ó 
sea la parte inferior: era un morrión 
simple, al cual añadió cartones for- 
mando una media zelada, i¡ue encasca- 
da con el ¡norrion hazia una apariencia 
de selada entera\ 

Etim. De cel-ar. 



CEL 



252 — 



CEL 



Cela-dor. I, 34, 175 celador de tu 
honra. 

Etim. De cela-r, de cel o. 

Celar. I, 24, 104 que á mi me zela- 
ua, y el cielo a solas descubría. 

Etim. De celare = ocultar. 

Celebérrimo. II, 40, 150 o autor 
celebérrimo.— 73, 275 yo soy celebé- 
rrimo Poeta. 

Etim. De celeberrimus, superl. de 
cele-ber, cele-bris = célebre. 

Celebr-ado. I, 18, 68 celebrado 
por su escondido curso. |! II, 23, 88 la 
gran Dulcinea del Toboso, tan cele- 
brada en todos estos contornos, y aun 
en todo el mundo. 

Etim. De celebr-ar. 

Celebrar. I, 25, 113 damas de 
carne, y huesso, y de aquellos que las 
celebran, y celebraron?— 27, 130 de- 
zidme si es tal que pueda celebrarse 
con menos sentimientos [la amarga 
historia de sus desgracias].— 34, 173 
una dama, a quien auia puesto aquel 
nombre, por poder celebrarla, con el 
decoro que a su honestidad se le de- 
uia.— 34, 181 para celebrar los dos la 
mentira [reírse y gozar con ella].— 
50, 262 son leydos, y celebrados de los 
grandes y de los chicos. ]¡ II, 19, 70 una 
de las mejores bodas, y mas ricas que 
hasta el dia de oy se auran celebrado 
en la Mancha.— 44, 165 los sucessos 
de don Quixote, o se han de celebrar 
con admiración, o con risa. 

Etim. De celebrar- e, celeber, cele- 
br-is = célebre. 

Celeniin.— II, 50, 191 y en lo que 
toca a las bellotas... yo le embiare a 
su señoría un celemín. 

Celeridad. I, 46, 245 la celeridad, 
y presteza preuiene los discursos del 
enemigo. || II, 42, 159 sabiendo... la 
celeridad con que Sancho se auia de 
partir a su Gouierno. 

Etim. De celeri-tat-em celeri-tas, 
cel-er = veloz. 

Celeste. II, 8, 28 en las regiones 
etéreas y celestes. 



Etim. De cael-est-is, -e, de cael-um 
= cielo. 

Celestial. II, 11, 37 con dos celes- 
tiales arcos que les siruen de cejas. 

Etim. De caelesti-al-is, caelesti-s = 
celeste. 

Celestina. I, vin Según siente 
Celesti(na) | Libro en mi opinión di- 
ui(no) I Si encubriera mas lo huma- 
(no). [Comedia de Calisto y Melibea, 
Burgos, 1499, el libro mas popular, 
reimpreso mil veces, hasta que le 
sustituyó el Quijote, que, para mí, 
solo le gana en ser mas trascenden- 
tal y amplio en todo; pero que por 
la igualdad de estilo y lenguaje, aun- 
que en espacio mas reducido, sigue 
siendo el mejor escrito en castellano, 
conforme al juicio que dio de él Val- 
dés: «ningún libro habia escrito en 
Castellano, donde la lengua estuuiese 
mas natural, mas propia ni mas ele- 
gante. > De inspiración y lenguaje ge- 
núinamente castizos, se vio libre casi 
de todo elemento erudito, italiano y 
retórico, de que adolecieron después 
todas nuestras obras literarias, inclu- 
so el Quijote. El juicio de Cervantes es 
maravilloso en sus dos únicas pala- 
bras]. 

Etim. De caelesti-s = celeste. 

Cel-illo. I, 20, 78 una cierta canti- 
dad de zelillos que ella le dio. 

Etim. De cel-o. 

Celo. I, 6, 19 Desengaños de zelos. 
— 14, 47 si el duro zelo está delante... 
Matan los zelos.— 14, 50 quien a nadie 
quiere a ninguno deue dar zelos [ser- 
le causa de celos].— 43, 232 que tendré 
mas zelos de ti, que tu los tuuiste de. 

Etim. De zelus = ^r¡Xo<;. 

Celos-ia. I, 40, 208 se cubrían con 
celosías muy espessas, y apretadas. — 
43,230 con lientos en el inuierno, yze- 
losias en el verano [de quita y pon, 
para las ventanas]. || II. 44, 166 de una 
media, que quedó hecha zelosia. 

Etim. De celos-o, por servir como 
para espiar (?). 



i 



CEL 



253 — 



GEN 



Ccl oso. I, 2,4 del zeloso ma- 
rido [Titon, que lo fué de la Auro- 
ra, por cuya mediación obtuvo el don 
de la inmortalidad; pero no habiendo 
recibido el de la juventud, llegó á tan 
extrema y molesta vejez, que aceptó 
como un favor del cielo el ser conver- 
tido en cigarra. Desde entonces los 
viejos son gárrulos y habladores. Ce- 
loso lo llamó aquí Cervantes, como 
López Maldonado {Egl. 2), Rufo (Aus- 
triada 183 v.', Ariosto {Orí. X, 32), por 
ser marido viejo de mujer joven]. — 
14, 47 viuo I Zeloso.— 16, 59 zeloso de 
que la Asturiana le huuiesse faltado 
á la palabra.— 43, 232 zeloso, y ena- 
morado. 

Ethn. De cel-o. 

Celsitad. II, 30, 116 si algunos 
dias quisiere vuestra gran celsitud 
seruirse de mi. 

Etim. De celsi-tudo, cel-sus, ex-cell- 
-ere = exceder. 

Cementerio. II, 9, 30 que no es 
buena señal, andar por los cimente- 
rios a tales horas [Hasta poco ha esta- 
ban en torno ó al lado de la iglesia, ó 
en la misma iglesia se enterraban los 
fteles]. 

Ethn. De v.oiiir¡-ir¡pio\ = dormitorio, 
xoifiáü) = dormir, término cristiano. 

Cena. I, 2, 7, su venteril y limita- 
da cena.— 11, 34 Mas tardó en hablar 
don Quixote, que en acabarse la cena. 

Ethn. De caen a. 

Cen-ar. 1, 11, 34 preguntáronle sus 
compañeros, si auia cenado. || II, 28, 
109 a la noche cenamos olla. 

Etim. De cen-a. 

Cencerr il. II, 46, 172 del temero ■ 
so espanto cencerril, y gatuno. 

Etim. De cencerr-o. 

Cencerro. I, 23, 99 que no quiero 
perro con cencerro [cosa buena, como 
el perro guardián, pero con inconve- 
nientes, cual es el que ese perro que 
ha tle guardar el ganado ó la casa. He- 
ve cencerroj. ;| II, 46, 173 descolgaron 
un cordel, donde venían mas de cien 



cerros assidos [errata por cencerro-i]. 

Ethn. En el F. Juzgo cencerr-a. Del 
eúskaro tchinchirra, tchintcherra, de 
de origen onomatopéico. 

Cencerr-nno. II, 46, 174 canalla 
gatesca, encantadora, y cencerruna. 

Ethn. De cencerr-o. 

Cendal. I, 16, 58 de flnissimo, y 
delgado cendal. — 50, 263 una camisa 
de cendal delgadissimo. ü II, 35, 136 el 
rostro cubierto con un transparente 
y delicado cendal. [Según Covarru- 
bias era tela de seda ó lino, muy del- 
gada]. 

Ethn. En Eúskera sin-ez = pura y 
fiel y verdaderamente, sin-istu ^= 
creer: de sin(e)z deriva cenc-eflo = pu- 
ro, sencillo, cenc-io y cene-ido = tie- 
rra no hollada, virgen y pura. Pudie- 
ra haberse dicho de zin-da el adjetivo 
cend-al, ib. zendale y zendado, prov. 
zendal y sendat. No se trae mas que 
oiv5ü)v = sábana, que no creo se hicie- 
ran jamas de cendal. Senzido, en pg. 
cencido, nada tiene que ver con *sin- 
gello = simple. «Prado verde e bien 
sen9Ído» (Berc). 

Ceniza. I, 6, 18 que aun no que- 
den della las cenizas.— 52, 276 La bol- 
uio en poluo, y ceniza | La muerte es- 
pantable, y fea. |] II, 8, 29 las cenizas 
del cuerpo de lulio Cesar se pusie- 
ron. 

Ethn. De ceniz-o = cini-tium, de 
cin-is = ceniza. 

Censo. II, 13, 45 y echo censos, y 
fundo rentas. ¡| I, vi Que el que im- 
prime neceda(des) | Dalas á censo 
perpe(tuo) [perpetuamente rendirán 
reproches y críticas]. 

Etim. De cen-sus. 

Censara (lor. II, 3, 13 que los ta- 
les censuradores fueran mas miseri- 
cordiosos, y menos escrupulosos [los 
críticos literarios]. 

Etim. De censura-r. 

Censnr-ar. II, 6, 20 se atreua a po- 
ner lengua, y a censurar las historias 
de los Caualleros Andantes. 



CEN 



— 254 



CEP 



Etim. De censur-a, de cens-or, cen- 
-sus = censo. 

Centinela. I, 41, 220 Pusimos 
nuestras centinelas en tierra. [«Lo 
que agora llamamos centinela, amigos 
de vocablos extranjeros, llamaban 
nuestros españoles en la noche escu- 
cha, en el día atalaya, nombres harto 
mas propios para su oficio.» (Diego 
Hiirt. de Mendoza, Guerr.cle Gran. 1.3, 
c. 7); «las atnJaitas que ponen de dia 
et las escuchas de noche...» «lo que fa- 
cen las atalayas por vista, eso han 
ellos (los escuchas) de facer por oida» 
{rartid. 2. tit. 18, i. 9, y tit. 26, 1. 10). 
Centinela comprende ambas cosas, y 
no solo indica la persona, sino tam- 
bién la acción de hacer la guardia, y 
en ambas acepciones fué femenino; 
hoy es masculino significando la per- 
sona]. — 42, 228 se salió fuera de la 
venta á hazer la centinela del casti- 
llo. II II, 60, 230 siendo a todas horas 
centinela de mi mismo. 

Etim. Del it. sentinella, fr. senti- 
nelle, del it. senda, ant. fr. senté; es 
sustantivo femenino, lever, relever la 
sontinelle, y el francés viene del ita- 
liano. 

Centro. I, 34, 174 todos los esca- 
lones que Camila baxaua házia el 
centro de su menosprecio.— 52, 274 
que confundiesse en el centro del 
abismo a los autores de tantas menti- 
ras. II II, 58, 218 Quando don Quixote 
so vio en la campaña rasa... le pareció 
que estaua en su centro [en su propio 
y acomodado lugar, metáfora del con- 
tr-ar, ó poner algo bien encajado en 
su lugar]. 

Etim. Do centrum = xév-Tpov = 
aguijón. 

Ceñ-ido 28,131 un capotillo... muy 
ceñido al cuerpo con una toalla blan- 
ca. I II, 49, 186 no traía espada ceñi- 
da, sino una riquissima daga. 

Etiui. De ceñ-ir. 

Ceñir. I, 3, 9 del mas valeroso an- 
dante, que jamas se ciñó espada.— 3, 



10 Al ceñirle la espada.— 27, 120 ciñó- 
se por la frente una liga de tafetán 
negro.— 46, 248 estas cadenas que me 
ciñen.— 52, 272 la mejor Ínsula que el 
mar ciñe, y rodea. \\ II, 8, 29 cuyas ca- 
denas de hierro con que ceñian, y 
atormentauan sus cuerpos [los san- 
tos].— 18, 65 ciñóse su buena espada. 
22, 84 y en tanto que le faxauan y ce- 
ñian [con las sogas].— 41, 155 y apre- 
tándose con su amo, y ciñendole con 
los bracos. 

Etim De cinger-e. 

Cepa. I, 2, 8 se ha arremetido a 
Cauallero con quatro cepas, y dos yu- 
gadas de tierra. 

Etim. Propiamente pedazo cortado 
abajo, del eúskaro sepa tronco corto, 
pedazo de escoria, setu, tche-tu cor- 
tar, pa = abajo. En Alexaudre sepo 
(2070), cep-eda sitio de brezos, donde 
se arrancan raíces gruesas para car- 
bón, cep-ej-on lo grueso de una rama, 
cepo gajo de rama, pedazo de madei'a 
para asentar la bigornia, dos troncos 
para sujetarle al preso las piernas, 
cajeta en la iglesia para pedir, gepo 
tronco de leña {Alex. 2391). «Afeita un 
cepo (un tronco, un necio), parecerá 
mancebo», cep-illo por el trozo con 
que se hace el de carpintero, cepill-ar, 
a-cepillar, cep-on, cep-orro cepa vieja, 
hombre que duerme como un tronco, 
cep-urrio en Zaragoza cosa gruesa, 
disforme, sin utilidad, en-cep-ar, des- 
-cep-ar. En Murcia chepa el orujo de 
aceituna, lo separado y desechado, en 
la Germanía joroba (como un tronco), 
en Astui'ias ceibe suelto, libre (el ga- 
nado, etc.), ceib-ar soltar el ganado, 
cebre terco, indomable, lo mismo en 
Galicia ceivo, ceivar. No de cippus 
columna con inscripción, que daría 
cipo, it. cippo; de cepo en it. ceppo = 
«troncone d'albero», prov. cep, fr. cep, 
sep. Las variantes .9, c. c y el valor ge- 
nérico de cosa separada, cortada por 
abajo, prueban el origen euskérico. 

Cepo. II, 23, 88 Cepos quedos, dixe 



CER 



- 255 — 



CER 



yo entonces [expresión proverbial 
con que se ordena el silencio ó la 
quietud, y parece equivaler á «cállen- 
se, dejen eso los necios», pues cepo es, 
como su derivado cep-orro, un tronco, 
un pedazo de madero: tel estuvo (/?<e- 
do como un cepo» {Pie. Jttst 221). «Afei- 
ta un cepo, parecerá mancebo>, un 
tronco]. 

Ethu. Cfr. Cepa. 

Cera. I, 25, 111 en unas tablitas de 
cera. || II, 8, 29 ojos de cera [exvotos]. 
—12, 42 De blanda cera. 

Etini. De cera, de x-^p ¿c. 

Cerbat-ana. II, 62, 241 a modo de 
ceruatana yua la voz de arriba abaxo 
[por el cañón: «cebratana, una vara 
larga hueca» (Cov.]. 

Etim. O cebratana, zarbatana, ze- 
bratana, de L'LLj . j = zarbatana (Ha- 
rirí) por ¿o 'Js...^ = sabatána ó Ü LJaj ; 

= zabatána := zerbatana (P. Alc), la- 
trina (R. Mapt.), cañón para tirar á 
los pájaros (Kaz.). 

Cerbino. I, 13, 44 con las condi- 
ciones que puso Cerbino al pie del 
trofeo de las armas de Orlando. [Cer- 
vino, hijo del Rey de Escocia, capitán 
del ejército que su padre envió á Pa- 
rís en socorro de los sitiados por el 
Rey Agramante. Púsole en libertad 
Orlando, cuando le llevaba preso An- 
selmo de Altarriba, agradecido de lo 
cual, habiendo hallado las armas de 
su libertador, las recogió, hizo de 
ellas un trofeo y escribió al pié: «Ar- 
matura d'Orlando Paladino», y sigue 
Ariosto: «Como volesse dir, nessun la 
muova, I Che star non possa con Or- 
lando á prova.»" Mandricardo quiso 
llevarse la espada y hubo do comba- 
tirso con Cervino, el cual mal herido 
espiró en brazos do su amanto Isabe- 
la, que había prese::ciado el combate 
{OrJanrlo fnr. c. 24]. 

Cerca . 1, 1, 3 en un lugar cerca del 
suyo.— 3, 10 Mas viniéndole á la me- 
moria los consejos de su huésped, cor- 



ea de las preuenciones tan necessa- 
rias que auia de lleuar consigo [acer- 
ca de; en la Celestina (act. 8, p. 39): 
«allá hablaremos mas largamente en 
su daño y nuestro provecho con la 
vieja cerca dostos amores»]. — 8, 23 
aunque esfaua ya bien cerca [de los 
molinos].— 9, 29 alguna obgecion cer- 
ca de su verdad [acerca]. — 13, 44 aun- 
que viuia tan cerca del Toboso —18, 
68 porque ya llegauan cerca los dos 
rebaños.— 23, 101 cosas que no podian 
ser entendidas de cerca, quanto mas 
de lexos— 30, 150 a cerca de la emba- 
xada que llouasto.— 31. 152 a cerca del 
amor que v. m. le tenia.— 31. 153 que 
deuo yo de hazer aora, cerca de lo que 
mi señora me manda [acerca de]. — 
36, 187 Vienen muy cerca, preguntó el 
Cura? Tan cerca, respondió el vente- 
ro, que ya llegan. 

Elini. De circa = junto á, en torno; 
por cerco de cerc-ar. 

Cerc-ado.II, 45, 169 al llegar a las 
puertas de la villa, que ei'a cercada. 

Etim. De cerc-ar. 

Cerc-ano. I. 37, 196 en peligro de 
muerte tan cercana, que. ¡i II, 9, 31 en 
alguna floresta aqui cercana.— 61, 236 
ó parionta muy cercana. 

Etim. De cerca. 

Cerc-ar. I, 38, 200 hallándose cer- 
cado en alguna fuerza [fortaleza]. || 
II, 34, 135 las hogueras, como lo ve- 
mos en las que nos cercan [rodean]. 

Etim. De cerc-o. 

Cercen. I, 35, 183 que le ha tajado 
la cabera cercen, a cercen, como si 
fuera un nabo. |¡ II. 39, 149 hizo finta 
de querer segarme la gola, y cortarme 
cercen la cabera [falta d, á cercen']. 

Etim . De circinus = y.ípxtvo; ^^?), por 
cortar en círculo; it. cercine, fr. cerne, 
pg. cerco. «Acercen, adv. vale por la 
raiz ó por la señal cuando se corta 
una cosa sin dejar dolía nada» (Cov.). 

Cercen-ar. 11,26, 101 le cercenan 
la cabera con mas facilidad que si 
fuera hecha de masa de mazapán. 



CER 



256 — 



CER 



Etím. De cercen; en el F. Juzgo sier- 
cenar, sarcenai-, sardo chirchinare. 

Cerc o, posv. I, 34, 172 apretar el 
cerco á aquella fortaleza .—34, 175 Por 
la mañana suele poner el cerco á una 
fortaleza [el amor] y a la noche la tie- 
ne rendida. || II, 4, 14 en el cerco de 
Albraca (Orlando, fur. c. 27).- 20, 76 
Sobro el cerco de la Luna. 

Etim. Posverbal de cerc-ar, y de 
circ-us = circo. 

Cerda. I, 13, 44 [Los Cerdas, des- 
cendientes del Infante D. Fernando, 
hijo primogénito de Alonso X, el cual 
se llamó «de la Cerda por causa de 
una muy señalada y larga con que na- 
ció en las espaldas» {Mariana, 1. 13, 
c. 9].— 30, 147 un lunar, con ciertos ca- 
bellos a manera de cerdas. ]| II, 10, 36 
auer mudado... sus cabellos de oro 
purissimo en cerdas de cola de buey 
bermejo.— 39, 149 con la aspereza des- 
tas cerdas [barbas fuertes] . 

Etim. De cerd-o. Cerdo, del eijskaro 
tcherri, tcharri con -do, -to, tal vez el 
sufijo diminutivo, cerd-a, cerd-oso, 
cerd-udo, cerd-ear. Korting de sordi- 
dus, que no admite el fonetismo cas- 
tellano. El cambio de la cU de tcherri 
en r, c no debe extrañar, pues es co- 
mún al pasar del eúskaro, en gall. s: 
serda; la s latina es la que no se 
cambia en c Es de cherta significa en 
el alto Aragón que la persona es de 
malos antecedentesy perversas incli- 
naciones, y serri es el excremento del 
ganado lanar y cabrío. El cher-o es la 
suciedad y olor fétido del ganado ca- 
brío, cheir-ar = heder, cheir-on == 
sucio, cheir-or == hedor en Asturias, 
Cher-ta contiene claramente la raiz 
de tcherr-i,y el sufijo -ta euskérico in- 
dica que lo es -do, -da en cer-do, cer- 
da. (Cfr. Sarta.) 

Cerdoso. II, 68, 259 De la cerdo- 
sa auentura. 

Eti))i. De cerdo y de cerda: en el 
texto es (le cerd-o. 

Cerebelo. II, 22, 83 ni lambican- 



do (como dizen) el cerbelo [para in- 
ventar algo]. II I, IX que sandezes | 
Vos tengan el cerbelo derrumbado. 

Etim. De cereb-ellum, dim. de cerc- 
brum = cerebro. 

Cerebro. 1, 1, 2, se le secó el cele- 
bro.— 48, 258 y es possible que sea 
V. m. tan duro de celebro. || II, 19, 70 
que luego entendieron la flaqueza 
del celebro de don Quixote. 

Etim. De cere-brum. 

Ceremonia. I, 3, 8 se harian las 
deuidas ceremonias [del armarse ca- 
ballero, que pueden verse en las Par- 
tidas {2, tit. 21].- 10, 32 auiendo [los 
cabreros] primero con grosseras ce- 
remonias rogado a don Quixote que. 
— 31, 151 hizo alguna ceremonia, dig- 
na de tal carta?— 37, 196 que obligas- 
se a bautizalla, sin que supiesse pri- 
mero todas las ceremonias que nues- 
tra madre la santa Iglesia manda.— 
43, 234 para obligarnos a guardar 
essas ceremonias. 1| II, 32, 128 la flor 
de las ceremonias, o cirimonias como 
VOS dezis [á Sancho]. 

Etim. De cere-mon-ia, Cer-es, diosa 
del crear y crecer, ere-are = crear, 
hacer. 

Ceremonial. I, 3, 10 según el te- 
nia noticia del ceremonial de la or- 
den. 

Etim. De ceremoniale, ceremonia. 

Cernadero. I. 32, 126 con un cer- 
nadero por bañador [«el paño grueso 
que ponen sobre los demás, que están 
en la colada, en el cual se echa la ce- 
niza» (Cov]. 

Etim. De cern-ad-a, cerner. 

Cernícalo. I, 43, 161 como si... 
fuesse uña, siendo antes garras de 
cernícalo lagartigero [«avecilla de 
rapiña, especie de gavilán bastardo» 
(Cov.]. 

Etim. Del cernerse en el aire, en 
Hita (982) cenniglo, por cerniglo, vale 
espectro temeroso que se cierne y se 
menea. Díjose cernir y cerner (Gran., 
Guia): ^Conviene que tengamos siem- 



M 



CER 



-- 257 



CER 



pre on las manos un cedazo muy del- 
gado, para cernir todas las obras que 
hacemos», como cerni-dor y cernad- 
-ero: el primero se usa en Venezuela. 

Ccrn-ido. I, 50, 263 corren sobre 
menudas arenas, y blancas pedrezue- 
las, que oro cernido, y puras perlas 
semejan. || II, 32, 126 lo que Sancho 
dixo del cernido, ni del ahecho de 
Dulcinea. 

Etim. De cern-er, cerner-e. 

Cerra. II, 57, 216 Tu Ueuas (llenar 
impio) I En las garras de tus cerras 
[en la Germanía cerras son las ma- 
nos, el serres francés]. 

Etim. De cerrar. 

Cerr-ado. I, 13, 45 libros, y mu- 
chos papeles abiertos, y cerrados. — 
14, 50 se entró por lo mas cerrado de 
un monte [intrincado]. — 20, 82 testa- 
mento cerrado que dexeen mi casa. — 
24, 106 arremetió al loco con el puño 
cerrado.— 32, 158 una maletilla vieja 
cerrada con una cadenilla.— 35, 183 a 
puño cerrado le comento a dar tan- 
tos golpes.— 40, 208 vi que por aque- 
llas cerradas ventanillas. — 43, 229 te- 
nerme cerrados los ojos, y los oydos, 
para no ver, ni oyr á esse. |1 II, 22, 85 
vieron que traia cerrados los ojos. — 
44, 165 del que duerme á puerta ce- 
rrada.— 58, 224 confessad malandri- 
nes, assi a carga cerrada, que es ver- 
dad lo que yo aquí he publicado [sin 
preguntar ni distinguir.] 

Etim. De cerrar. 

€err-ad-ara. I, 33, 169 por los 
agujeros de la cerradura estuuo mi- 
rando, y escuchando.— 51, 267 canda- 
dos, guardas, y cerraduras. 

Etim. De cerrado, cerr-ar. 

Cerrar. 1, 3, 8 comen^aua a cerrar 
la noche.- 4, 14 no cerraua la boca 
[no se callaba]. - 6, 20 á carga cerrada 
[en- la guerra del arremeter el bata- 
llón bien apiñado].— 11, 34 aunque la 
oculte, y cierre otro nueuo laberinto 
[encierre].— 14, 51 Cerraron la sepul- 
tura con una gruessa peña.— 27, 127 



cerróse con esto la noche de mi tris- 
teza.— 40, 208 una muy blanca mano, 
que la abrían, y cerrauan muy apiies- 
sa. ¡I II, 4, 15 Santiago, y cierra Espa- 
ña.— 17, 63 y ciei-ra la puerta...; que la 
puerta se cerrasse.— 18, 69 Con estas 
razones, acabó don Quixote de cerrar 
el processode su locura [frase forense, 
terminar].— 34, 135 En esto se cerr6 
mas la noche.— 44, 164 pues se con- 
tiene y cierra en los estrechos limites 
de la narración.— 58, 220 porque dicen 
los Españoles, quando quieren dar al- 
guna batalla, invocando aquel san Die- 
go mata Moros, Santiago, y cierra Es- 
paña; está por ventura España abierta, 
y de modo, que es menester cerrarla 
[la razón en la etimología].— 68, 261 
pero a penas comen^aua a mouer los 
labios, quando se los yuan a cerrar 
con los hierros de las lan9as.— 68, 261 
cerró la noche. 

Etim. Suelen traerlo de sera por se- 
rare; pero la rr fuerte y las varias sil- 
bantes denuncian un origen euskéri- 
co.'En la Germanía azerrar ó asserrar 
= coger, asir, azerrado = cogido, aze- 
rrador = criado de Justicia. En «San- 
tiago y cierra España» se trasluce la 
idea de echarse sobre para cogerle, 
cei'rar con uno, cerras = manos que 
cogen, en la Germanía, serres en fran- 
cés. En Berceo en-cerrar es fortificar: 
«Bastiendo los castillos, las villas en- 
cerrando» {S. Dom. 765), encerrado ^ 
oscuro, difícil, prieto: «Ca era mala 
letra, encerrado latino» (id. 609). < Yo 
leia las letras, mas no las entendía, 
ca eran encerradas» (Duel 157); hoy 
decimos: es un francés muy cerrado. 
La idea de oscuro en castellano es la 
de prieto (Cfr. Baso), es decir cogido, 
metido, de modo que cerrar valió me- 
ter, coger, y después encerrar ó clau- 
dere. Si el primitivo valor fué el de 
meter, en Eúskera meter es sar, sar- 
-tu, y en las Ordinaciones de Bar- 
bastro {Rev. Arag. 1903, p. 526) se lee 
engarrados por encerrados, zarrado 



CER 



258 



CER 



por cerrado (Alex. 30), barba sarra, ó 
espesa, honrada (id. 180), zarracjear 
nublarse, cerrarse el tiempo (id. 2392). 
Zarr-ancha, charr-ancha vale en Eús- 
kera peine ó tabla con púas que coge 
el lino y lo desenreda, en Álava za- 
rranja, zarranjar = rastrillarlo, ó se- 
rranja (en Zuya) y serranjar, ó cha- 
rrancha, que también vale en Álava 
espada ó cuchillo grande, como cha- 
rr-asca y charr-asco en Álava y Na- 
varra por gran sable. En la misma 
provincia zarra es tranca, estaca, y 
sobre todo las que se ponen en los 
cuatro ángulos del carro para trans- 
portar lena. Zarratu y zex-ratu por ce- 
rrar se dicen en Eúskera y pueden 
venir de zar-lu, sar-tu = meter. Zarr- 
-apo ó rana en Eúskera, del mismo 
extenderse, -apo = por lo bajo, arras- 
trar, que vale en Álava escuerzo, con- 
firma esta conexión. En Álava zarra- 
puertas son tablas de la delantera y 
trasera del carro, zarraton = cada 
una de las dos piezas de madera den- 
tro de las cuales gira el eje de los chi- 
rriones, de zarr-ote = id. y zarra = 
palo ó tranca. 

Cerr-ero. I, 50, 265 Ha cerrera, ce- 
rrera, manchada, manchada [á la ca- 
bra]. 

Etim. De cerr-o; que anda por los 
cerros, como cim-arr-on por las ci- 
mas, mont-araz por los montes, y 
quien sabe si br-avo por los buru ó 
montes (apo = arrastrarse, andar). 

Cerro. II, 33, 128 no siendo mas 
verdad que por ios cerros de Vbeda 
[«Ir por los cerros de Ubeda, se dice 
del que no lleva camino en lo que di- 
ce. Cuando uno se va despepitando 
por términos extraordinarios y levan- 
tados: Eso es ir por los cerros de Ube- 
da» (Cov.].- 35, 138 auia de traerme 
la mano por el cerro [como al caba- 
llo para halagarle: «te trae la mano 
por el cerro» {Lisamlro y Bosel. 10]. — 
48, 162 que assi quadran con lo que va- 
mos tratando, como por los cerros de 



Ybeda.— 50, 192 viose el perro en bra- 
gas de cerro [con mucho pelo en las 
patas, ó cernejas]. 

Etim. De cirru-m; en Hita cerro por 
lomo, cabalgadura en pelo, como hoy 
á cerro, en cerrro. Cerr-illo, cerr-il, 
cerr-ion. 

Cerr-o jo. 1, 43, 233 al cerrojo déla 
puerta. 

Etim. De cerrar por analogia con 
ferr-ojo de hierro ^ fierro. 

Cert-eza. I, 40, 213 para que con 
certeza, y seguridad, pudiesse hazer 
la flan9a. 

Etim. De ciert-o. 

Certidmiibre. II, 1, 6 Pero con 
todo esto no sabré dezir con certi- 
dumbre. — 24, 92 auer sabido con cer- 
tidumbre el nacimiento del rio Gua- 
diana. 

Etim. De certus, con -dumbre de 
pesa-dumbre, etc. 

Certificar. 1, 42, 226 certificándo- 
les que aquel Oydor era su hermano 
[aseverándoles].— 45, 242 quiso certi- 
ficarse si las señas que de don Quixo- 
te traia, venian bien. || II, 23, 86 por 
certificarme si era yo mismo el que 
alli estaua...; los discursos concerta- 
dos, que entre mi hazia, me certifica- 
ron, que yo era alli entonces, el que 
soy aqui aora.— 50, 191 y certificán- 
dose, que eran finos. 

Etim. De certi-fic-are, certum = 
cierto, fac-ere = hacer. 

Cert-isimo. II, 10, 32 son certissi- 
mos correos, que traen las nueuas, de 
lo que alia en lo interior del alma 
passa.— 40, 152 eres certissimo en tus 
promessas. — 54, 207 por certissima 
grangeria, 

Etim. De ciert-o. 

Cervantes. I, 6, 20 La Galatea de 
Miguel de Ceruantes, dixo el barbero. 
Muchos años ha, que es grande ami- 
go uíio esse Ceruantes. || II, iii Miguel 
de Ceruantes Saauedra [Nótese que 
siempre nuestro autor se firmó Cer- 
bantes con b]. 



% 



CER 



- 259 



CID 



Cerviz. I, 46, 247 ya después de 
humilladas las altas ceruizes al blan- 
do yugo matrimonesco. 

Etim. De cervic-em cervix. 

CeHar. I, 7, 21 quitando la causa, 
cessaria el efecto.— 13, 41 Cessó esta 
platica, y comentóse otra.— 16 60 no 
cessaua de dezir.— 17, 64 mas no por 
esso cessauan ellos de su risa, y de su 
obra.— 20, 75 ni los golpes cessauan. — 
26, 118 y luego apriessa, y sin cessar 
se dio media dozena de puñadas en el 
rostro. -29, 145 No mas, cessen mis 
alabanzas.— 36, 191 sin cessar un pun- 
to de sus lagrimas. || II, 17, 62 Aqui 
cesso la referida exclamación del 
autor.— 17, 63 que si la huuiera leydo 
cessara la admiración, en que lo po- 
nían sus hechos, y sus palabras. 

Etim. De cessare, ces-sus por ced- 
-sus, ced ere = ceder. 

César. I, 47, 254 el valor de Cesar. 
—49, 260 un Cesar [tuvo] Roma [Ju- 
lio Cesar, Dictador perpetuo, «último 
esfuerzo de la naturaleza en el valor, 
en el ingenio y juicio» (Saavedra, 
Rep. literaria]. \\ II, 6, 21 los Cesares de 
Roma [los doce Emperadores desde 
Julio Cesar, y cuyas vidas escribió 
Suetonio].— 24, 94 lulio Cesar aquel 
valeroso Emperador Romano [Sueto- 
nio, c. 87): «pridie quam occideretur, 
in sermone nato super coenam apud 
M. Lepidum, quisnam esset finis vitae 
commodissimus, repentinum inopi- 
natumque praetulerat»]. 

Cetro. 1, 13, 41 y á cobrar su Rey- 
no, y cetro.— 43, 234 y gente tiene den- 
tro, que ha tenido cetro eir la mano. 

Etim. De sceptrum = ax^u-xpov = 
bastón, oxi^n-xo) := apoyarse. 

Clb-era. I, 4, 14 le raolio como ci- 
bera [las granzas que quedan al mo- 
ler el grano, ó el trigo que pasa de la 
tolva á la rueda del molino para con 
vertirse en harina].— 44, 237 le están 
moliendo como a cibera. !| II, 28, 108 
molidos como alheña, o como cibera. 

Etim. De ceb-o, en Alexandre (772) 



ceb-era por grano, trigo, y en Berceo 
cebo por comida. 

Cicatriz. 1, 1, 2 el rostro lleno de 
cicatrices. 

Etim. De cicatric-em cicatrix. 

Cicerón. II, 22, 81 teniéndole por 
un Cid en las armas, y por un Cicerón 
en la eloquencia. || I, v ni alcan96 Ci- 
cerón. 

Ciceroniano. II, 32, 124 la Re- 
torica Ciceroniana. 

Etim. De Cicerón. 

Cid Ruy dfaz. 1, 1, 2 [El caballe- 
ro verdaderamente castellano y real, 
cual aparece en el Poema Mió Cid, no 
era del gusto de los entusiasmados 
por los libros caballerescos, que pe- 
dían tipos mas inverosímiles: así Don 
Quijote prefería el caballero de la Ar- 
diente espada, que de solo un revés 
había partido por medio dos fieros y 
descomunales gigantes].— 19, 74 lo que 
le passo al Cid Ruy Diaz [patraña del 
Romancero del Cid (núm. 21), y de la 
Cron. del Cid; aunque ésta pone el su- 
ceso en Tolosa de Francia].— 49, 260 
un Cid [tuvo] Valencia [no que allí 
naciera, pues nació en Burgos; pero 
hubo de ponerse aquí Valencia, cuya 
conquista le valió el nombre de mió 
Cid; por haberse citado á Castilla in- 
mediatamente antes]. i| II, 22, 81 te- 
niéndole por un Cid en las armas. 

Etim. De ^,^ = saiid, vulg. sTd = 
dominius (R. Marx ), sáda = ser jefe, 
^J_^ = sídi = mi señor, mío Cid, 

sinónimo de J<^ = mülei por Don 
en P. de Alcalá. 
Cide Hamete Benen;;eli. I, 9, 

28 [el nombre del autor arábigo del 
Quijote, supuesto por Cervantes para 
imitar á los autores de libros caballe- 
rescos, que atribuían los suyos á auto- 
res raros, extranjeros y de bombo. 
Cide = Cid (Cfr.X Hamete nombre 
propio, js^L=>. = Jhamed = el que ala- 
ba ó glorifica, aquí á D. Quijote. Be- 
nengeli, de creeráSaacho (11,2,9) vie- 



cíe 



260 



cíe 



ne de berengena; pero es un quid pro 
quo, debido al sonsonete, muy propio 
del pueblo y de Sancho. Clemencin, 
siguiendo á Conde, dice que significa 
«el hijo de la cierva, cervantino, cer- 
vantesco, cervino, cerval». Pero eso 
será en el árabe de Conde, no en el que 
hemos conocido los simples mortales- 
Pudiera significar <hijo del ángel, 
angelical», ben-andjeli].— 16, 58 Cide 
Mahamate Benengeli [Hamete, como 
de ordinario dice el texto]. || II. 1, 1 
Ciií^nta Zide Hamete Benengeli.— 2, 
9 Y como, dixo Sancho, si era sabio y 
encantador, pues según dice el Bachi- 
ller Sansón Carrasco. . el autor de la 
H¡>toria se llama Cide Hamete Beren- 
gena? 

Ciego. I, 9, 3 según estaua ciego 
[di> cólera] don Quixote.— 28, 136 cie- 
ga afición.— 34, 176 ciego de la zelosa 
rabia. -34, 178 y como viene con 
aquel mal proposito ciego, y apassio- 
natio.— 41, 221 adonde vas ciega, y 
desatinada.— 50, 265 y a Dios, y vea- 
monos, como dijo un ciego a otro.— 
51, 269 Encerrada Leandra, quedaron 
los ojos de Anselmo ciegos, alómenos 
sin tener cosa que mirar que contento 
le diesse. |1 II, 13, 45 si el ciego guia al 
ciego, ambos van a peligro de caer en 
el hoyo [Mateo, 15, 14].— 51, 198 que 
ningún ciego cantasse milagro en co- 
plas. 

Etim. Caecus. Cegu-era, ceg-ato, ce- 
gat-on, ceg-arra, cegarr-ita. 

Cielo. I, 4, 14 amenazando al cie- 
lo, y a la tierra.— 5, 15 daua unos sos- 
piros que los ponia en el cielo [tan 
altos eran].^-7, 21 cuitar lo que por el 
cielo esta ordenado.— 9, 28 el cielo, el 
caso, y la fortuna no me ayudaron 
[alusión al influjo de las estrellas en 
Astrología, y á la Providencia de 
Dios, que se supone habitar en el cie- 
lo, conforme al Cristianismo].— 13, 45 
en quien el cielo puso infinita parte 
de sus riquezas.— 16, 57 Y pluguiera a 
los altQS cielos, que.— 22, 91 Dios se lo 



pagará en el cielo [conforme á la pro- 
mesa de Cristo].— 24, 102 desdichas 
[venidas] del cielo... Viuia en esta 
misma tierra un cielo [Luscinda]. — 
25, 110 Este es el lugar, ó cielos, que. 
— 30. 149 como llouida del cielo.— 36, 
193 que para el era auer llegado al 
cielo, donde se rematan, y tienen fin 
todas las desuenturas de la tierra. — 
37, 198 encaminar las almas ai cielo. 
—38, 199 las inclemencias del cielo. || 
II, 8, 29 5 están en el purgatorio, ó en 
el cielo.— 19. 73 les pareció a todos 
que estaua delante del pueblo un cie- 
lo lleno de inumerables y resplande- 
cientes estrellas.— 33, 129 y aun po- 
dría ser, que se fuesse mas ayna San- 
cho escudero al cielo, que no Sancho 
Gouernador.— 58. 219 Ellos conquista- 
ron el cielo a fuerca de bra90S (por- 
que el cielo padece fuer9a) [«Regnum 
coelorum vim patitur» Mafh. 11, 12]. 
—71,271 debaxo de techado, 6 al cielo 
abierto. II, ino ossa parecer a ^cam- 
po abierto, y al cielo claro encubrien- 
do su nombre. 

Etim. De coelnm. 

Ciencia. -I, 12, 37 la ciencia de 
las estrellas.— 20, 76 que a lo que a mi 
me muestra la ciencia que aprendí, 
quando era pastor. — 21, 83 experien- 
cia, madre de las ciencias todas.— 47, 
254 las dulcissimas, y agradables 
ciencias de la Poesia, y de la Ora- 
toria. 

Etim. De scient-ia, sci-ens, sci-re = 
saber. 

Cieno. I, 20, 78 estaua lleno de 
cieno, y resbaloso.— 33, 165 a trueco 
de no passar por el cieno. 

Etim. De coenum. Cién-aga. cen-ag- 
-al, con el -aga de lugar en Eúskera, 
como Madari-aga ^=^ sitio de peros, 
Zumárr-aga. Elorri-aga, Arte-aga, etc. 

Ciento. I, 5, 16 Malditos sean otra 
vez, y otras ciento.— 6, 16 mas do cien 
cuerpos de libros.'- 20, 80 Otros cien 
passos serian los que anduuieron,, 
quando.— 22, 89 acomodáronme las es- 



eiE 



— 261 



CIM 



paldas con ciento [azotes, lenguaje 
de la rufianesca. «A espaldas vueltas 
me dieron | el usado centenar | que 
sobre los recibidos | son ochocientos 
y mas» (Qiievedo].— 27 , 125 cien mil ni- 
ñerías.— 29, 145 cien jornadas mas acá 
del reyno de.— 52, 274 de ciento que se 
encuentran. ]i II, 2, 8 Si a ti te man- 
tearon una vez, á mi me han molido 
ciento.— 32, 126 pues ay por ai ciento 
que a penas saben leer, y gouiernan 
como unos girifaltes. — 47, 175 un cien- 
to de cañutillos de suplicaciones. — 57, 
217 Si jugares al Reynado, | Los cien- 
tos, 6 la primera [juego de naipes «in- 
genioso y muy usado en España» 
(Coy.]. 

Ethn. De centum. 

Cierto. I, 1, 2 que para el no auia 
otra historia mas cierta en el mundo. 

— 3, 8 tuuiese por cierto y aueriguado 
que.— 7, 20 Por cierto señor Ar9obis- 
po Turpin. -10, 31 bis y esto se te hi- 
ziera cierto, si huuieras leydo tantas 
historias como yo.— 11, 32 tras el olor 
que despedían de sí ciertos tassajos 
de cabra.— 14, 47 viuo... cierto | De las 
sospechas. — 15, 54 imagino (que digo 
imagino) se muy cierto, que. — 18, 67 
donde pondremos a este asno, que es- 
temos ciertos de hallarle después.— 
20, 75 con un cierto cruxlr de hierros 
y cadenas.— 25, 108 se engañan juro 
cierto.— 25, 113 No por cierto, sino 
que.— 30, 148 no por cierto.— 31, 154 
Digote Sancho, que estás en lo cierto. 

— 33, 162 pues tenia cierto que se po- 
día prometer del.— 33, 166 cierto esta, 
que me ha de tener por hombre sin 
honra.— 34, 176 mas cumpliólo de ma- 
nera, que hizo cierto el temor de Ca- 
mila, de que por ella auia de per- 
der su crédito.— 35, 184 Ciertos son los 
toros,'mi Condado está de molde [ex- 
presión del confirmarse en lo pensa- 
do, originada del ver los preparativos 
para las corridas, como se vé por todo 
el dicho, que es: puesto está el castillo, 
ciertos son los toros (Hernán Nuííez] .— 



37, 195 no os dixo lo cierto.— 37, 195 
ciertos acaecimientos.— 48, 254 he te- 
nido cierta tentación de hazer un li- 
bro de cauallerias.— 50, 266 Tu estás 
en lo cierto, Sancho. || II, 10, 33 Va a 
buscar algún jumento que se le aya 
perdido, no por cierto [Sancho á sí 
mismo]. -33, 128 me asoluiese ciertas 
dudas que tengo. — 47, 178 No por 
cierto [ciertamente noj. — 51, 196 de 
un cierto gateamiento que me su- 
cedió. 

Etim. De certus. 

Cifra. I, 34, 172 assi como Camila 
es cifra de toda belleza. ll II, 22,83 li- 
breas, con sus colores, motes, y cifras. 
—38, 146 bien puedes preciarte que 
en seruir a don Quixote, sirues en ci- 
fra a toda la caterua de Caualleros, 
que han tratado las armas en el 
mundo. 

Etim. De J,o = gifr = vacío, mo- 
derno sifr; significó el cero, luego nú- 
mero, cifra; gafara = silbar, (;afira = 
estar vacío un vaso, una casa. 

Clfr-ado. II, 58, 220 Historia en el 
mundo, ni sucesso, que no lo tuviesse 
cifrado en la uña, y clauado en la 
memoria. || I, v en quien a mi parecer 
te doy cifradas todas las gracias es- 
cuderiles. 

Etim. De cifrar. 

Cilr-ar. II, 63, 244 que en el se en- 
cierra, y cifra todo el valor del An- 
dante Caualleria. || I, iv donde se ci- 
fra todo lo que vos y el mas ingenio- 
so acertare á dessear.— vui Toda su 
razón de esta(do) I Cifró en una reti- 
ra(da) [«Cifrar, recopilar una cosa, y 
reducilla á pocas razones» i,Cov.]. 

Etim. De cifr-a. 

Cigüeña. II, 12, 42 de las cigüeñas 
el cristel [«Plinio pone en su lugar 
el Ibis de Egipto (1. 8, c. 27]. 

Etim. De ciconia. 

Cima. 1. 14, 48 por cima de la peña 
donde se cauaua la sepultura. — 21, 86 
y ninguno le darft fin, y cima [á la 



CIM 



— 262 



CIN 



aventura]. -44, 237 en tanto que no 
diere cima a una [aventura] en que 
mi palabra me ha puesto. |1 II, 8, 26 
tengo por cierto de acabar, y dar feli- 
ce cima a toda peligrosa auentura. — 
8, 28 claraboya redonda que está en 
su cima [de la rotonda].— 34, 132 pug- 
nando subir a la cima [de la encina]. 
— 68, 260 passaron por cima de los dos 
[los puercos]. 

£Jtim. «Cynia dicitur quasi coma: est 
enim summitas olerum vel arborum» 
(S. ISID. Etim. 17, 10); de xOfia = ola lo 
trae Korting. Pero cima nunca se dijo 
del cogollo de las berzas, como en la- 
tín á que alude S. Isidoro, ni las olas 
tienen que ver con ella. Se dice por 
punta de monte (Berc. S. Or. 43) y por 
base ó cimiento, apoyo, pedestal, gima 
(Berc. Buel. 204, Mil. 756). En Eúskera 
ki vale punta; pero no creo que fc¿ se 
hiciera si. Viene mejor del eúskaro zi, 
chi, tchi, que valeii punta, extremo, y 
del extremo se dijo la base ó cimien- 
to. Efectivamente zi-me vale punta 
suave, me = suave, delgado, zimi-te, 
zimi-tera = pellizcar, zim-ur = arru- 
ga. De aquí cim-era, en-cima, en-cim- 
-ar por terminar ó dar cima (Cal. e Di- 
»u»a),cim-iento,cim-arr-on por camas- 
trón, metáfora del penetrar y ahon- 
dar, en la Argentina por montaraz, 
como se dice remontarse y alzarse 
por irse al monte, ser cerril, de cima, 
(Cfr. Chico.) 

Cini-íento. 1,52, 274 se auia halla- 
do en los cimientüsderribadosde una 
antigua ermita. || II, 20, 74 sobre un 
buen cimiento se puede leuantar un 
buen edificio, y el mejor cimiento y 
ganja del mundo es el dinero. 

Etim. De cim-a = base, fundamento 
en Berceo, 9Ím-iento (id. Mil. 144), cim- 
-entar por asegurar, preparar, funda- 
mentar (id. S. Mili. 227). 

Cimitarra. I, 35, 183 no te ha de 
valer tu cimitarra [propia arma de los 
gigantes caballerescos, que eran pa- 
ganos ó turcos. Es alfange de turcos]. 



Etim. Del it. scimitarra, fr. cimite- 
rre, del persa ^.Ju^ = chimchir = 

gladius, ensis (Vullers). 

Cinco. I, 8, 25 con cuatro o cinco 
de acanallo.— 13, 41 quando los cinco 
de los seys cabreros.— 18, 70 Digo 
quatro, sino eran cinco [muelas]. 

Etim Del vulgar cinque por quin- 
qué. 

Cincaenta. I, 1, 1 con los cin- 
cuenta años.— 40, 211 mas de cincuen- 
ta escudos. II II, 73, 276 cincuenta años 
que tengo de edad. 

Etim. De cinc-o. 

Cincha. I, 4, 11 que el gozo le re- 
bentaua por las cinchas del cauallo. 
— 15, 52 se le rompieron las cinchas. 
— 46, 244 se trocaron las albardas, y 
no las cinchas, y xaquimas. 

Etim. De cinto, dim. -cha. como pun- 
cha de punta, etc. (Cfr. -cho.) 

Cincli-ado. II, 8, 27 a coche acá 
cinchado [el puerco listado en el lo- 
mo y vientre].— 30, 115 rozinante, que 
deuia de estar mal cinchado. 

Etim. De cinch-ar. 

Cinch-ar. II, 30, 115 mejor desata 
la lengua paradezir malicias, que ata, 
y cincha una silla para que esté fir- 
me.— 74, 278 que por auer yo cincha- 
do mal a rozinante le derribaron. 

Etim. De cinch-a. 

Cinta. I, 2, 6 atada con unas cin- 
tas.— 46, 247 ó el mas noble y obe- 
diente escudero que tuvo espada en 
cinta. — 52, 272 se algo la túnica á la 
cinta, y dio a huyr por la campaña. || 
II, 52,201 malas lenguas quieren dezir, 
que ha estado en cinta del [mejor en- 
cinta. En S. Isidoro: «Incincta id est, 
sine cinctu, quia praecingi fortiter 
uterus non permittit» (10); aunque la 
etimología del santo Doctor no es 
buena, pues incincta, como iuciens = 
preñada, próxima al parto, indica la 
dispuesta á, como liuMas e» cinta al 
prepararse para trabajar. En francés 
enceinte vale lo mismo y muestra que 



CIN 



— 263 — 



CIT 



el adjetivo encinta significa la ceñida.] 
—60, 229 comentóle a quitar las cin- 
tas. 

Etim. De cincta cinctus, cingere = 
ceñir. 

Cínío. II, 73, 275 assiendole de 
un lado del cinto, y su muger de la 
mano. 

Etim. De cinctus, cingere = ceñir. 

Ciiitara. I, 8, 26 le abriera hasta 
la cintura.— 22, 91 dos hierros que lle- 
gauan hasta la cintura— 31, 151 des- 
nudo de la cintura arriba [antes ha- 
bía dicho que de la cintura abajo 
(c 26]. - 

Etim. De cinctura, cinctus, cingere 
= ceñir. 

Ciprés. I, 13, 41 con guirnaldas de 
cypres [Cfr. Guirnalda]. || 11,21, 78 con 
una corona de funesto Ciprés. 

Etim. De cypressus = y.U7:ápiaaog. 

Circe. I, IV Homero tiene á Calip- 
so, y Virgilio a Circe [Eneida, 1. 7; Ho- 
mero, Odisea, c. 10]. 

Circaito. II, 60, 232 llorauan los 
criados, desmayauase a cada paso 
Claudia, y todo aquel circuito pare- 
cía campo de tristeza, y lugar de des- 
gracia. 

Etim De circu-itus, circuiré, círculo. 

Circnio. II, 9, 31 Has dicho, San- 
cho, mil sentencias encerradas en el 
circulo de breues palabras.— 19, 72 
vuestros círculos, y vuestros ángulos 
y ciencia [términos de la esgrima ó 
destreza]. 

Etim. De circulus, dim. de circus = 
yt.lpv.oq, 

Ciccanspecto. I, 33, 161 porque- 
rer hazer del circunspecto. 

Etim. De circumspectus, circum-spi- 
cere = mirar en torno. 

Circanstancia. I, 41, 225 el te- 
mor de enfadaros, mas de quatro cir- 
cunstancias me ha quitado de la len- 
gua. II II, 13, 46 con todas las circuns- 
tancias al vino atañaderas.— 52, 202 
sin dexar circunstancia que no reft- 
riesse. 



Etim. De circum-stant-ia, sta-re = 
estar. 

Circanstante. 1, 8, 27 y todos los 
circunstantes estañan temerosos —13, 
46 todos los circunstantes tenian el 
mismo desseo. || II, 33, 128 no nos es- 
cucha nadie, de solapa, fuera de los 
circunstantes [dueñas y doncellas 
muy silenciosas!]. 

Etim. De circum-sta-antem, -ns; sta- 
re = estar, circum = en torno. 

Circnn-vecino. I, 9, 28 de su al- 
dea, y de las a ella circunuezinas. — 
51, 267 por todas las circunuecinas al- 
deas. 

Etim. De circum = en torno, vecino. 

Cirl-al. I, 52, 272 y los clérigos los 
ciriales. 

Etim. De ciri-o, de cer-eus, de cera. 

Cirongilio deTracin 1,32, 158 
[«Los quatro libros del valeroso Ca- 
vallero Don Cirongilio de Tracia.» 
El título del libro 1.°: «Libro primero 
del inuencible cauallero don Ciron- 
gilio hijo del noble rey Eleofron de 
Macedonia. según la escriuio el cele- 
bre hystoriador suyo Nouarco en le- 
tura Griega, y promusis en la Latina, 
trasladada en nuestra lengua Españo- 
la por Bernardo de Vargas». Impri- 
mióse en Sevilla, 1545, y se halla en la 
Bibl. Nacional]. II II, 1, 5 Quien mas 
arrojado que don Ceriongilio do Tra- 
cia? 

Cirujano. I, 25, 107 amancebada 
con un cirujano. 

Etim.De ciruj-ía, de x^ip-o'jpy-ia., xeip 
= mano, ípy-o"^ = obra. 

Cismático. I. 32, 158 Cismáticos 
quereys dezir andigo, dixo el barbero 
que no flemáticos. 

Etim. De schisma-ticus, schisma = 
cisma, de axía[ia, axí^o) = romper, se- 
parar. 

Cita. II, 63, 261 perritas, a quien 
dizen cita, cita [«cito, un término que 
tenemos con que llamamos a los pe- 
rros. Vale presto: y cuando le dicen 
cito al perro es querer que acuda con 



CIT 



— 264 — 



CLA 



presteza» (Cov.). Todo ello con el fin 
de traerlo del cito = presto latino; 
pero es una puerilidad, que no cabe 
en nuestros abuelos, haber hablado 
en latin á los perros]. 

Ethit. Cfv. Chico. 

Citación. I, IV Vengamos aora á 
la citación de los autores. 

Etim. De citation-em, cita-tio, ci-ta- 
re = citar. 

Citar. I, II Pues que quando citan 
la diuina Escritura. 

Etim. De citare, de ciere = llamar 
á los tribunales, hacer ir ó mover. 

Citas. (Cfr. Escita). 

Cindad. I, 15, 55 quando entró en 
la ciudad de cien puertas [*T]iebae 
centum iacet obruta portis» (Jüvenal, 
sat. 15].— 22, 94 y vays a la ciudad del 
Toboso.— 49, 261 y se combatió en la 
Ciudad de Ras [Arras de Francia];... 
en la Ciudad de Basilea.— 50, 264 por 
lo menos, menos, dizen que suele va- 
ler una ciudad, y aun mas [compara- 
ción muy usada antiguamente: «Cual- 
quier de los zapatos valia una ciudat» 
{Alexnndre, 79 y 81]. 

Etim. De civi-iat-em, civi-tas, de 
civ-is = ciudadano. 

Ciudad-ano. 1,35, 186 El ciuda- 
dano lo respondió. 

Etim. De ciudad. 

Ciudad Real. II, 13, 46 este vino 
es de Ciudadreal.— 47, 177 un lugar 
que está dos leguas de Ciudadreal. 

Civil. I, 22, 91 que es como muerte 
ceuil. -39, 149 que nos diessen una 
muerte ciuil, y continua. 

Etim. De civil-is, civ-is = ciuda- 
dano. 

Clara. I, 42, 228 doña Clara de 
Viedina. || II, 47, 177 llamada Clara 
Perlerina. 

Claraboya. II, 8, 28 claraboya 
redonda, que está en su cima. 

Etim. Del fr. claire-voie. 

Clara-mente. I, 12, 40 como si 
mas claramente di.xera.— 17, 64 hasta 
que claramente conoció que.— 21, 88 



aunque claramente sepa que.— 35, 186 
claramente conoció.— 41, 221 la Luna, 
que claramente resplandecia. — 44,239 
Porque vean v. m. clara y manifiesta- 
mente el error en que está este. 

Etim. De claro. 

Claridad. I, 3, 8 claridad do la 
luna. II II, 55, 210 descubrió una con- 
fussa claridad, que pareció ser ya de 
dia. 

Etim. De clari-tat-em clai'i-tas, cla- 
ras = claro. 

Claridiana. I, ix Claridiana, Au- 
rora hermosa mia [hija del Empera- 
dor de Trapisonda y de la Reina de 
las Amazonas, personaje principal de 
la historia del Caballero del Febo]. 

Clar-in. I, 18. 68 el tocar de los 
clarines. || 11,34, 134 sonaron trompe- 
tas y clarines. 

Etim. De claro. 

Clar-isiino. I, 3,13 los átomos del 
sol clarissimo. ¡] II, 22, 84 clarissima, 
y sin par Dulcinea.— 23, 85 contasse a 
sus dos clarissimos oyentes [alusión 
festiva al tratamiento que se daba en 
las oraciones latinas académicas, co- 
mo después trata Montesinos á D. Qui- 
jote]. II I, i al abrigo del clarissimo 
nombre de V. E. 

Etim. De clar-o. 

Claro. I, 1, 2 se le passauan las no- 
ches de claro en claro [toda la noche, 
de luz á luz, de la tarde á la mañana 
siguiente, y dícese del atravesar de 
claro en claro con la espada, de parto 
á parte {Bom. fie la muerte de Albayal- 
dos). «Hasta las puertas de Elvira j 
llegó á hincar su lanza; i las puertas 
eran de pino | de claro en claro las 
pasa» (M. Pela\o, Ant^l. 8, 178].- 3, 8 
que no era menester escriuir una co- 
sa tan clara [tan sabida].— 6, 18 las 
razones [del libro] cortesanas, y cla- 
ras.— 15, 54 claro está que.— 18, 67 fres- 
cas riberas del claro Termodonte.— 
20, 76 que escurezcan las mas claras 
[grandezas] que ellos fizieron [ilus- 
tres, nombradas].— 29, 141 porque Ha- 



I 



i 



OLA 



— 265 — 



CLA 



mandóse su reyno Micomicon, claro 
está que ella se ha de llamar assi. — 
29, 144 pues estaua claro, que [era ma- 
nifiesto].— 30, 150 muestra tener un 
entendimiento claro. — 32, 158 renom- 
bre famoso, y claro.— 33, 164 Y por- 
que claro lo veas, dime.— 33, 166 Que 
me la quieres quitar a mi está claro, 
pues.— 34, 177 ver desde alli a la cla- 
ra la poca lealtad que ella le guarda- 
ua. -41, 224 ella que tiene buen en- 
tendimiento, y uii natural fácil, y cla- 
ro [despejado]. || 15, 53 lo qual era cla- 
ro que don Quixote vencido cumpliría 
[evidente y seguro].- 41, 156 Auien- 
do... leydo las letras..., claro entendió, 
que.— 72, 272 y assi me passé de claro 
a Barcelona [sin detenerme en Zara- 
goza. El Conde de Portalegre en la 
adic. al 1. III de la Guerra de Granada 
por Diego Mendoza, dice (Valencia 
1770, p. 332): «no hazian las balas rui- 
nas, sino agujeros, pasando de cla- 
ro»]. [| I, IV que puesto que á la clara 
se vea la mentira [hoy á las claras 
suele decirse].— VII Tendrás claro re- 
nombre de valiente. 
Etim. De claru-s. 

Claro-oscaro. II, 34, 134 se les 
vino la noche, y no tan clara ni tan 
sesga como la sazón del tiempo pe- 
dia...: pero un cierto claro escuro que 
truxo consigo ayudo mucho a la in- 
tención de los Duques. 
Etim. De claro y oscuro. 
Claudia. II, 60, 231 soy Claudia 
Geronima, hija de Simón Forte. 

Clanqael. II, 60, 231 enemigo par- 
ticular de Clauquel Torrellas. 

Claastro. I, 9, 29 por el claustro 
de la Iglesia mayor. - 36, 193 la qual 
hallaron en el claustro hablando con 
una monja. 

Etim. De claus-trum, claud-ere = 
encerrar. 

Clav-ado. 11,29, 113 puesto de ro- 
dillas, las manos juntas, y los ojos 
clauados al cielo [fijados en, fijos en]. 
— 41, 154 las barbas y lagrimas destas 



señoras las tengo clauadas en el co- 
raron.— 58, 220 Historia en el mundo, 
ni sucesso, que no lo tuuiesse cifrado 
en la uña, y clauado en la memoria. 
Etim. De clavar. 

CJav-ar. I, 23, 100 clauó los ojos 
en el suelo por un buen espacio. — 46, 
247 y le clauaron los maderos tan 
fuertemente, que. || II, 19, 72 aunque 
podria ser que en la parte donde la 
vez primera clauassedes el pie [al ju- 
gar de la esgrima], alli os abriesse la 
sepultura.— 28, llOysi hallares que..., 
quiero que me le clanes en la frente 
[me des en rostro con ello, me afren- 
tes con ello, quede en mi frente como 
en padrón de ignominia ^ — 48, 179 
Clauó los ojos en la puerta.— 48, 181 
o creo que un punzón del estuche, y 
clauosele por los lomos.— 53, 203 El 
enemigo que yo huuiere vencido, 
quiero que me le clauen en la frente. 
Etim.TXí clavo. 

Clav-ija. I, 49, 261 la clauija con 
que boluia el cauallo de madera. || II, 
40, 150 el qual cauallo se rige por una 
clauija que tiene en la frente. 
Etim. De clav o. 

Clavijo. II, 38, 147 don Clauijo. 
Clavileño. II, 40, 151 porque se 
llama Clavileño el Aligero [compues- 
to de clavija y htlo, etimología que 
contentaba á Sancho. Parecido fué el 
que presentó Croppart, rey de Hun- 
gría, jorobado y maligno pretendien- 
te de la mano de Máxima, infanta de 
Sevilla, también de madera y con una 
clavija en la frente y dos en el lomo. 
(Tress.VN, E.rtrac. de Cleomades. p. 274). 
También se parece al de Cambuxan, 
rey de Tartaria, descrito por el poeta 
inglés del s. xiv Chaucer (Cf r. Bonsij:). 
De todos modos la idea parece haber- 
la tomado Cervantes de la Historia 
de la linda Magalona]. 

Clavo. I, VI Aun no dar una en el 
cla(vo) [que no aciertan]. 

Etim. De clavus. Clav-ar, clav-azon, 
clav-e, clav-el de clav-o por el olor, y 



CLE 



— 266 



COB 



éste por su forma, clavel-ina, clav-ija. 

demencia. I, 47, 254 la clemen- 
cia, y verdad de Trajano. 

Etün. De cleme-nt-ia, clemens = 
clemente. 

Clemente. II, 42, 160 muestratele 
piadoso, y clemente. 

Etim. De cleme-ntem cleme-ns. 

Clenardo. I, 29, 135 la hija única 
del rico Clenardo. 

Clerical. I, 23, 96 con losrelieues 
que del despojo clerical auian que- 
dado. 

Etim. De clerical-is, cleric-us = 
clérigo, clerus = xXíjpoc — porción 
(destinada y escogida por Dios, con- 
forme á la Biblia); propiamente lote 
de campo, de donde %\r¡po vó fios = he" 
redero. 

Ciér-igo. 1, 12, 38 que deuia de ser 
demasiadamente bueno el clérigo. — 
19, 75 los señores clérigos— 52, 272 
los quatro clérigos que cantauan las 
Ledanias. 

Etim. De cler-icus, cler-us = cler-o, 
(Cfr. Clerical). 

Clima. I, 33, 164 tanta diuersidad 
de climas. |] II, 18, 66 en que parte, y 
en que clima del mundo se halla [re- 
gión]. 

Etim. De xX£ |ia, de -/.Xí-vü) = incli- 
nar. 

Clftica. 11,29, 112 paralelos, zo- 
diacos, cliticas, polos [por lo que hoy 
decimos eclíptica, lugar donde se ve- 
rifican los eclipses]. 

Etim. Eclíptica = év.-XE'.n-vM-f¡, eclip- 
se = Sx-Xeitjjic, de XeÍ7i-ü) = dejar. 

Clori. I, 34, 173 algunos versos en 
su alabanza, debaxo del nombre de 
Clori. 

Cobarde. 1, 4, 11 yo os haré cono- 
cer ser de couardes lo que estays ha- 
zlendo.— 4, 13 gente cobarde.— 20, 76 
menos aura quien nos noto de cobar- 
des. — 23,95 Naturalmente eres couar- 
de Sancho.— 27, 128 pues fuy entonces 
cobarde, y necio.- 38, 200 un infame, 
y cobarde bra90. 



Etim. De la raiz cob-, de donde cob- 
-ijar, ant. cobarde {Alex. 124): cob-arde 
es el que se acurruca, aovilla y aco- 
quina. (Cfr. Cobijar). 

Cobard-ia. I, 44, 237 que se deses- 
peraua de ver la cobardía de don 
Quixote.— 49, 260 osado sin couardia. 
II II, 66, 254 aquí mi desdicha, y no 
mi cobardía se lleu6 mis alcanzadas 
glorias. 

Etim. De cobard-e. 

Cob-ijar. II, 32, 121 quien a buen 
árbol se arrima buena sombra le co- 
bija. 

Etim. Cob-ijar y cob-ija no pueden 
venir de cooperculum cobertera, co- 
mo pretende Korting. Son diminuti- 
vos de cobar, que en Aragón equivale 
á cobijar y en Segorbe incubar los 
huevos, concreción que explica la co 
ba por gallina en la Germanía y el 
re-cov-ar por comprar y revender 
huevos y gallinas. En Andalucía re- 
cova es cubierta de piedra ó fábrica 
para defender del temporal, adjetivo 
es re-cov-eco ó revueltas de una ca- 
lle, como también cuéb-ano, y con- 
cov-ado por hundido (los oíos, Berc, 
S. Dom , 540). En Álava gova es gruta, 
caverna, con el cambio euskérico de 
fc y ^, que hallamos en a-gob-iar, ago- 
bi-o, ó sea formar arco agachán.dose. 
En eúskera koba, kopa, kuba, kupa es 
tema que indica lo profundo y hueco: 
kope, kop-eta el cráneo, koba, kuba, 
kopa la cuba, kopa el hueco de un ár- 
bol, gop-or vaso, que tiene gop-, ko- 
pa-tu y gu-bi-atu encorvar, koba-du 
hacer una cavidad, gup-el cado, kop- 
-or copa, kub-en puchero, kob-ain, 
kop-oin colmena, gub-io fauces,'gob- 
-eratu revolverse (Cfr. Copete). Claro 
está que el covus de Varron y existen- 
te en las inscripciones españolas, del 
cual salió el cavus literario, deriva 
del eúskera, como cub-are, yel mismo 
tema existente en las demás indo-eu- 
ropeas, como veremos en mi obra El 
Lenguaje. Cueva salió de ese covus 



COB 



- 267 - 



COC 



latino-hispano y del koba eúskaro 
que ya estaba en casa. Cob-arde ó 
cob-ardo es él gallina, el que se enco- 
ge y acurruca de miedo. Cuéb-ano de- 
riva de cobo, que vale lo mismo en 
Galicia, conforme al refrán: «San 
Cristobo, c'o seu cobo» (Cfr. Cuba). 

Cobrar. 1, 1, 2 donde cobrase eter- 
no nombre y fama.— 3, 9 Con esto co- 
bró a su parecer tanto animo, que — 
13, 41 ha de boluer á reynar, y a co- 
brar su Reyno, y cetro [no hace falta 
recobrar por haber puesto boluer].— 17, 
63 cobrar mi hazienda.— 17, 64 acudió 
a cobrar de Sancho Pan^a.— 21, 82 
Mas auiales cobrado tal aborreci- 
miento don Quixote por la passada 
burla, que.— 21, 85 se cobre nombre, y 
fama.— 27, 128 de cobrar en algún 
tiempo, el bien que en aquel instante 
auia perdido.— 28, 135 torné algún 
tanto a cobrar mis perdidos espíritus. 
— 29, 142 y hazer que cobre neuos 
bríos, y fuerzas vuestra desmayada 
esperanpa.— 29, 145 a cobrar cierto di- 
nero.— 35, 185 fue tanto el temor que 
cobró. — 39, 204 tanto era el miedo que 
auian cobrado a nuestra armada.— 44, 
238 que sobre cobrar mi hazienda, me 
quiere matar [ademas de quitarme 
mis cosas].— 51, 269 pues le auian de- 
xado a su hija con la joya, que si una 
vez se pierde no dexa esperan9a de 
que jamas se cobre, n II, 1, 3 auia ya 
cobrado el juizio perdido.— 11, 39 el 
diablo se ha llenado al ruzio... yo le 
cobrare [recobraré].— 27, 104 con esto 
cobraua crédito inefable.— 55, 212 ni 
he tenido lugar de hazer cohecho, ni 
de cobrar derecho.— 59, 224 con cuyo 
refrigerio cobraron aliento los espíri- 
tus desalentados.— 63, 246 las joyas, y 
dineros quedauan en el enterrados: 
poro que con facilidad se podrían co- 
brar [recobrar].— 65, 252 cobrar nue- 
uos brios para nueuas pendencias. || 
I, VI cobrar buena fa(ma) [alcanzar]. 
II II, I mis heridas... donde se cobra- 
ron [se recibieron]. 



Etim. Ant. y en Cervantes por ad- 
quirir, alcanzar, hoy entre cazadores 
cobrar la pieza; de re-cobrar, de re-cu- 
perare. También pudiera venir de 
co(m)parare por usarse mucho la pre- 
posición C0-; de modo que comprar 
fuera derivación de época posterior. 

C«bre. II, 19, 71 que hazen pare- 
cer oro al cobre. || I, vn la plata, esta- 
ño, y cobre. 

Etim. De cuprum = v-ú-upoz = Chi- 
pre; aes Cyprium le llamaron los ro- 
manos desde que en 57 antes de J. C. 
ocuparon la isla, famosa ya por este 
metal en la Odisea (1, 184). 

Cobr-o, posv. I, 35, 185 que la pu- 
siesse en cobro [en salvo]. || II, 17, 61 
V. m. señores se pongan en. cobro. — 
53, 202 que en dos paletas las despa- 
chará, y pondrá en cobro. 

Etim. De cobr-ar. 

Cocer. I, 2, 7 del mal remojado y 
peor cozido bacallao.— 17, 62 cozien- 
dolos un buen espacio, hasta que le 
pareció que estaua en su punto, jj II, 
13, 45 en otras casas cuezen habas, y 
en la mia a calderadas [refrán que 
hoy suele decirse en todas partes cue- 
cen habas, y en la mia..., y se aplica al 
que habla mal de las cosas de otro ó de 
otro pais; ó cuando, como aquí, al oir 
miserias ajenas, quiere uno dar á en- 
tender que también le tocan á él. En 
Hernán Nuñez: «En cada casa cuezen 
habas, y en la nuestra á calderadas»]. 
—25, 94 No se lecozia elpan a don Qui- 
xote... hasta oyr y saber las maraui- 
llas [expresión proverbial, originada 
de la impaciencia de los horneros, 
cuando ven que tarda en cocerse el 
pan. «Al bueno de mi amo no se le 
cocia el pan» (Gusm. de Alfar, t. 1, 1. 2, 
c. 6].— 33, 130 y á quien cueze y amasa 
no le hurtes hogaza [en Nernan Nu- 
ñez «al que cuece y amasa...», al que 
anda de ordinario en un negocio no 
se le engaña fácilmente].— 45, 171 el 
diablo que todo lo añasca, y todo lo 
cueze, hizo que. jj I, vi Mas si el pan no 



coc 



— 268 



COC 



Se te cue(ce) | Por yr a manos de idio- 
(tas) [Si te das prisa y no sosiegas 
hasta, si escribes para idiotas críticos, 
no para Jos biie{nos), verás en seguida 
cómo dicen que no das pie con bola, 
que en nada aciertas]. 

Etim. De coquer-e. 

Coc-ido. II, 44, 168 yo tengo de ser 
de Dulcinea, cozido, o asado [de to- 
dos modos, metáfora culinaria traída 
por el asado, de así y asá contamina- 
do con osar]. — 49, 184 unas manos co- 
zidas de ternera.— 59, 226 están cozi- 
das con sus garuangos, cebollas y to- 
zino. 

Etim. De coc-er. 

Coc-ina. II, 32, 126 muchos mo90S, 
o por mejor dezir picaros de cozina. 

Etim. De coqu-ina, coc-er. 

Cocinero. 1, 10, 32 andando... por 
las florestas, y despoblados, y sin co- 
zinero. || II, 20, 74 los cozineros y cozi- 
neras passauan de cincuenta. 

Etim. De cocin-a. 

Coco. II, 29, lió mira quantas feas 
cataduras nos hazen cocos [«en len- 
guaje de los niños vale figura que 
causa espanto» (Cov.] —51,96 Es coco 
de los carniceros [la presencia del 
Gobernador]. 

Etim. Coca es la cabeza: «no diga la 
boca por do pague la coca», golpe en 
la misma con los nudillos, en Aragón 
torta, tarasca. Coco es cabeza pelada, 
fantasma para meter miedo á los ni- 
ños: «que viene el coco, y se come á 
los niños que duermen poco»; díjose 
por el burujo que se forma cubrién- 
dose la cabeza con una tela, forman- 
do como una cabeza, como buru-jo 
dimin. de buru cabeza. Ademas coco 
es gesto y mueca para amedrentar, 
como las hace el que hace de coco, 
«parecer ó ser un coco» ó ser muy feo, 
«hacer el coco», «hacer cocos»; la 
cuenta de rosario, el fruto del cocot- 
-ero por su forma de calavera, el gu- 
sano por lo mismo, coc-osas habas 
(Gusni. de Alfar, pte. 1, 1. 2, c. 1), en 



Barcelona torta. En Navarra meten 
miedo á los niños con «la calavera 
en coqu-is», es decir pelada como co- 
ca ó coco, -is modal euskérico. Es el 
eúskaro ko alto y saliente convexo, 
que repetido da koko todo lo muy es- 
férico, cabeza pelada, huevo, insecto 
careta, por ser todo superficie huera, 
cabeza pelada = koko-mots, bobo = 
koko ó kokoko,por las muecas como 
de careta, koka flan, queso, hierro en 
espiral del huso, coscorrón, kok-aratch 
bellota, kok-el cacerola, kok-eta tron- 
cho, kok-or cima, koko-s disfrazado, 
koko-ts hocico, barba, pescuezo, cáliz 
de flor, etc. Derivados: coca-cho cos- 
corrón, coe-ar, coc-ote = cog-ote, 
a-oogot-ar = a-cocot-ar Arag , des-co- 
gotar, cocot-udo ó tenaz, cogot-udo, 
cocón en Navarra, como coco para 
amedrentar, co-qu-era en Álava co- 
mo coca por cabeza, en Aragón huevo 
cóncavo y» talla, coqu-eta ó golpe con 
los nudillos ypalmetada, que en Ala- 
va es encacho y en Santander coquet- 
•azo, coca en Aragón, Navarra y Ala- 
va por confites y golosina, descocar, 
descoc-o, descocado, sin vergüenza, 
como descarado y des-fachatado. co- 
qu-ito ó ademan, coc-ona en Aragón 
por nuez vana, en Asturias coqu-e por 
golpe en la cabeza, posv. de cocar, 
cóc-ora testarudo, cocor-ote por cabe- 
za, es-coc-ar en Álava por desterro- 
nar, y des-cocotar por desnucar y por 
arrancar del tallo la mazorca de 
maiz, cocot en Titaguas empanada, 
cocu-yuelo en Baena (128) por cerviz, 
al-coc-arras por muecas, gestos en 
H. Nuñez: «A bien te salgan, hijo, tus 
barraganadas, el toro estaua muerto, 
y haziale alcocarras con el capiro- 
te desde Jas ventanas» {al- arábigo, 
•arra, barraganadas = valentías). Va- 
riante con « es cuca en Álava lo mis- 
mo que su derivado cuc ar-acha, co- 
mo coco gusano, cuquera por gusa- 
nera en Aragón, cuc-ur-ucho como 
coc-or-ote, cuc-aña por la punta adon- 



I 



GOC 



— 269 — 



COC 



do hay que subir, cuc ar ó guiñar, 
muequear: «Al cuco no cuques, y al 
ladrón no hurtes» (H. NuÑ.), cuco ó 
hábil para entender y dará entender 
por señas, cuqu-ería, en Árag. cuc- 
-azo golpe en la cabeza, cogujon 
troncho de berza, boñiga, etc. {-oii, -j 
diinin), cogu-j-ada ó alondra moñu- 
da: «Acertado le ha Pedro á la cogu- 
jada, que el rabo lleua tuerto»' (H. 
NuÑ), en-cucar: «San Lucas, por qué 
J10 encucas? Encucas quiere decir be- 
ues» (id.), del cerrar un ojo y hacer 
visajes al beber, en el alto Aragón 
cucut el juego del escondite, como cu- 
car esconderse en J. del Encina (250), 
cuco de luz = luciérnaga, cuca ce- 
bollera = grillo real, cuca vinatera 
= corraleja, en otros puntos de Ara- 
gón cucut por abubilla y cornudo. 
A-coqu-in-ar es diminutivo, del ame- 
drentar con cocos; becoquín de be- 
■koki frente. Cogollo, acogoll-ar, des- 
-cogoU-ar: de kuku-la cosa agachada, 
en vuelta formando koko,kukulu mut- 
chu = cogollo pelado, -la, -lu de agen- 
te. En ant. gasc. cogolha, fr. cagouille 
por voluta del espolón del barco y 
caracol, lat. cucuUus por cogulla y 
cucurucho (Juvenal). En Berceo (S. 
Mili. I, 27) cogolla por cerro, collado. 
En Plauto cuculus es cobarde, por lo 
que se aplicó al cucú ó causa de que 
abandona por pereza sus huevos para 
que los incuben otras aves. Ahora 
bien kukula vale agachado, acoqui- 
nado. Cucl-illo del vulgar latin ciicü- 
lus = cuclus ó directamente del etís- 
karo. En el alto Aragón cucullo es el 
cogollo, cucullada la cogujada, cucu- 
lladera mujer entrometida; en gall. 
a-cugular colmar, cesta acugulada, 
a-cugul-o colmo. 

Cocodrilo. II, 39, 149 y a el [con- 
vertido] en un espantoso cocodrilo. 

Etim. De crocodilus = xpoxóíeiXog; 
vulgar crocodilo. 

Cuche. I, 8, 25 Detras dellos venia 
un coche.— 22, 225 llegó á la venta un 



coche con algunos hombres de a ca- 
uallo. II II, 36, 141 tengo determinado 
que andes en coche..., porque todo otro, 
andarles andar a gatas [crítica del abu- 
so de los coches en España por aque- 
lla época. Según Méndez Silva en su 
Catdloffo Renl fia España (fol. 145), ese 
vio en España el primer coche en el 
año de 1546»; según Vanderhamen, 
historiador de D. Juan de Austria, fué 
el que trajo en 1554 Carlos Piibest, 
criado del Emperador. El 1611 salió 
pragmática acerca de los coches, pro- 
hibiéndolos en general].— 48, 181 que 
entonces no se usauan coches, ni si- 
llas, como agora dizen que so usan. 
[Desde 1578 al 1626 dice Pellicer que 
se dieron seis pragmáticas acerca del 
abuso de los coches x ara conienerlo, 
pero sin lograrlo.]— 50, 192 tengo de 
ir a essa Corte, y echar un coche co- 
mo todas, que la que tiene marido 
Gouernador muy bien le puede tiaer, 
y sustentar. 

Etim. Del fr. coche, del al. kutsche. 

Coche. II, 8, 27 deue de andar mi 
honra [en la historia] a coche acá cin- 
chado [«Andar a coche acá, cincha- 
do» (H. NuÑ.). La interj. coche! para 
llamar al cerdo. Cinchado dicen los 
porqueros al cerdo que tiene una 
gran lista blanca que le abraza el lo- 
mo y vientre á modo de cincha. Sa- 
bido es que nunca caminan derecha- 
mente y que el porquero tiene que 
volverles al camino diciendoles coc/ie.' 
acá, cinchado! Así .temía Sancho que 
llevasen su honra los historiadores 
de un lado para otro, al estricote, aqui 
y alli, barriendo las caUes] . 

Etim. Cocho en Navarra, Álava, As- 
turias, Galicia, y ant. en Castilla, hoy 
gocho, es el cerdo, en Berceo cucho 
{Duel. 197): del eúskaro kucha = sucie- 
dad, mancha, kuchatu = manchar, 
contagiar, kucha = moechari, kocha = 
macho de los aniniales superiores. 
No se da etimología aceptable; algu- 
nos dicen que de algún sonido ono- 



coc 



— 270 — 



COH 



matopéico, que sirviera para llamar- 
le. Pero todos los nombres nacieron 
así, según mi teoría, y efectivamente 
kuch! vale sucio! y tal es el «á perro 
viejo no hay cus-cus», que no hay que 
llamarlo, porque él se sabe venir. 
«Coch coch para acariciar al cerdo», 
dice Torres Fornes {Voces aragonesas). 
En Eúskera kuz es el nombre del pe- 
rro en vocativo, ó koch. Cochino, co- 
chin-ería, cochin-ada, cochin-ear, co- 
chi-tril^cochi-quera, de kera = que- 
darse, coch-ambre por cosa puerca, 
grasienta, cochambr-ería (-mbre de 
lu-mbre), coch-astro ó javato, cuz-me- 
na por taparrabo {Baena 442). El pe- 
rro ó cuz-cuz es gos en Valencia, dim. 
gos-et, gosque, «de gox que mord y no 
lladra, de aquex te guarda». De aquí 
goz-que (Lope de Rueda, 21), <'el galgo 
á su paso camina más, el gosque tro- 
tando quédase atrás» (Hern. Nuñ.), 
dim. gozqu-ejo. ant. cast. cucho ^= pe- 
rrilla, cachorro. En it. cuccio, sic. 
guzzu, prov. goz, gossa, cat. gos, ilir. 
kutze = perrillo, húngaro kuszi, pg. 
gozo, ant. fr. gous. Cucho por estiér- 
col y cocho = gocho por cerdo y cu- 
cha por perrilla y gozque tienen el 
mismo origen. En fr. coche = sucio, 
coch-on = cerdo, húngaro kotza y en 
ilírico kutsitza = sucio. El coch-orro 
se dijo por gustar de la suciedad, y la 
cochin-illa por su forma parecida á 
la del cerdo, «cerdos de San Antón». 
«Quien ara y no cMcfto (estercola), con 
sus manos lucha» (Hbbn. Nuñ.). En el 
alio Aragón cuchi-vache es cuchitril, 
cuch ar-eta el renacuajo, en Argenti- 
na cuz-co = perro pequeño ladrador, 
cuz! cuz! En Honduras coch-on y co- 
cheche valen afeminado, y cuche el 
cerdo; en Galicia cuche! al cerdo, cu- 
cho tornero, perro, cocho cerdo, sitio 
donde duermen el perro, el cerdo. Ja 
liebre, de donde cochitril, cuchitril. 

Coch-ero. II, 11, 38 Carretero, co- 
chero, o diablo, ó lo que eres. 

Etim. De coch-e. 



Codicia. I, 20, 76 como la cudicia 
rompe el saco [refrán, en H. Nuñez: 
«Codicia mala saco rompe»]. — 41, 222 
jamas se vee harta su codicia. |J II, 13, 
45 y 36, 142 la codicia rompe el saco. 

Etim. De cupiditia, cup-idus =■- de- 
seoso, cup-ere = desear. 

Codiciado. II, 65, 252 persona 
para ser codiciada, seruida, y esti- 
mada. 

Etim. De codici-ar. 

Codici-ar. 1, 14, 50 no codicio las 
agenas [riquezas]. 

Etim. De codici-a. 

Codicilo. II, 7, 25 V. m. ordene su 
testamento con su codicilo. 

Etim. De codicillus. codex =^ códice. 

Codicioso. I, 27, 121 era un poco 
codicioso el mancebo.— 42, 228 codi- 
ciosos del gran tesoro de hermosura, 
que en aquel castillo se encerraua. || 
II, 1, 3 hizo sospechoso al Retor; co- 
diciosos y desalmados a sus parien- 
tes. — 36, 142 el Gouernador codicioso 
haze la justicia desgouernada.— 63, 
247 los dos Turcos codiciosos é inso- 
lentes. 

Etim. De codici-a. 

Codo. I, 8, 25 Aqui... podemos her- 
mano Sancho Panpa, meter las manos 
hasta los codos, en esto que llaman 
auenturas.— 31, 152 que me lleuaua a 
mi mas de un codo [de alta]. i| II, 1, 6 
que tenia siete codos y medio de al- 
tura. 

Etim. De cub(i)lus, de cub-are = 
echarse sobre el codo, echarse. 

Cohecliar. 11,38,147 quiso... gran- 
gearme la voluntad, y cohecharme el 
gusto. — 42, 159 otros cohechan. 

Etim. De co-actar-e = coactar, for- 
zar, ag-ere = llevar. 

Cohecli o, posv. 11,32, 126 Aconse- 
jariale yo que ni tome coecho, ni pier- 
da de derecho [«proverbio» (Cov.].— 
41, 153 no ay ninguno genero de oficio 
destos de mayor cantia, que no se 
grangee con alguna suerte de cohecho, 
qual mas, qual menos.— 49, 184 yo go- 



COF 



- 271 — 



COH 



uernaré esta ínsula sin perdonar, de- 
recho, ni llenar cohecho.— 55, 212 ni 
he tenido lugar de hazer cohecho, ni 
de cobrar derecho. 

Etim. De cohech-ar. 

Cofia. II, 44, 168 O que de cofias 
te diera. 

Etim. Del cofea, que se halla en 
Fortunato, obispo de Poitiers (s. vi), 
del ant. al. kupphya, al. Kopf = ca- 
beza; it. cuffia, fr. coiffe. 

Cotrad-ía. I, 21, 88 muñidor de 
una cofradía.— 47, 252 También vos 
Sancho, soys de la cofradía de vues- 
tro amo? [estáis tan loco como él]. — 
73, 276 si es que ha de entrar en esta 
cofadria [pastoril]. 

Etim. De cofrad-e, del ital. co + fra- 
te ó frá, frater = hermano. 

Cofre, I, 35, 186 vio sus cofres 
abiertos. || 11, 26, 102 llenas mis caua- 
llerizas, y mis cofres, y sacos de in- 
finitos cauallos, y de innumerables 
galas. 

Etim. Del ant. fr. coffre, de xó^tvog 
según se cree. 

Coíre-cillo. I, 41, 217 boluia car- 
gada con un cofrezillo lleno de escu- 
dos de oro. 

Etim. De cofre. 

Coger. I, 4, 11 donde pueda coger 
el fruto de mis buenos desseos.— 15, 
53 cogiendo a los dos en medio, co- 
mentaron a.— 31, 153 ay sabio destos 
que coge a un cauallero andante dur- 
miendo en su cama, sin saber como, ó 
en que manera amanece otro dia mas 
de mil leguas.— 31, 154 temia no le 
cogiesse [en mentira] su amo a pala- 
bras.— 32, 157 el qual coge uno destos 
libros en las manos.— 33, 162 que en 
cogiéndola en la primera desembol- 
lura, la ha de quitar la vida.— 34, 177 • 
con las razones de Lotario, porque le 
cogieron en tiempo, donde menos las 
espei-aua oyr.— 39, 204 de no coger en 
el puerto toda la armada Turquesca. 
-41,215 andauan cogiendo la fruta. 
II II, 11, 37 coja las riendas a rozinan- 



te.— 12, 43 contándose las historias de 
sus amores, que a buen seguro que les 
ha de coger el dia en ellas.— 18, 67 
desseo coger a v. m. en un mal latin 
continuado, y no puedo, porque se me 
desliza de entre las manos como an- 
guila.— 24, 94 que si la vejez os coge 
en este honroso exercicio.- 28, 108 co- 
mo el palo con que te dieron era largo 
y tendido, te cogió todas las espaldas, 
donde entran todas essas partes que 
te duelen, y si mas te cogiera, mas te 
doliera. — b4, 134 con el temor les co- 
gió el silencio. 

Etim. De colli(g)ere, legere= coger; 
perdióse la g, *collier, como en pg. 
colher, it. cogliere, fr. cueillir, prov. 
colhir. 

Cog:-ido. I, 16, 58 cogidos los cabe- 
llos en una aluanega de fustán.— 49, 
258 Ha, dixo Sancho, cogido le tengo. 

Etim. De cog-er. 

Cog-ote. I, 16, 56 llana de cogote 
[«Descogotados, los que no tienen co- 
gote, como los Asturianos» (Cov.); 
«Los Asturianos no tenían coquote» 
(Pie. Justin. 359, 60, 1].— 26, 117 Y en 
tocándole al cogote. 

Etim. Del eúskaro kok-ote, kok-o = 
cráneo, cabeza, en Aragón coc-ote, 
coc-a = cabeza. (Cfr. Coco.) 

Cohete. II, 41, 156 por estar el ca- 
uallo lleno de cohetes tronadores [«el 
cañuto de papel, reforzado con mu- 
chas vueltas, que tiene dentro pólvo- 
ra, y un solo respiradero, por donde 
prende el fuego, y se abre con true- 
no» (Cov.]. 

Etim. Del fr. queueté — que tiene 
cola ó queue. 

Cohonder. I, 25, 107 por auer 
buelto por aquella mi señora, que 
Dios cohonda [maldición: «muchos 
maestros (peluqueros, etc.) cohonden 
la novia» (Dial, de las Jevg.), «lo que la 
vejez cohonde. no hay maestro que lo 
adobe» (Santillana), «ya s'adoban, ya 
cohonden» (Canciotiero general de Se- 
villa del 1534, fol. 93): es, como se vé, 



COI 



— 272 



COL 



lo opuesto (le adobar, que vale mejo- 
rar, y así cohonder vale empeorar, 
eclia*' d perder, corromper, gastar inia 
cosa]. 

Etim. De fiindere = verter salieron 
fundir y hundir; pero contaminada 
la raiz latina con la euskérica onda. 
echar á perder, abimer, resultaron 
varias formas mixtas. A-hond-ar = 
a-fond-ar, co-hond-ido, «Asi nunca 
tus mastines veas cohondidos de ra- 
biosa e incurable dolencia» (L. Rue- 
da), za-hondar, so-fonder {Alex. 1565), 
so-fondado por hondo (id. 1758, 2093), 
sondar, sond-a, sond-ear. 

Coima. I, 16, 59 desde el punto 
que entró su coyma. 

Etim. Del portugués coima, cooima, 
cooymha,coomha, cooma (F. de Beja, 
p. 461, 469, 529, 470, 477, 519, 461, 473, 
476), donde vale calumnia, multa, 
como calomia, colomia(F. Juzgo), co- 
loiuiado {Alex. 122). Coima vino de 
calumnia y significó falsa acusación, 
objeto de ídem, pena, multa, «satisfa- 
930, multa ou pena» (Sta. Rosa de Vi- 
TERBO), y por ser objeto de acusación se 
aplicó á la «mujer del mundo», que 
dice Hidalgo, en la Germanía. 

Coj-ear. I, 5, 16 del pie que coxea- 
ua mi señor [donde estaba su mal].— 
32, 159 y quiera Dios, que no coxeeys 
del pie que coxea vuestro huésped don 
Quixote [no tengáis el mismo defec- 
to].— 34, 175 quando ven a las amas, 
echar tras pies no se les da/ nada a 
ellas, de coxear [faltar]. || II, 13, 45 
pero no coxea del pie de la crudeza. 

Etim. De coj-o. 

Coj-in. I, 23, 92 un coxin, y una 
maleta asida áel. 1| 11,40, 151 en unas 
ancas de tabla sin coxin ni almohada 
alguna. 

Etim. De coj-as, de cox-a, por servir 
para apoyarlas. 

Cojo. I, 21, 84 Que pie sacaste cojo. 
—50, 265 como andays vos estos dias 
de pie coxo? [á la cabra]. || II, 8, 29 
endereza los coxos, y da salud a los 



enfermos.— 24, 94 lleno de heridas, y 
estropeado, o coxo. 

Etim. De coxe(m) coxo coxonis = 
qui crassis praeditus est coxis, apli- 
cándose el vocablo á todo el que an- 
da así; cat. coix, pg. coxo. Coja ant. 
por corva, de coxa, coj-era, coj-ear, 
coj-ez, coji-tranco de «á trancas y ba- 
rrancas» ó pasos largos. «Catax dicit- 
tur quem nunc coxonem vocant» (No- 
nius . 

Tola. 1, 27, 120 una cola ruzia, o 
roxa de buey. -52, 275 El que a cola 
dexó los Amadises [dejó atrás, á la 
cola ó zagaj. \\ II, 2, 9 Aun la cola fal- 
ta por dessoUar [aun queda mas y lo 
mas difícil]. — 10, 36 cerdas de cola de 
buey bermejo.— 19, T2 vos lleuarades 
el primero en licencias como lleuas- 
tes cola [hubierais sido el primero en 
el grado de licenciado, en vez de que- 
dar el último: en los Orgatios de Lope 
se falla: «Serijo iv^o/- y Mochales co- 
?a»].— 19, 72 haciéndole tiras los fal- 
damentos como colas de pulpo [se 
emplea esta expresión ó la de «rabos 
de pulpo, cuando alguno trae el man- 
teo desarrapado por bajo y lleno de 
lodos» (Cov.), en Hita (1090^) mauos], 
—37, 143 que en mi tierra faldas, y 
colas, colas, y faldas todo es uno.— 
61, 236 y aleando uno de la cola del 
ruzio, y el otro la de rozinante... y 
apretando las colas. 

Colada. I, 20, 81 Pero vaya, que 
todo saldrá en la colada [metáfora 
del colar la ropa con lejía, que hace 
salir hasta las manchas en que no se 
había reparado (Cfr. I, 22, 92]. ¡' II, 32, 
123 yo haré que las donzellas os lauen, 
y. aun os metan en colada, si fuere 
menester.— 34, 141 y todo saldrá en la 
colada del Gouierno. 

Eti>n. De col-ar. «La legia que se 
hace para limpiar los paños de lienzo; 
y de alguna cosa que parece se deja 
sin advertir y castigar suelen decir: 
Todo saldrá en la colada» (Cov.). 

Colambre. II, 54, 206 gran des- 



COL 



— 273 — 



COL 



pertador de la colambre [por coram- 
bre; despertar la colambre es llamar á la 
sed, excitar el deseo de beber]. 

Etim. Por cor-ambre, de *coriamen, 
de corium = cuero, donde se echa el 
vino. 

Colar. I, 22, 89 una canasta de co- 
lar. 

Etim. De colare. 

Colcha. I, 16, 56 y un colchón que 
en lo sutil parecía colcha, [«cober- 
tura de cama labrada y pespuntada 
con embutidos de algodón» (Cov.]. || 
II, 48, 179 cubierto de arriba abaxo 
en una colcha de raso amarillo. 

Etim. De culcita; ant. colcedra, co- 
zedra, de culcitra. 

Colch-ado. I, 27, 120 un birretillo 
de lien(;jo colchado. 

Etim. De colch-a. 

Colch-on. I, 16, 56 y un colchón, 
que en lo sutil parecía colcha. || II, 4, 
13 como si fuera sobre quatro colcho- 
nes de pluma.— 51, 197 recrear el 
cuerpo entre sabanas de olanda, so- 
bre colchones de pluma.— 53, 203 trin- 
cheense las calles con colchones. 

Etim. De colch-a. 

Colegial. II, 23, 86 una beca de 
Colegial de raso verde. 

Etim. De colegi-o. 

Colegio. II, 47, 175 alia las ollas 
podridas para los Canónigos, o para 
los Retores de Colegios. || II, in quería 
fundar un Colegio. 

Etim. De col-legiu-m, col-ligere = 
reunir, legere = escoger. 

Colegir. I, 3, 5, coligiendo por su 
huyda su miedo.— 36, 188 según se 
puede colegir por su habito, ella es 
monja, o va a serlo.— 46, 248 porque 
luego coligió de todo en todo, la sig- 
nificación de ella. 

Etim. De col-ligere = reunir, lege- 
re = escoger. 

Cólera. I, 4, 13 encendido en cole- 
ra.— 6, 18 para purgar la demasiada 
colera suya [de los libros, cólera por 
encono en el decir, y por bilis que 



purgar; el uno es efecto de la otra, se- 
gún el sistema médico antiguo]. — 7, 
21 porque se le encendía la colera. 
—22, 94 ya puesto en colera.— 31, 155 
encendiosele la colera. — 45, 243 pues- 
ta la colera en su punto. 

Etim. De yoX-épa., yoX-'q = bilis. Co- 
lér-ico, en-coler-izarse, coler-ina. 

Colér-ico. I, 9, 29 fue el colérico 
Vizcayno.— 25, 115 No estoy tan loco, 
mas estoy mas colérico. |' II, 1, 6 pun- 
toso, y colérico en demasía.— 29, 111 
don Quixote mohino, y colérico le 
djxo. 

Etim. De coler-a. 

Col-eto. II, 23, 101 un coleto hecho 
pedamos que sobre si traia [traje, in- 
terior de ordinario, como jubón con 
mangas y faldas, usado entonces en- 
tre militares, hoy entre arrieros en al- 
gunas provincias, y era á menudo de 
ante].— 38, 199 un coleto acuchillado 
le sirue de gala, y de camisa. 

Etim. De col-a, como col-eta. Por lo 
basto de la tela se llama todavía co- 
letón en Venezuela la tela basta de 
estopa. 

Colg-ado. I, 8, 27 todos los cir- 
cunstantes estañan temerosos, y col- 
gados de lo que auia de suceder [co- 
mo suspenso, se dijo por no estar bien 
asentada la mente del que duda].— 11, 
34 el segundo zaque, que porque se 
enfriasse el vino, le tenían colgado de 
un alcornoque.— 16, 58 una lampara, 
que colgada en medio del portal ar- 
día. —18, 68 Estaua Sancho Pan(,^a col- 
gado de sus palabras, sin hablar nin- 
guna [coiwo pendiente, susjjenso, por lo 
atento].— 27, 126 colgado de sus pala- 
bras.— 43, 234 a no quedar colgado del 
bra(?o. — 46, 244 en quien tenia siem- 
pre puestos los ojos, y traia colgada 
el alma [por su amor pendía su alma 
de él, pero gráficamente como lo col- 
gado que se mueve en el colgador]. || 
II, 20, 74 las liebres ya sin pellejo, y 
las gallinas sin pluma, que estauan 
colgadas por los arboles...; colgados 



18 



COL 



- 274 — 



COL 



de los arboles.— 23, 86 de verme pen- 
diente, y colgado de la soga.— 62, 237 
de su boca andauan como colgados 
todos los..., y todos quantos le oían. 
Etim. De colg-ar. 

Colear. I, 27, 120 una cola... de 
buey, donde el ventero tenia colgado 
el peyne, || II, 13, 46 y esta bota col- 
gando del arzón de la silla.— 35, 140 
don Quixpte se colgó del cuello de 
Sancho, dándole mil besos en la fren- 
te, y en las mexillas.- 38, 146 de cuyos 
pasos pende, y cuelga todo el remedio 
de mi desgracia.— 41, 154 como no te- 
nia estriuos y le colgauan las piernas. 
—46, 172 colgñ el tahali de sus ombros. 
—49, 185 colgándoos yo de una pico- 
ta, o alómenos el verdugo por mi 
mandado. 

Etim. De col-locare, locare = poner 
en un lugar ó loc-us. 

Colmado. I, 19, 75 viendo que el 
prado, donde estañan, estaua colma- 
do de uerde y menuda yerua.— 49, 261 
ni todos los otros caualleros auentu- 
reros, de que están colmadas las his- 
torias.— 51, 269 este sitio se ha conver- 
tido en la pastoral Arcadia, según está 
colmado de pastores y de apriscos. || 
II, 21, 79 de bonissima ventura, y para 
que la tenga colmada.— 42, 160 tus 
premios colmados. 
Etim. De colm-ar. 
Colm-ar. I, 42, 228 cólmese vues- 
tro desseo, de todo el bien que acer- 
tare á dessearse. || II, 18, 69 las llenó, 
y colmó [las alforjas] de lo mas ne- 
cessario, que lo pareció. || I, ii ofrez- 
can partos al mundo, que le colmen 
de marauilla y de contento. 
Etim. De colm-o, de culmus. 
Colm-ena. 1,28, 133 el número 
del ganado mayor, y menor, el de las 
colmenas. || II, 49, 184 la gente valdía, 
y perezosa es en la República lo mos- 
mo que los zangaños en las colmenas. 
Etim. De colm-o ó pirámide de pa- 
ja, etc., en que so hacían. 

Colmillo. II, 34, 132 un desmesu- 



rado jauali, cruxiendo los dientes y 
colmillos. 

Etim. De col(o)melli (S. IsiD. 11, 1) 
ó col(u)mellos, de col-u-mella, dens 
columellaris, dim. de columna. 

Colmlll-ndo. II, 34, 132 el colmi- 
lludo jauali. 
Etim. De colmill-o. 
Colmo. I, 33, 162 Podré yo dezir, 
que está colmo [colmado] el vazio de 
mis desseos. 
Etim. De colma-r. 

Coloc-ado. II, 12, 43 aunque los 
daños que nacen de los bien coloca- 
dos pensamientos [del amar].— 28, 110 
o promessas mal colocadas [hechas á 
quien no las merecía]. 
Etim. De coloc-ar. 
Colocar. I, 21, 86 por auer puesto, 
y colocado sus pensamientos en tan 
alta parte. 

Etim. De col-locare, loc-us = lugar; 
vulg. colgar. 

Colodra. 18, 65 de zoca en colo- 
dra [vaso de cuerno de buey despun- 
tado para ordeñar los pastores, y co- 
lodro calzado de madera; en Hernán 
Nuñez: «De qoco en colodrot>]. 

Etim. Colodra por cuenco y colo- 
dro por calzado de madera, y según 
aparece en el proverbio alguna vasi- 
ja, ó tal vez por la nuca, como colodr- 
-illo, por la forma cóncava, en Ara- 
gón colodr-on = porrazo con la ca- 
beza: parece ser el eúskaro golde, que 
vale surco, hueco hecho con el arado, 
de donde también re-gold-ar, regüel- 
d-o por las arcadas y vueltas, como 
gormar que viene del Eúskera y vale 
devolver hacia arriba (gora := arri- 
ba, e-ma-n, -ma = dar), del arar poua- 
ipocfT^Sov, Goldre o carcaj para las fle- 
chas, pg. coldre, es el mismo golde 
euskérico con r parásita, como en co- 
mitre de comitem. 

Colodr-ilio. I, 20, 76 ni donde es- 
tá essa boca, o esse colodrillo que di- 
zes. II II, 10, 34 por ventura tiene v. m. 
los ojos en el colodrillo, que no vee, 



I 



COL 



— 275 — 



COL 



que son estas las que aqui vienen. 

Etim. De colodr-a, por su parecido. 

Colona. I, 13, 44 ni de los moder- 
nos Colonas [familia nobilísima de la 
Roma moderna. Otón Colona fué 
electo Papa en 1405 con el nombre de 
Martino V; su familia era ya ilustre á 
principios del s. xiii; de las casas á 
que dio origen, salieron muchos Car- 
denales y personas notables. Próspe- 
ro Colona fué discípulo de Gonzalo de 
Córdoba y general de las tropas de 
Carlos V. Victoria Colona, mujer del 
Marqués de Pescara, el vencedor de 
Pavía, se hizo famosa por sus virtudes 
y letras y amor á su marido, y viuda 
se retiró á un Monasterio de Milán. 
Marco Antonio Colona mandó la es- 
cuadra pontificia en Lepanto. A su 
hijo Ascanio, cuya madre fué Doña 
Juana de Aragón, dirigió Cervantes 
la Galatea. Los Colonas fueron siem- 
pre del partido español y rivales de 
los Ursinos.] 

Coloquio. I, 3, 10 con la qual le 
passo el mismo coloquio [diálogo].— 
17, 61 en dulcissimos y amorosissimos 
coloquios.— 31, 151 y en tanto que es- 
taua en su menester, que coloquios 
passó contigo? 

Etim. De col-loqu-ium, loqu-i = ha- 
blar. 

Color. I, 8, 26 todo temeroso y 
acobardado, y sin color en el rostro. 
—18, 67 y a todos les dio sus armas, 
colores, empresas [á los caballeros. 
«Los colores con que son pintadas y 
esculpidas las armas y insignias de 
nobleza son cuatro. Colorido, que en 
Armería llaman gulas, Azul, azur: 
Negro, sable: y el color verde que se 
llama synapla» {Gnarcliola, 49 6].— 18, 
69 echo de ver en la color, sabor, y 
olor, que no era sangre, sino el balsa- 
mo.— 27, 127 solo pude aduertir á las 
colores.— 29, 139 el rostro se le cubrió 
de un color, que.— 34, 181 por dalle 
color de verdad.— 36, 191 don Fernan- 
do auia perdido la color del rostro 



[de ira|. -41, 213 y para assegurar su 
hecho, y dalle color, quiso.— 41, 224 y 
esto le auia sacado al rostro tales co- 
lores, que. II II, 10, 32 si muda las co- 
lores el tiempo, que la estuuieres 
dando mi embaxada.— 31, 120 Púsose 
don Quixote de mil colores [ruboii- 
zado de vergüenza].— 63, 244 se estre- 
meció, y encogió de ombros, y perdió 
la color del rostro. 

Etim. De color-em col-or. 

Colorado. I, 35, 183 un bonetillo 
colorado grassiento. — 46, 245 Paróse 
colorada con las razones de Sancho 
Dorotea [se ruborizó]. || II, 1, 1 un bo- 
nete colorado Toledano.- 23, 88 colo- 
rados los labios. 

Etim. De color. 

Color-ar. I, 40, 206 Que en propia, 
y sangre agena colorastes | El mar 
vezino, y arenoso suelo. 

Etim. De color; hoy color-ear. 

Columbrar. I, 21, 83 Lo que veo, 
y columbro, no es sino un hombre so- 
bre un asno pardo. || II, 49, 185 assi 
como columbro la justicia, boluio las 
espaldas. 

Etim. De lumbr-e, mejor que de co- 
lumen = cima, pues tiene n breve; y 
si se formó de éste, se contaminó con 
lumbre; colombres de columinom; en 
la Germanía columbres = ojos, co- 
lumbr-on ^ alcance de una mirada. 
«Columbrar, divisar una cosa de le- 
jos, que apenas se puede percibir lo 
que es» (Cov.). 

Coiniuiia. I. 15, 54 atado a una 
coluna de un patio. || II, 7, 25 la colu- 
na de las letras, y el vaso de las cien- 
cias.— 25, 97 Estas piernas abra90, 
bien assi, como si abra9ara las dos 
colunas de Hercules. 

Etim. De columna, colu-men = sus- 
tentáculo. 

Colaros. II, 29, 112. 

Etim. De xoXoDpoc, oúpá = cola, xóX-o; 
= truncado. 

Coll-ar. I, 22. 90 sus puntas y co- 
llar de hechizero [metáfora, por aña- 



COM 



276 — 



COM 



diduras].— 29, 141 un collar, y otras 
joyas.— 45, 243 en el collar del sayo. 

Etim. De cuell-o. 

Co-marca. I, 52, 271 por todos los 
lugares de aquella comarca. 

Etint. De marca en la acepción de 
región, límite. 

Combat-e, posv. I, 19, 74 el can- 
sancio deste combate. 

Etim. De combat-ir. 

Combnt-ido. II, 17, 59 hombre 
apercibido medio combatido [casi ven- 
cido]. 

Etim. De combat-ir. 

Combat-iente. I, 9, 29 de los dos 
valerosos y enojados combatientes. — 
47, 253 un millón de combatientes. 

Etim. De combatir. 

Com-batir. I, 3, 8 en los campos y 
desiertos donde se combatían [los ca- 
balleros, por el actual se batian, que 
es galicismo].— 5, 16 combatiéndose 
[él] con diez layanes.— 39, 204 sin es- 
perar ser combatidos. || II, 52, 199 dan 
campo franco á los que se combaten...; 
habilitándole para poder combatir 
conmigo. 

Etim. De batir. 

Comedia. I, 25, 113 los teatros 
de las comedias. — 33, 166 los oi en 
una comedia moderna.— 48, 254 las co- 
medias que agora se representan... 
ap:íi las imaginadas, como las de his- 
toria. [Esta larga tirada es evidente- 
mente contra las comedias y contra 
la doctrina expuesta en el Arte nuevo 
de hacer comediad de Lope, que fué el 
que introdujo la innovación. El Arte 
se imprimió en 1602, tres años antes 
del Quijote, en cuyos versos prelimi- 
nares la alusión al envidiado vate es 
maní fiesta. Véase interpretado estepa- 
saje en M. Pelayo {Id. estét. III, p.406). 
Las comedias imaginadas son las no- 
velescas ó novelas dramáticas, ej. la 
Comedia Selvafjia, la Comedia Serafina, 
Lisandro ij Boselia, la Celestina de Fe- 
liciano de Silva.]— 48, 255 comedias 
divinas [á lo divino, de cosas sagra- 



das]. — 48, 255 y aun en las humanas. 
II II, 10, 58 comedias alegres y arti- 
ficiosas. II II, m Embiando á V. Exce- 
lencia los dias passados mis Come- 
dias [«Ocho Comedias, y Ocho Entre- 
meses, Nuevos, Nunca Representados, 
Compuestas Por Miguel de Cervantes 
Saavedra. En Madrid 1615»]. 

Etim. Decomoedia ^y.tofiwSía.xüin-oc 
= festin, merendola y canto de ídem, 
wSr;, = oda, canto. 

Comedi-ante. I, 48, 256 los come- 
diantes tendrían cuidado de embiar 
las comedias a la Corte. 

Etim.De comedia. 

Comedida-mente. 1, 2, 6 hablar- 
le comedidamente — 23, 100 cortés, y 
comedidamente. || II, 12, 43 Don Qui- 
xote que se vio responder tan tierna 
y comedidamente. 

Etim. De comedido. 

Comed-ido. I, 22, 89 tan comedi- 
das razones.— 29, 142 que en todo era 
comedido, y cortés.- 37, 196 que siem- 
pre fue agraciada, comedida, y dis- 
creta.— 47, 253 un cauallero Christia- 
no, valiente, y comedido. II II, 12, 43 
con voz sonora y comedida. 

Etim. De comed-irse, de med-ir. 

Comedi-miento.I,13,44(a loque 
con tanto comedimiento se me pide). 
— 23, 101 con no menos comedimien- 
to.— 29, 142 y la abracó con mucha 
cortesía, y comedimiento. — 33, 168 y 
pidiendo perdón a Camila del mal 
comedimiento.— 37, 196 Muchas pala- 
bras de comedimiento, y muchos ofre- 
cimientos passaron entre don Quixo- 
te,ydon Fernando. || 11,31, 116 y huuo 
grandes comedimientos entre los dos 
sobre el caso.— 68, 261 si que en esta 
casa todo es cortesía, y buen comedi- 
miento. 

Etint. De comedi-rse. 
Come-dor. II, 59, 227 pintaos co- 
medor, y simple. 
Etim. De come-r. 

Comenda-dor. II, 34, 134 Los re- 
franes de Sancho Pan^a, dixo la Du- 



COM 



— 277 — 



COM 



quessa, puesto que son mas que los 
del Comendador Griego [Hernán Nu- 
ñez de Guzman (1473 ó 1488 t 1552), 
Profesor de Retórica y Griego en Sa- 
lamanca, por lo que se lellamó.6r/-íe(/o, 
así como Pwciano por ser de Vallado- 
lid, y Comendador por haberlo sido de 
la orden de Santiago. Su gran colec- 
ción de refranes se imprimió en Sala- 
manca 1555 y Lérida 1621]. || (Tit. 2 '' 
pte.) Comendador de la Encomienda 
de Peñafiel. 

Etim. De comenda-r, com-mendare, 
mandare = encargar. 

Comentario. I, iv lulio Cessar os 
prestara á si mismo en sus Comenta- 
rios. 

Etim. De comment-arium, com-men- 
tum, com-mentari, ment-em mens = 
la mente. 

Comento. II, 3, 12 assi deue de 
ser mi historia, que tendrá necessidad 
de comento para entenderlo. 

Etim-. De com-mentum, men-tem 
mens = la mente. 

Comenzado. I, 2, 4 dexar la co- 
mentada empresa.— 39, 202 yrse á aca- 
bar sus comentados estudios. !| II, 68, 
261 boluieron los dos a su comencado 
camino. 

Etim. De comenz-ar. 

Comenzar. I, 2, 4 comento a ca- 
minar.— o, 8 f'omen9aua á cerrar la 
noche.— 6, 19 Y pues comentamos por 
la Diana de Montemayor.— 17, 64 Y el 
acabar de decir esto, y el comentara 
beuer, todo fue uno.— 19, 72 comenta- 
ron a correr. — 20, 79 las auentui-as, y 
desuenturas, nunca comienzan por 
poco.— 24, 102 y el con este seguro, 
comentó desta manera [á hablar]. 

Etim. De cum-initiare, initiare = 
iniciar, in-i-tium =; comienzo, i-tus, 
i-re = ir. 

Comer. I, 3, 6 la mejor pie9a que 
comia pan en el mundo.— 10, 32 co- 
mieron los dos en buena paz y com- 
paña.— 11, 33 tan bien y mejor me lo 
comería yo en pie, y á solas.— 18, 70 



ni se me ha caydo [muela], ni comido 
de neguijón.— 33, 161 que dos dias ea 
la semana, y las fiestas fuesse Lotario 
a comer con el. 1| II, 5, 17 los escude- 
ros andantes no comen el pan de val- 
de [no viven sin trabajar]. —20, 77 la 
muerte, la qual tan bien come corde- 
ro como carnero. — 33, 130 rae? co- 
miesse las manos tres el oficio [erra- 
ta por tras].— Si, 133 le comió un oso. 
— 42, 158 Si una vez lo prouais San- 
cho, comeros heis las manos tras el 
Gouierno [metáfora del niño golo- 
so que se chupa los dedos].— 43, 161 
Come poco y cena mas poco [en Her- 
nán Nuñez: «come poco y cena mas, 
duerme en alto y vivirás», «declaran 
algunos cena mas poco». J. Sorapan 
(Sbarbi, III) lo explica diciendo que 
la comida de la tarde ha de ser mas 
copiosa (cena mas) que la del medio 
día, para la salud, y que se ha de dor- 
mir en piso alto, aereado].— 49, 187 
diez años ha, que son los mismos que 
a mi madre come la tierra [«todos 
los come ya la tierra» (Celest. act. 16, 
p. 63].— 59, 226 y la hora de aora es- 
tan diziendo, cómeme, cómeme, || I, vi 
Si bien se comen las ma(nos) | Por 
mostrar que son curio(sos) [desean con 
ansia, hambrean el parecer eruditos]. 

Etim. De com-e(d)ere, edere. 

Cometer. 1,4, 12 el mayor tuerto 
y agrauio, que formó la sinrazón y 
cometió la crueldad.— 10, 31 por mas 
homicidios que huuiesse cometido. — 
19, 73 que cometerá un gran sacrile- 
gio.— 22, 93 Quanto mas, que estos po- 
bres no han cometido nada contra 
vosotros.— 33, 165 del grande error 
que quieres cometer. || 11,63, 248 y lle- 
nen la pena de su culpa los insolen- 
tes, y atreuiílos, que la cometieron. 

Etim. De com-mittere, mittere = 
enviar. 

Comet-ido. I, 19, 71 pena del pe- 
cado cometiilo por v. m. contra la ur- 
den de su caualleria. 

Etim. De comet-er. 



COM 



— 278 — 



C051 



Cómico. I, 47, 254 el autor pueda 
mostrarse Épico, Lírico, Trágico, Có- 
mico. 

Etim. De xeBjaog. (Cfr. Coni^diu.) 

Coin-ida, posv., 1, 10, 32 su mas or- 
dinaria comida seria de viandas rus- 
ticas. — 10, 32 acabaron con mucha 
breuedad su pobre y seca comida.— 
32, 157 les aderezó una razonable co- 
mida... Trataron sobre comida... de la 
extraña locura. || II, 18, 67 y la comi- 
da fue tal, como don Diego auia di- 
cho en el camino, que la solia dar a 
sus combidados limpia, abundante, y 
sabrosa.— 28, 109 dos ducados ganaua 
cada mes, amen de la comida.— 67, 
258 Sanchica mi hija nos llenara la 
comida al hato. 

Etim. De com-er. 

Coia-ido. I, 23, 99 muerta, y medio 
comida de perros... una muía. || II, 7, 
25 el pan comido, y la compaiiia des- 
echa. — 9, 31 con esse alca^ai-, que le 
vea yo comido de perros.— 25, 96 le 
hallaron... comido de lobos.- 54, 207 
no ay pueblo ninguno de donde no 
salgan comidos, y beuidos.-59, 225 
después de comido échese a dormir. 
— 59, 225 y mas si caen los acotes so- 
bre un cuerpo mal sustentado, y peor 
comido.— 67, 257 y en castigar essas 
carnes, que vea yo comidas de lobos. 

Etim. De com-er. 

Comienzo, posv., II, 8, 26 al co- 
mienco deste octano capitulo. 

Etim,. De comenz-ar. 

Com-ilon. II, 2, 7 golosazo, comi- 
lón, que tu eres? -59, 227 ya que me 
llama comilón [dice Sancho por Ave- 
llaneda].— 72, 272 mas tenia de comi- 
lón, que de bien hablado. 

Etim. De com-er, como dormil-on, 
corril-on en Navarra, en Venezuela 
pedil-on, mordel-on, correl-on. 

Comisario. 1,22, 91 Señor Comis- 
sario. 

Eti%n. De com-miss-arius, com-mis- 
-sus, com-mittere = cometer, enco- 
mendar. 



Comisión. II, 44, 165 y si le fuera 
possible reuocarle la comission, y 
quitarle el Gouierno, lo hiziera.— 51, 
195 haziendole la burla ultima, que 
traia en comission de hazerle. 

Etim. De com-mission-em, com-mis- 
-sus, com-mittere = cometer, encar- 
gar. 

Cómitre. II, 63, 244 passose el Co- 
mitre en cruxia [^«comité ó comitre 
cierto ministro de la galera á cuyo 
cargo está la orden y castigo de los 
remeros... Docientos destos en una 
galera están tan domésticos y dicipli- 
nados, que a solo un silbo de comitre 
ponen con tan gran presteza por obra 
lo que les manda, que parecen un pen- 
samiento, sin discrepar uno de otroí- 
(Cov.]. 

Etim. Del ant. comité por conde, de 
comitem comes, como lastre de laste, 
registro de regestum; cura, iré = iré. 

Como. I, 1, 1 ningunos le parecían 
tan bien como los que...— 1, 3 como de 
ordinario les acontece.— 2, 6 Como 
aya muchas truchuelas podran seruir 
de una trucha [si hay, juego de pala- 
bras, el simple trucha equivale á mu- 
chos diminutivos truchuelas]. — 3, 9 
porque ya les auia dicho como era 
loco [que].— 4, 12 y como que andará 
vuestra merced acertado en cumplir 
el mandamiento [y mucho que..., co- 
mo admirativo].— 4, 12 Y auiendo an- 
dado como dos millas.— 6, 17 como á 
único en su arte se deue perdonar.— 
6, 18 y conio se enmendaren, assi se 
usara con ellos de misericordia, ó de 
justicia [y conforme, si ó sino].— 6, 19 
Como ellas no fueran tantas, fueran 
mas estimadas. — 8, 24 que podia muy 
bien quexarse, como, y quando qui- 
siesse.— 8, 25 como después se supo.— 
12, 37 Oluidauaseme dezir, como Gri- 
sostomo el difunto fue grande hom- 
bre.— 13, 43 buelua á ella los ojos..., 
como que le pide con ellos le fauorez- 
ca.— 17, 61 Como llama á esta buena 
y rara auentura, auiendo quedado de- 



CON 



279 — 



COM 



lia qual quedamos?— 18, 70 a ti no te 
cabe parte dellas. Como no, respondió 
Sancho: por veYítura el que ayer man- 
tearon, era otro que el hijo de mi pa- 
dre?— 18, 70 y mas andando tan en su 
seruicio, como andamos [giro muy 
usado repitiendo el verbo tras el ge- 
rundio con como] . —18, 70 mas quisiera 
que me huuieran derribado un bra90, 
como no fuera el de la espada.— 20, 81 
como vos los aureys visto, como villa- 
no ruyn que soys, criado, y nacido en- 
tre ellos. — 20, 82 a los amos se ha de 
respetar, como si lo fuessen [como si 
fuesen padres].— 21, 82 dieron en otro 
como el que auian llevado el dia an- 
tes. — 21, 86 y sin saber como, ni como 
no, han de quedar presos, y enlazados 
en la intricable red amorosa.- 22, 90 
porque no es assi como quiera el ofi- 
cio de alcahuete, que es oficio de dis- 
cretos [no os oficio vulgar, de poco 
mas ó menos].— 22, 91 Preguntó don 
Quixote, que como yua aquel hombre 
con tantas prisiones [por qué, cómo 
era que].— 23, 99 donde tropiece, y 
caya, sin saber como, ni como no..., 
una majada de pastores, que estará 
como tres leguas deste lugar.— 24, 102 
Como acabo de comer, les hizo de se- 
ñas que le siguiessen [cuando].— 24, 
103 que mi padre vendría en ello, co- 
mo yo se lo dixesse [si yo].— 25, 114 
Pesia a mi, y como que le dize vuestra 
merced ai todo quanto quiere.— 26, 

118 y dixo que como aquello fuesse 
assi, que no le daua mucha pena.— 26, 

119 a procurar como ser Emperador. 

— 29, 141 es como quien no dize nada, 
es la heredera [frase para encarecer]. 

— 30, 149 O hideputa voUaco, y como 
soys desagradecido, que os veys le- 
iiantado del poluo de la tierra a ser 
señor de titulo, y correspondéis.— 30, 
149 Como que no la has visto traydor 
blasfemo, pues no acabas de.- 30, 151 
como no le toquen en sus cauallerias, 
no aura nadie que le juzgue, sino.— 
31, 153 Ay, dixo Sancho, y como está 



V. m, lastimado de essos cascos... un 
tan rico, y tan principal casamiento 
como este?— 33, 168 que el le daria lu- 
gar, y tiempo como a sus solas pu- 
diesse hablar a Camila.— 37, 194 que 
como no sea muy lexos de aqui el lu- 
gar deste cauallero, yo holgaré de. — 
41, 213 5 ya á hazer la 9ala, ó a como 
por ensayarse de burlas [como jtor en- 
sayarse, á modo de ensayo, se ponían á; 
no es sustantivo el como, aunque lo 
diga Sbarbi].— 45, 240 sin saber como, 
ni como no.— 46, 248 Que como esto 
sea, tendré por gloria [con tal que]. || 
II, 1, 7 entre tantos como la han ala- 
bado. — 8, 27 que como yo la vea, esso 
se me da, que sea por bardas, que por 
ventanas [con tal que].— 10, 37 Voy a 
buscar como quien no dize nada a una 
Princessa.— 14, 52 este no es Tomé Ce- 
cial, mi vezino, y mi compadre? Y co- 
mo si lo soy, respondió.— 16, 54 que si 
el hallara arte, modo, o manera, co- 
mo desencantar a su señora Dulcinea. 
— 16, 56 hogeo mas los que son profa- 
nos que los deuotos, como sean de ho- 
nesto entretenimiento [con tal que]. 
— 19, 69 encontró con dos como Cléri- 
gos, o como estudiantes [parecidos á: 
la razón era el traje idéntico].— 26, 101 
que como yo llene mi talego, siquiera 
represente mas impropiedades que 
[con tal que].— 33, 129 (si es que las 
trobas de los Romances antiguos no 
mienten). Y como que no mienten, 
dixo... doña Rodríguez..., que un ro- 
mance ay que dize...— 33, 129 Lo que 
yo le encargo es, que mire como go- 
uierna sus vassallos. — 35, 139 no sola- 
mente piden que se a(,^ote un escude- 
ro, sino un Gouernador, como quien 
dize, beue con guindas. — 39, 148 por- 
que un cauallero Andante, como ten- 
ga dos dedos de ventura, está en po- 
tencia propinqua de [si].— 40, 150 co- 
mo, y no fuera mejor... quitarles.— 45, 
171 y ha os la quitado, preguntó el Go- 
uernador. Como quitar, respondió la 
muger, antes...- 46, 172 pero como es 



CÓM 



280 — 



COM 



ligero el tiempo... corrió cauallero en 
las horas, y con mucha presteza llego 
la de la mañana.— 49, 183 que como se 
acabó el secreto de la carta del Du- 
que, auia buelto a entrar en la sala. — 
49, 185 como, y que se ha de sufrir, 
que roben en poblado.— 54, 206 Como, 
y es possible..., que no conoces a tu 
vezino Ricote.— 54, 208 que no ay Ín- 
sulas en la tierra firme. Como no 
replico Sancho. — 62, 239 Válgate el 
diablo por don Quixote de la Man- 
cha: como, que hasta aqui has lle- 
gado. II I, III Como, que es possible, 
que. 

Etim. De quomodo; ant. cuerno, 
commo, quomo, como, del contracto 
quomo. 

Cómoda-mente. I, 41, 222 para 
poder desembarcar cómodamente. 

Etim. De cómodo. ^ 

Comodidad. 1,25, 108 la ocasión, 
que aora con tanta comodidad me 
ofrece sus guedejas. — 27, 126 Y para 
que no os falte comodidad de poder- 
lo hazer, tomad lo que va en este pa- 
ñuelo.— 33, 170 para dalle comodidad 
[facilidades] mas segura, y menos so- 
bresaltada.— 34, 177 ella pensaua sa- 
car de su escondimiento comodidad, 
para que desde alli en adelante.— 37, 
196 se le hará el regalo que la como- 
didad ofreciere.— 42, 226 tanteado la 
comodidad de la venta. || II, 19, 73 an- 
damios, de dónde con comodidad pu- 
diessen ver otro dia las representa- 
ciones. 

Etim. De commodi-tat-em, commo- 
dus = cómodo. 

Cómodo. I, 11, 33 en otras cosas 
que me sean de mas cómodo, y pro- 
uecho [en la acepción latina de utili- 
dad].— 31, 154 y tenga cómodo para 
hazerte mercedes [comodidad, oca- 
sión]. — 42, 225 con el autoridad, y có- 
modo, que a su persona se deuia. || II, 
24, 92 pero quédese esto aqui para 
otro tiempo mas cómodo. 

Etim. De com-mod-us, y com-mod- 



-um, de modus = modo, medio, me- 
dida. 

Comorin. II, 38, 146 dos leguas 
mas allá del Cabo Comorin. 

Com-padre. I, 6, 18 señor compa- 
dre [llama el Cura á D. Quijote; en 
este mismo capítulo se llaman com- 
padres de D. Quijote el Cura y el Bar- 
bero, y estos dos entre sí en el capítu- 
lo anterior. Es el tratamiento de ca- 
marada ó amigo, usado sobre todo en 
Andalucía, donde ademas es sabido 
que tiene un empleo mas concreto el 
compadrazgo]. || II, 14, 52 este no es 
Tomé Cecial mi vezino, y mi compa- 
dre. 

Etim. De padre. 

Compañ-a, posv., I, 10, 32 comie- 
ron los dos en buena paz, y compaña 
[en unión y armonía]. || II, 22, 85 y 
sentados todos tres en buen amor, y 
compaña, merendaron, y cenaron to- 
do junto. 

Etim. Por pueblo y compañero (BibL 
escur. I-j S, fol. 199), comp-añ-on, que 
come pan con otro {Baena, 132, Alex. 
1835). <A buen compañón, buena com- 
pañía» (Hern. Nuñ.). El latin *compa- 
nio, de donde traen algunos compa- 
ñón, etc., pudo derivar del galo-latino 
combennones = compañeros de via- 
je, de carro, benna en Galo (Fest.), 
para traducir el gótico gahlaifs; pero 
en todo caso intervino pan-em = pan. 
Compañ-a esposverbal de compañ-ar, 
de compañ-o --^ compañ-ero. 

Compañ-ero. I, 2, 4 compañero 
eterno mió en todos mis caminos [Ro- 
cinante].— 3, 9 Los compañeros de los 
heridos que tales los vieron. — 24, 103 
quería, que f uesse compañero, no cria- 
do, de su hijo el mayor. || II, 13, 45 
que el tener compañeros en los traba- 
jos, suele seruir de aliuio en ellos. 

Etim. De compañ-o. 

Compañía. I, 11, 32 quiero que 
aqui a mi lado, y en compañía desta 
buena gente te sientes.— 13, 41 que 
ellos le harían compañía [en la ida]. 



COM 



— 281 — 



COM 



—28, 137 se ofreció a tenerme compa- 
ñía.— 38, 201 viniendo en compañia 
de Zorayda.-39, 203 yo yua con mi 
compañia [de la que era capitán Die- 
go de LTrbina].— 41,213 hizo este viage 
en compañia del Tagarino. — 43, 234 
alguna compañia de representantes. 
— 47, 252 que le aueys de tener compa- 
ñía en la jaula [á D. Quijote]. || II, 7, 
25 el pan comido y la compañia des- 
echa. — 11, 38 somos recitantes de la 
compañia [dramática] de Ángulo el 
malo [Compañía era término general, 
y particular. Como particular dice 
Rojas: «En las compañías hay todo gé- 
nero de gusarapas y baratijas... traen... 
diez y seis personas que representan, 
treinta que comen, uno que cobra, y 
Dios sabe el que hurta» ( Viaje entvie- 
nido, 1. 1). Había ocho maneras de 
compañías tomado generalmente el 
término, ú ocho maneras de repre- 
sentantes: «Bululú, Ñaque, Ganga- 
rilla, Cambaleo, Garnacha, Bogigan- 
ga, Farándula y Compañía. El Bu- 
lulú es un representante solo, que ca- 
mina á pie... súbese sobre una arca, 
y dice: ahora sale la dama, y dice 
esto y esto... Ñaque es dos hombres- 
hacen un entremés... y dos ó tres 
loas... tocan el tamborino, y cobran á 
ochavo... Gangarilla es compañía mas 
gruesa; ya van aquí tres ó cuatro 
hombres... llevan un muchacho que 
hace la dama... Cambaleo es una mu- 
jer que canta, y cinco hombres... Com- 
pañía de Garnacha son cinco ó seis 
hombres, una mujer que hace la da- 
ma primera, y un muchacho la se- 
gunda». Véanse Farándula y Bogi- 
ganga en sus propios artículos].— 11, 
39 las compañiab Reales, y de titulo 
[las seis á que fueron reducidas por 
el Gobierno, y cuyos actores habían 
de ser nombrados por el Consejo, y 
tener licencia y título para usar de 
su oficio. Después se permitieron has- 
ta doce, y el memorial presentado 
á Felipe IV por el cómico Cristóbal 



Santiago Ortiz dice que á pesar de 
los prohibiciones había hasta 40 com- 
pañías con cerca de mil personas. No 
se observaron las disposiciones del 
Consejo, y en cambio en la Corte de 
Felipe IV los representantes halla- 
ban favorecedores, como dice el tex- 
to (Cfr. Casiano Pellicer, Historia del 
Histrionismo]. — 12, i2 estauan senta- 
dos juntos sobre la dura tierra en 
buena paz y compañia [Cfr. Compa- 
ña']. — 13, 46 un poco de queso... a 
quien hazen compañia quatro doze- 
nas de algarrobas, y otras tantas de. 
— 40, 152 yo me quedaré aqui en com- 
pañia de la Duquessa.— 40, 152 Aora 
bien señora Rodríguez, y señora Tri- 
faldi, y compañia [y los demás que 
las acompañan, fórmula para no omi- 
tir en el saludo, etc., á nadie, sin ne- 
cesidad de nombrarlos á todos, ma- 
yormente siendo desconocidos]. 

Etim. De compañ-a. 

Comparación. I, 33, 167 en tus 
razones, exemplos, y comparaciones, 
he visto.— 33, 171 Hazia discursos, y 
comparaciones entre el, y Anselmo. — 

38, 199 no tienen comparación ni se 
pueden reduzír a cuenta los muertos. 
—48, 256 se conseguiría mucho mejor 
sin comparación alguna, con las co- 
medias buenas, que con las no tales. 

II II, 1, 4 no sabe, que las comparacio- 
nes que se hazen de ingenio a inge- 
nio, de valor á valor, de hermosura á 
hermosura, y de linage a linage, son 
siempre odiosas, y mal recebid